por Mike Breen

Jonathan Dodson (cuyo blog hizo una revisión de nuestro libro Lanzamiento de Comunidades Misioneras) recientemente escribió un artículo para la VERGE Network,  sobre: 8 maneras simples para ser misionero. Me encantó su tren de pensamiento y pensó que era la pena compartir.

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Hacer misión no es un evento que añadimos a nuestras vidas que ya están ocupadas. Es nuestra vida. La misión debe ser la forma en que vivimos, no es algo que añadir a la vida: «. Dondequiera que vayan, hagan discípulos …», «Camina con prudencia hacia los extranjeros», «Deja que tu palabra sea siempre sazonada con sal», «estar preparados para dar una defensa de vuestra esperanza «. Podemos ser misionero de manera cotidiana, sin sobrecargarnos nuestros horarios. Aquí están algunas sugerencias:

1. Comer con los no cristianos. Todos comemos tres veces al día. ¿Por qué no hacer un hábito de compartir una de esas comidas con un no cristiano o con una familia no cristiana? Ir a comer con un compañero de trabajo, no tu solo. Invitar a los vecinos a una cena familiar. Si es demasiado trabajo para preparar una gran cena, simplemente pedir una pizza y enfoca tu conversación. Cuando vayas a salir a comer invita a otros. O lleva a su familia a los restaurantes de estilo familiar, donde podrá sentarse a la mesa con desconocidos y entablar conversación. Comida al aire libre e invitar a los cristianos y no cristianos. Huir de la subcultura cristiana.

2. Caminar, no manejes. Si usted vive en una zona peatonal, tienen la costumbre de salir y caminar por su vecindario, complejo de apartamentos, o de la escuela. En vez de conducir a la oficina de correo, tiendas de conveniencia, o apartamento, a pie para llegar por correo, tiendas de comestibles, y otras cosas. Sé deliberado en tu caminar. Saluda a la gente que no conoces. Entablar conversaciones. Llama  la atención por pasear al perro, teniendo un 6-pack (y acción), con los niños. Hacer amigos. ¡Sal de tu casa! Debes tener interés en tus vecinos. Hacerles  preguntas. Ora cuando sales a caminar. Ahorra un poco de gas, el planeta, y algunas personas.

3. Sé una persona metódica. En lugar de saltar por toda la ciudad por gasolina, comida, cortes de pelo, salir a comer, y el café, ir a los mismos lugares. Conoce el personal. Ir a los mismos lugares a la misma hora. Sonríe. Haz preguntas. Ser metódico. Haz amigos en los cafés por toda la ciudad. Mis amigos de Starbucks donaron una tonelada de pasteles que sobraron a nuestra iglesia 2-3 veces a la semana. Las usamos para reuniones de la iglesia y, ocasionalmente, dar a las personas sin hogar. Construir relaciones. Ser un metódico.

4. Comparte una afición con los no cristianos. Escoja un hobby que se puede compartir. Salir y hacer algo que disfrute con los demás. Trata de hacer Deportes de la liga de tu Ciudad. Remo (futbol) local y los equipos de ciclismo. Comparte tu afición enseñando las lecciones a otros. Enseña  clases de costura, clases de piano, violín, guitarra, tejido, clases de tenis. Sé una persona de oración. Sé intencional. Sé atractiva (o). Que se diviertan. Sé tú mismo.

5. Hable con sus compañeros de trabajo. ¿Qué tan difícil es eso? Toma tus descansos  con mucha  intencionalidad. Salga con su equipo o grupo de trabajo después del trabajo. Muestre interés en sus compañeros de trabajo. Escoge a cuatro y ora por ellos. Forma grupos de mamá en tu vecindario y no lo haga exclusivamente para cristiano. Organiza un calendario de fechas de juego para los niños de la vecindad. Trabaja en la misión.

6. Sé un voluntario con las organizaciones no lucrativas. Encontrar una sin fines de lucro en alguna parte de la ciudad y toma un sábado al mes para servir a tu ciudad. Lleva a tus vecinos,  a tus amigos o a tu grupo pequeño. Pase tiempo con tu iglesia, sirviendo a la ciudad. Una vez al mes. ¡Usted puede hacerlo!

7. Participar en eventos de la ciudad. En vez de jugar X-Box, ver televisión o navegar por la red, participe en eventos de la ciudad. Ir a la recaudación de fondos, festivales, campañas de limpieza, espectáculos de verano, y conciertos. Participa misionalmente. Entabla conversaciones. Estudia de la cultura. Reflexiona sobre lo que ven y oyen. Ora por la ciudad. Ama a tu ciudad. Participa con la ciudad.

8. Sirve a tus vecinos. Ayudar a un vecino para su matrimonio, en la cosecha, ayuda a  construir  un gabinete, ayuda a arreglar un coche. Pase por la asociación de vecinos o de oficina de los apartamentos y pregunte si hay algo que usted puede hacer para ayudar a mejorar las cosas. Pregunte a su policía local y de Bomberos, si hay algo que usted puede hacer para ayudarlos. Sea creativo. ¡Solamente sirva!

No cometa el error de hacer «la misión» como otra cosa que añade a su horario. En su lugar, haga Ud. la misión dentro de su programación existente.

by Mike Breen

Jonathan Dodson (whose blog did a review of our book Launching Missional Communities) recently wrote an article for the VERGE Network on 8 simple ways to be missional. Loved his train of thinking and thought it was worth sharing.

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Missional is not an event we tack onto our already busy lives. It is our life. Mission should be the way we live, not something we add onto life: “As you go, make disciples….”; “Walk wisely towards outsiders”; “Let your speech always be seasoned with salt”; “be prepared to give a defense for your hope”. We can be missional in everyday ways without overloading our schedules. Here are a few suggestions:

1. Eat with Non-Christians. We all eat three meals a day. Why not make a habit of sharing one of those meals with a non-Christian or with a family of non-Christians? Go to lunch with a co-worker, not by yourself. Invite the neighbors over for family dinner. If it’s too much work to cook a big dinner, just order pizza and put the focus on conversation. When you go out for a meal invite others. Or take your family to family-style restaurants where you can sit at the table with strangers and strike up conversation. Cookout and invite Christians and non-Christians. Flee the Christian subculture.

2. Walk, Don’t Drive. If you live in a walkable area, make a practice of getting out and walking around your neighborhood, apartment complex, or campus. Instead of driving to the mailbox, convenience store, or apartment office, walk to get mail, groceries, and stuff. Be deliberate in your walk. Say hello to people you don’t know. Strike up conversations. Attract attention by walking the dog, taking a 6-pack (and share), bringing the kids. Make friends. Get out of your house! Take interest in your neighbors. Ask questions. Pray as you go. Save some gas, the planet, and some people.

3. Be a Regular. Instead of hopping all over the city for gas, groceries, haircuts, eating out, and coffee, go to the same places. Get to know the staff. Go to the same places at the same times. Smile. Ask questions. Be a regular. I have friends at coffee shops all over the city. My friends at Starbucks donate a ton of left over pastries to our church 2-3 times a week. We use them for church gatherings and occasionally give to the homeless. Build relationships. Be a Regular.

4. Hobby with Non-Christians. Pick a hobby that you can share. Get out and do something you enjoy with others. Try City League sports. Local rowing and cycling teams. Share your hobby by teaching lessons. Teach sewing lessons, piano lessons, violin, guitar, knitting, tennis lessons. Be prayerful. Be intentional. Be winsome. Have fun. Be yourself.

5. Talk to Your Co-workers. How hard is that? Take your breaks with intentionality. Go out with your team or task force after work. Show interest in your co-workers. Pick four and pray for them. Form mom groups in your neighborhood and don’t make them exclusively Christian. Schedule play dates with the neighbors’ kids. Work on mission.

6. Volunteer with Non-Profits. Find a non-profit in your part of the city and take Saturday a month to serve your city. Bring your neighbors, your friends, or your small group. Spend time with your church serving your city. Once a month. You can do it!

7. Participate in City Events. Instead of playing X-Box, watching TV, or surfing the net, participate in city events. Go to fundraisers, festivals, clean-ups, summer shows, and concerts. Participate missionally. Strike up conversation. Study the culture. Reflect on what you see and hear. Pray for the city. Love the city. Participate with the city.

8. Serve your Neighbors. Help a neighbor by weeding, mowing, building a cabinet, fixing a car. Stop by the neighborhood association or apartment office and ask if there is anything you can do to help improve things. Ask your local Police and Fire Stations if there is anything you can do to help them. Get creative. Just serve!

Don’t make the mistake of making “missional” another thing to add to your schedule. Instead, make your existing schedule missional.

http://mikebreen.wordpress.com


Escrito por : Entrecristianos.

Muchas veces cuando se prentende hacer cambios de paradigmas surgen discusiones que en realidad no llegan a nadacruzazul.jpg puesto que lo que se dice no ayuda a nutrirnos en el tema e incluso confunde.  Una de las discusiones actuales es en relación a la Iglesia Emergente.  Mucho se dice a favor y otro tanto en contra y las discusiones no ayudan al lector a tratar de discenir las ventajas y desventajas de este movimiento.  Recientemente C. Wess Daniels trató de categorizar los tipos de iglesias emergentes y creemos que su contribución puede ayudar al lector a una mejor comprension.

A continuación damos un resumen de lo escrito por Daniels que clasifica los diversos tipos de iglesias emergentes dentro de un mismo movimiento

1. Modelo Deconstruccionalista: Es quizás el grupo emergente más conocido pues este tipo de iglesias son postmodernas en el amplio sentido de la palabra. Estos cristianos han sido influenciados por la deconstrucción, un enfoque filosófico postestructuralista y del discurso filosófico de Derrida, Lyotard, Foucault y Caputo. Este modelo centra su atención en que los cristianos deben adoptar el postmodernismo y con ello la necesidad de contextualizar el Evangelio a los tiempos actuales. Ikon y su fundador Peter Rollins es un buen ejemplo para este tipo de iglesia. También se puede incluir a Tony Jones y Brian McLaren en esta tipo decategoría. Se podría decir que este modelo adopta la cultura posmoderna, se opone al modernismo, y a menudo se opone también a la iglesia institucional con lo que no es raro que se inclinen por estar a favor de no ubicarse dentro de ninguna denominación.

2. Modelo Premodernista/Agustiniano: Este modelo ha influido mucho también dentro del movimiento emergente y usualmente se opone al modelo anterior pero de una manera muy amistosa. En lugar de tratar el postmodernismo como lo entiende la filosofía de Nietzsche y el grupo anterior, estos cristianos se inclinan más hacia un estilo de postmodernismo renacentista (similar a lo que está representado en la Toulmin Cosmopolis). Bien sea porque se basan en el pensamiento modernista temprano o se ubican en la etapa pre-moderno. San Agustín y Santo Tomás son figuras claves para este grupo. La ortodoxia radical de John Milbank, James K. Smith entre otros, son fieles ejemplos de este modelo. Su teología tiende a poner mucho énfasis en la tradición dentro del marco general de la fe cristiana, en lugar de simplemente basarse en la contextualización. Este grupo nos enseña que revisar la historia nos puede revelar un camino mejor, y que al profundizar en ella con seguridad se encontrará sabiduría beneficiará a entender y dar solución a los que dilemas espirituales de hoy. Este modelo tiende a ser más favorable con la iglesia institucional, y entiende muy bien el tipo de iglesia que desea ser.

3. Modelo De la Iglesia de la Paz Emergente (o Emegente Anabautista): Este modelo de iglesia emergente se posiciona con las tendencias no conformistas de Jesús,  De esta manera, la Iglesia debería seguir sus huellas usando métodos no violentos demostrando  así el amor hacia los enemigos y el cuidado a los pobres. Viene a ser una renovación del ascetismo del que se ha escrito mucho últimamente. En la actualidad hay miembros de muchas denominaciones e iglesias involucradas en este modelo de paz. Es un modelo que no acepta que exista cultura que se pueda calificar como la idónea. Ven a Jesús (y su encarnación) como el modelo cultural a proponer. Los cristianos que se definen por este grupo de iglesias emergentes han sido influidos por Wittgenstein, Barth, Bonhoeffer, John H. Yoder, McClendon y Nancey Murphy. Ejemplos claros de este grupo son Jarrod McKenna y el Peace Tree (Árbol de Paz), Rob Bell y su Iglesia Mars HillShane, Shane Claiborne, y algunos menonitas. Este grupo puede existir en cualquier sabor denominacional y usualmente se opone a la iglesia institucional y es de la opinión que la contextualización es importante sólo si el ministerio de Jesús y su mensaje continua en vigencia y no pierda su esencia.

