¿Qué significa «unción»?

Publicado: mayo 18, 2011 en Teología

Juan Stam

Una frase muy popular en ciertos círculos es «la unción» o más frecuentemente, «una unción», seguida por adjetivos superlativos como «muy especial», «muy poderosa», etc. «Dios derramó una unción de lo alto» se oye a menudo, o aun por anticipado, «habrá una unción divina muy especial», «una unción muy especial está cayendo del cielo» o «Fulano es un predicador muy ungido». Es impresionante como en cada maratónica de Enlace se oye la misma frase: «se siente una tremenda unción aquí, es un poderoso mover del Espíritu » o «hay una tremenda atmósfera de milagros aquí» (¿qué sería una maratónica sin este «tremendismo» retórico?). ¿Creerán esos hermanos y hermanas que se puede programar al Espíritu Santo? ¿O será que sin darse cuenta ellos mismos están manufacturando artificialmente esos sentimientos, que no serían entonces exactamente «de lo alto»? Parecen haber olvidado que «el Espíritu sopla donde él quiere», no como nosotros le programamos y lo manejamos.

¡Qué refrescante sería escuchar alguna vez una confesión sincera, «Hoy el ambiente no sentimos ninguna unción, vamos a suspender la maratónica para este mes». Por lo menos sería lindo no tener escuchar esas pretenciosas frases rimbombantes de siempre.  Por supuesto, eso es impensable, pero ese silencio, aunque una sola vez, sería una buena señal de autenticidad.

La Academia Real capta bien el uso popular de estas palabras: «3. Gracia y comunicación especial del Espíritu Santo, que excita y mueve al alma a la virtud y perfección; 4. Devoción, recogimiento y perfección con que el ánimo se entrega a la exposición de una idea, a la realización de una obra, etc.»; Untuosidad [santurronería]. Un diccionario ingles define su uso religioso como «3a: fervor religioso o espiritual; 3b: una intensa seriedad exagerada, asumida o superficial, en lenguaje o conducta» (Meriam Webster).

Eso corresponde de cerca al uso del término hoy, pero no corresponde para nada a su sentido bíblico. Veamos como la Biblia emplea estos términos, comenzando con el Antiguo Testamento:

En el hebreo el verbo «ungir» significaba «echar un líquido (especialmente aceite) sobre una persona u objeto, o untarlo con dicho líquido». Se usaba para pintar una casa (Jer 22.14; cf. Ezq 23.14) o de perfumar el cuerpo (2Sm 12:20; Ezq 16.9; Am 6:6; Sal 92:10; cf. Mt 6:17). En ese uso, expresa alegría y bienestar (Sal 23:5; 92:10). Pero se uso más típico era para el ungimiento de un nuevo rey, equivalente funcional de la coronación. La típica construcción gramatical en hebreo, con LeMeLeK («a ser rey»), con el sentido «ungir como rey» (al puesto de rey) muestra que se refiere a un cambio de status de la persona (Botterweck Tomo IX p.45), no a alguna experiencia religiosa especial. El Antiguo Testamento narra el ungimiento de nueve reyes, dos de ellos paganos (Azael de Damasco y Ciro de Persia). Relata también la unción de los sacerdotes y algunos profetas, que los «santifica» a ellos (los separa para el servicio de Dios), como también al «evangelista» escatológico de Isaías 61. A veces es Dios mismo quien los unge (1Sm 10:1).

El Nuevo Testamento afirma que Dios ungió a Jesús (Lc 4:18; Hch 4:27; 10:38; Heb 1:9) pero a ningún otro individuo particular. Más bien, San Pablo afirma que Dios nos ha ungido a todos: «Dios nos ungió, nos selló como propiedad suya y puso su Espíritu en nuestro corazón, como garantía [arras] de sus promesas» (2Co 1:21). ¡La unción del Espíritu, igual que el sello y las arras, son de todo creyente desde el momento en que cree (Ef 1:13-14; 4:30; 2Co 5:5; cf. el bautismo por el Espíritu, 1Co 12:13). Estos dones del Espíritu son aspectos propios de la misma salvación. El N.T. nunca nos exhorta a buscar la unción, ni habla de que alguien lo perdiera, ni que disminuyera y aumentara. Dios nos unge con el don de su Espíritu que mora en todos nosotros desde nuestro nacimiento como hijos e hijas de Dios.

El sustantivo «unción» (jrisma) aparece sólo tres veces en el Nuevo Testamento, en las sorprendentes palabras de 1Jn 2:20,27:

Todos ustedes, en cambio, han recibido unción del Santo,

de manera que conocen la verdad.

No les escribo porque ignoren la verdad,

sino porque la conocen

y porque ninguna mentira procede de la verdad…

En cuanto a ustedes,

la unción que de él recibieron permanece en ustedes,

y no necesitan que nadie les enseñe.

Esta unción es auténtica — no es falsa —

y les enseña todas las cosas.

Este texto — el único en el N.T. que habla de «unción» — afirma dos veces que la unción del Santo pertenece a todos los creyentes, sin excepción. De esa manera la enseñanza paulina sobre el tema se reafirma con aun mayor énfasis en una epístola juanina. En segundo lugar, la unción tiene que ver con conocimiento y sana doctrina; no tiene nada que ver con miradas piadosas, gritos y susurros, historietas sacalágrimas, música de trasfondo a veces dulce, a veces estridente; en fin, unción y emocionalismo no tienen nada en común. En tercer lugar, como conclusión: los fieles cristianos y cristianas no necesitan maestros, pues no tienen nada que aprender de las vanas especulaciones de los presuntos «sabios» que inventan novedades en vez de escudriñar fielmente la Palabra, de la mano del pueblo de Dios, que son todos «carismáticos», portadores del Espíritu. (Este último punto significa que los pastores y maestros no deben ser autoritarios ni reprimir la sana criticidad en el pueblo).

Es obvio que nuestro uso del término «unción» dista mucho del sentido bíblico. Pero no quiero que se malinterprete este argumento. Mi crítica del abuso de una palabra, y de todo intento de poner fuego artificial en el altar de Yahvéh, no significa que no necesitemos «un mover del Señor» y que Dios no quiera derramar su Espíritu sobre su pueblo. Pero eso tiene que ser un mover de Dios en su libertad divina, no un esfuerzo nuestro de «mover» a Dios. Ni debe ser esa malentendida «unción» la meta de nuestra labor, ni aun el enfoque de nuestra atención. No son lo mismo emoción y emocionalismo, pero fácilmente nos confundimos y se nos olvida esa diferencia.

