Viaje papal

El Papa encomienda Cuba "a la madre de Dios"
El Papa rezó de rodillas y con profunda devoción ante la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre.

27 DE MARZO DE 2012, CUBA

En el segundo día de su visita a Cuba, la mayor isla de las Antillas, Benedicto XVI realizó una peregrinación en privado al santuario de la Virgen del Cobre, venerada en Cuba como la patrona de la isla.

 El Papa rezó de rodillas y con profunda devoción ante la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre  en su basílica vacía, sin gente, sólo con la presencia de cardenales y obispos. Tras el rezo privado, el Papa leyó, con los presentes, la oración de la Virgen en su año jubilar y encendió un cirio ante la imagen: «Madre de todos los cubanos, ayúdanos a superar el rencor, la división y la enemistad».

 A la salida de la Basílica mariana, el Papa expresó su deseo de que «hagan saber a todos que el Papa ha encomendado a la madre de Dios el futuro de su patria» . Y, a continuación, el Papa desgranó en público las peticiones concretas que hizo, en su oración, a la Virgen por paz, justicia, gozo…

Dentro de estas peticiones, especificó, « He puesto asimismo en su inmaculado Corazón a los jóvenes , para que sean auténticos amigos de Cristo».

 TRIBUTO A LA IMAGEN DE LA VIRGEN DEL COBRE
 El viaje de Benedicto XVI a la isla se produce en el Año Jubilar por el 400 aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad, patrona del país y un símbolo de fe e identidad para los cubanos católicos.  Y es que la visita papal rinde tributo oficialmente al cuarto centenario del descubrimiento de la imagen de la virgen .

El papa viajó inmediatamente después hacia La Habana, donde tendrá lugar la ceremonia oficial de recibimiento por parte del presidente Raúl Castro. Benedicto XVI celebrará este miércoles una segunda misa al aire libre en la Plaza de la Revolución de La Habana como acto final de su visita a Cuba.

Allí le espera de nuevo la imagen de la Virgen del Cobre, trasladada a la Plaza de la Revolución de Santiago para presidir la misa a cielo abierto de Benedicto.

Fuentes: Efe

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Los afectados critican que el Papa no los incluya en su agenda mexicana

Ratzinger rechazó en 1999 investigar el caso, muy presente en la sociedad mexicana

 León (Guanajuato)

El Papa se reúne con arzobispos en el Colegio Miraflores en León. / AFP

Las víctimas de los abusos sexuales a menores cometidos por el fundador de la Legión de Cristo, el sacerdote mexicano ya fallecido Marcial Maciel, han manifestado este sábado su repulsa por la ocultación a sabiendas del escándalo por parte del Vaticano durante décadas y su indignación por que el papa Benedicto XVI, de visita en México, no tuviera previsto recibirlos.

Los exlegionarios José Barba y Alberto Athié y los investigadores Fernando M. González y Bernardo Barranco han denunciado en conferencia de prensa celebrada en León, la ciudad del Estado de Guanajuato donde pernocta el Papa, que la Santa Sede ocultó los abusos sexuales cometidos por Maciel desde los años cuarenta del siglo pasado. Maciel fundó la congregación en enero de 1941 con el nombre de Misioneros del Sagrado Corazón y posteriormente lo cambió a Legión de Cristo.

“El Vaticano sistemáticamente eludió su responsabilidad. No solo sabía, sino que toleró y protegió a Maciel. El Vaticano mintió”, afirmó Barranco.

Barba, por videoconferencia por estar enfermo, y Athié y González han presentado el libro La voluntad de no saber (editorial Grijalbo), en el que se recoge parte del expediente vaticano de Maciel, que consta de 212 documentos y más de 600 páginas, en las que se tipifican los delitos del líder de los legionarios. Según los autores estos documentos inéditos podrían, de haber sido tomados en cuenta a tiempo, haber obstaculizado la beatificación de Juan Pablo II.

Entre los documentos se encuentra la carta que el exsacerdote Athié envió en 1999 a Joseph Ratzinger —en aquel entonces responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe, cargo que ocupó durante 24 años—, en la que se denunciaba el caso, y su respuesta. El actual Papa contestó: “Lamentablemente, el caso de Marcial Maciel no se puede abrir porque es una persona muy querida del papa Juan Pablo II y además ha hecho bien a la Iglesia. Lo lamento, no es posible”. Karol Wojtila llegó a calificar a Maciel de “guía eficaz de la juventud”. Benedicto XVI solo tomó cartas en el asunto en 2006 cuando ordenó al fundador de los legionarios retirarse y dedicarse a una vida de penitencia.

Los autores de La voluntad de no saber han hecho público también un durísimo manifiesto dirigido a Benedicto XVI que comienza así: “Fallecieron ya, como nuestras esperanzas de verdad y justicia en la Iglesia, varios de los exlegionarios de Cristo (…)”. Y continúa: “Nos consternaba pensar cómo era posible que una sabiduría tan antigua como la de la Iglesia hubiera podido ser engañada tan fácilmente, a tan altos niveles jerárquicos, por tanto tiempo (…) No se nos escuchó ni se nos creyó”. El documento critica la actitud “timorata, irresponsable y servil” del episcopado mexicano y concluye recordándole a Ratzinger: “Por Vuestras manos pasó la oportunidad de aceptar la verdad y de aceptarnos a nosotros”.

El escándalo de Maciel está aún muy presente en la sociedad mexicana y por tanto resulta más sorprendente que la agenda de Benedicto XVI durante su primera visita a México no contemple reunirse con sus víctimas, limitándose a enviar un mensaje a la infancia de este país. El Papa sí se encontró con ellas en sus viajes a EE UU y Australia en 2008, a Portugal y Malta en 2010 y a Reino Unido y Alemania el año pasado. El presidente de la Conferencia del Episcopado mexicano, Carlos Aguiar Retes, ha asegurado este sábado que los casos de pederastia “están abiertos para la Iglesia, que al igual que el Papa está consciente y sensibillizada con la importancia del tema”. Aguiar afirmó que “el Papa ha estado siempre pendiente de dar consuelo a las víctimas, y no solo consuelo moral sino también restaurar a la persona dañada”. El jefe de la Iglesia mexicana no descartó una reunión de Ratzinger con las víctimas.

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Las Old “ideas viejas” de Cohen

Publicado: marzo 26, 2012 en Música

José de Segovia Barrón

Las <em> Old</em>  “ideas viejas” de Cohen
Cristo conoce la experiencia de la que habla Cohen en este disco.

 

 A sus 77 años, Leonard Cohen ha grabado un disco asombroso – Old Ideas – ,  lleno de ideas tan viejas, pero fáciles de olvidar, como nuestra mortalidad. Aunque ha sido descrito para la prensa como su álbum “más abiertamente espiritual”, está lleno de las habituales obsesiones de este cantautor judío canadiense –convertido al budismo zen– por el sexo, la muerte y Dios.

 Es el propio Ser Supremo quien se dirige a él –como “este perezoso bastardo que vive en un traje” –, desde la primera canción ( Going Home ), que le anuncia su último viaje… 
 Voy a casa sin mi carga
 Voy a casa, tras el telón
 Voy a casa sin el disfraz que llevé

Todo parece indicar que estamos ante el momento solemne del escenario de una gran despedida. El suave sonido del órgano y unas susurrantes voces femeninas, nos reciben en torno a la cama del moribundo, que en vez de apretarnos la mano y besarnos en la frente, pronuncia sus últimas palabras con la sabiduría de saber que está cerca la hora de su partida…
 No tengo futuro
 Sé que tengo pocos días
 Y el presente no es tan agradable
 Sólo hay muchas cosas que hacer
(Darkness)

 LA GRAN DERROTA
 Lo secular y lo espiritual, lo sagrado y lo profano, se reúnen en esta meditación final llena de quietud y gracia, tristeza y vida. En el discurso que dio al recibir el Premio Príncipe de Asturias el año pasado, habló de “la gran derrota inevitable que nos espera a todos”. Todas las canciones de este disco las ha grabado de madrugada  – en el estudio que tiene en el garaje del jardín de la casa que se ve en la portada – , antes que empiecen a cantar los pájaros y suene ningún coche. Es “como si cada pieza espera, trémula, el amanecer, sin ninguna garantía de que, esta vez, la oscuridad no vaya a ser permanente” –observa Joe Levy en  Rolling Stone –.

 Las palabras de Dios –al principio de este disco– echan en cara al nieto del rabino, que se ha dedicado a escribir canciones sobre sus amores y fracasos, cuando tendría que haber traído el mensaje de Dios . El artista nacido de una de las más importantes familias judías del Québec en 1934, dejó la poesía en 1967, para hacer dinero con la música, a pesar de su limitada voz. Ha buscado en la meditación y la oración, lo que no ha encontrado en el LSD o en los muslos de una mujer. Intentó ser monje budista de 1993 a 1996 en la montaña de Mount Baldy, pero ahora sólo hace de chófer de su maestro zen, Roshi, que tiene ya 105 años  – como cuenta su biógrafa, Sylvie Simmons, en la única entrevista que ha dado el artista al publicar este disco, para la revista Mojo –.
 Muéstrame el sitio,
 donde quieres que vaya tu esclavo.
 Muéstrame el sitio
 que he olvidado, no lo sé.
(Show Me The Place)

 DE VUELTA A CASA
Cohen vive solo en una casa de dos pisos en Los Ángeles, encima de su hija Lorca  – llamada así en homenaje al poeta granadino, amado desde su juventud–, que tiene ahora un bebé con el nombre de Viva  – nacido de su amistad con el cantante homosexual Rufus Wainwright –. Cuando descubrió que su agente se había quedado con el dinero que tenía guardado para su jubilación, Leonard tuvo que volver a la carretera después de quince años –algo que nunca le ha gustado–, haciendo una gira interminable en el 2010, cantando tres horas cada noche. Ahora disfruta mirando sus dos viñas, sentado en su pequeño balcón, al lado de una mesa con una planta de romero, o haciendo ensaladas orgánicas en su cocina.

 Conocido por su perfeccionismo, trabaja con un ordenador Mac  – que le proporcionó gratis Apple con tutor incluido, a la vez que a otros escritores famosos canadienses, como su amigo el poeta Irving Layton – . Así se enfrenta a lo que Layton llama “la inescapable vileza de hacerse viejo”. Su madre, hija de un rabino lituano, solía decir sin embargo, que “mientras se tiene salud”, no hay que preocuparse. El abuelo de Cohen había escrito una voluminosa obra sobre el Talmud, pero su madre no era ninguna fanática religiosa.  Encendían velas el viernes por la noche, hacían oraciones e iban el sábado a la sinagoga por la mañana, pero iba a una escuela laica y tenía una niñera irlandesa católica, por quien empezó a conocer el cristianismo .
 Dime de nuevo
 cuando la suciedad del carnicero
 es lavada por la sangre del Cordero.
(Amén)

 CANCIÓN INACABADA
 Su mundo se viene abajo, cuando muere su padre –un veterano de la Primera Guerra Mundial–, cuando Leonard tenía sólo nueve años . Adquiere entonces la seriedad que le ha acompañado toda su vida. Una melancolía y tristeza, que le han llevado a un páramo emocional, donde huye de toda frivolidad e inconsciencia. Su carácter enamoradizo le ha traído muchas decepciones, pero “si no se te rompe el corazón, es imposible conocer el amor”. En uno de sus primeros poemas describe al amante como “un cuerpo ambulante de dolor”. Para él, “esto es el amor, olvidarse de quién es uno”.

