Por Michelle A. Vu|Corresponsal de Christian Post
Traducción de Emilia Fuentes

family radioHarold Camping tiene que pedir disculpas públicamente por haber sido malo en su predicción del fin del mundo y desviar a la gente, dijo un líder bautista del sur.

La equivocada predicción del locutor de radio de California sobre el rapto y el fin del mundo refleja mal a los cristianos, dijo Ed Stetzer, presidente y misiologo de LifeWay Reserch de la Convención Bautista del Sur.

Stetzer emitió una serie de tweets sobre la predicción escatológica de Camping el sábado, entre las que señaló que no hubo terremoto en Nueva Zelanda después de las 18:00 horas.

«Harold Camping, porfa actualiza http://www.family.radio.com con tu declaración de arrepentimiento e instrucciones a tus ahora decepcionados seguidores,» Twitteo Stetzer.

Una hora más tarde twiteo de nuevo, «18:00 aquí, en Turquía. Estoy de pie en el templo de Atenea esperando el Rapto. No pasó nada. ;-)»

Durante meses, los seguidores de locutor de 89 años de edad, Camping, que antes predijo erróneamente que el rapto ocurrirá en septiembre de 1994, habian estado advirtiendo que el rapto se produciría el 21 de mayo de 2011. Fanáticos con carteles en las calles más transitadas en las principales ciudades que decían: «Dia del Juicio 21 de mayo de 2011.»

Family Radio, una radio cristiana sin fines de lucro encabezada por Camping, fue el nombre que se ve en los carteles, anuncios de autobuses, vallas publicitarias y en la cobertura de los medios de comunicación sobre la predicción del 21 de mayo.

Pero, sorprendentemente, muchos dentro de la red de radio con sede en California no creyeron que la primera fase del fin del mundo comienzaria el sábado.

«Yo no creo en nada de esto que está pasando, y pienso estar aquí la próxima semana», dijo una recepcionista identificada como Esther en la sede del grupo en Oakland, California, a CNNMoney.

Esther dijo que algunos de sus compañeros de trabajo que creen en la predicción de Camping habían comprado coches caros o llevado a sus familias de vacaciones antes del 21 de mayo.

En Nueva York, un seguidor, Robert Fitzpatrick, de 60 años, gasto los ahorros de toda su vid,a 140.000 dólares, en 1.000 pancartas en vagones del metro y anuncios en las paradas de autobús de advertencia acerca del 21 de mayo. Los anuncios decian: «Terremoto Mundial: el más grande de todos! Día del Juicio 21 de mayo de 2011.»

Otra seguidora de camping, de 27 años de edad, Adrienne Martinez, tenía previsto ir a la escuela de medicina, pero decidió no hacerlo después de escuchar Family Radio. Martínez y su esposo, Joel, había vivido en Nueva York, pero hace un año renunciaron a sus puestos de trabajo y se mudaron a Orlando. Ellos pasaron su tiempo leyendo la Biblia y difundiendo escritos, de acuerdo con NPR. Tienen una hija de dos años y tendran un segundo hijo el próximo mes.

«Hemos presupuestado todo para que, el 21 de mayo, no quedará nada», dijo Adrianaa NPR.

Mientras que algunos de los oyentes del camping son todo en lo que se refiere a supredicción de rapto, las estimaciones de radio familiar de Esther que el 80 por cientode sus compañeros de trabajo no creen que su propio jefe cerca de 21 de mayo, de acuerdo a CNNMoney.

La recepcionista es todavía la programación de citas para sus compañeros de trabajodespués del sábado.

Radio familiar cuenta con unos 350 empleados asalariados que trabajan para ejecutar66 estaciones de radio en todo el país. Documentos financieros de la red, segúnCNNMoney, muestra que recibió $ 80 millones en contribuciones entre 2005 y 2009.Sin embargo, Camping, de acuerdo a los documentos, no se ha pagado un centavo delas contribuciones. Ha trabajado como voluntario en radio familiar.

http://spanish.christianpost.com


Darío López

Un sector de la derecha política peruana, utilizando su enorme poder económico y el control que tiene sobre importantes medios de comunicación (TV, radio y prensa escrita), ha iniciado una abierta campaña de apoyo electoral a la candidata de Fuerza 2011. Utilizando la mentira como su arma favorita, busca sembrar miedo entre los electores indecisos, acusando al candidato de Gana Perú de lobo disfrazado de oveja.

Según este sector de la derecha política peruana, Ollanta Humala, candidato de Gana Perú, nacionalizará las universidades privadas, ahuyentará la inversión privada, utilizará para su proyecto político el dinero de las AFPs, convertirá al Perú en una sucursal del modelo chavista venezolano y buscará reelegirse como Presidente de la República, más de una vez, siguiendo el camino de Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia) y Rafael Correa (Ecuador).

Ellos saben que todo esto es una burda mentira, sin embargo, apelando al “miente, miente que algo queda”, buscan que el Perú sea gobernado nuevamente por personajes impresentables que se burlaron de la Constitución y pisotearon el Estado de Derecho. Personajes impresentables que hicieron de la corrupción un estilo de vida y avalaron la esterilización de 300,000 mujeres, la violación de derechos humanos como en La Cantuta y Barrios Altos, la sustracción del dinero de todos los peruanos y el despido abusivo de miles de indefensos trabajadores.

A este sector de la derecha política peruana poco le importa la salud democrática del país, los trabajadores son simples piezas descartables y la vida de los seres humanos tienen poco o ningún valor. Al respecto, son bastante ilustrativas las recientes declaraciones de unos de los voceros deFuerza 2011, quien con sobre las muertes de cientos de indefensos ciudadanos durante el gobierno de Fujimori, expresó lo siguiente en un canal de televisión:

En todo caso nosotros matamos menos, menos que los dos gobiernos que nos antecedieron.

Entre los peruanos asesinados y que el vocero de Fuerza 2011 ningunea y desprecia, están los jóvenes evangélicos Manuel Meneses y Félix Inga, detenidos y posteriormente desaparecidos por las fuerzas del orden el 20 de mayo de 1991 en la ciudad de Huancayo. Frente a esta declaración inmoral y vergonzosa y que pinta de cuerpo entero al fujimorismo, ¿debemos creer que en un gobierno deFuerza 2011 la vida y la dignidad humanas serán respetadas?

