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El amor perdido de Dylan

Publicado: marzo 10, 2011 en Arte, Música, Sociedad

El amor perdido de Dylan

Escuché la noticia de la muerte del gran amor de juventud de Bob Dylan, Suze Rotolo, el pasado 25 de febrero.

8 de marzo de 2011

Estaba oyendo esos días el aclamado nuevo disco de Dylan, que reúne las maquetas que grabó al principio de su carrera para su editor musical –The Whitmark Demos: 1962-1964–.La pareja inmortalizada en la portada del disco The Freewheelin´ Bob Dylan, avanzando con dificultad por las calles del Greenwich Village de Nueva York, cubiertas de nieve bajo la pálida luz de una tarde invernal, es una de las fotos más conocidas de los años sesenta.

Dylan conoció a esta hija de comunistas italianos en una iglesia bautista –Riverside Church– en el verano de 1961, cuando ella tenía sólo diecisiete años. Esta iglesia del Upper West Side era conocida por su militancia por los derechos civiles y el movimiento pacifista. Allí no sólo predicaba Martin Luther King, sino que se hacían conciertos de folk estilohootenanny una curiosa expresión del norte de Estados Unidos, que popularizó Woody Guthrie, para designar sesiones abiertas de música en la que cualquiera podía subir al escenario y tocar–.

Bob empezó a actuar a principios de ese año en los cafés del Village, a los pocos días de llegar a la Gran Manzana, un invierno especialmente crudo. Había nacido en una familia judía, que vivía en una pequeña ciudad del Medio Oeste Duluth, al norte de Minnesota en 1941. El nombre de sus padres era Zimmerman. Eran inmigrantes del este de Europa. Bob cambió su apellido en el Tribunal Supremo de Nueva York en 1962, por el del poeta galés Dylan Thomas –muerto en un bar del Village en 1953, a consecuencia de una intoxicación alcohólica, cuando tenía sólo 39 años–.

Por qué renuncia al apellido de su familia, es otro de esos misterios que rodea siempre a este músico. Aunque no había tenido una infancia especialmente traumática, Dylan decía a todos que era huérfano, hasta que un periodista de la revista Newsweek descubrió a sus padres en un concierto que dio en el Carnegie Hall en 1963. A partir de entonces el cantante ha mantenido siempre la boca cerrada sobre cualquier detalle de su vida personal, que hasta el día de hoy es casi desconocida.

LA CIUDAD DE LOS SUEÑOS
Para alguien que venía de una universidad de provincias, como Bob –que había estudiado música en Minnesota–, su sueño era llegar a ser alguien en la gran ciudad. El Village de Nueva York había atraído durante generaciones a músicos, artistas y escritores, que vivían en las angostas calles en torno a la plaza de Washington, por sus alquileres baratos. El jazz se renovó allí en los años cuarenta. Los poetas de la generación beat llegaron al barrio en los cincuenta. Y a principios de los sesenta renacía el folk en sus cafés, mientras aumentaban las protestas políticas.

Suze Rotolo era una adolescente menuda de pelo castaño, que pronunciaba su nombre Suzi-ii. Su padre era un obrero de una fábrica de origen italiano, que había muerto cuando tenía catorce años. Junto con su esposa había militado en el Partido Comunista durante los difíciles años de McCarthy. La madre vivía con sus dos hijas en la misma casa donde una mujer albergaba a cantantes vagabundos de folk, como Bob, que pasaba a veces la noche durmiendo en un colchón inflable en su sala de estar.

A Suze le gustaba la poesía de Rimbaud y el teatro de Brecht, pero era sobre todo militante de un grupo antinuclear y hacía piquetes en las tiendas que mantenían la segregación racial. Bob estaba tan loco por ella, que no tardó en hablar de matrimonio, algo que ella rechazó, como su anterior novia en la universidad. Suze pensaba que era demasiado joven para eso. Vivían juntos, pero ella se marchó a estudiar a Italia en 1962, donde conoció a su futuro marido, el montador de cine Enzo Bartoccioli. Pensaba que su relación con Bob se había vuelto demasiado seria.

LA TRISTEZA DEL DESAMOR
Cuando Dylan se queda solo en Nueva York, se siente rechazado. Su mentor y artista protector, Dave Van Ronk, recuerda sus llamadas de madrugada, llorando por el amor perdido. Se dedica entonces a escribir como un poseso. Sus letras no habían sido hasta ahora especialmente sofisticadas. Era básicamente un imitador de Woody Guthrie, que repetía sus temas de vagabundo y canciones protesta, con una cierta capacidad irónica que resultaba cómica. A partir de este momento, sin embargo, sus textos se vuelven mucho más complejos.

Temas como Don´t Think Twice, It´s All Right (No lo pienses dos veces, está bien), no es sólo una gran canción de anhelo y resentimiento por el amor perdido, sino una brillante expresión de las emociones contradictorias de un amante frustrado. Canciones como Tomorrow Is a Long Time (Mañana es mucho tiempo)–que aparece por primera vez en este nuevo disco de grabaciones para Whitmark–, revela un estado enfermizo por la ausencia de Suze, que evoca en Boots of Spanish Leather (Botas de piel española) y su balada de despedida (Ballad in Plain D) –según él, la única confesión que ha escrito con música en su vida–.

Aunque no pudo mantener el contacto con ella, su hermana Carla dice que le llamó un día a mediados de los ochenta, porque se sentía todavía “terriblemente mal por las cosas que había hecho”. Aparte de sus continuas infidelidades con Joan Baez, ella cometió un aborto, cuando estaba embarazada de un hijo suyo, e incluso se intentó quitar la vida, abriendo la llave del gas en el apartamento de Bob, cuando apareció en el festival de Newport con la famosa cantante de origen mexicano. Incluso le pidió la mano de su hija Mavis al patriarca de la familia de cantantes góspel The Staple Singers, que también rechazó su proposición.