 Teme que la muerte deje una canción inacabada : “Hay una canción en la que he estado trabajando durante muchos, muchos años. Tengo la melodía, hecha con la guitarra, realmente buena, y he intentado año tras año encontrar las palabras adecuadas. La canción me preocupa tanto que he empezado de hecho un diario como crónica de mis fracasos.”
 Quiere escribir una canción de amor
 Un himno de perdón
 Un manual para vivir con la derrota
(Going Home)

“A no ser que la persona esté rota y sufriendo, física o psíquicamente, no va a enfrentarse a un examen espiritual” –piensa Cohen–. “Uno empieza a ser sabio, cuando se da cuenta que es sumamente infeliz aquí”. La gente intenta dar sentido a su vida de muchas maneras, pero el cantante de  Viejas ideas  lo ha buscado siempre en la religión, algo que muchos no siempre han entendido. Ira Nedel cuenta en su biografía el encuentro del músico con Joan Baez en el Hotel Chelsea de Nueva York. Ella le hablaba de Gandhi, las drogas y la no violencia, pero a Cohen le interesaban más sus inquietudes espirituales que su conciencia social. Y como su admirado Dylan, tiene desde su juventud, siendo judío, una curiosa obsesión, por Jesús,

 “Soy un pecador, pero amo a Jesús” –escribe en la colección de salmos de su libro de  Oraciones –. “Estoy corrompido, pero en estos momentos, / cuando me encuentro contra la pared, / la oración es la única salida”. Ahora canta, recordando el prólogo del  Evangelio según Juan :
LA PALABRA SE HIZO HOMBRE
 Enséñame el sitio
 donde la Palabra se hizo hombre
(Show Me The Place)

 “La Palabra se hizo hombre” ( Juan  1:14). Esa Palabra eterna, que no comienza en Belén, ni en el día de la Creación, sino que estaba desde el principio . No tenía origen ni causa, ni dependía de otra forma de existencia. Nunca hubo un momento cuando no estaba allí. No es evolución, ni resultado de herencia alguna, sino que al hacerse hombre en Cristo, perfora la Historia desde la eternidad, por la intrusión e irrupción del Eterno en la existencia humana.

La Palabra creadora hizo todas las cosas. Concibió y formuló la creación. Habló y así fue. Todo lo moldeó y construyó con su arte soberano. Es el Todopoderoso, que todo lo sostiene. Por lo que la energía última es Cristo.  La fuerza creativa, la fuente de toda energía, no es algo impersonal, ciego, caprichoso o malevolente, sino que es como Cristo . La creación no contiene nada que no sea como Cristo, siendo expresión coherente y fecunda de su mente.

 Esta Palabra no es sólo Dios, sino que es Dios  con  Dios . Al hacerse hombre, no deja de ser quién era. Continúa siendo Dios. Se hizo esclavo ( Filipenses  2:7) –como en la canción de Cohen–, al tomar y asumir la naturaleza humana. Al hacerse hombre, se hizo carne. Por lo que la humanidad no está unida a Cristo como una máscara, un vestido o un miembro artificial. Tiene un cuerpo humano. No es una ilusión, sino algo real y tangible. Así sufrió hambre y sed, cansancio y dolor, rechazo y humillación, agonía y muerte.

 Cristo conoce la experiencia de la que habla Cohen en este disco . Él también murió. Cuando la Palabra se hizo hombre, conoció, temió y probó la muerte ( Hebreos  2:9). Estuvo así entre nosotros, pero no nosotros con Él. Todos le dejaron, incluso el Padre – “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” –.  Estuvo entre nosotros sin Dios, “para llevarnos a Dios”. ¡Eso sí que será una vuelta a Casa!

Autores: José de Segovia Barrón

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Especial aniversario «Golpe de 1976»

Argentina: luces y tinieblas entre los evangélicos durante la dictadura militar

Primera Junta Militar, de izda. a dcha.: Emilio Massera, Jorge Videla y Orlando Agosti (Fuente: Wikipedia)
La militancia anti-militar de sectores del protestantismo argentino tuvo su precio: desaparecidos, muertos, exiliados.

BUENOS AIRES

 El 24 de marzo es una fecha especial en Argentina. Ese día, denominado “Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia”, se conmemora la instauración de la última dictadura militar (1976-1983), la cual rompió el estado democrático, violando el orden constitucional y produciendo la desaparición de más de 30.000 personas.

Los militares dijeron que perseguían a las organizaciones armadas. Sin embargo, paralelamente a su propaganda e imagen pública como los ‘salvadores de la patria’, la dictadura implementó desde el gobierno una organización clandestina destinada a las tareas que no se podían mostrar públicamente. El ‘modus operandi’ fue la sucesión de secuestro, tortura, desintegración psíquica y física, y finalmente muerte de las personas capturadas.

 Miles fueron las víctimas que no estaban involucradas en la guerrilla pero igualmente padecieron horrendos suplicios por su oposición a la dictadura y su postura ideológica, por su participación en las luchas gremiales o estudiantiles, por tratarse de reconocidos intelectuales o religiosos que se oponían abiertamente al régimen de facto, por tratarse de familiares, amigos o simplemente por estar incluidos en la agenda de alguien considerado peligroso.

Según una investigación de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (CONADEP), creada por el gobierno democrático después de la caída de la dictadura, fueron denunciados ante la misma 9.000 casos de desapariciones durante los años de dictadura. A esta cifra hay que sumarle aquellos casos que nunca fueron denunciados ante ese organismo y sumar también aquellas personas que aparecieron asesinadas, por lo que se estima un total de 30.000 víctimas de la represión.

 Algunas iglesias federadas en la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE), fundada en 1939 y que nuclea en mayor medida a las iglesias protestantes históricas (Iglesia Metodista, Iglesia Reformada, varias iglesias luteranas, Iglesia Valdense, Iglesia de los Discípulos de Cristo, Iglesia Presbiteriana y varias iglesias pentecostales), tuvieron una participación crítica activa en oposición a la dictadura  y su secuela de violación a los derechos humanos.  A ellas se sumó la Iglesia Anglicana  –que no es miembro de la FAIE-, y a comienzos de 1978 fundan el Consejo Consultivo de Iglesias (COCO). Este organismo, con gran capacidad de reacción y agilidad en momentos en que se lo requería, fue un instrumento muy útil para mostrar presencia institucional y posibilitar la denuncia de situaciones extremas. Tenía la virtud de poder autoconvocarse en pocas horas.

 “El resto de las iglesias evangélicas se mantuvieron al margen”, dijo a Protestante Digital el Dr Norman Rubén Amestoy  (PhD), Coordinador de la Sección de Historia de la revista ‘Teología y Cultura’, acotando que la comprensión de los evangélicos de la relación entre fe cristiana e historia social como esferas desvinculadas entre sí, en muchos casos les impidió ver la necesidad de denunciar los atropellos a la vida.

 CONTEXTO DEL “PROCESO”
 Este golpe militar no fue un hecho aislado . El pastor Amestoy lo explica del siguiente modo: “Durante las décadas de los 60 y 70 varios países de América Latina vivieron situaciones similares, como parte de un plan estratégico diseñado desde el gobierno de los Estados Unidos y compartido por sectores locales minoritarios pero poderosos cuyo sustento ideológico fue la llamada Doctrina de la Seguridad Nacional. Mediante esta doctrina la atención de Washington –por temor a una nueva experiencia revolucionaria como la llevada adelante en Cuba- se vuelve hacia el interior del continente americano, hacia posibles signos de rebelión que surgían en las masas latinoamericanas sometidas a condiciones de vida paupérrimas y limitadas en sus posibilidades de desarrollo real”.

 Norman Rubén Amestoy  es Doctor en Teología por el Instituto Universitario ISEDET de Buenos Aires. Su tesis doctoral como becario de Zending en Werelddiakonaat (Holanda) versó acerca de «Difusión y Cultura Protestante en el Río de la Plata; El rol del metodismo en la génesis del Uruguay; 1868-1904». Es Licenciado en Teología por el ISEDET con una tesis sobre «El Imaginario Católico Integral Argentino (1880 1910). El Rol del Catolicismo en la Cultura Política». Se desempeña como profesor invitado de “Investigación histórica de la misión de la Iglesia en la sociedad”, de la Maestría en Ciencias de la Religión, del Instituto Teológico FIET. Ha publicado artículos sobre Historia de la Iglesia en revistas especializadas de América Latina. Actualmente pastorea una iglesia bautista en la ciudad de Córdoba.

 El diálogo con el pastor Amestoy, miembro de la Fraternidad Teológica Latinoamericana, permite indagar sobre un tema del cual poco se conoce o debate en la mayoría de las iglesias evangélicas de Argentina.

Ubicando el golpe militar de 1976 en el contexto continental, Amestoy expresa: “Las Fuerzas Armada, con la ayuda y consejo de los Estados Unidos y con el apoyo de minorías políticas y dirigentes locales, comenzaron a jaquear a las democracias de los países del Cono Sur: Brasil (1964), Argentina (1966), Uruguay (1970), Chile (1973), nuevamente Argentina (1976), dejando a su paso un reguero de ausencias, dolor e impunidad”.

 Completando el cuadro, el teólogo destaca que la intervención de Estados Unidos en los procesos nacionales responde a la necesidad de crear una situación política equilibrada y sin sobresaltos a fin de garantizar negocios seguros a las inversiones norteamericanas y a las empresas transnacionales.  “La estabilidad política en medio de situaciones de extrema injusticia social sólo podía lograrse con gobiernos militares de facto que no dependieran del juego libre de las ideas y la búsqueda de consenso social propios de la democracia. De esta manera, los golpes de estado, mediante la supresión de las garantías individuales, la anulación de las instituciones democráticas y el control de las expresiones políticas opositoras, dejaban el terreno allanado para las inversiones extranjeras”, recalca.

 SOLUCIÓN A LA CRISIS
 Conocer este contexto ayuda a comprender la postura tomada más tarde por distintos sectores de la sociedad, la Iglesia católica y el protestantismo. Curiosamente, cuando el 24 de marzo de 1976 el gobierno argentino fue derrocado por un golpe militar -el cual se denominó a sí mismo ‘Proceso de Reorganización Nacional’-, el pueblo en su mayoría no reaccionó en su contra. Incluso  vastos sectores vieron en el golpe de Estado una solución a la crisis reinante, puesto que el gobierno peronista de Isabel Martínez de Perón navegaba con rumbo incierto y luchas intestinas entre distintas facciones del peronismo transformaban en un caos el panorama político . A este marco de caos institucional se sumaba la presencia y actuación de dos grandes grupos guerrilleros: El Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), de extracción marxista leninista, y los Montoneros, de extracción peronista de izquierda.

“Ya antes del golpe, el mismo gobierno había autorizado a los militares a poner mano dura para terminar con la guerrilla. De hecho, ya existía una fuerte represión política durante la etapa final del gobierno constitucional, en manos de un grupo llamado Alianza Anticomunista Argentina –conocido como ‘la triple A’- que amenazaba de muerte y ejecutaba de forma indiscriminada a todo tipo de opositor real o imaginario a su concepción ‘occidental y cristiana’”, señala Amestoy.

