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Acusados de matar un cuarto de la población

Laura Villadiego (EFE) | Phnom Penh

Los últimos jefes del Jemer Rojo se sientan este lunes en el banquillo de los acusados del tribunal internacional que la ONU ha organizado en Camboya acusados de matar un cuarto de la población, cuando gobernaron Camboya.

Están imputados de genocidio, crímenes contra la humanidad y de guerra, asesinato, tortura y persecución por razones religiosas y de raza contra la minoría musulmana chamla población vietnamita y la comunidad de monjes.

Khieu Samphan, el jefe de Estado del régimen del Jemer.| afpKhieu Samphan, el jefe de Estado del régimen del Jemer.| afp

Los acusados son el jefe de Estado del régimen del Jemer Rojo, Khieu Samphan; el ideólogo y ‘número dos’ de la organización, Nuon Chea; el ministro de Exteriores, Ieng Sary; y su esposa y ministra de Asuntos Sociales, Ieng Thirith.

«Consideramos que sonresponsables de entre 1,7 y 2 millones de muertes, de las cuales aproximadamente 800.000 fueron violentas», indicó el juez camboyano You Bunleng, cuando concluyó la investigación de este caso, el número 2 que lleva el tribunal internacional y por ahora el último.

Los testimonios, en septiembre

Los procesados, que tienen entre 79 y 85 años de edad, fundamentan su defensa en que desconocían los crímenes que se estaban cometiendo. «Este caso es vital para la sociedad camboyana, pero estamos preocupados porque los acusados son muy mayores y alguno podría morir antes de recibir justicia. Esto sería una conmoción para Camboya», aseguró la presidenta de la Asociación de Víctimas del Jemer Rojo,Theary Seng.

La audiencia inicial de este lunes tratará cuestiones legales, sobretodo si puede volver a ser juzgado Ieng Sary, teniendo en cuenta que un tribunal nacional le condenó a muerte en rebeldía por genocidio en 1979, pero luego recibió una amnistía real en 1996.

Se espera que los testimonios de los testigos y la presentación de pruebas comiencen en septiembre.

Divisiones internas sobre el proceso

Nuon Chea, el ideólogo y 'número dos' de la organización.| afpNuon Chea, el ideólogo y ‘número dos’ de la organización.| afp

El tribunal internacional afronta el principal y más complejo caso contra la cúpula del Jemer Rojo sumido en una crisis por las divisiones internasacerca de la conveniencia de juzgar a más sospechosos.

La decisión en abril de los jueces You Bunleng y Siegfried Blunk dearchivar el llamado ‘caso 3’, que estudiaba la posibilidad de imputar cargos a dos jemeres rojos más, desató las acusaciones de interferencia política del Gobierno local y los enfrentamientos internos de las Cámaras Extraordinarias de las Cortes de Camboya (CECC), el nombre oficial del tribunal.

Ieng Sary, el ministro de Exteriores.| afpIeng Sary, el ministro de Exteriores.| afp

El fiscal británico Andrew Cayleypidió reabrir el expediente tras calificar de «deficiente» la instrucción llevada a cabo por ambos magistrados porque, según denunció, tras veinte meses obvió «medidas básicas» como entrevistas a los sospechosos o visitas a los escenarios donde ocurrieron varios de los crímenes denunciados. «Sólo espero que los jueces de instrucción sigan la ley y cumplan con su deber al igual que yo», declaró el fiscal.

Al menos cinco personas que participaron en la investigación han dimitido en desacuerdo con la decisión de sus superiores.

‘Presiones políticas’

Clair Duffy, de la ONG Open Society Justice Initiative, denunció que «ha habido presiones políticas específicas sobre los jueces de instrucción para que no continúen con las investigaciones de los casos 3 y 4».

«Ha habido además indicios de presión política sobre el caso 2 (que arranca mañana) en relación a los intentos de solicitar pruebas de la parte de altos funcionarios del gobierno camboyano», añadió la jurista.

Amnistía Internacional acusó al alemán Blunk y a su colega de situarse «incómodamente cerca de los deseos de los líderes políticos camboyanos».

¿Guerra civil?

El primer ministro de Camboya, Hun Sen, ha asegurado reiteradamente que no permitirá la apertura de nuevos casos porque podría desatar una guerra civil, y que disolverá el tribunal tan pronto como termine el juicio.

Este mes, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, emitió un comunicado en el que rechazó «categóricamente» las «especulaciones mediáticas» sobre que Naciones Unidas hubiera presionado para cerrar el ‘caso 3’.

El tribunal internacional emitió su primera condena en julio de 2010 y fue de 35 años de cárcel a Kaing Guek Eav, alias Duch, quien dirigió el centro de detención y torturas del S-21 en el que unas 16.000 personas murieron, en la misma cárcel o en los campos de exterminio de Choeung Ek, a las afueras de Phnom Penh.

El jefe del Jemer Rojo, Pol Pot, murió en la selva camboyana en 1998, prisionero de sus propios correligionarios.

Ieng Thirith, ministra de Asuntos Sociales.| afpIeng Thirith, ministra de Asuntos Sociales.| afp

 

 

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Las trabajadoras «no han presentado pruebas convincentes de que exista una política discriminatoria», según el alto tribunal estadounidense

YOLANDA MONGE – Washington – 20/06/2011

 

Betty Dukes (segunda por la izquierda) junto a las otras cuatro demandantes el pasado mes de marzo frente al Tribnal Supremo en WashingtonBuenas noticias para Walmart, para las grandes compañías y pésimas noticias para las trabajadoras del gigante norteamericano. Las mujeres que demandaron por discriminación sexual al mayor minorista del mundo, la cadena de grandes almacenes WalMart, sabían que su lucha era la de David contra Goliath. Si el Tribunal Supremo de Estados Unidos les hubiera dado la razón, la decisión hubiera afectado a más personas que el número total que a día de hoy sirven en el Ejército, la Marina, las Fuerzas Aéreas, los Marines y los Guardacostas de EE UU. Más de millón y medio de mujeres hubieran puesto contra las cuerdas a WalMart. Pero el Supremo ha dicho, de forma unánime, ‘no’, y ha ganado Goliath.

Los jueces del Supremo han argumentado en contra de la demanda colectiva que los abogados de las cinco mujeres que en 2001 iniciaron la querella contra WalMart han fracasado en su intento de probar que existía una política corporativa común destinada a discriminar a las mujeres de la empresa. Las trabajadoras «no han presentado pruebas convincentes de que exista una política discriminatoria en cuanto al pago y los ascensos a nivel nacional», ha escrito el juez Antonin Scalia, en nombre de la mayoría conservadora de la Corte.

El máximo tribunal ha sido unánime en varios aspectos y ha estado dividido en otros respecto de la querella. Por ejemplo, cuatro magistrados (Ruth Ginsburg, Stephen Breyer, Sonia Sotomayor y Elena Kagan) han expresado que ellos hubieran devuelto el caso a una instancia inferior para que las trabajadoras pudieran intentar hacer prosperar la demanda colectiva bajo otro ángulo legal. Sin embargo, en lo que todos han estado de acuerdo es en que «la Corte descalifica la demanda colectiva», ha escrito Ginsburg, como portavoz de la minoría liberal.

A partir de ahora, las mujeres que buscaban ser reivindicadas jurídicamente en el Supremo pueden continuar su lucha de forma individual, lo que es una labor de titanes que a la larga les reportaría muchísimo menos dinero y que sin duda no pondría ninguna presión sobre WalMart. Dos de las mujeres que habían demandado a la empresa, Betty Dukes y Christine Kwapnoski, estaban presentes en el momento de la lectura del fallo.

El caso se remonta al año 2001, cuando Betty Dukes alegó que a pesar de haber trabajado duro y bien durante seis años se le denegó, por ser mujer, acceder a los cursos de formación que le habrían reportado puestos superiores y mejor remunerados, lo que es una violación del Título VII del Acta de Derechos Civiles de 1964. Si el Supremo hubiera fallado a favor de las denunciantes, la sentencia hubiera tenido sin duda consecuencias que hubieran ido más allá de las fronteras económicas del mayor minorista del mundo -las indemnizaciones serían de miles de millones- ya que las demandas colectivas aumentan la presión en las empresas para que busquen arreglos debido al alto costo que acarrea la defensa y para evitar onerosos juicios largos.

El caso conocido como ‘Dukes contra WalMart’ hubiera marcado sin duda un antes y un después en la historia de las relaciones laborales de Estados Unidos, como lo ha probado el hecho de que para que se hubiera llegado a celebrar un juicio se haya tenido que pasar primero por el Supremo para que decida quién puede participar en la querella. El Supremo no decidía si había habido discriminación o no, sólo abría la puerta a un proceso judicial.

