Archivos de la categoría ‘Iglesia’

Tercer Domingo de adviento

Publicado: diciembre 11, 2010 en Iglesia

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NUEVA YORK, 05/12/2010 (Associated Press, La Razón/ ProtestanteDigital.com)

Las asociaciones de ateos de Estados Unidos reabren y recrudecen su lucha contraria a la fe de los creyentes cristianos, mediante una nueva campaña publicitaria en las semanas previas a la celebración de las fiestas navideñas.

El ateísmo revive por Navidad. En estas fechas próximas a las celebraciones tradicionales navideñas, se reabre el debate fe cristiana-ateísmo en Estados Unidos, tras la publicación de un cartel de “contraprogramación navideña” promovido por una conocida asociación de ateos.

«Tú sabes que es un mito», reza un eslogan que destaca sobre la escena de un belén navideño al que se dirigen las siluetas de tres figuras montadas en camellos. Así de contundente se ve el mensaje del cartel que promueve el grupo «Ateos Americanos», que concluye: «Esta temporada, celebra la razón» (y no la fe o la religión, se sobreentiende).

David Silverman, presidente de la asociación que ha puesto en marcha esta última campaña, asegura que el mensaje que ya se está publicando en diferentes medios de comunicación y publicitarios desde esta pasada semana durará hasta la misma Navidad.

Silverman asegura que el cartel tiene como propósito que las muchas personas que celebran la Navidad cuando en realidad no creen en Dios, no se vean «obligadas» a participar de los rituales religiosos. «Cada año se culpa a los ateos de hacer la guerra a la Navidad, aunque no hagamos nada. Este año hemos decidido darle a la derecha religiosa una idea de lo que realmente puede parecerse una guerra», añade.

Este mensaje de confrontación está provocando en Estados Unidos reacciones que van desde la ira hasta la burla, pasando por la indiferencia.

Una de los múltiples voces que ha querido recoger el guante lanzado por esta campaña, es la de Daled Amos en su blog de análisis político internacional: «Declararle la guerra al cristianismo en el siglo XXI no es tan arriesgado como a Silverman le gusta pensar. Si quisiera probar suerte, su siguiente campaña podría ser durante (y contra) el Ramadán, eso sí que sería toda una declaración de guerra digna».

Aunque en una cosa tiene toda la razón la campaña atea: muchos celebran la Navidad sin ninguna relación con el sentido espiritual que la originó.

Por eso otra firma que ha criticado el cartel, la de Kathryn Jean López, ha escrito en «National Review»: «Irónicamente, el cartel puede servir para recordar a los auténticos cristianos la verdadera razón de esta época» navideña.

REACCIÓN CATÓLICA

Y como ocurre en cualquier campaña de marketing, ya existe una respuesta. La Liga Católica de EEUU ha lanzado su propio cartel, instando a los viajeros y transeúntes que pasan ante ellos con un mensaje contrario al del ateísmo: «Tú sabes que es real. En este tiempo celebra a Jesús. Feliz Navidad”. También acompañando el texto con una imagen de José, María y el niño.

MÁS CAMPAÑAS ATEAS

«Los adultos que tienen amigos imaginarios son estúpidos», decía el texto de otra campaña; en la que también se utilizaba un cartel de la señal de tráfico de “prohibido” junto con los símbolos de la cruz, la estrella de David y la media luna. «Dios quiere explotación, que su voz sea escuchada, y quiere la propagación de enfermedades que nunca serán curadas», se puede escuchar en el vídeo promocional.

Estos ejemplos expresan el debate que existe entre ateos y creyentes, con la libertad religiosa y de expresión por medio. También posiblemente exista un fondo de combate contra la derecha política norteamericana, con una batalla que en vez de librarse en el terreno político se lleva al de las creencias religiosas.

Fuente: Associated Press, La Razón. Edición: ProtestanteDigital.com

El evangelio a los pobres: retazos

Publicado: diciembre 11, 2010 en Iglesia

JUAN SIMARRO

Retazos del evangelio a los pobres (I)

Con este tema, RETAZOS DEL EVANGELIO A LOS POBRES, comenzamos una nueva serie que espero motive a mis lectores a seguir preocupándose y ocupándose en los temas de la pobreza en el mundo.

