Charles Tieszen

«El terrorismo relacionado con la religión existe en más del 30% de los países del mundo. Y más de un tercio de los países a nivel mundial usa la fuerza para imponer normas religiosas» dice Charles Tieszen.

mujer llorando

En 2007, menos del 30% de los 198 países y territorios del mundo tenían restricciones u hostilidades religiosas altas o muy altas. Sólo cuatro años después, el número había crecido a un 40% (Grim 2013), una tendencia que es muy posible que continúe.

De forma similar, si el siglo XX fue el “siglo más sangriento”, particularmente en cuanto a martirios de cristianos, el siglo XXI está viendo crecer aún más el número de mártires cristianos, unos 100.000 en 2013 y la tendencia al incremento. (Johnson y Crossing 2013; Johnson 2012).

 

PANORAMA DE LA LIBERTAD RELIGIOSA

Según Brian Grim, experto en temas de libertad religiosa, más de cinco mil millones de personas viven actualmente bajo restricciones u hostilidades religiosas, la mayoría de ellas sufridas por minorías religiosas (Grim 2013). La designación de Grim de “restricciones religiosas (o “restricciones de gobierno”) y “hostilidades religiosas”, son términos importantes y de ayuda para comprender la persecución religiosa hoy en día:

Las restricciones religiosas son leyes impuestas por los gobiernos. Por ejemplo, una ley por la cual se considere que blasfemar sobre un principio religioso es punible  con prisión o muerte, es una restricción religiosa gubernamental.

Las hostilidades religiosas pueden verse como consecuencias de un funcionamiento contrario a la norma aplicada por una sociedad.

Como ilustra Grim, el antagonismo, amenazas, e incluso la violencia física que los musulmanes Ahmadiyya experimentan a veces como resultado de restricciones gubernamentales que les son impuestas (por ejemplo, restringir legalmente la actividad de sus mezquitas) son hostilidades sociales (ib ídem).

Definiciones socio-políticas como estas son útiles a la hora de entender la persecución y aumentan nuestra capacidad de calibrar, analizar y ayudar a las víctimas de la persecución religiosa.

Teniendo esto presente, Grim señala que dos terceras partes de la población del mundo viven en países con restricciones gubernamentales altas:

Más concretamente, un cuarto de la población mundial vive en países con leyes que restringen los símbolos religiosos, y en más de un tercio de los países del mundo encarcelan a la gente basándose en la religión.

Es significativo que el 23% restringe la conversión, una restricción que cuando se incumple, a menudo lleva a la hostilidad social.

Más de la mitad de la población del mundo vive en países con altas hostilidades sociales hacia sus religiones:

Esto incluye a uno de cada siete países donde la violencia sectaria está presente.

El terrorismo relacionado con la religión existe en más del 30% de los países del mundo y más de un tercio de los países a nivel mundial, usa la fuerza para imponer normas religiosas. (Ibid.)

Desde luego, muchos de estos datos se refieren a restricciones y hostilidades donde su incidencia es más frecuente. Sin embargo, también se dan restricciones y hostilidades poco frecuentes. Por ejemplo, mientras que Egipto o Rusia pueden tener restricciones gubernamentales altas, (por ejemplo, restricciones a las conversiones en Egipto o a las mezquitas en Rusia), los símbolos religiosos se han restringido en Reino Unido, donde las restricciones u hostilidades no son frecuentes en general (Ibid).

Estas estadísticas  no sólo demuestran que la persecución religiosa en un problema global sino que la persecución no es sólo una preocupación cristiana. Sin embargo, los cristianos son el único grupo religioso más extensamente perseguido en el mundo hoy; se calcula un 75% de los actos de intolerancia religiosa se dirigen contra cristianos, según estima una fuente. (Marshall, Gilbert y Shea 2013, 4).

 

CRISTIANOS EN ORIENTE MEDIO

Por tomar una región como ejemplo, los países de Oriente Medio y Norte de Africa (MENA), ocupan un alto puesto en la escala de Grim que mide las restricciones gubernamentales y hostilidades sociales conectadas con la religión. En esta región, los cristianos existen como minoría religiosa, a menudo la minoría religiosa más grande entre otras:

Muchos países MENA favorecen una religión en detrimento de otras.

De hecho, estos países están ocho `puestos por encima de otros del resto del mundo en cuanto a discriminación religiosa.

De forma similar, se sitúan casi cuatro veces por encima de los países del resto del mundo en cuanto a violencia sectaria relacionada con las restricciones religiosas.

Corriendo el riesgo de simplificar demasiado, las razones para el aumento de la persecución religiosa en los países MENA son numerosas y probablemente son mezcla de factores religiosos, históricos, políticos y económicos. Tienen una larga historia de control de comunidades religiosas por medio de restricciones gubernamentales:

  • Los bizantinos ponían impuestos a las minorías religiosas que conquistaban.
  • Después los gobernadores musulmanes usaron un sistema muy parecido para controlar a los grupos no musulmanes que regían.
  • Bajo los otomanos, los grupos religiosos fueron divididos y subdivididos en “millets”.
  • Controles restrictivos similares se emplearon en la región bajo los mandatos británico y francés.

Con unos controles tan rígidos sobre poblaciones (y etnias) religiosas, las hostilidades sociales son inevitables, especialmente si un grupo religioso asciende al poder.

Más aún, los cristianos pueden a veces pagar el precio de las reacciones contra la dominación y la influencia de Occidente en la región.

Mientras que los levantamientos árabes de 2011, fueron en general reacciones a una tiranía percibida contra los gobiernos apoyados por Occidente, trajeron algunas libertades políticas, a menudo no obtuvieron libertades religiosas para las minorías de la región. En algunos casos, las conexiones percibidas entre el Cristianismo y Occidente- percepciones no favorecidas por la presencia política de Occidente, ni por la historia de las misiones cristianas, no siempre caritativas- pueden hacer que algunas poblaciones cristianas locales, por muy antiguas que sean, resulten sospechosas para muchos.

