Archivos para febrero 15, 2011


El actor se instaló en este país tras el terremoto del 2010. Dirige una ciudad de tiendas de campaña que albergan a unas 55.000 personas

Martes 15 de febrero de 2011 – 03:52 pm
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(EFE). El actor Sean Penn hizo un llamado para que el mundo que no se olvide de Haití, y recordó la urgente necesidad de ayuda que necesita aún la población de este país tras el terremoto ocurrido hace poco más de un año.

“Yo tenía tiempo, y tenía algunos de los recursos….”, dijo el ganador del Oscar al mejor actor en el 2001, en una sala de un moderno hotel junto al canal del Danubio, en el corazón de Viena.

Tras el terremoto del 12 de enero de 2010, Penn decidió ayudar y rápidamente se trasladó a Haiti, pero ya hace más de un año que sigue allí, donde dirige una ciudad de tiendas de campaña que sirven de hogar provisional a más de 55.000 personas.

Pero “no se trata de mí, sino de todos los que trabajan allí”, insistió el artista en nombre de la ONG J/P Haitian Relief Organization, cofundada por él mismo, y para la cual fue a recaudar fondos a Austria, en el marco de una gira que mañana lo llevará a Roma.

Advirtió de que los haitianos aún están sometidos a un “enorme trauma”, tras sufrir desde hace décadas, y subrayó la necesidad de escuchar a la población y a los jóvenes para adecuar la ayuda a lo que necesitan.

Para él, dijo, es importante no caer en clichés como “no les des un pescado sino que enséñalos a pescar”.

“Si no hay pescado en el jodido estanque, ya puedes enseñarles lo que quieras”, destacó.

COMPLICACIONES Y CRÍTICAS
Reconoció que sobre el terreno, su organización y otras de caridad y ayuda afrontan dificultades debido a la falta de coordinación y a la competencia entre sí para conseguir financiación.

Para Penn, esta situación “es una de las principales vergüenzas y errores en la comunidad de ayuda”.

“Ciertamente diría que la organización humanitaria más poderosa en el mundo” la constituyen los medios de comunicación, dijo el artista, para lamentar luego que la función de los medios en Haiti se ha vuelto “irrelevante” tras la presencia intensa en las dos primeras semanas después del devastador terremoto.

 

El Comercio-Perú.


«Los símbolos de la prehistoria», un ensayo de Raquel Lacalle, encuentra indicios de creencia religiosa.

15 de febrero de 2011, SANTANDER

Los habitantes de las cuevas de Altamira debieron darle un sentido religioso a su existencia. Esto lo interpreta la investigadora Raquel Lacalle en su último ensayo, en el que investiga el arte rupestre del Paleolítico superior y compara los elementos simbólicos allí dibujados con las mitologías posteriores, encontrando conexiones evidentes entre los conceptos divinos de las culturas megalíticas europeas y las posteriores tradiciones.

El ensayo, publicado en la editorial Almuzara, aporta nuevas interpretaciones a los clásicos elementos allí hallados. Así, el toro, el bisonte o el caballo son estudiados como «símbolos» que contendrían un significado más allá de la lectura habitual, que los interpreta como una descripción de rituales mágicos para la caza.

En este sentido, su lectura revela la naturaleza de la «primigenia religión, unas creencias de carácter astral-naturalista, dirigidas a la Diosa Madre, Madre-creadora y Madre Naturaleza, y a los astros, codificados bajo formas animales», tal y como señala la editorial en una nota. Así, la dualidad que caracteriza al arte paleolítico, reflejada principalmente a través de la pareja caballo-bisonte/toro «se entendería como una representación de la díada divina: el sol y la luna».

El interés de estas conclusiones radica en que «habitualmente se consideraba que las religiones astrales surgían a partir del Neolítico», un hecho que desmonta la autora al considerar que «no se había tenido en consideración que las formas animales del arte pleistocénico pudieran poseer un sentido simbólico».

Estos primitivos cultos impregnarán manifestaciones posteriores, manteniendo vivos muchos de sus elementos. Los símbolos de la Diosa, el caballo, el toro, el ciervo, la serpiente, volverán a reaparecer en culturas posteriores. Las religiones surgidas a partir del Holoceno reciben esta influencia, entre ellas la «religión megalítica», que «es receptora de buena parte de este simbolismo que surge por primera vez en las cavernas-santuarios paleolíticas».

En concreto, la herencia de esta «primigenia religión» se detectará en los principios constituyentes de múltiples religiones, así como en cuentos y leyendas populares. Del análisis de conjunto se extrae la conclusión sobre «el importante papel desempeñado» por el culto a los astros en la génesis del pensamiento religioso, siendo «el inspirador de imágenes e ideas míticas».

De manera que «se entendería así que las antiguas creencias religiosas habrían surgido como consecuencia de la veneración de los fenómenos celestes y los personajes de cuentos y leyendas serían vestigios de esta antigua concepción astral-mitológica del mundo».