4. Modelo Fundamentalista: Dentro del movimiento emergente es el ala más conservador por la forma como interpreta la Escritura.  Enfoca su eclesiología en forma tradicional (predicación estándar, música de adoración típica de un culto, etc), pero procurando ser al mismo tiempo  innovadores en la forma de evangelizar. Esta innovación puede verse porque algunos se reunen en bares, aceptan que las personas se pongan tatuajes, pueden utilizar palabras que tradicionalmente no son aceptables en el púlpito, usan música de rock pesado en el culto.  Todo esto puede brindar una atmósfera de «alternabilidad» en los servicios. Estas iglesias se pueden encontrar en diversas denominaciones, o ser iglesias independientes que generalmente se transforman en megaiglesias. Siguen el evangelicalismo tradicional pues se apegan a las tradiciones, y suelen ser conservadores tanto en el plano político como teológico.  Sin embargo mantienen una postura abierta a la cultura por razones de evangelismo.  Suelen parecerse teológicamente a iglesias tradicionales en relación a la doctrina. En este grupo de gente podemos destacar a Mark Driscoll, Dan Kimball, Erwin McManus y la gran variedad de «nuevos servicios» que ofrecen algunas mega-iglesias como Willow Creek.

 

http://www.entrecristianos.com


Juan Simarro Fernández

Retazos del evangelio a los pobres (XXVI)

“Viendo la multitud subió al monte; y sentándose vinieron a él sus discípulos, y abriendo su boca les enseñaba diciendo: Bienaventurados…”. Mateo 5: 1-3.

 

Las Bienaventuranzas, esta parte esencial del Sermón del Monte, no se preocupan especialmente de una espiritualidad desencarnada, no son consejos para que las personas sean más piadosas, no intentan el cultivo del espíritu pensando en el más allá.

 Las Bienaventuranzas están llenas de humanidad encarnada.  Tanta humanidad que no pueden pasar de largo de los problemas de los pobres, de los tristes, de los hambrientos e injustamente tratados. Se configuran, así, como una respuesta de misericordia y como promesas de felicidad para aquellos que están hundidos en el no ser de la pobreza y el sufrimiento humano. Tienen la urgencia de aquel, que siendo experto en sufrimiento como lo era Jesús, tiene que lanzar un grito de emergencia como respuesta al sufrimiento y a la insolidaridad humana que hunde a tantos en la infravida de la pobreza y del desconsuelo.

Mientras los demás maestros religiosos incidían en una ética de cumplimiento de rituales, de mandamientos humanos, de prescripciones y de una pureza piadosa basada en la estricta observancia de múltiples normas, Jesús, sorprendentemente para muchos de los integrados de aquella época, en las Bienaventuranzas les va a hablar de una forma diferente: les podía hablar de los pobres, tanto de los económicamente pobres como de aquellos que son pobres por su desconsuelo, por su llanto, por ser personas oprimidas o pertenecer al grupo de los hambrientos del mundo. Era una forma totalmente revolucionaria y novedosa de hablar.

 Era una forma de hablar totalmente diferente de los líderes religiosos del momento.  Mostraba un camino nuevo y distinto para los sufrientes del mundo, para los proscritos y privados de dignidad. Era como una corriente de aire fresco para los pobres de la tierra que eran despreciados y rechazados por los religiosos del momento. Sus palabras eran como un rayo de luz en medio de las tinieblas de una religiosidad alejada de los planes de Dios para con los débiles del mundo. Eran una forma no violenta de liberación que se ha mostrado como muy difícil de seguir por aquellos que se declaran discípulos del Maestro experto en sufrimiento. Los cristianos de hoy necesitan hacer toda una inmersión en los valores del Sermón del Monte, de las Bienaventuranzas.

Las personas que les escuchaban, la mayoría de ellos gentes sencillas que se sentían atraídos por un mensaje que les llegaba como una gran novedad y que les abría nuevos caminos insospechados en aquellos ambientes religiosos, se quedarían gratamente sorprendidas, sería como si las ventanas del cielo se estuvieran abriendo para ellos por primera vez. Era un Evangelio misericordioso, que proclamaba una justicia también llena de misericordia para con los que sufren, para los despojados y oprimidos.

 No sé si las personas que les escuchaban podrían ser conscientes de la revolución que implicaban las sentencias de Jesús en el terreno religioso.  No sé cuántos de ellos podrían captar de forma consciente esa revolución que implicaban las Bienaventuranzas para los pobres y desconsolados del mundo, pero no cabe duda que el Reino de Jesús que irrumpía en nuestra historia era un Reino con valores liberadores dentro de la no violencia, a no ser que se pueda hablar de la violencia verbal que las palabras de Jesús causarían en los religiosos de la época. Esta parte esencial del Sermón del monte, era algo totalmente novedoso, algo que nosotros, muchas veces, en nuestras modorras espirituales insolidarias, no somos capaces de captar en un mundo insolidario en donde, desgraciadamente y de forma bastante amplia, esta insolidaridad afecta a los que se llaman seguidores del Maestro del Sermón del Monte.

 No es que quiera hacer una crítica a la forma en que se vive el cristianismo hoy en la mayoría de las iglesias, sino que intento un esfuerzo de reflexión para que nos preguntemos qué ha sido de aquella frescura novedosa que implicaban en sí las Bienaventuranzas.

Por eso me atrevo a hacer las siguientes preguntas:

¿Qué ha pasado con aquel ardor que hacía que las masas humildes, los pobres, los despreciados y proscritos siguieran esos mensajes, esas sentencias liberadoras y comprometidas con los débiles del mundo que eran estas sentencias esenciales y que dan sentido a todo el Sermón del Monte?

¿Por qué hemos dejado que se apague aquél fuego que eran las sentencias de Jesús, sus bienaventuranzas? ¿Acaso estamos apagados espiritualmente? ¿Acaso nuestra fe está mortecina o definitivamente muerta para que no podamos captar la urgencia, el grito solidario y aquella fuerza evangélica que nos trajo Jesús con su Evangelio a los pobres?

¿Qué necesitaríamos para poder reavivar el fuego que ardía en los labios de Jesús al sentarse ante sus discípulos y las multitudes para enseñarles? ¿Qué hemos de hacer para que el Evangelio sea así de atractivo para que las gentes caminen tras el mensaje de los cristianos? ¿Cómo podríamos sumergirnos en la frescura y en el fuego del mensaje de Jesús?

Quizás yo no os sepa decir el cómo, el camino para poder seguir la revolución solidaria de Jesús con los pobres y con los sufrientes. Pero sí os puedo decir una cosa:  Hay que estar dispuesto a pagar el precio de la práctica y enseñanza de este evangelio solidario con los excluidos del mundo.

Jesús pagó el precio. Quizás su compromiso con los pobres y robados de dignidad, quizás el hacer un Evangelio tan diferente de las líneas insolidarias que seguían y practicaban los religiosos de la época de Jesús, fue lo que llevó a Jesús a la cruz, a la muerte del dador de la vida, a la muerte del creador de todo lo que existe.

Quizás cada una de estas bienaventuranzas, cada una de estas sentencias solidarias con los pobres, los hambrientos y los desconsolados del mundo, eran, simbólicamente hablando, los clavos que clavaron a Jesús en la cruz. Ocho sentencias que dieron lugar a los ocho clavos, valga la imagen simbólica con la que en este momento hablo, que clavaron a Jesús en la cruz por comprometerse con los pobres y sufrientes del mundo. El Evangelio a los pobres le llevó a la cruz, aunque, indudablemente, la cruz tenía una trascendencia global de redención de toda la humanidad, de todo aquél que cree en Él.

 Si hoy la iglesia se comprometiera con las líneas de las Bienaventuranzas de Jesús con un compromiso serio y total, es posible que la indiferencia que los poderosos del mundo, religiosos, políticos o acumuladores, dejara de ser tal indiferencia.  Saltarían a la palestra intentando destruir el movimiento solidario y misericordioso que es el Evangelio.

Hemos de ser valientes y no rehuir de las solidaridades, compromisos, estilos de vida y prioridades de Jesús. Si no, seremos todo, excepto seguidores del Maestro de Nazaret.

Autores: Juan Simarro Fernández

© Protestante Digital 2011

El Lutero joven

Publicado: junio 24, 2011 en Historia, Luteranismo

César Vidal Manzanares
El Lutero joven

La necesidad de la Reforma (7): la crisis espiritual (V): Un monje llamado Lutero (1)La necesidad de Reforma resultaba indiscutible para cualquier conocedor de la iglesia católica a inicios del s. XVI. De hecho, no faltaron esfuerzos en ese sentido aunque, lamentablemente, se malograron. La excepción vendría dada por un joven monje agustino Martín Lutero, un personaje medularmente católico cuyo destino ulterior nadie podía prever.

 

Martín Lutero nació el 10 de noviembre de 1483 y sus padres eran Hans Lutero y Margaret Lindemann(1). Ambos procedían de Mohra, una localidad situada en la raya con el bosque de Turingia. De hecho, el propio Lutero se definió como “un sajón duro” de ascendencia campesina(2). El padre de Lutero – al que éste se parecía en el aspecto – se había visto perjudicado por las leyes testamentarias que establecían el paso de la fortuna familiar al hermano pequeño. La respuesta de Hans consistió en desplazarse a Eisleben y de allí a Mansfeld. Su intención era encontrar trabajo en las minas de cobre donde el trabajo resultaba extraordinariamente duro, pero existía la posibilidad de conseguir una cierta independencia si se era laborioso y ahorrador (3). Al cabo de poco tiempo logró arrendar varios hornos y en 1491, figuraba entre los miembros del concejo de la ciudad.Esta mejora de fortuna de Hans Lutero no debería llevarnos a imaginar que la vida de la familia era fácil. Años después Martín recordaría cómo su madre caminaba desde el bosque a casa bajo una pesada carga de leña o como, en cierta ocasión, le golpeó hasta hacerle sangrar por haberse comido sin permiso una nuez.

Cuando tenía siete años, Lutero fue enviado a la escuela latina de Mansfeld y a los catorce, se trasladó a Magdeburgo para recibir educación con los Hermanos de la vida común. Fue precisamente en este lugar, donde el niño Martín se encontró, por primera vez, con una ciudad de ambiente eclesiástico. Al cabo de un año, Lutero se trasladó a Eisenach donde vivían algunos familiares y donde forjó nuevas amistades.

 En abril de 1501, Lutero se matriculó en la facultad de artes de la universidad de Erfurt.  Se trataba de una de las instituciones universitarias más antiguas de Alemania (1397) y tenía fama como lugar donde se dispensaba el  studium generale . Es muy posible que la elección de esta universidad en lugar de la de Leipzig se debiera a que Hans Lutero deseaba que su hijo estudiara derecho. La ciudad era conocida por su relajación moral, un dato significativo si se tiene en cuenta que, a pesar de hallarse situada en Sajonia, estaba gobernada por el el arzobispo de Maguncia.

Lutero se alojó en la residencia estudiantil de san Jorge. Allí adquirió el sobrenombre del “filósofo” por su afición a las discusiones cultas y aprendió a tocar el laúd. En 1502, Lutero obtuvo el título de bachiller tras haber cursado las asignaturas habituales de artes.