En el futuro, si el rol del Islam en el gobierno se convierte en un rasgo más decisivo en los países MENA, el lugar de la discriminación religiosa, incluso si es (erróneamente) visto como un medio para controlar a los grupos religiosos, debe ser desafiado. Más aún, a medida que los cristianos occidentales intenten defender las libertades religiosas de sus hermanos y hermanas en la zona, a los cristianos locales se les debe permitir llevar el liderazgo a la vez que enfatizar un espíritu de verdadera solidaridad y unidad de unos con otros.

 

DESARROLLO DE UNA TEOLOGÍA DE PERSECUCIÓN

Los cristianos deben reflexionar sobre lo que el aumento de la tendencia de la persecución religiosa significa para la iglesia hoy en día. Hacerlo supondrá emprender una reflexión teológica sobre la persecución más desarrollada que la que la iglesia ha exhibido en el pasado (Tieszen 2008, 18-35).

Una de las luchas más generalizadas de la Iglesia en esta área es su malentendido común de considerar persecución sólo la violencia física. De hecho, la persecución puede ocurrir de muchas forma no violentas, como el antagonismo, ostracismo, restricciones legales, etc. De hecho, aunque algunas restricciones pueden conducir a las hostilidades violentas, también puede darse el caso de que las restricciones legales sobre religión sean tan estrictas que las hostilidades violentas sean frenadas o incluso anuladas:

Por ejemplo, restringir la vida y la actividad de una comunidad religiosa a un “ghetto”, proscribe también la interacción con otras comunidades religiosas y de esta forma elimina también posibles violencia inter-religiosas.

Poner demasiado énfasis sobre los actos violentos puede suponer el riesgo de pasar por alto las restricciones no violentas que son aún formas de persecución.

La iglesia debe también elaborar una definición teológica profunda de la persecución religiosa de los cristianos, una definición que complemente definiciones socio-políticas como las de Grim y otros (Tieszen 2012). Con una definición adecuada, la Iglesia será capaz de identificar la persecución dónde y como quiera que se dé, enfrentarse a una buena reflexión teológica sobre el hecho, y ofrecer intervención comprensiva a favor de las víctimas:

Un área donde esto se puede sentir más es en la creciente presencia de la secularización y privatización de la religión en Occidente, posiblemente una forma de persecución particular.

Si este es el caso, entonces la Iglesia, especialmente en Occidente, debe reflexionar sobre su papel en la sociedad donde es cada vez más marginal y marginada.

 

DEFENSA Y SOLIDARIDAD

El aumento de la tendencia a las restricciones religiosas y hostilidades sociales significa tambien que la iglesia debe  continuar en su esfuerzo de abogar por las libertades religiosas y solidarizarse con los que sufren. Esfuerzos apoyados por la obra de Grim, la lista World Watch List (www.worldwatchlist.us), el Instituto Internacional de Libertades Religiosas (www.iirf.eu) y otros.

Sin embargo, los cristianos en Occidente- todavía más capaces de ayudar a las personas no occidentales que son más frecuentemente las víctimas de una persecución intensa- deben pensar más en lo que significa estar presentes entre los que sufren.

La iglesia debe plantearse formas en las que sus esfuerzos para promover y apoyar las libertades religiosas, complementen su rol teológico y bíblico como pueblo que sufre. Esta última consideración teológica, puede señalar aún más la importancia en grandes sectores de las Iglesias para recuperar la teología del martirio y la persecución, especialmente una teología que ofrezca un lugar para la memoria y la honra de los mártires de la Iglesia.

 

IMPLICACIONES IGLESIA- ESTADO

Finalmente, si  bien la intervención de la Iglesia es vital, la forma en la que la Iglesia se implique en abogar junto con los gobiernos, tiene importantes implicaciones teológicas para las relaciones Iglesia-Estado:

Si, en su esfuerzo de presionar a los gobiernos, la Iglesia cede el control de las libertades religiosas a organizaciones seculares gubernamentales, entonces la Iglesia puede perder su testimonio visible y auténtico, tanto que no podrá funcionar como un cuerpo que exprese auténtica solidaridad con los que son perseguidos (Hauerwas 1999).

Cuando esto ocurre, la Iglesia funcionalmente interioriza la religión.

Como resultado, la Iglesia vende su libertad al Estado; los cristianos se convierten en responsables del alma, mientras que los grupos y gobiernos seculares controlan el cuerpo. (Cavanaugh 2002, 87).

Entendido desde un punto de vista teológico, Cristo es la cabeza de la Iglesia, cuerpo y alma. La verdadera libertad religiosa entonces, se encuentra cuando esta es parte del cuerpo unificado de Cristo y funciona desde una posición de integración, no sólo preocupándose por las almas perseguidas, sino teniendo algo que decir al mundo sobre la persecución de las personas también.

Esta última función no es sólo trabajo de los gobiernos, un punto que está impactando significativamente en las relaciones Iglesia-Estado y que significa que la iglesia es un cuerpo perseguido.

 

CONCLUSIÓN

Hay una tendencia creciente de la persecución religiosa en el mundo de hoy. Si bien los cristianos no tienen el monopolio del sufrimiento,  son frecuentes víctimas de ella y continuarán sufriendo su presencia en el mundo.

La Iglesia debe ser el cuerpo sufriente de Cristo en el mundo. La realidad de la persecución en la vida de la Iglesia, también habla de sus realidades teológicas. La Iglesia debe continuar reflexionando teológicamente sobre la persecución que padece incluso si aboga por las libertades religiosas que la humanidad merece.

 

 

Charles L. Tieszenm Ph. D. (Universidad de Birmingham, Reino Unido, 2010) es catedrático adjunto en el Seminario Teológico Fuller (norte de California) y especialista en relaciones entre cristianos y musulmanes. Cuenta con numerosos escritos sobre la persecución religiosa y el diálogo inter- religioso. Fue anteriormente investigador en el Centro para el estudio del Cristianismo Global y actualmente reside en California del Norte con su mujer Sara y  su hijo Brahm. (tieszen@gmail.com)

 

http://protestantedigital.com/blogs/34944/La_persecucion_global_a_los_cristianos


La única respuesta que puede vencer esta batalla de principios viciados y fanatismo religioso es la proclamación del Evangelio de Jesucristo.