LA INFLUENCIA DE LA BIBLIA
Baez no tarda en descubrir que Dylan, aunque ha escrito canciones que se convirtieron en himnos de la lucha por los derechos civiles y el movimiento pacifista, no era tan militante como ella. Juntos cantaron en la Marcha sobre Washington en 1963, al lado de Martin Luther King, pero él nunca quiso hacer una canción protesta. Su verdadero interés, de hecho, estaba en la tradición de la música folk –sobre todo el blues, los poemas simbolistas franceses –más incluso que los poetas beat, que tanto le admiraban, como Ginsberg–, pero sobre todo la Biblia.

Bert Cartwright en su interesante libro sobre La Biblia en las letras de Bob Dylanestudia todas las alusiones bíblicas que aparecen en el presente candidato al Premio Nobel de Literatura.En este último disco encontramos canciones como Long Time Gone,donde dice: “no soy profeta, ni hijo de profeta”. Está citando Amós 7:14. En otra de esta misma colección, Let Me Die in My Footsteps habla de “los rumores de guerra” que anuncia Jesús en elEvangelio según Mateo 24:6. Y así infinidad de referencias, tanto al Antiguo como al Nuevo Testamento.

Es cierto que Bob nació en un hogar judío. Hizo la bar mitzvah con un rabino ortodoxo en 1954. Aunque la comunidad judía en Hibbing –donde vivían los Zimmerman, desde que se trasladaron de Duluth– era demasiado liberal para este rabino, así que le mandaron de vuelta a Nueva York.

Dylan ha escuchado además siempre música góspel. El mismo la hizo tras profesar haber sido convertido al cristianismo evangélico a finales de los setenta, en la Comunidad de la Viña. Se relacionó entonces con varias mujeres afroamericanas, que se dedicaban también algóspel. Aunque en los años sesenta no decía tener una fe personal.

UN JUDÍO FASCINADO POR JESÚS
Paul Williams se pregunta en su monumental biografía en dos tomos: “¿por qué canta tanto sobre Jesús este joven beatnik judío?”.La primera cinta que se conoce de Dylan, antes de llegar a Nueva York, tiene ya una canción llamada Jesucristo. La compuso Woody Guthrie. Nos presenta un retrato de Jesús, inteligente y cuidado, como un proscrito radical. Concluye: “Si Jesús predicara hoy lo que predicaba en Galilea, volverían a poner a Jesucristo en la tumba”.

En las cintas de Whitmark que ahora podemos escuchar, hay temas como Long Ago, Far Awaysobre injusticias, que irónicamente dice que ocurrieron“hace mucho, mucho tiempo / cosas así, ya no ocurren hoy”. Habla de cómo “predicar la paz y la fraternidad / Oh, ¡puede costar caro! / Un hombre lo hizo hace mucho tiempo / Y le colgaron en una cruz”. Ya no es el Jesús espiritual de las canciones del primer álbum, sino el predicador de la verdad perseguido.

Cuando su música se electrifica en Highway 61 Revisited (1965), recibiendo el rechazo de la comunidad folk, sigue teniendo tantas referencias espirituales, que el periodista Michael Corcoran califica las letras de ese disco como “una traducción de la Biblia en términos de la calle”. El dice en una entrevista ese año no conocer mucho las Escrituras, pero su madre cuenta en el libro de Toby Thompson que se pasó los dieciocho meses que se estuvo recuperando de un accidente de moto –que tuvo el año 66–, leyendo la Biblia.

BUSCADOR ESPIRITUAL INCANSABLE
El grupo que popularizó su canción Blowin´ in the Wind fueron Peter, Paul & Mary. Paul era amigo suyo desde su época en el Village. Él le dio la idea para escribir la divertida Talking Bear Mountain Picnic Massacre Blues –que aparece en este último álbum–. Fue un día a visitarlo, cuando se estaba recuperando del accidente. Antes de marcharse de su casa en Woodstock (Nueva York), recibió un consejo sorprendente: “¡Lee la Biblia!”.

Noel Paul Stookey le hizo caso y un año después se hizo cristiano evangélico, al encontrarse con un Jesús que cambió su vida. Ese año hace Dylan una canción, que nunca se publicó: Sign on the Cross. Se refiere a la Señal sobre la cruz que puso Pilato, según el Evangelio de Juan 19:19: “Jesús de Nazaret, rey de los judíos”. El disco que hace entonces –John Wesley Harding– tiene más de sesenta referencias bíblicas.

Su padre muere al año siguiente. Decide entonces visitar Israel los dos veranos siguientes. Comienza la década, celebrando su treinta cumpleaños en Jerusalén. Visita una escuela cabalística y es fotografiado junto al Muro de las Lamentaciones. Antes de confesar a finales de los setenta que Jesús es el Hijo del único Dios verdadero, Bob busca sentido espiritual en la adivinación y la astrología, pero se le ve incluso con una cruz al cuello, durante la gira que hace antes de profesar la fe evangélica.

¿QUÉ HA SIDO DE SU FE?
Desde que escribí mi monografía sobre Dylan en 1985, muchos me han preguntado qué es de su fe ahora. La verdad es que no tengo respuesta.Según su reciente biógrafo, Howard Sounes: “Bob halló la forma de incorporar la religiosidad en sus nuevas canciones sin sermonear”. Dice que habla “sobre la fe, como durante la etapa de su conversión cristiana”. Ya que para este periodista, “Bob todavía tiene creencias abiertamente cristianas, pero ahora es capaz de expresar esas ideas sin mojigatería”.

Dylan continúa de hecho interpretando sus llamadas canciones cristianas.Al comenzar el nuevo siglo incluye en su repertorio un tema que no había cantado desde principio de los años ochenta, Solid Rock, que acompaña incluso del himno protestante al que hace referencia, Roca de la eternidad. El periodista David Dewes se preguntaba si creía todavía en ello. Su respuesta es obvia: “Ciertamente, podemos asumir que Bob Dylan tiene suficiente dinero para no tener que cantar cosas en las que no cree”.