Durante algo más de un año he estado escribiendo mi última serie: “LA POBREZA: Escándalo y vergüenza humana” que espero os haya servido de concienciación ante las problemáticas del mundo en relación con la pobreza y exclusión social.

Esta serie va a ser diferente porque no vamos a narrar la pobreza en el mundo, sino que vamos a fijarnos en Jesús, Jesús en relación con la pobreza, con los pobres de la tierra. Será por tanto, una serie basada fundamentalmente en los Evangelios. Sí. Sólo en los Evangelios. En estos textos es donde, con más cercanía, podemos tener un encuentro con ese Jesús que nos deja tantos retazos del Evangelio a los Pobres.

No vamos a tocar el concepto de Evangelio a los pobres como un simple enunciado, ni solamente como algo que Jesús dijo en un momento acordándose de los pobres, sino que vamos a tomar este concepto de Evangelio a los pobres como algo dinámico, como algo que comprometió a Jesús en todo su ministerio, como una forma de vivir, actuar y comunicar Jesús su Evangelio, como una forma de enseñarnos e instruirnos en el servicio a aquellos que, despojados y empobrecidos, han quedado tirados al lado del camino. Recordad el título de uno de mis libros: “JESÚS, Evangelio de Dios a los pobres”.

Nos centraremos en los Evangelios. No vamos a tocar ningún otro libro de la Biblia. Nos vamos a sumergir en las palabras de Jesús, hasta tocar fondo. Espero que me acompañéis en esta inmersión. Siempre bajar a las profundidades tiene el riesgo de sentirse interpelado por Jesús mismo, pero desde allí, quizás, podamos contemplar la grandeza del compromiso del Evangelio a los pobres.

Así, pues, asumo en esta serie la responsabilidad de comentar las palabras de Jesús, no tanto de interpretar… sin miedo. Yo creo que, muchas veces, las palabras y compromisos de Jesús en torno a la pobreza, se comentan poco o se reinterpretan desde posicionamientos espiritualistas que hacen un evangelio que sólo mira hacia arriba, un evangelio que queda descafeinado, un evangelio que se adecua a los intereses de los religiosos y de los poderosos de la tierra, pero que no es la línea del auténtico Evangelio de Jesús.

El Evangelio de Jesús, el auténtico y único, es un Evangelio que toma al grupo de los pobres como destinatario específico de estas Buenas Noticias: “A los pobres les es anunciado el Evangelio”, “por cuanto el Señor me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres”. Aunque tengo que afirmar, para quitar dudas, que, realmente, el Evangelio es para todos… pero los pobres son un destinatario específico. ¿Por qué?

También quiero advertir que no se confundan conmigo los que, sin más, al tratar estos temas, me quieren ubicar en algún tipo de corriente teológica. El que me ubiquen o no, me resulta un tanto indiferente. Yo voy a trabajar desde el texto bíblico. Más aún, desde la sensibilidad evangélica o protestante, que es la sensibilidad en la que me he criado, desde la que he nacido a la vida espiritual y al compromiso cristiano.

Ubicadme donde queráis. Yo me siento libre ante el Altísimo. Libre de toda Teología, aunque no rechazo y estimo las teologías que se han acordado de forma central y especial de los pobres de la tierra… Como hizo Jesús. Mi conciencia queda al desnudo ante el Dios de la Biblia, ante el Jesús de los Evangelios.

La única línea teológica de esta serie se resume así: Jesús, los Evangelios y yo. Así, pues, en esta serie no voy a usar bibliografía ninguna. Quedaremos solos en el silencio y en la escucha, los Evangelios y yo. Mi conciencia ante los Evangelios. Mi mente serena y quieta para ir dejando hablar al texto bíblico ante mi deseo de aprender, de dejarme enseñar por las palabras de Jesús. Creo que va a ser una experiencia fundante e imprescindible de la vivencia que deseo tener de la espiritualidad cristiana ante estos temas.

Así, pues, cuando leáis estos artículos, desnudad también vuestra conciencia, dejad prejuicios, incluso los teológicos. Intentemos ver los textos bíblicos, las palabras de Jesús en su pureza, en su nitidez y claridad. Si os sentís interpelados por las palabras de Jesús, no deis la espalda a esa interpelación, sino hacedle frente. Responded a esa interpelación en compromiso. Os convertiréis en agentes de liberación del Reino para acercar su justicia al mundo… un mundo injusto, de escándalo y de vergüenza como hemos visto en la serie anterior.