Por otro lado, la experiencia reciente nos enseña que este sector intolerante de la derecha peruana y sus operadores políticos y religiosos, acusa a todos los que disienten con su punto de vista político y económico, de ser comunistas, caviares o simples resentidos sociales. Y cuando estas mentiras no les funcionan, buscan comprar, silenciar o desaparecer a los que no se alinean con su adicción al modelo económico que defienden con una pasión cuasi religiosa, porque para ellos la protección de los intereses económicos foráneos importa más que las condiciones infrahumanas en la que se encuentran miles de peruanos que viven en pobreza y pobreza extrema.

Parte de la campaña política-electoral de sembrar miedos y mentiras de esta derecha que vive de las prebendas, ha sido el intento de amedrentamiento a periodistas limpios, honestos y valientes como don Cesar Lévano, director del diario La Primera. De esta derecha que siempre ha gobernado el Perú se puede esperar eso y mucho más. Y si logra que se elija como Presidenta de la Republica a quien representa al sector político que nos gobernó en el periodo 1992-2000, todos los ciudadanos que defendemos el derecho y la justicia, estamos advertidos de lo que nos espera.

Este 5 de junio del 2011, cuando emitamos nuestro voto, no dejemos que el miedo y la mentira condicionen nuestros derechos ciudadanos. Votar por Fuerza 2011 es un suicidio moral y político que ningún ciudadano honesto, limpio y digno, debería considerar como una opción. Votar por Gana Perúes ciertamente un riesgo. Pero es un riesgo que se tiene que asumir en defensa de la democracia que muchos ciudadanos honestos, limpios y dignos queremos fortalecer.

Villa María del Triunfo, 20 de mayo del 2011

Darío A. López Rodríguez PhD.

DNI 08967206

dariolopez10@hotmail.com


Elsa Tamez

14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, 15 aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, 16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.17 Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; 18 porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. 19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, 20edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, 21 en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; 22 en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

(Efesios 2:14-22)

Oler es uno de los cinco sentidos de los humanos que, como los demás, hace participar la mente, el cuerpo y el sentimiento. Cuando hueles algo, conoces y al mismo tiempo sientes. Por un lado se discierne con la mente lo que uno huele y por otro, al entrar el olor en el cuerpo por medio de la nariz, brotan sentimientos de placer, serenidad, o de asco y rechazo. Oler te puede llevar a una acción, de huida o de búsqueda; o simplemente de gratitud a la vida. Si olfateas algo que apesta huyes o tratas de quitar lo que hiede y si es tu hermana quien hiede te mueve a llorar y abrazar, te aguantas el mal olor. Ahora, si hueles algo que te agrada hasta el alma, caminas hacia ese olor y todos tus sentidos se despiertan: quieres ver lo que hueles, saborearlo, te guías por ruidos hacia el olor y ansías tocarlo. En otras palabras sentimos que vivimos y damos gracias a Dios por ello.

Esto ocurre con las cosas cotidianas, como con un pan sabroso o un perfume. Pero cuando sentimos que olemos a Dios en todas partes, es algo mucho más profundo y misterioso: es experimentar la trascendencia en todo el cosmos desde lo más minúsculo hasta lo más imponente. En todos los cuerpos terrenales y también en los cuerpos celestes, como las estrellas; y hasta en la Iglesia de Cristo que es su cuerpo terrenal y celestial.

Experimentar la trascendencia en nuestro mundo es como sentir a Dios en todas partes despidiendo un olor muy particular. Es verdad que Dios puede oler feo, de hecho nuestro mundo actual despide este olor feo de Dios a menudo: en las guerras, las torturas, las violaciones de mujeres, el abuso a las niñas y los niños, en el desempleo y en los ríos contaminados. Porque, sabemos, allí habita el Dios crucificado solidario. Este olor despreciable advierte que no se respetó la trascendencia, o la gloria divina reflejada en las criaturas de Dios. Pero ese no es el olor que queremos.

Quiero imaginar la paz en nuestro mundo y nuestra casa como la corola de una flor que despide un olor a Dios. Olor que lleva a discernir su presencia en cada cosa creada, ya sea por Dios o por los humanos. Esto sería como el fin de toda violencia de humanos contra humanos y de humanos contra la naturaleza. Porque así como no puedo asir, agarrar con mis manos el olor para apoderarme de él, así tampoco puedo dominar a las personas y los pueblos: su olor a Dios me detiene. Es un olor de paz, de reconciliación, porque se respeta el olor de Dios en el otro.

La carta a los Efesios sugiere que todo el cosmos es morada de Dios, como un templo santo, como una construcción bien hecha, con excelentes fundamentos. La llama Iglesia, pero como hoy día este término e ha vuelto estrecho, yo la llamaría comunidad cósmica, donde cabe la diversidad de espiritualidades. n esta comunidad todo se vive “en Cristo”, imagen profunda y constante en Efesios. Fórmula que expresa que todo respira a Dios y huele a Dios porque vivimos ligados a esa atmósfera divina. Jesucristo es para los cristianos el “Dios con nosotros”, el “rostro humano de la trascendencia”. Según Ef 2:20 el rostro humano de Dios es el pilar de esa morada habitada por Dios. Esta piedra angular n la construcción de la comunidad cósmica, recuerda perennemente que él mismo es paz, la hace  la anuncia como buena noticia (2:14, 15, 17). Tiene autoridad para hacerlo. Sabe en carne propia qué es la violencia, la tortura y la traición porque padeció la crucifixión causada por la pax romana; otra clase de paz militar que cree que matando a los malos se alcanzará la paz. Paz militar, paz sin justicia ni abrazos. Pero “Dios con nosotros”, que encarna la paz, despide un olor a paz sin muertos, ni violaciones, ni dominaciones, ni exclusiones. Una paz que se edifica derribando no a las personas que trepan a los muros, sino a los muros de la enemistad. Es una paz que no se construye edificando muros e autoprotección contra migrantes o para repeler las guerras. Los muros no llevan más que al odio, la exclusión, el miedo, el asesinato, la avaricia.

Efesios 2:20 dice también que los ancestros de esta comunidad cósmica, es decir los apóstoles y profetas que siguieron ese olor de Dios, también forman parte de los cimientos de esa comunidad universal. Estos pioneros de la comunidad nos recuerdan la vocación a la cual hemos sido creados: vivir simplemente como humanos, interrelacionándonos como hermanos y hermanas, como familia de Dios, incluyendo a la hermana luna y al hermano sol. Las huellas de los ancestros, forjadores de la comunidad, iluminan nuestro caminar.