Su último disco en estudio fue una recopilación de canciones de Navidad –Christmas in the Heart (2009) –. En la entrevista de promoción que le hizo Bill Flanagan, el periodista observa que su manera de cantar Oh, pueblecito de Belén, es “como si fuera de un verdadero creyente”. La comentada respuesta de Dylan fue: “Bueno, es que soy un verdadero creyente”.

JESÚS LUCHA CONTRA NUESTRA INCREDULIDAD
Al pensar estos días en la pérdida de Suze, Bob se preguntará por el sentido de las cosasen una vida en la que creemos que manda “el comandante en jefe en esta tierra y en el mundo que no podemos ver” –según dice en una entrevista el año 2004–. Porque ¡cuántas cosas nos confunden ahora! Hay muchos obstáculos que estorban nuestra fe…

Pensemos si no en la forma cómo nuestros padres nos trataron y su extraña forma de religión, la fuerza paralizante de la pobreza o la riqueza, la anestesia de la trivialidad de este mundo, el desierto de un matrimonio vacío, la dificultad de la relación con nuestros hijos, el dolor de nuestro cuerpo, la memoria del desamor y nuestra frágil esperanza…

El Evangelio parece a veces demasiado bueno para ser cierto. Sin embargo, Jesús no nos deja en la incredulidad.La Palabra que lee Dylan constantemente, es su arma de lucha, por la que se dirige a todos los que nos cuesta creer. Y nos dice: “No tengáis miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre, daros el reino” (Lucas 12:32).

Autor: José de Segovia Barrón

© Protestante Digital 2011


Juan Simarro

Retazos del evangelio a los pobres (X)

“El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios te doy gracias porque no soy como otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aún como este publicano…” Texto completo en Lucas 18: 9-14.

¿Cuando se ora con uno mismo? El contexto de la parábola está claro: uno ora consigo mismo, cuando se está de espaldas al prójimo o, peor todavía, cuando nos comparamos con él despreciándolo. Cuando pasamos de largo de los pobres y sufrientes del mundo, de los estigmatizados o proscritos, de los que nos necesitan en un momento complejo de su vida. Se puede agravar la situación hasta extremos límite cuando, además, miramos con desprecio a aquellos ante los cuales no nos queremos parar y ser una mano tendida de ayuda. Aquí el fariseísmo se sitúa en las antípodas del Evangelio a los pobres.

En estas situaciones farisaicas es cuando se da el silencio de Dios. Es cuando Dios no nos puede justificar, no nos escucha… estamos, egoístamente, orando con nosotros mismos. Lo único que queda entonces es gozarnos en la falsa autojustificación que nos conduce a la condenación, nos aleja de Dios… y de los hombres. Desde ahí es imposible entender el Evangelio a los pobres. Es imposible entender el Evangelio de la gracia y de la misericordia de Dios. Nos fabricamos nuestro propio “evangelio” basado en la insolidaridad y en la falta de projimidad. Nos falseamos y perdemos la autenticidad de la espiritualidad cristiana.

Dios, que también de vez en cuando se pasea por los templos, tiene que cerrar sus oídos y sellar su boca, no dar respuesta, ante oraciones insolidarias que se hacen con uno mismo. Podemos ponernos en pie en los templos en actitud altanera, con falta de humillación y decir las palabras más preciosas… pero palabras que Dios no escucha y sólo notamos la ausencia de su respuesta: el silencio de Dios. Nos basta con escucharnos a nosotros mismos.

Supongo que Dios, en ocasiones, se siente mejor y busca su morada entre aquellos que hacen justicia al huérfano y a la viuda, que comparten con el pobre, que restituyen y dignifican al agraviado, que son solidarios y activos en la ayuda al prójimo. Con esto no quiero decir que no haya iglesias solidarias que amplían sus tiendas y su visión y que son iglesias del Reino. Más que una crítica a la iglesia, es un aldabonazo solidario que despierte conciencias y que evite la falta de humillación, la altivez y el orar con nosotros mismos. Pretendo que os fijéis en las líneas solidarias del Evangelio a los pobres.

El fariseo quería cumplir con el ritual el templo, quería orar y buscar a Dios en su Santuario, pero su falta de amor al prójimo y su desprecio hacia él, tiraba por tierra la auténtica vivencia de la espiritualidad cristiana. Hacía un ritual sólo válido para su propio orgullo y autosuficiencia. No amaba al prójimo, despreciaba, se consideraba espiritualmente superior, dando simultáneamente la espalda a Dios y al prójimo. Había mutilado el Evangelio. Jamás podría entender tampoco los valores del Reino tan vinculados a los valores del Evangelio a los pobres.

Si, como el fariseo, somos sordos ante el grito del marginado, proscrito o pobre, Dios también es sordo y mudo ante cualquier tipo de súplica que le hagamos. Sólo oiremos el frío y pesado silencio de Dios. Silencio que también grita por misericordia y práctica de la projimidad. El silencio también habla.

Esto es una ley del Evangelio a los pobres: No se pueden buscar bendiciones de Dios, de espaldas al que sufre. Es una frase que se debería poner en el frontal de las iglesias en busca de compromiso para que los cristianos no entraran en las línea farisaicas, en los errores que, siguiendo la línea del Evangelio a los pobres, denuncia la parábola del Fariseo y el Publicano.

Dios no tiene por qué sufrir con nuestra insolidaridad, con nuestras alabanzas, oraciones y cumplimientos del ritual. El fariseo no estaba reconciliado con el hermano, con el prójimo. No debiera haberse atrevido a cruzar por los atrios de la casa de Dios. Para él sonaban las palabras de Jesús: “Reconcíliate primero con tu hermano”, no entres en el templo sin cumplir esta premisa previa. El resultado de todo esto, de esta parábola y de otros textos bíblicos en esta línea es la siguiente: Hay una conexión entre el culto y nuestra solidaridad para con el prójimo sufriente. Hay una relación entre culto y prójimo sufriente. Hay una relación entre el culto y la obra social cristiana.