Pensad también que estos escritos se lanzan, de alguna manera, desde Misión Evangélica Urbana en Madrid y su lucha contra la pobreza. Si yo no hubiera tenido esta experiencia, ya de veinticinco años entre los pobres de la tierra, no escribiría de esta manera, ni lanzaría las denuncias que, de vez, en cuando, lanzo. Mi trabajo en Misión Urbana es, simplemente, una forma de ser coherente con mi fe, con lo que creo, con el Jesús que se comprometió hasta la muerte tanto con los pecadores como con los pobres, con los proscritos, los leprosos, los paralíticos, los hambrientos, los ignorantes, los tildados de pecadores… Los valores del Reino no fueron apocalípticos, ni sólo para el más allá. Esos valores estaban comprometidos, tremendamente comprometidos, con los pobres de la tierra, los injustamente tratados, los que sufren.

No en vano los profetas nos presentan a Jesús como “experto en sufrimiento”. Acompañadme en estas temáticas. Caminaremos juntos atrapando, de una forma sencilla, esos retazos del Evangelio a los Pobres que nos dejó Jesús. Y tú, Señor, ayúdame a no traicionar tu Evangelio.

Juan Simarro es Licenciado en Filosofía, escritor y director de Misión Evangélica Urbana de Madrid

© J. Simarro. ProtestanteDigital.com (España, 2010).

Juan de Valdés huye de la Inquisición

Publicado: diciembre 11, 2010 en Historia, Iglesia

CÉSAR VIDAL


De algunos mitos difundidos sobre el protestantismo (VI): En España no hubo Reforma (3)

En agosto de 1531, Juan de Valdés ya se encontraba en Roma. Se trata de un dato que conocemos por una carta que el día 26 de ese mes Juan Ginés de Sepúlveda dirigió a su hermano Alfonso de Valdés y en la que se comentaba el hecho.

Muy posiblemente, su llegada a la capital italiana se había producido varias semanas antes. Durante unos meses no se sabrá nada de un Juan de Valdés al que la Inquisición española seguía buscando con ahínco.

Finalmente, el 3 de octubre de 1532, el papa Clemente VII –no precisamente un simpatizante de España- extendió a Juan un salvoconducto para que viajara sin ningún tipo de dificultades al encuentro de su hermano Alfonso. Juan de Valdés aprovechó el salvoconducto e intentó reunirse con su hermano Alfonso. No lo consiguió. Tan sólo tres días después de que el papa le otorgara el mencionado documento, Alfonso moría en Viena víctima de la peste.

Juan se encontró con la corte imperial en Bolonia, pero no permaneció en ella. Decidió, por el contrario, regresar a Roma y quedarse cerca del papa que, al parecer, constituía una vecindad menos arriesgada que la de los servidores de la iglesia católica en España.

No permaneció mucho tiempo empero en la corte pontificia. La ciudad de Nápoles le brindó un cargo de archivero y lo aceptó. Pero tampoco este nuevo lugar lo retendría. Por razones que desconocemos, la ciudad le invitó a abandonar el puesto que le había ofrecido aunque le entregó la cantidad de mil ducados. Valdés optó entonces por dirigirse una vez más a la corte papal.

Esta nueva permanencia de Juan de Valdés en Roma duró hasta la muerte del papa Clemente VII. Le sucedió en el trono pontificio Pablo III, un papa claramente favorable al emperador Carlos V, y Juan decidió abandonar la ciudad.

En 1535, Valdés se estableció en Nápoles, la ciudad donde permanecería hasta su muerte. En los años futuros iban a conjugarse en Juan de Valdés todas las facetas especialmente atractivas de su personalidad y de su obra.

El Valdés humanista e interesado en la cultura daría lugar al Diálogo de la lengua, una de las obras cumbres del Renacimiento español en que se abordan distintos aspectos relacionados con la lengua castellana utilizando la forma del diálogo.

El Valdés interesado por los asuntos políticos se convertiría desde 1537 en veedor de los castillos de Nápoles escribiendo a la vez un conjunto de misivas en las que expresaría su visión preocupada por las acciones llevadas a cabo por el gobierno imperial.