El caso que presentó Dukes junto a otras cinco compañeras -y que hubiera afectado a más de 1,5 millones de mujeres que hubieran trabajado antes de 1998 en cualquiera de los 3.400 centros que WalMart tiene en el mundo- languideció durante años en Cortes de Apelaciones hasta que el año pasado el Supremo decidió intervenir en el asunto. Si las mujeres denunciaban de manera colectiva, tenían alguna esperanza.Si luchaban individualmente contra una gran corporación como es WalMart, sus posibilidades de ganar eran casi nulas. «Es David contra Goliath», dijo Jocelyn Larkin, una de las abogadas de las mujeres.

Las mujeres representan dos tercios de la plantilla de la cadena pero ganan un 14% menos que cualquier hombre, según datos recogidos en la denuncia. De media, una mujer tarda más de cuatro años en lograr ascender a asistente de encargado frente a los menos de tres que tarda un hombre. WalMart ha negado siempre todo lo anterior y ha enfatizado que su política corporativa prohíbe «cualquier tipo de discriminación a la vez que promueve la diversidad y garantiza un tratamiento igualitario».

Pero las más de 100 declaraciones de mujeres que habían aportado su testimonio como base para la denuncia dibujaban un escenario muy diferente. Algunas hablaban de cómo a los gerentes hombres les gustaba celebrar reuniones en clubs de ‘strippers’ o como no veían extraño reunirse por negocios en los restaurantes Hooters (donde las camareras tienen que tener grandes pechos y llevar faldas mínimas) a pesar de las quejas de las compañeras femeninas. Otra mujer explicaba que su superior le dijo que «se arreglara» y se quitara «las telarañas que le colgaban del maquillaje». En otro caso, un supervisor espetó a una subordinada: «Emperifollate; cómprate unas pinturas y vístete mejor».

WalMart ha ganado y como temían los grupos de defensa de los derechos civiles el mensaje que se ha enviado es que si eres demasiado grande nadie te va a demandar. El hecho de que por primera vez en la historia haya habido tres mujeres sentadas en la máxima corte (el total es de nueve jueces), todas nombradas por presidentes demócratas, una de ellas -Ruth Ginsburg- con una dilatada carrera en defensa de los derechos de las mujeres, parece haber tenido poco peso -excepto las anotaciones de devolver el expedeinte a una instancia inferior- a la hora de sopesar un caso de desigualdad, sexismo y techos de cristal

 

 

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Erotización de la infancia

Publicado: junio 20, 2011 en Sociedad


 Erotización de la infancia 

 Ana Pérez Lozano

 

Esta semana ha sido publicado en los medios un informe que sin lugar a dudas creará mucha polémica a nivel internacional. Se trata del  informe Bailey encargado por el primer ministro Británico David Cameron por iniciativa de diversas asociaciones de padres de Reino Unido.

 El estudio sugiere la necesidad de crear un escudo para proteger a los niños de convertirse en precoces consumidores de la sexualidad. Aunque de momento se trata sólo de un informe con advertencias y recomendaciones, el Gobierno británico parece decidido a endurecer las leyes de protección al menor.

Sin la menor duda el tema molestará a algunos defensores de la educación liberal, publicistas e industrias que se lucran de la venta de determinados productos para la infancia. Creo que  la propuesta es interesante y debe ser llevada a discusión en nuestros foros y en nuestras iglesias.

¿Habrá quien podría prever hace tan solo una década que una de las cuestiones urgentes que padres, asociaciones profesionales y actualmente gobiernos intentan enfrentar y poner límite sería la promoción de la sexualidad adulta en los niños?

 Hay quien podría decir que fabricar zapatitos de tacón para niñas de 5 años no significa sexualización pero qué decir de los tangas «hilo dental», los tops que dejan el ombligo al aire, las minifaldas o los bikinis con relleno para niñas de 7 años.  Estas son señales claras de una tendencia que está llevando a gobiernos y a asociaciones profesionales a tomar tal actitud.

 ¿A qué juegan hoy los niños? Los niños juegan a lo que ven.  La vía principal de aprendizaje es la imitación de lo que ven a su alrededor, en su entorno, familia, televisión, escuela, amigos… eso es lo que ayuda a conformar su conducta y lo que hoy ven entra por el formato de la televisión e internet. Mientras los varones sueñan con ser como Messi o Cristiano Ronaldo, las pequeñas de la casa están cada día menos interesadas en jugar a las muñecas, a las cocinitas, en aprender a patinar o andar en bici. Ahora quieren imitar a las nuevas heroínas infantiles como «las divinas» de la serie de TV Patito Feo donde dos grupos están enfrentados por conseguir popularidad en el colegio. Las divinas son glamurosas, simpáticas y guapas mientras que las populares son las feas, es decir llevan gafas, ortodoncia y tienen valores. Las niñas hoy ya no quieren jugar a mamás, ahora a las niñas les gusta mover las caderas como Shakira quien en su último video «Rabiosa» muestra su lado más salvaje en una fantasía erótica haciendo de stripper mientras canta «oye papi, vuélveme loca, aráñame la espalda y muérdeme la boca».

Por eso es lógico que las niñas de corta edad imiten modelos cada vez más sensuales y provocativos, si esto es lo que están percibiendo, y que demanden productos destinados a un público adulto como cosméticos, mechas…. Si a esto sumamos que los niños a esta edad todavía no tienen la capacidad para decidir qué imagen quieren tener y desde la familia en vez de proponer modelos alternativos se refuerza este comportamiento con halagos del tipo “que mona le queda esta minifalda” o “que bien imita a Lady Gaga”, es lógico que las niñas aprendan a dar más importancia a premios como la atención de los chicos que a otros más convenientes como el rendimiento escolar o las aptitudes artísticas o deportivas, lo que limita su futuro y oportunidades.

 Todo esto ayuda a perpetuar los patrones machistas que permanecen vivos todavía en la sociedad española y que son admitidos por las chicas, instaladas en una habilidad de atracción física que reproduce las relaciones dominantes y desiguales , a que midan su valía como personas a través del sexo, actitudes que creíamos estaban desapareciendo de nuestra sociedad.

Los especialistas alertan de este fenómeno al que denominan  sexualización precoz de la infancia  o  erotización infantil , concretamente de las niñas.

La  American Psychological Assotiaton  publicó en el año 2007 un documento informe “Report on the sexualization of girls”, que es un estudio sobre la sexualización de las niñas y las diferentes formas de esta moda, que es altamente perjudicial para la salud infanto juvenil.

Los expertos comienzan definiendo el término.  Hay “sexualización” cuando alguien es valorado por su atractivo sexual excluyendo otras características personales o es visto como objeto de uso sexual.  Exponen que los niños están siendo inculcados a una sexualidad adulta. Las niñas son alentadas a parecer sexys incluso sus muñecas lo son. Crecen, dice el informe, en un entorno saturado de mensajes con contenido sexual. Denuncian que desde diversos frentes se potencian actitudes en la mujer como la ingenuidad, candidez, inocencia, sumisión… que promueven la situación de dominio e invitan a anular comportamientos firmes, de seguridad, intelectualidad… considerándolos masculinos y poco atractivos para los hombres.

 No sólo es un problema el hecho de adelantar la adolescencia saltándose la etapa infantil, la erotización infantil es un predictor de futuros problemas psíquicos y físicos.  Trastornos de la conducta alimentaria son subproductos de este desajuste emocional apareciendo la anorexia y la bulimia en prepúberes. También los complejos estéticos, la insatisfacción hacia el propio cuerpo aparece a corta edad y al llegar a la adolescencia las inclina a pensar en la cirugía como el remedio a sus males.

 PREVENCIÓN Y SOLUCIONES PRÁCTICAS
 ¿Qué pueden hacer los padres para proteger a sus hijos de la sexualización infantil?

 No contribuir con actitudes y hechos en la sexualización de sus hijas. En ocasiones los padres pueden ser colaboracionistas sin saberlo. No se debe dar un doble mensaje, pretender que los niños vivan la etapa infantil saludablemente y por otro lado encontrar gracioso vestir a los hijos como adultos y promover estas actitudes aunque sea para jugar. El afán consumista, la trivialización de la sexualidad o la tiranía de la belleza suscitan esta sexualización precoz.

 Promover el diálogo en familia . Hablar con los hijos explícitamente porqué ciertos programas, videos musicales o prendas de vestir no son adecuados, proponiendo otros que sí son adecuados y que exponen una imagen femenina adecuada. Que los niños sepan que los personajes de las revistas, anuncios… no son reales.