Según esta parábola tan en línea con el Evangelio a los pobres, cuando cortamos la relación de solidaridad y búsqueda de justicia para con el prójimo sufriente, para con los pobres del mundo, se viene abajo nuestro ritual, nuestro culto, nuestra oración, nuestra ofrenda… nuestras posibilidades de salvación. Por eso el fariseo de la parábola no salió justificado del templo a pesar de su religiosidad y su ética de cumplimiento religioso.

No sólo se da el silencio de Dios ante los injustos que dan la espalda y desprecian al prójimo, sino que éste, Dios, se queda prendado del publicano pecador y proscrito que no se atrevía a alzar los ojos y que se golpeaba el pecho clamando: “Dios, sé propicio a mí, pecador”. Este hombre humillado sí hablaba con Dios. Sus palabras subían al altísimo traspasando los techos y tejados del templo. Volaban como con olor suave y fragante ante la misma presencia de Dios.

Señor, ayúdanos a no orar con nosotros mismos. Te lo suplicamos. No nos des palabras, ni frases elocuentes para que sólo las escuchemos nosotros. Danos humildad, amor y capacidad de servicio a los pobres y proscritos del mundo. Queremos orar contigo, no con nosotros mismos. Escucha nuestra oración, que no nos atruene tu silencio. Sé propicio a nosotros, pecadores.

 


Los McGhee y sus sixtillizos.

Una foto familiar conmueve al mundo

Un matrimonio con seis hijos y un solo sueldo sale adelante gracias a su foto en facebook.

6 de marzo de 2011, MADRID

Una familia con escasos recursos cuelga una foto familiar, en la que la pareja aparece con sus sextillizos, y la imagen conmueve a la red. Hay quien dice que es la foto más bonita del mundo.

La foto de los McGhee ha provocado una ola de solidaridad en torno a su situación económica, conmoviendo incluso a famosos como Oprah Winfrey.

UNA HISTORIA DE AMOR
Tanto él como ella proceden de familias humildes y problemáticas. La esposa -Mia- jamás conoció a su padre y algunos de sus hermanos fueron visitantes habituales de la cárcel. Por su parte el marido -Rozonno- experimentó de niño lo que es convivir con una madre drogodependiente.

Se casaron a los 18 años convencidos de que la ilusión de su vida era formar una familia. Viven en los alrededores de la ciudad de Chicago

Los hijos no llegaban, y la pareja se sometió a un tratamiento de fertilidad.

En su intento inicial Mia se quedó embarazada de gemelos, pero los niños murieron. No se rindieron y finalmente lo consiguieron, aunque de pronto se vieron con seis hijos, que nacieron todos sanos. Sus nombres son Olivia, Madison, Rozonno Jr, Josiah, Elijah e Isaac.

Seis hijos, pero con un solo sueldo y 50 pañales al día, una situación más que difícil.

FACEBOOK
Con la mayor de las inocencias, los McGhee colgaron en su perfil de Facebook esta conmovedora fotografía de la que hablamos (que encabeza esta noticia) y que ha sacudido los corazones de muchos, traduciéndose en numerosos donativos de dinero. Cuando la pusieron en internet, afirma el matrimonio, no tenían ni idea de que les llegaría a salvar de sus penurias económicas.

Un ejemplo, una de las personas que les han apoyado ha sido la conocida presentadora de televisión Oprah Winfrey, que ha entregado a la pareja 250.000 dólares. Otra famosa que les ha apoyado es la cantante canadiense Celine Dion.

© Protestante Digital 2011

 


Por Michelle A. Vu|Christian Post Reporter
Traducción de Sebastian Serrano

El nivel de vida en Haití no había progresado mucho durante décadas y el terremoto acabo de hacer la vida «exponencialmente peor», dijo un líder de misión que ha vivido en Port-au-Prince durante dos años.

(Foto: AP/Ramon Espinosa)

  • La lluvia empapó un campamento para víctimas del terremoto sin hogar en Port-au-Prince. Las promesas de que los campamentos vulnerables serán trasladados a sitios mejores no se han cumplido.

«Es una de esas naciones donde el nivel de sufrimiento humano y la privación son constantes», dijo John Boyd, presidente de Mission Aviation Fellowship. «Permítanme decirlo de esta forma, el promedio de haitianos que vivían en una choza antes del terremoto, ahora vive bajo láminas de plástico. Ni siquiera una tienda de campaña.»

MAF ha servido en Haití desde 1986 y es el único operador que ofrece vuelos dentro del país. Después del terremoto del 12 de enero, MAF fue el primero en ofrecer vuelos para transportar servicios de emergencia, equipo médico, suministros y víctimas.

Boyd dijo que los cientos de miles de víctimas del terremoto no tienen acceso a electricidad, agua corriente potable o a un sistema de alcantarillado.

Incluso antes del terremoto, el 90 por ciento de los haitianos en Port-au-Prince no tenían acceso a estos servicios básicos. Pero después del terremoto, la situación empeoró debido a los daños a la infraestructura.

El piloto profesional, que sirve como misionero aviador desde hace diez años en Port-au-Prince, dijo que antes del terremoto, si un barrio tenía un poste de luz eléctrica, los vecinos se conectarían a él y habría entre 500 y 600 cables sueltos con un cable utilizado para iluminar una bombilla de luz sola en una choza.

«La infraestructura estaba realmente podrida antes y ahora es sólo exponencialmente peor», explicó Boyd.

Haití es considerado el país más pobre del hemisferio occidental y uno de los menos adelantados. La mayoría de los haitianos, antes del terremoto, vivía con 2 dólares o menos por día.

El devastador terremoto de 7,0 grados de magnitud sacudió 10 millas al suroeste de la capital Port-au-Prince, en enero, derribando edificios y matando a unas 250 000 personas.

Aunque más de seis meses han pasado, pocos cambios se han producido en Haití desde el sismo. Más de 1,5 millones de personas desplazadas siguen viviendo en unas 1 300 tiendas de campaña, con 1 000 de esos lugares en Port-au-Prince. La delincuencia y las enfermedades están a la orden del día y la aplicación de la ley es «claramente insuficiente», dijo Boyd.

