Con un no a la homofobia

15 de junio de 2011, FRANCIA
Fuentes: Libertad Digital
© Protestante Digital 2011
Con un no a la homofobia

15 de junio de 2011, FRANCIA
Fuentes: Libertad Digital
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En conferencia de prensa, Farela, rechazó esta práctica que ha empezado a operar durante las campañas que se realizan en el Estado de México, en donde algunos ministros han solicitado terrenos a los candidatos.
México | Miércoles 8 de Junio, 2011 | Por Nínro Ruíz Peña|(NoticiaCristiana.com).
“Las iglesias no debe de ser limosneras de los partidos políticos ni de los candidatos”, afirmó el pastor Arturo Farela de la Cofraternidad de Iglesias Cristianas Evangélicas (Cofraternice),al exhortar a los ministros de culto al no internar comprometer el voto de sus fieles a cambio de dadivas políticas, según publica el diario mexicano El Milenio.
En conferencia de prensa, Farela, rechazó esta práctica que ha empezado a operar durante las campañas que se realizan en el Estado de México, en donde algunos ministros han solicitado terrenos a los candidatos. Y algunos evangélicos en lugar de predicar la Palabra de Dios, han empezado a realizar actos proselitistas a favor de sus candidatos.
Farela, reveló que Cofraternice se sumará al Pacto Nacional de Juárez que se firmará el próximo 10 de junio en Ciudad Juárez porque aseguró que toda acción que afecte a la ciudadana es impostergable.
El juicio por intento de violación a Dominique Strauss-Khan ha despertado un debate social que cuestiona las relaciones de género – Las víctimas de agresiones pierden el miedo a contar su caso
ANA TERUEL 14/06/2011
Hace casi un mes que saltó la noticia de la detención del dimitido presidente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Khan, inculpado en Estados Unidos por intento de violación, entre otros cargos, justo cuando se esperaba que anunciase su candidatura a las primarias socialistas francesas. Entonces, todos los sondeos le daban como favorito en las presidenciales del año que viene. El ruido mediático generado -según el instituto de estudios Kantar Media, ha sido la información con mayor cobertura en la prensa en los últimos 10 años- ha servido en Francia para liberar la palabra de las mujeres y a la sociedad en su conjunto le ha llevado a cuestionarse su tratamiento de las relaciones de género. Las asociaciones esperan que el efecto sea duradero y que el caso marque realmente un antes y un después.
Fue la madrugada del domingo 15 de mayo cuando todas las televisiones, radios y webs soltaran la noticia de los hechos denunciados en el hotel Sofitel de Nueva York. Empezó así una maratón informativa de semanas, alimentada por testimonios, rumores, debates y análisis de toda índole. Desde aquella madrugada, la línea verde de atención a las víctimas del organismo francés Colectivo Feminista contra las Violaciones (CFCV) no descansa. La asociación recibe de media un 30% más de llamadas de mujeres que hablan por primera vez: normalmente recibe entre 8 y 12 testimonios nuevos diarios, en el último mes han sido entre 12 y 18. «La tendencia se mantiene, le aseguro que estamos a tope», dice Emmanuelle Piet, doctora y presidenta del colectivo.
«Es cierto que de alguna forma ha despertado algo y que ha animado a la gente a llamar», explica por su parte Olivia Cattan, presidenta de la asociación Paroles de Femmes, que también dispone de una línea telefónica de atención a las víctimas. El grupo habitualmente trata unos 300 casos anualmente. Desde que estalló el caso de DSK (Strauss-Khan es conocido en Francia por sus iniciales), tiene ya casi 250 testimonios nuevos. «La mayoría son casos de acoso sexual, algunas personas denuncian violaciones, que a veces se remontan a hace años, e incluso, y es lo que más me ha sorprendido, tenemos casos de hombres que denuncian violaciones», añade. «Muchas personas nos dicen que antes no se atrevían a hablar y que ahora sienten que la sociedad está más dispuesta a escucharlas».
«Lo interesante del caso DSK es que no solo ha liberado la palabra de la mujer, sino que lo ha hecho en lo que refiere a las agresiones procedentes de arriba», analiza el sociólogo Eric Fassin, de la Escuela Normal Superior. Señala que en la última década el discurso público en torno a las violencias sexuales se ha concentrado en el tópico de las violaciones colectivas en los suburbios marginales, cuando los estudios demuestran que estas violencias no entienden de clases.
El ejemplo más revelador es el del alcalde de Draveil y, hasta hace dos semanas, Secretario de Estado de la Función Pública, Georges Tron. Apenas 10 días después del arresto de Strauss-Kahn, dos antiguas empleadas, animadas por el ejemplo de una mujer de limpieza guineana que no dudó en denunciar al poderoso jefe del FMI, se decidieron a denunciar al político por agresión sexual. Una tercera colaboradora ha sumado desde entonces su testimonio. Tron, que asegura ser víctima de una conspiración y acusa a sus supuestos impulsores de aprovecharse del contexto del caso DSK, tuvo que dimitir de su puesto en el Gobierno, dada la sensibilidad de la opinión pública en pleno caso DSK.
Las víctimas no son las únicas que se animan a hablar. El exministro de Educación y filósofo, Luc Ferry, se hizo eco en un plató de televisión de rumores según los cuales otro exministro había participado en una orgía con menores en Marruecos. Las declaraciones provocaron gran revuelo -«no entendemos cómo el señor Ferry no ha hablado antes», dice la activista Olivia Cattan-, la apertura de una investigación judicial y dos demandas de asociaciones marroquíes.