 Educar en la sexualidad . Muchas personas creen que no se debe de hablar de sexualidad con los niños y este es un tremendo error. Los niños deben de ser informados acerca de su propio cuerpo en cada etapa de su desarrollo. Cuanta más y mejor información tengan, más protegidos estarán para interpretar los mensajes sexuales a los que son expuestos.

 Dar ejemplo . Los padres deben revisar cuáles son los valores que están transmitiendo, los programas que ven en presencia de sus hijos. Los niños principalmente imitan la conducta de sus padres.

Recordemos el texto de Eclesiastés: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”

Es necesario que respetemos la niñez, porque  si la sexualización de los niños es una prolongación de nuestra cultura sexual, entonces la protección de los derechos de la infancia es en un auténtico movimiento contracultural.

Autora: Ana Pérez Lozano . Es Maestra, con estudios en Terapia Familiar y Psicopedagogía.
Actualmente se dedica a la docencia, trabajo que compagina con la atención a menores en dificultad social en los centros Dignidade, entidad que cofundó con Marcos Zapata; junto con el cualpastorea la Iglesia Buenas Noticias de Lugo


Jacqueline Alencar

Impresiones de y desde Ecuador (y 2)

Los días en Quito se tornan agradables.

19 de junio de 2011

 Designada como Capital Americana de la Cultura 2011 , esta ciudad es inmensa, alcanzando los 50 kilómetros de longitud, y entre 9 y 14 de ancho. El casco histórico se extiende a lo largo de 320 hectáreas y es el más grande y mejor conservado de América; luego queda una parte moderna, que acoge al sector financiero y a la población más próspera . Algo que no falta es la frase: “Queremos fomentar la cultura”. El encuentro de poetas lo avala.  Participan de varios países de Iberoamérica. Hablamos con un conocido narrador ecuatoriano y le preguntamos su opinión sobre la situación socioeconómica y política de su país. Dice que “el gobierno es algo contradictorio. Se han alcanzado avances en las vías de comunicación, algo a lo que ha dado prioridad, pero también es evidente su enfrentamiento con la prensa. Ecuador es un país rico, tiene petróleo, cobre, flores, etc., pero esto no se ha gestionado bien. Ha habido un cambio generacional en el funcionariado, pero con poca experiencia, que se ha tornado inútil”.

Los poetas leen en la Universidad Central de Ecuador. Hablo con uno de ellos, joven, quien procede de Guayaquil y es profesor en un instituto privado. Le pregunto cómo vive un profesor de instituto como él. “Con 500 dólares mensuales (en los públicos el sueldo es de unos 350 $). Pago 200 de alquiler, 150 para la comida, somos tres en la familia, y el resto casi no alcanza para cubrir lo demás gastos. Los libros son un lujo que no me puedo permitir; leo cuando algunos amigos me los regalan”.  ¿Hay evangélicos en Guayaquil (con dos millones ochocientos mil habitantes, aproximadamente)?, me atrevo a preguntar. “Sí, muchos, cada tres manzanas hay un templo evangélico. Se ha perdido la fe en la iglesia católica, que sólo tiene ritos” . ¿A qué se debe el crecimiento?, digo. “Los evangélicos salen fuera de sus locales, no te obligan a participar, tienen carisma…”. “Yo tengo amigos evangélicos”. Le pido que les lleve dos ejemplares de SEMBRADORAS.

Continuamos paseando por Quito. Hay un teleférico desde donde divisas toda la ciudad, inmensa, con muchos espacios verdes. La rodean los volcanes Pichincha y Cotapaxi, este último cubierto de nieves perpetuas. Luego puedes disfrutar de deliciosos zumos de tomate de árbol, mora, guanábana, piña, mango.

Teníamos previsto un contacto evangélico, pero no pudo ser. Podría haber quedado así, pero cuando hay un objetivo que cumplir, debemos agotar todos los medios. En una ciudad como Quito de algo más de dos millones de habitantes no es fácil encontrarte con alguien por casualidad. De pronto, te dices: ¿para qué sirve el Internet? Y  damos con la Iglesia Bautista Central de Quito , donde hay un pastor cuyo horario se adecúa al nuestro: de 9.30 a 13.30; y de 15.30.00 a 19.00. Qué maravilla, pienso. Decidimos no llamar antes, para ver si es verdad. Nos acercamos a esa dirección. Llamamos al timbre, y ahí estaba: tal como decía en su página WEB.

 Se trata de  Luis Lara, pastor bautista , casado, tiene dos hijas y cuatro nietos. Lo saludamos, como a alguien de la familia. Y lo es. Se muestra muy amable, sencillo, paciente… Pido permiso para una breve entrevista. Dice que sí. Ya le hemos comentado de dónde venimos y que somos hermanos. Esto es suficiente.

 ¿Es verdad lo que se dice del crecimiento espectacular de los evangélicos en el Ecuador?
Efectivamente. Hace cinco años éramos un 4%; hoy, un 16%. Por ejemplo, la iglesia Betania en sólo tres años ha pasado de 300 a 3.000 miembros. El pastor Arturo Norero ha sido bendecido. Ellos tienen programa de radio y televisión.
Nosotros los bautistas tenemos 48 iglesias en Ecuador. La iglesia de Israel tiene cuatro mil miembros. Pero el crecimiento en Guayaquil, la primera ciudad en población, ha sido mayor. Desde esta ciudad se promueve la plantación de iglesias en otros lugares del país.

 ¿A qué atribuye el crecimiento?
Lo importante es que el Reino de Dios va creciendo: ésa es la visión de los pastores de las distintas denominaciones. Antes nos peleábamos. Ahora entendemos que lo importante es que las vidas se consagren; que la gente tenga un encuentro real con Dios. Un crecimiento en santidad y servicio. No importa sólo mi iglesia, sino que el reino vaya creciendo en Quito, en el Ecuador. También los pastores hemos descubierto la oración. En algunas iglesias se ora desde las cuatro hasta las seis de la mañana. De allí las personas salen a trabajar. En la de Betania, se ora a las cinco y a las seis se les brinda un desayuno. Yo soy el director de oración a nivel nacional. Se está planificando un Congreso de oración con todas las iglesias. Las iglesias indígenas también crecen.

 ¿Calidad o cantidad?
Se está dando mucha importancia a la formación en cuanto conocimiento y crecimiento espiritual. Muchos jóvenes están en los seminarios formándose para ser pastores. Hay un despertar más que nunca.

 ¿Se atrevería a opinar sobre la gestión del presidente Correa?
Como en todo, unos están en contra, pero también hay gente muy agradecida con el presidente. Se ha notado en el último referéndum. Hay mejoras. Se nota en el trabajo. Todos los que trabajan tienen derecho a la Seguridad Social, desde el doméstico hasta el diputado. Esto es muy bueno, pues en Ecuador hay muchos inmigrantes de Perú y Colombia trabajando. Sólo en Esmeraldas hay once mil colombianos.
Desde Cuenca, y en un programa de televisión, el presidente ha dicho que los evangélicos no ofenden a nadie; ni al presidente. Buscan la verdad y la justicia.

 ¿Hay evangélicos en la política del país? 
Los bautistas somos apolíticos. Pero de otras denominaciones sí hay.

 Usted está a tiempo completo, por lo que veo, ¿cómo se sufragan sus gastos, su manutención?
Con las ofrendas. Se cubren mis gastos y queda un poco para las obras. A pesar de que este es un barrio de clase media y baja. Parte de la enseñanza es ofrendar. No se pierde. Cuando hablamos de prosperidad, hablamos de gracia, de santidad, sabiduría, gozo. La prosperidad es algo integral. No sólo es el propósito ganar plata.
Si Dios es propicio, levantaremos un edificio para guardería y residencia de ancianos. Es un sueño…

 ¿Realiza la iglesia alguna labor de tipo social?
Sí, desde hace cuatro años tenemos un comedor para personas pobres, aunque tuvimos que cerrar durante una temporada. Son treinta; la mayoría niños. Se les provee de un almuerzo a 0.50 $, que es un precio muy barato, pues un menú por aquí como mínimo cuesta 2 dólares. Dependiendo del lugar llega a costar 4 ó 7 dólares. Es el cumplimiento del evangelio. Cristo también sanó, dio de comer… (son palabras suyas). Teníamos un centro médico, pero el doctor viajó y tuvimos que cerrar. También tenemos una librería.