Lo peor de todo, quizás, es que no hay un plan claro aún para la reconstrucción del país, por lo que sería necesario un esfuerzo global y cientos de millones sino es que billones de dólares.

«Me gustaría exhortar a los cristianos en los Estados Unidos para que no olviden Haití en sus oraciones», dijo Boyd. «Las oraciones son la piedra angular de lo que puede cambiar vidas y corazones.

«Para un padre que piensa que no puede alimentar a sus hijos y que no hay esperanza para que aquellos niños se superen en cualquier forma o dimensión… orar para que Dios haga un milagro en Haití para cambiar los corazones.»

El presidente de MAF dijo que el grupo misionero en Haití comparte el evangelio y ministra a las personas de manera integral.

Fundada en 1945, MAF organiza equipos misioneros de aviación, comunicaciones, tecnología y especialistas en educación para servir en zonas remotas. Con su flota de 58 aviones bush, MAF sirve en 42 países de África, Asia, Eurasia y América Latina. Pilotos misioneros de transporte de MAF, personal médico, medicinas y suministros de socorro, así como conductas de emergencia médica en evacuaciones en áreas remotas.

 

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Por Jorge Alberto López|Corresponsal de Christian Post

Representantes de la iglesia evangélica, judía y ortodoxa mexicana participaron en el lanzamiento de la campaña de donación de órganos Héroes por la vida, avalando la cultura de la donación que ayuda a otras personas que se encuentran en fase terminal, a salvar sus vidas.

Durante la ceremonia del evento de esta semana convocado por Fundación Slim en las instalaciones de Grupo Inbursa, y en la que participaron también personalidades de la política, el espectáculo, la educación y el deporte se reconoció en México todavía hay tabúes y mitos que vencer en cuanto a la cultura de la donación de órganos.

El secretario de Salud José Angel Córdova Villalobos, reconoció que en México hay una cifra estimada de 14 mil personas que se encuentra en una lista de espera para obtener un órgano que le pueda salvar la vida.

México está analizando la propuesta de que en el Seguro Popular, un sistema de seguro Medico ofrecido por el gobierno a personas de bajos recursos, se puedan hacer trasplantes de riñón, pero sólo en niños, porque éstos tienen una esperanza de vida enorme, adelanto el funcionario.

Arturo Farela, presidente de Confraternice y representante en el evento de las iglesias evangélicas, dijo que era un privilegio sumarse a esta iniciativa que atiene objetivos necesarios e impostergables en la salud pública del país.

Farela dijo que la donación de órganos se corresponde desde luego con la enseñanza cristiana evangélica, primero porque tratándose de donadores vivos o cadavéricos, tienen como fin salvar, a partir del amor, una o más vidas: y por otro lado, en el caso de un cadavérico, teniendo como premisa que el espíritu de la persona ya goza de un cuerpo glorificado en la vida eterna, entonces el cuerpo físico ya no es trascendental para la vida después de la muerte.

Por otro lado, la presidenta del DIF nacional y primera dama, Margarita Zavala, recordó que “la palabra donar es una palabra que se acerca a regalar, pero cuando hablamos de un don, hablamos mucho más allá de una cosa. Es un regalo en el que nos damos”, expuso.

Muestra de amistad y amor.

Mencionó también que donar es una muestra de amistad y de amor por los demás que no requiere ni siquiera de cantidades de dinero.

“Donar es hacernos mejores seres humanos, es una muestra clara de que creemos en los demás. Es una muestra de que nos sabemos abiertos, que queremos compartir y es una garantía de que quedamos con esta credencial, que nuestras manos están para los demás, más allá aún después de la muerte”.

La muerte no es impedimento para dar vida, sino al contrario, la muerte puede ser justo el momento de continuar la vida de otra persona, finalizo.

El secretario de Salud recordó que cuando un donador voluntario fallece puede salvar la vida de hasta siete personas y ayudar a que dos más recuperen la vista brindándoles mejor calidad de vida.

En México, la tasa de incidencia de donación de órganos es de 2.8 por cada millón de habitantes, mientras que en otros países como España, que cuenta con la tasa más alta a nivel mundial, es de 32 donadores por cada millón. Estados Unidos y el resto de Europa cuentan con 18 a 20 donantes por millón.

Entre las personalidades que asistieron al evento y quienes firmaron las primeras tarjetas de donadores se encuentran el boxeador Saúl Canelo Álvarez, el Secretario de Salud del D.F. Dr, Armando Agueda, la periodista Lolita Ayala, el Rector José Narro, la Srta. Paola Nuñez, el cantante Yahir, el clavadista Fernando Platas, la Sra. Johanna Slim Domit, el Lic. Patric Slim Domit, el Director de Grupo Carso, Carlos Slim Domit, el Director de Fundación Slim para la Salud Roberto Tapia, el Rabino Leonel Leviy el representante de las Iglesias Cristianas Evangelistas Arturo Farela.

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Una lechuza cae al campo del estadio Metropolitano durante el partido entre Junior de Barranquilla y Deportivo Pereira. (Captura de video)

Furioso por el mal momento de su equipo, el jugador del Deportivo Pererira Luis Moreno, la saca del campo con una patada salvaje. (Captura de video)

Los jugadores del Junior de Barranquilla le reclaman por su actitud. El público se suma a la protesta con insultos hacia el panameño. (Captura de video)

Luis Moreno dijo que no había querido hacerle daño y que solo trató de sacar del campo al animalito. (Captura de video)

Un miembro de Defensa Civil trasladó de inmediato al ave para que sea atendida. (El Tiempo/GDA)

La lechuza en momentos de ser trasladada de urgencia a la veterinaria Zoosalud de Barranquilla. (El Tiempo/GDA)

Fue tratada por especialistas. A pesar de la brutal patada, no presentaba lesiones ni fracturas. (El Tiempo/GDA)

Mostró recuperación, pudo extender sus alas y hasta llegó a caminar. (Captura de video)

Los médicos estuvieron por darla de alta ayer por la tarde, pero su estado de salud decayó. (El Tiempo/GDA)

