Archivos de la categoría ‘opinión’


Juan francisco Martínez


Los latinos cristianos nos podemos unir al discurso confrontativo del momento o podemos optar por una conversación política civil.

En los últimos meses han ocurrido varios eventos que han creado tensiones entre líderes del Partido Republicano y la comunidad latina. Cada uno de los eventos reflejan el creciente poder político de los latinos y el aparente temor de los republicanos de que estos latinos van a favorecer al partido demócrata.

En Arizona la mayoría republicana primero aprobó una ley muy anti-inmigrante .

Luego votaron a favor de una ley que obligada a los distritos escolares a no enseñar materias que cuestionan la versión “blanca” de la historia de los Estados Unidos .

El programa de “Mexican-American Studies” en el distrito escolar de Tucson ha tenido éxito al animar a los estudiantes latinos a terminar sus estudios secundarios.

Pero el temor es que los estudiantes leían libros que les invitaban a cuestionar la versión “oficial” de la relación entre latinos y la mayoría en este país. En otras palabras los estudiantes salían haciendo preguntas que algunos republicanos en Arizona no querían que se hicieran.

En segundo lugar, los pre-candidatos republicanos han rehusado participar en un debate en la cadena televisiva Univisión, la más grande en el mundo hispana en los Estados Unidos (un 80% del mercado de habla hispana en EEUU ve Univisión) .

Esto se debe a una acusación que hizo Marco Rubio contra Univisión de que la cadena trató de presionarlo a dar una entrevista sobre su postura anti-inmigrante. Aunque Univisión niega la acusación los candidatos republicanos están tratando de forzar a Univisión a que se disculpe. Como resultado los candidatos republicanos no se están presentando ante votantes de habla hispana.

El tercer asunto se está dando en Tejas . En el censo del 2010 es demostró que Tejas ha crecido en población, mayormente por causa del crecimiento demográfico latino. Eso significa que tienen derecho a más representantes en la Cámara de Representantes. Pero la mayoría republicana en Tejas ha formado distritos nuevos que tratan de minimizar el poder político de los latinos. El caso llegó hasta a corte suprema y todavía no tiene solución.

Siendo que Tejas ha tomado acciones prejuiciosas contra los latinos en el pasado, ellos tienen que conseguir la aprobación del Ministerio de Justicia, o de una corte, para sus distritos electorales. Hasta la fecha no han podido conseguir la aprobación porque parece claro que los políticos tejanos están tratando de limitar el poder político del crecimiento demográfico latino .

No nos debe sorprender que un partido político tome acciones que considera favorables a su causa. Y parece que el partido republicano teme el poder político potencial de la población latina . Sin embargo, un porcentaje alto de latinos comparte partes de la visión republicana, particularmente entre los latinos protestantes. Pero los pre-candidatos republicanos han optado por una perspectiva casi uniformemente anti-latina. Ellos han alienado a muchos que potencialmente los habrían apoyado.

Por supuesto, mi inquietud no tiene que ver con que los latinos sean republicanos o demócratas. Lo que sí me inquieta es que se está creando un ambiente de tensiones raciales. También me inquieta que se está culpando al inmigrante, sin reconocer su contribución, ni confrontando el hecho de que los inmigrantes indocumentados tienen empleo porque alguien les está dando trabajo .

Como cristiano latino mi deseo es crear un ambiente de reconciliación entre pueblos. Pero se que eso sólo puede ocurrir si cambiamos el discurso político.

Así que, me uno a los que están llamando a los candidatos cristianos a un discurso civil, tales como el Dr. Richard Mouw ( Uncommon Decency Christian Civility in an Uncivil World ). Los latinos cristianos nos podemos unir al discurso confrontativo del momento o podemos optar por una conversación política civil . Aunque estoy en contra de la postura anti-inmigrante de muchos candidatos republicanos, invito a la creciente comunidad latina a practicar una política civil. Seamos ejemplo de otra manera de hacer política.

Autores: Juan Francisco Martínez

©Protestante Digital 2011

Creative Commons

El problema de Romney

Publicado: enero 15, 2012 en opinión

ANDRÉS OPPENHEIMER 16/01/2012

El precandidato presidencial Mitt Romney tendrá dos graves problemas si, tal como se espera, gana la nominación del Partido Republicano para las elecciones de noviembre: su pasado en el mundo de los negocios y los votantes hispanos. Aunque la mayoría de los medios se están concentrando en el primer aspecto, el más grande será el segundo.

En este momento, los analistas políticos de Washington enfocan el pasado de Romney como expresidente de Bain Capital, la firma privada de inversiones que según sus críticos -incluyendo al contendiente republicano Newt Gingrich- compraba empresas débiles y despedía a miles de trabajadores mientras Romney ocupaba el cargo.

A los directores de campaña de Obama ya se les hace agua la boca ante la posibilidad de usar esa línea de ataque. Cuando el alto desempleo es el principal problema de EE UU y Romney se presenta a los electores como el líder empresarial que podría resucitar la economía, pintarlo como un destructor de empleos sería una estocada al corazón del discurso del aspirante republicano.

Pero Romney podría defenderse de estos ataques afirmando que Bain Capital creó más empleos de los que eliminó, y alegando que la mayoría de las empresas que tomó a su cargo terminaron mejor que antes. Sería un debate sobre cifras -las estadísticas de los críticos contra las de los defensores de Romney- que muy bien podría terminar en un empate, neutralizando así la campaña demócrata de pintarlo como un destructor de empleos.