Manifestaciones en París tras el ataque terrorista del miércoles.

Asistimos boquiabiertos a un nuevo atropello contra la libertad de expresión. ¿Su resultado? No solo la muerte de 12 creativos amantes de la libertad en un país donde su ADN está impregnado de ella, si no un certero tiro a la tolerancia, y a la pluralidad.

Mis pensamientos vuelan hacia una realidad por muchos desconocidas. Una realidad de no fácil solución. Sin recetas mágicas ni remedios al alcance de gobiernos, políticas o buenas intenciones.

Es a mi entender un error plantear el debate de este hecho desde un ángulo político. Claro está que para la sociedad y los gobiernos no hay otra respuesta.

Pero es por todos conocidos que gobiernos europeos invirtieron miles de millones de euros, años de trabajo y cesión de parte de sus libertades ancestrales en aras de alcanzar una convivencia integradora entre las crecientes olas inmigratorias por ellos experimentadas.

Las políticas de integración no dieron resultados. La evidencia está a la vista. Las políticas de multiculturalidad y sus ramas de mediación tampoco.

Creo como muchos, y estoy convencido que lo que vivimos es una guerra. No de barbarie del sigo 6 contra las democracias del sigo 21. No de atropellos de fuertes contra débiles. De imperios contra vasallos. Es una lucha de principios viciados y fanatismo religioso.

Ambos corrompidos. Ambos equivocados. Ambos destructivos.

Pero ante este panorama, compartido o no, ¿hay una respuesta que traiga paz? Sí, pero también es dolorosa y a la vez requerirá de plenitud y valentía.

Me refiero que la respuesta está en un signo de debilidad y aparente fracaso. Esta búsqueda de respuesta nos hace levantar la mirada y fijarla, sin un ápice de movimiento, en una cruenta cruz de un monte llamado Gólgota. Allí se encuentra la Paz que el mundo necesita. Para los musulmanes la paz es la victoria del honor sobre la vergüenza. Para occidente la paz es la ausencia de conflictos. Para el Creador la paz, no es NI VICTORIA NI AUSENCIA, la Paz es Jesucristo el Mesías.

Esta Paz, no es un sentimiento subjetivo ni un estado de aparente quietud. Lograr esta Paz requerirá volver nuestra mirada hacia esa Cruz y entregar allí el tesoro más caro de valor humano. Nuestra propia vida, para que partiendo de allí los valores y principios de este Nuevo Reino adquieran un compromiso de Paz.

Y es aquí donde la Iglesia, la verdadera Iglesia, no aquella que se levanta en pos de proclamas y declaraciones, si no Aquella que con valentía y en plenitud del Espíritu se expresa en confesar, en voz alta y sin titubeos, que la única respuesta que puede vencer esta batalla de principios viciados y fanatismo religioso, es la proclamación del Evangelio de Jesucristo.

Ni todo el poder el fanatismo religioso islámico, ni toda la ceguera y sordera de gobiernos del falsamente llamado mundo occidental y cristiano es comparable al poder del Cristo muerto y resucitado.

Frente a lo vivido estos días en Francia; frente al creciente avance de un estado islámico integrista y sanguinario. Frente a esta sociedad ciega y extraviada, que no encuentra su norte ni equilibrio, se levanta la Iglesia de Jesucristo. El pueblo de Dios, limpiado por la sangre preciosa de Jesucristo, para decir, sin temor ni claudicaciones: “Mirad a Mí, y sed salvos todos los términos de la tierra”.

Isaías 45.22

 

http://protestantedigital.com/blogs/34925/fanatismo_religioso_vs_principios_viciados


«Lo que Dios está haciendo desde Mauritania hasta Libia no tiene precedente en la historia de las misiones», dice el cienasta Tino Qahoush tras un reportaje en la región.

FUENTES Mundo Cristiano RABAT
culto evangélico, Norte de África
Culto evangélico en Argelia / Mundo Cristiano

Un avivamiento cristiano se esta produciendo en el norte de África, Una vez hostil al evangelio, donde ahora decenas de miles de musulmanes están siguiendo a Jesús.

Desde las costas de Casablanca en Marruecos a Trípoli en Libia, los expertos dicen que el crecimiento del cristianismo, especialmente en los últimos 20 años, no tiene precedentes.

Tino Qahoush, graduado de la Universidad Regent, ha pasado años viajando a la región para documentar la realidad de esta transformación.

«Tengo el privilegio de grabar testimonios y escuchar historias de hombres y mujeres, de todas las edades, que sentados en una sala, ven la presencia de Dios ante sus ojos de forma real, como una visión. Algunos cuentan historias de cómo sostienen una conversación, no se trata sólo una luz que se les aparece», explicó Qahoush.

Sus entrevistas confirman lo que los expertos dicen que es un profundo mover del Espíritu de Dios en las naciones de mayoría musulmana de Mauritania, Sahara Occidental, Marruecos, Argelia, Libia y Túnez.

«A veces siento celos de cómo Jesús visita al mundo musulmán en este tiempo y no escuchamos que ocurra en la comunidad tradicionalmente cristiana», aseveró Qahoush.

 

EL CASO DE ARGELIA

Uno de los lugares donde ese crecimiento es más evidente es en Argelia. . «Nunca pensamos que la iglesia argelina crecería tanto», indicó el pastor Salah que lidera una de las iglesias más grandes en Argelia, con unos 1.200 creyentes que asisten asus cultos.

El 99 por ciento de los que asisten pertenece a la población musulmana, y -refiere Salah- todos los nuevos cristianos de su iglesia tienen trasfondo musulmán. «Desde nuestro inicio como iglesia hasta hoy, hemos bautizado alrededor de 150 a 160 creyentes al año», relató Salah.