 SECTORES COMPROMETIDOS
 José Miguez Bonino, teólogo argentino conocido por ser uno de los iniciadores de la Teología de la Liberación de confesión protestante, expresa en el artículo “Presencia y ausencia protestante en la Argentina del proceso militar 1976-1983”, publicado en la revista ‘Cristianismo y Sociedad’ (México, 1985), que algunos sectores del protestantismo argentino jugaron un papel destacado en la defensa de los derechos humanos , tema en torno al cual se organizó la resistencia al proceso militar. “Varias iglesias –Reformada, Metodista, Discípulos de Cristo, Evangélica del Río de la Plata (de origen alemán), Pentecostal Argentina- vinculadas entre sí en diversas otras tareas, junto a una diócesis católica, crearon el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, prestando ayuda material, legal, psicológica y pastoral a presos, familiares de presos y desaparecidos”, afirma.

Menciona también que  dirigentes protestantes, judíos y católicos (“en algunos casos representando extraoficialmente a sus comunidades, en otros casos a pesar de ellas”) integraron con políticos, docentes, dirigentes obreros, artistas, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, entidad que asumió la coordinación de la denuncia pública.

“Jóvenes evangélicos participaron en el trabajo de estas organizaciones, así como en Paz y Justicia y de las entidades de Madres y Familiares”, expresa Miguez Bonino, único observador protestante latinoamericano durante el Concilio Vaticano II. Señala también que en el interior del país, pastores de algunas de estas iglesias asumieron el liderazgo en la creación de filiales locales y la convocatoria de participantes.

De hecho, templos metodistas, de la Iglesia del Río de la Plata y otros corrieron el riesgo de servir de sedes de estas organizaciones. Templos de Mendoza y Santa Fe sufrieron atentados, así como la Biblioteca del ISEDET.

 Después del ’81, el desgaste y debilitamiento de la dictadura hizo que fuera posible comenzar a arriesgar actos públicos, protestas, manifestaciones. “La presencia protestante fue visible , superando ampliamente su proporción en la sociedad argentina. Varias iglesias se pronunciaron públicamente sobre el tema, no sólo con respecto a las clásicas libertades y derechos ciudadanos sino sobre la situación económica, la condición de los sectores obreros, las condiciones sociales”, relata el teólogo Miguez Bonino, hijo de trabajadores inmigrantes, padre gallego y madre italiana.

 EL PUEBLO EVANGÉLICO
Cabe preguntarse qué representatividad tenían las dirigencias eclesíasticas y pequeños grupos que actuaron contra la dictadura.  Miguez Bonino reconoce que “amplios sectores de la membresía de clase media -dominante en todo el protestantismo argentino con excepción del pentecostalismo- e incluso dirigencia de iglesias pentecostales asumen su apoyo de clase a la dictadura militar”. Indagando en el motivo de tal actitud, el teólogo expresa que fueron seducidos por la apelación al orden y el trabajo, la propaganda anticomunista, la proclamada defensa de la cristiandad frente a las fuerzas disolventes del ‘marxismo’, la eliminación de la ‘violencia subversiva’ y la promesa de seguridad.

 También señala que incluso en ese momento trágico de la historia argentina “no faltan evangélicos que denuncian a sus hermanos ‘subversivos’. Destacados laicos de algunas iglesias colaboran activamente con el ‘proceso’, incluso en servicios de inteligencia . Los pastores y dirigentes comprometidos con la lucha por los derechos humanos confrontan conflictos en su iglesias”.

 EL PRECIO DEL COMPROMISO
 La militancia anti-militar de sectores del protestantismo argentino tuvo su precio: desaparecidos, muertos, exiliados . Al mismo tiempo, Miguez Bonino señala que “también esa militancia tiene su reconocimiento”, destacando que “en un país como la Argentina, donde el peso de la Iglesia Católica mantuvo al protestantismo ausente de la función pública, en la recuperación de la democracia han sido incorporados numerosos protestantes en el campo educacional, de salud, de la política indígena, de las comisiones investigadoras, incluso de la cancillería”.

De acuerdo con la documentación e investigación llevada a cabo por el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos,  la suma demostrada de desaparecidos y personas asesinadas evangélicas durante este período es de aproximadamente cuarenta. Aunque es probable que sean más, debido a que no se cuenta con información respecto a víctimas que hayan sido miembros de iglesias pentecostales, bautistas y otras denominaciones no vinculadas a esa institución , las que tampoco tuvieron mecanismos eclesiales propios para canalizar la denuncia pública o ante las autoridades militares.

Cálculos incompletos elaborados por la Comisión Nacional por la Desaparición de Personas (CONADEP), refieren el asesinato o desaparición de más 120 religiosas y / o religiosos, entre ellos de 2 obispos, 18 sacerdotes, 11 seminaristas, 46 católicos laicos, 40 protestantes. Otros 10 religiosos fueron encarcelados y luego liberados y 34 sobrevivieron a sus secuestros en centros clandestinos de detención. La represión no sólo alcanzó a religiosos argentinos sino también extranjeros y la Secretaría de Culto consideró posteriormente un compromiso con la verdad honrar a esas religiosas y religiosos que perdieron la vida, padecieron persecuciones, sufrieron torturas o simplemente se les impidió su labor pastoral.

 CASOS CONCRETOS
Pablo R. Andiñach y Daniel Bruno  recogen en el libro “Iglesias evangélicas y derechos humanos en la Argentina (1976/1998)” ,  publicado en 2001 por Ediciones La Aurora, Departamento de publicaciones de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas, algunos hechos concretos que muestran cómo las amenazas recibidas por sectores comprometidos del protestantismo se convirtieron en actos concretos de agresión:

 El 4 de octubre de 1976 fue allanada la Primera Iglesia Metodista de la ciudad de Rosario donde funcionaba la Comisión Coordinadora del ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados). De esa iglesia se llevaron arrestadas a sesenta personas . El pastor Ernesto Nielsen en una predicación posterior a esos hechos decía: “Nuestra participación en los problemas actuales del país y del continente requerirá muchas veces correr estos riesgos, en obediencia a la vocación de servicio que el Señor Jesucristo nos dio”.

En esa misma época  una bomba destruyó el frente de la Iglesia Metodista de Mendoza. El 1º de enero de 1977 fue secuestrado y desaparecido el Dr. Mauricio López, reconocido intelectual en los ámbitos de la sociología y filosofía, miembro de la Iglesia de los Hermanos Libres , que en ese momento trabajaba en forma estrecha con la Iglesia Metodista de Mendoza. Algunos meses más tarde,  el 4 de mayo de 1977, es secuestrado y asesinado Oscar Alajarín.

 En noviembre de 1980 estallaron tres bombas incendiarias en el Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos (ISEDET) , destruyendo en gran medida la planta baja de la Biblioteca de la Institución.

 Un caso que tuvo especial repercusión fue el de Victor Pablo Boinchenko y si esposa Lilian Coleman, miembros activos de la Iglesia Evangélica de Cosquín, Provincia de Córdoba.  Ambos fueron secuestrados el 4 de abril de 1976, con la presunción de que fueron llevados al campo clandestino de la Perla, donde  fueron torturados y asesinados . Boinchenko era licenciado en Ciencias Políticas. Al ser secuestrado tenía 31 años.

Otro caso, el de la socióloga  Elisabeth Käsemann , nacida en Gelsenkirchen, hija del profesor y teólogo luterano Ernst Käsemann y su esposa Margrit Wizermann, trascendió internacionalmente. Elisabeth  fue asesinada el 24 de mayo de 1977, cuando llevaba más de 8 semanas desaparecida . A fines de 1968 viajó hacia América Latina, y después de recorrer Perú y Bolivia se estableció en la ciudad de Buenos Aires, donde apoyó al movimiento barrial y a los trabajadores obreros en sus esfuerzos por la justicia social. Durante los años ‘70, Elisabeth ayudó a personas amenazadas de muerte a huir de Argentina. También organizó programas de alfabetización en zonas de chabolas. Junto con sus acciones de solidaridad con los más pobres de Argentina, desarrolló un compromiso de acción política en contra de toda forma de opresión.

Los autores Pablo R. Andiñach y Daniel Bruno señalan que “como era costumbre en esos tiempos, las víctimas de actos de represión terminaban siendo los culpables merecedores de tales actos”.

 CATOLICISMO Y REPRESIÓN 
 Los militares que se habían apropiado del poder político, se autodefinían como fervientes católicos que venían a defender el estilo de vida ‘occidental y cristiano’ de supuestas fuerzas extrañas que pretendían disolverlo. El Alte. Emilio Massera declaró a la revista Familia Cristiana en 1.977: “Nosotros, cuando actuamos como poder político, seguimos siendo católicos”.

“Sin embargo la brutalidad y saña con que fueron reprimidos estos sectores de cristianos comprometido, tanto católicos como evangélicos, dejó claro el hecho de que  su cristianismo declamado no era otra cosa que un instrumento ideológico para canalizar sentimientos despreciables hacia toda expresión de fe genuina que pudiera emerger de la vida cotidiana de los pueblos. Muchos testimonios de la represión recordaron ver símbolos católicos como crucifijos o imágenes de la Virgen María en las paredes de algunas salas de tormentos o en los lugares de detención. Esto que hiere la sensibilidad de cualquier persona católica fiel y sincera, era una forma hacia adentro de la fuerza militar de afirmar el carácter sagrado de la lucha que se llevaba a cabo  y de legitimarla invocando el resguardo de los verdaderos valores religiosos constitutivos de la nacionalidad argentina. A su vez ofrecía una contención psicológica para los torturadores que se sentían respaldados por Dios al llevar a cabo actos degradantes para la conciencia humana”, afirman los autores de  “Iglesias evangélicas y derechos humanos en la Argentina (1976/1998)” .

Andiñach y Bruno reconocen también que  “el sector comprometido de la Iglesia Católica” fue muy golpeado. El obispo Angelelli de la Rioja fue asesinado, así como el Obispo Ponce de León, de la diócesis de San Nicolás y las monjas francesas de las Misiones Extranjeras, Alice Domon y Leónie Duquet. Entre los seminaristas cabe mencionar a Salvador Barbeito y Emilio Barletti, de la comunidad Palotina.

 ACTO EN PLAZA DE MAYO
Los jóvenes de la Cuarta Región de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina participaron el 24 de marzo en el acto principal de recordación del “Día de la memoria por la verdad y la justicia”, en referencia al golpe de Estado de 1976, que tuvo lugar ese día a las 16.00 en la Plaza de Mayo, en Buenos Aires. Luego se dirigieron a la Iglesia Metodista del barrio porteño de Flores, donde hubo una mesa debate sobre “Las iglesias y el golpe” de hace 36 años, según informó el grupo juvenil a través de la red social Facebook.

Autores: Verónica Rossato

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México

Las iglesias evangélicas, que registran 600 mil fieles, realizaron un culto de adoración con 15 mil personas en Villahermosa.

MÉXICO

 En la región de Tabasco, las Iglesias Evangélicas cuentan con 600 mil fieles, en una población total de 2 millones 300 mil habitantes, es decir más del 25 por ciento del total de habitantes donde anteriormente dominaba den forma abrumadora la religión católica, revelaron líderes religiosos de las 72 diferentes denominaciones asentadas en la región.Saúl Hernández, presidente del Comité Cívico Cultural de Tabasco que agrupa a las iglesias evangélicas de una ampluia zona geográfica, advirtió la mañana del pasado 19 de marzo que aunque es una cantidad significativa, eso no significa que la iglesia vaya a ser botín político para ninguna partido en esta época electoral.