 ESTANCIA EN OTAVALO
 Continuamos nuestro periplo por Ecuador, visitamos Otavalo  (en la provincia de Imbabura). Es un pueblo de unos 43.000 habitantes, la mayor parte indígena, donde se nota mucho movimiento, auge de la construcción y, al contrario de Quito, no se ven niños de la calle ni mendigos. Los comercios están abarrotados de artesanía. Resaltan los colores. Los otavaleños nos dieron una cálida bienvenida. Muchísimos espectadores se dieron cita para escuchar poemas. El alcalde,  Mario Conejo , de origen indígena, el primero en la historia de Otavalo, presente en el acto y parte de la organización del evento, resaltó que, además de mejorar calles y saneamiento básico, está desarrollando un proyecto donde todos se sienten identificados, fomentándose así la unidad entre mestizos e indígenas. “Antes había racismo, ahora no”, dijo. Y de esto pudimos dar fe. El paisaje es bellísimo, visitamos  la laguna de San Pablo  a orillas del volcán Imbabura, la cascada de Peguche, entre otros.

Pregunto al poeta y concejal  Fernando Bonilla  si el desarrollo de Otavalo se debe en gran parte a las remesas de los que han salido fuera. “Sí -dice. Es parte de esos tres millones de ecuatorianos que han salido. Pero ya desde los años 60, los otavaleños han salido para promocionar su artesanía. Primero a Colombia, México y Estados Unidos. Ahora a Europa. También se está dando la inserción del indígena en todos los campos, algo impensable anteriormente. Éste es un pueblo celoso de sus costumbres, de su idioma, de su idiosincrasia”. Nos comenta que los evangélicos han incursionado sobre todo en las comunidades indígenas. Y que esto ha sido muy positivo.

La hospitalidad es maravillosa. Cuesta salir de allí. No olvido los sabores del hervido de mora, el sancocho, la empanada. Los abrazos.

 LA COSTA DE ESMERALDAS
 La travesía concluye en Esmeraldas, capital de la provincia que lleva el mismo nombre.  En Esmeraldas la población es afroecuatoriana. Hace calor, igual que el recibimiento. También se nota la pobreza de las viviendas y la vida en general. Pero hay cariño. Y eso lo arregla todo. Les encanta la poesía. Fue un recital multitudinario. Y al día siguiente otro más, esta vez en  Atacames  y entre estudiantes que se animaron a declamar sus propios versos. Cuando todo escasea aumenta el interés. Pude degustar sabores costeños como el encocado, la cocada, el bolón, las empanadas de queso. Y las frutas exóticas que nos embriagaron. Paseamos por las playas de Atacames, a orillas del Pacífico, degustando una piña colada. Allá en el horizonte intentaba divisar un pedacito de la meseta castellana. Difícil de olvidar…

 EN QUITO, DE NUEVO
Volvemos a Quito. Me quedan dos ejemplares de la revista SEMBRADORAS y pregunto a uno de los camareros si conoce una iglesia evangélica donde dejarlos. Me nombra varias, pero sobre todo noto que conoce muy bien a una de ellas. Le pregunto si es evangélico y contesta que no. Diría que es un “filo”. Más tarde me dice que no olvide dejar las revistas y me entrega un sobre donde insiste que escriba mi e-mail para que me contesten. Hay muchos simpatizantes nuestros en este país. Es maravilloso.

Leo en el Diario “La Hora” que 370.000 menores trabajan en Ecuador, cifra que representa 13% de la población entre 5 y 17 años. Según UNICEF “el panorama de muchos niños se ensombrece por la obligación de contribuir al salario familiar”. Se celebraba el Día mundial contra el trabajo infantil. Así me despido de Ecuador. Pero me quedo tranquila cuando también leo que varias entidades trabajan para que los niños dejen los basurales y otros empleos y vuelvan a estudiar, vuelvan a ser niños. Ciertamente queda mucho por hacer: aquí o allí. No podemos solucionar el problema de millones, pero sí marcar la diferencia en la vida de uno, de dos… o de diez niños. Dejar que se acerquen a Cristo… Tendremos qué decirle cuando estemos cara a cara con Él.

 Salimos del aeropuerto Mariscal Sucre de Quito.  Volvemos cargados de afecto, de libros y con mucho ánimo para seguir sembrando en España y donde haga falta. El Espíritu de Dios se mueve en todas partes. El cambio sí es posible. En el avión conocemos a Fany, a Lorenzo y a otros ecuatorianos que regresan a España. Nos piden ayuda e información. Compartimos un café en el aeropuerto y quedamos en llamarnos. Nada sucede por casualidad…

 Vuelvo a mi otra mitad. Ansío ver a mis hermanos en la fe, mientras ya diviso la torre de la catedral de Salamanca, el puente romano, mi barrio de Tejares, mi río Tormes.

Autores: Jacqueline Alencar
© Protestante Digital 2011


 

El 'sexting' ¿síntoma de trastorno sexual?

La historia del congresista demócrata Anthony Weiner ha abierto un debate en EE.UU. por este tema, cada vez más común en las redes sociales.

20 de junio de 2011, EEUU

La historia del congresista demócrata Anthony Weiner ha abierto un debate en EE.UU. sobre el ‘sexting’, la cada vez más común costumbre de enviar imágenes subidas de tono, y la posibilidad de que sea la punta del iceberg de un trastorno sexual.

La dimisión de Weiner la pasada semana, tras dos semanas de polémica por la aparición de fotos y mensajes sexuales que envió a través de la red social Twitter, estuvo precedida de un redoble de tambor: el anuncio de que se sometería a un tratamiento para acabar con ese comportamiento.

La búsqueda de ayuda profesional parece normal en el caso de una figura pública a la que ese tipo de conducta le ha costado su carrera, pero para muchos, se trata de una medida desproporcionada para una tendencia aparentemente inofensiva y bastante generalizada.

 Al menos el 6 % de los estadounidenses mayores de 18 años han enviado alguna vez imágenes sexualmente sugerentes por mensajes de texto, con un desnudo parcial o completo, y el 15 % las han recibido , según un reciente informe del centro de investigación Pew.

En Estados Unidos ya existen negocios especializados en borrar el rastro de desprestigio que puede dejar ese tipo de conducta impulsiva, como MyReputation.com, que por 130 dólares al año se ofrece a eliminar de la red los deslices de los más despistados.

 ¿ADICCIÓN?
La conducta de Weiner puede no haberle conducido a cometer una infidelidad física, pero sí denota un carácter compulsivo comparable al que muestran los alcohólicos y los adictos a las drogas o al juego, según el fundador del Instituto de Rehabilitación Sexual de Los Ángeles (California), Robert Weiss.

«Como para quien siente el deseo de beber o de jugarse unas monedas, la adicción al sexo no se trata en realidad del acto físico. Quienes la padecen pasan mucho más tiempo pensando en el proceso de persecución que en el propio acto», dijo.

Weiss, que ha escrito varios libros sobre «cibersexo» y ha tratado a cientos de adictos a esa conducta, calcula que entre el 5 % y el 10 % de los hombres y el 2 % de las mujeres de Estados Unidos practican el ‘sexting’ con cierta regularidad.

Aunque la investigación en este terreno es «escasa», el experto cree que esa tendencia no tiene por qué ser síntoma de una adicción sexual, siempre que sea una «demostración natural y esporádica de la sexualidad», al igual que «quien se emborracha de vez en cuando no tiene por qué ser un alcohólico».

En muchos casos, en realidad, se trata más bien de «una decisión poco inteligente, o poco reflexionada», como la que tomó Weiner al lanzar sus fotos en la red, donde la información se extiende como la pólvora.

 TERAPIA
Pero  cuando, como en el caso de Weiner, la adicción lleva a poner en riesgo repetidamente la reputación y la vida personal, se convierte en indicio de un problema emocional que necesita tratamiento , asegura Weiss.

El proceso consiste, en primer lugar, en «analizar la conducta sexual de la persona y comprobar que no tenga otro tipo de problema mental», aunque, en un 90 % de los casos, el comportamiento nace de «la tendencia a ignorar problemas emocionales» o a «una infancia en la que se evitaba el contacto físico».

«Weiner no ha sabido explicar por qué actuó como lo hizo porque lo más probable es que ni siquiera él lo entienda», aseguró Weiss.

El siguiente paso, tras la terapia psicológica, es «proporcionar las herramientas necesarias para evitar recaer en lo mismo», aprender a calmarse y a buscar comportamientos que satisfagan la tentación, dado que el deseo de reincidir «le acompañará el resto de su vida».

Fuentes: EFE P+D

© Protestante Digital 2011


18.06.11 

En 1979, durante la brutal dictadura que vivió el país a lo largo de dos décadas, trabajadores de las iglesias brasileñas y abogados disidentes hallaron una laguna jurídica en el sistema legal que les permitió recabar pruebas de atrocidades y otros abusos cometidos por el régimen militar.

 

Durante seis años, subrepticiamente, se fotocopiaron documentos vitales en los que constaban los crímenes del Gobierno contra el pueblo brasileño y se enviaron de Brasilia a São Paulo y otros lugares. El Consejo Mundial de Iglesias (CMI), en colaboración con dirigentes de iglesias de muchas tradiciones, prestó un apoyo decisivo a la recopilación de esta documentación, una gran parte de la cual permanece en los archivos del CMI en Ginebra, Suiza.