Termino con un homenaje póstumo a un predicador del evangelio, fallecido recientemente, con quien no siempre estuve de acuerdo pero a quién admiré y quien me edificó con su ministerio. Me refiero al hermano David Wilkerson. Era uno de los predicadores más emocionales de nuestro tiempo, pero su emoción era genuina y profunda, un dejarse mover por el Espíritu de Dios hasta las fibras más sensibles de su ser. Sus mensajes tenían sólido contenido bíblico. Era emocional pero no emocionalista. Era capaz de llorar largos minutos de sollozo ante el Señor en medio sermón, pero nunca capaz, creo yo, de simular emociones que no nacían al pie del trono divino, en la presencia del Señor de señores. Y jamás hubiera pretendido ser un «ungido»; más bien decía que él no era «profeta» — pero eso sí, tenía una profunda palabra profética para el pueblo de Dios.

¡Gracias buen Dios por nuestro hermano, tu siervo, David Wilkerson!

JuanStamBlog.


C. René Padilla

La matanza de Osama Bin Laden por disposición del Presidente Barrack  Obama  se ha convertido en el tema más debatido en los últimos tiempos  a nivel global. Tan pronto como el 2 de mayo pasado Obama anunció que el Comando Navy Seals había matado al jefe máximo de Al Qaeda, en los Estados Unidos se desató una efervescencia colectiva comparable a la que los amantes del fútbol en el Brasil o la Argentina celebran ante un triunfo que define a su equipo como campeón mundial después de una larga contienda.

Miles de ciudadanos estadounidenses se volcaron a la Times Square en Nueva York y a la Casa Blanca en Washington D.C. al grito de “¡USA! ¡Lo atrapamos!”. Para esa gente, con la muerte de Bin Laden concluía una etapa de casi diez años de buscar la manera de darle su merecido al autor intelectual del atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001 —el atentado contra las Torres Gemelas y el Pentágono— que dejó un saldo de 3.000 muertos y provocó la “Guerra contra el terrorismo” declarada por el Presidente George W. Bush. Para los celebrantes de la muerte de Bin Laden, y probablemente para muchos otros, no cabe la menor duda que, como afirmó Obama en su discurso del 2 de mayo, “se ha hecho justicia”.

Tal interpretación de la justicia, sin embargo, es inadmisible desde varios puntos de vista. Para empezar, la muerte de Osama no fue en cumplimiento de una sentencia emitida por un tribunal de justicia al final de un proceso judicial: fue un asesinato político en venganza por sus crímenes. El Presidente de los Estados Unidos es abogado y conoce la ley; sabe, por lo tanto, que el requisito mínimo para aplicar la pena capital es que el criminal sea juzgado formalmente por una corte y sentenciado a muerte oficialmente. Así procedieron los países aliados al final de la II Guerra Mundial en relación con veinticuatro criminales de guerra nazis cautivos. Aunque hubieran podido ejecutarlos sin mayor dilación, optaron por enjuiciarlos y demostrar así su respeto por la ley. En su discurso de iniciación del Juicio de Nueremberg, el juez Robert Jackson, fiscal jefe del Tribunal, dijo:

El privilegio de abrir el primer juicio en la historia por crímenes cometidos contra la paz del mundo impone una seria responsabilidad. Los delitos que tratamos de condenar y castigar han sido tan calculados, tan malévolos y tan devastadores que no permiten ser olvidados porque no es posible que se repitan. Que cuatro grandes naciones victoriosas y heridas se abstengan de vengarse y voluntariamente sometan a sus enemigos cautivos al juicio de la ley es uno de los tributos más significativos que el Poder ha rendido a la Razón.

Como resultado del Juicio de Nueremberg, todos los criminales fueron castigados, once de ellos condenados a muerte y tres a prisión perpetua. Es obvio que en el caso de Osama Bin Laden no hubo la menor intención de capturarlo para juzgarlo y hacer justicia: la consigna del Comando Navy Seals era matarlo, y se cumplió. No se hizo justicia, se ejecutó venganza. No triunfó la Razón sino el Poder.

Y el triunfo del Poder sobre la Razón no augura la eliminación del terrorismo en el mundo. Por el contrario, incrementa el odio y la violencia. Prueba de ello son las renovadas amenazas de Al Qaeda, de vengar la muerte de su líder. Osama ha muerto, pero Al Qaeda continúa con su odio exacerbado por el reciente asesinato cometido en nombre de la justicia.

En noviembre de 2001, un grupo de personas, entre ellas varios familiares de víctimas del atentado del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas, realizaron una caminata desde Nueva York a Washington D. C, portando una pancarta que decía: “Nuestro dolor no es un Grito de Guerra”. Al finalizar formaron un grupo denominado “Familias para un Mañana Pacífico” para expresar su convicción de que la seguridad que todos anhelamos no se basa en la violencia y la venganza. Quienes nos confesamos seguidores de Jesús de Nazaret, el Príncipe de Paz, no podemos menos que estar de acuerdo con esa convicción, dispuestos a renunciar a toda forma de violencia y a tomar en serio nuestra vocación de trabajar por la paz mediante la práctica de la justicia.

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Edificios demolidos o reutilizado

Cada vez se cierran más iglesias católicas y protestantes en Holanda

Actualmente hay 4.200 iglesias en Holanda, de las que unas 1.400 serán clausuradas antes de 2020. 900 iglesias fueron abandonadas desde 1970.

18 de mayo de 2011, HOLANDA

Según el profesor Peter Nissen, de la Universidad de Nimega, un tercio de esas 900 iglesias que dejaron de utilizarse, fue demolido. Otro tercio fue asimilado por otras religiones y el resto fue destinado por los nuevos propietarios a funciones como oficinas, restaurantes, bares y apartamentos.

Un ejemplo que ilustra bien la situación es el de la Vredekerk, en Bussum, cuya torre se divisa desde lejos. Construida en 1914, esta iglesia protestante se encuentra en el centro de la ciudad, no lejos de la estación central de trenes. Pero al llegar a la entrada se descubre que, a pesar de la torre, las grandes puertas de madera y su ubicación central, el edificio ya no funciona como iglesia. En lugar de los avisos de horarios de culto, encontramos el intercomunicador y los buzones de correo para los 18 apartamentos que ocupan actualmente el edificio.

La iglesia Vredekerk, que contaba con una escasa asistencia de fieles, fue vendida en 2005, renovada y convertida en un edificio residencial. El destino de la Vredekerk, por extraño que parezca, es algo común en Holanda.

 MENOS FIELES
 Este fenómeno, explica el profesor Nissen, refleja el estado actual de las iglesias católicas y protestantes en Holanda: la creciente disminución del número de fieles y la consecuente pérdida de ingresos. “Alrededor de 1960, el setenta por ciento de los católicos holandeses asistía a la misa del domingo. Actualmente sólo lo hace el 7 por ciento. Las iglesias, así como la sociedad holandesa y todos aquellos interesados en estos edificios por su valor como monumentos, se enfrentan al problema de que ya no se los necesita para servicios religiosos. ¿Es posible darles otra función? ¿Y quién cubriría los gastos? Ese es el mayor problema”, señala el profesor.