Este fin de semana, el diario Le Parisien informaba de un caso particularmente llamativo por las similitudes con el de DSK, con la diferencia de que se sitúa en París. Los hechos se remontan al verano de 2010. Una empleada del lujoso Hotel Park Hyatt Vendôme, de nacionalidad guineana, denunció entonces haber sufrido una agresión sexual mientras limpiaba la habitación de un cliente. El presunto agresor era un allegado de la familia del príncipe de Catar. Según el relato de la mujer, el hombre la encerró en el cuarto de baño y llevó a cabo una serie de tocamientos. La entrada de familiares del cliente en la habitación puso fin a la agresión.
La mujer presentó una demanda la misma noche en que ocurrió aquello y la policía rápidamente identificó al presunto agresor, pero no pudo dar con su paradero. Según el diario, fuentes de la investigación hablan de «presiones diplomáticas». Con el tiempo, desanimada, la propia víctima dejó de cooperar con los investigadores y hace unas semanas estos cerraron el caso. A raíz de la detención del político socialista en Nueva York, la mujer se volvió a poner en contacto con la policía y la fiscalía se dispone ahora a reabrir el caso. «Es increíble ver como antes del caso DSK se podía tratar una situación como esta», indicó al diario una fuente judicial.
«Lo que ha desencadenado también ha sido el testimonio de mujeres políticas sobre el machismo todavía muy instalado en su entorno», apunta Janine Mossuz Lavau, del Centro de Investigaciones Políticas de Sciences-Po. Así, la ministra de Deportes, Chantal Jouanno, relató, por ejemplo, cómo tuvo que dejar de llevar faldas en el Congreso de los Diputados para no tener que seguir aguantando las bromas sexistas de sus compañeros. Mossuz Lavau piensa que los mismos comportamientos son igual de frecuentes en el ámbito empresarial.
Sin embargo, los efectos del caso Strauss-Khan no son los mismos entre todas las víctimas. Un tercio de las llamadas que ha recibido el Colectivo Feminista contra las Violaciones a raíz del escándalo corresponde en efecto a mujeres que, al igual que en el caso Tron, han encontrado fuerza en el ejemplo de la empleada del Sofitel para dar el paso de hablar. Otro tercio corresponde a mujeres que denunciaron en su día la agresión y pensaban haber pasado página, pero que reviven ahora el trauma. El tercio restante, y esto es lo que preocupa a la asociación, afirma que, al contrario, el tratamiento reservado a la presunta víctima les da todavía menos ganas de hablar en público del tema.
Además, dar el primer paso de hablar no significa que las víctimas estén listas para denunciar. «Muchas mujeres que nos llaman ni siquiera se atreven a darnos sus señas; somos a menudo la primera persona a la que se dirigen», dice Cattan. La comparación entre los estudios sociológicos de víctimas de violaciones y el número de demandas indica que apenas se denuncian entre el 5% y el 10% de las violaciones.
Una de las principales razones es que, en la gran mayoría de los casos, las agresiones y violaciones son cometidas por personas del entorno más directo. «Es muy difícil denunciar en estos casos», señala la socióloga Véronique Le Gaouziou, autora deViolaciones, aspectos sociológicos de un crimen. La especialista explica que entran en juego factores como las reacciones de la familia y que en general existen lazos afectivos y económicos. El miedo y la intimidación son otros de los principales motivos. «Tampoco ayuda mucho el proceso judicial, en el que la víctima tiene que repetir una y otra vez una historia que están deseando olvidar», añade.
De cualquier modo, las asociaciones esperan que el caso de DSK marque un antes y un después en la sociedad francesa. «En general, las mujeres que nos llaman están muy enfadadas con el tratamiento que se hizo del caso durante la primera semana», explica Piet. «La forma en la que se comentó que lo de Strauss-Khan era poco más que seducción era insoportable… Frases como que a DSK le gustan las mujeres, así, en plural. ¿Qué querían decir? ¿Cualquiera? ¿Ves una mujer y le entras? Esto ha provocado tal enfado entre las mujeres que espero que durará», añade.
Uno de los comentarios que más ha dado que hablar en los días que siguieron la detención del político socialista fueron los de compañeros de partidos como el exministro de Cultura Jack Lang, quien trató de quitar importancia a los hechos imputados indicando que no «había muerto nadie». Otro exministro socialista, esta vez de Justicia, Robert Badinter, muy respetado en Francia por ser el impulsor de la abolición de la pena de muerte, hizo una virulenta defensa de su amigo al denunciar la «ejecución mediática» de DSK y la descompensación del sistema judicial estadounidense entre demandante y acusado.
Estas reflexiones son lo que han provocado la reacción de las asociaciones que, indignadas, el domingo siguiente a la detención de Strauss-Khan se echaron a la calle y no cesan desde entonces de ocupar el espacio mediático. «No es mayo del 68, pero hay cierto viento de rebelión entre las mujeres», dice Cattan, que asegura que las asociaciones están ahora más coordinadas entre ellas. «Creo que cuando hagamos en el futuro una cronología histórica del feminismo en Francia, el caso DSK será una fecha clave», añade.
Para Fassin, de hecho, la condena general e inmediata de este tipo de comentarios y el eco que han logrado las asociaciones feministas es ya un indicativo de que las cosas han empezado a cambiar. «El hecho de que dos personalidades tan populares en Francia como son Lang y Badinter hayan quedado anticuados es muy revelador», indica. «Hemos pasado a otro mundo y ellos no han sabido entenderlo».
