El legado de Churchill y su fe

Publicado: junio 7, 2012 en Cultura

Grupo Nelson

«Winston Churchill: su liderazgo» un libro del español Mario Escobar.

 MADRID

 Grupo Nelson presenta «Winston Churchill su liderazgo» un libro del español Mario Escobar, quien aseguró que Churchill enseñó con su liderazgo que «nunca debemos tirar la toalla, que el triunfo siempre llega para el que persevera, que la sinceridad y la honradez puede llevarnos más lejos que la mentira y la hipocresía». 

Si se analiza superficialmente la vida de Winston, el lector podría pensar que el nieto de George Spencer-Churchill, duque de Marlborough, el hijo de Lord Randolph Churchill, varias veces ministro y presidente de la Cámara de los Comunes, fue una vida fácil y llena de comodidades. Nada más lejos de la realidad.

Los padres de Churchill no eran muy religiosos y su moral dejaba mucho que desear. Ambos cónyuges habían sido infieles el uno al otro en varias ocasiones. La educación del joven Winston no fue sencilla. Después de vivir los primeros años como un niño mimado, sin muchas obligaciones, la llegada de una institutriz a la casa, y la obligación de aprender a leer y escribir en unos meses lo traumatizaron. Su niñera le había enseñado algunos rudimentos, pero tuvo que aprender rápidamente a leer, para ingresar en uno de los colegios privados en los que se criaba la élite del país.

 El autor de esta maravillosa obra, resume algunos conceptos vertidos en su libro, en breve palabras. «La primera condición para la formación del carácter de líder son las dificultades y cómo se enfrenta a ellas . En el caso de Churchill logró superar muchos de esos obstáculos como: su tartamudeo, sus traumas personales y su falta de adaptación a los modelos autoritarios. La segunda condición es tener una opinión propia de las cosas aunque esta entre en conflicto con la de la mayoría. La tercera condición es el amor al conocimiento. Churchill nunca aborreció el aprendizaje, pero sí que nadie se molestara en enseñarle las utilidades de las materias que tenía que estudiar. La cuarta de las condiciones que formaron el carácter de líder de este niño solitario fue la fidelidad a sus convicciones, sobre todo a las adquiridas a través de la señora Everest (su niñera). Por último, la quinta condición fue el tener un modelo a seguir y una vocación. El modelo era su padre que, a pesar de ser distante, constituía para Churchill un ejemplo del hombre en el que quería convertirse. La vocación fue la carrera militar».

Churchill comenzó a darse cuenta que tenía grandes lagunas de conocimiento. A pesar de haber leído un poco y haberse esmerado en mejorar su vocabulario, estaba muy lejos de ser una persona bien formada.  Su desafío comenzó con una frase que un amigo le comentó: «El Evangelio de Cristo fue la última palabra en ética».  Pero el joven oficial se preguntaba: «¿Qué es realmente la ética?…»

 Este indudable líder mundial había descubierto que la oración y la meditación eran una fuente de paz que su razón no llegaba a producir . Buscaba una fe personal, por encima de los convencionalismos de su clase y su época. Posiblemente el ejemplo de su niñera, la señora Everest, había calado más hondo en él de lo que creía.

Al final llegó al equilibrio. «Me parecía muy positivo dejar que la mente explorara al máximo las vías del pensamiento y de la lógica, pero también me lo parecía orar en busca de ayuda y auxilio y ser agradecido cuando te escuchaban. Me cuesta creer que el Creador Supremo, que nos dotó de mente y alma, se ofendiera si ambas no fueran de la mano. Después de todo Él debería haber previsto esto desde un principio y por supuesto lo entendería» aseguró.

El libro es apasionante, Escobar logra mostrar los logros y sacrificios de un líder mundial a quien le costó mucho trabajo llegar a ser de influencia a la sociedad en la que fue partícipe y actor de la historia mundial.

 LIBRO Y AUTOR
 Acerca del libro: Winston Churchill Su liderazgo. Autor: Mario Escobar. 9781602556492. Tapa dura con cubierta

 Mario Escobar Golderos , licenciado en Historia y diplomado en Estudios Avanzados en la especialidad de Historia Moderna, ha escrito numerosos artículos y libros sobre la Inquisición, la Reforma Protestante y las sectas religiosas. Trabaja como director ejecutivo de una ONG y es director de la revista Nueva historia para el debate, colaborando como columnista en distintas publicaciones. Apasionado por la historia y sus enigmas ha estudiado en profundidad la historia de la iglesia, los distintos grupos sectarios que han luchado en su seno y el descubrimiento y la colonización de América, especializándose en la vida de personajes heterodoxos españoles y americanos. Para más información, visitar www.marioescobar.es

Fuentes: Notiprensa

© Protestante Digital 2012

Creative Commons

•»Los resultados son preocupantes, ya que 1 de cada 3 autoproclamados cristianos admiten que rara vez viven las enseñanzas de Jesucristo», dijo R. Brad White, fundador de Changing the Face of Christianity, quien creó la prueba.