 Con veintidós años, Lutero obtuvo su maestría con el puesto segundo de un grupo de diecisiete alumnos.  En la actualidad, cuando en Occidente, el sistema educativo está abierto a todos y en no pocas ocasiones no exige un especial esfuerzo de los alumnos, resulta fácil no asociar el logro de Lutero con lo excepcional. A inicios del s. XVI, era algo extraordinario tanto por la decisión y el sacrificio de sus padres, como por el hecho de que el joven alcanzara la meta final. De manera innegable, Martín había satisfecho las esperanzas de promoción social de la familia al cubrir la parte del trayecto previa a la entrada en la universidad. Ahora quedaba por determinar la carrera que iba a estudiar.

Conceptos como los de la realización personal o el cultivo del espíritu eran totalmente ajenos a una familia de inicios del siglo XVI que, sin proceder de una clase acomodada, lograba que su hijo llegara a la universidad. Lo que se esperaba del estudiante era que convirtiera sus estudios superiores en una llave para abrir puertas que le permitieran ascender socialmente. Visto desde esa perspectiva, la elección de la facultad de Derecho por parte de Hans Lutero resultaba obligada. Sin embargo,  Martín anunció que pensaba entrar en el monasterio agustino de Erfurt.

He detallado las versiones sobre el origen de esa decisión en  El caso Lutero . Según el propio Martín, el 2 de julio de 1505, cuando regresaba de visitar a sus padres, fue sorprendido por una tormenta cerca de Stotternheim, una población próxima a Erfurt. Aterrado por la perspectiva de la muerte, el joven Martín prometió a santa Ana en oración que si lograba escapar con bien de aquel trance se haría monje. No fue la primera vez que la muerte se presentaba tan cerca del joven Martín. El 16 de abril de 1503, de viaje a casa, Martín experimentó una caída y se clavó una daga en la pierna quizá seccionándose una artería. Mientras su compañero de viaje se dirigía hacia Erfurt en busca de ayuda, Martín intentó detener la hemorragia a la vez que pedía ayuda a la Virgen. Es obvio que Lutero sobrevivió, pero había comprobado de manera muy directa lo inesperadamente que la muerte podía presentarse. Si a esa experiencia se sumó la de un amigo muerto – lo que también pudo llevarle a reflexionar sobre el tema – y el episodio de la tormenta, nos encontraríamos con un Lutero que, durante años, había pensado en la realidad de la muerte y, al fin y a la postre, había decidido responder a ella volcándose, de manera total y absoluta, en el plano espiritual. Enfrentado con la disyuntiva de complacer a su padre o aferrarse a Dios, el joven Martín optó por lo segundo y el 17 de julio de 1505, entró en un monasterio de la orden eremítica de san Agustín.

 Sobre el paso de Lutero por el convento, tenemos numerosos datos.  Alguno de sus detractores, como es el caso de Denifle, ha insistido en negar su veracidad y en interpretar en los términos más negros la carrera del joven monje. Sin embargo, a día de hoy, esa visión maniquea hace ya décadas que fue rechazada incluso por los historiadores católicos (4).

En 1543, Mateo Flaccio Ilírico recogió una conversación con un antiguo compañero de Martín, que había seguido siendo católico tras el estallido de la Reforma, y que “declaró que Martín Lutero vivió una vida santa entre ellos, guardó la Regla con la mayor exactitud y estudió con diligencia”(5). Lutero fue un monje totalmente entregado a la Regla que – a diferencia de muchos otros que han pasado por el estado clerical – conservó una visión equilibrada e incluso afectuosa de aquella época de su vida. Así, contaría después cómo tuvo que desarrollar tareas mendicantes en aquellos años con el saco a la espalda(6), pero lo hizo sin amargura, de la misma manera que pudo hablar con afecto de su maestro de novicios.

 En septiembre de 1506, Lutero llevó a cabo su profesión preparándose para su ordenación sacerdotal y en abril de 1507, fue ordenado sacerdote.  Se ha dicho que Lutero pensó en abandonar el altar antes de celebrar su primera misa. El episodio debe ser rechazado como carente de base histórica(7). Sí es cierto, por el contrario, que la ceremonia causó una notable impresión en el joven Martín.

 CONTINUARÁ


1) Boehmer, Der Junge Luther, 1939, p. 358.
2) TR 5.255.10; 5.558.13.
3) W. Andreas, Deutschland vor der Reformation, Stuttgart, 1948, pp. 322.
4) De nuevo, J. Lortz resulta, al respecto, paradigmático. Para este historiador, Lutero no sólo era robusto mentalmente, Historia…, pp. 173, sino que su vida en el convento fue correcta, p. 178 y se pasó al reformismo sin segundas intenciones p. 188.
5) Citado en Scheel, II, p. 10.
6) TR 5.452.34; TR 3.580.5; TR 5.99.24.
7) La discusión al respecto, en G. Rupp, Luther´s Progress…, p. 17.

Autores: César Vidal Manzanares

© Protestante Digital 2011

Leonard Cohen, Príncipe de Asturias

Publicado: junio 24, 2011 en Arte, Música

 José de Segovia Barrón
Leonard Cohen,  Príncipe de Asturias 
Al poeta y músico canadiense Leonard Cohen se le ha concedido el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, a los 76 años.

21 de junio de 2011

El jurado reconoce así “una obra literaria que ha influido en tres generaciones de todo el mundo, a través de la creación de un imaginario sentimental en el que la poesía y la música se funden”.  El acta destaca cómo “con el paso del tiempo”, confluyen en él “la tradición mística de Oriente y Occidente y la vida contada como una balada interminable”. Ya que Cohen es ante todo un buscador. 

 Buscamos sentido a la vida de muchas maneras, pero para Cohen, está claro que la respuesta está en la religión. Unas inquietudes que no han sido nunca compartidas por muchos. En la monumental biografía que hizo sobre él Ira Nadel – Various Positions, premiada por la Universidad de la Columbia británica en 1996, pero lamentablemente todavía no traducida al castellano–, se cuenta el encuentro de Cohen con Joan Baez en el mítico Hotel Chelsea de Nueva York. La discusión que tuvieron fue monumental. Comenzaron hablando sobre Gandhi y el papel de las drogas en el movimiento por la no-violencia, pero lo que Baez no podía soportar eran las inquietudes espirituales de Cohen, que le alejaban de una conciencia social – ¡lo mismo que le pasó con Dylan! –.

 Hay algo enigmático en la figura de Cohen, que produce siempre cierta perplejidad. Su imagen de bohemio, vestido de traje; un amante apasionado ,  que vive solo; mítico cantante, que apenas tiene voz; un judío, que practica el budismo  zen.. . Son demasiadas cosas que no encajan. Cohen –como su admirado Dylan– es un judío que tiene además una curiosa obsesión por Jesús.  Las referencias a los  Evangelios  llenan muchas de sus canciones desde los años sesenta. Aunque su espiritualidad se ha hecho cada vez más compleja, a medida que se ha ido acercando y alejando de la lectura de la Biblia, para abrirse a otras religiones orientales.  Su historia comienza con una de las más importantes familias judías del Quebec.

 TRADICIÓN JUDÍA
 Leonard Norman Cohen nació en Montreal en 1934, con el nombre hebreo de Eliézer (que significa  Dios es mi sostén ). Su apellido remite a la tradición sacerdotal de Israel. Su padre era hijo de un judío lituano que emigró a Canadá poco después de que se fundara la federación, llegando a ser propietario de la fábrica de confección más grande del país y el presidente más joven de la sinagoga más importante del Canadá. Su abuelo Lyon fue además vicepresidente de la primera organización sionista de este país y fundador del primer diario en lengua inglesa de todo el continente americano.

Su padre, Nathan, estaba inválido a causa de sus heridas en la Primera Guerra Mundial. Se casó con una mujer dieciocho años más joven que él. Masha era hija de un rabino lituano, que escribió una obra de más de setecientas páginas sobre las diferentes interpretaciones del Talmud. Había huido de las persecuciones de los judíos en los  progroms  del este de Europa, a Inglaterra, pero se fue luego a Canadá en 1923.

Leonard Cohen tiene una hermana mayor llamada Esther. Juntos, viven la Segunda Guerra Mundial con cierta comodidad, ya que la familia tenía dinero para mantener un servicio doméstico con sirvienta, niñera y chofer. Tuvieron en muchos sentidos una educación privilegiada, marcada, eso sí, por el judaísmo.

 Cohen dice: “Teníamos una profunda fe y practicábamos la religión, que estructuraba toda nuestra vida; pero mis padres no eran fanáticos”. Leonard cree que, para ellos, “la religión era como el agua para un pez”. Así recuerda que cada noche del viernes empezaban a celebrar el  sabbat,  encendiendo velas –algo que continúa haciendo todavía él, dice en una entrevista con la revista francesa  Les Inrockuptibles –. Hacían oraciones e iban a la sinagoga el sábado por la mañana. Pero aunque recibía educación hebrea tres veces por semana,  Cohen fue a una escuela laica y tuvo una niñera irlandesa católica, por quien empezó a conocer el cristianismo.

 CORAZÓN SOLITARIO
Sus padres jamás le presentaron un Dios estricto y exigente, aunque aprendió la  shema  (el credo judío tomado de la Ley dada a Moisés en el monte Sinaí) e hizo la ceremonia de iniciación judía conocida como  bar mizvah.  Todo su mundo se viene abajo cuando su padre se muere, al tener sólo nueve años. Adquiere entonces una seriedad que le acompaña toda su vida. Su melancolía y tristeza le introducen en un páramo emocional, que le hace huir de toda frivolidad e inconsciencia.

Cohen fue a la prestigiosa universidad de McGill, donde estudió con el  enfant terrible  de la poesía judeo-canadiense, Irving Layton. Era ya amante de los versos de García Lorca, pero se volvió entonces un poeta y observador crítico. Su pensamiento es lúcido y afilado, pero carente de sarcasmo y raramente cínico. Reconoce la sabiduría de sus maestros,como dice en una de sus canciones – Teachers –:“sígueme, dijo el hombre sabio”; pero observa que éste “va detrás”, en vez de delante.

Cohen “da prioridad absoluta al individuo, reduciendo la comunidad a nada que no sea el resultado de la suma voluntaria de los individuos”. Aunque no sabe “qué es peor: si estar solo y pensar que lo estás, o pensar que todos los demás se sienten así de solos”…

Aunque su corazón solitario le hace bastante enamoradizo. Las  Marianne  y  Suzanne  de sus cancionesestán inspiradas en sus muchas experiencias de desamor. Suzanne Verdal era una bailarina de Montreal, que estaba casada con un escultor llamado Vaillancourt, cuando le escribe ese poema en 1965. Marianne Ihlen vivía con un novelista noruego en la isla de Hydra, que deja con un hijo, cuando empieza su larga relación con Cohen. Pero él siempre lamentó que fuera  goyim (gentil).  Lo que para él la hacía incapaz de compartir su visión judía del mundo. Su fracaso más conocido fue sin embargo su reciente relación con la actriz Rebecca De Mornay, que “se dio finalmente cuenta de que no se puede contar conmigo como marido, con quien tener hijos”…

A pesar de tantas decepciones, Cohen dice que ha aprendido que “a no ser que el corazón se rompa, es imposible conocer nada del amor”. Pero ¿qué es el amor, para él? En uno de sus primeros poemas ( Keeping Things Whole,  1964), Cohen describe al amante de una joven mujer como “un cuerpo ambulante de dolor”. Él dice: “Creo que éste es el océano en que todos nadamos, todos queremos disolvernos, olvidarnos de quiénes somos”. Y concluye: “Pienso que esto es el amor, olvidarse de quién es uno”.