Por:Guillermo Altares13/06/2011
Pensar que los asesinos son monstruos nos tranquiliza, frena nuestro miedo ante el horror. La imagen de Ratko Mladic ante el tribunal de La Haya, enfermo pero desafiante, con su gorra y su saludo militar, burlándose de las víctimas mientras decía «Me hacen acusaciones repugnantes», es la de un monstruo. Pero la mayoría de los asesinos de las guerras de los Balcanes, los autores de las peores atrocidades, fueron personas normales y corrientes. Y las víctimas también lo fueron. Uno de los mejores libros sobre las guerras que arrasaron la antigua Yugoslavia a principios de los años noventa,trata precisamente de eso, de cómo seres ordinarios se transforman en asesinos de masas. «Cuanto más comprendes que los criminales de guerra podrían ser personas normales más miedo sientes», escribe Slavenka Drakulic en su extraordinario ensayo No matarían una mosca (Global Rhythm, con prólogo y traducción de la balcanóloga Isabel Nuñez). «Por supuesto, esto se debe a que las consecuencias son mucho más graves que si se tratara de monstruos. Si la gente normal comete crímenes de guerra, eso significa que cualquier de nosotros podría cometerlos». Otro gran libro sobre Bosnia,Postales desde la tumba (Galaxia Gutenberg), de Emir Suljagic, un joven superviviente de Srebrenica, también relata la normalidad de la guerra, la banalidad que une a víctimas y verdugos. Les separa la dignidad, la capacidad para decidir entre lo bueno y lo malo. Son dos libros muy importantes, a los que, ahora que ha sido capturado el asesino Mladic, conviene regresar.
He visto los cuerpos, recién rescatados de una fosa común, con las manos atadas todavía con alambre y un tiro en la cabeza, y he sentido el hedor del depósito de cadáveres de Tuzla, que alberga las víctimas sin identificar de Srebrenica. Pero también me he reído, he bebido aguardiente a todas las horas del día (y de la noche, pero eso tiene menos mérito), sorbido el café turco (que tiene un nombre diferente en cada país) y comido los indigestoscevapcici. Es un lugar del mundo que añoro, al que siempre me gusta volver, lleno de personas maravillosas, acogedoras, divertidas, francas, abiertas. Y sin embargo, uno siente las heridas en casi todas partes, demasiadas ciudades están cargadas de dolor. Como Foca, una localidad del este de Bosnia, donde los milicianos serbios ubicaron los primeros burdeles para esclavas sexuales. Es uno de los sitios más tristes y terribles que he visitado. La ausencia de los miles de musulmanes asesinados se siente en cada rincón. Pero, por mucho que uno recorra los Balcanes, por mucho que conozca su historia de odios y diferencias religiosas azuzadas por el poder, es imposible entender cómo pudo ocurrir aquello, cómo pudieron cometerse tantas atrocidades (en el fondo, es una pregunta que vale para cualquier guerra civil).
Foca es una ciudad del Este de Bosnia, una zona que fue arrasada por las milicias y el Ejército serbios desde el principio de la guerra. El río que recorre aquella región da nombre a una obra maestra escrita en una lengua que ya no existe pero que todos entienden, el yugoslavo (una de las muchas paradojas que ha dejado aquel país con su desaparición): Un puente sobre el Drina, del premio Nobel Ivo Andric, una novela que también permite entender muchas cosas.
Decenas de miles de civiles que huían de las matanzas buscaron refugio en las ciudades que todavía estaban bajo el control de los musulmanes, como Srebrenica, Zepa y Goradze, que luego fueron declaradas zonas seguras por la ONU (una protección que, a la postre, no sirvió para nada y se convirtió en un símbolo de la impotencia de la comunidad internacional para frenar el genocidio). Uno de aquellos refugiados era un adolescente bosnio que escapó junto a su familia, Emir Suljagic, que sobrevivió a la peor matanza en Europa desde la II Guerra Mundial, en la que fueron fusilados 8.000 varones bosniomusulmanes por orden de Mladic, el jefe militar de los serbios de Bosnia, y Radovan Karadzic, el responsable político de los asesinos. Ambos están encarcelados en La Haya.
El libro de Suljagic es un viaje a la cotidianeidad de la guerra, es una obra en la que hay víctimas y verdugos, pero no buenos y malos, es un libro lleno de matices, de momentos inolvidables, casi siempre terribles aunque también divertidos (para poder ver los partidos del mundial de Estados Unidos de 1994 varios habitantes de Srebrenica se turnaban para pedalear en una bicicleta estática con la dinamo conectada a una tele, mientras los morteros de la artillería serbia volaban sobre ellos). «No sabemos nada de estas personas, que no fueron ni más ni menos maravillosas que otras, ni mejores, ni peores. Fueron maravillosas en la medida en que fueron humanas. Y en la medida en que yo las conocía», escribe Suljagic sobre las víctimas. Entre ellas, están muchos de sus familiares cercanos.
Suljagic y Drakulic dan vueltas sobre los mismos temas, se plantean las mismas preguntas. Y ambos transportan a los lectores a un lugar que nunca debería haber existido: el horror. De mis muchos recuerdos de aquella zona del mundo hay uno que me divierte especialmente. En un bar de Liubliana, la elegante capital de Eslovenia, un país que rechaza con obstinación su pasado yugoslavo, decenas de jóvenes bailaban a todo volumen canciones de Bijelo Dugme, un grupo de rock de los años setenta y ochenta que simboliza la yugonostalgia, la añoranza de aquel gran país que se rompió en medio de la barbarie. Ojalá nunca tengan que volver a enfrentarse a los dilemas que describen estos dos magníficos libros, ojalá el pasado que acabe por pesar de verdad sea el que encarna aquel grupo de Goran Bregovic.