Estados Unidos | Por Nínro Ruíz Peña |

Un cuestionario en línea que comenzó hace un año examinó, cómo los cristianos viven constantemente las enseñanzas de Jesucristo, sin embargo se encontró un aumento en el número de creyentes que son “cristianos sólo de nombre”.

“Los resultados son preocupantes, ya que 1 de cada 3 autoproclamados cristianos admiten que rara vez viven las enseñanzas de Jesucristo”, dijo R.

Brad White, fundador de Changing the Face of Christianity, quien creó la prueba.

“Nuestra misión es revertir los estereotipos negativos de los cristianos, ayudar a los cristianos a ser más comprometidos con Jesucristo. Y así, que nuestro objetivo es trabajar con las iglesias locales y ayudar a transformar a estos no cristianos en cristianos espiritualmente maduros que caminen y representen mejor nuestra fe el mundo”.

Changing the Face of Christianity (Cambiando la Cara del Cristianismo), es una organización sin fines de lucro de educación cristiana y publicó la semana pasada los resultados de la auto-evaluación anónima de prueba, que les pidió a los cristianos que dijeran cómo actuaban en la vida real y sus dilemas.

Así que la organización, trató de determinar si los encuestados estaban “lejos de Cristo”, estaban actuando como “cristianos mundanos”, como “buenos cristiano,” o estaban siendo unos “cristianos maduros espiritualmente”.

La investigación inició en el 2011, los resultados iniciales indicaron que uno de cada cuatro calificaron como “cristianos mundanos”, o “cristianos sólo de nombre” como la organización los describe, pero ahora, los resultados más recientes muestran que el número ha aumentado del 23,7 al 30,9 por ciento – o casi 1 de cada 3 que ahora son “cristianos mundanos”.

Más de 1.500 personas, han respondido al cuestionario, que se inició en septiembre del 2011 y recoge los resultados hasta abril del 2012. En las otras tres categorías, sólo un 2,9 por ciento clasificó en “lejos de Cristo”, la sección, “buenos cristianos” un 38,5 por ciento dijo que lo eran, mientras que el 27,8 por ciento eran “cristianos maduros espiritualmente”.

http://www.noticiacristiana.com

 

¿Qué es la Gracia?

Publicado: junio 5, 2012 en Teología

Óscar Margenet Nadal

¿Qué es la Gracia?

Para dar de gracia, primeramente debo saber bien (o recordar siempre) qué es la gracia y de qué maneras compruebo que lo que he recibido proviene de ella.