 

El 14 de junio de 2011, el secretario general del CMI, el Rev. Dr. Olav Fykse Tveit, el dirigente luterano brasileño Rev. Dr. Walter Altmann, moderador del Comité Central del CMI, y otros líderes cristianos entregarán a los fiscales brasileños tres cajas de archivos que contienen copias de las pruebas depositadas en el CMI sobre este doloroso aspecto de la historia brasileña durante el régimen militar que ocupó el poder entre 1964 y 1985.

 

La ceremonia oficial de traspaso tendrá lugar en la Oficina de la Fiscalía Pública de São Paulo, a las 14h30 hora local. Entre los oradores (véase abajo el programa completo) figuran dirigentes eclesiales y gubernamentales, incluidos dos representantes de organizaciones ecuménicas que fueron torturados por los militares.

 

Los documentos del archivo de Ginebra serán examinados por el personal de la fiscalía y luego se confiarán al fiscal general de Brasil.

 

Estas páginas de los archivos del CMI ayudarán a los fiscales federales a colmar las lagunas de datos esenciales desaparecidos de los archivos del Tribunal Militar Superior.

 

Entre los documentos que han desaparecido figuran declaraciones de prisioneros políticos en las que denunciaban haber sido torturados, así como los nombres de sus torturadores. Tras la restitución de los archivos, los documentos serán digitalizados y se pondrán a disposición de un amplio público bajo el título “Brasil Nunca Mais Digital”.

 

En julio de 1985, cuatro meses después del restablecimiento del régimen civil, se publicó en portugués un informe de 707 casos legales de la época militar titulado “Brasil: Nunca Mais”, que se convirtió inmediatamente en un best-seller.

 

El libro era una síntesis de 6.891 páginas de procesos judiciales. “Brasil: Nunca Mais”, con solo 312 páginas, fue reeditado 20 veces en apenas dos años y ahora va por la 37ª edición. Los autores de los prefacios del libro son el cardenal católico romano Paulo Evaristo Arns of São Paulo y el Rev. Dr. Philip Potter, el entonces secretario general del CMI.

 

El Rev. Charles R. Harper, que entre 1973 y 1992 trabajó como coordinador del programa del CMI sobre derechos humanos en América Latina, ha escrito sobre el papel que las iglesias desempeñaron en el acompañamiento de los movimientos que confrontaron las dictaduras durante las llamadas “guerras sucias”. En su libro “O Acompanhamento: Ecumenical Action for Human Rights in Latin America 1970-1990” (Acción ecuménica en favor de los derechos humanos en América Latina) (Publicaciones del CMI, 2006), Harper explica las historias de la resistencia cristiana en Brasil y en seis países vecinos.

 

Harper recuerda que entonces “el CMI ya había establecido vínculos con la comunidad ecuménica en Brasil. El Consejo participó en la recopilación de informes sobre la detención ilegal y la tortura desde principios de los años setenta. A través de la Comisión de las Iglesias para Asuntos Internacionales, difundió la información sobre los abusos y las torturas a los organismos competentes de las Naciones Unidas y a los gobiernos interesados de todo el mundo”.

 

Sobre de la colección de expedientes judiciales, Harper dice que “en 1980 el proyecto iba a toda marcha. Se llevaba a cabo en el mayor de los secretos. Los abogados que trabajaban con el equipo solicitaron los archivos con el pretexto de preparar peticiones de amnistía. Los documentos fueron fotocopiados y devueltos sin levantar la menor sospecha entre las autoridades y fueron transportados inmediatamente a un céntrico almacén de São Paulo, donde fueron escondidos”.

 

Se está organizando un homenaje nacional en honor o en memoria de aquellos que preservaron y luego publicaron los documentos relativos a los procesos judiciales, entre quienes cabe mencionar a Arns, el pastor presbiteriano Jaime Wright, Ricardo Kotscho, Carlos Alberto Libanio Christo (Frei Beto), Luiz Eduardo Greenhalgh, Luis Carlos Sigmaringa Seixas, Paul Vannuchi y Eny Raimundo Moreira. El programa del acontecimiento en portugués está disponible en: http://www.prr3.mpf.gov.br/noticias/convite_repatriacao-acervo/

Cuando el delito es ser mujer

Publicado: junio 15, 2011 en Noticias, Sociedad

Por: Ramón Lobo

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Mujer adicta al opio en Sarab. / ASSOCIATED PRESS.

-Afganistán es, 11 años después de ser liberado de los talibanes, el país más peligroso del mundo para las mujeres. Así lo indica un estudio de TrustLaw, de la Fundación Thomson Reuters. Los otros cuatro feminicidas son República Democrática de Congo, por la utilización de las violaciones como arma de guerra; Pakistán, por los llamados ‘crímenes de honor’; India, por el tráfico de esclavas y Somalia, por una acumulación de riesgos, incluida la ablación y la infibulación.

Más de una década de presencia armada de EEUU y sus aliados en la OTAN no ha servido para modificar de forma significativa las cifrasmacroeconómicas que aplastan desde hace décadas a la población: la misma pobreza, la misma inseguridad, el mismo mundo machista que las impide el acceso a la educación secundaria y a la libertad.

Datos básicos. Esperanza de vida, 43 años. Solo el 14% de las mujeres sabe leer y escribir. Una mujer afgana muere cada 30 minutos por problemas relacionados con el parto; solo el 15% da a luz en un centro médico. El 78% de las personas que vive en zonas rurales carece de acceso al sistema de salud. El 87% de las mujeres ha padecido malos tratos o fue forzada a un matrimonio no deseado. El 57% de los matrimonios afecta a niñas menores de 16 años, prohibido por la ley afgana, según recoge la página eHow.

Las mujeres afganas votan lo que dice el marido y señor y este dice lo que manda el jefe de la aldea. La visión de las mujeres papeleta en mano permite a los estrategas político-publicitarios de Occidente vender el milagro: ‘Afgansitán ya es libre’; ‘ya es una verdadera democracia’.

Mujeres
Kandahar, elecciones presidenciales de 2009. / AFP.

El informe de la Fundación Thompson Reuters ha sido elaborado por 213 expertos en violencia machista en cinco continentes. Han tenido en cuenta seis factores de riesgo: salud, violencia sexual, violencia, factores culturales y religiosos, falta de acceso a recursos y esclavitud. En el caso de Afganistán, la violencia incluye a los talibanes y a la OTAN.

-La República Democrática de Congo, rica en diamantes, oro y minerales estratégicos como el coltan -esencial para la telefonía móvil-, es también rica en pobres e injusticias. Desde 1998 han muerto más de cinco millones de personas a causa de la guerra en el este, donde Ruanda, Uganda, Congo, Burundi, Angola y Zimbabue se disputan las riquezas.

La guerra permanente y la presencia de numerosas guerrillas, incluido elEjército de Resistencia del Señor, han creado un mundo sin ley en el que de nada sirve la presencia de los ‘cascos azules’ de la ONU. Las mujeres son víctimas de violencia sexual. Más de 400.000 son violadas cada año. La CBS tituló: La guerra contra las mujeres.

No hay cifras. La más alta puede quedarse corta. Más de cinco millones de muertos en apenas 13 años, 684 veces más que soldados occidentales muertos en Irak y Afganistán. Las mujeres congoleñas son víctimas también del silencio informatico, y de los que miran hacia otro lado.

-Pakistán es el tercero. Según los redactores del informe se debe al trato que reciben las mujeres por causas culturales, tribales y religiosas. Incluye los ataques con ácido, los ‘crímenes de honor’ y los matrimonios forzados. Las mismas causas, unidas a la guerra, que influyen en Afganistán.

Según la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán, citada por TrustLaw, los ‘crímenes de honor’ afectan a mil mujeres cada aó. Pakistán era, en teoría, aliado de EEUU, del que cobra una fortuna en ayudas. La muerte de Osama bin Laden ha convertido en visible lo que era realidad desde hace años. Los servicios secretos militarespaquistaníes, o un sector significativo dentro de ellos, son los creadores e inductores de los talibanes.

-India ocupa el cuarto lugar en el ranking de la infamia. Se debe a los feticidios e infanticidios -cuando el no feto y el ya nacido no son varones-, a la esclavitud sexual y al tráfico de mujeres. Las dos primeras causas han provocado la ‘desaparición’ de 50 millones de niñas, según la ONU.