Finalmente, el Valdés interesado en la reforma de la iglesia católica y, mediante ella, de la sociedad, escribirá en la ciudad italiana sus obras teológicas más importantes desde las Ciento diez consideraciones divinas a los comentarios sobre el Evangelio de Mateo o los Salmos. Esta última circunstancia resulta especialmente comprensible si tenemos en cuenta que en Nápoles precisamente Juan de Valdés conocería a Julia Gonzaga, la sobrina del cardenal Gonzaga. La dama, bella e inteligente, le pondría en contacto con personas de cierta talla intelectual que se reunían periódicamente a leer y estudiar la Biblia en sus domicilios.

A esas alturas, Valdés, Gonzaga y buena parte de sus compañeros no eran sino protestantes encubiertos. El propio Valdés creía cada vez menos en la posibilidad de una Reforma que surgiera del interior del aparato católico.

Así, en su correspondencia podemos ver referencias a su falta de fe en que el concilio futuro -el que luego se celebraría en Trento- cerrara el abismo abierto entre católicos y protestantes. El 19 de abril de 1536 escribió, por ejemplo, a Julia Gonzaga indicándole que el emperador era un “pobre príncipe (que) no advierte que es tiranizado por dos bestias” y punto seguido añadía :
“Lo que ahora se necesita es paciencia hasta que Dios disponga, pues sólo Dios sabe como marcha todo”

Su pérdida de confianza en la acción imperial sólo había precedido en unos meses a su desengaño ante las acciones del papa. El 1 de enero de 1536, por ejemplo, escribió al cardenal Gonzaga quejándose de la manipulación llevada a cabo por Paulo III y de la papanatesca buena fe del pueblo en sus palabras :
“Aquí, creen lo que el Papa dice sobre el concilio como si fuera uno de los evangelistas”

No se equivocaba Juan de Valdés en su pesimismo. El papa no tenía voluntad de transigir, escuchar o tolerar a los disidentes religiosos sino de vencerlos. Por otro lado, su único posible contrapeso, el emperador, carecía de la altura suficiente para comprender la trascendencia de la situación y actuar en consecuencia.

En julio de 1541, Juan de Valdés exhaló su último aliento en Nápoles. Si triste es la muerte hay que reconocer que, sin embargo, la suya no pudo ser más oportuna. El 8 de enero de 1542 una Bula renovó y reforzó la Inquisición romana. El documento papal pretendía aplastar a los que consideraba heterodoxos y, en buena medida, lo consiguió. De los amigos de Valdés, algunos -como Pierpaolo Vergerio, obispo de Capodistria, que se convirtió al luteranismo o Pedro Mártir Vermigli que se identificó con el calvinismo- huyeron y terminaron por pasarse al campo protestante convencidos de que nunca habría una reforma realmente evangélica en el seno de la iglesia católica. Otros – como Pietro Carnesecchi – se convirtieron en víctimas inmediatas de la Inquisición. La propia Julia Gonzaga formó parte de un conventículo protestante que se reunía de manera clandestina y del que formó parte el artista Miguel Ángel al que algunos, muy erróneamente, insisten en presentar como un paradigma del arte católico. Sólo su muerte libró a Julia de ser juzgada por la Inquisición y sufrir la suerte de Carnesecchi. Por lo que se refiere a Miguel Ángel, acabó retratándose como Nicodemo, el judío timorato que ocultaba su condición de discípulo de Jesús.

En España, por su parte, Miguel de Eguía, el impresor del Diálogo de Doctrina cristiana, se vería obligado a comparecer ante la Inquisición por sus vinculaciones con los erasmistas de Alcalá.

Se trataba, sin embargo, más de un principio que de un final. Veamos algunos botones de muestra en la próxima entrega.

Continuará

Artículos anteriores de esta serie:

1 Juan Calvino y la Inquisición

2 Enrique VIII y los protestantes ingleses

3 Inglaterra y María la sanguinaria

4 Cisneros ¿precursor de la Reforma?

5 Juan de Valdés y la Reforma en España


César Vidal es escritor, historiador y teólogo

© C. Vidal, Protestante Digital.com (España).


Mensaje Navideño 2010 del Obispo Presidente Mark Hanson

¡Qué hermosos son, sobre los montes, los pies del que trae buenas nuevas; del que proclama la paz, del que anuncia buenas noticias, del que proclama la salvación, del que dice a Sión: “Tu Dios reina”! Isaías 52:7.