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El autor de las fotografías que ilustran este texto es el reportero Gervasio Sánchez. La primera y la última corresponden a un funeral de víctimas de Srbrenica en Potoçari (11 de julio de 2010), la segunda al depósito de cadáveres de bosnios asesinados en aquella ciudad en Tuzla (octubre de 2008). Las imágenes pertenecen al proyecto Desaparecidos, cuyos libros han sido publicados por la editorial Blume.
Perú | Lunes 13 de Junio, 2011 | Por Nínro Ruíz Peña| NoticiaCristiana.Com

Susana Villarán, alcaldesa de Lima Metropolitana, cuestionó la construcción del denominado Cristo del Pacífico en el Morro Solar, de Chorrillos, obra anunciada por el presidente de la República, Alan García Pérez.
En diálogo con RPP Noticias, lamentó, además no haber sido consultada sobre la pertinencia de edificar este monumento, por lo que, dijo, buscará dialogar en la instancia pertinente, sin embargo, manifestó que no tendría sentido construir una escultura de Cristo similar a la de Brasil, pese a ser símbolo del Perú, como “el Señor de los Milagros o el Señor Cautivo de Ayabaca”.
“Me acabo de enterar, se trata de un Cristo igualito al del Corcovado, que no es el Señor de los Milagros, que no es el Cautivo de Ayabaca, entonces no sé cuál es la razón por la cual tenemos que intervenir en el espacio de nuestro litoral y de nuestra bahía de Lima con una estatua de esas dimensiones, pero respeto estas decisiones y las conversaré en las instancia que corresponda”, afirmó.
Respecto a las felicitaciones del cardenal Juan Luis Cipriani a dicha construcción, Villarán dijo que el prelado de la Iglesia católica “no tenía otra manera que saludar esa obra” anunciada por el presidente García Pérez.
Una efigie monumental similar a la del Cristo Corcovado de Río de Janeiro, se instalará e inaugurará el 29 de este mes en el Morro Solar del distrito limeño de Chorrillos y se denominará El Cristo del Pacífico, anunció el presidente Alan García.
De otro lado, confirmó que a fines de julio, los ambulantes posicionados en las aceras de vías principales como la avenida Abancay y en zonas colindantes al Mercado Central serán retirados a fin de restablecer el orden en el Cercado de Lima.
Estas declaraciones las formuló durante una actividad por el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, en el Parque de la Muralla.
El presidente de Perú, Alan García, dijo que la estatua no supondrá un costo al Estado ya que ha sido pagado por un patronato al que han contribuido empresas, algunas de ellas brasileñas, y él mismo con 100.000 soles (36.200 dólares) de sus propios ahorros.
“Quisiera que sea una figura que bendiga al Perú y proteja a Lima”, afirmó García en declaraciones a Radio Programas del Perú (RPP).
Más de 105.000 cristianos son asesinados por el simple hecho de su fe, anualmente y cada 5 minutos muere un cristiano por seguir a Jesucristo.
Hungria | Lunes 13 de Junio, 2011 | Por NoticiaCristiana.com
En una conferencia interreligiosa internacional se reveló que más de 105.000 cristianos son asesinados por el simple hecho de su fe, anualmente. Las cifras impactantes fueron puestas de manifiesto en la “Conferencia Internacional sobre el Diálogo Interreligioso entre cristianos, judíos y musulmanes”, que tuvo lugar en Hungría, sin embargo lo más aterrador es que un cristiano muere cada cinco minutos en algún lugar del mundo a causa de su fe, según publica el diario inglés Gospel Herald.
Massimo Introvigne, representante de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) en Combatiendo contra la Intolerancia y la Discriminación contra los Cristianos, agregó que estas cifras no incluyen las víctimas de las guerras civiles o guerras entre naciones, sino sólo a las personas asesinadas simplemente por ser cristianas.
Massimo Introvigne de “Cultura Católica”, dijo que “si estas cifras no son un gritó al mundo, si esta masacre no se detiene, si no se reconoce que la persecución contra los cristianos es la primera emergencia en todo el mundo con respecto a la discriminación y violencia religiosa, el diálogo entre las religiones sólo producirá simposios maravillosos, pero no resultados concretos”.
El Metropolitano Hilarión, ministro de Relaciones Exteriores de la Iglesia Ortodoxa Rusa, destacó a los delegados que de los cristianos perseguidos cada año “al menos un millón” eran niños.
La conferencia y exposición del estudio fue realizado por el Gobierno de Hungría como punto culminante de su presidencia de la Unión Europea, en la que se reunieron representantes de diversas religiones de todo el mundo.
El cardenal Péter Erdo de Budapest, resaltó que “el peligro para muchas comunidades cristianas en el Oriente Medio es morir a causa de la emigración. Todos los cristianos se escaparán al sentirse amenazados. Y Europa debe prepararse para una nueva ola de emigración, esta vez de cristianos huyendo de la persecución”.
“La persecución de los cristianos se da en las tierras del Islam con el silencio de la mayoría de los gobiernos europeos y de gran parte de sus elites intelectuales y de la Media”.
“Unos por indiferencia, otros por relativismo ético y desprecio anticlerical, y otros por el miedo habitual del dhimmi ante su señor musulmán con la excusa de evitar que el amo musulmán se enoje y acreciente el asesinato de más dhimmis cristianos, todos ellos son incapaces de elevar quejas, y presionar a sus gobiernos, y sólo ofrecen diálogos y simposios, en la que los líderes brillen en sus discursos”, afirmó el católico Massimo Introvigne.