El mantenimiento de una iglesia puede ser un asunto costoso. Con espacios más amplios que otros edificios, las iglesias suelen estar emplazadas en sitios privilegiados y demandan altas inversiones en calefacción y electricidad. Por otra parte, no cualquiera está en condiciones de comprar una iglesia, especialmente las católicas. Según el departamento de arquitectura de la Diócesis de Haarlem, la venta de una iglesia puede ser un proceso de 5 a 10 años.

La diócesis católicas tiene algunas reglas para impedir que lo que para ellas el un espacio sagrado se transforme en algo que no corresponde con los valores cristianos. Aún así es posible encontrar iglesias convertidas en night-clubs, escuelas de buceo y alpinismo, e incluso sex-shops. Señala el profesor Nissen que aunque algunas fueron templos católicos la mayoría de estos edificios habían sido iglesias protestantes. “Para los católicos, la iglesia es la ‘casa del Señor’, mientras que para los protestantes es meramente un lugar físico de encuentro, sin ese carácter sagrado”, interpreta.

La única manera de evitar la demolición de una iglesia es convertirla en un monumento nacional. Ese es el caso de la Heilig Hartkerk (Iglesia del Sagrado Corazón) en Haarlem, construida en 1902 y reabierta en 1998 como pensión estudiantil y salón de belleza.

 UNA PELUQUERIA ESPECIAL
Jan Dortmundt, propietario del salón que ocupa la antigua capilla católica, asegura ser el único peluquero que trabaja en el interior de una iglesia en Holanda. El salón muestra varias referencias religiosas. El logo recuerda al Sagrado Corazón y la decoración incluye varias imágenes de santos. Jan Dortmundt ha reservado un espacio para encender velas encima del cual cuelga una imagen invertida del papa Benedicto XVI. Un gesto de ironía, asegura Dortmundt, desde una base de respeto.

Cuando el estilista se mudó a la nueva dirección, perdió algunos clientes que no estaban de acuerdo con la idea de instalar un salón de belleza en una antigua capilla. Pero esta pérdida fue compensada con nuevos clientes interesados en el sitio. Los objetos de decoración, así como las velas, suelen ser un aporte de los clientes. “Se sienten relajados en este lugar, que les inspira paz, y realmente es relajado trabajar aquí. Creo que eso es lo que hace especial estar en una iglesia”, afirma el peluquero.

 ACTITUD RESPETUOSA
También Francesca van Raab, que vive en el apartamento A1 de la antigua iglesia protestante Vredekerk, cree que el trasfondo religioso del edificio influye en sus actuales habitantes.

Desde el interior, su casa no se parece en nada a una iglesia. Las únicas señales de la antigua iglesia son el alto cielorraso y las puertas ovaladas. En el hall de entrada, una pesada campana de bronce sirve como objeto de decoración y también se conservó la piedra angular en una de las paredes.

Francesca asegura que la antigua función del edificio ejerce una influencia en su actitud hacia él. ‘No soy una persona religiosa en el sentido de creer en Dios, pero creo que algo debe haber. Cuando me mudé a este lugar, lo hice con una actitud de respeto hacia cualquier persona que haya practicado su fe en este recinto. Creo que es necesario sentir ese respeto para poder habitar en una iglesia’, opina.

© Protestante Digital 2011


Una libro y oleada de reacciones
El conocido pastor sugiere que hay posibilidad de salvación aún después de la muerte. Time y CNN se hacen eco del debate.

17 de mayo de 2011, MICHIGAN

 “¿Gandhi está en el infierno? ¿Seguro? ¿Alguien tiene confirmación de esto?”. Las preguntas las plantea Rob Bell, un joven pastor especialmente popular en los Estados Unidos. Con este interrogante ha presentado “Love Wins”, su último libro que se publicaba en el pasado mes marzo.

En pocas semanas, Bell se ha convertido en el principal tema de conversación en decenas de blogs. Miles de comentarios en las redes sociales analizan el libro y tratan de responder a la pregunta: “¿Se ha desviado Rob Bell de lo que la Biblia dice sobre la salvación?”.

Pocas veces se había visto algo así en el contexto cristiano de EEUU. Es muy poco común ver a tantos autores, pastores evangélicos y teólogos dando tanta importancia a la publicación de un libro. Decenas y decenas de blogs en el mundo anglosajón han publicado en las últimas semanas opiniones en relación a Rob Bell, un pastor conocido hasta ahora por la serie de  vídeos “Nooma” , muy popular entre jóvenes y adolescentes.

El torbellino se ha desatado con la publicación del  vídeo promocional del su nuevo libro “Love Wins: A book about Heaven, Hell and the fate of every person who ever lived”  [en castellano, “El amor vence: un libro sobre el Cielo, el Infierno y el destino de todas las personas que hayan vivido hasta ahora”].

Descrito por los medios de comunicación de EEUU como una “estrella de rock del cristianismo moderno”, Bell siempre ha sabido cómo provocar preguntas y reacciones con sus mensajes.

Del autor se conocía hasta ahora su intencionalidad por romper moldes tradicionalistas, y su esfuerzo por construir un modelo de iglesia que tendiera puentes con las generaciones posmodernas. Su iglesia , Mars Hill Bible Church  (que no se debe confundir con la iglesia liderada por Mark Driscoll y que coincide en el nombre) está situada en Grand Rapids, Michigan y a ella asisten  10.000 personas  cada semana.  Bell forma parte de un movimiento de líderes cristianos muy centrados en comunicar el evangelio de una forma innovadora . Esta visión incluye asentar las iglesias sobre la base de grupos pequeños, buscar un lenguaje desenfadado, hacer énfasis especial en las artes, usar nuevas tecnologías y enfatizar en una predicación sencilla y entendible para personas no habituadas a la vida de iglesia.

Hasta aquí, todo bien, consideran muchos. Aunque a veces un poco forzado en sus interpretaciones de las parábolas de Jesús, los libros de Bell hasta y su colección de vídeos en internet habían causado más admiración que polémica.

 VÍDEO PROMOCIONAL LEVANTA PREGUNTAS
En febrero se publicaba en internet  el vídeo promocional de su nuevo libro . En los apenas 3 minutos de duración, Rob Bell se pregunta: “¿Irán al cielo sólo una cantidad de personas muy selectas, mientras miles de millones de personas se queman el infierno?”. Y añade: “Se nos ha dicho que Dios te enviará al infierno a no ser que creas en Jesús. Como si Jesús nos salvara de Dios. Pero, ¿qué tipo de Dios es este, que necesitamos ser rescatados de Él? ¿Cómo puede este Dios ser bueno?”.