 VIDA BOHEMIA
 Como el judío errante,  Un Canadien Errant,  Cohen espera volver a casa un día. Ese regreso al hogar parece sin embargo que da la vuelta al mundo. Aunque “convertirse en lo que se suele denominar un bohemio no era algo bien visto en familias como la mía, adoptaron la posición de que era una fase adolescente que superaría; pero no la superé”. Se convierte en un hombre de cuarto de hotel, que tiene al mundo como único equipaje. En otoño de 1969 aterriza en Londres con la idea de escribir su primera novela, pero el mal clima le hace cambiar de idea, yendo a la sobria y desnuda isla de Hydra, entonces casi virgen. Un lugar solitario y carente de comodidades, con el mar Egeo y Cretense a cada lado…

Vivía unos escalones por encima del puerto. Al tañer las campanas y llegar el barco de los suministros, puntualmente a las diez de la mañana, había cumplido ya casi toda una jornada de trabajo. Sus draconianos horarios hacen pensar en que –como el poeta Paul Valery–, “la mayor sabiduría nace de la disciplina más férrea”. En esta isla escribe algunos de sus mejores textos, con la sola compañía de los gatos que vienen a su terraza, la cháchara de los tenderos y las pezuñas de los dóciles borricos de carga golpeando contra el pavimento. Aunque cada tarde tenía una silla reservada en el café, cuando llegaba el momento mágico del ocaso…

Su bohemia parece estar en contradicción con ese “sentido del orden”, que a él le gusta: “El tipo de disciplinado aprendizaje que se inculca en la instrucción militar”. Su libro sobre los Hermosos Perdedores  tuvo magníficas críticas, pero no ganó mucho con él. Se le ocurre entonces que quizás pueda vender mejor sus letras con música de  country.  Piensa ir a Nashville, pero de camino pasa por el famoso Hotel Chelsea de Nueva York…

A mediados de los años sesenta todo el mundo que aspiraba a ser algo en el mundo artístico vivía allí. Fue así en la época de Dylan Thomas, pero es con la generación  beat  en los años cincuenta que este lugar se vuelve mítico.Al resurgir el  folk  en los sesenta, el  Village neoyorquino se llena de artistas como Baez, Dylan o Joplin ,  que viven en este hotel, que siguió siendo un punto de encuentro para los mitos del  rock,  hasta morir allí la novia de Sid Vicious –supuestamente asesinada por él, que murió de sobredosis poco después– en el  punk  de finales de los setenta.

 HAMBRE DE VERDAD
 Cohen mantiene su vocación poética, pero encuentra en la música  pop  el medio para expresar su arte. Judy Collins acepta al principio algunas de sus canciones, pero pronto firma su propio contrato de grabación. Mantiene su casa de Hydra como un refugio, pero hace de un apartamento de Los Ángeles su oficina, hasta que en un viaje a Tennessee para trabajar con el compositor Boudleaux Bryant, en una destartalada granja en medio del campo, sufre un colapso mental.  Se da cuenta que “todos van por el dinero” y los “mercachifles han tomado las riendas”. Todo le parece hueco y empieza a buscar la verdad a todo tiempo…

“Somos atraídos por la verdad”, dice Cohen, ya que “cuando la oímos y la vemos nos hipnotiza”. El cantante cree que todos “tenemos hambre de ella”. Lo que pasa es que se muestra de diferentes formas. “Hay millones de personas que van a la iglesia y obtienen un verdadero sustento de la liturgia y el hecho de formar parte de su comunidad religiosa”, pero él no se siente cómodo “confinando la expresión de la verdad a un único ámbito de acción”. Cree que “estamos continuamente rodeados por la verdad, pero que a veces lo sabemos, y otras no”.

 Buscar la verdad es siempre algo doloroso.  “Suele darse por sentado que la perfección no existe”, dice Cohen, “que nuestro mundo está roto, y que con corazones derrotados vivimos vidas rotas”. El problema es que “eso no nos excusa de nada”. Por eso canta en su himno Anthem:  “Olvídate de tu ofrecimiento perfecto; todo tiene una grieta”. Y “así es como entra la luz”. Para él, “la cantidad de sufrimiento del que uno se entera es algo aterrador”. Aunque reconoce que “lo único que se acerca a un consuelo” es la oración de Jesús: “Hágase Tu Voluntad”.

“Todos percibimos que hay una voluntad detrás de todas las cosas” –dice en una entrevista en Montreal el año 84–, “y somos conscientes también de nuestra propia voluntad”. El cantante cree que “la distancia entre ambas voluntades crea el misterio que llamamos religión”. El cree que “es el intento de reconciliar nuestra voluntad con otra voluntad, que no podemos identificar claramente, pero que sentimos que es poderosa y existe”.

 BÚSQUEDA ESPIRITUAL
 “Todos llegamos a un punto donde debemos encontrar sentido para nuestra vida”, dice Cohen , “cuando tenemos que buscar metáforas que nos expliquen el significado de nuestra vida”. Hay muchas formas, “sea a través de la caridad, la meditación, la terapia o el enriquecimiento monetario”. El objetivo es el mismo: “dar con la parábola que dé significado a nuestra hambre más profunda”. Para él, “es ahí donde encajan las tradiciones religiosas”. Aunque es algo que “todos estamos continuamente examinando, debatiendo y corrigiendo”, ya que “no es algo que se adquiere de una vez para siempre, es una actividad incesante”. Cohen llega entonces al budismo  zen .

 Su nexo con el judaísmo está en la tradición de la corriente mística judía. En ella el rabino explica a sus discípulos historias abstrusas, sin respuesta, que les lleven a pensar más allá de lo obvio y lo racional. Una técnica muy parecida a la que utiliza el  roshi  Joshu Sasaki en el monasterio z en  de Mount Baldy –en las montañas de San Gabriel, cerca de Los Ángeles–, donde Cohen se refugia en sus momentos de debilidad y vulnerabilidad.

“A no ser que la persona esté rota y sufriente, física o psíquicamente, no va a enfrentarse a un examen espiritual”, dice Cohen: “Uno empieza a ser sabio cuando se da cuenta de que es sumamente infeliz aquí”. Entonces puede uno optar por diferentes religiones, compromisos políticos, programas ascéticos o modos de vida hedonistas. En su caso, fue a un retiro del maestro  zen  Sasaki,quedándose allí un mes. “Fue una experiencia agotadora”, recuerda.

Sasaki era japonés, pero el abad era alemán. Por eso dice que cuando se encuentra andando un día con sandalias en medio de la nieve a mitad de la noche, como parte de la meditación, ¡se pregunta si no será la revancha por la Segunda Guerra Mundial! Se marcha entonces del monasterio, pero luego volverá “para un examen interno y profundo”, que requiere “una intensa disciplina, rayana en un castigo autoimpuesto”. En esa segunda estancia establece una práctica budista, que le lleva a pasar regularmente temporadas en Mount Baldy.

 En  Recent Songs  se cierra su primer periodo  zen.  Se encuentra entonces solo. Su madre ha muerto y apenas tiene relación con su esposa y sus hijos. Se enfrenta a “la más intima de las decisiones, que no podemos sino obedecer, lo que queda de nuestra religión, por lo que levanto mi voz y rezo”. Cohen vuelve a “Aquel que no tiene nombre”, al Nombre de su infancia. En la portada de su  Libro de Misericordia  aparece la estrella de David, formada por dos corazones, en vez de triángulos. En estos nuevos  salmos  clama por la misericordia a Dios.

 TODO ES INÚTIL
 Cuando publica su disco  Various Positions , muchos le preguntan por su búsqueda espiritual. Responde que su intención no era finalmente hacerse monje, ni dedicarse exclusivamente a la oración. Eso “no va conmigo”, dice: “Yo estoy en la calle, buscándome la vida”. Asegura no saber siquiera qué es el ideario  zen,  “porque sólo he conocido a ese anciano, y no puedo decir hasta qué punto representa esa tradición”. Su maestro mismo asegura que su esencia es “un vasto baldío, nada en especial”. Aquí no hay doctrina alguna que seguir, sólo su vida interior. Cohen busca finalmente ahí un espacio sin límites donde poder hacer sus propias construcciones mentales.

 “De lo que se trata es de dejar de hacerse preguntas como: ¿qué es la vida?, o ¿por qué estamos aquí?” Su álbum  Ten New Songs  expresa esa nueva época en que “no se fía de sus sentimientos íntimos, que van y vienen”. Le parece que “tras años de batallar con el monstruo interno, por fin ha conseguido no hacerse caso a si mismo”. Viene entonces la decepción…

Desde su primer libro,  Comparemos mitologías  (1956), hay un conflicto en su vida entre la religión y la sexualidad. Sus ejercicios espirituales no pueden acabar con su pasión interior. Ya que, como dice Pablo a los  Colosenses , “tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato con el cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne” ( 2:23 ).  Finalmente Cohen se siente desmoronado: “He probado el  Prozac;  he probado el amor; he probado las drogas, he probado la meditación  zen:  he probado el monasterio; he probado a dejar todas esas cosas, y vivir sobrio.” Pero todo es inútil…

 ¿RELIGIÓN O CRISTO?
 El autor flamenco Marc Hendricx, ve en su libro – Leonard Cohen, el buscador de la verdad –el efecto de la religión, que nos hace estar descontentos con nosotros mismos y sólo sirve para distanciarnos de los demás. Aunque cree que la fe, el amor de Dios, o lo que los creyentes sienten por Dios, es otra cosa. Se da cuenta de que aunque la religión está pasada de moda, lo que ha hecho es dimitir de su función decorativa, ricamente recompensada. Porque “aunque los lugares de culto se estén quedando rápidamente vacíos, la fe, en sus múltiples formas, vive todavía”.

Para el escritor de este libro –publicado por la editorial  Milenio  de Lleida–, “toda religión es creación del hombre, y por lo tanto no nos dice nada acerca de la verdad”.  Pero Jesús no se presenta como el fundador de una religión, sino como el Camino, la Verdad y la Vida  ( Juan 14:6 ). La Vida, por lo tanto, no se puede basar en la sinceridad –como dice Hendricx–, que es la conclusión a la que llega Cohen en su búsqueda de la verdad. Ya que uno puede estar sinceramente equivocado. La verdad no está en una religión, sino en Aquel cuya verdad nos hace verdaderamente libres ( Jn. 8:32 ). Libres, hasta de nosotros mismos…

 “Conocer el propósito y significado de la existencia es algo fuera de nuestro alcance”, dice Cohen. En ese sentido, como él dice, es algo “inalcanzable”. La respuesta está por lo tanto fuera de nosotros, en Aquel que nos ha creado, en el Señor y dador de la vida. Tan interesado en su Creación, que se ha hecho hombre. Ha conocido todas nuestras necesidades y se ha identificado con nuestras contradicciones. Por eso podemos venir ante Él tal y como somos, para, como Cohen, decirle sinceramente:

 Soy un pecador, pero amo a Jesús.
 Estoy corrompido, pero en estos momentos,
 cuando me encuentro contra la pared,
 la oración es la única salida.
( Oraciones: Una colección de 50 salmos )

 Yo creo que Dios se complace en responder tales oraciones…

Autores: José de Segovia Barrón

© Protestante Digital 2011


Por Horacio Villagra|Corresponsal de Christian Post

El disfrutar los carismas del Espíritu Santo entre las diferentes doctrinas se ha vuelto un tema a desarrollar entre Católicos y Pentecostales, por lo que la “sexta ronda de conversaciones” por intereses mutuos de conocer la plenitud en el Espíritu Santo que vive cada ministro se ha vuelto tema de interés en el Vaticano.

Los prelados Católicos insistieron que conforme se avance en las charlas de alimentación espiritual, la unión y rezos como hermanos y hermanas en Cristo se darán.

La Iglesia Pentecostal mostró diversos intereses respecto de la forma en la cual viven el Espíritu Santo los creyentes Católicos.

“El objetivo consiste en promover el mutuo respeto y entendimiento en materias de fe y vida” comentó el Consejo Pontificio para la promoción de la Unidad, “Un genuino y franco intercambio sobre posiciones y costumbres de las perspectivas tradiciones ha caracterizado y guiado las conversaciones, que incluyen momentos diarios de oración en común”, continuó el escrito emitido por la Iglesia.

Las Iglesias Pentecostales representan una gran parte de los creyentes Cristianos, con aproximadamente 600 millones de fieles que constituye el 80% de las comunidades protestantes, a quien también se le atribuyen milagros, curaciones y manifestaciones concedidas por el Espíritu Santo como forma de evangelismo.

A pesar del mutuo respeto y reconocimiento espiritual, las pláticas no buscan establecer la unidad Estructural entre las doctrinas.