Miembro de la sociedad protectora de animales protestó frente a la Dimayor, entidad que rige el fútbol colombiano. (El Tiempo/GDA)

La lechuza falleció esta madrugada (2:57 a.m.) a causa de un paro cardiorespiratorio, producto de estrés postraumático y problemas musculares. (Captura de video)

Luis Moreno fue a visitar hoy el zoológico de Pereira. Recibiría una severa sanción. (El Tiempo/GDA)

 

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Las relaciones del enfermo terminal

Publicado: febrero 27, 2011 en Sociedad, Teología

Judith Buchanan

Tocar la presencia de Dios en medio de la enfermedad terminal (IV)

27 de febrero de 2011

Antes de ir a la cruz, al despedirse de sus discípulos Jesús les dio su paz: su shalomque implica su bienestar y salud que se experimenta en las relaciones dentro de una vida comunitaria.La comunidad de creyentes que forma una iglesia local provee el contexto donde el creyente enfermo terminal puede experimentar este shalom a pesar de su enfermedad y así encontrar la fuerza para seguir adelante.41 Ahora aporta menos al grupo en cuanto a lo que es capaz de hacer, pero puede ser apreciado por quien es y disfrutar de dar y recibir amor, el amorágape.42 Una traducción de Job 6:14 es “el que retira la compasión al prójimo, abandona el temor de Sadday” que implica que las muestras de compasión contribuyen a nuestro culto a Dios.43 Por lo tanto, la presencia de personas enfermas y discapacitadas en una iglesia da más oportunidad para mostrar compasión y, al hacerlo, enriquecen el culto que se ofrece a Dios. A la vez los miembros de la comunidad eclesial pueden respaldar y abrigar a los que padecen enfermedades terminales, para que a través del grupo se sientan fortalecidos y experimenten el shalom. En esto la oración es importante cuando la comunidad lleva las peticiones del enfermo a la presencia de Dios.

Algo que los cristianos rusos han apreciado durante sus años de persecución es que el que sufre nunca está solo sino que el peso de su sufrimiento es compartido con los creyentes que oran, estén donde estén.44 De acuerdo con esto está el testimonio del pastor Michael Wenham quien ha confesado que siempre se siente mejor después de la oración a su favor a pesar de que su enfermedad sigue empeorando, lo atribuye al hecho de que ha sido posible tocar la presencia del Dios de amor.45 A veces es difícil saber como orar pero estos momentos proveen oportunidades para poner los problemas del enfermo delante de Dios y permitir que su Espíritu interceda a favor de esta persona.46 Por lo tanto al tocar la presencia de Dios en oración, no hace falta decirle lo que tiene que hacer.

El mandato del Jesús resucitado a sus discípulos en el evangelio de Juan: “como me envió el Padre, así también yo os envío” deja claro que los discípulos están encargados de seguir con la misión de Jesús. De la misma manera que Él trajo el reino de Dios y lo encarnó en medio de la sociedad de su tiempo así también los discípulos están llamados para hacer lo mismo.

Los creyentes que son enfermos terminales tienen el enorme privilegio de poder seguir este ejemplo y hacer palpable el reino de Dios y por lo tanto la presencia de Dios para otros pacientes en situación similar. Cada visita al hospital con las esperas tan largas para ver al médico o recibir un tratamiento, pueden ser una oportunidad para ayudar a otros a tocar la presencia de Dios que sostiene al creyente en su camino y le da esperanza.

Simplemente una sonrisa puede aliviar la preocupación o depresión de un enfermo, mientras otro será ayudado por la promesa de oración o una palabra de ánimo. Otros querrán saber qué es lo que da fuerzas al creyente y le ayuda a ver su situación con una luz positiva. Al cumplir el mandato de Jesús de esta manera, el creyente con una enfermedad terminal encontrará un nuevo sentido para su vida que se va apagando.

La presencia de Dios hace posible mirar a la vida en vez de a la muerte, sostiene al enfermo durante su caminar y le da esperanza y sentido para vivir. Por eso el enfermo puede decir con Job: “el Señor dio y el Señor quitó: ¡Bendito sea el nombre del Señor”47La relación con Dios en el presente que no termina con la muerte, es la relación prioritaria a todas las demás relaciones y hace posible para el creyente seguir adelante con su enfermedad aún conociendo su pronóstico.48 Por tanto, la oración a favor de una persona así no debe estar enfocada hacia la sanidad o a la resignación frente a la enfermedad. Más bien debe estar orientada a buscar tocar la presencia de Dios.

Bibliografía
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Autor: Judith Buchanan
© Protestante Digital 2011

 


Juan Simarro

 

Retazos del evangelio de Dios a los pobres (IX)

“De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis”. Texto completo en Mt. 25: 31-46.

Esta es una parte del Evangelio a los pobres que más nos debería hacer reflexionar, ya que no se trata solamente de que dejemos a los empobrecidos, marginados y excluidos tirados al lado del camino sin que seamos movidos a misericordia, como en la parábola del Buen Samaritano, sino que el texto de Mateo 25 nos lleva a la visión de cómo repercute esto en la sensibilidad de Dios mismo. Dios percibe la omisión de la ayuda como si hubiéramos sido inmisericordes con Él mismo. Es la mayor llamada de atención que nos hace el Evangelio a los pobres.

Lo que no hemos hecho por uno de estos que tienen hambre, hemos dejado de hacerlo por el mismo Dios. Jesús, el experto en sufrimiento, se queda también al lado del camino, al lado de los sufrientes del mundo, cuando omitimos la ayuda. Por tanto, podemos dejar también a Dios tirado al lado del camino cuando cometemos el pecado de omisión.

La verdad es que el Evangelio a los pobres que nos deja Jesús suena con una radicalidad tan fuerte a nuestros oídos que, quizás, tenemos problemas para comprometernos en esa forma tan radical que demanda el concepto de projimidad que nos deja Jesús, nos da miedo… podríamos temblar al pensar que nuestras insolidaridades para con el prójimo son insolidaridades para con Dios mismo al que podemos dejar tirado en la estacada. Hiere a nuestra sensibilidad el pensar que estamos dejando tirado a Dios al lado del camino. Nos interpela menos el dejar tirado a nuestro prójimo, pero está en la relación de semejanza que nos habló Jesús.