Un caso típico es el de un hombre llamado Zino, un ex-musulmán, que fue invitado a asistir a la iglesia por un amigo. «Yo vi a argelinos adorando a Dios con todo su corazón y eso me tocó», dice conmovido.

Otros como Farhat hablan de hechos milagrosos. Ella era musulmana y analfabeta. No sabía leer cuando aceptó al Señor, pero entonces Dios revolucionó de manera inesperada su vida. «Desde entonces fue capaz de leer la Biblia, y entendía la Palabra de Dios. Esto es sólo un ejemplo de lo que Dios hizo en mi vida y es el caso de muchos aquí en Argelia», relata Farhat, un ex-musulmán.

 

DE TERRENO PEDREGOSO A TIERRA FÉRTIL

Aunque Argelia es mayoritariamente musulmana, el Gobierno da a las iglesias protestantes la libertad de registrar sus congregaciones. «Es el primer gobierno árabe que reconoce oficialmente a las iglesias», dice Youssef Ourahmane, argelino y pastor de la iglesia Casa de Esperanza.

Youssef dice que no obstante el gobierno hostiga e intimida a los cristianos de vez en cuando, pero el nivel de persecución no es como hace 20 años.

«Dios nos ha dado muchas oportunidades de testificar en las estaciones de policía, en las cortes. Una vez fui a la estación de policía y me dieron 45 minutos para hablar sobre Jesús. Imagina, todos ellos musulmanes sentados y diciéndome: ‘háblanos de Jesús'», aseveró Ourahmane.

Pero Argelia y los países del norte de África no han estado siempre abiertos al evangelio. «Peter» es un veterano misionero aquí. «Usted sabe la parábola, el sembrador salió a sembrar y la semilla cayó en pedregales, éste es el norte de África, en esos días estaba resistente y pedregoso», expresó «Peter». «La religión y la cultura eran hostiles a cualquier cosa extranjera y el cristianismo era considerado como la religión de los europeos», explicó «Peter».

«Peter» cree que la llegada de la televisión y el internet han cambiado la percepción de la gente sobre el cristianismo. «Hoy, en el norte de África en la televisión se puede escuchar a árabes cristianos hablando de su fe, cristianos maduros, respondiendo preguntas, participando en debates», indicó «Peter».

Animados por el poder de Dios, los cristianos argelinos están ahora en una misión para llevar el evangelio a todos los rincones del globo.

«Dios ha puesto en nuestro corazón que podamos enviar 1.000 misioneros para el año 2025. Creo que tal vez un día América terminará con algunos misioneros convertidos del Islam alcanzando a los musulmanes ahí y en otras partes», concluyó Ourahmane.

 

http://protestantedigital.com/internacional/34876/Avivamiento_cristiano_inunda_el_Norte_Africa


“Lutero no apuntaba a una escisión de la Iglesia (…) quería una reforma de lo que enturbiaba el mensaje evangélico”.

FUENTES Efe Berlín 
Reinhard Marx, Alemania
Cardenal Reinhard Marx, Alemania / AFP


El cardenal de Múnich y presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Reinhard Marx, cree que los fieles católicos también pueden aprender mucho del reformador Martín Lutero y que para la Iglesia católica la celebración de los 500 años de la Reforma Protestante en 2017 también será algo importante.

“Lutero no apuntaba a una escisión de la iglesia sino que quería captar la atención con sus llamados a la reforma sobre cosas que enturbiaban el mensaje evangélico”, escribe Marx en una columna en el periódico Politik&Kultur.

“Después de 50 años de diálogo ecuménico para un cristiano católico también es posible leer con respeto los textos de Lutero y sacar provecho de sus ideas”, agrega el cardenal.

Según Marx, los 500 años de la Reforma deben ser aprovechados para poner el foco en la figura de Cristo y para intensificar la cooperación entre las distintas confesiones en medio de una sociedad marcada por la secularización.

El 31 de octubre de 1517 el entonces joven teólogo Martín Lutero clavó en la puerta de la iglesia de Wittenberg sus 95 tesis contra la venta de indulgencias por parte de la Iglesia, lo que se considera como el acto que desató la reforma protestante y el cisma de la Iglesia.

En 2017 la Iglesia evangélica alemana, la organización protestante más grande del país, celebrará los 500 años de la Reforma.

 

 

http://protestantedigital.com/internacional/34894/Presidente_de_obispos_catolicos_alemanes_Aprendamos_de_Lutero


A Christianity Today article suggests most of evangelical leaders in Russia whole-heartedly support their president’s action. Evangelical journalists and ministry workers in Ukraine see Putin as the biggest threat to peace in the region.

SOURCES Christianity Today, EEA, Protestante Digital AUTHOR Evangelical Focus MOSCOW 
Valdimir Putin
Vladimir Putin, in a press conference. / National Post.

«Evangelicals in Russia have become ardent fans of President Vladimir Putin because of Russia’s efforts to maintain its influence in Ukraine, its takeover of Crimea in 2014, and the widespread Russian belief that the West is to blame for the present economic woes on the home front», writes Mark R. Elliot in an article published at the Christianity Magazine website.

«The evidence is hard to ignore», says Elliot, who is editor of the East-West Church and Ministry Report (Kentucky, USA). «Meeting in St. Petersburg back in May, the official Congress of the Union of Evangelical Christians-Baptists ended their meetings with a strong endorsement of Putin just two months after brutal conflict broke out in eastern Ukraine».

The author continues: «Addressing Putin, they said, ‘We express to you sincere appreciation for your labor in the post of president. (…) We reaffirm our principled loyalty with respect to state authority, based on the unchanged words of the Bible, ‘Let every soul be in subjection to the higher powers: for there is no power but of God; and the powers that be are ordained of God’ (Rom. 13:1, ASV).’ The evangelical congress also directly challenged the legitimacy of Ukraine’s Maidan Revolution and the February 2014 overthrow of pro-Russian President Viktor Yanukovich».