En una señal de esperanza, el diplomático egipcio Mahmoud Aly, dijo a feligreses que el país del norte de África se disponía a pasar una serie de leyes que protejan a las minorías cristianas en Egipto.
Aly, explicó que la nueva legislación garantizará, protección hacia los cristianos y aquellos que se reúnen con grupos hostiles contra los cristianos, serán procesados.

12 de junio de 2011
Mis planes eran descansar y leer en el avión. Pero resulta que no eran los Suyos. Ya desde la fila para entrar en el avión nos encontramos con muchos ecuatorianos. Casi sin pensarlo empezamos a hablar con personas de todas las regiones de Ecuador que son tres: Sierra, Costa y Oriente. Más Galápagos.
Quedamos para hablar más tarde con uno de ellos. Saber de su vida en España, etc. Sentí una cercanía intensa hacia esta gente, algo me conectó con ellos y ya no pude parar. Al buscar nuestros asientos una chica ecuatoriana se sentó a mi lado. Y me contó que iba a su país por un mes. Trabaja esporádicamente, ahorra todo lo que puede porque necesita ayudar a sus padres, así como ellos la habían ayudado toda su vida. Esto en América Latina es casi un deber, una cuestión de honra, honrar a tus mayores.
Busco al de la fila. Tiene ganas de hablar. De contar que va a su país “para ver”, pero que ha dejado a su novia en España y “ella no quiere saber de ir para Ecuador”. “No me quedaré en mi país”. Hoy por hoy no tiene trabajo. Se siente partido entre dos amores, como lo estamos tantos otros que ya no somos ni de aquí ni de allá. Descubro que hay millones que se sienten así. ¿A alguien le importa? Él es de Santo Domingo. Los hago recordar su música: el pasillo, la salsa, la cumbia. Las comidas: la cocada, el ceviche, el encocado. El coco es uno de los ingredientes estrella en la costa. Los que están a su lado comentan cosas; todos tienen una historia que contar.
A mi lado se sientan Carmen Hernández y su primo Miguel Ángel, de 10 años. Son ecuatorianos. Le hago una breve entrevista que consintió sin dudarlo:
¿A qué vas a tu país?
Volvemos definitivamente. Mis tíos con sus dos niños, Miguel Ángel es uno de ellos. Yo ya estaba cansada; ellos por falta de trabajo. La crisis ha cambiado la situación.
¿Cuánto tiempo viviste en España?
Nueve años en Valencia. Pensé regresar antes, pero me quedé. Tenía que mantener a mis padres. Él está enfermo y mi madre apenas trabaja.
¿Crees que en España hay racismo?
Dicen que hay algo, pero a mí me han tratado muy bien. Nunca tuve problemas.
¿Es fácil dejar este país que te acogió?
No. Ni siquiera me despedí de mis amigos. En mi trabajo dije que volvería dentro de dos meses. No he podido decirles adiós, es muy doloroso. Te acostumbras. En Ecuador están mis padres, mas parte de mi vida está en España. Peor lo va a tener mi primo. Llegó a España con sólo dos años de edad. Ahora tiene diez. ÉL piensa que se va de vacaciones y está contento. Pero dice que dentro de seis meses regresa, que sólo va de paseo. (Yo le pregunto a Miguel Ángel si está contento de volver a Ecuador y si le gusta. Dice que sí, sonriendo. Pero que vuelve a España dentro de seis meses, confirmando lo que dice su prima. Habla el valenciano y le gusta la paella; y su cole, sus amigos. ¡Qué duro para un niño esto de las migraciones!).
¿Cómo ves el futuro en tu país; sabes qué te espera allí?
No. Tengo que empezar de nuevo. He cambiado, habrá cosas a las que me va a ser difícil acostumbrarme. Tengo algunos ahorros; sin embargo, si no encuentro trabajo… Mis padres dependen de mí. No lo sé. El futuro es incierto.
Aprovecho y le digo que yo también tengo problemas y tristezas, pero aunque me afectan, Dios me da la fortaleza para seguir adelante. Le hablo de Su amor, de su Hijo y su Obra en la cruz. De abandonar lo viejo para empezar algo nuevo. “Yo no practico ninguna religión”, dice. “Pero en Valencia tenía una amiga evangélica que trabajaba con niños y jóvenes (lo dice con admiración). También conocí a una señora española, evangélica, que ayudaba mucho a los extranjeros. Siempre me visitaba. La llamábamos “mamá Trini”. Y he oído que mis parientes en Ecuador, que eran católicos, ahora son evangélicos”. Yo pensaba para mí: ojalá ellos continúen la siembra en este corazón.
Sigo caminando por los pasillos del avión, buscando… Me he enganchado a ellos. Veo a un señor mayor, o tal vez no lo es tanto, pero pesan los años de preocupaciones, los problemas, la nostalgia. ¿Vuelve? Le pregunto sin ambages. “Sí –dice-, después de trece años en España. Hace seis que no trabajo y no queda otra”. Se lleva a tres nietos. Sus hijas se quedan en San Sebastián. ¿Cómo lo trataron los vascos?, le pregunto. “Muy bien, dice entusiasmado, la pena es que se acabó el trabajo. No podía aguantar más”. Noto que vuelve tal como salió de su país. Sólo con la carga de tener que empezar de nuevo.
Sigo caminando y escucho las conversaciones : “En España puedes caminar seguro por las calles hasta las tantas, no te pasa nada”. Una chica española va a ver a su pareja que fue deportada cuando ella estaba embarazada. “Le llevo a la niña para que la conozca”. Pero no quiere quedarse en Quito. “Mi madre y mi hermana me ayudan porque estoy en paro. Pero allí mi hija estará más segura. En Ecuador si te enfermas y no tienes dinero te mueres”.