El informe de TrustLaw cita al ministro del Interior, Madhukar Gupta, quien estima que el tráfico humano afecta cada año a 100 millones de personas, la mayoría mujeres y niñas. La Oficina Central de Información de India, también citada, asegura que en el país hay tres millones de prostitutas, de las que el 40% son niños. En este vídeo, un jefe policial defiende la prostitución porque, a su entender, evita violaciones.

Somalia es el quinto. En uno de los lugares más violentos del mundo, la mujer es objeto de una violencia añadida con la mutilación sexual que multiplica los riesgos de mortalidad en el parto.

En Somalia no hay Estado, solo bandas de criminales y grupos armados basados en el clan, el subclan o en una interpretación radical de la religión. No hay sistema sanitario ni educación. La ministra de Asuntos de la Mujer, Maryan Qasim, dijo a TrustLaw que le resultaba incomprensible que su país no ocupara el primer puesto. Sin duda, lo merece.

Este Why, ¿Por qué?, de Annie Lennox, está dedicado al sida, una violencia más sobre tanta violencia.

 

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Por:Guillermo Altares13/06/2011

1984-26 RETPensar que los asesinos son monstruos nos tranquiliza, frena nuestro miedo ante el horror. La imagen de Ratko Mladic ante el tribunal de La Haya, enfermo pero desafiante, con su gorra y su saludo militar, burlándose de las víctimas mientras decía «Me hacen acusaciones repugnantes», es la de un monstruo. Pero la mayoría de los asesinos de las guerras de los Balcanes, los autores de las peores atrocidades, fueron personas normales y corrientes. Y las víctimas también lo fueron. Uno de los mejores libros sobre las guerras que arrasaron la antigua Yugoslavia a principios de los años noventa,trata precisamente de eso, de cómo seres ordinarios se transforman en asesinos de masas. «Cuanto más comprendes que los criminales de guerra podrían ser personas normales más miedo sientes», escribe Slavenka Drakulic en su extraordinario ensayo No matarían una mosca (Global Rhythm, con prólogo y traducción de la balcanóloga Isabel Nuñez). «Por supuesto, esto se debe a que las consecuencias son mucho más graves que si se tratara de monstruos. Si la gente normal comete crímenes de guerra, eso significa que cualquier de nosotros podría cometerlos». Otro gran libro sobre Bosnia,Postales desde la tumba (Galaxia Gutenberg), de Emir Suljagic, un joven superviviente de Srebrenica, también relata la normalidad de la guerra, la banalidad que une a víctimas y verdugos. Les separa la dignidad, la capacidad para decidir entre lo bueno y lo malo. Son dos libros muy importantes, a los que, ahora que ha sido capturado el asesino Mladic, conviene regresar.

Drakulic es una escritora croata, que vive fuera de su país, autora de dos estupendas novelas que publicó Anagrama en 2001, El sabor de un hombre yComo si yo no estuviera. No matarían una mosca recoge retratos de criminales de guerra, que la autora trazó durante su cobertura de varios juicios en el Tribunal de La Haya. El título viene de una frase del clásico entre los clásicos sobre los procesos al nazismo, Eichmann en Jerusalén, de Hannah Arendt: «Cuando su trabajo le lleva a asesinar a alguien no se considera un asesino, ya que no lo ha hecho por inclinación personal, sino a título profesional. Por pura pasión, él no mataría una mosca». Lo primero que hay que decir de Drakulic es que, entre su madre y la justicia, elige la justicia. Con esto quiero decir que no es nada nacionalista y que los primeros asesinos de los que habla son croatas. Su libro es una reflexión sobre la humanidad (nos guste o no, la guerra, como el lenguaje, es una de las cosas que nos convierte en humanos, que nos separa de los animales), sobre sus rincones más oscuros y siniestros, sin importarle las nacionalidades. Aunque la mayoría de los crímenes los cometieron los serbios, que fueron los que empezaron las guerras en Croacia, Bosnia y Kosovo, ninguna de las etnias es totalmente inocente.El libro de Drakulic es una galería de horrores: asesinatos, violaciones en masa, ejecuciones (un tipo que acaba con una ampolla en el dedo de tanto apretar el gatillo es uno de sus protagonistas), es un resumen certero de las atrocidades que se cometieron en el corazón de Europa. Sus protagonistas son tipos corrientes que, en medio de la guerra, se convierten en monstruos. Pero falta la respuesta a la pregunta clave: ¿Por qué? ¿Qué lleva a seres ordinarios a convertirse en asesinos? Hay algo en el horror que resulta, afortunadamente, imposible de comprender.Perdonen que introduzca un elemento personal: he viajado a menudo por los Balcanes, primero como turista (visité Yugoslavia cuando todavía era un solo país en 1989) y luego como periodista. Aunque no cubrí las guerras de Croacia, Bosnia o Kosovo, sí me he pateado esos tres países en los últimos años y he recorrido también Eslovenia (la primera república que se independizó, que forma parte de la UE desde 2004 y ha adoptado el euro) y Serbia, un país con el que además tengo una gran conexión personal porque mi amigo de la infancia es de origen serbio. He hablado con víctimas de todas las etnias. Nunca olvidaré una tarde en una humilde casa de las colinas de Sarajevo con un grupo de mujeres que habían sido víctimas de una violencia imposible de imaginar (no hablamos de ello, pero no hacía falta: sus miradas lo decían todo).

1871-16

He visto los cuerpos, recién rescatados de una fosa común, con las manos atadas todavía con alambre y un tiro en la cabeza, y he sentido el hedor del depósito de cadáveres de Tuzla, que alberga las víctimas sin identificar de Srebrenica. Pero también me he reído, he bebido aguardiente a todas las horas del día (y de la noche, pero eso tiene menos mérito), sorbido el café turco (que tiene un nombre diferente en cada país) y comido los indigestoscevapcici. Es un lugar del mundo que añoro, al que siempre me gusta volver, lleno de personas maravillosas, acogedoras, divertidas, francas, abiertas. Y sin embargo, uno siente las heridas en casi todas partes, demasiadas ciudades están cargadas de dolor. Como Foca, una localidad del este de Bosnia, donde los milicianos serbios ubicaron los primeros burdeles para esclavas sexuales. Es uno de los sitios más tristes y terribles que he visitado. La ausencia de los miles de musulmanes asesinados se siente en cada rincón. Pero, por mucho que uno recorra los Balcanes, por mucho que conozca su historia de odios y diferencias religiosas azuzadas por el poder, es imposible entender cómo pudo ocurrir aquello, cómo pudieron cometerse tantas atrocidades (en el fondo, es una pregunta que vale para cualquier guerra civil).

Foca es una ciudad del Este de Bosnia, una zona que fue arrasada por las milicias y el Ejército serbios desde el principio de la guerra. El río que recorre aquella región da nombre a una obra maestra escrita en una lengua que ya no existe pero que todos entienden, el yugoslavo (una de las muchas paradojas que ha dejado aquel país con su desaparición): Un puente sobre el Drina, del premio Nobel Ivo Andric, una novela que también permite entender muchas cosas.

1837-22 niv RET

Decenas de miles de civiles que huían de las matanzas buscaron refugio en las ciudades que todavía estaban bajo el control de los musulmanes, como Srebrenica, Zepa y Goradze, que luego fueron declaradas zonas seguras por la ONU (una protección que, a la postre, no sirvió para nada y se convirtió en un símbolo de la impotencia de la comunidad internacional para frenar el genocidio). Uno de aquellos refugiados era un adolescente bosnio que escapó junto a su familia, Emir Suljagic, que sobrevivió a la peor matanza en Europa desde la II Guerra Mundial, en la que fueron fusilados 8.000 varones bosniomusulmanes por orden de Mladic, el jefe militar de los serbios de Bosnia, y Radovan Karadzic, el responsable político de los asesinos. Ambos están encarcelados en La Haya.

El libro de Suljagic es un viaje a la cotidianeidad de la guerra, es una obra en la que hay víctimas y verdugos, pero no buenos y malos, es un libro lleno de matices, de momentos inolvidables, casi siempre terribles aunque también divertidos (para poder ver los partidos del mundial de Estados Unidos de 1994 varios habitantes de Srebrenica se turnaban para pedalear en una bicicleta estática con la dinamo conectada a una tele, mientras los morteros de la artillería serbia volaban sobre ellos). «No sabemos nada de estas personas, que no fueron ni más ni menos maravillosas que otras, ni mejores, ni peores. Fueron maravillosas en la medida en que fueron humanas. Y en la medida en que yo las conocía», escribe Suljagic sobre las víctimas. Entre ellas, están muchos de sus familiares cercanos.