Las palabras de Bell corrieron rápidamente por las redes sociales, y la expectación que se creó alrededor de su libro, publicado pocas semanas después, fue enorme. El autor, de 40 años, se convirtió en el tema de conversación para centenares de pastores y líderes cristianos de todos los espectros.

 Bell parecía estar insinuando que Dios debe perdonar a todas las personas, aún si no aceptan la bora de Jesús y creen en Él.  Que el infierno era un castigo desproporcionado y que era un obstáculo muy grande para creer en la bondad y el amor de Dios.

 REACCIONES INMEDIATAS EN LA RED
Justin Taylor fue el primero en reaccionar al vídeo, en su blog con la Gospel Coalition. En su post , que ha recibido más de 1500 comentarios, se preguntaba si el autor de “Love Wins” se ha convertido al universalismo, una corriente minoritaria que pretende justificar que la salvación es para todas las personas, incluidas las que no creen en Dios. Y añadía:  “Es tremendamente triste que aquellos que han sido llamados a compartir la Palabra, distorsionan el evangelio y confunden a la gente con falsas doctrinas” .

A Taylor le siguieron rápidamente todo tipo de líderes cristianos muy influyentes, que ya una vez publicado el libro, han escrito extensas críticas. Kevin de Young, pastor de la University Reformed Church, en Michigan, mostraba su preocupación por lo peligroso de abrir interrogantes sobre doctrinas a las que la Biblia deja muy pocos espacios para la discusión.

Albert Mohler, presidente del Seminario Teológico de los Bautistas del Sur, y voz muy reconocida entre el protestantismo americano, no tenía dudas: “No hay forma de seguir siendo evangélico si se niega la doctrina del infierno”, concluía en alusión a Bell.  Mark Driscoll, pastor en Seattle, recordaba que “Jesús es quien más habla del infierno en toda la Biblia” . También  John Piper , pastor de Betlehem Church, expresaba su opinión con un contundente juego de palabras en su cuenta de Twitter: “Farewell, Rob Bell” (“Adiós, Rob Bell”).

Zondervan, la editorial que había publicado varios de los libros de Bell, anunciaba poco después que rescindía su contrato con el autor.

 DIARIOS Y TELEVISIONES REFLEJAN EL DEBATE
 Los medios de comunicación norteamericanos no cristianos no han tardado en recoger la polémica. El canal de información  CNN titulaba un artículo “Autor cristiano recibe acusaciones de herejía” . Por su parte, el New York Times hablaba de una “granizada”  en el mundo cristiano contra Rob Bell por querer reabrir “preguntas de la antigüedad” que habían quedado descartadas como herejías en la Historia del Cristianismo. También ha sido muy vista una breve entrevista de Martin Bashir con Bell, en otro de los grandes medios de comunicación, MSNBC. En un tono muy duro, el periodista contrastaba las opiniones del autor con los argumentos contra su libro que se habían ido acumulando en las redes sociales con el paso de las semanas.  En el vídeo, Bell parece tener serias dificultades  cuando Bashir le acusa de haber “creado un nuevo evangelio mucho más fácil de creer” que el mensaje bíblico.

 La polémica ha llegado finalmente a la portada de la revista Time , una de las más vendidas en Estados Unidos y en el mundo. En un  extenso artículo , se pretende presentar a Bell como el líder de una generación de nuevos cristianos que quiere integrar el evangelio en la sociedad actual. Al revés de lo que parece ser la opinión mayoritaria entre los evangélicos, la revista ensalza al autor como alguien que ha sido capaz de renovar el cristianismo estadounidense.

 GRANDES VENTAS DEL LIBRO
De mientras, “Love Wins” se ha convertido en un best-seller inmediato, superando en ventas en EEUU el último libro del Papa Benedicto XVI. Bell se muestra “sorprendido” ante la repercusión todo el tema ha tenido.

 En varias entrevistas posteriores a la publicación, el autor no ha querido hablar sobre las críticas que ha recibido.  Más bien explica que ha recibido muchas felicitaciones de lectores que los han considerado “un libro necesario”.Como se puede ver en este  debate con Adrian Warnock  (el blogger cristiano más leído en el Reino Unido) en la radio cristiana Premiere, Bell prefiere no dar respuestas a las preguntas que él mismo ha lanzado en el libro. Aún cuando se le pregunta claramente por sus posiciones doctrinales, se define como “un cristiano que se hace preguntas”, y añade que “nadie sabe lo que pasa al otro lado, cuando morimos”.

Sea como sea, Rob Bell se encuentra en una situación muy particular.  Acusado por muchos por tratar de diluir el evangelio para hacerlo aceptable a las grandes masas, parece haber perdido el apoyo de la mayor parte de la comunidad evangélica en Estados Unidos. Los aplausos le han llegado por parte de los sectores más liberales del protestantismo norteamericano y desde los medios de comunicación.  El debate sigue abierto, y la popularidad de Bell hace difícil que la controversia se apague fácilmente.

Autores: Joel Forster

© Protestante Digital 2011


Imagen en Cañar | ONG Plan

ELMUNDO.es | Madrid

Uno de cada tres niños del Cantón de Cañar, en Ecuador, tiene a uno o los dos cabezas de familia en el extranjero. La ONG Plan trabaja en esta zona que ha reducido su población de 120.000 habitantes a la mitad debido a la emigración a España y Estados Unidos.

Esta situación la viven más de 8.000 menores en Cañar. Sin padres, los niños se ven obligados a madurar a marchas forzadas para convertirse en los nuevos cabezas de familia y sacar adelante a sus hermanos pequeños. De los 60.000 habitantes, 28.000 son menores de edad.

El Cantón, situado en el centro de Ecuador, es una de las zonas con mayores flujos migratorios del país. La emigración comenzó a finales de la década de los 60 debido a la situación de crisis económica pero se aceleró profundamente en la década de los 90.

Esta emigración ha influido en la pirámide poblacional del cantón de Cañar donde el número de personas de entre 25 y 49 años es sensiblemente menor que la media nacional. Esto también ha tenido su impacto en los nacimientos. Así, en Cañar hay menos niños menores de cuatro años que la media de Ecuador.

«La emigración de los padres por causas económicas es una de las situaciones más traumáticas que puede vivir un niño. El desequilibrio emocional y el impacto en la marcha de sus estudios deja una huella de por vida. Estos niños son un sector de la población a los cuales Plan atiende», explica Concha López, directora general de la ONG en España.

¿Quién se encarga de los niños?

En la mayoría de los casos son los abuelos u otros familiares cercanos quienes cuidan de sus nietos, pero en el 1% los mecanismos de solidaridad no funcionan y los menores acaban viviendo solos o, incluso, al cargo de hermanos más pequeños.