Cuando nació Jesús, mensajeros celestiales alteraron la paz de la noche en (el cielo de) Judea para cantar alegremente y proclamar que «Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor». ¡Buenas noticias llenas de gran júbilo! Los humildes pastores fueron entonces los primeros y más entusiastas heraldos de la llegada del Salvador prometido, y hoy la alegría por el nacimiento de Jesús llena cada espacio de esta temporada.

Es cierto, a veces en el Estados Unidos moderno la algarabía comercial y cultural de la temporada parece ahogar el canto de los ángeles y las jubilosas nuevas de los pastores. Pero el majestuoso mensaje de la salvación de Dios no puede ser silenciado. Algunos lamentan en voz alta que el mundo no desea escuchar el mensaje del Evangelio, pero en esta temporada muchas personas son las que nos llaman a unirnos a ellas. «Cristianos y cristianas, canten con nosotros. Vengan con sus cantos de Navidad, de Jesús». Quizá unos cuantos quieran callarlos, así como hubo quienes después trataron de silenciar a Jesús y su mensaje sobre la asombrosa y revolucionaria misericordia de Dios, incluso hasta recurrir a la crucifixión.

Si es así, entonces esa es aún mayor razón para participar de la conmoción y algarabía, para olvidarse de las inhibiciones, para unirse al canto de los ángeles y al estallido de alegría desinhibida de los pastores: ¡Ha nacido Jesús, el Salvador!

¡Escucha! Tus centinelas alzan la voz, y juntos gritan de alegría, porque “ven ¡ahí viene tu Salvador»! Isaías 52:8; 62:11.

Mark S. Hanson

Obispo Presidente

Iglesia Evangélica Luterana en América


El reverendo Paull Spring, obispo de la Iglesia Luterana de América del Norte, es uno de los líderes de las comunidades religiosas en los Estados Unidos que publicó una carta abierta Lunes, 06 de diciembre, defender el matrimonio tradicional. 

«La Protección del Matrimonio: Un compromiso compartido» es una carta abierta firmada por líderes religiosos de diferentes comunidades religiosas en los Estados Unidos que expresa un compromiso compartido para proteger el matrimonio en nuestra sociedad como la unión entre un hombre y una mujer.

Mons. Timothy M. Dolan, arzobispo de Nueva York, firmó como presidente de la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos, el organizador de los esfuerzos inter-religioso. Dijo que las parroquias católicas romanas se les pide que compartan la carta a los católicos de América mediante su inclusión en los boletines de la parroquia para compartir con los fieles.

El reverendo Matthew C. Harrison, Presidente de la Iglesia Luterana-Sínodo de Missouri, y la mayoría de el reverendo Robert Duncan, el arzobispo de la Iglesia Anglicana en América del Norte, fueron algunos de los otros líderes religiosos que firmaron la carta. Los firmantes incluyen a los líderes católicos romanos, ortodoxos, anglicanos, protestantes y evangélicas grupos cristianos, judíos ortodoxos, y otras tradiciones religiosas.

«El matrimonio es la unión permanente y fiel de un hombre y una mujer. Como tal, el matrimonio es la base natural de la familia. El matrimonio es una institución fundamental para el bienestar de toda la sociedad, no sólo las comunidades religiosas «, dice la carta.

«Como líderes religiosos a través de comunidades de diferentes credos, nos unamos y afirmamos nuestro compromiso común de promover y proteger el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. Honramos el único amor entre esposos y esposas; el lugar indispensable de los padres y madres, y los correspondientes derechos y la dignidad de todos los niños.

«El matrimonio lo define es un gran bien en sí mismo, y también sirve al bien de los demás y la sociedad en innumerables maneras. La preservación del significado único del matrimonio no es un interés especial o limitada, pero sirve al bien de todos. Por lo tanto, invitar y alentar a todas las personas, tanto dentro como fuera de nuestras comunidades de fe, que nos apoyen en la promoción y la protección del matrimonio como la unión de un hombre y una mujer, «el estado de los líderes religiosos.

La carta es el resultado de los debates entre los líderes de una gran variedad de religiones representadas en nuestra nación. En el contexto de los intentos legales y legislativas para redefinir el matrimonio en formas que son contrarias a la razón y la convicción religiosa, los dirigentes decidieron que sería importante y útil para dar a conocer su compromiso común de defensa del matrimonio como una institución que es fundamental para la salud de nuestra sociedad.