Quizás es por eso que el cristianismo lo hemos ido adaptando, de forma cómoda, para que nuestra sensibilidad no se sienta tan radicalmente llamada al compromiso. En lugar de esta radicalidad en la línea horizontal del Evangelio a los pobres, en la relación de servicio al prójimo, hemos adoptado una espiritualidad un tanto desencarnada en busca de una relación más cercana con el más allá y con los ángeles, que con el prójimo que gime y grita al lado del camino implorando misericordia. Le damos la espalda en muchas ocasiones, faltando a los deberes de projimidad, sin darnos cuenta que lo que estamos haciendo es dar la espalda a Dios mismo.

Es tanta la responsabilidad y el compromiso actuante que nos demanda, tanto la fe como el Evangelio a los pobres, que nos da miedo de que trastorne todas nuestras comodidades, goces y disfrutes insolidarios. Es como si Jesús fuera demasiado lejos en sus demandas para con el prójimo, pero esto lo vemos en toda la Biblia y se resume con las palabras de Jesús en donde el amor a Dios y el amor al prójimo se ponen en relación de semejanza. Así, pues, en la situación de pobreza en el mundo, o en nuestras ciudades, cuando dejamos al prójimo desnudo, sin albergue y hambriento sin hacer nada y sin ser llamados al compromiso, estamos dejando tirado a Jesús mismo.

Es curioso que lo que el texto nos demanda es cubrir simplemente las necesidades básicas, aunque todo esto bíblicamente sea el comienzo de la búsqueda de la justicia y la denuncia del despojo de los pobres, pero el texto parece que no nos habla de ayudas excelsas, ni de sacrificios ímprobos. Nos habla de dar de comer, vestir, albergar, visitar… Es la importancia de la ayuda asistencial, aunque el proceso culmine con la búsqueda de justicia. Es la línea que va marcando el proceso de puesta en marcha de la solidaridad cristiana en el seguimiento del Evangelio a los pobres.

Esta línea del Evangelio a los pobres nos muestra la importancia y la repercusión de nuestras acciones comprometidas y liberadoras, de nuestros compromisos solidarios y, en su caso, la maldad de la omisión de la ayuda. Es tal la relación y comunión de Dios con los hombres, que la omisión de nuestras acciones de fe, le afectan profundamente. Por eso separa de su lado a los insolidarios y a los que han sido sordos ante el grito de los pobres, ante su dolor, ante su hambre.

Así, el pecado de omisión, tal y como se ve en Mateo 25, es callarse o pasar de largo ante las necesidades de los empobrecidos del mundo, de los tirados en las cunetas por falta de misericordia de tantos que dicen querer servir a Dios. El pecado de omisión, no es sólo un pecado contra el hombre, sino contra Dios. Por tanto, no hay ningún Evangelio que no pase por las líneas del Evangelio a los pobres que nos anunció Jesús. Es lo que dio identidad a Jesús como el Mesías enviado y es lo que da identidad a los auténticos seguidores de Jesús.

Así, pues, a los insolidarios y acumuladores que se ponen vestimentas religiosas y se dan golpes de pecho buscando la espiritualidad cristiana, no los creáis. Si ellos anduvieran por las líneas de la auténtica espiritualidad cristiana, deberían actuar como Zaqueo: repartir los bienes entre los más pobres.

Mateo 25 nos dice que Dios no puede salvar a los insolidarios que, pudiendo, no actuaron y dejaron en el hambre, en la desnudez y en la intemperie a sus prójimos necesitados. Son condenados por esta omisión porque, según estos textos, no es Dios quien los separa de sí, sino que fueron ellos los que dejaron a Dios tirado al lado del camino: “Lo que no hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis”.

Esto no quiere decir que la salvación sea por obras. Lo que quiere decir es que la salvación por fe implica una fe viva y actuante que sabe que creer es comprometerse tanto con Dios como con el hombre, con el prójimo.

Señor, no nos dejes gozarnos en el disfrute insolidario, no nos des alegría hasta que no entendamos las líneas que tú nos dejaste en el Evangelio que, siendo para todos, tú nos quisiste hablar de forma específica del Evangelio a los pobres.

Autores: Juan Simarro

© Protestante Digital 2011


Yemen: la Arabia infeliz

Publicado: febrero 19, 2011 en Sociedad

Isaac Bigio / Mundo al día

Los dos países árabes que más se vienen movilizando para seguir el camino de Túnez para deponer a sus dictadores son Egipto y Yemen.

En este último país, Ali Abdullah Saleh viene estando en el poder hace 32 años. Primero fue el presidente de Yemen del Norte y luego el del Yemen unido tras que éste absorbió al del Sur en 1990.

Mientras en Egipto y Túnez sólo se han dado grandes revueltas populares, en Yemen hay, además, dos insurgencias (la pro Irán del norte que defiende al 40%-45% de los yemenitas que son chiitas, y la del sur que añora su pasado «¡socialista!»).

Yemen es hoy el país más miserable y violento de la mayor península del mundo: la arábiga. Los romanos decían que ésta estaba dividida en 3: la del noroeste era la de «piedra» (la cual incluye hoy al Sinaí y Jordania); la del centro y más grande era la «desértica» (que se las dejaban a los conflictivos nómades de camellos) y la «feliz» del enverdecido suroeste (donde hoy está Yemen).

Esta última ha tenido tradicionalmente las tierras más fértiles, aunque no ha sido bendecida por las grandes religiones y menos aún por la modernidad.

En la primera Arabia se dieron los 10 mandamientos y varios hechos bíblicos y en la segunda están las ciudades más sagradas del Islam. En cambio, los que viven en la tercera están obligados a ausentarse por cortos o largos periodos de ella ya sea por su fe o por su pobreza.