Muchos jóvenes se ven obligados a asumir responsabilidades de manera prematura. Un 8% de los adolescentes con padres emigrantes acaba dejando los estudios. Esta cifra aumenta hasta el 11% en el caso de las jóvenes, de los indígenas y de las familias que no reciben remesas.

«Mi hermana no va al colegio desde que se fue mi papá. Ella arregla la casa y nos cuida. Sólo ella habla con mi papá», cuenta Jacinto, un niño de 11 años de Cañar e hijo de un emigrante.

La hermana de Jacinto no es un caso aislado. Como indica el informe ‘Niñez y migración en el Cantón Cañar’, realizado por Plan en colaboración con otras organizaciones, los menores pertenecientes a familias con emigrantes dedican una media de cinco horas al día a las tareas domésticas frente a las dos horas que emplean los hijos de padres no emigrantes.

La acción de Plan ayuda a tener acceso a la educación y mejoras sanitarias. «Lo mejor es tratarles igual que al resto de menores pero si vemos que están atravesando alguna dificultad, alguien de nuestro equipo le visita y habla con sus familiares para solucionar el conflicto», explica Pilar Guanoluisa, facilitadora del desarrollo comunitario de la ONG en Ecuador.

La crisis hace volver a los ecuatorianos

Sólo la cuarta parte de los padres emigrantes de Cañar tienen intención de reagrupar el núcleo familiar en el país de destino. «Mi papá se fue cuando yo tenía siete meses y mi mamá, cuando yo tenía cuatro años. Mis hermanitos nacieron en Estados Unidos y ahora están aquí de vacaciones un mes y medio. Yo hablo con mi mamá y no con mi papá porque no lo conozco. Nunca he visto una foto de él», explica Karen una niña de Cañar de 9 años.

La crisis económica mundial ha provocado que un gran número de ecuatorianos emigrados estén retornando a su lugar de origen. Entre finales de 2008 y febrero de 2011, 14.000 inmigrantes han abandonado España con la colaboración de la SENAMI (Secretaría Nacional del Migrante de Ecuador) y más de 112.000 han solicitado información sobre los pasos que tienen que seguir para regresar.

Una vez de vuelta a su lugar de origen, los padres se encuentran cara a cara con hijos a los que, en algunos casos, dejaron cuando eran bebés. Otros, no vuelven para quedarse.


La ONG Plan trabaja en 1.050 comunidades de 56 cantones pertenecientes a 11 provincias de Ecuador. Sus programas apoyan de manera directa el crecimiento, desarrollo y bienestar de 55.000 niños y niñas.


El científico considera que no hay nada después del momento en que el cerebro deja de funcionar

Lunes 16 de mayo de 2011 – 03:24 pm
Paraíso, Universo,  Vida después de la muerte
(Reuters)

Londres (EFE). El reconocido científico británico Stephen Hawking, autor de “Una breve historia del tiempo”, cree que la idea del paraíso y de la vida después de la muerte es un “cuento de hadas” de gente que tiene miedo a fallecer.

Así lo afirmó el científico más destacado del Reino Unido en una entrevista publicada hoy en el periódico británico “The Guardian”, en la que vuelve a poner énfasis en su rechazo a las creencias religiosas y considera que no hay nada después del momento en que el cerebro deja de funcionar.

Hawking resalta que su enfermedad -la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)- le ha llevado a disfrutar más de la vida a pesar de las dificultades que ello implica, ya que el mal que padece es neuro-degenerativo progresivo y le impide moverse y hablar.

“He vivido con la perspectiva de una muerte prematura durante los últimos 49 años. No tengo miedo de morir, pero no tengo prisa por morirme. Es mucho lo que quiero hacer antes”, dijo el científico.

“Yo considero al cerebro como una computadora que dejará de funcionar cuando fallen sus componentes. No hay paraíso o vida después de la muerte para las computadoras que dejan de funcionar, ese es un cuento de hadas de gente que le tiene miedo a la oscuridad”, señaló el ex catedrático de Matemáticas Aplicadas y Física Teórica de la Universidad de Cambridge.

En su entrevista, Hawking, de 69 años, resalta la importancia de disfrutar de la vida y hacer cosas buenas y se refiere también a las pequeñas fluctuaciones cuánticas, que en el comienzo del universo fueron las “semillas” que dieron paso a la formación de las galaxias, las estrellas y la vida humana.

El científico, que habla con la ayuda de un sintetizador de voz, sugiere que sería posible descifrar nuestros orígenes con instrumentos modernos, que podrían ayudar a detectar antiguas huellas en la luz espacial dejada en los primeros momentos de la formación del universo.

http://elcomercio.pe


Se podría negar a los extranjeros la asistencia para quitarse la vida

Meritxell Mir |
Basilea (Suiza) – Actualizado domingo 15/05/2011

Viajar a Suiza buscando asistencia para quitarse la vida en caso de enfermedad terminal podría dejar de ser posible este domingo. A propuesta de la derecha religiosa del país, los habitantes del cantón de Zúrich votarán dos iniciativas populares sobre el suicidio asistido. «Hoy en día, la ciudad es el centro neurálgico para las personas que desean morir y eso perjudica nuestra imagen», asegura el parlamentario del Partido Evangélico Markus Schaaf.

Un reciente estudio la Universidad de Zúrich revela que, aunque una inmensa mayoría de los suizos está a favor de poder decidir sobre el final de su vida, un tercio se opone al «turismo de suicidios». Se trata especialmente de extranjeros llegados de Alemania y del Reino Unido, donde imperan las leyes más estrictas del continente.

La legislación helvética permite el suicidio asistido, aunque no la eutanasia, de manera que es el propio paciente el que se administra la dosis letal proporcionada por un médico. Existen dos organizaciones sin ánimo de lucro que lo practican, Exit y Dignitas. De las dos entidades, sólo Dignitas acepta a extranjeros, que representan alrededor de un 85% del total anual, que se sitúa en torno al centenar de personas. Además, esta organización sólo opera en Zúrich.

Dos iniciativas

Aunque tanto el Partido Evangelista como la Unión Democrática Federal han hecho la campaña de la iniciativa con el «turismo de suicidios», lo cierto es que la redacción de la votación se refiere a cualquier ciudadano que viva fuera del cantón de Zúrich. «En realidad, lo que quieren es restringir el acceso al suicidio de los suizos que habitan en los otros 25 cantones del país; los extranjeros les importan más bien poco», asegura Bernard Sutter, vicepresidente de Dignitas. No obstante, subraya que la ley sería inconstitucional porque violaría el principio de no discriminación entre ciudadanos.

De hecho, la primera iniciativa es sólo una variante menos restrictiva de la segunda, que también se vota este domingo y que no pretende prohibir sólo el «turismo de suicidios» sino el suicidio asistido en todo el país. «Esa iniciativa está fuera de la ley, porque asistir a alguien para que haga algo que es legal nunca puede ser ilegal, y el suicidio es legal», explica Sutter, quien recuerda que en 2006 el Tribunal Federal ya confirmó el derecho a la autodeterminación para la muerte.