Imagino la paz vivida en una comunidad cósmica, donde todos tienen cabida, desde los niños llenos de mocos hasta los ancianos que usan pañales. Y todo se respeta porque todo huele a Dios.

En esta comunidad cósmica, templo santo y morada de Dios, no hay armas, ni siquiera de juguete; la pesadilla de la guerra y los atracos queda atrás, enterrada entre los escombros de los muros de separación. No hay violencia porque la paz verdadera trae comida y trabajo y dignidad. Tampoco hay discriminaciones, porque no hay pueblos que viven lejos ni pueblos que viven cerca (2:13). No hay elegidos, ni atrasados. Todos los pueblos viven en el regazo de Dios, cuyo corazón palpita la paz y la reconciliación. Los que estaban lejos no se asimilaron a los que estaban cerca, y los que estaban cerca no preservaron sus privilegios sobre los demás, porque se hizo de todos una comunidad cósmica nueva, bendecida en su diversidad de lenguas, culturas y modos de dar gloria al Dios creador.

Por eso imagino la paz sin asimilaciones ni exclusiones, sin dominios de unos sobre otros. Y es que el olor a Dios del otro frena los impulsos del sometimiento y de la puñalada. En esta nueva comunidad humana se vive la diversidad en paz, atrás quedan las mañas de acumular dinero a costa de los pobres y de preferir el color blanco y rubio al café y negro. Ah, y no hay a quien se le ocurra alimentar las máquinas en lugar de a los seres vivos porque esta comunidad nueva pluricultural es sensata, vive la sabiduría de Dios.

Así es la paz que imagino y la veo en la Carta a los Efesios como una promesa que quiero creer es posible. Me da fuerza para no temer a las fuerzas ocultas de poderes y potestades (6:12), fuerzas que no vemos pero cuyos golpes sentimos. A esa mano invisible que hace que las monedas de los países suban y bajen o que el petróleo suba sin parar y que de pronto los alimentos básicos se vuelvan inalcanzables. Porque Dios, dice la epístola, recapituló todos los acontecimientos y las cosas en la tierra y en los cielos para que confluyeran en la divinidad crucificada (1:10) y resucitada por amor a la humanidad. Me mueve la esperanza de que así como el crucificado fue resucitado y llevado a una posición más allá de los poderes ocultos (1:20), así también nosotros, hemos sido resucitados y colocados en esa misma posición (2:10). Por eso creo que todos somos de alguna manera “Dios con nosotros” porque olemos a Dios en todas partes y despedimos olor de Dios.

Pero, claro, cuando abro los ojos y veo al mundo que nos rodea, pienso que esto que he dicho no es más que una plegaria, un clamor a Dios desde el Espíritu de Dios en mí, igual que el de la tierra que gime como una mujer parturienta (Ro 8:22).

Elsa Tamez, de nacionalidad mexicana; especialista en Estudios Bíblicos y asesora de traducción de las Sociedades Bíblicas Unidas; profesora emérita de la Universidad Bíblica Latinoamericana de Costa Rica.

Esta meditación bíblica ha sido publicada en el libro «La paz: imagínala«, una colección de recursos litúrgicos preparados en el marco de la Convocatoria Ecuménica Internacional por la Paz 2011.


19.05.11

Dr Muna Mushahwar

As peace advocates from around the world relayed heartrending stories of violence and oppression, they also expressed their ongoing hope that a movement of peace will prevail during the proceedings of the second day of the International Ecumenical Peace Convocation (IEPC) being held in Kingston, Jamaica.

The advocates included religious leaders from the Middle East, India, Brazil and the USA addressed the issue of violence from the perspective and need for peace within communities and strengthening the dignity and rights of all.

“As a woman, I believe we cannot have justice in the community without having it first in the safe haven of our church,» said Dr Muna Mushahwar, a medical doctor who is a Palestinian Christian from Jerusalem.

She is intimately acquainted with being at the receiving end of displacement, denial and oppression which hits women particularly hard.  «The church has a huge role and must take responsibility.”

Dr Deborah Weissman, who also lives in Jerusalem and serves as president of the International Council of Christians and Jews broadened the issue beyond the church saying that some faith communities seize on “absolute truths” and leave no room for questioning authority.

“Throughout the world today, in the name of religion, atrocities have been committed. In many places, there is an unholy alliance between faith and extreme violence,” she said.

Violence does not take place in a vacuum, pointed out Prof. Ram Puniyani, a writer-activist known for his relentless struggle to uphold the secular ethos of India.

“Violence takes places because a large section of society is indoctrinated with a hatred for others. They basically aim to abolish the human rights of the weaker section of societies.”

Asha Kowtal, a Dalit activist and the leader of a female empowerment movement in India, also spoke about the role of peace in improving women’s lives in her home country. “Today hundreds of young girls are sexually abused by the dominant caste men,” she said.

The caste system is considered by many to be the largest systemic human rights violation anywhere in the world today. “It results in discrimination and exclusion,” said Kowtal.

As people at the bottom are continually denied access to opportunities and resources, “they remain the poorest of poor, most unemployed, most hated and most vulnerable,” she said.

Discrimination causes violence

People in Brazil also face discrimination that causes violent conflict, said Dr Tania Mara Vieira Sampaio, a professor at the Catholic University of Brasilia.

“In Brazil, as in the rest of Latin America, to have access to a university is a privilege that only few people can afford,” she said. “Our struggle to overcome the sacrifice-driven logics of the market today and enable a more condign life for everybody also has implications on the formation of the younger generations.”

Martin Luther King III, of Atlanta, Georgia and eldest son of slain civil rights leader Martin Luther King Jr., said churches need to do a better job of promoting peace in the community.

“Despite great progress, the 11 a.m. Sunday morning worship hour is still the most segregated hour of the day,” said King. “Today, as we all strive to affirm the dignity and rights of humankind, many tenacious forms of discrimination continue to undermine the basic respect for human rights.”

From a Christian perspective, the teachings of Jesus are deeply rooted in nonviolence, he said, but peace advocacy should be the responsibility of people from all spiritual traditions.

“The teachings of Jesus are deeply rooted in nonviolence but I believe that all faiths can have a mandate for nonviolence in all of the holy scriptures.”

During the next several days the IEPC will also explore peace with the earth, peace in the marketplace and peace among peoples.  The convocation, which is organized by the World Council of Churches, the Caribbean Conference of Churches and the Jamaica Council of Churches concludes on Tuesday, 24 May.