La mayor riqueza de los arábigos no está en su suelo sino en su subsuelo. El oro negro se encuentra debajo de la Arabia desértica (sobre todo en su costa este en el golfo Pérsico), pero no tanto debajo de la Arabia verde. Yemen tiene petróleo, pero, a diferencia de todos sus vecinos, sus reservas son pocas y se están agotando.

Yemen parece haberse convertido en la Cenicienta de su península. De los 8 estados que la componen, ésta es la única república, el resto son monarquías.

Los 24 a 28 millones de yemenitas podrán ser la nación más numerosa de su península, pero también son la más paupérrima. El ingreso promedio anual de un yemenita es el de mil dólares, 80 veces menos que el de Qatar. Arabia Saudita, su mayor vecina, produce entre 40 a 60 billones de dólares, unas 20 veces más que Yemen.

Mientras un quinto de la población saudita (y mucho más dentro de los emiratos del golfo) son trabajadores inmigrantes sin derechos ciudadanos, Yemen exporta mano de obra por doquier. Una de sus mayores «producciones» es la de bebés (un promedio de 6 por cada mujer; 3 veces más que en el golfo), debido a la alta tasa de mortandad infantil.

Yemen es la patria de la familia Bin Laden, la cual expresa la contradicción de su propio entorno. Mientras Osama lidera la mayor red de terror islámica antioccidental, muchos de sus parientes se han súper enriquecido con el boom de la construcción que ha hecho que en casi todos los países de la península arábiga (menos Yemen) se edifiquen los rascacielos más altos, lujosos y hasta movibles del planeta.

Diario el Correo-Perú.

Al César lo que es del César…

Publicado: febrero 18, 2011 en Sociedad

Extraño más que nunca a mi querido Perú, pero me alegro en sumo grado no estar allí en esta temporada de elecciones, escuchando at nauseam las propagandas electorales—más bien electoreras; viendo toda la ciudad afeada por carteles, pancartas, pintarrajos y las fotografías de tanto vivo quienes por más que expongan su mejor sonrisa, no pueden esconder la evidente nariz de Pinocho que les afea el alma. Lo peor: la asquerosa, mentirosa, sínica y barata demagogia de la mayoría de los candidatos y candidatas.

¿Que así es la democracia? Pues no Señor. Mal de muchos, consuelo de tontos. Les gusta que sea así a los oportunistas, arribistas, mercenarios de la política, interesados en llegar al poder para servirse de él en todo lo que puedan, menos servir al pueblo. La democracia no es así, o no debería ser así.

La democracia está así porque  la mayoría popular no ha madurado aun o no ha despertado del marasmo en el que el pasado la ha adormecido.

La democracia está así porque en esa inmadurez o adormecimiento el pueblo olvida fácilmente las mentiras y patrañas que los candidatos cometieron en otras oportunidades. El pueblo tiene flojera de hacer una evaluación profunda y consciente al trabajo de los que se acomidieron a gobernar el país.

La democracia está así porque parte del pueblo en su inmadurez y adormecimiento perdona los latrocinios y crímenes de lesa humanidad que los candidatos o sus antecesores cometieron, muchas veces impunemente.

La democracia esta así porque algunos recibieron unas cuantas monedas, o  un favor, o una migaja de pan que les cayó a la mano del suculento botín de aquellos mañosos sinvergüenzas que son muchos de los políticos profesionales u oportunista.

La democracia está así, porque la mayoría del pueblo cree que las obras de los presidentes, ministros, congresistas, alcaldes, etc., son favores que estos le hacen al pueblo. Pues no es así. Los políticos postulan por que quieren o se sienten capaces. El pueblo los elije para que hagan su trabajo por el cualse les paga y no poco. El trabajo de ellos es mejorar la calidad de vida para todo el pueblo; para eso se les paga de la misma manera que se nos paga a nosotros por cumplir con nuestro trabajo. Con la gran diferencia que a eso señores, por cumplir con su deber, el pueblo no solo les paga un salario bastante envidiable, sino que tienen muchísimos otros beneficios, dizque porque son padres y madres de la patria. Hasta donde yo sé, un verdadero padre o una verdadera madre se sacrifica por sus hijos y les da a ellos lo mejor que puedan, sin esperar nada a cambio. Yo a mi padre y a mi madre no les pagué con otra cosa que no sea mi gratitud y ellos se sintieron más que satisfechos con ello. De estos me siento sumamente muy orgulloso, pero de muchos de aquellos siento asco y vergüenza.

Pero sobre todo, la democracia esta así porque la educación no está en el primer ni en el segundo y en muchos casos ni en el tercer lugar de las escala de valores de la mayoría de las familias peruanas. Es esa falta de conocimiento, de preocupación por una buena información, hace que  la mayoría de peruanos sean presa fácil de la melosa retórica electorera con la que son engañados.

La democracia peruana—y latinoamericana—necesita una cura de confianza que la ha perdido después de siglos de mentiras, robos y crímenes. La democracia peruana necesita de hombres y mujeres probos que renuncien, en nombre de la democracia, a todos esos exagerados emolumentos y beneficios que no hacen más que atraer a oportunistas como la miel a las moscas. La democracia peruana necesita de hombres y mujeres con conciencia clara y limpia que renuncien a la inmunidad parlamentaria y se sometan de inmediato al fuero judicial para demostrar su inocencia, pues, quien nada debe nada teme. La democracia peruana necesita de hombres y mujeres honrados que dejen revisar sus valijas, como cualquier otro ciudadano, cada vez que viajen, pues, si no hay nada que esconder no hay nada que temer. La democracia peruana necesita de un congreso que sea renovado por tercios cada dos o tres años, el que no trabaja que se vaya a su casa. Solo estas medidas podrán hacer que la democracia peruana sea lo que una verdadera democracia debe ser: por el pueblo, con el pueblo, para el pueblo.

Pero como las cosas hoy distan mucho de ser así, me alegro no estar en el Perú en esta temporada electoral.

Rev. Pablo B. Espinoza