Dijo también que los evangélicos están abiertos para recibir las propuestas de todos los aspirantes y dejó en claro que como institución religiosa no le cerrarán la puerta a ningún candidato que les presente sus propuestas políticas.

El líder de las iglesias refirió en entrevista que hasta ahorita ningún candidato se ha acercado con ellos para pedirles que se les abra el espacio de alguna congregación, pero se declaró ser muy respetuoso de los partidos políticos,» y en el momento en que se acerquen tendrán las puertas abiertas para recibirlos».

 CULTO Y GRAN MARCHA ANUAL
 Estas declaraciones se realizaron en la ciudad de Villahermosa, durante la marcha de las iglesias evangélicas que anualmente conmemoran el natalicio de ex presidente de México, Benito Juárez García  y donde participaron miles de fieles.

 El multitudinario desfile congregó a unas quince mil personas  que ocuparon toda la avenida 27 de febrero de la ciudad capital, hasta la explanada de Plaza de Armas. En él participaron iglesias cristianas evangélicas de Tabasco, Campeche, y Chiapas; que  realizaron un culto de adoración  en la explanada del Injudet de la Ciudad Deportiva.

 «El motivo es manifestar a Dios agradecimiento porque hemos tenido paz social, alegría y esperamos que con las Leyes de Reforma que hace 151 años fueron promulgadas por don Benito Juárez siguen teniendo éxito en nuestra sociedad», resaltó.

En la marcha participaron 15 mil personas, partieron de la explanada del Injudet con dirección a 27 de febrero hasta llegar a plaza de armas donde los asistentes concluyeron con una ceremonia de culto.

Fuentes: Excelsior

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Elecciones EEUU

Pastores evangélicos critican a candidatos republicanos por su política de inmigración

Candidatos republicanos en Iowa (2012)
Pastores evangélicos se unieron a estudiantes indocumentados para criticar a los republicanos por favorecer una política de inmigración que separa a las familias.

CHICAGO

 Pocas horas antes de la celebración de las elecciones primarias en Illinois –que tuvieron lugar el pasado martes-, pastores evangélicos latinos retaron a los precandidatos republicanos a revaluar sus posturas respecto a inmigración.

En conferencia de prensa,  un grupo de pastores evangélicos se unió a estudiantes indocumentados para criticar a Mitt Romney, Rick Santorum y Newt Gingrich por favorecer políticas sobre inmigración que separan a las familias, con la contradicción de ser políticos que afirman ser personas religiosas y defender a la familia .

«Estos candidatos están en libertad de asumir las posturas políticas que deseen, pero no podemos dejar de retarlos cuando se arropan en el manto de Cristo y llaman a que se separe a familias latinas y cristianas», señaló el pastor Rubén Cruz de la Iglesia Rebaño, ubicada en el barrio predominantemente latino de Humboldt Park. «Están atacando directamente a nuestras iglesias y a las familias de fe que se congregan todas las semanas», expresó.

 El pastor Cruz culpó también al gobierno del presidente Barack Obama por el número récord de deportaciones que ha habido bajo su administración.

«Seguiremos responsabilizando a Obama por las deportaciones y recordándole su promesa de detenerlas», dijo Cruz. «Sin embargo, también estamos preocupados por el silencio de nuestros hermanos evangélicos respecto al ataque republicano contra las familia hispanas».

 POSTURA CONSERVADORA
 En un esfuerzo por apelar a la base más conservadora del Partido Republicano, Romney, Santorum y Gingrich han adoptado posturas respecto a la inmigración indocumentada que han levantado críticas de grupos pro inmigrantes en el país.

Voto protestante y «evangelical» en EEUU
Juan Fco. Mnez. Guerra, profesor del Seminario Teológico Fuller en Pasadena, California, analiza el peso del voto evangélico en las elecciones presidenciales en EEUU, y especialmente el voto latino, en una entrevista de Daniel Oval.

Lawrence Benito, presidente de la Coalición de Illinois en Defensa de los Inmigrantes y Refugiados (ICIRR), un conglomerado de más de 100 organizaciones comunitarias, afirmó que «Romney no es bienvenido en Illinois», refiriéndose al candidato mormón.

« Romney ha apoyado políticas brutales de inmigración de estados como Arizona , afirmó que vetaría la ley bipartidista del DREAM Act y se comprometió a elevar los niveles que ya son récord de deportaciones», indicó Benito. «Las posturas de Romney contradicen su fe mormona y el liderazgo que ha mostrado el Partido Republicano de Illinois en el pasado respecto a los inmigrantes».

 POSTURA DE SANTORUM
En una de sus declaraciones más controvertidas,  Romney señaló que los 11 millones de indocumentados en el país se deberían «autodeportar»  para, una vez fuera, formarse al final de la fila si quieren ingresar legalmente. Por su parte, Santorum ha manifestado su oposición al DREAM Act.

Los evangélicos republicanos han jugado un papel clave en el impulso que ha recibido el candidato Santorum para continuar en la contienda por la candidatura a la presidencia por el Partido Republicano.

A diferencia de otros estados, Illinois ha adoptado medidas pro inmigrantes. El año pasado aprobó una legislación similar al DREAM Act y optó por no participar en el controvertido programa denominado «Comunidades Seguras» del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.

 MASTER INDOCUMENTADA
 La estudiante indocumentada Fanny López Martínez, que cursa una maestría en administración pública en la Universidad de Chicago, envío un mensaje a Romney. Dijo que no culpa a sus padres por haberla traído de México ilegalmente a Estados Unidos en busca de trabajo y una mejor educación.

«Sr. Romney: Sé que no le importa saber que recibí una beca para cursar mi maestría», afirmó López Martínez. «¿Por qué tiene miedo de educar a jóvenes inmigrantes? La idea de educar a la población no es contraria a la de vivir en un país que respeta las leyes».

López Martínez, quien está casada con un soldado estadounidense que sirvió en Irak y Afganistán, pidió a Romney que reconozca su servicio a la nación. «Como esposa de un soldado, yo también he servido al país», exclamó López Martínez. «Con cada llamada, carta o mensaje electrónico, le he manifestado mi apoyo y amor a mi soldado. No he estado en una guerra, pero mi servicio es tan honorable como el de cualquier ciudadano estadounidense».

 Las elecciones primarias en Illinois, celebradas el martes pasado, dieron el triunfo a Mitt Romney, con amplia ventaja sobre su principal rival Rick Santorum.

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Evangélicos piden que la visita papal sea religiosa y no política
El Presidente de Confraternice pide “respeto a la ley, y a la dignidad de nuestra República, democrática y laica».

MÉXICO

 Con motivo de la visita de Benedicto XVI a México, la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas (Confraternice) ha pedido públicamente que no se haga un uso político de la visita papal, ya que políticamente sería violar la laicidad del Estado, que debería ser una prioridad.

Confraternice indicó que los católicos, en el ejercicio de su derecho de la libertad religiosa, recibirán a su líder espiritual; y que sin duda lo harán con la devoción que caracteriza a los mexicanos, pero al tiempo  pide que se aparte toda intención política de su celebración religiosa .

 GOBERNAR PARA TODOS LOS CIUDADANOS
En una rueda de prensa,  el Presidente de Confraternice, el pastor Arturo Farela Gutiérrez , destacó que lo que corresponde al gobierno es dar cuentas a la sociedad con resultados tangibles de que está haciendo su trabajo correctamente y que gobierna para todos los ciudadanos de México.

 «La laicidad no tiene reversa, por el contrario, se robustece en la sociedad la conciencia de la separación en las iglesias y el Estado. Están equivocados los que desde el poder creen lo contrario» , mencionó Farela.

 UNA REPÚBLICA LAICA
Además la administración federal debe demostrar que «no busca parches sino soluciones que generen bienestar social, desarrollo, ciencia y tecnología, libertad y pluralidad”, expresó el Presidente de Confraternice, añadiendo que debe existir  “respeto a la ley, a la institucionalidad y a la dignidad de nuestra República, democrática y laica» , sentenció.

«Los mexicanos exigimos de nuestros políticos respeto a la ley y a la historia que nos ha llevado a ella. No mirar atrás, antes bien observar en cada plaza, en cada calle, el sacrificio de muchos mexicanos para que podamos decir que somos un pueblo libre de manipulación y engaño», sostuvo.

Farela Gutiérrez mencionó que la sociedad mexicana es cada vez más plural, que convive en libertad con madurez, gozando de mayor sensibilidad en cuanto a la justicia social, que es tolerante con la divergencia, pero sin que por ello deje de ser contestataria ante los grupos tácitos de poder.

 EL TRASFONDO DE LA SITUACIÓN
 La preocupación tiene que ver con la interpretación política de la visita. En medio de un contexto preelectoral , la oposición del PRI (Revolucionario Institucional) y PRD (Revolución Democrática) consideran que una foto del presidente Felipe Calderón con su santidad puede inclinar la balanza a favor de su candidata Josefina Vázquez Mota de cara a las elecciones de julio.

  Por otro lado Benedicto XVI llega justo cuando se cumplen 20 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre la nación azteca y el Vaticano y cuando  el Senado debate una reforma constitucional que afecta a la laicidad del Estado y que beneficiaría a la Iglesia Católica y a la que los evangélicos se oponen.

Fuentes: El Informador

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EL JUICIO FINAL

Publicado: marzo 22, 2012 en Teología

Juan Stam

IV. EL JUICIO FINAL

El evangelio es un mensaje de esperanza, y su énfasis es positivo. Los dos temas que hemos visto hasta ahora, la venida de Cristo y la resurrección del cuerpo, son fuertes motivos de gozo y esperanza. El último tema, despues del presente capítulo, será también de caracter enfáticamente positivo: nuevos cielos y nueva tierra donde mora la justicia.

En ese contexto, el tema de juicio final y castigo eterno parece desentonar. Son enseñanzas bíblicas que a veces nos confunden, y preferiríamos evadirlas. ¿Cómo puede un Dios de amor juzgar y condenar a sus propias criaturas? ¿Cómo puede el cielo ser felicidad eterna, si a la vez sufren otros en el infierno? De hecho, ¿cómo puede haber cielo, si hay infierno?

Con todo, este tema es una clara enseñanza bíblica, enfática y repetida en muchos pasajes. Aunque nos sentimos tentados a obviarlo, es una realidad que está en la Palabra de Dios y debemos tomarla con mucha seriedad. Obedientes a 1 Pedro 3:15, también tenemos que buscar la razón bíblica, la razón lógica y la razón ética de esta esperanza.

ENSEÑANZA BIBLICA

Aunque las referencias al juicio final en el Nuevo Testamento son numerosas, hay sólo dos descripciones extensas y detalladas: Apocalipsis 20 y Mateo 25. En el primer pasaje, después de la derrota final del dragón (20:10) y la eliminación final de todo mal en el universo, aparece un gran trono blanco, ante el cual huyen la tierra y el cielo (20:11). Los muertos resucitan para ser juzgados según sus obras (20:6,12s). Para el juicio “se abrieron unos libros” (20:12), que eran como “acta notarial” de la conducta de cada persona. Esos libros, a base de las obras, aparecen frecuentemente en el AT (Dn 7:9s) y en la literatura apocalíptica. Pero aquí aparece también otro libro, “el libro de la vida” (20:12,15), que no figura en otros relatos de juicio (ni aun en el Nuevo Testamento). Este último libro nos indica que la salvación es por la fe, pero no deja de ser juicio “por la fe que obra por el amor”, representado por “los libros” de la verdadera práctica y la vida de cada cual.