Esto es muy fuerte para mí, tengo el corazón hecho pedazos. Estoy triste. Ni siquiera había pisado suelo ecuatoriano y ya me enfrentaba con sus realidades cotidianas.
Llegamos al aeropuerto de Quito . Me voy despidiendo de los amigos ecuatorianos. Unos iban a Baños, otros para Manaví, y otros en el mismo avión seguirían hasta Guayaquil.
Antes de salir alguien nos esperaba para llevarnos al hotel Amaranta. Lo seguimos, y la primera impresión que tuve fue la de unos niños, entre tres y siete años, que se lanzaban a ofrecerme chicles. Alguno también tenía su cajita con lo necesario para lustrar zapatos. Recordé a los niños de la calle de Huaraz, en Perú, donde, como muchos saben, trabaja la ONG cristiana Turmanyé (de AS).
Estas escenas son muy dolorosas. Nadie se detenía, todos pasaban de largo. Recordé la parábola del Buen samaritano de la que tanto nos habla Juan Simarro. Sí, es más fácil pasar de largo. Un coche nos esperaba, pero yo me detuve porque el amor pudo más. No es difícil llorar ante tanto abandono. Son unos niños, dije, me los quiero llevar. No sabéis la impotencia que se siente. Les dimos algún dinerito y no les aceptamos los chicles. Por lo menos hoy comerán algo mejor pensé. Pero sé que mañana será más de lo mismo. Debemos sentir carga por los más necesitados de pan y de Palabra. Pregunto: ¿Si soy cristiano podría darme el lujo de no conmoverme y hacer algo? Mi manual de instrucciones: la Biblia, me dice que no.
Quiero darme un poco de tregua y nos dirigimos al centro histórico de Quito. Empezamos por la plaza de la Independencia. Nos rodean niños lustrabotas de la calle. Y recuerdo el trabajo de Eli Stunt con los chicos de la calle de Huaraz. Estos están solos. Hablo con David de 13 años quien trabaja desde los 12. Para ayudar en casa, dice. Gana unos 35 dólares al mes trabajando los fines de semana. Estudia. Lo acompañan Iván, Cristian, Fredy y Wilson. Alrededor de 28 se reúnen en la plaza.
De allí visitamos la iglesia de la Compañía, cuyo interior resplandece por estar revestida de oro. Fuera se ganan la vida mujeres y hombres que por la calle venden cepillos de dientes, helados artesanales, mandarinas, aguacates; son hileras de vendedores ambulantes que engruesan la economía sumergida. Madres acompañadas de sus pequeños hijos. Su oficina es la calle y su mesa de trabajo un taburete donde coloca 6 manzanas. Poco le darán por ello.
La zona antigua es bonita. Colonial. Está bien conservada. También te puedes tomar un buen café con pasteles a precios europeos.
Todos se buscan la vida en este país de algo más de catorce millones de habitantes. Donde el salario mínimo es de 260 dólares americanos. El dólar es la moneda oficial, que en el año 2000 sustituyó al Sucre. Pregunto a una mujer que vende cordones para zapatos si ha mejorado la situación del país desde la llegada del presidente Rafael Correa. “Yo sigo vendiendo cordones, no sé más”, me dice. Un escritor comenta que ha mejorado la salud y la educación, pero que se recortan ciertas libertades, como la de prensa.
Este es el panorama que encontrarán los que vuelven.
Quedan muchos días y lugares por delante. Estaremos en Otavalo, Esmeraldas y Atacames. Y quiero saber qué opinan los evangélicos.
Autores: Jacqueline Alencar
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12 de junio de 2011
Fundamentalmente porque el domingo 5 se realizó la segunda vuelta de un proceso electoral que ha polarizado al país. En los días previos a la elección la propaganda electoral llegó a extremos de violencia verbal que desfiguraron la imagen pública de los dos contendientes. Una era Keiko Fujimori , hija del ex – presidente Alberto Fujimori quien está preso por abusos contra los derechos humanos y corrupción. El otro era Ollanta Humala , oficial del ejército peruano que se hizo muy conocido en un intento de golpe militar que no prosperó, y que en anteriores elecciones mantuvo un discurso de nacionalismo radical. Con cierto grado de simplificación podemos decir que Keiko Fujimori tenía el apoyo de la derecha tradicional y Ollanta Humala el de la izquierda. El premio Nobel Mario Vargas Llosa llegó a decir que elegir entre estos dos candidatos era igual a tener que elegir entre el sida y el cáncer, aunque él mismo al final anunció que votaría por Humala. En la primera vuelta de las elecciones otros tres candidatos que podríamos llamar de centro no llegaron a ponerse de acuerdo y alcanzaron cada uno porcentajes menores de la votación.
Los evangélicos del Perú también han sido afectados por la polarización. Siguiendo una táctica similar a la de su padre, Keiko Fujimori puso como cabeza de su lista de congresistas al pastor Julio Rosas, conocido líder de la Alianza Cristiana y Misionera, una de las iglesias no pentecostales que más ha crecido en el Perú. Pastores de iglesias carismáticas hicieron propaganda por Keiko en sus iglesias y una conocida figura evangélica de la televisión, el cubano Rodolfo Gonzales, la invitó a sus programas y oró por ella en público. Keiko contaba también con el apoyo del cardenal católico Juan Luis Cipriani, miembro conspicuo del Opus Dei y amigo cercano de Alberto Fujimori. Un conocido periodista evangélico era el encargado de imagen de la candidata.