Dios nos hizo llegar su gracia en la persona de su Hijo .
La gracia divina es el don de Dios por el cual salimos de la condenación con que nacemos y de la pobreza en la que vivimos los años que pasamos por este mundo.
“La gracia y la verdad vinieron por Jesucristo” (Juan 1:17). “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.” (2° Corintios 8:9)
Dios emplea su gracia para justificarnos.
Nunca es suficiente repetirnos que sólo por gracia nuestra deuda para con Dios ha sido pagada por Jesucristo en la cruz del Calvario. No podíamos, no podemos ni podremos hacer nada de nuestra parte para que Dios nos considere justos.
“Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús” (Romanos 3:24).
Hay gracia prometida desde la Antigüedad .
Cuando todas las circunstancias terrenales eran negativas, cuando los hechos demostraban la imposibilidad de que la promesa de Dios se cumpliese por intervención humana, la historia de Abraham sirve para ver el camino que Dios nos ha abierto por su sola gracia.
“Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia” (Romanos 4:16).
La gracia viene para que estemos firmes .
La paz es difícil de lograr y mucho más de sostener en un mundo en crisis, saturado de mentiras e injusticias, que va acumulando indignación en los que han sido burlados y siguen siendo usados como solución a los problemas generados por la ambición, el orgullo y la soberbia que caracterizan a los poderosos.
“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.” (Romanos 5:1-2). “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.” (2° Corintios 12:9).
La gracia es para nuestra vida eterna en Jesucristo.
Lejos de mermar el pecado va en aumento día a día. Obrar el bien no alcanza, aunque debemos seguir procurándolo por todos los medios lícitos y convenientes. No debemos cansarnos de hacer el bien, porque a su tiempo Dios obra de manera prodigiosa.
“Más cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.” (Romanos 5:20).
La gracia manifestada en Jesucristo incluye al remanente del Israel de Dios.
Hay indignación por todo lo que recorte beneficios sociales y reduzca los ingresos dinerarios por pérdida de puestos de trabajo. Hoy también se cometen en Israel toda clase de atropellos sobre los llamados “palestinos” desde el Imperio Romano. Uno se pregunta cuántos estarían dispuestos a indignarse por la tortura y muerte que se practica en la “Tierra Santa” sobre los sin tierra, a pesar de que la UNESCO ya reconoce a una nación palestina.
A pesar de estas atrocidades, La Biblia nos asegura que Dios tiene un remanente en su pueblo Israel.
“Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia.” (Romanos 11:5-6).
Dios es quien da su gracia a los suyos. (Romanos 12:3 y 6).
Sólo la gracia salva.
Cuando muchos temen perder su salvación si desobedecen leyes impuestas por líderes religiosos, y otros construyen imperios multimillonarios en base a un uso lucrativo del evangelio gratuito de Dios, el Espíritu de la Palabra que nos guía a toda verdad nos afirma:
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” (Efesios 2:8,9). “De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.” (Gálatas 5:4). “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación (…) para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.” (Tito 2:11; 3:7).
Dios afirma que ya somos salvos, y que lo estamos siendo en esperanza de la vida eterna.
Nadie es mediador de la gracia fuera de Jesucristo.
Hay un culto que se le rinde a “María de todas las gracias”. En tierras hispanas y latinoamericanas se le rezan interminables rosarios y plegarias a la madre de Jesús. Los que sabemos que la Palabra de Dios no miente, proclamamos que no hay otro mediador de la gracia de Dios, fuera de su Hijo.
“Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” (Hebreos 4:14 -16).
¿En quién confiamos en estos días de prueba? ¿Qué no estamos dando a otros de lo que recibimos por gracia?
Cada día estamos a tiempo de rectificar nuestro andar diario. Encomendemos por fe nuestro diario camino, esperemos en el Señor y Él, a su tiempo, hará por nosotros lo mejor. Entonces tomaremos conciencia de la dirección y del sentido correctos de nuestro obrar.
En nuestra próxima entrega: Un desafío a la iglesia que vive y obra por gracia.
Hasta entonces, si el Señor lo permite.

Autores:Óscar Margenet Nadal

©Protestante Digital 2012

Creative Commons

César Vidal Manzanares

La Reforma indispensable (40)

Lutero, convocado a la Dieta de Worms
El emperador Carlos, finalmente, accedió a la petición del Elector. Lutero sería escuchado ante la Dieta y gozaría de un salvoconducto que garantizara que contra él no se emplearía la fuerza.