Mateo 25:31-46 es un pasaje mucho más largo; de hecho, es la única descripción detallada del juicio final en todo el Nuevo Testamento. Como en otros pasajes, el juicio se describe como separación (cf. Mt 24:40s). Al igual que en Apocalipsis 20 y Daniel 7, aparece el trono del juicio, pero aquí lo ocupa el Hijo del hombre que viene en su gloria. A la diestra de su trono el Hijo del hombre pone todas la ovejas, que han servido a Cristo cuando en su nombre atendían a los más pequeños. Y a su izquierda van los cabritos, que no habían querido servir a los humildes y pobres en sus urgentes necesidades.

¿Cómo imaginamos nosotros el juicio final? ¿Qué significado tiene en nuestro pensar y vivir cristianos?. Lo más típico entre evangélicos parece ser una confianza muy tranquila y cierta apatía ante el tema: “Yo ya acepté a Cristo como mi Salvador, así que lo del juicio final lo tengo resuelto y puedo pensar en otras cosas. El juicio final es para los inconversos; no me tiene que preocupar a mí”.

Sin embargo, las enseñanzas de Jesús sobre este tema se dirigen principalmente a los creyentes, como exhortación a una vida santa y justa, consecuente con el evangelio del reino. El tema del juicio es también para nosotros los cristianos. Nos advierte: ¡qué cosa más seria es ser discípulo de este Maestro! ¡qué cosa más seria es llamarse cristiano! Si pensamos que con nuestra profesión de fe tenemos todo garantizado, el juicio final podrá sorprendernos tremendamente. como sorprendió tanto a ovejas como a cabritos en este pasaje (cf Mt 7:21-23).  Nuestra respuesta más bien debe ser: “Ayúdame Señor a serte fiel en todo momento”.

Las sorpresas del juicio final

Los relatos del juicio final están llenos de sorpresas, y sobre todo Mateo 25.  Veamos las sorpresas de este pasaje y del tema:

1) La primera sorpresa es que el juicio aquí resulta ser por obras y no explícitamente según la fe o la incredulidad de cada persona. Las ovejas no se describen como los que habían puesto su fe en Cristo (el mismo Hijo del Hombre que es el Juez) sino los que habían ayudado a los necesitados. De hecho, excepto por la mención del libro de la vida en Apocalipsis 20, las referencias al juicio final no mencionan la fe sino afirman que todos serán juzgados “según sus obras”. En ningún relato del juicio se pregunta. “¿Aceptaste a Cristo? ¡Adelante!. ¿No aceptaste a Cristo? ¡Afuera!”

Hay diferentes razones que pueden explicar esta característica de las descripciones del juicio final. Definitivamente no significa negar la justificación por la fe, tan enfática en todo el Nuevo Testamento. Tampoco se trata de despreciar la fe ni restarle importancia al nuevo nacimiento en Cristo. Llama la atención que el mismo Pablo, apóstol de la justificación por la fe, enseña también que “cada cual será juzgado según sus obras” (Ro 2:6-8; cf 2 Co 11:15; 1 Co 3:8,13-15; “según lo que ha hecho mientras estaba en el cuerpo”, 2 Co 5:10; seremos juzgados según la ley, Ro 2:12-16). Tanto Pablo como Santiago y Juan insisten que la fe que no obra es fe muerta, que la verdadera fe obra por el amor, y que somos salvos por la obediencia de la fe (Ro 1:1:5; 2:8; 6:17; 10:16; 15:18; 16:26). Son esas manifestaciones concretas, que pertenecen a la esencia de una fe genuina, que Dios estará buscando en el día del juicio final.

2) Nos sorprende también que el único relato extenso y detallado del juicio final menciona exclusivamente obras sociales. Eso nos dice algo. Por supuesto no excluye otros aspectos (ética individual, vida eclesial), ni tampoco desconoce la importancia de la relación personal con el Señor. Pero aquí, en este relato tan singularmente importante para nuestro tema, todos son juzgados por su atención al necesitado. Las dos mitades del pasaje (ovejas, cabritos) son estrictamente paralelas, con la única diferencia del adverbio “no” en la segunda descripción. Las ovejas practicaban la diaconía con los pobres, los cabritos no la practicaban. Y de eso dependía la diferencia entre vida eterna y muerte eterna en el juicio final.

¿De dónde vino la idea entre evangélicos que la obra social es secundaria o aún contradictoria al evangelio? ¿Será que la iglesia está llamada a ganar almas pero no preocuparse por el cuerpo? Aquí el juicio es por nuestra fidelidad en servir al necesitado. Esa es la segunda sorpresa de este pasaje.

3) Una tercera sorpresa en el pasaje es la de los mismos que son juzgados por Cristo. Parece que todos se sorprendieron por los veredictos; ninguno parece haber anticipado la decisión que le tocó. Los que salen de ovejas, de buenos, dicen “pero Señor, cuándo te vimos hambriento y desnudo? Ni nos recordamos de eso”.  Ninguno dice “por supuesto, es cierto, toda la vida yo servía a los demás, eso lo comprendo bien” sino dice, “Señor, no entiendo, ¿cuándo te vi hambriento y te di arroz y frijoles?” Lo que hicieron, lo hicieron tan espontáneamente que no llevaban cuentas de sus virtudes. Estaban tan ocupados sirviendo a los más pequeños que no habían sentido ninguna virtud especial en su conducta. Y los que salieron mal preguntan lo mismo:: “Pero Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y no te dimos de comer? No recordamos ni una sola vez”. Y creo que lo dicen sinceramente. Eran insensibles. Pero el Señor sí recordaba.

4) Encuentro otra sorpresa del juicio final, aunque no en este pasaje sino en Apocalipsis.21:8. Después de haber hablado de la nueva creación, Juan pone un “pero”, una condición excluyente: los cobardes, incrédulos, abominables, asesinos, fornicarios, hechiceros, idólatras y mentirosos no entrarán sino irán al lago de azufre y fuego.[1] Incluye los conocidos pecados escandalosos (asesinato, fornicación, hechicería etc) pero comienza y termina con dos que sorprenden: cobardes y mentirosos (¿quién es inocente de éstos?). ¿Por qué comienza Juan esta lista con “cobardes”? Obviamente es porque en todo su libro él está llamando a los creyentes a ser fieles hasta la muerte (2:10), resistiendo a la idolatría del imperio romano. Es probable que el término aquí se refiere a los mismos nicolaítas (2:6,14s,20). Parece que ellos eran creyentes, correctos y ortodoxos, pero cobardemente conformados al mundo. Buscban lo seguro y lo fácil pero nunca entrarán en la vida eterna.

En el día del juicio, ¿se sorprenderán algunos “evangélicos nicolaítas”, piadosos y ortodoxos pero cobardes ante los desafíos de su momento histórico? El reino de Dios no pertenece a los tímidos y cobardes; los valientes lo arrebatan por la vehemencia de sus convicciones.

Dietrich Bonhoeffer, bajo Adolfo Hitler, llegó a entender que en el juicio final Dios no iba a preguntarle sólo por su ortodoxia, su piedad, o su labor pastoral, sino por su fidelidad ante el desafío histórico del nazismo.

Para los evangélicos norte- y latinoamericanos contemporáneos, que hemos vivido todos los desafíos de revolución y represión, sueños y desilusiones, guerras (Cuba, Nicaragua, Vietnam, Golfo Pérsico, Yugoslavia), y. exagerados extremos de riqueza y miseria, podemos estar seguros de que estos temas tendrán prioridad en la agenda del juicio final. En nuestras tierras tan salpicadas por la sangre de mártires, Dios no perdonará nuestra cobardía histórica.

Estas sorpresa nos acuerdan de nuevo que nadie debe tener el tema del juicio final como causa de confianza presuntuosa y tranquila. La realidad del juicio final nos pone a todos delante del Señor. Nos obliga a examinarnos y vivir cada momento ante el ojo escrutinador del Juez amoroso pero rigurosamente justo (Heb 4:13).

Los veredictos: la muerte eterna

La enseñanza bíblica plantea bajo diversos términos y figuras dos veredictos: muerte eterna para unos (Ap 2:11; 20:6,14; Jn 5:28s; Mt 25:46) y vida eterna para otros (Jn 5:28s; Mt 25:46). Culmina así la lucha entre muerte y vida que comenzó en el Génesis. El significado de ambos es el mismo: la irreversibilidad de las opciones hechas en esta vida. Los que en vida escogieron la muerte, recibirán eternamente lo que habían escogido. Los que recibieron a Aquel que es la vida y la verdad, gozarán eternamente de lo que en vida, por la gracia de Dios, habían recibido por fe.

La muerte eterna se describe en las escrituras por diversos términos, muchos de ellos heredados del judaismo. El sheol era el concepto hebreo de la tierra de sombras de los que ya no vivían físicamente. Era un concepto muy poco definido, aunque no era lugar de castigo. El hades del Nuevo Testamento viene de la mitología griega y significa “mundo subterráneo”, mientras gehena (en hebreo) era el nombre del valle fuera de Jerusalén donde se había sacrificado niños a Moloc y donde se quemaba la basura de la ciudad. Es fácil imaginar que corrían muchos gusanos, gozándose del menú del basurero, hasta que en un momento morían por el fuego.

Mucho del lenguaje descriptivo del infierno tiene que ser figurado. Lo del gusano que no muere, no es para sacar una doctrina de la inmortalidad de los gusanos. Fuego y tinieblas son símbolos contradictorios, si se toman al pie de la letra, pero el ardor del fuego y el temor de la oscuridad son simbolismos. Un abismo sin fondo, como nos pasa a veces en las pesadillas, o el encontrarse fuera de un banquete, son otros de los muchas figuras que describen un juicio final y un veredicto de muerte.

Pablo expresa más claramente la esencia de la muerte eterna: “ellos sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder” (2 Ts 1:9). Dos aspectos aquí nos ayudan a entender el significado de la condenación final. Primero, es separación eterna de Dios quien es nuestra vida. Precisamente los que en la tierra optaron por vivir sin Dios, recibirán como destino eterno esa opción ya hecha. Será la culminación de la alienación, del enajenamiento, que fue su misma vida (Ef 2:1-3,12). Segundo, la muerte eterna será un existir privado totalmente y para siempre de la gloria y el poder. Entre los castigos de la muerte eterna estará el eterno aburrimiento, la absoluta frustración, el fracaso total de la existencia. Y todo eso no será otra cosa sino la “finalización eternal” de lo que ellos mismos habían escogido voluntariamente.

El hecho del castigo eterno, y la contraposición de los dos veredictos, está evidente en Juan 5:28s. Además del “ya” de la vida eterna (Jn 5:24-27; los creyentes tienen ahora la vida eterna), Jesús anuncia que en el futuro todos los muertos saldrán de sus sepulcros. “Los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurreccion de condenación”. Este y muchos otros pasajes afirman más allá de toda duda la enseñanza bíblica de la perdición eterna.