Por otra parte, el Dr. Darío López, pastor pentecostal y Presidente del Concilio Nacional Evangélico del Perú (CONEP) escribió a título personal varios ensayos , difundidos por internet, recordando la manera en que Alberto Fujimori había manipulado a los votantes evangélicos en el pasado y los comprobados abusos de su gobierno contra los derechos humanos, frente a los cuales el CONEP en su día había expresado públicamente su repudio. Varios otros pastores y líderes evangélicos unieron su voz a la del pastor López dando así su apoyo tácito al candidato Humala, en la segunda vuelta. La prensa de Keiko Fujimori acusó de comunistas y “caviares” a los evangélicos que expresaron públicamente su crítica a la candidata.
En la votación del domingo 5 el candidato Humala ganó con un 51.48 % de los votos y Keiko Fujimori obtuve el 48.51%. [1] El mensaje de cambio social de Humala, para que haya un reparto más equitativo de la bonanza económica que el Perú ha tenido en la última década, logró atraer el voto de las regiones más castigadas por la pobreza y la exclusión. En las semanas anteriores a la segunda vuelta el candidato Humala había moderado su discurso y había prometido no alterar la política económica de los anteriores gobiernos que había atraído inversores y gestionaba un ritmo de desarrollo notable. Hay quienes interpretan este cambio de Humala como el haber pasado de la influencia de Hugo Chávez de Venezuela a la de Lula da Silva, de Brasil.
En el Perú hay un Congreso unicameral. En la primera vuelta de las elecciones postularon treinta y ocho candidatos evangélicos, de los cuales dieciséis son pastores y veintidós son laicos. Han sido elegidos ocho congresistas evangélicos, cuatro pastores y cuatro laicos. De los ocho congresistas cinco pertenecen a “Fuerza 2011” el partido de Keiko Fujimori, uno a “Gana Perú” el partido de Ollanta Humala, y los otros a agrupaciones más pequeñas. El pastor Julio Rosas consiguió 75,322 votos en Lima y el pastor Humberto Lay, quien lleva años incursionando en la política, consiguió 215,076 votos en Lima. El pastor y teólogo Eduardo Nayap, nativo de una de las etnias de la selva peruana consiguió 17,556 votos en la región de Amazonas. [2]
En su artículo “Un día después”, circulado por internet, el Dr. Darío López, presidente del CONEP reconoce que la comunidad evangélica está polarizada. Su análisis me parece claro y acertado: “Para un sector de la comunidad evangélica, la participación política se trata simplemente de tener presencia en los espacios de poder y capturarlos con el objetivo de defender sus intereses religiosos particulares. Este sector no tiene en cuenta que la política es una opción personal en la cual no se tiene que utilizar a la comunidad religiosa con fines políticos partidarios, y olvida que la política tiene que ver con el buen gobierno, con compartir el poder y con educación para incursionar en el espacio público.
Para otro sector de la comunidad evangélica, la participación política y la incidencia pública, más allá de los intereses religiosos particulares, se relacionan con una afirmación de su ciudadanía. Intervienen en los asuntos públicos porque consideran que allí se construye ciudadanía y porque entienden que se trata de un espacio en el que se incide, se negocia y se formula agenda para el bien común. Consideran que se tiene que estar presente en los espacios de poder porque son los lugares en los que se debate, analiza y articulan propuestas para la defensa y la consolidación de la democracia.”
La conclusión del artículo del pastor López es una palabra necesaria en este momento a fin de poder superar la polarización : “Cada ciudadano evangélico tiene el legítimo derecho de expresar públicamente su punto de vista político y su preferencia electoral, sin que nadie le discrimine o lo considere menos creyente que otro. Ser de derecha, de centro o de izquierda, no es ningún pecado ni una traición a la identidad evangélica. Son expresiones políticas con las cuales los ciudadanos, evangélicos y no evangélicos, pueden simpatizar o adherirse, sin que esto signifique una negación de su condición de discípulo de Jesucristo. Nunca debemos olvidar que cualquiera sea nuestra posición política o nuestra opción electoral, ninguno de nosotros tiene el monopolio de la verdad o puede pretender que su opción política partidaria es la única expresión cristiana valida y la única que se aproxima a los principios del reino de Dios. Todas las expresiones políticas son factura humana y, por lo tanto, tienen las limitaciones propias de las construcciones humanas y no son en ningún sentido absolutas.”
Al liderazgo evangélico del Perú le corresponde ahora una tarea de reconciliación que permita no sólo que los evangélicos hagan su aporte ciudadano, reconocido por quienes conocen la realidad social del país, sino también que puedan servir como marco de referencia para que los políticos rindan cuentas ante la ciudadanía que ha votado por ellos.
[1] Porcentajes al ser escrutado el 99% de los votos. Diario El Comercio de Lima, 9 de junio 2011.
[2] Datos de un resumen producido por el periodista evangélico Tito Pérez Quiroz.
Autores: Samuel Escobar
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En Turkmenistán

10 de junio de 2011, TURKMENISTÁN
El templo, que podría ser de la época del Reino de los Partos, se encontraría dentro de la estructura de Haroba Kosht (en lengua turcomana, castillo en ruinas) cuya restauración fue encargada por el gobierno de Turkmenistán a la misión de Rossi Osmida.
“La construcción de un templo cristiano en tiempos tan antiguos y en el corazón de Asia central aparece en algunos textos del siglo IV y siglo VI que hablan de la predicación del apóstol Tomás -o de sus discípulos- en el oasis de Merv , por donde pasó en su misión de evangelización que habría llegado hasta la India”, explica el arqueólogo veneciano en la web Scienzaoline.com.