«A Protestant educator with long-standing, firsthand knowledge of American academia put it this way: ‘We really thank God for Putin’s leadership. We do not want to protest as Ukrainians think we should.'».

The article quotes a missionary serving in Russia saying: «The thing is Putin is wildly popular in Russia—beloved by Christians and non-Christians alike. There have been some prophecies about a great revival coming out of Russia, and many believe that Putin is paving the way for Russia to rise as a spiritual giant«.

Another Ukrainian missionary to Russia believes Putin is «God’s man for Russia in this hour».

According to the article, another Evangelical Christian-Baptist pastor from southern Russia adds: «From our side, we take strong exception to Ukrainian evangelical support for Ukrainian ultranationalist and radical groups. One should put aside one’s loyalties and preconceptions in order to be objective. For most of us, this is difficult because of our inability to be fully independent of our national, cultural, and spiritual allegiances. The way towards healing will be difficult, but we can take steps toward that end.»

You can read the full article at Christianity Today’s website.

 

EUROPEAN EVANGELICALS SIDE WITH UKRAINE

Ukrainian Evangelicals see Putin from a totally different point of view. Journalists, ministry workers and pastors contacted by Evangelical Focus / Protestante Digital int eh last months see Putin as the biggest threat to the peace in the region.

«Churches preach the mutual reconciliation in the country. But at the same time – all Ukrainian Churches and confessions (Orthodox, Protestants, Catholics) strictly and resolutely stand for territorial unity of Ukraine, including the whole Crimea and all Donbas districts», said Novomedia Journalists asocciation president Ruslan Kukharchuk.

A CCX students mininstry (IFES in Ukraine) worker in Crimea stated after the Russian invasion of the peninsula: «People in Ukraine were tired of corruption, lawlessness, poverty. They went to Maidan and protested. And despite all the losses it was successful. So Russian government just got scared that the same thing would occur in Russia. That is why their behavior toward Ukraine is aggressive. Russian government took advantage of the political situation here and invaded Crimea and trying to invade the rest of the country».

 

EEA FOLLOWS SITUATION IN UKRAINE

Also the European Evangelical Alliance (EEA) has issued several press releases and newsletters asking for Prayer for the Russia-Ukraine conflict. The organization also has been giving voice to Ukrainian pastors in Kiev and other cities.

In a brief article posted in November, the EEA quoted Evangelical leader and politician Pavel Ungaryan: «At a time when people are dying, shells are exploding, and tanks move through the streets causing a depressing atmosphere of war, Christians inspire by their faith and show that there is a ‘way out’ with God«.

 

 

http://evangelicalfocus.com/europe/153/Are_russian_evangelicals_fully_supporting_Putin

 


El rápido paso del ‘Je suis Charlie’ al “yo no soy Charlie” promueve la autocensura y convierte a una sociedad en rehén del despotismo

 

Curiosamente, el miércoles del atentado en París sobraba indignación en el mundo en defensa del principio inalienable de la libertad de expresión. El jueves ya empezaron los peros, los sin embargos y los no obstantes, según muchas voces, justificados para no ofender la sensibilidad religiosa de los musulmanes. Algunos pasaron rápidamente del Je suis Charlie al “yo no soy Charlie”, expresando oposición a la sátira por irresponsable e innecesariamente provocativa. Fue como si de pronto surgieran los halcones y las palomas de la libertad de expresión.

Sea por temor o por ser políticamente correctas, surgió entre las palomas la desafortunada noción que la provocación en cuestión promovió el ataque. Es un argumento que revictimiza a la víctima, desafortunadamente. Uno piensa inmediatamente en la literatura feminista, por ejemplo, plagada de escenarios de esta naturaleza, desde el atuendo de la mujer en casos de agresión sexual hasta la inconveniencia de desafiar la autoridad del hombre en casos de abuso. Voluntariamente o no, es un razonamiento que casi siempre llega a una sutil justificación de la violencia en cuestión. Al final uno hasta puede olvidarse de la nada sutil diferencia que existe entre el grafito y el plomo.

Independientemente de ser un ultra de la libertad de expresión —como quien aquí escribe— no un moderado —como aquellos dispuestos a “partir la diferencia”— toca encontrarle sentido a tanto sinsentido, el ataque terrorista y el debate. Una primera reflexión es que las comunidades islámicas europeas tienen una tremenda disyuntiva frente a sí, un doble estándar de gigantescas proporciones que deben resolver. Gozan de los derechos y garantías que les otorga un Estado constitucional, mientras varios de sus miembros —que no son pocos, sean violentos o pacíficos— intentan restringir a otros el uso de esas mismas libertades. Como se dice en inglés: they can’t have it both ways.

Surgió entre las palomas la desafortunada noción que la provocación en cuestión promovió el ataque

Dicho de otro modo, en su amplia mayoría, las comunidades musulmanas son comunidades inmigratorias. En muchas de sus sociedades de origen —donde la vida colectiva está organizada bajo el paradigma del Islam— los individuos no gozan de los derechos que les garantiza la arquitectura del constitucionalismo liberal. No hay más que pensar en las personas que practican otra religión, en los homosexuales y en las mujeres que cometen adulterio. Si Charlie Hebdo invitó a la violencia con su sátira, pues la indefinición de los musulmanes sobre estos principios, y su persistente rechazo a la asimilación, contribuyen a su propia exclusión y, peor aún, alimentan a la derecha xenófoba y racista, igualmente antiliberal. El multiculturalismo es muy viable, es solo que la hipocresía no lo ayuda.

La segunda reflexión es que el derecho a la blasfemia, principio muy en juego en esta crisis, no existe por el deseo malévolo de ofender al creyente. Existe porque sin ese derecho no hay secularización, es decir, no es posible una real separación entre Iglesia y Estado, piedra basal del constitucionalismo y la democracia. Este principio es para la política lo que la separación entre el conocimiento derivado de la fe y los hechos objetivos comprobables son para la epistemología, un quiebre intelectual específico al racionalismo y el positivismo, ambos franceses en origen, justamente.