Generalmente visualizamos el juicio final en los términos del Inferno de Dante o de la famosa pintura de Miguel Angel en la Capilla Sixtina de Roma. Un Cristo severo está empujando a las almas condenadas, por la fuerza contra la desesperada resistencia de ellos, a las llamas del infierno. Al lado de Jesús, los mártires le animan a vengar la sangre de ellos; María, sentada a su derecha, cubre su rostro para no mirar tanto horror.

En cambio, C.S. Lewis en su novela, El gran divorcio, da una visión muy distinta y más acertada. Según Lewis, los impíos llegan primero al infierno, un lugar árido, gris y escuálido. Después una especie de “aerobús” los lleva al cielo, donde bajan a pasear libremente. Pero el cielo no les parece para nada y prefieren el infierno. Ellos quieren ser el centro de todo, y no pueden serlo en el cielo. Los habitantes del cielo son gente que nunca les había gustado a ellos. Todo lo que buscaban, por lo que vivían, no cabe ni cuenta en el cielo. Entonces, dice Lewis, el mismo bus hace el viaje de regreso al infierno y la gente hace fila para abordarlo.

En las palabras de C. S. Lewis: “Hay al fin sólo dos tipos de personas. Los que le dicen a Dios, `hágase su voluntad’, y aquellos otros a los que Dios dice, al fin, `pues bien, hágase la voluntad de ustedes`. Todos los que están en el infierno”, dice Lewis, “lo han escogido”.

La vida eterna

La vida eterna también se describe bíblicamente por diferentes términos y metáforas: entrar en el Reino (Jn 3:5; 2 Ts 1:5), vivir en la nueva creación (Ap 21-22), reinar con Cristo (Ap 20:4; 22:5), estar con Cristo (Fil 1:23) en el Paraíso (Lc 23:43; Ap 2:7), comer del árbol de la vida (Ap:2:7; 22:2), tener vida eterna (Jn 3:16), y tener reposo (2 Ts 1:7). Curiosamente, la expresión “ir al cielo” nunca aparece en el Nuevo Testamento.[2] Es importante también recordar que la vida eterna no es únicamente futura. Podemos señalar cinco aspectos o dimensiones de la vida eterna:

1) Los redimidos tenemos ya la vida eterna aquí y ahora. Este es un énfasis especial del cuarto evangelio: “Quien oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna (tiempo presente); y no vendrá a condenación (tiempo futuro), mas ha pasado (tiempo perfecto) de muerte a vida” (Jn 5:24). “Quien tiene al Hijo tiene (tiempo presente) la vida” (1 Jn 5:12).

2) Al morir, según la escatología tradicional, “estamos con Cristo, lo cual es muchísimo mejor” (Fil 1:23). Tanto Pablo como Jesús (Lc 23:43) parecen entender el estado intermedio, entre la muerte individual y la resurrección del cuerpo, como una nueva fase de la vida eterna que comenzó antes de morir. Esa vida sigue ininterrumpida entre la muerte y la resurrección final. En lo pastoral, este aspecto es un elemento muy importante de nuestra esperanza, sobre todo en cuanto a los seres queridos ya fallecidos.

3) Según la interpretación premilenial de Apocalipsis 20, ya resucitados después de la venida de Cristo reinaremos con él durante un período amplísimo (“mil años”) sobre esta tierra, antes de que huya la vieja creación (Ap 20:11). Eso sería entonces otra fase de la “vida eterna” que Cristo nos ha dado.

4) El gran énfasis del libro del Apocalipsis cae en la resurrección del cuerpo y la nueva creación (20:4; 21:1), en que reinaremos con él por los siglos de los siglos (22:5). Contrario a la opinión más común, al final del Apocalipsis nadie sube al cielo. Dios crea nueva tierra y nuevos cielos, y la Nueva Jerusalén desciende a situarse en esa nueva creación (21:2,10; cf 3:12). Aun el mismo trono de Dios, que Juan había visto en el cielo (4:1s), ahora desciende también y se establece en la Nueva Jerusalén sobre esa nueva tierra (22:3). Podemos decir que esta vida eterna en la nueva creación es la esperanza central y fundamental de la fe cristiana.

5) En quinto lugar, otros pasajes que afirman también que “veremos al Señor como él es” (1 Jn 3:1s; 1 Co 13:12) parecen sugerir que tendremos acceso a la presencia celestial de Dios (a la que refieren pasajes como Mt 6:9) donde gozaremos la visio dei como comunión directa con el Señor. Podemos encontrar en el Jesús resucitado un posible paradigma para la correlación de esto con el cuarto aspecto descrito arriba. Durante cuarenta días Jesús se hacía presente en la tierra, como vimos en el capítulo anterior, pero también podía superar todas las limitaciones del cuerpo físico y estar presente en la gloria de su Padre. Eso podría sugerir que nosotros también podremos ocupar la nueva tierra con nuestros cuerpos resucitados (como nos describe el final del Apocalipsis) pero también hacernos presentes sin cuerpo ante Dios en el cielo (como parecen insinuar otros pasajes).[3]

Yo creo que eso no debe excluirse.  A veces por tanta celestialidad algunos dicen que ya no necesitamos el cielo. Al contrario, Juan mismo necesitaba la visión del cielo antes de contemplar las realidades terrenales (Ap 4-5). Nosotros hoy también necesitamos el cielo, necesitamos esa trascendencia divina que se plasma en la esperanza de ver a Dios cara a cara. Por eso lo ponemos como quinta dimensión de la vida eterna.

El significado teologico

1) La enseñanza del juicio final muestra la justicia perfecta de Dios. Esta realidad es indispensable para dos cosas: primero para que creamos en un Dios justo, y segundo para que el universo tenga fundamento ético. Cualquier juez que hace la vista gorda a la injusticia es un juez corrupto que alcahuetea la maldad. Dios es amor y su esencia es amor, pero su amor es justo. Dios es justo; su justicia es amorosa pero nunca floja.

Para salvarnos Dios ejecutó su justicia sobre su propio Hijo. No pudo ni quiso hacer la vista gorda al pecado, estilo borrón y cuenta nueva.  Según Romanos 3.25, Dios puso a su Hijo como sacrificio, como propiciación, “para que El sea el justo y el que justifique al injusto que cree en Cristo”. O sea, Dios no habría sido “el Justo” si nos hubiera declarado justo por puro decreto.  Su justicia habría fallado. Por eso murió Jesucristo en la cruz.

Hay una relación inseparable entre la justicia de Dios, la justificación por la fe, el juicio final, y la justicia hoy en América Latina. Si no creyéramos que Dios es justo, ¿por qué lucharíamos por la justicia? Si creyéramos que Adolfo Hitler y Francisco Franco y Anastasio Somoza se van a dar un gran abrazo en el más allá y decir “qué bien que nos salió todo, salimos con la nuestra”, o que Margaret Thatcher y Augusto Pinochet se sentarán tranquilamente a tomar té en la Nueva Jerusalén, ¿qué clase de Dios tendríamos?

La enseñanza bíblica del juicio final nació en un pueblo oprimido que esperaba la justicia vengativa o retributiva de Dios sobre sus opresores. Pero ese mismo pueblo se volvió opresor de sus propios pobres. Entonces el gran mensaje de Amós es que “ustedes que tan alegremente esperan el día del Señor en que Dios va a castigar a todos sus enemigos, pónganse la barba en remojo porque el día del Señor va a ser contra ustedes también”. Amós invirtió el sentido del día del Señor y del juicio. Porque Dios es justo, y nos justificó justamente, el juicio venidero será la expresión final de su justicia. Eso nos llama a luchar por su justicia aquí y ahora (cf Mt 6:33).

En filosofía, desde Platón se ha reconocido esta misma realidad. En La República, Libro II, Platón tiene una parábola que nos ayuda. Es la parábola de Giges. Era un pastorcito de ovejas, de las ovejas del rey de Lidia, y un día hubo un terremoto. La tierra se abrió y Giges entró en una cueva misteriosa. Ahí encontró un cadáver que tenía un anillo. Giges siempre había sido un hombre honorable, pero pensaba que el anillo nunca iba a servir a nadie y se lo llevó. Después estaba en una reunión y por casualidad le dio vuelta al anillo hacia adentro de su mano, y, para su propia sorpresa, se hizo invisible. ¡Era un anillo mágico! Y ahora con esa capacidad de volverse invisble al instante, Giges se convirtió en un gran ladrón. Entonces, arguye Platón, si Giges no tiene razón de portarse bien y vivir éticamente, la ética no tiene sentido ni base. Se trataría sólo de salir con lo suyo en todo lo que puede y morir lo más rico y feliz posible. Por eso tiene que haber un juicio después de la muerte, concluye Platón, puesto que la justicia no se realiza por este lado de la muerte.

Emanuel Kant decía esencialmente lo mismo, por casi las mismas razones. Aunque no se puede comprobar por “la razón pura” ninguna de las afirmaciones de la fe religiosa, sin embargo, según Kant, si vamos a creer en la moralidad tenemos que postular la inmortalidad del alma y un juicio final de la conducta humana. Son postulaciones necesarias para que la moral tenga base. De otra manera, la exigencia ética perdería toda su fuerza.

Dios es justo y vivimos en un universo de bien y de mal donde el fundamento de la realidad es la justicia y la moral. Hoy día una crisis de la naciente posmodernidad es que no hay ningún consenso en la sociedad sobre la base del bien y del mal, ni aun de la existencia del bien y del mal. Nuestra convicción del juicio final nos viene a dar un fundamento porque es la justicia de Dios en su última expresión.

2) Esta verdad nos enseña también nuestra ineludible responsabilidad ante Dios. Es una enseñanza de

responsabilidad última.[4] La vida no va en broma ni en juego, ni mucho menos podemos jugar con Dios. Responsabilidad (del verbo “responder”) significa que tendremos que dar cuentas a Dios. Hebreos 4:12,13 aclara este tema. El pasaje comienza y termina con la misma palabra griega, logos. Primero dice que la Palabra de Dios es viva y “enérgica” y más cortante que una espada (¡y con una espada no se juega!). Pero en seguida dice que esa Palabra nos pone desnudos frente al Dios de la Palabra, quien nos exige “dar cuenta” (logos). Dios nos da su Palabra, y nos exige nuestra palabra. En efecto, el pasaje comienza con la ortodoxia (la Palabra de Dios a nosotros) pero termina con la ortopraxis (nuestra palabra de respuesta a Dios).

Dos cosas interesantes e importantes surgen de este pasaje. Parece que el versículo 12 está hablando de (o incluye necesariamente) la Palabra escrita, la Biblia, Palabra de Dios para nosotros. Pero en seguida, el v.13 nos coloca ante la Palabra viva, no sólo la Biblia sino Dios mismo en Jesucristo. El v. 12 habla de la palabra de Dios y el 13 del Dios de la palabra. Si no oímos la voz viva de Dios, no estaremos en la plenitud del sentido y propósito de la Palabra. Allí el ojo de Dios nos examina, nos desnuda y nos desenmascara, y todas las cosas están abiertas y manifiestas delante de él. En efecto, cada encuentro con la Palabra es un anticipo del juicio final. Ese es el sentido del juicio en cada momento de nuestra existencia y culmina en el juicio final.[5]

La Palabra de Dios es viva y eficaz y nosotros tenemos que dar también nuestra “palabra” de respuesta a la palabra que nos ha dado. Somos responsables de la Palabra que nos ha dado y respondemos con la palabra nuestra de obediencia y acción. La vida es como un dialogo con Dios: Dios nos habla y nosotros respondemos, y nuestra palabra de respuesta es nuestra vida, nuestra conducta, y nuestro hablar. Entonces la enseñanza del juicio final nos señala la responsabilidad infinita en la que tenemos que vivir delante de Dios.