Aunque el ‘no’ en esta segunda votación se da casi por sentado, el resultado es importante porque servirá a la ministra de Justicia, Simonetta Sommaruga, para tomar el pulso a la sociedad con vistas a la nueva ley que prepara para este verano. Tras años de polémicas en torno a las organizaciones que ayudan al suicidio (algunas basadas en hechos y otras, en especulaciones), el Gobierno suizo ha decidido regularizar dicha práctica.

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EUROPA: El abismo xenófobo

Publicado: mayo 14, 2011 en Noticias, Sociedad

JOSÉ IGNACIO TORREBLANCA Debate sobre la inmigración en Europa

Han bastado poco más de 20.000 tunecinos para poner en cuestión uno de los mayores logros de la integración europea: la supresión de los controles fronterizos entre los Estados miembros establecida por el acuerdo de Schengen de 1985. Un dato ilustra a la perfección hasta qué punto Europa se dirige al abismo de la xenofobia: la supresión de controles internos entre los Estados miembros de la Unión Europea se puso en marcha en 1995 cuando, como consecuencia de la guerra de Yugoslavia, Europa tenía que hacer frente a una inmensa ola de más de 600.000 refugiados. Solo Alemania se hizo cargo de 345.000 personas, en un esfuerzo poco conocido y mucho menos reconocido, pero otros países también estuvieron a la altura: Austria acogió a 80.000, Suecia 57.000, Suiza 25.000, Países Bajos 24.000 y Dinamarca 20.000.

Nadie se echó atrás entonces ni dudó de que la supresión de controles fronterizos fuera una buena idea. Ahora, sin embargo, unos pocos jóvenes provenientes del norte de África y la perspectiva de una derrota electoral ante la ultraderecha han puesto en fuga a Sarkozy y a Berlusconi, dirigentes de dos de los países más prósperos del mundo. Meses discutiendo si las revueltas de Túnez provocarían un efecto dominó en la región y ahí tienen la respuesta: como ha puesto de manifiesto la decisión del Gobierno danés de reinstaurar los controles fronterizos con Suecia y Alemania, el efecto dominó es real, pero cae de este lado. Consuela pensar que los daneses tienen como vecinos a Alemania y Suecia, países cuyos índices de criminalidad están entre los más bajos del mundo: si llegan a tener frontera exterior con países no comunitarios o compartir ribera en el Mediterráneo, a estas alturas seguramente estarían electrificando las fronteras. Todo ello ocurría, claro está, mientras se celebraba el 9 de mayo el día de Europa. El contraste es notable: mientras los líderes europeos salen corriendo despavoridos al grito de «¡que vienen!», Egipto y Túnez hacen frente estoicamente a 600.000 refugiados de la guerra de Libia sin hacer aspavientos y con muy poca ayuda internacional.

Nadie ejemplifica mejor el sinsentido de esta Europa xenófoba que nos ha tocado vivir que los finlandeses, que según las estadísticas conviven con 98.500 inmigrantes no comunitarios (un ridículo 1,8% de su población). La policía finlandesa detuvo en el año 2009 a 6.660 inmigrantes en situación irregular, emitió 3.120 órdenes de expulsión y logró repatriar a 1.720 irregulares. Su porcentaje de éxito en el control migratorio y la repatriación se sitúa pues en el 55%, uno de los más elevados de Europa, en contraste con el 28% de España, el 20,8% de Francia o el 9,9% de Italia. En otras palabras, en Finlandia no hay apenas inmigrantes extracomunitarios y uno de cada dos irregulares con orden de expulsión es efectivamente repatriado. Pese a ello, el partido de los «auténticos finlandeses» ha arrasado con un mensaje populista y anti-inmigración en las recientes elecciones. Prepárense, porque ese es el futuro de Europa.

En la Unión Europea hay 20 millones de inmigrantes no comunitarios, lo que representa apenas un 4% de la población. Con la excepción de Estonia y Letonia, que tienen importantes minorías rusas no nacionalizadas, ningún país pasa del 8% de inmigrantes no comunitarios. Para empeorar las cosas, esta Europa a veintisiete que quiere impartir lecciones de democracia y solidaridad a todo el mundo solo tuvo a bien en 2010 aprobar 55.100 solicitudes de asilo. Países como Alemania, una vez más, asumieron su responsabilidad, aceptando casi el 20% de esas solicitudes. España, por el contrario, solo estimó favorablemente 610 solicitudes, una cifra ridícula que pone en entredicho los valores subyacentes a la política exterior de este Gobierno.

Que París y Roma hayan querido engatusar a Bruselas ofreciéndole más competencias entra dentro de lo comprensible. Pero que la Comisión Europea, que es la guardiana de los tratados, haya estado dispuesta a vender tan barato un principio clave de la construcción europea como es el de la libre circulación de personas resulta verdaderamente preocupante. Si de lo que se trata es, como dice Bruselas, de mejorar la gobernanza del tratado de Schengen, hagámoslo, pero no movidos por el electoralismo de Sarkozy y Berlusconi, que llevan demasiado tiempo jugando con la inmigración y, ahora que está a punto de explotarles en las manos, quieren que acudamos a socorrerles. El año que viene, para celebrar el día de Europa, propongo que nos vayamos todos a El Paso a escuchar el reciente discurso de Obama sobre la política migratoria de Estados Unidos. Hay veces que nuestros valores están a mejor recaudo lejos de nosotros.

jitorreblanca@ecfr.eu

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Además de mostrar solidaridad con las víctimas mortales de aquel incidente y de otros choques posteriores registrados en esta capital y en Alejandría, la segunda ciudad del país, los manifestantes en Tahrir rezaron juntos, coincidiendo con el viernes de oración islámica.

Egipto | Viernes 13 de Mayo, 2011 | Por Nínro Ruíz Peña|

El Cairo.- Miles de egipcios protestaron hoy en la plaza Tahrir de esta capital contra el sectarismo religioso y defendieron la unidad de cristianos y musulmanes, luego de incidentes violentos entre ambas comunidades que causaron 15 muertos.

Con cruces de madera, de plástico o reproducidas en grandes carteles y ejemplares de la Biblia y del Corán, los manifestantes quisieron rememorar los días en que se fundieron en el emblemático sitio cairota para derrocar al gobierno de Hosni Mubarak.

No a la violencia, nunca tendrán éxito, la media luna y la cruz están unidas o cristianos y musulmanes, somos un solo pueblo, eran algunas de las consignas y pancartas en alusión a grupos extremistas ligados al anterior régimen que intentan desestabilizar el país.