El 3 de enero de 1521, el papa León X firmó una última bula contra Lutero, la conocida como Decet Romanum . El plazo fijado para la retractación había expirado y Lutero era declarado hereje obstinado y excomulgado . Todos los lugares por los que pasara se verían sometidos a las penas de entredicho y suspensión. Además, los que se manifestaran como partidarios suyos quedarían condenados a las mismas sanciones. La bula debía ser publicada por todos los obispos y las órdenes religiosas debían colaborar en su publicación y cumplimiento. Quince días después, un breve del papa invitó al emperador a publicar la sentencia y proceder a su ejecución.
El padre Glapión, confesor del emperador, intentó mediar una vez más tratando de entrevistarse con el Elector. Pero Federico no consideró que mereciera la pena recibir al clérigo y lo desvió hacia Brück, su canciller. Como ha señalado, el dominico Olivier, Glapión fue muy claro en su exposición. Había leído con entusiasmo los primeros escritos de Lutero y, personalmente, estaba convencido de que tenía razón, pero su libro La cautividad babilónica de la iglesia  había cegado la vía para su causa. Si se retractaba de ese libro, había posibilidad todavía de remontar la situación. La respuesta de Brück no fue menos terminante. Glapión podía no encontrar objeciones a las opiniones primeras de Lutero, pero lo cierto era que la bula de excomunión había sido firmada antes de que Lutero escribiera La cautividad… y condenaba precisamente esas tesis. No existía, pues, razón para pensar que con una simple retractación de esa obra fuera a cambiar nada. Así, se lo comunicaría Glapión a Carlos.
Por su parte, el emperador, una vez más, había decidido dejar todo en manos de Aleandro – que tenía la bula desde el 10 de febrero y que, precisamente, había sido el personaje que había sugerido al papa que dictara los últimos documentos de condena – y le pidió el martes de carnaval que, al día siguiente, se dirigiera a la Dieta.
El discurso de Aleandro, pronunciado el 13 de febrero con el respaldo del emperador, duró tres horas. En el mismo, el nuncio no ahorró calificativos hasta el punto de que llegó a comparar a Lutero con Mahoma. Pero toda la disertación fue en latín y, posiblemente, esa circunstancia fue sufrida por no pocos de los presentes como una penitencia. Por si fuera poco, a pesar de la longitud de la exposición de Aleandro, el discurso no discutía ninguna de las afirmaciones de Lutero ni tampoco respondía a ninguna de sus críticas. A decir verdad, se limitaba a señalar que el único problema espiritual existente era la enseñanza del agustino que debía ser extirpada con la mayor energía. Lo cierto es que no sorprende que no fuera acogido ni lejanamente con entusiasmo.
Cuatro días después, estaba preparado un edicto que allanaba el imperio a los deseos del papa. Aleandro pretendía con este texto no sólo que se obedeciera a la Santa Sede sino que Lutero cayera en la provocación e, irritado por las concesiones de Carlos, lo atacara. Sin embargo, no se salió con la suya . Por un lado, Lutero no dio respuesta al texto y, por otro, la oposición que provocó aquella medida resultó extraordinaria. Para la mayoría resultaba obvio que el monje podía tener o no razón, pero no era de recibo que se le condenara sin haber disfrutado del derecho a defenderse de las acusaciones que se habían formulado contra él. La forma en que, finalmente, se conciliaron el deseo de respetar la legalidad germánica y el del emperador de complacer al papa resultó verdaderamente salomónica.
El 22 de febrero, la Dieta había decidido convocar a Lutero y el 2 de marzo, tras un encuentro entre los príncipes y el emperador, éste accedió a escuchar al agustino. Así, la invitación formal con valor de salvoconducto firmada por el emperador se cursó el 6 de marzo. Sin embargo, en paralelo, el 8 de marzo estaba listo un edicto para secuestrar y quemar los escritos de Lutero que se publicó el 26 de marzo . Ese mismo día, de manera bien significativa, un heraldo imperial, expresamente enviado a Wittenberg, entregó a Lutero en persona la invitación de Carlos.
En apariencia se había contentado a ambas partes. Sin embargo, la realidad resultaba muy diferente. A pesar de la victoria que implicaba el que Carlos ordenara la destrucción de los escritos de Lutero, el hecho de que éste tuviera el camino abierto para llegar a la Dieta significó una gran derrota para el nuncio Aleandro.
Sin embargo, no puede decirse que le cogiera de sorpresa. A decir verdad, sus cartas de la época constituyen una fuente extraordinaria de información sobre lo que había sido su calvario de los meses anteriores. Primero, había contemplado la hostilidad con que se había recibido la bula en las ciudades alemanas. En algunos casos, tanto él como Eck –que, de manera vergonzosa, había llegado a añadir el nombre de sus enemigos al texto de bula para poder así ejecutar venganzas personales- habían logrado que la bula se anunciara, pero, generalmente, para descubrir que al día siguiente los carteles habían sido sustituidos por escritos antipapales.
Aleandro había recurrido entonces a la panoplia habitual de la diplomacia vaticana que iba desde la persuasión a la utilización de argumentos espirituales pasando por la mentira y el soborno – había corrido nuevamente el rumor de que se le había ofrecido a Lutero un capelo cardenalicio todo ello sin éxito. En sus misivas, el nuncio deploraba que ninguno de esos recursos servía de nada, como tampoco el que continuamente lanzara injurias sobre Lutero llamándolo “este Mahoma”, “este Arrio” o este “hijo de Satanás”. Al final, como señalaría a sus superiores: “Toda Alemania está completamente sublevada. Nueve décimas partes levantar el grito de guerra de “¡Lutero!”, mientras que la consigna de la otra décima parte que es indiferente a Lutero es “Muerte a la curia romana””.
El papa León X no parecía, a pesar de las medidas que había firmado, especialmente inquieto.  En clara contradicción con su conducta de los años anteriores, había enviado, eso sí, una carta a Carlos afirmando que daba gracias a Dios por haber concedido a la iglesia un emperador como él. Sin embargo, mientras Aleandro se había enfrentado con la amarga realidad, el pontífice se distraía asistiendo al carnaval de Roma. Bajo su ventana del castillo de Sant´Angelo, se había levantado un escenario para una representación que se iniciaba con la oración de una mujer dirigida a la diosa Venus. Acto seguido, venía la historia de unos ermitaños que acababan despojándose de sus hábitos para combatir entre si para conseguir que Amor les entregara a una fémina. Se puede pensar lo que se quiera de lo oportuno y decoroso del espectáculo bajo las ventanas papales, pero poco puede dudarse de que León X no perdía el sueño por lo que estaba sucediendo en Alemania.
A decir verdad, es muy posible que en aquellos momentos fuera Aleandro el único que se diera cuenta de que estaba comenzando una nueva época y de que la Santa Sede no se percataba ni lejanamente de la gravedad de la situación.