Dadas estas bifurcaciones políticas y cognitivas, el derecho a la blasfemia es el derecho a considerar al dogma religioso como una narrativa como cualquier otra, y por ende susceptible de la crítica a la que se somete a cualquier otra. La sátira de Charlie Hebdo, su sarcasmo, su burla —del Islam y de otras religiones por igual— es la misma burla que uno puede leer en la crítica de una película aburrida, de un libro mediocre o de una exposición de pintura poco estimulante. Simplemente se trata del derecho a rechazar verdades reveladas.

Las comunidades islámicas europeas tienen una tremenda disyuntiva frente a sí, un doble estándar de gigantescas proporciones que deben resolver

El problema de las palomas, aquellos dispuestos a renunciar a algunas libertades, es que pasan por alto que la libertad de expresión ya es un compromiso, un encuentro a mitad de camino y un acto de enorme moderación, la que deviene del hecho de darle a todos el mismo reconocimiento, la misma legitimidad. Desandar ese camino, y por ejemplo declinar o moderar ese derecho, primero, obliga a una sociedad a la autocensura y, en el largo plazo, la convierte en rehén de los déspotas.

La tercera reflexión es que aquí no hay conflicto religioso ni choque de civilizaciones, una lógica que, por otra parte, desconoce que las peores barbaries de la historia de la humanidad ocurrieron dentro de las civilizaciones, no entre ellas. El argumento que Occidente es el gran enemigo de la militancia radical islámica pierde fuerza explicativa cuando uno ve que el genocidio en Siria, el secuestro de niñas en Nigeria y la matanza de escolares en Pakistán han ocurrido en nombre de los mismos principios religiosos con los cuales se ejecutaron a los caricaturistas franceses.

El término que falta en esta ecuación es la política, la política en el mundo árabe y en el Islam. La religión actúa como excusa discursiva para actores a veces estatales, otras no estatales, y últimamente protoestatales que buscan consolidar regímenes despóticos. El terrorismo es cada vez menos la respuesta a las lejanas invasiones de Afganistán e Irak, y cada vez más la consecuencia del dramático fracaso de la primavera árabe, la cuarta ola democratizadora que llegaría al medio oriente. La ola llegó, chocó contra el paredón en la explanada del autoritarismo y se retiró mar adentro para no regresar por el futuro previsible.

No hay más que mirar a Egipto, de quien nadie habla con ocasión de esta tragedia, el país más poblado del medio oriente donde el despotismo religioso de la Hermandad Musulmana perdió el poder en manos del despotismo secular de Al Sisi. No sabemos cuánto de aquel proyecto religioso se vehiculiza hoy por medio del Califato de Mosul, lejos de Egipto. Una vez más, el conflicto más profundo no es entre civilizaciones.

Y, finalmente, si se trata del lápiz como símbolo de las libertades fundamentales, quienes vivimos en la orilla occidental del Atlántico no podemos dejar de recordar a Bonil, el caricaturista ecuatoriano, verdadero halcón de la libertad de prensa y pionero del uso del lápiz como método de defensa de sus derechos. En esta parte del mundo es el Estado, en lugar del terrorismo, el que ataca la libertad de prensa. Lo hace con un sistema judicial esclavo del poder político. Si bien menos brutal es igual de arbitrario y con efecto similar: la autocensura primero, y luego la sociedad como rehén del autoritarismo.

La moraleja es que nunca se puede ser demasiado extremo, demasiado halcón, cuando se trata de la libertad de expresión. Nous sommes tous Charlie.

Twitter @hectorschamis

http://internacional.elpais.com/internacional/2015/01/10/actualidad/1420857946_902803.html

Yo no soy Charlie Hebdo

Publicado: enero 9, 2015 en opinión, Sociedad

Es un buen momento para adoptar una postura menos hipócrita hacia nuestras propias figuras provocadoras

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A los periodistas de Charlie Hebdo se les aclama ahora justamente como mártires de la libertad de expresión, pero seamos francos: si hubiesen intentado publicar su periódico satírico en cualquier campus universitario estadounidense durante las dos últimas décadas, no habría durado ni treinta segundos. Los grupos de estudiantes y docentes los habrían acusado de incitación al odio. La Administración les habría retirado toda financiación y habría ordenado su cierre.

La reacción pública al atentado en París ha puesto de manifiesto que hay mucha gente que se apresura a idolatrar a quienes arremeten contra las opiniones de los terroristas islámicos en Francia, pero que es mucho menos tolerante con quienes arremeten contra sus propias opiniones en su país.

Fíjense si no en todas las personas que han reaccionado de manera exagerada a las microagresiones en los campus. La Universidad de Illinois despidió a un catedrático que explicaba la postura de la Iglesia católica respecto a la homosexualidad. La Universidad de Kansas expulsó a un catedrático por arremeter en Twitter contra la Asociación Nacional del Rifle. La Universidad de Vanderbilt retiró el reconocimiento a un grupo cristiano que insistía en que estuviese dirigida por cristianos.

Puede que los estadounidenses alaben a Charlie Hebdo por ser lo bastante valiente como para publicar viñetas que ridiculizaban al profeta Mahoma, pero cuando Ayaan Hirsi Ali es invitada al campus, suele haber peticiones de que se prohíban sus intervenciones.

Así que esta podría ser una ocasión para aprender algo. Ahora que nos sentimos tan apenados por la masacre de esos escritores y directores de periódico en París, es un buen momento para adoptar una postura menos hipócrita hacia nuestras propias figuras controvertidas, provocadoras y satíricas.

Supongo que lo primero que hay que decir es que, independientemente de lo que uno haya publicado en su página de Facebook este viernes, es inexacto que la mayoría de nosotros afirmemos “Je suis Charlie Hebdo” o “Yo soy Charlie Hebdo”. La mayoría de nosotros no practicamos de verdad esa clase de humor deliberadamente ofensivo en la que está especializada ese periódico.