Suljagic y Drakulic dan vueltas sobre los mismos temas, se plantean las mismas preguntas. Y ambos transportan a los lectores a un lugar que nunca debería haber existido: el horror. De mis muchos recuerdos de aquella zona del mundo hay uno que me divierte especialmente. En un bar de Liubliana, la elegante capital de Eslovenia, un país que rechaza con obstinación su pasado yugoslavo, decenas de jóvenes bailaban a todo volumen canciones de Bijelo Dugme, un grupo de rock de los años setenta y ochenta que simboliza la yugonostalgia, la añoranza de aquel gran país que se rompió en medio de la barbarie. Ojalá nunca tengan que volver a enfrentarse a los dilemas que describen estos dos magníficos libros, ojalá el pasado que acabe por pesar de verdad sea el que encarna aquel grupo de Goran Bregovic.

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El autor de las fotografías que ilustran este texto es el reportero Gervasio Sánchez. La primera y la última corresponden a un funeral de víctimas de Srbrenica en Potoçari (11 de julio de 2010), la segunda al depósito de cadáveres de bosnios asesinados en aquella ciudad en Tuzla (octubre de 2008). Las imágenes pertenecen al proyecto Desaparecidos, cuyos libros han sido publicados por la editorial Blume.

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Impresiones de y desde Ecuador

Publicado: junio 12, 2011 en Entrevista, Sociedad

Jacqueline Alencar

Impresiones de y desde Ecuador

 Estoy en Quito (Ecuador).

12 de junio de 2011

Asisto a un encuentro literario con mi esposo, pero también con la intención de conocer en 10 días algo más de este país andino del que sólo tenía pocas referencias y algún conocido. Así como un hermano de Otavalo que asiste a mi iglesia.

 Mis planes eran descansar y leer en el avión.  Pero resulta que no eran los Suyos. Ya desde la fila para entrar en el avión nos encontramos con muchos ecuatorianos. Casi sin pensarlo empezamos a hablar con personas de todas las regiones de Ecuador que son tres: Sierra, Costa y Oriente. Más Galápagos.

Quedamos para hablar más tarde con uno de ellos. Saber de su vida en España, etc. Sentí una cercanía intensa hacia esta gente, algo me conectó con ellos y ya no pude parar. Al buscar nuestros asientos una chica ecuatoriana se sentó a mi lado. Y me contó que iba a su país por un mes. Trabaja esporádicamente, ahorra todo lo que puede porque necesita ayudar a sus padres, así como ellos la habían ayudado toda su vida. Esto en América Latina es casi un deber, una cuestión de honra, honrar a tus mayores.

Busco al de la fila. Tiene ganas de hablar. De contar que va a su país “para ver”, pero que ha dejado a su novia en España y “ella no quiere saber de ir para Ecuador”. “No me quedaré en mi país”. Hoy por hoy no tiene trabajo. Se siente partido entre dos amores, como lo estamos tantos otros que ya no somos ni de aquí ni de allá. Descubro que hay millones que se sienten así. ¿A alguien le importa? Él es de Santo Domingo. Los hago recordar su música: el pasillo, la salsa, la cumbia. Las comidas: la cocada, el ceviche, el encocado. El coco es uno de los ingredientes estrella en la costa. Los que están a su lado comentan cosas; todos tienen una historia que contar.

A mi lado se sientan Carmen Hernández y su primo Miguel Ángel, de 10 años. Son ecuatorianos. Le hago una breve entrevista que consintió sin dudarlo:

 ¿A qué vas a tu país?
Volvemos definitivamente. Mis tíos con sus dos niños, Miguel Ángel es uno de ellos. Yo ya estaba cansada; ellos por falta de trabajo. La crisis ha cambiado la situación.

 ¿Cuánto tiempo viviste en España?
Nueve años en Valencia. Pensé regresar antes, pero me quedé. Tenía que mantener a mis padres. Él está enfermo y mi madre apenas trabaja.

 ¿Crees que en España hay racismo?
Dicen que hay algo, pero a mí me han tratado muy bien. Nunca tuve problemas.

 ¿Es fácil dejar este país que te acogió?
No. Ni siquiera me despedí de mis amigos. En mi trabajo dije que volvería dentro de dos meses. No he podido decirles adiós, es muy doloroso. Te acostumbras. En Ecuador están mis padres, mas parte de mi vida está en España. Peor lo va a tener mi primo. Llegó a España con sólo dos años de edad. Ahora tiene diez. ÉL piensa que se va de vacaciones y está contento. Pero dice que dentro de seis meses regresa, que sólo va de paseo. (Yo le pregunto a Miguel Ángel si está contento de volver a Ecuador y si le gusta. Dice que sí, sonriendo. Pero que vuelve a España dentro de seis meses, confirmando lo que dice su prima. Habla el valenciano y le gusta la paella; y su cole, sus amigos. ¡Qué duro para un niño esto de las migraciones!).

 ¿Cómo ves el futuro en tu país; sabes qué te espera allí?
No. Tengo que empezar de nuevo. He cambiado, habrá cosas a las que me va a ser difícil acostumbrarme. Tengo algunos ahorros; sin embargo, si no encuentro trabajo… Mis padres dependen de mí. No lo sé. El futuro es incierto.

Aprovecho y le digo que yo también tengo problemas y tristezas, pero aunque me afectan, Dios me da la fortaleza para seguir adelante. Le hablo de Su amor, de su Hijo y su Obra en la cruz. De abandonar lo viejo para empezar algo nuevo. “Yo no practico ninguna religión”, dice. “Pero en Valencia tenía una amiga evangélica que trabajaba con niños y jóvenes (lo dice con admiración). También conocí a una señora española, evangélica, que ayudaba mucho a los extranjeros. Siempre me visitaba. La llamábamos “mamá Trini”. Y he oído que mis parientes en Ecuador, que eran católicos, ahora son evangélicos”. Yo pensaba para mí: ojalá ellos continúen la siembra en este corazón.

 Sigo caminando por los pasillos del avión, buscando…  Me he enganchado a ellos. Veo a un señor mayor, o tal vez no lo es tanto, pero pesan los años de preocupaciones, los problemas, la nostalgia. ¿Vuelve? Le pregunto sin ambages. “Sí –dice-, después de trece años en España. Hace seis que no trabajo y no queda otra”. Se lleva a tres nietos. Sus hijas se quedan en San Sebastián. ¿Cómo lo trataron los vascos?, le pregunto. “Muy bien, dice entusiasmado, la pena es que se acabó el trabajo. No podía aguantar más”. Noto que vuelve tal como salió de su país. Sólo con la carga de tener que empezar de nuevo.

 Sigo caminando y escucho las conversaciones : “En España puedes caminar seguro por las calles hasta las tantas, no te pasa nada”. Una chica española va a ver a su pareja que fue deportada cuando ella estaba embarazada. “Le llevo a la niña para que la conozca”. Pero no quiere quedarse en Quito. “Mi madre y mi hermana me ayudan porque estoy en paro. Pero allí mi hija estará más segura. En Ecuador si te enfermas y no tienes dinero te mueres”.

Esto es muy fuerte para mí, tengo el corazón hecho pedazos. Estoy triste. Ni siquiera había pisado suelo ecuatoriano y ya me enfrentaba con sus realidades cotidianas.

 Llegamos al aeropuerto de Quito . Me voy despidiendo de los amigos ecuatorianos. Unos iban a Baños, otros para Manaví, y otros en el mismo avión seguirían hasta Guayaquil.

Antes de salir alguien nos esperaba para llevarnos al hotel Amaranta. Lo seguimos, y  la primera impresión que tuve fue la de unos niños, entre tres y siete años, que se lanzaban a ofrecerme chicles. Alguno también tenía su cajita con lo necesario para lustrar zapatos.  Recordé a los niños de la calle de Huaraz, en Perú, donde, como muchos saben, trabaja la ONG cristiana Turmanyé (de AS).

 Estas escenas son muy dolorosas. Nadie se detenía, todos pasaban de largo.  Recordé la parábola del Buen samaritano de la que tanto nos habla Juan Simarro. Sí, es más fácil pasar de largo. Un coche nos esperaba, pero yo me detuve porque el amor pudo más. No es difícil llorar ante tanto abandono. Son unos niños, dije, me los quiero llevar. No sabéis la impotencia que se siente. Les dimos algún dinerito y no les aceptamos los chicles. Por lo menos hoy comerán algo mejor pensé. Pero sé que mañana será más de lo mismo. Debemos sentir carga por los más necesitados de pan y de Palabra. Pregunto: ¿Si soy cristiano podría darme el lujo de no conmoverme y hacer algo? Mi manual de instrucciones: la Biblia, me dice que no.