Autores:César Vidal Manzanares

©Protestante Digital 2012

Creative Commons



EEUU

La letra mata: le muerde la cascabel con la que mostraba su fe

Mack Wolford, durante un culto con una serpiente en las manos
Un pastor pentecostal fue mordido por una cascabel al pretender mostrar que según la Biblia un auténtico creyente “cogerá serpientes y no le morderán”.

EEUU

 Un pastor evangélico de Virginia, EEUU murió al ser mordido en plena ceremonia religiosa por una serpiente cascabel.

El predicador  Mack Wolford, de 44 años, quería demostrar la veracidad literal del Evangelio según San Marcos, en su capítulo 16, versículo 18. El interpretaba al pie de la letra que este texto asegura que el auténtico creyente “puede luchar contra el mal, la serpiente, sin sufrir daño alguno”.

Pero en esta ocasión (lo había realizado más veces) el pastor fue mordido en un muslo por el venenoso reptil ante los ojos de una docena de fieles que asistían a la ceremonia al aire libre, en un parque zoológico de West Virginia, según publicó la ‘ ABCNews’.

La hermana de Mack Wolford explicó que él había estado durante una media hora con el reptil cogido con las manos; y que fue cuando lo dejó en el suelo que se revolvió contra él y le mordió.

Wolford fue mordido por la cascabel el pasado domingo 27 de mayo a las dos de la tarde, pero en vez de ir al hospital se fue a casa de un familiar, pensando que sería sanado debido a su fe. Sobre las 10 de la noche (unas ocho horas después) la situación había empeorado tanto que tuvo que ser trasladado a un hospital, donde debido al retraso en acudir falleció poco después.

Lo peor es que el padre de Wolford, también predicador, murió en 1983 de la misma forma, mordido por una serpiente en una ceremonia religiosa y por los mismos motivos.

 UNA RAREZA
Y es que, como también dice el Evangelio, la letra (literalista) mata, pero el espíritu (la interpretación correcta de la palabra escrita) es el que vivifica.

 Cody Ford , director ejecutivo del Consejo de Iglesias de Virginia Occidental, representa a 15 denominaciones evangélicas tradicionales y tiene poca interacción con iglesias independientes como la de Wolford. Sin embargo, explica que  este uso de la serpiente en las iglesias es «absolutamente» inusual  en Virginia Occidental, y que las iglesias que lo practican son muy difíciles de encontrar.

 «Para la persona común y corriente que se sienta en los bancos de cualquiera de nuestras iglesias, la idea de manejar serpientes como muestra de fe sería tan extraño y ajeno como lo sería para el lector más erudito de The New York Times», dijo Ford.

 HAY ANTÍDOTO
El ataque de una serpiente cascabel provoca un dolor intenso y el veneno afecta el sistema nervioso, por lo que es imprescindible llevar de inmediato a la persona a un centro asistencial para que reciba el antídoto antes de que a través de la sangre se difunda por el organismo y haga su efecto letal.

Fuentes: ABCNews

© Protestante Digital 2012

Creative Commons

PorRev. Karel Golcher | Columnista Invitado de Christian Post

1. Una nueva iglesia trae el Reino de Dios al mundo (Hch 1:3; 8:12; 14:22; 19:8; 20:25; 28:23, 31).

2. Una nueva iglesia contribuye al cumplimiento de la Gran Comisión (Hch 1:8; Mt 28:18-20; Mc 16:15-16; Lc 24:46-49; Jn 20:19-22).

3. Una nueva iglesia provee un lugar de oración donde otros pueden reunirse con Dios (Hch 1:14; 4:31; 12:5).

4. Una nueva iglesia provee un lugar más para la predicación pública (Hch 9:20; 10:42; 14:7; 16:10; 20:20).

5. Una nueva iglesia es la herramienta evangelística más efectiva (Hch 2:38-39; 14:21).

6. Una nueva iglesia enseña la Biblia (Hch 4:2; 5:19-21; 5:42; 8:4; 11:25-26; 18:11; 20:20; 28:31).

7. Una nueva iglesia ofrece un lugar más para el servicio cristiano (Hch 6:3; 9:36; 11:25-26; 11:29-30; 17:15).

8. Una nueva iglesia capacita a líderes laicos para que lleguen a ser predicadores (Hch 6:10; 14:23).

9. Una nueva iglesia cruza barreras culturales (Hch 8:35; 10:1-48; 16:9; 22:21).

10. Una nueva iglesia mentorea a nuevos creyentes (Hch 9:26-28; 20:20; 20:31, 36; 20:34-36; 20:27).

11. Una nueva iglesia apoya las misiones mundiales (Hch 13:2-3; 16:9-10).

12. Una nueva iglesia comienza otras iglesias (Hch 13:2-3; 16:9-10).

 

 

 