19.05.11

Martin Luther King III

After losing his father, uncle and grandmother to violent and, in some cases, suspicious causes of death, Martin Luther King III still believes that that there is a higher and more noble way and that is to «dislike the evil act» but «still love the individual.»

In the case of the recent killing of Osama Bin Laden, «it is hard to feel good about that,» said King, the eldest son of slain civil rights leader Martin Luther King Jr.

King’s comments were made in a press conference following a keynote address Thursday which he gave to some 1,000 participants at the first-ever International Ecumenical Peace Convocation (IEPC) in Kingston, Jamaica.

The convocation is being organized by the World Council of Churches, Caribbean Conference of Churches and the Jamaica Council of Churches.

«Because [the United States] said he was responsible for killing others, they assassinated him [Bin Laden]. A lot of people feel good about that. I find it hard to feel good about that,» said King.

«The U.S. had to address Bin Laden’s horrific actions in some way but killing him was not necessarily the best course of action,» he said.

«Certainly something should have been done with Bin Laden but I just don’t know if [killing him] was good. I just don’t believe in an eye-for-an-eye and a tooth-for-a-tooth. If that’s the case, we’d all be without eyes and teeth,» he said.

During the press conference, King urged churches, political leaders and citizens around the world to reach for that noble higher ground of nonviolence.

«We’ve got to reach higher. We’ve got to be better. We cannot continue to preach peace and practice war,» he said.

King also said that, collectively, churches need to do a better job of promoting peace and nonviolence.

«I hope I state this in the form of a challenge. But we in the church community, those of us who are members, must do a better job of not just working to talk about peace but to actually to live and promote peace in a better way. Quite frankly, it’s not until a crisis occurs that people seem to come together,» he said.

King said the church has a unique responsibility in bringing about peace.  «Peace will not come by one entity. It won’t be the churches alone or the United Nations. It must be the entire community that must embrace peace.»

Calling of a peaceful world

Recalling his parents and upbringing, King said that world peace might begin in individual homes. «I’m very thankful that my mother and father instilled in us certain principles and values around love.»

After his father was killed, King said he was 16 when his grandmother was gunned down, and that his uncle mysteriously drowned a year after his father was assassinated. Throughout the loss in his life, King said, «I have considered these as examples that taught me to dislike the evil act but love the people.»

King believes that nonviolence is not an unreachable ideal but a viable way for individuals and entire countries to resolve their conflicts.

«I believe that one day our people, human beings, will look back on our society and say that, at one time, we did go through archaic behavior, that violence is a thing of the past. We always have to immerse ourselves in truth. We know what is right and what is wrong,» he said.

The peace movement will be rooted in the next generation of young people, King added, and they should begin immersing themselves in the many existing methods of peace and nonviolence.

He cited the www.thekingcenter.org website, which outlines six steps of nonviolence, as well as a number of foundations named in honour of Gandhi. “You have to immerse yourself first in the topic. And then you have to talk about it. You have to tweet about it. You have to have Facebook pages about it.”

Peace could well become the focus of social media for youth, he said. “We have to make this world a better place. Tweet what people are doing. It’s young people who are going to lead this struggle. It’s your calling. Every generation has a calling. Maybe this generation’s calling is a peaceful world.”


19 mayo 2011

Rev. Dra. Margot Kaessmann

La Convocatoria Ecuménica Internacional por la Paz (CEIP) se inauguró formalmente el miércoles en Kingston, Jamaica, con una ceremonia en que teólogos, líderes religiosos y el Primer Ministro de Jamaica dieron la bienvenida a unos mil participantes de más de un centenar de países.

El orador principal canónigo Dr. Paul Oestreicher, un activista por la paz reconocido a nivel mundial, pidió a las iglesias de todas las tradiciones espirituales que fortalezcan su posición con respecto a la paz al tiempo que reconocen las declaraciones de guerra en nombre de Dios de su propia historia.

“Bajo la señal de la cruz, las naciones cristianas conquistaron otras naciones”, dijo. “Masacraron a los hijos del islam en las Cruzadas. No se nos ha olvidado. Al igual que nuestros hermanos y hermanas musulmanes, consideramos que quienes murieron en la batalla tienen garantizado un lugar en el cielo”.

Oestreicher admitió que las complejidades políticas ponen obstáculos al camino hacia la paz.

“En la actualidad, una vez que empieza una guerra la mayoría de nuestros prójimos la consideran honorable, probablemente necesaria y a veces noble. El lenguaje utilizado oculta la cruel realidad sangrienta”, afirmó.

El Rev. Dr. Olav Fykse Tveit, secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), moderó la sesión de apertura de la Convocatoria, que contó con un servicio de oración, saludos y las historias de iglesias que buscan la paz y la reconciliación.

“Creo que Dios nos ha llamado a reunirnos aquí desde distintos lugares del mundo para que aportemos las experiencias de nuestros países”, dijo. “Muchos de ustedes llevan consigo la realidad de la injusticia de la violencia”.

Los habitantes de la región caribeña y de Jamaica dieron la bienvenida a los participantes de la CEIP, muchos de los cuales visitaban el país por primera vez.

El primer ministro jamaiquino Bruce Golding reconoció la historia de violencia de su país y, al mismo tiempo, el ingenio y la capacidad de recuperación nacional al hacer frente a la situación durante décadas.

“Sinceramente creo que todos fuimos creados por el mismo Dios”, dijo. “El problema reside en cómo podemos transformar nuestro debate en un conjunto de valores compartidos que cuenten con la aceptación y el respaldo de todos”.

Los teólogos comenzaron planteando las preguntas con las que los participantes de la CEIP lidiarán durante la próxima semana. El metropolitano Hilarion de Volokolamsk, presidente del departamento de relaciones exteriores de la Iglesia Ortodoxa Rusa, habló de los cristianos y otras personas de todo el mundo que se ven expuestos diariamente a la humillación y las amenazas.

“La principal cuestión que debemos responder es qué podemos hacer juntos como cristianos ante el aumento de la violencia, la agresividad, la explotación y el terror”, dijo.

La CEIP tiene lugar cuando concluye el Decenio para Superar la Violencia, una iniciativa del CMI que se esforzó por consolidar los esfuerzos y redes existentes para prevenir y superar la violencia, y por estimular la aparición de nuevos empeños.

La Rev. Dra. Margot Kaessmann, teóloga luterana y pastora de la Iglesia Evangélica de Alemania, dijo que los participantes de la CEIP forman parte de un camino largo y complicado que comienza esta semana.

