Sajan, un tendero de una tienda de alimentos, pesa el azúcar para los clientes en la aldea de Meeran Pur. Allí, las mujeres iniciaron una huelga por los bajos salarios que no les permitían adquirir comida para sus familias. AKHTAR SOOMRO (REUTERS)
La colectora de algodón, Azeema Khatoon, justo antes de empezar la colecta en el poblado de Meeran Pur, al norte de Karachi (Pakistán), el pasado 26 de septiembre de 2014. Las mayor parte del medio millón de productores de algodón en aquel país son mujeres y trabajan por menos de 2 dólares al día. Los activistas defensores de los derechos laborales denuncian que a menudo son explotadas por sus capataces, quienes suelen retener sus salarios y las acosan sexualmente. El año pasado, un grupo de unas 40 empeladas de este sector en una zona rural hicieron algo inaudito para ellas hasta entonces: se declararon en huelga para quejarse de sus bajos salarios, que no les daban para cubrir la alimentación familiar.
Un niño empuja un carro tirado por burros cargados con fardos de flores de algodón recogidos por las mujeres. AKHTAR SOOMRO (REUTERS)
Un hombre fumiga con pesticida un campo de algodón. AKHTAR SOOMRO (REUTERS)
Un niño comprueba las flores de algodón en bruto en el punto de recogida en Meeran Pur.
Tulsi clasifica flores de algodón mientras está sentado en una cama de cuerda en las instalaciones de su casa. AKHTAR SOOMRO (REUTERS)
Una olla de leche cubierta con un cuenco y metida en un agujero en la pared. Este es el sistema para almacenar la leche en una casa que pertenece a la familia de un recogedor de algodón.
Un hombre toma notas mientras que otros llevan un manojo de flores de algodón colgadas de una balanza.
Un niño que trabaja como colector en el campo sonríe al ser fotografiado en la calle de su pueblo.
Un niño porta un manojo de plantas de algodón secas para utilizar como combustible para cocinar.
Tangoo, una de las trabajadoras de este sector, alimenta a sus búfalos en el exterior de su casa.
La humilde vivienda de un recolector de algodón en Meeran Pur (Pakistán).
AKHTAR SOOMRO (REUTERS)
Interior de la vivienda de un recolector de algodón, donde se ven utensilios colocados en un estante en una pared de barro adornada con carteles de estrellas de Bollywood. AKHTAR SOOMRO (REUTERS)
Laali, de once años, porta flores de algodón recogidas junto a su familia.
Sadori, un recolector de 35 años, prepara una comida en su casa por la noche después de trabajar en los campos de algodón. AKHTAR SOOMRO (REUTERS)
Un grupo de mujeres rurales del sector del algodón escuchan las enseñanzas durante el curso de liderazgo impartido por la SCF.
Beena Hussain imparte un taller de liderazgo y defensa de las propias habilidades personales a las recolectoras. El curso fue organizado por la Fundación de la Comunidad Sindh (SCF) en la aldea de Meeran Pur el pasado 23 de noviembre de 2014.
Tulsi, una de las trabajadoras del sector, toma su comida a base de arroz hervido en su casa.





















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