El Rev. Karel Golcher tiene una Maestría en Ministerio Cristiano y una Licenciatura en Teología, ambas del Seminario Teológico Centroamericano de Guatemala. Es traductor y editor de materiales y libros en Español del programa de estudios teológicos TUMI (The Urban Ministry Institute) de la Organización World Impact Inc., con sede en Los Angeles, California. Actualmente es pastor y misionero en Comunidad Cristiana la Roca en Guatemala. Ha servido a Jesucristo en el pastorado y el desarrollo de líderes en los últimos 20 años en EE.UU, México, toda Centroamérica, España y Guinea Ecuatorial. Ofrece Conferencias para la Familia y el Desarrollo de Liderazgo. Si usted desea una Conferencia en su iglesia local u Organización, contáctelo en su portal de facebook/karelgolcher. También pude visitar su Blog karelgolcher.blogspot.com

The Kind of Church God Blesses

Publicado: mayo 31, 2012 en Iglesia, opinión

By Rick Warren , Christian Post Guest Columnist
May 31, 2012|

Rick WarrenLondon has some of the most beautiful, historic churches in the entire world. Yet they are also some of the most empty. I was struck by this recently when I was in the city to do a Bible study. Churches are dying off so fast that they’re being sold off to bars and restaurants. London churches are desperate for the blessing of God.

I don’t want to lead a dying church. I don’t believe you do either. So what does it take for a church to remain vibrant, exciting-and alive? It takes the blessing of God. Whenever God blesses a church, it grows, lives are changed and miracles happen. Churches that God blesses bless people, bless families and bless communities.

That’s what the early church had. God’s blessing was all over that church. If we want to have the blessing of God on our churches, we need to do what the early church did in Acts 1-2.

1. Pray for God’s power. (Acts 1:3-4, 14) It’s God’s power that makes the Church different from any other organization or group. We have the Holy Spirit. Microsoft, General Motors, and Apple do not have the Holy Spirit. We do. He has also given the church an enormous assignment-to get as many people into Heaven as possible. Like the early Church, we need God’s power to do this.

2. Use everyone’s language. (Acts 2:5-8) One of the great miracles of the Day of Pentecost was that, as the disciples preached, everyone heard them in their own language. It was a complete reversal of what God did at the Tower of Babel in Genesis 11. But we don’t need this miracle today. Today’s Church speaks every language in the world. The Church speaks more languages than the United Nations.

But I believe the people in your church speak more languages than you realize. We all speak dozens of languages. If someone in your church is involved in IT or a baseball fan or a doctor or a salesperson, they understand a language others don’t know. If you want to be a church that God blesses, you need to realize that God has placed people in your congregation for a reason. They have a language that God wants them to use to share the Good News in the community.

3. Employ every member’s talents. (Acts 2:1-18, 21) The early Church used all of its people in ministry. No one sat on the sideline! Everyone is involved in the ministry of the church. To be the kind of church that God blesses, your church needs to be the kind of church that won’t let people just sit. If that’s what people want in a church, let them go somewhere else. The kind of church God blesses uses the talents of those in the body.

4. Be devoted to God’s Word. (Acts 2:14-40, 42) We should hear it, read it, meditate on it, and memorize it. But most of all, if you want your church to be one that God blesses, you need to do it-whatever the Bible says. Pop psychology won’t give you God’s blessing. Devoting yourself to God’s Word will. When Peter preached the gospel message during Pentecost Sunday, he continually went back to God’s Word in sharing the gospel. No other message-other than the gospel-has the power to change lives.

5. Love each other deeply. (Acts 2:42). The early church practiced koinonia (which we call fellowship). It means they were as committed to one another as they were to Jesus Christ. The truth is, loving churches grow. Cold churches don’t. The early church was a loving church. The Roman government hated Christians and persecuted them, but even the Romans acknowledged that early Christians loved each other. They protected one another, cared for one another, and helped one another like no one else.

6. Worship with joy. (Acts 2:46-47) God blesses a church that celebrates Him. People want to be where there is joy! There’s enough bad news in the world. I think the church should be a place where good news is preached-the gospel. We could stand in our pulpits each week and preach about the sin of the week. But what good does that do? Honestly, I think it should be fun to go to church. God wired us to express emotion. But too many people have been taught not to express it in church. When we let go and worship joyfully though, people are drawn to our churches.

7. Be willing to sacrifice. (Acts 2:44-45) The first church was famous for its generosity. Acts 2 says that the early church shared everything with one another. The early church didn’t just share money. Their generosity was much more radical than that. They shared everything! I wonder how many people the 21st century church would reach if we sacrificed like the early church did.

8. Reach our communities for Christ! (Acts 2:40-41) The first church reached people for Christ from its very first day. In fact, with 3,000 people coming to Christ, the first church was megachurch from day one! In Acts 1:8 Jesus commands us to be His witness throughout the world. Evangelism is not an option. As long as there is one person within driving range of Saddleback who doesn’t have a relationship with God, we’re going to keep trying to grow. I hope your church will do the same.