El 7 de mayo, musulmanes de corriente salafista (fundamentalistas) prendieron fuego a una iglesia copta en el barrio populoso de Imbaba, en el noroeste de El Cairo, tras una disputa con feligreses cristianos por el supuesto secuestro de una mujer copta convertida al Islam.

La joven en cuestión, identificada como Abeer Fakhry, se entregó luego al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.

Además de mostrar solidaridad con las víctimas mortales de aquel incidente y de otros choques posteriores registrados en esta capital y en Alejandría, la segunda ciudad del país, los manifestantes en Tahrir rezaron juntos, coincidiendo con el viernes de oración islámica.

Igualmente, demandaron enjuiciar a 190 detenidos por alentar los choques interreligiosos que causaron más de 240 heridos y saludaron las medidas anunciadas por el gobierno y la Junta Militar, destinadas a penalizar toda expresión de violencia sectaria o extremismo religioso.

El Ejecutivo del primer ministro interino, Essam Sharaf, señaló que preparará dentro de un mes una ley que flexibilice o elimine las restricciones para construir iglesias, una medida adoptada durante el régimen de Mubarak, depuesto por una revuelta popular el 11 de febrero.

La normativa será propuesta por un comité del gabinete de justicia que tiene la misión de oponerse decisivamente a toda incitación al odio y el sectarismo, según señaló en un comunicado difundido aquí.

El referido comité estudiará el proyecto de unificar leyes para la construcción de recintos religiosos y decidió, por instrucción gubernamental, prohibir demostraciones y concentraciones fuera de los lugares de culto , sean cristianos, musulmanes o judíos.

Fuentes del Gobierno dijeron que estudian los casos de 48 iglesias clausuradas durante el anterior régimen, para reabrirlas y favorecer a una minoría que constituye alrededor del 10 por ciento de los más de 80 millones de habitantes de esta nación mayoritariamente musulmana.

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Representantes del presbiterio de las Ciudades Gemelas, que abarca de Minneapolis y St. Paul, el voto decisivo en su reunión del martes.


También otra denominación votó a favor de ordenar a los candidatos abiertamente homosexuales a su ministerio. El martes, la Iglesia Presbiteriana (EE.UU.) presbiterio de las Ciudades Gemelas en Minnesota votó para aprobar un cambio a la constitución de la iglesia que permita a la denominación de 173 presbiterios  ordenar a las personas sin tomar en cuenta su orientación sexual.

El presbiterio de las Ciudades Gemelas voto en calidad de lo que hoy es un esfuerzo de 33 años para eliminar todas las restricciones a los homosexuales para servir en el ministerio ordenado de la iglesia. Se convirtió en el presbiterio 87a para afirmar la acción en la reunión 219a de la iglesia el verano pasado que se autoriza el cambio constitucional. La acción no sólo llega a la conclusión a más de tres décadas de controversias sobre las normas de coordinación, sino que también revierte las medidas adoptadas en 1997, 2001 y 2008, cuando fracasaron los esfuerzos similares.

En 1996, la denominación reiteró sus exigencias de ordenación para incluir «la fidelidad dentro del pacto del matrimonio entre un hombre y una mujer o la castidad en la soltería.» Esa política había exigido también que los candidatos «que se niegan a arrepentirse de cualquier práctica de auto-conocimiento cual las confesiones llaman pecado  no serán ordenados y / o instalados como diáconos, ancianos o ministros de la Palabra y los Sacramentos «.

La nueva sección de la Constitución quedará así:

«Normas para el servicio ordenado reflejan el deseo de la iglesia, de presentar con alegría al Señorío de Jesucristo todos los aspectos de la vida. El órgano de gobierno responsable de la ordenación y / o instalación examinará el llamado de cada candidato, sus dones,  su preparación y adecuación de las responsabilidades de la oficina. El examen incluirá, pero no se limitará a una determinación de capacidad del candidato y el compromiso de cumplir todos los requisitos expresados ​​en las cuestiones constitucionales para la ordenación e instalación. Los órganos de Gobierno se guiarán por las Escrituras y las confesiones para la aplicación de las normas a los candidatos individuales. »

Todas las referencias al matrimonio y la castidad se han ido, junto con el lenguaje que rechaza el arrepentimiento de pecados. El nuevo texto habla en cambio de la sumisión al señorío de Cristo y guiados por las Escrituras y las confesiones. En cualquier otro contexto, el lenguaje no puede parecer revolucionario, pero en este caso, significa la entrega de la denominación a aquellos que impulsan la normalización de la homosexualidad.

Dicho de otra manera, esta iglesia ha decidido que «la fidelidad dentro del pacto de matrimonio entre un hombre y una mujer o la castidad en la soltería» es demasiado restrictiva.

Gradye Parsons, secretario de la PC de la Asamblea General (EE.UU.), explicó el significado del cambio: «Está claro que lo que ha cambiado es que las personas en una relación del mismo sexo pueden ser considerados para la ordenación. . . . La esencia de las normas de nuestra ordenación es que los agentes de presentar al señorío de Jesucristo y ordenar a los órganos (presbiterios para que los ministros y las sesiones para los ancianos y diáconos) tienen la responsabilidad de examinar a cada candidato por separado para asegurar que todos los candidatos lo hacen sin juicios cubiertos. »

¿Por qué ahora? Parsons sugiere que la victoria de los partidarios de la ordenación de homosexuales ha llegado debido al éxodo de las grandes congregaciones conservadoras de la denominación (aproximadamente 100 en los últimos cinco años), el hecho de que muchos presbiterianos parecía «dispuesto a conseguir más allá de este argumento,» la creciente aceptación de la homosexualidad en la cultura más amplia, y por el texto menos controvertido de esta revisión. Él, junto con los demás, expresó un cierto grado de sorpresa y alivio que se tomó la decisión.

Él dijo a The New York Times, «Hemos tenido esta conversación durante 33 años, y algunas personas están dispuestas a llegar al otro lado con esta decisión. . . . Algunas personas van a celebrar este día porque han trabajado para él durante mucho tiempo, y algunas personas van a llorar el día de hoy porque creo que es una interpretación totalmente diferente de las  Escritura de ellos »

La Iglesia Presbiteriana (EE.UU.) se une ahora a la Iglesia Episcopal (EE.UU.), la Iglesia Unida de Cristo y la Iglesia Evangélica Luterana en América, al ordenar a los candidatos abiertamente homosexuales en el ministerio.

Ambas partes en esta controversia entienden el significado de la decisión. Si bien esta acción se refiere específicamente a las normas de ordenación, es realmente acerca de la cuestión más amplia de la homosexualidad. La mayoría de los observadores esperan que la decisión de permitir los matrimonios entre personas del mismo sexo se seguirá de muy cerca.