“Nuestras economías sacan provecho de la violencia y la guerra que nosotros lamentamos”, dijo. “La religión desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la paz y la superación de la violencia. Es hora de que se niegue a ser utilizada para avivar la guerra y el odio”.

Antes del plenario de apertura, se celebró un culto y un servicio de oración en los que abundaron los cánticos y las oraciones por la paz. Los acontecimientos de la tarde concluyeron con una oración del arzobispo jamaicano Donald Reece de la Iglesia Católica Romana.

Ambos acontecimientos fueron transmitidos en directo a todo el mundo por medio de un vídeo reproducido en tiempo real por Internet (streaming) disponible a través del sitio web de la CEIPwww.superarlaviolencia.org. Los plenarios de la mañana del resto de la CEIP serán transmitidos en directo de la misma forma de las 10:30 a las 12:30 hora local (GMT -5 horas).


Esta canción resume perfectamente cual es nuestra situación ante Dios. La razón por la que lo necesitamos. Ninguno somos perfectos, estamos en el camino y fallamos continuamente a Jesús. Pero la actitud correcta es acercarnos con sinceridad y decirle cuánto nos arrepentimos de haberle fallado.

La buena noticia es que Jesús no nos recrimina cuando vamos con corazones sinceros delante de él. Sino que nos da una razón para vivir y todavía más, nos ayuda a cambiar para quitar todo aquello que estorba en nuestra relación. Nos ofrece un motivo para comenzar de nuevo. Es fantástico saber que Dios es así, fiel, cercano, dispuesto a perdonar. Esto no quiere decir que tenemos licencia para vivir como queramos, nuestro deseo es agradarle por tanto amor derrochado.

Jesús es el motivo de nuestra existencia. El motivo de nuestra fuerza, de nuestra ilusión, alegría y energía. Él es el motor que hace mover aquellas cosas que parecen estancadas en nuestra alma, en nuestro interior. El nos cambia, nos transforma, nos hace nuevas criaturas. Solamente por reconocer que le fallamos y ponemos la confianza totalmente en él. Aunque todos los días tenemos que luchar con nuestro propio egoísmo, poco a poco nos vamos acercando a Jesús como nuestro modelo de persona. Esa es La RAZÓN con mayúsculas de nuestro caminar.

Pero ahora, aparte de la ley, Dios ha dado a conocer de qué manera nos hace justos, lo cual se comprueba por los libros de la ley y los profetas: Dios, por medio de la fe en Jesucristo, hace justos a todos los que creen. Pues no hay diferencia, porque todos han pecado y están lejos de la presencia gloriosa de Dios. Pero Dios, en su bondad y gratuitamente, los hace justos mediante la liberación realizada por Cristo Jesús. Dios hizo que Cristo, al derramar su sangre, fuera el instrumento del perdón. Este perdón se alcanza por la fe. Así quiso Dios demostrar su justicia, y mostrar que si pasó por alto los pecados de otro tiempo fue solo por su paciencia, y que él, siendo justo, también en el tiempo presente hace justos a quienes creen en Jesús. (Romanos 3.21-26)

No le des más vueltas, ser humildes y reconocer nuestra condición es la llave para el cambio. Dios sigue siendo paciente.

JPCclips.

El Cisma de Occidente

Publicado: mayo 18, 2011 en Historia, Iglesia, Luteranismo

César Vidal Manzanares
La necesidad de la Reforma (2): la Reforma indispensable (II)

En mi anterior entrega, me detuve en la manera en que el papado se convirtió en punto menos que el departamento de asuntos religiosos de la monarquía francesa. Cuando tras siete décadas, concluyó la Cautividad babilónica de la iglesia en Avinón, la iglesia católica no recuperó la unidad. Por el contrario, se vio sumida en un Cisma que se prolongaría durante décadas.

A la muerte de Gregorio XI, el pueblo de Roma – que temía la elección de un papa francés y el regreso de la Santa Sede a Aviñón – exigió que el nuevo pontífice fuera «romano o al menos italiano». Aterrorizados, ante la posibilidad de que se produjera un derramamiento de sangre, los cardenales votaron casi unánimemente a Prignano que subió al trono papal con el nombre de Urbano VI.  Una vez más, cuestiones meramente políticas tuvieron consecuencias espiritualmente trágicas.

Al anunciar Urbano VI que tenía el propósito de crear nuevos cardenales para contar con una mayoría italiana en el Sagrado colegio,  los cardenales franceses proclamaron la nulidad de su elección y eligieron a Clemente VII  en su lugar. De esta manera comenzó el Gran Cisma o Cisma de Occidente. Aunque Urbano VI respondió ejecutando a cinco cardenales por conspiración y sometiendo a otros seis a tortura, murió sin conseguir que su pontificado fuera aceptado por toda la cristiandad católica.

En 1389,  a la muerte de Urbano VI, fue elegido el nuevo pontífice – Bonifacio IX  – por catorce cardenales romanos. Su propósito era alcanzar una solución de compromiso que permitiera solventar el Cisma de Occidente.

Desgraciadamente no fue así y  Bonifacio XI fue excomulgado por el papa de Aviñón Clemente VII. La muerte de este pontífice hubiera podido significar el final del Cisma. Sin embargo, los cardenales de Aviñón optaron por elegir a un nuevo pontífice, el aragonés Pedro de Luna, que accedió al trono papal con el nombre de Benedicto XIII.  Una vez más, el papa de Aviñón se negó a ceder ante la sede romana perpetuando así la división de la iglesia católica en dos bandos.

El drama que implicaba semejante situación – una unidad eclesial rota en la cúspide por dos papas que se anatematizaban recíprocamente – llevó a distintas instancias políticas a intentar una mediación que llevara a Benedicto XIII a abdicar y permitiera la continuación de la línea papal a través de un pontífice con sede en Roma. Así, en 1395, Carlos VI de Francia le instó infructuosamente para que abdicara y no mejor resultado obtuvieron una legación anglo-francesa en 1397 y otra alemana en 1398. Cuando en ese mismo año, Francia se apartó de la obediencia a Benedicto, Navarra y Castilla dieron el mismo paso situándolo en una posición muy delicada. Benedicto XIII llegó incluso a ser confinado en su palacio.