Rick Warren is the founding pastor of Saddleback Church in Lake Forest, Calif., one of America’s largest and best-known churches. In addition, Rick is author of the New York Times bestseller The Purpose-Driven Life and The Purpose-Driven Church, which was named one of the 100 Christian books that changed the 20th Century. He is also founder of Pastors.com, a global Internet community for ministers. Copyright 2012 Pastors.com, Inc. Used with permission. All rights reserved

Los idus de marzo, más que un thriller político, es un relato sobre la traición moral y el deterioro de los ideales.

 

George Clooney representa no sólo el glamour  de Hollywood, sino también la tradición liberal del cineasta comprometido. Su cuarta película como director – Los idus de marzo – nos muestra los entresijos de la política norteamericana, desde la independencia que caracterizó al Nuevo Hollywood , que aparece a mediados de los años sesenta. La elección del protagonista como demócrata –al igual que Robert Redford en El candidato , o Martin Sheen en El ala oeste de la Casa Blanca –, siendo el director un conocido partidario de Obama, nos muestra hasta qué punto está lejos Estados Unidos del aburrido enfrentamiento entre partidos al que estamos acostumbrados en estas latitudes.
Es notorio que el sistema norteamericano es particularmente presidencialista, porque ¿quién se imagina en un país como España, a un director afín al PP, haciendo una película así sobre un candidato socialista? Yo, no, desde luego. Aunque fuera sólo por eso, la película merece nuestra atención. La cultura liberal norteamericana ve la política como el arte de la actuación – dice Arthur Miller en una conferencia, poco antes de su muerte –. El personaje de Los idus de marzo es un gobernador de Pennsylvania con el encanto de JFK o Clinton – pelo canoso, impecablemente peinado, sonrisa dentífrica y una pose calculadamente desinhibida –.
“No soy cristiano. No soy ateo. No soy judío. No soy musulmán. Mi religión, en lo que yo creo, se llama la Constitución de los Estados Unidos” – dice Clooney en las primeras palabras de la película – . El gobernador Mike Morris  es el prototipo de la América liberal. Su asesor –Ryan Gosling, el verdadero protagonista de esta historia–, sabe que si el candidato no se asocia con ninguna religión en especial, puede ganar el favor de cualquier grupo religioso, en general; pero entiende que todos tenemos que creer en algo , ¡aunque no sea más que la Constitución! El consejero Meyers es también ambicioso y carismático, pero tiene un idealismo del que carece su jefe – el asesor principal, magistralmente interpretado por Philip Seymour Hoffman – .El personaje de Gosling cree en la integridad y capacidad del candidato, para dirigir una de las grandes potencias del mundo. En un momento de apasionada lealtad, dice: “Haría o diría cualquier cosa, si creyera en ello”. Como se pueden imaginar, esta es la historia de una decepción. Meyers descubre que su ídolo tiene pies de barro  – como dice la conocida expresión bíblica, basada en la visión del profeta Daniel 2:31-35 –.
HISTORIA DE UNA DECEPCION Como el joven afroamericano, que interpreta Adrian Lester en Primary Colors (1998) de Mike Nichols, el personaje de Gosling acaba decepcionado, pero hay aquí todo un proceso de corrupción, que va más allá de la pérdida primera de inocencia. En ese sentido Los idus de marzo , más que un thriller político, es un relato sobre la traición moral y el deterioro de los ideales.
Basada en una obra de teatro llamada Farragut North, la película fue nominada al Oscar como mejor guión original, ya que es muy diferente a la pieza de Beau Willimon, que trabajó para el senador demócrata de Nueva York. En ella no hay candidato, ni escándalo alguno –como tampoco en El candidato (1972) de Michael Ritchie–. Muchos relacionan la película de Redford con Los idus de marzo, por la pasión que tiene Clooney por el cine de los setenta –las últimas navidades, dice en las entrevistas que regaló a sus amigos un paquete con cien películas de esa época–, aunque el personaje de Clooney es mucho más cínico que el de Redford.
Como “todo buen político/actor necesita un buen director de escena; o mejor aún, un excelso autor que construya el personaje público, y todavía más, que se encargue de lavar sus trapos sucios con diligencia y disimulo” –que es Meyers, el personaje encarnado por Gosling, tal y como observa Antonio José Navarro–. Ya que, como se suele decir en inglés, todos tienen “esqueletos en el armario”. Y los secretos de Morris pueden costarle su carrera. En eso, la política no es diferente a cualquier otra actividad. Pensemos en la religión, por ejemplo. “Hubo papas que hicieron cosas terribles”, como nos recuerda Clooney.