«Es significativo que los líderes religiosos de diversas comunidades cristianas y de otras tradiciones de fe han sido capaces de trabajar juntos para afirmar y defender la intención de Dios para el matrimonio y su importancia para nuestra sociedad», dijo el obispo de primavera.

«» Nosotros creemos y confesamos que el matrimonio de hombre y mujer es una institución creada y bendecida por Dios. Desde el matrimonio, Dios forma a las familias para servir como los cimientos de toda la civilización humana y la comunidad, «dijo el Obispo de primavera, citando la confesión común confirmada por la Iglesia Luterana de América del Norte. «Junto a todos los fieles cristianos, luteranos han afirmado esta concepción tradicional del matrimonio de casi 500 años.»

«El amplio consenso reflejado en esta carta – a través de grandes divisiones religiosas – es claro: La ley del matrimonio no se trata de imponer la religión de nadie, sino de proteger el bien común de todos», dijo el Arzobispo Dolan. «La gente de cualquier fe o la fe no puede reconocer a todos los que cuando la ley define el matrimonio como entre un hombre y una mujer, que obliga jurídicamente a una madre y un padre a sus hijos entre sí y, lo que refuerza la célula fundamental de la sociedad humana.»



Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres” (Lucas 2:14 RV95)

En este período en el que nos acercamos al final del Decenio para Superar la Violencia (DSV) y nos proyectamos con entusiasmo hacia la Convocatoria Ecuménica Internacional por la Paz (CEIP), que tendrá lugar en Kingston (Jamaica), del 17 al 25 de mayo de 2011, es bueno detenerse a reflexionar sobre los momentos de paz y violencia que ha vivido nuestro mundo en estos diez años pasados.

Lamentablemente, a pesar de los esfuerzos constantes de la humanidad, hemos sido testigos de la continuación de la violencia, las hostilidades, la injusticia, el odio y la opresión en todo el mundo, e incluso en muchos casos de su intensificación. Las esperanzas y las proclamaciones de las últimas décadas que suscitó el tercer milenio como era de paz, reconciliación, solidaridad, justicia y hermandad entre los seres humanos parecen actualmente un sueño pueril. Y, sobre todo ahora, cuando estamos en medio de una crisis financiera sin precedentes, cuando millones de personas en todo el mundo se ven afectadas en su vida diaria por la economía globalizada, toda esperanza de un futuro mejor parece carecer de sentido.

Como muchos dirigentes religiosos han observado, la presente crisis no es sólo una crisis del sistema financiero de los países desarrollados, que se pensaba habría de promover de forma duradera un buen nivel de vida, ni una crisis sistémica del propio capitalismo.  En realidad, la crisis tiene profundas raíces morales, espirituales y éticas.  Es la misma crisis de valores que condujo al mundo a enfrentarse en nuestros días con los peores problemas de su historia, y que constituye una gran amenaza para cada ser viviente en la Tierra.

La paz no está en peligro actualmente a causa de las guerras entre países o de la opresión de los pobres y de los vulnerables.  Desde hace muchos años, se está librando otra “guerra”: la profanación de la Creación de Dios, inducida por nuestra avidez de más recursos naturales y energía, por los beneficios excesivos de las empresas multinacionales, el aumento de la producción industrial del mundo, y el excesivo consumo de bienes sin tomar las debidas previsiones.

Desde hace años, muchos científicos nos han estado alertando acerca de los resultados de esa “guerra” que se está librando.  Día a día, año tras año, sufrimos el cambio climático, que ya afecta a la forma de vida de muchas personas en todo el mundo e incluso amenaza su supervivencia. El calentamiento global está a la vuelta de la esquina, dado que el promedio de las temperaturas de las dos últimas décadas ha sido el más elevado que se haya registrado hasta ahora; más y más especies de la fauna y la flora están en peligro de extinción debido a la incidencia de la actividad humana; la búsqueda de agua limpia y fresca ha pasado a ser en muchos lugares una cuestión de vida o muerte; bellísimos paisajes están en peligro de destrucción; los refugios ecológicos están en aumento, y algunos piensan que deberían llegar a unos 200 millones en 2050.