Sin embargo, en 1403 logró escapar disfrazado y esa muestra de audacia se tradujo en la recuperación de la obediencia de sus cardenales así como de la de Francia y Castilla.  En 1404, Benedicto XIII propuso llegar a un acuerdo con el pontífice romano, pero el proyecto fracasó. Finalmente, en virtud del tratado de Marsella de 21 de abril de 1407, Gregorio XII de Roma y Benedicto XIII de Aviñón acordaron entrevistarse en Savona para concluir el cisma. El encuentro no tuvo nunca lugar y, al año siguiente, la corona francesa – la primera interesada en mantener el papado de Aviñón – volvió a apartarse de la obediencia a Benedicto XIII e incluso ordenó su detención.

A esas alturas, la tesis de que un concilio tenía autoridad y legitimidad suficiente para deponer al papa se había impuesto siquiera por la vía del pragmatismo ya que no se percibía otra salida para una crisis institucional y espiritualmente escandalosa. Así, Benedicto XIII, que había huido a Perpiñán, tuvo allí noticia de que el concilio de Pisa de 1409 le había depuesto tanto a él como al papa Gregorio. A los pocos días,  Alejandro V fue elegido como nuevo – y, supuestamente, definitivo y legítimo – papa.

En teoría, la solución conciliarista, es decir la deposición de los pontífices y su sustitución resuelta por un concilio superior a ellos, debía haber acabado con el Cisma de Occidente. Desgraciadamente, a corto plazo, sólo sirvió para complicarlo aún más. Apoyándose en los reinos hispánicos y en Escocia, Benedicto XIII excomulgó a sus opositores y mantuvo sus pretensiones de ser el pontífice legítimo.  La existencia de tres papas – un hecho sin precedentes – fortaleció las tesis de los partidarios del conciliarismo que ahora contaban con el respaldo imperial para intentar acabar con el Cisma.  Así, el emperador alemán Segismundo acudió a Perpiñán para instar a abdicar a Benedicto XIII. No lo consiguió. De hecho, Benedicto XIII se mantuvo en su posición – en sus trece – hasta su fallecimiento en el castillo de Peñíscola en 1423.

Sin embargo, si el papa aragonés pasaría a la Historia como un paradigma de la testarudez, no más ejemplar resultó la conducta de Baldassare Costa. Nacido en Nápoles de familia aristocrática, Costa fue pirata en su juventud, pero en 1402, fue creado cardenal por Bonifacio IX y nombrado legado en Romaña y Bolonia. Empedernido mujeriego – de él se contaba que había seducido a más de doscientas mujeres mientras desempeñaba estas funciones – Costa rompió con Gregorio XII y se unió a los cardenales de Benedicto XIII que lo habían abandonado y en el curso del concilio de Pisa (marzo-agosto de 1409) votó a favor de la deposición de Gregorio XII y de Benedicto XIII, y de la elección de Alejandro V. Cuando éste murió, envenenado, al parecer, por órdenes del propio Baldassare Costa, éste logró ser elegido sucesor suyo.

 Costa – que tomó el nombre de Juan XXIII – consiguió disfrutar de un amplio respaldo en Francia, Inglaterra y varios estados italianos y alemanes. Decidido a acabar con la crisis por la que atravesaba el pontificado, condenó la enseñanza de los reformadores John Wycliffe y Jan Huss, y en 1414, convocó el concilio de Constanza con la intención de que se confirmara la deposición de Gregorio XII y Benedicto XIII.  La propuesta era sensata, pero, a esas alturas, la tesis de la superioridad del concilio sobre el papa estaba tan afianzada que en febrero de 1415, el concilio decidió que también Juan XXIII debía abdicar.

Ante aquella iniciativa, Juan XXIII decidió huir convencido de que con ese acto concluiría el concilio, pero no fue así. En sus sesiones IV y V (30 de marzo y 6 de abril de 1415), el concilio proclamó su superioridad sobre el papa y, tras detener a Juan XXIII, lo depuso en la sesión duodécima (29 de mayo) acusándolo de simonía, perjurio e inmoralidad. La respuesta de Juan XXIII fue declarar que el concilio era infalible y renunciar a cualquier derecho que pudiera tener al papado.

 Después de que el concilio de Constanza depusiera a Juan XXIII y a Benedicto XIII y recibiera la abdicación de Gregorio XII, en el curso de un cónclave que tan sólo duró tres días se eligió papa al cardenal Oddo Colonna que tomó el nombre de Martín V.

El cisma aún perduraría hasta el pontificado de Clemente VIII, sucesor de Benedicto XIII, pero ya con escasos católicos que no reconocieran como pontífice legítimo a Martín V. A partir de 1418, en un intento de fortalecer su autoridad y de recuperar el prestigio de la Santa Sede, Martín V comenzó a negociar concordatos con Alemania, Francia, Italia, España e Inglaterra, y en 1420, volvió a residir en Roma, pese a las presiones para establecerse en Alemania o Aviñón.

 El Cisma de Occidente había dejado de manifiesto hasta qué punto la unidad de la Cristiandad occidental resultaba frágil y cómo para recuperarla había resultado forzoso arbitrar medidas que colocaban la autoridad del concilio por encima de la de los pontífices. Sin embargo, no significó la recuperación de la unidad.  Durante los años siguientes, quedó de manifiesto esa desunión en episodios como los oídos sordos prestados por las diversas naciones a los llamados papales para socorrer a Constantinopla – que cayó ante los turcos en 1453 – y, sobre todo, en la separación de Bohemia de Roma siguiendo las tesis teológicas de Juan Huss, un teólogo quemado en la hoguera durante el concilio de Constanza.

La Reforma del s. XVI provocó – a su pesar – una ruptura, pero no en una iglesia impolutamente unida, sino en una que se había mostrado dividida durante décadas en los siglos anteriores y que además ya había perdido alguna región de Europa seguidora de una interpretación de las Escrituras diferente de la propugnada por la Santa Sede. La razón de esa ruptura fue espiritual, pero de eso hablaremos en siguientes entregas.