3) Podemos ver al juicio final como la hora de la victoria, a lo menos en tres aspectos. Podemos verlo en primer lugar como el triunfo definitivo de lajusticia. El juicio final nos asegura que los que luchan por la justicia no andan tras una causa perdida. Ellos van con el Dios de la justicia, hacia la victoria segura de la justicia. Aunque no parece así hoy, y precisamente porque no parece así, esto es lo que nos da esperanza y nos sostiene en la lucha. Eso es lo que animaba a los primeros israelitas a visualizar bajo la dirección de Dios un juicio final, una hora definitiva de la justicia.

Segundo, será la victoria de la verdad: “no hay cosa oculta, que no haya de ser manifestada” (Lc 8:17). Todo engaño, todas las máscaras, que hasta la muerte de uno o hasta el fin de una época histórica pueden ser eficaces y todo el mundo las cree, no tienen futuro. El juicio final va a ser la hora de la verdad y el triunfo de la verdad. Si andamos con engaños seguimos una causa perdida, incluso engañándonos a nosotros mismos. Si creemos “las mentiras nuestras de cada día”, vamos hacia una derrota definitiva tarde o temprano. Dice una frase de una canción de Silvio Rodríguez,  “lo implacable que ha de ser la verdad”. Todo cristiano tiene que ser de la verdad, en nuestras opiniones, en nuestras relaciones, en nuestra interpretación de la Biblia y del periódico. No se juega con la verdad de Dios, ni de su Palabra. Tenemos que tomarla con absoluta seriedad, y el juicio va a ser el triunfo de la verdad, la hora de la verdad.

Tercero, será el triunfo del amor eficaz (Mt 25:31-46), amor en acción, no el amor sentimental ni deshonesto sino de pan y vino y de arroz y frijoles. “Amor eficaz”era una consigna de Camilo Torres, y sigue siendo muy válida. Amor con patas, amor de mano extendida, el amor de que habla Jesús en sus relatos del juicio de las ovejas y los cabritos.

4) Además, y aunque sorprenda, el juicio final debe ser motivo de una sana tolerancia en nosotros. “No juzguéis para que no seaís juzgados”, dice Jesús (Mt 7:1). “¿Quién eres tú para juzgar a quien no es siervo tuyo”, dice Pablo (Ro 14:4). Estas cosas sombrías de la Biblia tienen su lado de luz. El pecado original parece una enseñanza muy pesimista pero nos da compasión también. Yo comparto el pecado del hermano y de la hermana, yo comparto la culpa de ese pecado también, estamos todos juntos en el mismo lío colectivo. Y la enseñanza del juicio final nos acuerda que nosotros no somos los jueces de la conducta ajena. Dios mismo deja crecer la cizaña junto con el trigo (Mt 13:28ss). Eso no justifica el pecar pero nos da más comprensión y paciencia con los demás.

 

Significado para la misión

En primer lugar, ¡evangelicemos! Creo que a veces profundizamos tanto que se nos olvida lo obvio y lo que antes habíamos entendido. “Conociendo, pues, el temor del Señor”, dice Pablo, hablando del tribunal de Cristo, “persuadimos a los hombres” (2 Co 5:10s). Viene un juicio final. Los que conocemos a Cristo debemos afirmar nuestra salvación con nuestra vida y estar preparados para su venida. Los que no conocen a Cristo tienen que conocerlo y nosotros debemos testificar de su nombre a todo ser humano.

En segundo lugar, recordando que el relato más extenso del juicio final tiene que ver con la vida nuestra y las obras de la fe, de esa fe que obra con amor eficaz (Gal 5:6), entonces evangelicemos con un evangelio ético, no meramente sentimental, no meramente teórico, no meramente religioso o espiritual. Nuestro evangelio debe exigir discipulado costoso, no sólo aplausos y brincos y coritos. En la gran comisión del Señor, aquel a quien corresponde toda autoridad en cielo y tierra nos envía a formar discipulos que sabrán “guardar todas las cosas” que él nos ha ordenado (Mt 28:20).

Si no se proclama a Jesús como Señor incondicional de la vida, ¿se habrá evangelizado?. Cristo no nos envía meramente a enseñar a la gente a “creer todas las doctrinas” que él nos ha enseñado, sino a llevar nuevos discípulos a sus pies para vivir cumpliendo sus mandatos. Su gran mandato es amar a Dios y al prójimo, y eso significa dar pan y agua y ropa y albergue y empleo al necesitado, en el nombre de Cristo. Evangelizar es enseñar a la gente a obedecer (“guardar”es la misma frase que se usa para cumplir los diez mandamientos). Generalmente nosotros vamos a evangelizar enseñándoles a creer todo lo que Cristo ha enseñado y resolver sus problemas personales (que son muy importantes, pero no son lo que dice Mateo 28), pero no les enseñamos a guardar todos las órdenes del Señor. En nuestra evangelización y misión el discipulado necesita esa dimensión ética o no estamos evangelizando según el mandato de Cristo.

Tercero: La evangelización misma tiene que incluir, implícitamente a lo menos, un compromiso social. Si vamos a ser juzgados por la acción social, entonces eso debe estar presente desde un principio en nuestro mensaje. No como un apéndice, no como un segundo capítulo después de un evangelio que nada tiene de responsabilidad social. Del mismo evangelio integral nacerá ya la exigencia de ese compromiso.

1 Juan 2-3 vincula, de manera muy tajante, el nuevo nacimiento y la práctica de la justicia:

Dios es justo, y todo el que hace justicia es nacido de él (2:29).

Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo… Todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios… En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad (3:7,10,16-18).

Son palabras muy drásticas, que sorprenden en boca del gran apóstol del amor. En efecto, el autor nos está diciendo cuatro cosas muy serias, que deben hacernos pensar profundamente:

1) Todos los que hacen justicia han nacido de Dios (por poco religiosos que

sean);

2) Todos los que no hacen justicia no han nacido de Dios (por muy religiosos

que sean);

3) Los que han nacido de Dios ponen su vida por los demás;

4) Los que han nacido de Dios comparten sus bienes; si no, no son hijos ni hijas

de Dios.

Eso corresponde muy de cerca al mensaje de Mateo 25:31-46; pero, ¿corresponde mucho al evangelio que solemos predicar hoy? En la evangelización se trata de que la gente nazca de Dios. Aquí Juan nos explicita con detalle lo que significa nacer de Dios. Parece que no todos los que dicen que han nacido de Dios, han nacido de Dios.

Cuarto y último, la visión bíblica del juicio final nos advierte contra una evangelización falsa, fácil, de una confianza presuntuosa (“ya acepté, a mi el juicio no me preocupa”). Pasajes como Mateo 25:31-46 y 7:21-23 o 1 Juan 2-3 nos advierten contra falsos métodos de evangelización. Puede haber tácticas evangelizadoras que producen muchos “acreyentados” repetidores de “Señor, Señor”, muy fieles a los cultos y quizá generosos con sus ofrendas, pero que nunca se han comprometido con la voluntad de Dios en el mundo, en la historia y en su patria. Nunca han asumido las exigencias del verdadero discipulado, de tomar la cruz y seguir al Cordero dondequiera que va por sus caminos en este mundo.

A partir de Mateo 7:13, todo el final del Sermón del Monte gira en torno a la praxis de la fe, pues si la fe no se practica no es fe ni tampoco salva. En 7:13s Jesús nos dice que la puerta al Reino es estrecha y el camino es angosto, nada fácil de entrar. Hoy día parece a veces que nuestro evangelio tiene puertas tan anchas como nuestros países, tan anchas como las entradas a nuestros grandes estadios donde uno sólo tiene que entrar con la multitud y cumplir algún ritual de “conversión”. Pero si la puerta es tan estrecha, como dice Jesús, siempre debe preocuparnos cuando es demasiado fácil y hasta popular ser cristiano, porque corremos el peligro de que no estamos siendo realmente cristianos.

Sigue Jesús en 7:15-20 a decirnos que “por sus frutos los conocereís”, y eso es precisamente el problema fatal de los que, para su gran sorpresa, quedan rechazados por el Señor (7:21-23). Tenían toda la forma externa de piadosos cristianos, confesaban una cristología muy correcta, y hasta ostentaban experiencias carismáticas (7:22), pero sus obras no eran los frutos de justicia del Reino de Dios. Y para terminar de remachar el tema, en la parábola de los dos cimientos Jesús vuelve a insistir en la práctica de la fe (7:24-29). Contrario a la interpretación popular, en esta parábola la roca firme no es Cristo (como en otros pasajes) sino la práctica de la fe. El estricto paralelismo de las dos mitades de la palabra subrayan la importancia indispensable de vivir la fe. Los que oyen la Palabra y la guardan, no caen; los que oyen la Palabra y no la guardan, sí caen. La única diferencia entre unos y otros era la práctica de la fe y la no-práctica de la misma fe.

Ese contexto aclara aun más enfáticamente el solemne mensaje de 7:21-23:

No todo el que me dice, Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos,

sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Muchos me dirán en aquel día, “Señor, Señor,

¿no profetizamos en tu nombre.

y en tu nombre echamos fuera demonios,

y en tu nombre hicimos muchos milagros?”

Y entonces les declararé, “Nunca os conocí;

apartaos de mí

hacedores de maldad”.

Es obvio que estas personas llegan muy confiados ante el juicio, muy seguros de sus “credenciales evangélicas”, por decirlo así. Los visualizo con la Biblia bajo el brazo, tranquilos, esperando su turno ante el Juez. Han preparado un pequeño discursito para avisarle al Señor de sus méritos que les acreditan ampliamente para entrar al reino. Le acuerdan al Señor de su ortodoxia cristológica y, con triple repetición de “en tu nombre”, de sus experiencias carismáticas y los poderes que han ejercido. Parece que todo eso era cierto; el Señor no les niega ni contradice nada de lo que ellos dicen ni les advierte que los mentirosos no entrarán al reino de Dios. Pero él (igual que en los otros pasajes que hemos citado) está buscando otra cosa, y los condena por ser “practicantes del mal”.

En el contexto de la “religiosidad popular” de algunos sectores “evangélicos” hoy, creo que podemos captar la fuerza de este texto si lo visualizamos con más detalle, siempre fiel al sentido básico del pasaje. Entonces podríamos ampliar la escena como sigue:

Ellos: “Aquí estamos, Senor, y queremos avisarte que somos creyentes evangélicos que reconocemos tu deidad y te confesamos como Señor (tu sabes con qué entusiasmo cantábamos nuestro coro favorito, “Jesucristo es el Señor”). Y queremos acordarte que hemos profetizado, hemos exorcizado demonios, hemos hecho muchos milagros, todo en tu nombre. Así que, Señor, ¡favor de abrirnos la puerta!”.