El Monseñor Michael Burbidge expresó su emotividad con el actual conocimiento de la religión Pentecostal, “nuestro trabajo y conversaciones de esta semana han llevado a católicos y pentecostales a un entendimiento más profundo y a apreciar elementos de terreno común que compartimos sobre los carismas del Espíritu Santo”.

Las actuales colaboraciones entre las religiones han permitidos que diversos expertos en materia ecuménica opinen, “el ecumenismo ha pasado del nivel del miedo y de la animosidad al del respeto y apertura entre muchos grupos pentecostales. Esta ronda, centrada en dones o carismas del Espíritu Santo, debería constituir un avance para señalar las áreas de terreno común en la vida y el ministerio”.

Los temas agendados por los líderes religiosos es diferentes años permitirán una nueva forma de concebir las Religiones, en el 2012 se debatirá discernimiento, sanación en el 2013, profecía en el 2014 y en el 2015 conclusiones mediante un informe General.

 

La importante reunión se celebro en la fecha importante del Cristianismo, es decir, el Pentecostés fue celebrado en la Santa Misa emitida por Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro en Roma.


Las trabajadoras «no han presentado pruebas convincentes de que exista una política discriminatoria», según el alto tribunal estadounidense

YOLANDA MONGE – Washington – 20/06/2011

 

Betty Dukes (segunda por la izquierda) junto a las otras cuatro demandantes el pasado mes de marzo frente al Tribnal Supremo en WashingtonBuenas noticias para Walmart, para las grandes compañías y pésimas noticias para las trabajadoras del gigante norteamericano. Las mujeres que demandaron por discriminación sexual al mayor minorista del mundo, la cadena de grandes almacenes WalMart, sabían que su lucha era la de David contra Goliath. Si el Tribunal Supremo de Estados Unidos les hubiera dado la razón, la decisión hubiera afectado a más personas que el número total que a día de hoy sirven en el Ejército, la Marina, las Fuerzas Aéreas, los Marines y los Guardacostas de EE UU. Más de millón y medio de mujeres hubieran puesto contra las cuerdas a WalMart. Pero el Supremo ha dicho, de forma unánime, ‘no’, y ha ganado Goliath.

Los jueces del Supremo han argumentado en contra de la demanda colectiva que los abogados de las cinco mujeres que en 2001 iniciaron la querella contra WalMart han fracasado en su intento de probar que existía una política corporativa común destinada a discriminar a las mujeres de la empresa. Las trabajadoras «no han presentado pruebas convincentes de que exista una política discriminatoria en cuanto al pago y los ascensos a nivel nacional», ha escrito el juez Antonin Scalia, en nombre de la mayoría conservadora de la Corte.

El máximo tribunal ha sido unánime en varios aspectos y ha estado dividido en otros respecto de la querella. Por ejemplo, cuatro magistrados (Ruth Ginsburg, Stephen Breyer, Sonia Sotomayor y Elena Kagan) han expresado que ellos hubieran devuelto el caso a una instancia inferior para que las trabajadoras pudieran intentar hacer prosperar la demanda colectiva bajo otro ángulo legal. Sin embargo, en lo que todos han estado de acuerdo es en que «la Corte descalifica la demanda colectiva», ha escrito Ginsburg, como portavoz de la minoría liberal.

A partir de ahora, las mujeres que buscaban ser reivindicadas jurídicamente en el Supremo pueden continuar su lucha de forma individual, lo que es una labor de titanes que a la larga les reportaría muchísimo menos dinero y que sin duda no pondría ninguna presión sobre WalMart. Dos de las mujeres que habían demandado a la empresa, Betty Dukes y Christine Kwapnoski, estaban presentes en el momento de la lectura del fallo.

El caso se remonta al año 2001, cuando Betty Dukes alegó que a pesar de haber trabajado duro y bien durante seis años se le denegó, por ser mujer, acceder a los cursos de formación que le habrían reportado puestos superiores y mejor remunerados, lo que es una violación del Título VII del Acta de Derechos Civiles de 1964. Si el Supremo hubiera fallado a favor de las denunciantes, la sentencia hubiera tenido sin duda consecuencias que hubieran ido más allá de las fronteras económicas del mayor minorista del mundo -las indemnizaciones serían de miles de millones- ya que las demandas colectivas aumentan la presión en las empresas para que busquen arreglos debido al alto costo que acarrea la defensa y para evitar onerosos juicios largos.

El caso conocido como ‘Dukes contra WalMart’ hubiera marcado sin duda un antes y un después en la historia de las relaciones laborales de Estados Unidos, como lo ha probado el hecho de que para que se hubiera llegado a celebrar un juicio se haya tenido que pasar primero por el Supremo para que decida quién puede participar en la querella. El Supremo no decidía si había habido discriminación o no, sólo abría la puerta a un proceso judicial.

El caso que presentó Dukes junto a otras cinco compañeras -y que hubiera afectado a más de 1,5 millones de mujeres que hubieran trabajado antes de 1998 en cualquiera de los 3.400 centros que WalMart tiene en el mundo- languideció durante años en Cortes de Apelaciones hasta que el año pasado el Supremo decidió intervenir en el asunto. Si las mujeres denunciaban de manera colectiva, tenían alguna esperanza.Si luchaban individualmente contra una gran corporación como es WalMart, sus posibilidades de ganar eran casi nulas. «Es David contra Goliath», dijo Jocelyn Larkin, una de las abogadas de las mujeres.

Las mujeres representan dos tercios de la plantilla de la cadena pero ganan un 14% menos que cualquier hombre, según datos recogidos en la denuncia. De media, una mujer tarda más de cuatro años en lograr ascender a asistente de encargado frente a los menos de tres que tarda un hombre. WalMart ha negado siempre todo lo anterior y ha enfatizado que su política corporativa prohíbe «cualquier tipo de discriminación a la vez que promueve la diversidad y garantiza un tratamiento igualitario».

Pero las más de 100 declaraciones de mujeres que habían aportado su testimonio como base para la denuncia dibujaban un escenario muy diferente. Algunas hablaban de cómo a los gerentes hombres les gustaba celebrar reuniones en clubs de ‘strippers’ o como no veían extraño reunirse por negocios en los restaurantes Hooters (donde las camareras tienen que tener grandes pechos y llevar faldas mínimas) a pesar de las quejas de las compañeras femeninas. Otra mujer explicaba que su superior le dijo que «se arreglara» y se quitara «las telarañas que le colgaban del maquillaje». En otro caso, un supervisor espetó a una subordinada: «Emperifollate; cómprate unas pinturas y vístete mejor».

WalMart ha ganado y como temían los grupos de defensa de los derechos civiles el mensaje que se ha enviado es que si eres demasiado grande nadie te va a demandar. El hecho de que por primera vez en la historia haya habido tres mujeres sentadas en la máxima corte (el total es de nueve jueces), todas nombradas por presidentes demócratas, una de ellas -Ruth Ginsburg- con una dilatada carrera en defensa de los derechos de las mujeres, parece haber tenido poco peso -excepto las anotaciones de devolver el expedeinte a una instancia inferior- a la hora de sopesar un caso de desigualdad, sexismo y techos de cristal

 

 

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Erotización de la infancia

Publicado: junio 20, 2011 en Sociedad


 Erotización de la infancia 

 Ana Pérez Lozano

 

Esta semana ha sido publicado en los medios un informe que sin lugar a dudas creará mucha polémica a nivel internacional. Se trata del  informe Bailey encargado por el primer ministro Británico David Cameron por iniciativa de diversas asociaciones de padres de Reino Unido.

 El estudio sugiere la necesidad de crear un escudo para proteger a los niños de convertirse en precoces consumidores de la sexualidad. Aunque de momento se trata sólo de un informe con advertencias y recomendaciones, el Gobierno británico parece decidido a endurecer las leyes de protección al menor.

Sin la menor duda el tema molestará a algunos defensores de la educación liberal, publicistas e industrias que se lucran de la venta de determinados productos para la infancia. Creo que  la propuesta es interesante y debe ser llevada a discusión en nuestros foros y en nuestras iglesias.

¿Habrá quien podría prever hace tan solo una década que una de las cuestiones urgentes que padres, asociaciones profesionales y actualmente gobiernos intentan enfrentar y poner límite sería la promoción de la sexualidad adulta en los niños?

 Hay quien podría decir que fabricar zapatitos de tacón para niñas de 5 años no significa sexualización pero qué decir de los tangas «hilo dental», los tops que dejan el ombligo al aire, las minifaldas o los bikinis con relleno para niñas de 7 años.  Estas son señales claras de una tendencia que está llevando a gobiernos y a asociaciones profesionales a tomar tal actitud.

 ¿A qué juegan hoy los niños? Los niños juegan a lo que ven.  La vía principal de aprendizaje es la imitación de lo que ven a su alrededor, en su entorno, familia, televisión, escuela, amigos… eso es lo que ayuda a conformar su conducta y lo que hoy ven entra por el formato de la televisión e internet. Mientras los varones sueñan con ser como Messi o Cristiano Ronaldo, las pequeñas de la casa están cada día menos interesadas en jugar a las muñecas, a las cocinitas, en aprender a patinar o andar en bici. Ahora quieren imitar a las nuevas heroínas infantiles como «las divinas» de la serie de TV Patito Feo donde dos grupos están enfrentados por conseguir popularidad en el colegio. Las divinas son glamurosas, simpáticas y guapas mientras que las populares son las feas, es decir llevan gafas, ortodoncia y tienen valores. Las niñas hoy ya no quieren jugar a mamás, ahora a las niñas les gusta mover las caderas como Shakira quien en su último video «Rabiosa» muestra su lado más salvaje en una fantasía erótica haciendo de stripper mientras canta «oye papi, vuélveme loca, aráñame la espalda y muérdeme la boca».

Por eso es lógico que las niñas de corta edad imiten modelos cada vez más sensuales y provocativos, si esto es lo que están percibiendo, y que demanden productos destinados a un público adulto como cosméticos, mechas…. Si a esto sumamos que los niños a esta edad todavía no tienen la capacidad para decidir qué imagen quieren tener y desde la familia en vez de proponer modelos alternativos se refuerza este comportamiento con halagos del tipo “que mona le queda esta minifalda” o “que bien imita a Lady Gaga”, es lógico que las niñas aprendan a dar más importancia a premios como la atención de los chicos que a otros más convenientes como el rendimiento escolar o las aptitudes artísticas o deportivas, lo que limita su futuro y oportunidades.

 Todo esto ayuda a perpetuar los patrones machistas que permanecen vivos todavía en la sociedad española y que son admitidos por las chicas, instaladas en una habilidad de atracción física que reproduce las relaciones dominantes y desiguales , a que midan su valía como personas a través del sexo, actitudes que creíamos estaban desapareciendo de nuestra sociedad.

Los especialistas alertan de este fenómeno al que denominan  sexualización precoz de la infancia  o  erotización infantil , concretamente de las niñas.

La  American Psychological Assotiaton  publicó en el año 2007 un documento informe “Report on the sexualization of girls”, que es un estudio sobre la sexualización de las niñas y las diferentes formas de esta moda, que es altamente perjudicial para la salud infanto juvenil.

Los expertos comienzan definiendo el término.  Hay “sexualización” cuando alguien es valorado por su atractivo sexual excluyendo otras características personales o es visto como objeto de uso sexual.  Exponen que los niños están siendo inculcados a una sexualidad adulta. Las niñas son alentadas a parecer sexys incluso sus muñecas lo son. Crecen, dice el informe, en un entorno saturado de mensajes con contenido sexual. Denuncian que desde diversos frentes se potencian actitudes en la mujer como la ingenuidad, candidez, inocencia, sumisión… que promueven la situación de dominio e invitan a anular comportamientos firmes, de seguridad, intelectualidad… considerándolos masculinos y poco atractivos para los hombres.

 No sólo es un problema el hecho de adelantar la adolescencia saltándose la etapa infantil, la erotización infantil es un predictor de futuros problemas psíquicos y físicos.  Trastornos de la conducta alimentaria son subproductos de este desajuste emocional apareciendo la anorexia y la bulimia en prepúberes. También los complejos estéticos, la insatisfacción hacia el propio cuerpo aparece a corta edad y al llegar a la adolescencia las inclina a pensar en la cirugía como el remedio a sus males.