TRAICIÓN MORAL Esta es una historia sobre la traición, que va más allá de la corrupción y las mentiras que la sustentan. Puesto que su aprendizaje corre paralelo a la formación de una máscara. Ya que como dice Maquiavelo, “en general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven”. La política se confunde a veces, por eso, con el arte del espectáculo.
El problema es que no podemos definir algo por su perversión. No hay más corrupción en la política que en la iglesia. No es algo del poder en sí mismo –que te haga creer que puedes hacer cualquier cosa con impunidad–, sino la distorsión moral que hay dentro de todo hombre  ( Romanos 3:10-13). El idealismo nos hace pensar que somos criaturas maravillosas, si simplemente seguimos lo que hay en nuestro corazón, cuando la realidad es que la corrupción está dentro de todos nosotros y no hay nada que no seamos capaces de hacer en determinadas circunstancias.
Los idus de marzo nos desafía a pensar de nuevo en lo que creemos, cuáles son nuestros valores, en quién ponemos nuestra confianza y dónde está nuestra esperanza . Jeremías dice: “¡Maldito el hombre que confía en el hombre!” (17:5). El profeta no se refiere sólo a personas en las que ponemos toda nuestra confianza, sino que añade: “¡Maldito el que se apoya en su propia fuerza!”. Puesto que en nuestra moral, valores y creencias, podemos vivir confiados en nosotros mismos.
¿EN QUIÉN PODEMOS CONFIAR? Si confiamos en “los príncipes de este mundo”, nuestra bondad e ideales, cometeremos el error de Meyers. Él cree haber encontrado en Morris una integridad, que no hay en ningún ser humano . La Biblia dice que hemos sido creados sin fallo alguno, pero al ignorar a Dios, hemos “apartado nuestrocorazón del Señor” –como dice Jeremías–. Tenemos la confianza en un lugar y una persona equivocada –lo que la Escritura llama dioses, aunque sólo hay un Dios vivo y verdadero–, que tarde o temprano nos va a fallar.
El titulo de la película hace referencia a la obra de Shakespeare sobre la muerte de César . Según Plutarco, un vidente advirtió al emperador: “¡cuidado con los idus de marzo!”. Cuando le volvió a encontrar en esa fecha, camino del teatro de Pompeya, Julio César bromeó, recordándole que era ya mitad de mes –el día 15, los idus del calendario romano– y nada había pasado. A lo que el vidente contestó: “Los idus ya han llegado, pero todavía no se han ido”. Ese mismo día, a la salida del teatro, el emperador fue asesinado, el año 44 después de Cristo.
Jesucristo es la única persona perfecta, que haya existido jamás. Fue “tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado” ( Hebreos 4:15). Es el único que nunca nos va a decepcionar. Es más, es el único que nos puede librar por su rectitud en el día del juicio. Cuando sea puesta en evidencia las intenciones de nuestro corazón y todo secreto sea revelado, ¿quién podrá librarnos de la verdad desnuda? “Nadie será justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exigen la ley” ( Romanos 3:20).
LA HORA DE LA VERDAD “Todos hemos disfrutado –dice Clooney– de la caída en desgracia de alguien que no nos gusta: lo duro es cuando nos enteramos de que alguien que sí nos agrada ha hecho lo mismo”. Para él, “eso es algo verdaderamente devastador”. Es entonces que como Pablo, debemos pensar: “el que cree que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga” (1 Corintios 10:12).
“Como nadie te atrapa –observa el autor de Los idus de marzo –, vas más allá, pensando que vas poder seguir manteniéndote incólume, hasta que sin darte cuenta, llegas a un barranco y terminas cayendo en picado”. Ese deslizarse poco a poco, no es sólo “resultado de haber estado mucho tiempo en el poder, sin que nadie te diga nada” –como piensa Clooney–. Es la tentación a la que todos estamos sometidos .
Aunque tenemos miedo de la oscuridad –al no ver nada–, la luz también puede producir terror, cuando hace evidentes cosas que preferiríamos que permanezcan ocultas . Ya que descubre algo de nosotros y nuestro mundo, que no queremos ver y que nadie vea. “Pues todo el que hace lo malo, aborrece la luz, y no se acerca a ella por temor a que sus obras queden al descubierto” ( Juan 3:20).
Cristo es la luz que muestra la verdad de nuestra vida, pero Dios no le ha enviado para condenarnos, sino para salvarnos por medio de Él (v. 17). Su luz nos libera, cuando descubrimos que “no hay condenación para los que están unidos a Cristo Jesús” ( Romanos 8:1). Es por eso que no debemos rechazar su luz, sino recibir su gracia y su amor, dejando que Cristo brille en nuestra vida.

Autores:José de Segovia Barrón

©Protestante Digital 2012

Creative Commons