Jesús: “Muy interesante, pero nada de eso viene al caso. Yo los ordené que guardaran todo lo que yo había mandado, y sin eso todo lo demás no vale un pito. Yo veo que no han hecho el bien que mandé y han hecho el mal que va contra mi voluntad. Así que lo siento mucho, pero váyanse de aquí, hacedores de maldad”.

Ellos: “¿Pero cómo es eso, Señor? No entendemos. ¿No recuerdas que te aceptamos como uníco y suficiente Salvador aquella noche en la campaña evangelística? Y permítenos acordarte que somos miembros en plena comuníon de una de las denominaciones evangélicas más bíblicas y ortodoxas del país (tú sabes cuál es)”.

Jesús:  “Eso no me impresiona tampoco. Ya les dije, ¡váyanse de aquí!”

Ellos:(Siguen confundidos): “Pero, Señor, cumplimos todo lo que nos enseñaron y nos pedían nuestros pastores. Por cierto, ellos nos querían mucho”

Jesús: “¡No me digan! Pues entonces, tráiganme a esos pastores”.

Pastores: “Sí, Señor, ¿por qué nos has llamado? ¿En qué te pedimos servir?”

Jesús: “¿Qué es ese `evangelio’ falso y fácil, de ofertas baratas, que Ustedes han venido enseñando a esta gente? ¿No se recordaban que yo les iba a pedir cuentas de su fidelidad a mi evangelio? ¿Nunca leyeron lo que Pablo escribió al principio de su epístola a los corintios, o lo que Juan de Patmos escribió sobre los dos testigos? Yo les llamé a tomar la cruz y seguirme, para cumplir toda mi voluntad. Ni lo han hecho ni han enseñado a otros a hacerlo”.

Pastores: “Señor, no te entendemos. No ves que trabajamos muy duro por la iglesia, y predicamos un mensaje muy adaptado a nuestros tiempos. Y vieras cómo se llenaban los templos. Tampoco eran nada malas las ofrendas.”

Jesús: “Pero eso no es lo que yo les ordené. Yo les llamé a un evangelio de discipulado radical, hasta las últimas consecuencias, hasta la muerte misma, no un evangelio de ofertas baratas”.

Pastores: “Pero Señor, ese mensaje de algunos radicales y extremistas nunca nos parecía a nosotros. Eso no ayudaba para nada al iglecrecimiento, porque, como seguro estarás de acuerdo, lo más importante es llenar los templos para que la iglesia crezca y sea fuerte”.

Jesús (Perdiendo ya la paciencia): “Pues, ya basta. Ustedes llenaban los templos de gente que no pasaban de decir “Señor, Señor” y cantar coros. Váyanse ustedes también de aquí, junto con ellos.”

Una antigua iglesia en Alemania[6] tenía un letrero que debemos tomar con toda seriedad ante la realidad del juicio final. El letrero reza asi:

:           Me llaman Maestro y no me escuchan,

me llaman Luz y no me miran,

me llaman Camino y no me siguen,

me llaman Vida y no me viven,

me llaman Sabio y no me aprenden,

me llaman Justo y no me temen,

me llaman Señor y no me obedecen,

si yo los condeno no me reclamen.


[1] ) Es posible que “incrédulos” no se refiere a la falta de fe en Cristo sino a la falta de fidelidad en todo. y específicamente a Cristo. El sentido de “abominables” es muy discutido. Los “mentirosos” son los inauténticos, que no tienen integridad; cuya misma existencia es una falsedad. Juan denuncia a los que se dicen ser apóstoles pero no lo son, o judíos pero no lo son (2:2,9; 3:9).

[2]) Expresiones como Mateo 5.12 (recompensa en el cielo), Mateo 6:20 (tesoro), Lucas 10:20 (nombres escritos), 1 Pedro 1:4 (herencia), 2 Corintios 5.1s (edificio) y Filipensis 3:20 (ciudadanía) no implican necesariamente que nosotros “iremos al cielo” sino sólo que estas bendiciones están reservadas en Dios hasta la venida de Cristo (1P 1:4). “Reino del cielo” es simplemente un sinónimo de “Reino de Dios” para evitar el uso del Nombre divino. La “Jerusalén celestial” (Gál 4:26; Hb 12:22) después descenderá a la nueva tierra (Ap 3:12; 21:2,10). Juan 14:1-3 tampoco implica nuestro traslado al cielo, sino el retorno de Cristo y la Nueva Jerusalén a la tierra. Parece que la preferencia casi obsesiva por el lenguaje de “ir al cielo” tiene raices más platónicas que bíblicas.

[3] ) En Apocalipsis 22:3, esta visio dei también parece “aterrizarse”. Si el “trono de Dios” baja a la nueva tierra, también podremos ver a Dios como él es, cara a cara, en la nueva Jerusalén, dentro de la comuniónón de los fieles, como antes lo había visto Juan en el cielo (Ap 4-5).

[4] ) Los escritos de Soeren Kierkegaard son especialmente valiosos en este aspecto, como también de otros existencialists, como el ateo Jean Paul Sartre en su teológicamente significativa obra, “A puerta cerrada”.

[5] ) En la primera de sus 95 tesis, Lutero dijo que toda la vida del cristiano ha de ser un continuo arrepentimiento y una constante conversión.

[6] Según informes, esa iglesia está en Lubeck, Alemania. Circulan diversas versiones del texto, pero el sentido está muy claro.


Se convierte en el décimoprimer jefe del Estado de la República Federal de Alemania pese a que la canciller Angela Merkel se opuso a su designación como candidato en una anterior elección

Joachim Gauck recibe el reconocimiento de los parlamentarios en el Bundestag, después de ser elegido hoy presidente de Alemania. / FABRIZIO BENSCH (REUTERS)

Sus primeras palabras como presidente federal han sido “qué domingo tan hermoso”. Joachim Gauck es jefe del Estado de Alemania. La Asamblea Federal ha elegido hoy por abrumadora mayoría al pastor protestante de 72 años como nuevo jefe del Estado. Gauck era el candidato de consenso entre el Gobierno de centroderecha de Angela Merkel y la oposición de socialdemócratas (SPD) y Verdes. El nuevo Presidente ha obtenido 991 de los 1.240 votos de la Asamblea, gracias al respaldo de estas cuatro formaciones políticas.

Ha empezado su discurso de investidura con el recuerdo de otras elecciones que marcaron su vida, otro “domingo hermoso” del que hoy hace justo 22 años. El 18 de marzo de 1990 se celebraron las primeras elecciones libres de la República Democrática Alemana (RDA): “Llevábamos demasiado tiempo esperando poder votar”. Ha centrado su corto discurso en los cambios de estos últimos 22 años en Alemania, donde ha “tenido el privilegio de participar en la construcción de una democracia”. Ha prometido que se abrirá al aprendizaje sobre “los asuntos que mueven a Europa y al mundo”. Este es “nuestro país”, ha dicho, “el que tenemos que dejar a nuestros hijos”. Al presidente alemán se le notan sus décadas de sermones en parroquias protestantes de su ciudad natal, Rostock.

El clérigo independiente es políticamente conservador. Poco antes de la caída del Muro en 1989 fue disidente de última hora en la RDA y participó en el Nuevo Foro. Su actividad política le llevó a colgar la sotana y le valió un escaño en el primer parlamento libremente elegido de la RDA. Tras la Unificación de las dos Alemanias en 1990 asumió, por diez años, la dirección de los archivos de la Stasi, la temida policía secreta del régimen desparecido

La canciller Merkel aceptó en febrero la designación de Gauck como candidato a la presidencia presionada por sus socios de coalición, los liberales del FDP. La democristiana Merkel (CDU) necesitaba el consenso con la oposición, pero no quería aceptar el mismo candidato que ya propusieron los socialdemócratas y Los Verdes en la anterior Asamblea, celebrada en 2010. El candidato de Merkel, Christian Wulff (CDU), ganó entonces la votación con grandes dificultades, en la tercera ronda. Dimitió el mes pasado por un escándalo de corrupción.

El quinto partido con representación parlamentaria, La Izquierda (Die Linke) propuso a Beate Klarsfeld. Es célebre en Alemania por el bofetón que le propinó en 1968 al entonces canciller Kurt-Georg Kiesinger (CDU) para recriminarle su pasado nacionalsocialista. La llamada “cazanazis” Klarsfeld ha obtenido hoy 126 votos. Son tres más que los delegados de Die Linke en la Asamblea. Por su parte, los neonazis del NPD propusieron como candidato a un historiador negacioncista llamado Olaf Rose, que ha obtenido 3 votos.

La Asamblea Federal se compone de los diputados del Parlamento federal (Bundestag) y el mismo número de delegados de los 16 Estados federados. No todos son políticos. Los Gobiernos regionales envían también a deportistas, actores y otra gente de la vida pública.

El papel del presidente alemán es sobre todo protocolario y representativo, similar al que la Constitución española reserva al Rey. Los padres de la Ley Fundamental alemana de 1949 querían evitar la personalización del poder ejecutivo en una figura mal controlada por el Parlamento, como era el caso de los presidentes de la República de Weimar.

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La líder de la organización, Berta Soler, figura entre las arrestadas

Benedicto XVI llegará a la isla el día 26

Las fuerzas de seguridad cubanas han arrestado a lo largo del fin de semana a 70 integrantes del grupo disidente Damas de Blanco —incluida su líder, Berta Soler— y a 12 otros disidentes en varios puntos del país. Las detenciones se produjeron a pocos días de la visita a la isla de Benedicto XVI, que empezará el próximo día 26. Varias de las damas detenidas han sido liberadas esta noche. A la una de la madrugada hora peninsular española, el grupo no disponía todavía de datos exactos acerca de cuantas personas seguían detenidas.

En La Habana, 18 mujeres que participaban en la ya habitual marcha de los domingos para exigir la liberación de los presos políticos fueron rodeadas y evacuadas en autobuses cuando se salieron de la ruta autorizada. Una portavoz de las Damas, Magaly Norvis Otero Suarez, ha explicado que, además, 16 afiliadas al grupo fueron detenidas la noche del sábado cuando intentaron protestar en el centro de La Habana, y otras 36 -entre ellas Berta Soler- fueron arrestadas en la mañana del domingo cuando se disponían a asistir a misa en la Iglesia de SantaRita, también en Miramar. Las mujeres se habían reunido en la casa de Laura Pollán, fallecida líder del grupo, para conmemorar el aniversario del arresto de los 75 opositores en el mes de marzo de 2003, un acto represor que es el motivo fundacional de la organización.

El activista Elizardo Sánchez ha informado además de la detención de otros 12 disidentes en otras provincias. Estas detenciones “no están creando un clima muy favorable para la visita del Papa”, ha advertido el disidente. El Papa Benedicto XVI visitará Cuba los días 26, 27 y 28 de marzo un viaje considerado como una muestra de la mejoría de las relaciones de la Iglesia católica con el régimen cubano.

Precisamente el pasado jueves la Policía desalojó a petición de la Iglesia a trece opositores que se habían encerrado en la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad en La Habana para plantear sus demandas políticas. «La culpa es en primer lugar del Gobierno por la represión excesiva, como siempre, y las autoridades católicas han cometido un error permitiendo la expulsión violenta de los disidentes», ha argumentado Sánchez.

La actual líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, ha expresado el deseo de la organización de reunirse con Benedicto XVI para hablar con él de derechos humanos en Cuba.

 

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