 PREVENCIÓN Y SOLUCIONES PRÁCTICAS
 ¿Qué pueden hacer los padres para proteger a sus hijos de la sexualización infantil?

 No contribuir con actitudes y hechos en la sexualización de sus hijas. En ocasiones los padres pueden ser colaboracionistas sin saberlo. No se debe dar un doble mensaje, pretender que los niños vivan la etapa infantil saludablemente y por otro lado encontrar gracioso vestir a los hijos como adultos y promover estas actitudes aunque sea para jugar. El afán consumista, la trivialización de la sexualidad o la tiranía de la belleza suscitan esta sexualización precoz.

 Promover el diálogo en familia . Hablar con los hijos explícitamente porqué ciertos programas, videos musicales o prendas de vestir no son adecuados, proponiendo otros que sí son adecuados y que exponen una imagen femenina adecuada. Que los niños sepan que los personajes de las revistas, anuncios… no son reales.

 Educar en la sexualidad . Muchas personas creen que no se debe de hablar de sexualidad con los niños y este es un tremendo error. Los niños deben de ser informados acerca de su propio cuerpo en cada etapa de su desarrollo. Cuanta más y mejor información tengan, más protegidos estarán para interpretar los mensajes sexuales a los que son expuestos.

 Dar ejemplo . Los padres deben revisar cuáles son los valores que están transmitiendo, los programas que ven en presencia de sus hijos. Los niños principalmente imitan la conducta de sus padres.

Recordemos el texto de Eclesiastés: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”

Es necesario que respetemos la niñez, porque  si la sexualización de los niños es una prolongación de nuestra cultura sexual, entonces la protección de los derechos de la infancia es en un auténtico movimiento contracultural.

Autora: Ana Pérez Lozano . Es Maestra, con estudios en Terapia Familiar y Psicopedagogía.
Actualmente se dedica a la docencia, trabajo que compagina con la atención a menores en dificultad social en los centros Dignidade, entidad que cofundó con Marcos Zapata; junto con el cualpastorea la Iglesia Buenas Noticias de Lugo


Carlos Martínez García

La Biblia en la obra de Carlos Monsiváis

La formación cultural de Carlos Monsiváis se forjó a contra corriente del imaginario mayoritario en México.

 A lo largo de toda su obra está presente el libro del que dijo tenerlo grabado en su ADN, la Biblia [1] . Su traducción favorita fue la realizada por Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, españoles perseguidos por la Inquisición en el siglo XVI.

Desde muy niño Carlos fue construyendo para sí una galería muy particular, descrita en su Autobiografía  de 1966 y definida allí como  “una extraña iconografía heroica, notable por la ausencia de la Morenita del Tepeyac, –la misma que convirtió a Juan Diego en el primer partidario mexicano del Star System–…”.  El escritor subrayó el significado integrador que en su entorno tuvo la Biblia : “Entre nosotros, la Biblia no sólo era el fundamento religioso, sino el lazo de unidad, la razón de ser de la familia. Su papel era muy preciso, la fuente del conocimiento y del comportamiento. Para mi madre, la Biblia era el objeto del cual nunca se desprendía. Era feliz cuando daba clases de Escuela Dominical. Era bibliocéntrica, y con frecuencia en una discusión respondía con versículos [bíblicos]” (Adela Salinas, Dios y los escritores mexicanos , Editorial Nueva Imagen, México, 1997, p. 95).

 La Bibliade Monsiváis fue, como ya dijimos, la traducida por Cipriano de Valera publicada originalmente en 1569 y revisada por Cipriano de Valera en 1602. La circulación del libro se hizo en condiciones muy difíciles, ya que las fuerzas inquisitoriales consideraron herejes a los traductores y de “herética pravedad” sus escritos teológicos. Las obras de Reina y Valera figuraron, desde mediados del siglo XVI y hasta 1948, en el Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum de la Iglesia católica.

El primer libro que conjunta crónicas de Carlos Monsiváis tuvo dos versiones. En la inicial el título fue Principados y potestades, clara alusión a  Efesios 6:12 , donde dice “porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades […]”. La segunda versión, la más conocida, es la titulada Días de guardar. [2]

 La crónica sobre el estreno de la obra Hair en Acapulco (5 de diciembre de 1969), la encabeza Monsiváis “Con címbalos de júbilo”. La frase es entresacada del  Salmo 150versículo 5 , que a continuación reproducimos: “Alabadle con címbalos resonantes, alabadle con címbalos de júbilo”. El escritor resume, con imágenes bíblicas, la puesta teatral que presencia:
 En el escenario una figura acuclillada y harapienta. Emergen de la parte posterior del teatro dos procesiones de antorchas que bracean por los pasillos en ánimo estatuario, morosamente, como si en la imaginación visual del director se identificasen las fotografías más difundidas de Haight Ashbury y la ofensiva apariencia hippie con el relato bíblico de la mujer de Lot. Y las estatuas de sal producidas en serie culminan en el foro, y al cabo de cinco minutos, ya incluso el reportero (tan preocupado por su crónica que no capta nada de lo que ve) se ha percatado de que no contempla una obra tradicional —revelación que se produjo al observar las diferencias de Hair con El abanico de Lady Windermere— sino un assamblage, un desfile orgánico de sketches sobre una comunidad hippie y su dramatización de la parábola de la Oveja Perdida. Sólo que esta vez el Hijo Pródigo no se reintegra al seno colectivo: lo retienen los fosos de Vietnam . [3]

 Las aglomeraciones e histerias de los asistentes en la Alameda de la ciudad de México (16 de febrero de 1968) para presenciar el concierto gratuito del entonces muy famoso cantante español Raphael , son descritas puntualmente por Monsiváis en el escrito “Raphael en dos tiempos y una posdata”. Comienza y concluye el reportaje con dos citas bíblicas: “…porque ellos verán a Dios”, localizada en  Mateo 5:8 ; y cierra la crónica con la observación de que los “psicólogos […] desdeñan (uno no sabe por qué) a las admiradoras y su capacidad prenatal de endiosar y un locutor exhibe los cientos de cartas a Raphael que una sola estación recibe en un día y la porra insiste: ‘Raphael es nuestro ídolo’ y nadie debe criticar a los admiradores de quien sea. El que esté libre de posters que arroje la primera piedra”. [4] Estamos ante una paráfrasis de una porción bíblica, la de  Juan 8:7 .

En un recurso literario que desarrollará años después en Nuevo catecismo para indios remisos, al usar el género parábola, Carlos Monsiváis en Días de guardarpone en las antípodas al empresario a y a los músicos, donde muestra su decidida admiración por los jazzistas. Lo hace en el texto “Incitación a la vida productiva. Parábola del banquero y el jazz”. [5]

 La crónica del malogrado concierto de rock en el estadio de la Ciudad de los Deportes, en el Distrito Federal (9 de marzo de 1969) , con la participación de las bandas The Union Gap, The Byrds [6] y los Hermanos Castro, no solamente tiene un título tomado de la Biblia (“Para todas las cosas hay sazón”, [7] Eclesiastés 3:1 ), sino que cada sección es encabezada con versículos bíblicos (sin citar su procedencia pero inmediatamente reconocidos por avezados en la traducción de Reina y Valera) procedentes del tercer capítulo de la sección conocida como Eclesiastés o El Predicador.

 En el 2008, al recibir la medalla 1808 por parte del gobierno de la ciudad de México , [8] el escritor que semanas atrás cumpliera siete décadas de vida, da un discurso en el que elige, como en tantas intervenciones, crónicas y artículos, imágenes bíblicas para describir el universo conformado por la gran urbe.

Inicia con una paráfrasis del libro veterotestamentario del Génesis, donde combina la remembranza del género parábola [9] que recorre las páginas de toda la Biblia: “Parábola del espacio que necesita un domicilio fiscal. En el principio no había lugar dónde poner el espacio de la Ciudad de México. El lugar asignado era amplio, un valle en el Anáhuac, pero se calculó mal el tamaño, que por los motivos que fuesen, era insuficiente, era un lugar que no correspondía a este espacio, que se oponía a las mediciones y los amoldamientos; que se burlaba de los que en vano trataban de encajarlo en el sitio a él adjudicado. ¿Cómo quieres que yo –decía el espacio– que seré histórico, mitológico y centralista quepa en estos kilómetros a mi disposición? Pero si yo ya estaba convencido desde el Génesis, no más que aquí yo soy de los espacios a los que todo les queda chico”.

Después teje una segunda parábola, la que llama de creencias. Nuevamente evoca el lenguaje del Génesis, aunque incorpora otras figuras para mostrar lo insólito de la capital mexicana: “En el principio, y ante la tardanza del dios cristiano, Huitzilopochtli y Tláloc crearon los cielos y la tierra, y en la tierra, llamada así porque su componente mayor era el agua, la nación mexicana, donde desde recién nacida un producto de la diosa demografía, estaba desordenada, pero nunca carente de pueblo y de mensaje al pueblo y de exhortaciones al pueblo para que renunciara a otras creencias”. [10]

 En la ciudad en la cual todo se multiplica, Monsiváis evoca escenas del Nuevo Testamento ( Mateo 15:32-39 ;  Marcos 8:1-10 ) para ilustrar la replicación de posibilidades y objetos: “La multiplicación de los panes, los peces, los parientes y los DVD´s prestados. ¿Qué propone la Ciudad de México? ¿Cuáles son sus misterios, sus escondrijos, su paraíso subterráneo? Y ¿cuáles los dispositivos para el deleite a bajo precio?”

En la tercera parábola monsivaisiana, “de la lucha del empleo y del Ángel hasta el amanecer”, sus lectores deberían conocer el trasfondo bíblico sobre el que elabora la escena de una negación para millones de ciudadanos: la posibilidad de tener empleo en el México mal gobernado por la segunda administración federal emanada del PAN. Carlos Monsiváis usa en esta tercera ilustración los pasajes de  Génesis 32:24-25 , donde Jacob lucha con un varón misterioso, al que no suelta hasta obtener su bendición. La descripción del llamado en Génesis varón, y que en otro escrito del Antiguo Testamento es llamado ángel, le permite a Monsiváis hacer la analogía por la obstinada batalla en hallar una actividad remunerada. El  capítulo 12 de Oseas , en los versículos 4 y 5, hace referencia a Jacob y su lucha con el ángel: “En el vientre tomó por el calcañar a su hermano, y con su fortaleza venció al ángel. Venció al ángel, y prevaleció…” De aquí es donde Monsiváis toma el imaginario inicial de su tercera parábola, pero en el desarrollo de la misma crea un símil irónico con los avatares del empleo por prevalecer en condiciones adversas.