 Continuará. Próximo capítulo: La necesidad de la reforma (3): la Reforma indispensable (III): La crisis espiritual


Autores: César Vidal Manzanares

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Juan Simarro Fernández
Retazos del evangelio de los pobres (XX)
“Aconteció que estando Jesús a la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores estaban también a la mesa juntamente con Jesús y sus discípulos…”. Marcos 2: 15. Texto completo en Marcos 2:13-17.
 La mesa compartida, además de tener todas las características muy especiales en aquella época, va mucho más allá del hecho necesario y solidario de dar de comer o el hecho de la acogida incondicional  sin establecer divisiones entre puros e impuros, ricos y pobres, integrados o desclasados. Jesús también es ese pan que se ofrece para ser compartido en cualquier situación, en los focos de conflicto, en medio de los hambrientos del mundo, fuera del templo, en las casas, en las fábricas, allí donde los hombres son oprimidos, excluidos y despojados de su dignidad.Por eso el tema de la mesa compartida va mucho más allá del hecho del deber de compartir el pan con los excluidos o estigmatizados, con los pobres y los que son rechazados como impuros. Jesús es el Mesías del pan compartido . Hay una trascendencia que nos lleva a considerar la búsqueda de la justicia en el mundo, el trabajo por una mejor redistribución de los bienes del planeta tierra, la dignificación de las personas y la acción social cristiana, la Diaconía, como temas impregnados de unos valores transcendentes. Es por eso que se puede hablar de la Teología de la Acción Social, la Teología de la búsqueda de la justicia, la Teología de la liberación de los oprimidos, la Teología de dar de comer a los hambrientos.

En el ejemplo de Jesús, en el ejemplo de su mesa compartida, hay pan para todos a la vez que Él mismo se ofrece como pan compartido. Su milagro no consiste solamente en la multiplicación de los panes y los peces, sino que también, en sus comidas compartidas, nos deja los retazos de lo que debe ser la vida cristiana, los retazos del Evangelio a los pobres. Multiplica el pan y acoge en su mesa, a la vez que, ofreciéndose como pan compartido, rompe todo tipo de ataduras que hace que unos hombres sean esclavos de otros. Jesús con sus comidas es liberador. Hace pedazos las normas y las leyes de pureza de los judíos religiosos que, considerándose puros, excluían a los más débiles haciendo divisiones sociales entre puros e impuros, integrados y excluidos.

 Cuando Jesús reúne a las personas en torno a su mesa, cuando se ofrece como pan compartido, rompe toda barrera que separa a los hombres  y que les clasifica entre dignos e indignos. En la mesa compartida, nadie se queda fuera ni pasa hambre, pero, a su vez, se encuentra con la figura de Jesús como pan compartido en una especie de banquete de encuentro humano en donde no se distingue el rico del pobre, porque en su presencia no puede hacerse divisiones entre ricos y pobres, entre proscritos e integrados, entre oprimidos y opresores. El pan es para todos, se da de forma gratuita. En la figura de Jesús como pan compartido, se muestra el Mesías de la acogida universal en donde se acogen a los últimos y excluidos y se les pone como los primeros, como los integrados y acogidos en los brazos del Maestro.

 Cuando no redistribuimos los bienes de la tierra con equidad, estamos apartando de nosotros al Mesías del pan compartido , no le seguimos aunque estemos visitando su templo día tras día; cuando estamos haciendo grupos y separaciones entre grupos humanos, dejando a muchos en la estacada, tirados al lado del camino, no lo estamos haciendo como seguidores del Jesús de la mesa compartida; cuando estamos considerando como exitosos a los acumuladores del mundo y rindiendo pleitesía a los que adoran al dios de las riquezas, envidiando sus éxitos, estamos olvidando al Jesús de la mesa comunitaria; cuando pasamos de largo ante el grito de los pobres, hambrientos y marginados del mundo, nos estamos autoexcluyendo como invitados al banquete del Reino.

Sólo cumpliendo nuestros deberes de projimidad, de atención al prójimo apaleado y tirado al lado del camino, podremos entender y seguir al Mesías del pan compartido, de la comida universal, del banquete del Reino. Siguiendo a este Jesús es la única manera de que nosotros también aprendamos a multiplicar el pan, a no hacer divisiones entre grupos, a ser solidarios y serviciales con el prójimo necesitado, buscadores de justicia y agentes de liberación de un Reino que nos necesita para expandir sus valores en un mundo desigual e injusto. Sólo siguiendo a este Jesús como el pan compartido, podremos nosotros también formar nuestra mesa comunitaria en la tierra en donde nadie debe ser excluido, donde nadie debe ser marginado.

 En la mesa compartida, el que tiene debe dar al que no tiene. El que sigue al Maestro debe ser como un promotor de justicia, de una humanidad más justa y con una mejor redistribución de los bienes del planeta tierra, debe ser acogedor del otro, del que está en una situación de rechazo, pobreza o exclusión.  El Jesús del pan compartido se nos muestra como modelo a seguir, como ejemplo de acogida, transmisor del modelo que debe seguir todo discípulo del Maestro: el del pan y la mesa compartida en la que también se comparte la palabra y el amor que debe reinar entre todos los hombres de la tierra.


Autores: Juan Simarro Fernández

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Toy Story 3: juguetes abandonados

Publicado: mayo 18, 2011 en Cine

 José de Segovia Barrón

Toy Story 3 :  juguetes abandonados

¿Quién no se ha sentido alguna vez despreciado y abandonado?

17 de mayo de 2011

   Incluso el creyente puede llegar a dudar si realmente Dios le ama. Los personajes de la tercera entrega de Toy Story –ahora disponible en DVD– están devastados, porque Andy es ahora mayor y no quiere jugar ya con ellos.

Un sentimiento de tristeza, pérdida y desesperanza llena los primeros minutos de esta historia de juguetes destinados a la basura. Nunca se había visto un rostro animado con tal desolación, como cuando los personajes de  Toy Story 3,  se enfrentan al fuego de la destrucción de su propia mortalidad.

No es extraño que esta película no sólo hayaconseguido la mayor recaudación de taquilla en todo el mundo, para un film de animación, sino que sea considerada por muchos críticos como una de la obras cumbres del séptimo arte. Es un secreto a voces que los trabajos de  Pixar  son una de las pocas cosas interesantes que ha producido la industria norteamericana, desde que los grandes estudios se estancaran en los años ochenta en continuos  remakes  de cualquier película realizada hasta entonces.

 EL GENIO DE  PIXAR
 El creador de  Pixar,  John Lasseter –ahora director creativo de  Disney –intenta recuperar el tiempo perdido, dando prioridad a las historias sobre los estudios de mercado. Se incorporó a finales de los setenta al estudio del ratón Mickey, cuando todavía estaban allí muchos de los grandes animadores de la época de oro. Cuando la empresa está a punto de desaparecer en 1984 –por una OPA hostil del tiburón de Wall Street, Saul Weinberg–, Lasseter se muda al norte de California para trabajar con el creador de  Star Wars,  George Lucas, en el comienzo de la animación digital.