HALLAZGO
Durante las obras de restauración del edificio, la misión italiana se encontró con una cruz nestoriana en bronce. Después de esta, han aparecido diversas piezas de cerámica con símbolos paleocristianos: cruces, panes, peces, uvas, vides y corderos.
“Con este descubrimiento ya no hay ningún tipo de duda de que Haroba Kosht es la iglesia más antigua de Asia central”, sostiene Rossi.
La primera planta de la iglesia “no es muy amplia, como en las iglesias que se construían en Oriente en los primeros siglos de nuestra era”. La segunda planta pudo haber sido construida en los tiempos de apogeo del nestorianismo en Merv (siglo V dC), como indican los documentos de la época que dicen que junto al Palacio Real Sasánide se había construido una basílica y un monasterio.
ABANDONO
Los antiguos documentos señalan que el fundador en esta última época fue Bar Gheorghys. Después de que las tropas de Gengis Kham destruyeran Merv en sólo tres meses, el oasis fue abandonado durante dos siglos y “nunca volvió a tener el esplendor inicial”.
Los nestorianos se movieron a Iraq y Siria y allí terminó la historia de esta iglesia abandonada en el desierto.
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En España

12 de junio de 2011, BARCELONA
Esta modalidad de bautismo se repite cada domingo en las parroquias evangélicas de España, pero la que se desarrolla en Les Roquetes de San Pere de Ribes (Barcelona) es especial: el bautizado se llama Mohamed Karami, ingeniero industrial de 37 años, y es un inmigrante marroquí . «Es el primer exmusulmán al que bautizo», señala orgulloso José Luis.
Con la camiseta blanca empapada, Karim se dirige al micrófono y toma la palabra. Habla de las «muchas etapas» de su vida, de la «curiosidad» que sintió por la religión de su mujer, que es latinoamericana, y por fin, de ese año 2008 en el que «ocurrió algo muy especial». «Tuve un encuentro con el Señor». «Le entregué mi vida». «Fue mi nueva fecha de nacimiento», concluye.
El centenar de fieles, en su mayoría españoles, que abarrotan el templo irrumpen a aplaudir al tiempo que en la pantalla de un televisor aparece la letra de unos cánticos que entonan con fuerza. Los más entusiasmados, los que más dan palmas al ritmo de la música, son dos pastores, Hassan, de Alhucemas (Marruecos), y Said de Cabilia (Argelia), muy dedicados a la inmigración.
Entre los fieles hay también dos marroquíes que, como Mohamed, renunciaron al islam para convertirse hace años al cristianismo y dos chicas jóvenes de Tánger que, según cuentan, han acudido «por curiosidad».
MIEDO AL FUNDAMENTALISMO ISLÁMICO
Las dos chicas son advertidas de que en el templo hay un fotógrafo y un periodista, y les buscan afanosamente. «Por favor, que no salgan nuestros nombres ni nuestros rostros en el periódico», nos ruegan. «Podríamos tener problemas con nuestra familia si se entera», aseguran.
Mohamed, el bautizado, tampoco le ha contado a su madre, de 73 años -su padre militar falleció durante la guerra del Sáhara Occidental- su conversión. «Algún día iré a Marraquech, se lo diré y lo acabará aceptando», afirma.
« Hay países musulmanes que prevén la pena capital para los que hacen apostasía, pero incluso en los que no estipulan ese castigo, la conversión significa la muerte civil del converso «, sostiene el periodista cristiano libanés Camille Eid , autor del libro Cristianos llegados del islam , publicado en 2006 en Italia. «De ahí que hasta los inmigrantes sean remisos a declarar su nueva fe».
Mohamed recuerda que cuando se empezó a acercar al cristianismo, a través de su suegra, le «gustó que se pudiera orar cantando con alegría». «A nosotros, los musulmanes, nos cuesta mostrar nuestros sentimientos», se lamenta. «El bautismo es para mí anunciar que crees y que has entregado tu vida al Señor».
La pasión que muestra Mohamed sorprende. «Los conversos deben superar tantas trabas psicológicas y hasta jurídicas que su envite es auténtico y entusiasmado», precisa Camille Eid.
EL POR QUÉ DE LA CONVERSIÓN
Mohamed tiene claro por qué se ha hecho evangélico y no católico : «No puedo aceptar que deba haber (además de Jesús) un intermediario entre Dios y yo». La mayoría de los exmusulmanes conversos al cristianismo optan por la fe protestante por razones más prácticas: sus pastores predican mucho más el Evangelio que los sacerdotes católicos.
Said, el pastor argelino, por ejemplo, consagra las tardes de los sábados a reunir en una iglesia metodista de la calle de Aragón de Barcelona, a una decena de conversos como él con otros tantos inmigrantes marroquíes que «quieren saber en qué consiste nuestra religión».
En torno a una modesta merienda, los primeros cuentan sus experiencias, los segundos, preguntan. «Cristo nunca dijo que no te van a mirar mal por seguirle», les explica Said. «No hay que dejarse intimidar», prosigue. «Hay que levantar alta la bandera». «Las batallas se ganan con la palabra y no con los fusiles». «Y la palabra es Cristo». Después lee la Biblia y por último los conversos rezan en árabe y español.
¿Cuántos musulmanes se convierten al año al cristianismo en España? No hay ninguna estadística. En Francia, donde la comunidad musulmana es más numerosa, se estima que son unos 600. En España son con seguridad menos, muchos menos en todo caso que el número de españoles que se hacen musulmanes y que además lo proclaman. Lógico, según Camille Eid, «porque en el islam solo hay una puerta de entrada, pero no de salida».
Fuentes: El País
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