Paseando ídolos

Publicado: abril 24, 2011 en Iglesia, opinión, Sociedad

Yolanda Tamayo
Mi querido Jesús: hoy han querido hacerte un favor.

21 de abril de 2011

Han dispuesto darte un paseo por entre las calles jubilosas de la ciudad, que de forma sorprendente, en estos días recuerda tu nombre. Olvidado estás todo el año, pero hoy, devotos de una frágil y perecedera fe, quieren exponer una imagen de quien dicen ser tú , sacarla de su soledad diaria y pasearla por avenidas y calles para ser escoltada por la multitud clamorosa.

¡Allá van tras algo inerte! Entonando estériles rezos, sintiendo como la emoción los sacude haciendo que sus mentes estén hoy presas de ti.

Pero sé que mañana , cuando la fiesta solemne concluya, acabarás de nuevo en un frío templo para ser visitado de domingo a domingo, adorado en forma de imagen en la que muchos pondrán su confianza, admitiendo que esa inmóvil estatua eres tú mi buen Pastor.

No quisiera criticar sus actos, pues no me considero apta para juzgar corazones. Lo que si deseo es que tú, conocedor de vidas, utilices la mía para poder enseñar a quienes siguen falsas estelas quien es Jesús y cuál es el verdadero camino.

 Que penoso sería si al mirarte sólo viera una imagen derrotada, un cuerpo gastado por tanta semana santa, por tanto paseo en hombros de quienes portando una estatua creen hacerte un favor.

Pena de mí, si al hablarte no supiera que me escuchas e ignorara lo que producen mis palabras en ti, ese reclamo de tu gran misericordia.

Qué triste sería cerrar los ojos y no sentir la luz que propagas, esa aura que te cubre.

Pena de mí, si anduviera en otras sendas, si pisara otras orillas, si bebiera otras aguas, si me sintiera limpia con otra sangre.

Que gozo sentir que se ausenta la pena y alejada del camino permiten que se cuelen ráfagas de vida. Que gozo entornar los ojos y ver la rúbrica de Jesús sellada en mi corazón.

Autores: Yolanda Tamayo

© Protestante Digital 2011

comentarios
  1. » Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:
    Yo soy Jehova tu Dios, que te saque de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
    No tendrás dioses ajenos delante de mí.
    No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
    No te inclinarás a ellas, ni las honrarás ; porque yo soy Jehova tu Dios, fuerte, celoso que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen. »
    ¿ Será muy dificil entender estas palabras dichas por Dios ?
    Quien diga creer en Dios cumpla este mandamiento que es el primero, es una orden incondicional es explícita, determinante obligatoria…de lo contrario ofende a Dios y es condenado.
    Por esta razón el mundo Evangélico no adora imágenes.
    Bendiciones.

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