Puede que hayamos empezado así. Cuando uno tiene 13 años, parece atrevido y provocador épater la bourgeoisie [escandalizar a la burguesía], meterle el dedo en el ojo a la autoridad, ridiculizar las creencias religiosas de otros. Pero, al cabo de un tiempo, nos parece pueril. La mayoría de nosotros pasamos a adoptar puntos de vista más complejos sobre la realidad y más comprensivos con los demás. (La ridiculización se vuelve menos divertida a medida que uno empieza a ser más consciente de su propia y frecuente ridiculez). La mayoría tratamos de mostrar un mínimo de respeto hacia las personas con credos y fes diferentes. Intentamos entablar conversaciones escuchando en vez de insultando. Pero, al mismo tiempo, la mayoría de nosotros sabemos que los provocadores y otras figuras estrafalarias cumplen una función pública útil. Los humoristas y los caricaturistas exponen nuestras debilidades y vanidad cuando nos sentimos orgullosos. Minan el autobombo de los triunfadores. Reducen la desigualdad social al bajar a los poderosos de su pedestal. Cuando son eficaces, nos ayudan a enfrentarnos a nuestras flaquezas en grupo, ya que la risa es una de las experiencias cohesivas por antonomasia.

Es más, los expertos en provocación y ridiculización ponen de relieve la estupidez de los fundamentalistas. Los fundamentalistas son gente que se lo toma todo al pie de la letra. Son incapaces de adoptar puntos de vista diversos. Son incapaces de ver que, aunque su religión pueda ser digna de la más profunda veneración, también es cierto que la mayoría de las religiones son un tanto extrañas. Los humoristas señalan a quienes son incapaces de reírse de sí mismos y nos enseñan a los demás que probablemente deberíamos hacerlo también. En resumen, al pensar en quienes provocan y ofenden, deseamos mantener unas normas de civismo y respeto y, al mismo tiempo, dejar espacio a esos tipos creativos y desafiantes que no tienen las inhibiciones de los buenos modales y el buen gusto.

Cuando se intenta combinar este delicado equilibrio con las leyes, las normas sobre el discurso y los ponentes vetados, se acaba teniendo una censura pura y dura y unas conversaciones acalladas. Casi siempre es un error tratar de silenciar el discurso, fijar normas sobre él y cancelar las invitaciones de los ponentes.

Por suerte, los modales sociales son más maleables y flexibles que las normas. La mayoría de las sociedades han logrado mantener ciertas reglas de civismo y respeto a la vez que han dejado la vía abierta a quienes son divertidos, descorteses y ofensivos.

En la mayoría de las sociedades, los adultos y los niños comen en mesas separadas. La gente que lee Le Monde o las publicaciones institucionales se sienta a la mesa de los adultos. Los bufones, los excéntricos y las personas como Ann Coulter y Bill Maher están en la mesa de los niños. No se los considera del todo respetables, pero se los escucha porque, con su estilo de misil descontrolado, a veces dicen cosas necesarias que nadie más dice.

Las sociedades sanas, en otras palabras, no silencian el discurso, pero conceden un estatus diferente a los distintos tipos de personas. A los eruditos sabios y considerados se los escucha con gran respeto. A los humoristas se los escucha con un semirrespeto desconcertado. A los racistas y a los antisemitas se los escucha a través de un filtro de oprobio y falta de respeto. La gente que desea ser escuchada con atención tiene que ganárselo mediante su conducta.

La masacre de Charlie Hebdo debería ser una oportunidad para poner fin a las normas sobre el discurso. Y debería recordarnos que, desde el punto de vista legal, tenemos que ser tolerantes con las voces ofensivas, aunque seamos selectivos desde el punto de vista social.

Traducción de News Clips.

© The New York Times.

http://internacional.elpais.com/internacional/2015/01/09/actualidad/1420843355_941930.html


Los humanos son capaces tanto de lo mejor como lo peor. Los acontecimientos que los rodean y las situaciones que la vida les plantea hacen que salga, para bien o para mal, toda la diversidad que es la humanidad.Asomaos para descubrir esta selección de imágenes desgarradoras de seres humanos de todo el mundo, desde los que sufren la guerra en Siria e Irak hasta los que habitan la lejana Siberia y Mongolia.

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Un niño de dos años da de comer a su madre discapacitada.

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Un niño con su padre alcoholico.

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Una madre y su hija, con un ojo de cada color.

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Una niña yazidí descansa en el paso fronterizo entre Irak y Siria en Fishkhabour Dohuk tras huir de los combatientes de ISIS.

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Un monje con su hermano.

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Una joven etíope de la tribu Hamer.

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Una niña de Madagascar entre baobabs.

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La mujer sirve té a sus hijos en la península de Yamal, noroeste de Siberia, Rusia.

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Agricultora de arroz en un pueblo de Vietnam.

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Un niño, «rebelde» sirio a los 7 años

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Una niña palestina con un fusil Kalashnikov entre los combatientes de la Yihad islámica en Gaza.

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El rostro de un minero de carbón chino.

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Ashol Pan, cazadora de águilas a sus 13 años, en Mongolia.

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Un niño de la tribu nómada Suri en Etiopía con la pintura facial y corporal tradicional.

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Pasajeros de un autobús tratan de salvar a una mujer que intentó suicidarse cortándose las venas con un cuchillo.

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Comida familiar en Siberia.

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Un bebé albino de 3 semanas junto a su primo en Congo.

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Niños albinos invidentes en su escuela en India, 2013.

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Esta niña sobrevivió 11 días en el bosque siberiano.

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Una madre y su hija de 3 años. Fueron atacadas con ácido por el padre de familia.

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Una joven yazidí con un fusil de asalto para proteger a su familia contra ISIS.

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Una aprendiz de geisha en Kioto.

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Un chico salva a su hermana pequeña de los escombros de su casa en Siria.