Como parte del programa del DSV, pequeños equipos ecuménicos, las “Cartas Vivas” han viajado por varios países durante los últimos años, expresando su solidaridad con las comunidades que se debaten con la violencia en sus diversas formas. En mayo pasado una delegación de “Cartas Vivas” visitó a las iglesias, las organizaciones ecuménicas y autoridades de la sociedad civil de Fiji, con objeto de expresar su solidaridad con las comunidades que luchan contra los efectos del cambio climático, y señaló a la atención de todo el mundo sus catastróficas consecuencias.

Vale la pena mencionar que la población del Pacífico, que ha sido la que menos ha contribuido a esa amenaza mundial, ya está sufriendo sus efectos. La subida del nivel del mar como resultado del derretimiento de los glaciares de las regiones polares, la erosión de las costas, y los cada vez más frecuentes y devastadores tifones y huracanas en esa región están poniendo en peligro su futuro.  En Viwa, una isla muy pequeña del Sudeste de Fiji, ¡los 110 habitantes han sido testigos de la pérdida de cuatro hectáreas de tierra cultivable desde 2002!

Las autoridades gubernamentales se han visto obligadas a trazar planes para futuros reasentamientos forzosos de todas las comunidades en otros países, a pesar de la comprensible oposición de sus ciudadanos a abandonar el lugar de sus antepasados y a pasar a ser refugiados en tierras extranjeras.

La población del Pacífico está tratando de dar a conocer mejor su situación al mundo, pero lamentablemente el mundo parece no querer conocer esa realidad. Los participantes de Fiji en la Conferencia de las Partes (COP) 15 expresaron a los delegados y delegadas de “Cartas Vivas” su frustración ante los escasos logros alcanzados por la Conferencia, en contradicción con las grandes expectativas del mundo, así como la falta de una firme voluntad de los principales contaminadores de tomar todas las medidas que se necesitan.

¿Durante cuánto tiempo hemos de negarnos a ver los resultados de nuestras acciones? ¿Nos hemos preguntado acaso a nosotros mismos si aún tenemos tiempo para seguir haciendo la vista gorda a las señales de alerta de la naturaleza? o ¿pensamos realmente que nuestras acciones sólo afectarán a otras personas lejos de nosotros? En tanto joven cristiano que está preocupado por la difícil encrucijada en que se encuentra nuestro planeta, deseo unir mi voz a la de la población de Viwa y pedir a la comunidad cristiana mundial, y, en particular a aquellos que se reunirán en Jamaica, que eleven la conciencia del mundo sobre la amenaza del cambio climático.

La destrucción de la Creación es el último pecado cometido por la humanidad contra Dios Él que creó el mundo ex amore y nos hizo señores y ministros.  “Tomó, pues, Dios al hombre y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo cuidara” (VRV95 Génesis 2:15). Sin embargo, en lugar de ser señores y ministros nos transformamos en violadores y maltratadores, destruyendo así nuestra paz con Dios y con su Creación, nuestro único hogar. Así pues, es un imperativo que las iglesias hagan ahora un llamamiento al arrepentimiento. Es importante entender que nuestras opciones políticas, nuestro crecimiento económico, nuestra prosperidad y nuestro desarrollo afectan en proporciones alarmantes a otras partes del mundo y a su población.

No es momento de mostrarnos pesimistas, no podemos hacerlo. En cambio, es un tiempo en el que estamos llamados a ser la voz profética del mundo. AHORA es el momento de que la comunidad mundial tome y ponga en práctica decisiones políticas serias, cuya prioridad no sea el crecimiento incontrolable de los mercados internacionales que se opone a la calidad de la vida humana y la preservación del medio ambiente, sino el equilibrio entre el crecimiento financiero y la continuación sostenible de nuestra existencia y de las futuras generaciones, en armonía con la naturaleza. AHORA es el momento de adoptar una nueva forma consciente de vida, con una nueva moralidad en todos los aspectos de la vida y la actividad humanas. AHORA es el momento de promover una forma de vida que respete y proteja el carácter sagrado de la Creación, promueva la dignidad y la equidad entre los seres humanos, y fomente la ecojusticia para todos los seres humanos y todas las criaturas vivas.

Nikos Kosmidis
Echos – Comisión de la Juventud del Movimiento Ecuménico
Miembro de la delegación de “Cartas Vivas” que visitó el Pacífico