 Apocalipstick, obra de Carlos Monsiváis que tenía unos cuantos meses de haberse puesto en circulación cuando acontece la muerte de su autor (19 de junio, 2010), estimula para encontrar citas implícitas y explicitas de la Biblia.  En uno de sus capítulos, “De los murales libidinosos del siglo XX. ‘He aquí en maldad he sido formado, y en pecado me concibió el Centro de la Ciudad’”, el título mismo puede ser bien identificado por los asiduos a la lectura bíblica. Es una cita textual del Salmo 51, versículo 5, atribuido al rey David: “He aquí en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre”, se lee en la versión favorita de Monsiváis, la de Reina-Valera revisión de 1909. [11]

 En una crónica que cautiva, la que dedica a los casi 20 mil desnudos y desnudas en el Zócalo de la ciudad de México, fotografiados por Spencer Tunick , Monsiváis inicia su texto con la línea “Pórtico versicular (donde la división entre el bien y el mal se inicia con la conciencia de la desnudez, o eso se ha creído”). Acto seguido reproduce cuatro citas del Génesis : “Y estaban desnudos, Adán y su mujer y no se avergonzaban” (2:25); “Y fueron abiertos los ojos de entrambos (luego de comer la fruta del árbol, codiciable para alcanzar la sabiduría), y conocieron que estaban desnudos: entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales” (3:7); “Y él, adán respondió (a Jehová): Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo porque estaba desnudo y escondíme. Y díjole: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo?” (3:10-11); “Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y vistiólos” (3:21). [12]

La plancha del Zócalo capitalino fue, por un tiempo, recordatorio del Edén. Varones y hembras, para usar el lenguaje bíblico del Génesis, compartieron gozosamente su desnudez. Todo cambió en cuanto los primeros se vistieron antes que las mujeres, ya que éstas fueron requeridas por Tunick para otra sesión fotográfica. Entonces, ya con sus vestimentas, los hombres vieron lo antes no percibido, que ellas estaban desnudas y algunos las miraban lascivamente. El Paraíso se había perdido. Carlos captura así ese momento:
 Se encueraron diecinueve mil y otros tres mil llegaron tarde. Si ya existe el Tunick Book of World Records, México va a la cabeza casi tres veces por encima de Desnudarte de Barcelona. Un error logístico: los hombres se visten primero y cuando las mujeres regresan de las cercanías de Palacio Nacional, hay un brote del machismo antiguo, fotos con el celular, comentarios agresivos, miradas que matan de las ya fatigadas ardientes pupilas. Las mujeres responden con eficacia, no se inmutan, se dirigen hacia sus bultos de ropa, el vestirse es más difícil que la obediencia divertida al ‘¡Fuera ropa!’ del comienzo. Las vallas conceptuales se desintegran casi de inmediato, la sensación que se esparce es triunfal y triunfalista.
Es demasiado pronto para extraer conclusiones. Es demasiado tarde para vestir de nuevo y como si nada a la sociedad.
 [13]

 La fascinación literaria de Monsiváis por el libro neotestamentario de Apocalipsis le lleva a reelaborar varias ocasiones un texto titulado “Patmos esquina con Eje Central” . [14] En su versión apocalíptica del país y de la ciudad de México, el escritor, en su papel de Juan el vidente del último libro de la Biblia, plasma su observación inicial en los siguientes términos: “Bienaventurado el que lee, y más bienaventurado el que no se estremece ante la espada aguda de la economía, que veda la entrada al dudoso paraíso de libros y revistas, en estos años de ira, de monstruos que ascienden desde el mar, de blasfemias, y de dragones a quienes seres caritativos filman el día entero para que nadie se llame a pánico y se les considere criaturas mecánicas y no anticipos de la feroz desolación”.

El “reescritor”, así conocido por su obsesión de corregir, ampliar y revisar constantemente lo redactado a mano, extiende el artículo de Nexos y lo incorpora como capítulo final de su Los rituales del caos. Cambia el título por el de “Parábola de las postrimerías. El Apocalipsis en arresto domiciliario”. [15]  La capital del país se va ampliando y asimilando todo en este proceso, en el que la constante es el acelerado crecimiento geográfico y la explosión poblacional:
 Y vi una puerta abierta, y entré y escuché sonidos arcangélicos, como los que manaron del sonido muzak el día del anuncio del Juicio Final, y vi la ciudad de México (que ya llegaba por un costado a Guadalajara, y por el otro a Oaxaca), y no estaba alumbrada de gloria y de pavor, y sí era distinta desde luego, más populosa, con legiones columpiándose en el abismo de cada metro cuadrado, y video-clips que exhortaban a las parejas a la bendición demográfica de la esterilidad o al edén de los unigénitos, y un litro de agua costaba mil dólares, y se pagaba por meter la cabeza unos segundos en un tanque de oxígeno, y en las puertas de las estaciones del Metro se elegía por sorteo a quienes sí habrían de viajar (“No más de quince millones de personas por jornada”, decía uno de tantos letreros que son el cáliz de los incontinentes).

 El recurso apocalíptico para describir la singularidad de la ciudad de México es, nuevamente, evidenciado por Monsiváis en un largo escrito publicado en el suplemento literario y cultural del periódico La Jornada. [16] Aquí entrelaza datos devastadores e imágenes esperanzadoras de la metrópoli. Por medio de cuatro ángeles (noticieros del Apocalipsis) que revelan datos y cifras del gigantismo capitalino, el cronista traza un panorama en algunos puntos desolador por el deterioro de la vida cotidiana de sus habitantes. Lo azaroso de la convivencia en la ciudad (“la escatología urbana prodiga imágenes del Apocalipsis privatizado, o secuestrado en los domicilios”), su martirio consuetudinario para millones de todas maneras sigue atrayendo multitudes: “Y debido al funcionamiento imprevisible de la urbe, o a la certidumbre secreta (utopía urbana es sobrevivir a diario en la catástrofe, es multiplicar familias en los resquicios del trazo apocalíptico), todos se quejan pero pocos se van, y no por una banalidad como el arraigo, sino tal vez por un motivo metafísico como el presentimiento del Juicio Final”. [17]

 Apenas bosquejamos un tema presente a lo largo de la obra de Carlos Monsiváis, se trata del imaginario bíblico al que recurre frecuentemente. Unas veces lo hace parodiando el lenguaje de la Biblia para aplicarlo a una situación de las muchas sobre las cuales ha escrito crónicas, precisiones irónicas en su trashumante sección Por mi madre bohemios, o como aforismos que denotan ecos de los Proverbios atribuidos al rey Salomón. Tal imaginario es posible detectarlo desde su Autobiografía(1966) y Días de guardar(1970), Los rituales del caos (1995), Las alusiones perdidas (2007), El Estado laico y sus malquerientes(2008) y hasta Apocalipstick(2009).

Mención aparte merece su Nuevo catecismo para indios remisos (primera edición 1982, segunda edición 2001). Ya que toda la obra es, como el mismo Monsiváis lo expresara a Elena Poniatowska, un potente eco del libro que lo marcó toda su vida: “Aún retengo muchísimos versículos de memoria y eso, en mi caso, es parte de la formación literaria; una parte estricta, porque la versión [de la Biblia] de Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera es soberbia. El Nuevo catecismoviene de allí directamente, toda proporción guardada” (“Los pecados de Carlos Monsiváis”, en La Jornada Semanal, 23/II/1997).

 El peso del lenguaje de Reina y Valera recorre de principio a fin el Nuevo catecismo para indios remisos. Éste libro de ficciones fue señalado por Monsiváis como su preferido en la amplísima obra producida por él, “porque allí están algunas de las impresiones de mi niñez oyendo hablar de los santos ajenos” (Proceso, 4/V/2008). Por ejemplo, en la narración “Como escoria de plata sobre el tiesto” el título mismo devela su desenlace para quien está familiarizado con las expresiones de Reina y Valera. El estilo de ambos, gozosamente y con ironía adoptado por Monsiváis, se refleja en el desenlace cuando no se cumplen las visiones de Omixóchitl acerca de que los indios conquistados por los españoles vencerán a los invasores. Entonces Hitzilopochtli, en una nueva revelación, le reprocha que para él ella es “como escoria de plata sobre el tiesto” (cita textual de  Proverbios 26:23 ).

 El día en que el escritor cumple 70 años (4 de mayo de 2008), publica en La Jornadaun artículo cuyo título (“Los días de nuestra edad”) toma prestado, pero por supuesto, de la Biblia.Esel  Salmo 90 versículo 10 , que en completo dice, en la versión preferida por Monsiváis: “Los días de nuestra edad son setenta años; Que si en los más robustos son ochenta años, Con todo su fortaleza es molestia y trabajo; Porque es cortado presto y volamos”. Con la cita Carlos reitera lo que alguna vez me confió: “Hay libros que lleva uno en su ADN”.

 A un año del deceso de Carlos Monsiváis recordamos que como lector lo primero que memorizó fue un versículo bíblico, el de  Juan 1:1 . Afirmó lo anterior en 2006, al ser galardonado con el XVI Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo. En una versión libre de la cita, el mismo Monsiváis gustaba de repetirla de la siguiente manera: “En el principio (y en medio y en el final) era el Verbo”. Amén.

 


   [1]  El presente escrito es una muy apretada síntesis de un libro en proceso, titulado  La Biblia y la iconografía heterodoxa de Carlos Monsiváis .
   [2]  Ediciones Era, México, primera edición diciembre de 1970.
   [3] Ibid ., p. 23
   [4] Ibid ., p. 60.
   [5] Ibid ., pp. 61-64.
   [6]  Este grupo tuvo como uno de sus hits en la década de los años sesentas del siglo XX la canción  Turn! Turn! Turn! (to Everything There is a Season) , cuya letra es Eclesiastés capítulo 3, con música de Pete Seeger, el legendario cantante y compositor de folk americano. En esta liga se puede escuchar la canción interpretada por The Byrds .
   [7]   Ibid ., pp. 118-125.
   [8]  “Instituida en memoria del movimiento que encabezó Francisco Primo de Verdad para instalar aquí un gobierno provisional, tras la abdicación de los reyes de España en favor de Napoleón Bonaparte”, nota de Ángel Bolaños Sánchez,  La Jornada , 22/V/2008.
   [9]  Sobre el tema es muy útil la obra coordinada por Edesio Sánchez Cetina,  “Enseñaba por parábolas…” Estudio del género parábola en la Biblia. Homenaje a Plutarco Bonilla Acosta , s/e, s/l. s/a.
   [10]  En una variación de lo anterior, en el texto titulado “De uno de tantos Génesis”, Carlos Monsiváis lo reescribió de la siguiente manera: “En el principio y ante la tardanza del dios cristiano, Huitzilopochtli y Tláloc crearon los cielos y la tierra, y en la Tierra (llamada así porque su componente mayor era el agua) la nación mexicana, hija del dios Caos y la diosa Demografía, estaba desordenada pero nunca carente de población, y por eso las deidades aztecas en su empeño de beneficiar a la primera ciudad, produjeron un Centro, atenidas a su poder de convocatoria, y pronto en Tenochtitlan ya no cabía un alma aunque todavía quedaba sitio para los cuerpos, y como había tiempo —la población no se hizo en un día— se construyó la Provincia para fomentar las migraciones a la gran ciudad…” en  Apocalipstick , Editorial Debate, México, 2009, p. 15.
   [11]  La  Biblia Traducción Interconfesional  anota que este canto es dedicado “Al maestro del coro. Salmo de David. Cuando tras haber mantenido relaciones con Betsabé, lo visitó el profeta Natán”, Editorial Verbo Divino-Sociedades Bíblicas Unidas, Madrid, 2008, p. 978. Acerca del Salmo 51, y su quinto versículo, Kathtleen Farmer comenta que “El salmo se ocupa de la intensidad del propio pecado del salmista. No se intenta culpar a nadie más de la permeabilidad del pecado en la vida del salmista. De este modo, [el versículo 5], se debe entender como una confesión de que el salmista ha sido proclive al pecado desde el momento de la concepción. Aunque esta afirmación ha sido fuente de malentendidos en círculos cristianos, está claro que en el contexto de este salmo se pone el énfasis en el pecado del hablante y no en la madre del hablante o en el acto mismo de la concepción”,  Comentario Bíblico Internacional , Editorial Verbo Divino, Estella, Navarra, 2000, p. 758.
   [12]  “El Zócalo en cueros (Imágenes de la reconciliación entre cuerpos y almas, si ambas se comprometen a ir al mismo gimnasio”),  Debate Feminista , año 18, vol. 36, octubre 2007, p. 115.
   [13]   Ibid ., p. 125.
   [14]   Nexos , diciembre de 1987. Patmos es la isla del “Deodecaneso, que se encuentra a unos 55 kilómetros al SO de la costa de Asia Menor, a 37° 20’ N, 26° 34’ E. A esta isla fue desterrado el apóstol Juan desde Éfeso, evidentemente por algunos meses, alrededor del año 95 d. C., y allí escribió su Apocalipsis (Ap. 1:9),  Nuevo Diccionario Bíblico Certeza , Barcelona-Buenos Aires-La Paz, segunda edición ampliada, 2003, p. 1034.
   [15]  Carlos Monsiváis,  Los rituales del caos , Ediciones Era, México, primera edición: marzo de 1995, quinta reimpresión: abril de 1996, pp. 248-250.
   [16]  “Apocalipsis y utopías”,  La Jornada Semanal , 4 de abril de 1999.
   [17]   Ibid .