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«Estoy harto de esos hombres viejos que sueñan con guerras a las que los hombres jóvenes van finalmente a morir» (George McGovern)


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Imagina que Nelson Mandela, Margaret Thatcher o el Che Guevara fueran de la tribu urbana más de moda: hipsters. ¿Cuál sería su aspecto? ¿Y si lo fuera Lenin? ¿o Gandhi? ¿o J. F. Kennedy?Amit Shimoni, un diseñador israelí de 28 años, ha respondido a estas preguntas a través de una serie de ilustraciones llamada Hipstory, donde recrea personajes icónicos convirtiéndolos en hipsters icónicos. «Las ilustraciones son mi pasión. Creo que todo puede convertirse en una ilustración», explica a El Huffington Post.

Hipstory, cuenta Shimoni, trata de «reimaginar» a los líderes de la historia moderna y situarlos en un momento y cultura «diferentes». «Muchas veces me he imaginado un mundo dónde algunos líderes están menos interesados en influir en otras vidas y se enfocan más en ellos mismos. Imagina a Gandhi obsesionado con sus looks«, explica.

Para su autor, el objetivo del proyecto es introducir una nueva perspectiva o, al menos, hacer sonreír a quien las ve. Cada uno de los retratos necesita una media de «diez días» de trabajo, según Shimoni. «Mi ilustración favorita es la de Abraham Lincoln, después de todo fue la primera que hice y es el personaje más antiguo», añade.

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El líder sionista y exprimer ministro israelí Ben Gurion

Nelson Mandela

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Mao Zedong

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Abraham Lincoln

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Winston Churchill

Mahatma Gandhi

J.F.Kennedy

Wladimir Ilich Lenin

El Che Guevara

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Margaret Thatcher

Tu palo para selfies y tú

Publicado: diciembre 30, 2014 en Fotografía, Sociedad

El selfie stick o palo extensible autorretrato es la evolución lógica de la soledad y la modificación ortopédica de tu brazo allá donde quieres un plano más abierto para tus selfies.

ampliar foto B / David Ramos (Getty Images)

Seguro que no es la primera vez que oyes hablar de él, que cada amigo que ha ido de viaje a Asia ha vuelto contándote que inundaba las manos de los lugareños, que lo has visto ya en acción en Plaza Cataluña o Callao y que en tu carta de deseos navideños se ha infiltrado. Hablamos de un palo, pero no de un palo cualquiera. El selfie stick o palo extensible autorretrato es la evolución lógica de la soledad, la modificación ortopédica de tu brazo allá donde quieres un plano más abierto para tus selfies y para la revista Time uno de los grandes inventos de 2014. El selfie stick toma la distancia necesaria contigo mismo mirándote sin ayuda de otro humano en una nueva dimensión alejada. Aunque a ojos de los demás pueda escenificar el ridículo público de nuevo cuño, el hashtag #selfiestick cuenta ya con más de 130.000 fotos colgadas en Instagram. Decidir pasar a engordar esa familia en redes sociales con tus propias instantáneas o apuntarles con el dedo por la calle y reírte de la escena “humano a un palo enganchado” depende de ti, pero mientras llegas a una nueva convicción contigo mismo y te inclinas por ceder o resistir a las inclemencias de la evolución, aquí van algunas ideas para que al menos puedas manejarte entre #datos.

¿Cómo le explico a la vecina del quinto qué es un selfie stick?

El “palo extensible autorretrato” es descendiente directo de la familia de accesorios de las cámaras fotográficas tradicionales. ¿Qué si no es un trípode más que un palo terminado en tres patas que fija una cámara con firme estabilidad al suelo ayudando al fotógrafo en su rutina? Los disparadores remotos de los que se han servido los fotógrafos hasta hoy también son primos hermanos del selfie stick. Así que con tranquilidad puedes contar que es una herramienta de fotógrafo que te ayuda a desarrollar tu creatividad supliendo la ausencia de asistentes en planos donde una distancia mínima es requerida para ubicar tu figura en un nuevo escenario más amplio.

Orígenes: made in Asia

El dispositivo fue creado en Asia y acogido con fervor entre los jóvenes de países como China y Corea del Sur. También ha tenido creciente gran aceptación en Indonesia, Malasia y Filipinas. Anterior al nacimiento del selfie stick se le conoce un posible antecesor en la cadena evolutiva: las cámaras G Pro utilizadas por atletas que practican deportes extremos servían para grabarse a ellos mismos en sus misiones imposibles y registrar la experiencia sin un tercero que les siguiera. Nuevos datos han sido arrojados al respecto: hace escasos días se descubrió una fotografía de 1926 donde aparece una joven pareja autoinfligiéndose un retrato con un palo en mano. Este fósil visual que parece por fuera de toda discusión el predecesor más lejano del selfie stick pertenece al álbum familiar de Alan Cleaver y da fe de que los dos protagonistas del selfie son sus abuelos Helen y Arnold Hogg.

Uso y tipologías

Las marcas que comercializan el “palo extensible autorretrato” llevan apellido extranjero, las más comunes y extendidas hasta el momento son Minisuit, Kootek y Mpow. Existen dos modalidades básicas de funcionamiento: la primera de ellas conecta a través de Bluetooth tu smartphone con el palo, pulsando el botón o disparador que viene de serie en el mango del aparato la cámara de tu smartphone se dispara automáticamente. Otro sistema menos evolucionado pasa por conectar los dos dispositivos a través de un conector mini jack, como el que va de tus auriculares a unos altavoces. ¡Ojo! La gravedad sigue actuando en estos casos de sangrante evolución tecnológica y no es la primera ni la segunda vez que se ha avistado a un asiático en pleno llanto tras ver caer por séptima vez al suelo su smartphone desde una altura considerable. La distancia del palo en pleno desparrame puede llegar hasta los 100 centímetros.

Pregunta frecuente

¿Por qué no se me habrá ocurrido antes a mi? Lo desconocemos, pero las acciones de tu empresa seguro te habrían llevado a pasar estas vacaciones bajo un árbol en el caribe, uno distinto del tradicional abeto navideño. Según Amazon, la venta desde noviembre de este año, y en comparación con los tres meses anteriores, se ha disparado un 301 %

 

http://elpais.com/elpais/2014/12/29/icon/1419842264_710190.html