Pero incluso más allá del tema específico de la homosexualidad, la Iglesia se enfrenta a dos de las preguntas más fundamentales de la teología cristiana – la autoridad de la Biblia y el Señorío de Cristo. Al hacer este cambio, la Iglesia afirma con claridad que se puede presentar el señorío de Cristo, sin someterse a las claras enseñanzas de la Escritura.

Esto es un error fundamental que deja esta denominación, ahora en la posición inverosímil de reclamar  el señorío de Cristo, mientras que subvierte la autoridad de las Escrituras. La eliminación del lenguaje constitucional sobre el matrimonio y la castidad, junto con la eliminación del lenguaje sobre el arrepentimiento que la Escritura identifica como el pecado, efectivamente significa que los candidatos y presbiterios pueden desafiar las Escrituras, mientras que afirman seguir a Cristo.

Es evidente que esta acción no hubiera sido posible si esta denominación no hubiera  abandonado  la plena autoridad, la inspiración y la veracidad de la Biblia desde hace mucho tiempo. Esta última decisión prepara el terreno para la capitulación total de esta iglesia a la normalización de la homosexualidad – un acto de abierto desafío contra las Escrituras.

En una «carta de la organización nacional» a la denominación, PC (EE.UU.) los líderes dijeron:

Las reacciones a este cambio tendrán una duración de un amplio espectro. Algunos se alegrarán, mientras que otros lloran. Los que se alegran verán  el cambio como una acción, largamente en espera, que hace que el PCUSAUSA sea una iglesia inclusiva que reconoce y recibe los dones para el ministerio de todos aquellos que se sienten llamados al ministerio ordenado. Los que lloran tendrán en cuenta este cambio que compromete la autoridad bíblica y se allana a presentar la cultura. Los sentimientos de ambas partes son profundos.

Bueno, los sentimientos sin duda son profundos, pero el daño a esta iglesia es mucho más profundo que los sentimientos. Esta es otra tragedia en la triste historia de la línea principal de las raíces del protestantismo hacia el desastre teológico total.

Christianpost.com /  R. Albert Mohler Jr.’s


 Yet Another Tragedy in Mainline Protestantism

Yet another denomination has voted to ordain openly homosexual candidates to its ministry. On Tuesday, the Presbyterian Church (USA) presbytery of the Twin Cities in Minnesota voted to approve a change to the church’s constitution that will allow the denomination’s 173 presbyteries to ordain persons without regard to sexual orientation.

The Twin Cities presbytery cast the deciding vote in what is now a 33-year effort to remove all restrictions on homosexuals serving in the church’s ordained ministry. It became the 87th presbytery to affirm the action of the church’s 219th assembly last summer authorizing the constitutional change. The action not only concludes over three decades of controversy over the ordination standards; it also reverses actions taken in 1997, 2001, and 2008, when similar efforts failed.
In 1996, the denomination restated its ordination requirements to include “fidelity within the covenant of marriage between a man and a woman or chastity in singleness.” That policy had also required that candidates “refusing to repent of any self-acknowledged practice which the confessions call sin shall not be ordained and/or installed as deacons, elders or ministers of the Word and Sacrament.”

The new constitutional section will read:

“Standards for ordained service reflect the church’s desire to submit joyfully to the Lordship of Jesus Christ in all aspects of life. The governing body responsible for ordination and/or installation shall examine each candidate’s calling, gifts, preparation, and suitability for the responsibilities of office. The examination shall include, but not be limited to, a determination of the candidate’s ability and commitment to fulfill all requirements as expressed in the constitutional questions for ordination and installation. Governing bodies shall be guided by Scripture and the confessions in applying standards to individual candidates.”

All references to marriage and chastity are gone, along with the language about refusal to repent of sin. The new language speaks instead of submission to the Lordship of Christ and being guided by Scripture and confessions. In any other context, that language might not seem revolutionary, but in this case, it means the denomination’s surrender to those pushing for the normalization of homosexuality.

Put another way, this church has now decided that “fidelity within the covenant of marriage between a man and a woman or chastity in singleness” is just too restrictive.

Gradye Parsons, Stated Clerk of the PC(USA) General Assembly, explained the meaning of the change: “Clearly what has changed is that persons in a same-gender relationship can be considered for ordination . . . . The gist of our ordination standards is that officers submit to the Lordship of Jesus Christ and ordaining bodies (presbyteries for ministers and sessions for elders and deacons) have the responsibility to examine each candidate individually to ensure that all candidates do so with no blanket judgments.”

Why now? Parsons suggested that the victory by proponents of the ordination of homosexuals has come because of the exodus of larger conservative congregations from the denomination (approximately 100 over the last five years), the fact that many Presbyterians seemed “ready to get past this argument,” the growing acceptance of homosexuality in the larger culture, and the less controversial wording of this revision. He, along with others, expressed some measure of surprise and relief that the decision was made.

He told The New York Times, “We’ve been having this conversation for 33 years, and some people are ready to get to the other side of this decision. . . . Some people are going to celebrate this day because they’ve worked for it for a long time, and some people will mourn this day because they think it’s a totally different understanding of Scripture than they have.”

The Presbyterian Church (USA) now joins the Episcopal Church (US), the United Church of Christ, and the Evangelical Lutheran Church in America in ordaining openly homosexual candidates to the ministry.

Both sides in this controversy understand the meaning of the decision. While this action deals specifically with ordination standards, it is really about the larger issue of homosexuality. Most observers expect that the decision to allow same-sex marriages will follow closely.

But even beyond the specific issue of homosexuality, the church faced two of the most fundamental questions of Christian theology – the authority of the Bible and the Lordship of Christ. In making this change, the church clearly affirms that one may submit to the Lordship of Christ without submitting to the clear teachings of Scripture.

That is a fundamental error that leaves this denomination now in the implausible position of claiming to affirm the Lordship of Christ while subverting the authority of Scripture. The removal of the constitutional language about marriage and chastity, coupled with the removal of the language about repentance from what Scripture identifies as sin, effectively means that candidates and presbyteries may defy Scripture while claiming to follow Christ.

Clearly, this action could not have happened without this denomination having abandoned any required belief in the full authority, inspiration, and truthfulness of the Bible long ago. This most recent decision sets the stage for the total capitulation of this church to the normalization of homosexuality – an act of open defiance against the Scriptures.

In a “churchwide letter” to the denomination, PC(USA) leaders stated:

Reactions to this change will span a wide spectrum. Some will rejoice, while others will weep. Those who rejoice will see the change as an action, long in coming, that makes the PCUSAUSA an inclusive church that recognizes and receives the gifts for ministry of all those who feel called to ordained office. Those who weep will consider this change one that compromises biblical authority and acquiesces to present culture. The feelings on both sides run deep.

Well, the feelings no doubt run deep, but the injury to this church runs far deeper than feelings. This is yet another tragedy in the sad history of mainline Protestantism’s race toward total theological disaster.

R. Albert Mohler Jr.’s