Autores: Carlos Martínez García
© Protestante Digital 2011


Jacqueline Alencar

Impresiones de y desde Ecuador (y 2)

Los días en Quito se tornan agradables.

19 de junio de 2011

 Designada como Capital Americana de la Cultura 2011 , esta ciudad es inmensa, alcanzando los 50 kilómetros de longitud, y entre 9 y 14 de ancho. El casco histórico se extiende a lo largo de 320 hectáreas y es el más grande y mejor conservado de América; luego queda una parte moderna, que acoge al sector financiero y a la población más próspera . Algo que no falta es la frase: “Queremos fomentar la cultura”. El encuentro de poetas lo avala.  Participan de varios países de Iberoamérica. Hablamos con un conocido narrador ecuatoriano y le preguntamos su opinión sobre la situación socioeconómica y política de su país. Dice que “el gobierno es algo contradictorio. Se han alcanzado avances en las vías de comunicación, algo a lo que ha dado prioridad, pero también es evidente su enfrentamiento con la prensa. Ecuador es un país rico, tiene petróleo, cobre, flores, etc., pero esto no se ha gestionado bien. Ha habido un cambio generacional en el funcionariado, pero con poca experiencia, que se ha tornado inútil”.

Los poetas leen en la Universidad Central de Ecuador. Hablo con uno de ellos, joven, quien procede de Guayaquil y es profesor en un instituto privado. Le pregunto cómo vive un profesor de instituto como él. “Con 500 dólares mensuales (en los públicos el sueldo es de unos 350 $). Pago 200 de alquiler, 150 para la comida, somos tres en la familia, y el resto casi no alcanza para cubrir lo demás gastos. Los libros son un lujo que no me puedo permitir; leo cuando algunos amigos me los regalan”.  ¿Hay evangélicos en Guayaquil (con dos millones ochocientos mil habitantes, aproximadamente)?, me atrevo a preguntar. “Sí, muchos, cada tres manzanas hay un templo evangélico. Se ha perdido la fe en la iglesia católica, que sólo tiene ritos” . ¿A qué se debe el crecimiento?, digo. “Los evangélicos salen fuera de sus locales, no te obligan a participar, tienen carisma…”. “Yo tengo amigos evangélicos”. Le pido que les lleve dos ejemplares de SEMBRADORAS.

Continuamos paseando por Quito. Hay un teleférico desde donde divisas toda la ciudad, inmensa, con muchos espacios verdes. La rodean los volcanes Pichincha y Cotapaxi, este último cubierto de nieves perpetuas. Luego puedes disfrutar de deliciosos zumos de tomate de árbol, mora, guanábana, piña, mango.

Teníamos previsto un contacto evangélico, pero no pudo ser. Podría haber quedado así, pero cuando hay un objetivo que cumplir, debemos agotar todos los medios. En una ciudad como Quito de algo más de dos millones de habitantes no es fácil encontrarte con alguien por casualidad. De pronto, te dices: ¿para qué sirve el Internet? Y  damos con la Iglesia Bautista Central de Quito , donde hay un pastor cuyo horario se adecúa al nuestro: de 9.30 a 13.30; y de 15.30.00 a 19.00. Qué maravilla, pienso. Decidimos no llamar antes, para ver si es verdad. Nos acercamos a esa dirección. Llamamos al timbre, y ahí estaba: tal como decía en su página WEB.

 Se trata de  Luis Lara, pastor bautista , casado, tiene dos hijas y cuatro nietos. Lo saludamos, como a alguien de la familia. Y lo es. Se muestra muy amable, sencillo, paciente… Pido permiso para una breve entrevista. Dice que sí. Ya le hemos comentado de dónde venimos y que somos hermanos. Esto es suficiente.

 ¿Es verdad lo que se dice del crecimiento espectacular de los evangélicos en el Ecuador?
Efectivamente. Hace cinco años éramos un 4%; hoy, un 16%. Por ejemplo, la iglesia Betania en sólo tres años ha pasado de 300 a 3.000 miembros. El pastor Arturo Norero ha sido bendecido. Ellos tienen programa de radio y televisión.
Nosotros los bautistas tenemos 48 iglesias en Ecuador. La iglesia de Israel tiene cuatro mil miembros. Pero el crecimiento en Guayaquil, la primera ciudad en población, ha sido mayor. Desde esta ciudad se promueve la plantación de iglesias en otros lugares del país.

 ¿A qué atribuye el crecimiento?
Lo importante es que el Reino de Dios va creciendo: ésa es la visión de los pastores de las distintas denominaciones. Antes nos peleábamos. Ahora entendemos que lo importante es que las vidas se consagren; que la gente tenga un encuentro real con Dios. Un crecimiento en santidad y servicio. No importa sólo mi iglesia, sino que el reino vaya creciendo en Quito, en el Ecuador. También los pastores hemos descubierto la oración. En algunas iglesias se ora desde las cuatro hasta las seis de la mañana. De allí las personas salen a trabajar. En la de Betania, se ora a las cinco y a las seis se les brinda un desayuno. Yo soy el director de oración a nivel nacional. Se está planificando un Congreso de oración con todas las iglesias. Las iglesias indígenas también crecen.

 ¿Calidad o cantidad?
Se está dando mucha importancia a la formación en cuanto conocimiento y crecimiento espiritual. Muchos jóvenes están en los seminarios formándose para ser pastores. Hay un despertar más que nunca.

 ¿Se atrevería a opinar sobre la gestión del presidente Correa?
Como en todo, unos están en contra, pero también hay gente muy agradecida con el presidente. Se ha notado en el último referéndum. Hay mejoras. Se nota en el trabajo. Todos los que trabajan tienen derecho a la Seguridad Social, desde el doméstico hasta el diputado. Esto es muy bueno, pues en Ecuador hay muchos inmigrantes de Perú y Colombia trabajando. Sólo en Esmeraldas hay once mil colombianos.
Desde Cuenca, y en un programa de televisión, el presidente ha dicho que los evangélicos no ofenden a nadie; ni al presidente. Buscan la verdad y la justicia.

 ¿Hay evangélicos en la política del país? 
Los bautistas somos apolíticos. Pero de otras denominaciones sí hay.

 Usted está a tiempo completo, por lo que veo, ¿cómo se sufragan sus gastos, su manutención?
Con las ofrendas. Se cubren mis gastos y queda un poco para las obras. A pesar de que este es un barrio de clase media y baja. Parte de la enseñanza es ofrendar. No se pierde. Cuando hablamos de prosperidad, hablamos de gracia, de santidad, sabiduría, gozo. La prosperidad es algo integral. No sólo es el propósito ganar plata.
Si Dios es propicio, levantaremos un edificio para guardería y residencia de ancianos. Es un sueño…

 ¿Realiza la iglesia alguna labor de tipo social?
Sí, desde hace cuatro años tenemos un comedor para personas pobres, aunque tuvimos que cerrar durante una temporada. Son treinta; la mayoría niños. Se les provee de un almuerzo a 0.50 $, que es un precio muy barato, pues un menú por aquí como mínimo cuesta 2 dólares. Dependiendo del lugar llega a costar 4 ó 7 dólares. Es el cumplimiento del evangelio. Cristo también sanó, dio de comer… (son palabras suyas). Teníamos un centro médico, pero el doctor viajó y tuvimos que cerrar. También tenemos una librería.

 ESTANCIA EN OTAVALO
 Continuamos nuestro periplo por Ecuador, visitamos Otavalo  (en la provincia de Imbabura). Es un pueblo de unos 43.000 habitantes, la mayor parte indígena, donde se nota mucho movimiento, auge de la construcción y, al contrario de Quito, no se ven niños de la calle ni mendigos. Los comercios están abarrotados de artesanía. Resaltan los colores. Los otavaleños nos dieron una cálida bienvenida. Muchísimos espectadores se dieron cita para escuchar poemas. El alcalde,  Mario Conejo , de origen indígena, el primero en la historia de Otavalo, presente en el acto y parte de la organización del evento, resaltó que, además de mejorar calles y saneamiento básico, está desarrollando un proyecto donde todos se sienten identificados, fomentándose así la unidad entre mestizos e indígenas. “Antes había racismo, ahora no”, dijo. Y de esto pudimos dar fe. El paisaje es bellísimo, visitamos  la laguna de San Pablo  a orillas del volcán Imbabura, la cascada de Peguche, entre otros.

Pregunto al poeta y concejal  Fernando Bonilla  si el desarrollo de Otavalo se debe en gran parte a las remesas de los que han salido fuera. “Sí -dice. Es parte de esos tres millones de ecuatorianos que han salido. Pero ya desde los años 60, los otavaleños han salido para promocionar su artesanía. Primero a Colombia, México y Estados Unidos. Ahora a Europa. También se está dando la inserción del indígena en todos los campos, algo impensable anteriormente. Éste es un pueblo celoso de sus costumbres, de su idioma, de su idiosincrasia”. Nos comenta que los evangélicos han incursionado sobre todo en las comunidades indígenas. Y que esto ha sido muy positivo.

La hospitalidad es maravillosa. Cuesta salir de allí. No olvido los sabores del hervido de mora, el sancocho, la empanada. Los abrazos.

 LA COSTA DE ESMERALDAS
 La travesía concluye en Esmeraldas, capital de la provincia que lleva el mismo nombre.  En Esmeraldas la población es afroecuatoriana. Hace calor, igual que el recibimiento. También se nota la pobreza de las viviendas y la vida en general. Pero hay cariño. Y eso lo arregla todo. Les encanta la poesía. Fue un recital multitudinario. Y al día siguiente otro más, esta vez en  Atacames  y entre estudiantes que se animaron a declamar sus propios versos. Cuando todo escasea aumenta el interés. Pude degustar sabores costeños como el encocado, la cocada, el bolón, las empanadas de queso. Y las frutas exóticas que nos embriagaron. Paseamos por las playas de Atacames, a orillas del Pacífico, degustando una piña colada. Allá en el horizonte intentaba divisar un pedacito de la meseta castellana. Difícil de olvidar…

 EN QUITO, DE NUEVO
Volvemos a Quito. Me quedan dos ejemplares de la revista SEMBRADORAS y pregunto a uno de los camareros si conoce una iglesia evangélica donde dejarlos. Me nombra varias, pero sobre todo noto que conoce muy bien a una de ellas. Le pregunto si es evangélico y contesta que no. Diría que es un “filo”. Más tarde me dice que no olvide dejar las revistas y me entrega un sobre donde insiste que escriba mi e-mail para que me contesten. Hay muchos simpatizantes nuestros en este país. Es maravilloso.

Leo en el Diario “La Hora” que 370.000 menores trabajan en Ecuador, cifra que representa 13% de la población entre 5 y 17 años. Según UNICEF “el panorama de muchos niños se ensombrece por la obligación de contribuir al salario familiar”. Se celebraba el Día mundial contra el trabajo infantil. Así me despido de Ecuador. Pero me quedo tranquila cuando también leo que varias entidades trabajan para que los niños dejen los basurales y otros empleos y vuelvan a estudiar, vuelvan a ser niños. Ciertamente queda mucho por hacer: aquí o allí. No podemos solucionar el problema de millones, pero sí marcar la diferencia en la vida de uno, de dos… o de diez niños. Dejar que se acerquen a Cristo… Tendremos qué decirle cuando estemos cara a cara con Él.

 Salimos del aeropuerto Mariscal Sucre de Quito.  Volvemos cargados de afecto, de libros y con mucho ánimo para seguir sembrando en España y donde haga falta. El Espíritu de Dios se mueve en todas partes. El cambio sí es posible. En el avión conocemos a Fany, a Lorenzo y a otros ecuatorianos que regresan a España. Nos piden ayuda e información. Compartimos un café en el aeropuerto y quedamos en llamarnos. Nada sucede por casualidad…

 Vuelvo a mi otra mitad. Ansío ver a mis hermanos en la fe, mientras ya diviso la torre de la catedral de Salamanca, el puente romano, mi barrio de Tejares, mi río Tormes.

Autores: Jacqueline Alencar
© Protestante Digital 2011