La compañía de Lucas fue adquirida en 1986 por Steve Jobs de  Apple,  convirtiéndose en  Pixar. Tras unos años haciendo cortos, se atreven con el primer largometraje en 1995 – Toy Story –, que fue distribuido por  Disney  –entonces en manos de Jeffrey Katzenberg, que impone una narración clásica–. Todo cambia con  Los increíbles  (2005) de Brad Bird. Esta historia crepuscular de superhéroes parece más propia del mundo del cómic adulto de  Watchmen  que de un producto infantil.

 Pixar  hace desde ese momento unas películas, que tienen diversos niveles de lectura, dependiendo del público que se pone delante de la pantalla. Para Lasseter, lo principal es el argumento. La tecnología está al servicio de la historia. Según él, “los ejecutivos de  marketing no deberían influenciar en las decisiones artísticas”. Porque “¿qué te puede decir esa gente sobre lo que te gustaría ver en el cine? Algo como lo que vieron la última vez que fueron a ver una película”. El creador de  Toy Story  cree que sus éxitosno se basan en los estudios de mercado, sino en historias tan inusuales como la de una rata que quiere ser  chef  en el mejor restaurante de París ( Ratatouille ).

 NOSTALGIA DE LA INFANCIA PERDIDA
 Si hay un tema recurrente en el cine de  Pixar,  esa es la melancólica tristeza con la que se recuerda la época en que fuimos niños. En  Ratatouille  (2007), el personaje más negativo es humanizado, con el salto a la infancia del crítico culinario Anton Ego.  En  WALL-E (2007), un robot pierde la memoria, tras sacrificarse para salvar a la humanidad. En  Up  (2009) se resume maravillosamente, en sus once primeros minutos, toda la trayectoria vital de una pareja. Y  ahora en  Toy Story  3 (2010), el joven dueño de los juguetes protagonistas, Andy, renuncia a sus recuerdos de infancia.

 Si en la primera entrega hay una llamada al conformismo (cuando  Buzz Lightyear tiene que descubrir, a la fuerza, que no es más que un juguete) y en la segunda a la resignación (los juguetes descubren que a medida que Andy se va haciendo mayor, los irá arrinconando, para dedicarse a otros juegos más acordes a su edad), en la tercera nos enfrentamos a nuestra propia mortalidad. Los juguetes protagonistas se ven en la encrucijada de ir a parar al desván (retiro y jubilación), o a la bolsa de basura (la muerte). Ya que Andy se hace universitario y ya no quiere, no puede, o no debe, jugar a cosas de niños.

A pesar de nuestros mayores esfuerzos, nadie vive para siempre. Llega el momento en que nos tenemos que enfrentar a la muerte que nos espera. Como dice la productora, Darla Anderson, “la historia refleja cómo debemos enfrentarnos a cambios en nuestra vida, que son inevitables”. Como la mayor parte de las películas de  Pixar,  “puede ser tan profunda como uno quiera”. Trata sobre transiciones como crecer, dejar tu casa, ser dejado atrás, o incluso un tema tan serio como qué pasará al final con nosotros.

 ¿A QUIÉN PERTENECEMOS?
Andy no es el único que ha crecido a lo largo de estas historias. En la primera, el entrañable y egocéntrico Woody odiaba a Buzz por robarle la atención de Andy. Y en la segunda se veía inmortalizado en un museo. Ahora descubre que “ya no se trata de que jueguen contigo, sino de estar allí, cuando Andy te necesita”. Aunque él es todavía el favorito. El chico decide llevárselo a la universidad, pero todos los demás acaban en una guardería.

En el irónicamente llamado  Centro de Atención de Día Soleado  ( Sunnyside ), encuentran docenas de juguetes abandonados. Su jefe es un enorme oso de peluche con olor a fresa, llamado Lotso, que encubre a un ser malvado y resentido con la vida. El tirano dueño de la guardería tiene una historia trágica. Su dueña le perdió y compraron otro oso igual, en su lugar. Se sintió “perdido, despreciado, no amado, ni querido”.

 Lotso se intenta convencer a sí mismo, que cuando uno “no tiene dueño, no se te rompe el corazón”. Cree que todos los juguetes estarían mejor si fuera “dueños de si mismos”. Su filosofía no sólo domina la guardería, sino la sociedad en que vivimos. A pesar de su luminoso nombre, no hay comunidad, ni libertad en  Sunnyside . El deseo de autonomía ha corrompido este mundo, donde hemos cambiado nuestro legítimo Dueño por la tiranía de una esclavitud que nos aprisiona, dándonos una falsa seguridad.

 HASTA EL INFINITO Y MÁS ALLÁ
 Lotso trata a los demás juguetes como se ve él a sí mismo: “somos simple basura, esperando a que nos tiren”. Uno de los que utiliza es un Ken, que ve las cosas de otra manera, al enamorarse de una Barbie. Lotso se ríe de él diciendo: “¿te crees que eres especial? ¡Eres sólo un pedazo de plástico!, hecho para tirar; ella, una muñeca Barbie, como hay cientos de millones”.  La película nos hace preguntarnos sobre el propósito de la vida: ¿para qué fuimos hechos?, ¿somos especiales?, ¿para quién?

 Para Woody, el sentido de la vida está intrínsecamente unido a nuestro Dueño. El se define a sí mismo por Andy. Todos deseamos pertenecer a alguien . Este anhelo es más fuerte aún que nuestro instinto a evitar el dolor del rechazo. La Biblia dice que ese deseo se hace pleno en la confianza, por la que nos sentimos propiedad de Dios, aunque experimentemos dolor y soledad.

En el siglo primero, Pedro escribe a una gente que sufre, y a pesar de ello son “un pueblo escogido, una comunidad diferente, posesión misma de Dios”. Como resultado, “pueden mostrar a otros la bondad de Dios, porque Él les llamó de la oscuridad a su luz admirable”. Es cierto que “antes no tenían esa identidad de comunidad; pero ahora son pueblo de Dios”. Aunque “un tiempo no tuvieron misericordia” de ellos, ahora han recibido la misericordia de Dios” ( 1  Pedro 2:9-10 ).

 Nosotros, como ellos, podemos encontrar nuestra identidad en Dios; saber que somos especiales, porque somos suyos. Ser propiedad de Dios, no es como estar bajo la tiranía de Lotso. Es más como la exuberante amistad del primer Andy. Su amor trae libertad, propósito y comunidad. Más aún, Dios será fiel a nosotros, “hasta el infinito y más allá”.

Autores: José de Segovia Barrón

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