 Quiero darme un poco de tregua y nos dirigimos al centro histórico de Quito.  Empezamos por la plaza de la Independencia. Nos rodean niños lustrabotas de la calle. Y recuerdo el trabajo de Eli Stunt con los chicos de la calle de Huaraz. Estos están solos. Hablo con David de 13 años quien trabaja desde los 12. Para ayudar en casa, dice. Gana unos 35 dólares al mes trabajando los fines de semana. Estudia. Lo acompañan Iván, Cristian, Fredy y Wilson. Alrededor de 28 se reúnen en la plaza.

De allí visitamos la iglesia de la Compañía, cuyo interior resplandece por estar revestida de oro. Fuera se ganan la vida mujeres y hombres que por la calle venden cepillos de dientes, helados artesanales, mandarinas, aguacates; son hileras de vendedores ambulantes que engruesan la economía sumergida. Madres acompañadas de sus pequeños hijos. Su oficina es la calle y su mesa de trabajo un taburete donde coloca 6 manzanas. Poco le darán por ello.

La zona antigua es bonita. Colonial. Está bien conservada. También te puedes tomar un buen café con pasteles a precios europeos.

 Todos se buscan la vida en este país de algo más de catorce millones de habitantes. Donde el salario mínimo es de 260 dólares americanos.  El dólar es la moneda oficial, que en el año 2000 sustituyó al Sucre. Pregunto a una mujer que vende cordones para zapatos si ha mejorado la situación del país desde la llegada del presidente Rafael Correa. “Yo sigo vendiendo cordones, no sé más”, me dice. Un escritor comenta que ha mejorado la salud y la educación, pero que se recortan ciertas libertades, como la de prensa.

Este es el panorama que encontrarán los que vuelven.

Quedan muchos días y lugares por delante. Estaremos en Otavalo, Esmeraldas y Atacames. Y quiero saber qué opinan los evangélicos.

Autores: Jacqueline Alencar
© Protestante Digital 2011


Samuel Escobar

 	Evangélicos y elecciones en el Perú

 En las últimas semanas el Perú ha ocupado espacio en la prensa escrita y virtual española.

12 de junio de 2011

Fundamentalmente porque el domingo 5 se realizó la segunda vuelta de un proceso electoral que ha polarizado al país. En los días previos a la elección la propaganda electoral llegó a extremos de violencia verbal que desfiguraron la imagen pública de los dos contendientes. Una era Keiko Fujimori , hija del ex – presidente Alberto Fujimori quien está preso por abusos contra los derechos humanos y corrupción. El otro era Ollanta Humala , oficial del ejército peruano que se hizo muy conocido en un intento de golpe militar que no prosperó, y que en anteriores elecciones mantuvo un discurso de nacionalismo radical. Con cierto grado de simplificación podemos decir que Keiko Fujimori tenía el apoyo de la derecha tradicional y Ollanta Humala el de la izquierda. El premio Nobel Mario Vargas Llosa llegó a decir que elegir entre estos dos candidatos era igual a tener que elegir entre el sida y el cáncer, aunque él mismo al final anunció que votaría por Humala. En la primera vuelta de las elecciones otros tres candidatos que podríamos llamar de centro no llegaron a ponerse de acuerdo y alcanzaron cada uno porcentajes menores de la votación.

 Los evangélicos del Perú también han sido afectados por la polarización. Siguiendo una táctica similar a la de su padre, Keiko Fujimori puso como cabeza de su lista de congresistas al pastor Julio Rosas, conocido líder de la Alianza Cristiana y Misionera, una de las iglesias no pentecostales que más ha crecido en el Perú. Pastores de iglesias carismáticas hicieron propaganda por Keiko en sus iglesias y una conocida figura evangélica de la televisión, el cubano Rodolfo Gonzales, la invitó a sus programas y oró por ella en público. Keiko contaba también con el apoyo del cardenal católico Juan Luis Cipriani, miembro conspicuo del Opus Dei y amigo cercano de Alberto Fujimori. Un conocido periodista evangélico era el encargado de imagen de la candidata.

 Por otra parte, el Dr. Darío López, pastor pentecostal y Presidente del Concilio Nacional Evangélico del Perú (CONEP) escribió a título personal varios ensayos , difundidos por internet, recordando la manera en que Alberto Fujimori había manipulado a los votantes evangélicos en el pasado y los comprobados abusos de su gobierno contra los derechos humanos, frente a los cuales el CONEP en su día había expresado públicamente su repudio. Varios otros pastores y líderes evangélicos unieron su voz a la del pastor López dando así su apoyo tácito al candidato Humala, en la segunda vuelta. La prensa de Keiko Fujimori acusó de comunistas y “caviares” a los evangélicos que expresaron públicamente su crítica a la candidata.

 En la votación del domingo 5 el candidato Humala ganó con un 51.48 % de los votos y Keiko Fujimori obtuve el 48.51%. [1] El mensaje de cambio social de Humala, para que haya un reparto más equitativo de la bonanza económica que el Perú ha tenido en la última década, logró atraer el voto de las regiones más castigadas por la pobreza y la exclusión. En las semanas anteriores a la segunda vuelta el candidato Humala había moderado su discurso y había prometido no alterar la política económica de los anteriores gobiernos que había atraído inversores y gestionaba un ritmo de desarrollo notable. Hay quienes interpretan este cambio de Humala como el haber pasado de la influencia de Hugo Chávez de Venezuela a la de Lula da Silva, de Brasil.

En el Perú hay un Congreso unicameral. En la primera vuelta de las elecciones postularon treinta y ocho candidatos evangélicos, de los cuales dieciséis son pastores y veintidós son laicos. Han sido elegidos ocho congresistas evangélicos, cuatro pastores y cuatro laicos. De los ocho congresistas cinco pertenecen a “Fuerza 2011” el partido de Keiko Fujimori, uno a “Gana Perú” el partido de Ollanta Humala, y los otros a agrupaciones más pequeñas. El pastor Julio Rosas consiguió 75,322 votos en Lima y el pastor Humberto Lay, quien lleva años incursionando en la política, consiguió 215,076 votos en Lima. El pastor y teólogo Eduardo Nayap, nativo de una de las etnias de la selva peruana consiguió 17,556 votos en la región de Amazonas. [2]

 En su artículo “Un día después”, circulado por internet, el Dr. Darío López, presidente del CONEP reconoce que la comunidad evangélica está polarizada. Su análisis me parece claro y acertado: “Para un sector de la comunidad evangélica, la participación política se trata simplemente de tener presencia en los espacios de poder y capturarlos con el objetivo de defender sus intereses religiosos particulares. Este sector no tiene en cuenta que la política es una opción personal en la cual no se tiene que utilizar a la comunidad religiosa con fines políticos partidarios, y olvida que la política tiene que ver con el buen gobierno, con compartir el poder y con educación para incursionar en el espacio público.

Para otro sector de la comunidad evangélica, la participación política y la incidencia pública, más allá de los intereses religiosos particulares, se relacionan con una afirmación de su ciudadanía. Intervienen en los asuntos públicos porque consideran que allí se construye ciudadanía y porque entienden que se trata de un espacio en el que se incide, se negocia y se formula agenda para el bien común. Consideran que se tiene que estar presente en los espacios de poder porque son los lugares en los que se debate, analiza y articulan propuestas para la defensa y la consolidación de la democracia.”

 La conclusión del artículo del pastor López es una palabra necesaria en este momento a fin de poder superar la polarización : “Cada ciudadano evangélico tiene el legítimo derecho de expresar públicamente su punto de vista político y su preferencia electoral, sin que nadie le discrimine o lo considere menos creyente que otro. Ser de derecha, de centro o de izquierda, no es ningún pecado ni una traición a la identidad evangélica. Son expresiones políticas con las cuales los ciudadanos, evangélicos y no evangélicos, pueden simpatizar o adherirse, sin que esto signifique una negación de su condición de discípulo de Jesucristo. Nunca debemos olvidar que cualquiera sea nuestra posición política o nuestra opción electoral, ninguno de nosotros tiene el monopolio de la verdad o puede pretender que su opción política partidaria es la única expresión cristiana valida y la única que se aproxima a los principios del reino de Dios. Todas las expresiones políticas son factura humana y, por lo tanto, tienen las limitaciones propias de las construcciones humanas y no son en ningún sentido absolutas.”

 Al liderazgo evangélico del Perú le corresponde ahora una tarea de reconciliación que permita no sólo que los evangélicos hagan su aporte ciudadano, reconocido por quienes conocen la realidad social del país, sino también que puedan servir como marco de referencia para que los políticos rindan cuentas ante la ciudadanía que ha votado por ellos.


 [1] Porcentajes al ser escrutado el 99% de los votos. Diario El Comercio de Lima, 9 de junio 2011.
 [2] Datos de un resumen producido por el periodista evangélico Tito Pérez Quiroz.

Autores: Samuel Escobar
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