Pero conquistar el voto hispano será una batalla mucho más dura. Será una lucha que se dará en el terreno de las emociones, que es más difícil de manejar que el de las estadísticas. Según una encuesta de votantes latinos hecha en noviembre por la cadena Univisión, Romney no tiene muy buena imagen entre la mayoría de los hispanos. La encuesta reveló que si las elecciones se realizaran hoy, Obama le derrotaría por un 67% contra un 24%.

Entre los encuestadores, la opinión generalizada es que ningún republicano podrá llegar a la Casa Blanca con menos del 40% del voto hispano. El expresidente George W. Bush ganó en 2004 con el 40% del voto hispano. En las elecciones del 2008, el candidato republicano, el senador John McCain, un moderado en temas de inmigración, obtuvo solo el 31% y perdió las elecciones.

¿Acaso Romney podrá conquistar el 40% del voto hispano, cuando en sus esfuerzos por conquistar a la extrema derecha del Partido Republicano y ganar la nominación del partido ha adoptado posturas mucho más duras en materia inmigratoria que las de McCain en 2008?, se preguntan los encuestadores. Le resultará muy difícil hacerlo, dicen.

En agudo contraste con la postura de McCain, el precandidato republicano se manifiesta firmemente en contra de la reforma inmigratoria que ofrecería una vía hacia la ciudadanía a los indocumentados que han vivido aquí durante décadas y que satisfacen ciertas condiciones, tales como hablar inglés y pagar impuestos. También se opone al dream act, la propuesta que permitiría a los jóvenes indocumentados que entraron en EE UU cuando eran niños conseguir estatus legal si van a la universidad o se integran en el Ejército.

Aunque la inmigración no figura entre las primeras preocupaciones de los votantes hispanos, es un tema emocional que afecta a la imagen de los candidatos. La drástica retórica de Romney contra los indocumentados latinos en los recientes debates republicanos hace que muchos latinos piensen «este hombre no nos quiere nada».

Mi opinión: si Romney gana la nominación republicana, tendrá que hacer algún cambio drástico para ganar el voto hispano. Moderar su discurso y decir que su padre nació en México -donde, como misioneros mormones, estuvo su familia- no será suficiente: hay demasiado metraje de televisión donde aparece criticando a los trabajadores hispanos indocumentados y a sus hijos.

Romney podría elegir al senador republicano Marco Rubio, de Florida, como compañero de fórmula, con la esperanza de captar el voto hispano. Pero eso no funcionará: Rubio se opone a una reforma inmigratoria, está en contra del dream act y ha apoyado la draconiana ley inmigratoria de Arizona. Salvo entre los votantes cubanoamericanos, serán pocos los latinos que lo vean con simpatía.

La mejor carta de Romney sería elegir al exgobernador de Florida Jeb Bush. Es popular en Florida, ayudaría a los republicanos a ganar el Estado, habla español fluidamente, está casado con una mexicana, y es mucho más moderado que Romney y Rubio en materia inmigratoria.

Como están las cosas ahora, Romney no puede derrotar a Obama. Solo un empeoramiento de la economía podría.

 

http://www.elpais.com


Juan Stam

 

Martín Lutero dijo una vez que preferiría ser gobernado por un turco competente que por un cristiano incompetente. Hoy podríamos decir que para gobernar, mejor un ateo honesto que un protestante corrupto (los hay), mediocre o confundido (también los hay, y muchos). Ser «cristiano» y ser estadista y buen gobernante no siempre coinciden.

 

¿Qué significa ser «un diputado cristiano»? No basta con sólo ser miembro de una iglesia protestante, o hasta pastor. Un verdadero cristiano es un discípulo, un seguidor de Jesucristo hasta las últimas consecuencias. Ser realmente cristiano en el terreno político significa luchar a favor de la visión bíblica de justicia, igualdad, amor y vida digna para todos. Significa luchar contra el prejuicio, la corrupción y la violencia, en todas sus formas. ¿Habrá uno solo de nuestros políticos «evangélicos» que esté comprometido con ese proyecto cristiano? Por eso prefiero hablar de «partidos protestantes» en vez de cristianos o evangélicos. Por sus frutos los conoceréis, dijo Jesús, y no por su retórica ni su afiliación eclesiástica. En su comportamiento político estos partidos están muy lejos de poder llamarse cristianos o evangélicos.

 

He conocido diferentes partidos protestantes de Centroamérica, y ninguno ha tenido una teología bíblica y cristiana de la tarea política. Parecen ignorar el significado político de la teología de la creación, el mensaje bíblico del Año de Jubileo, y la ética social de los profetas hebreos, de Juan el Bautista y de Jesús. Aun entre los que se llaman «pentecostales», pocos toman en serio el modelo pentecostal de vida comunitaria, donde tenían todas las cosas en común y «nadie decía ser suyo propio nada de lo que tenía». El mensaje político de la Biblia es sumamente profundo y radical, pero en cuanto a estos partidos, no tiene nada que ver. Por eso, tampoco ofrecen algún programa integral o alguna alternativa al oficialismo del momento, porque no son suficientemente cristianos, evangélicos y bíblicos. Su fracaso peor es su fracaso teológico.

 

Algo muy peculiar de estos partidos es que ignoran por completo la clásica doctrina evangélica de separación de iglesia y estado. Su error es doble: malentienden la relación entre fe y política y malentienden también la relación entre la iglesia y el estado. En Costa Rica, esto nos ha llevado a la increíble anomalía de un partido protestante que defiende a capa y espada el estado confesional católico de la nación. Esas son contradicciones del tamaño de cualquier megaiglesia.

 

En realidad, la agenda de estos partidos es muy limitada. En primer lugar está defender los intereses de sus iglesias, por lo que tienden a ser muy sumisos a las autoridades nacionales en el poder. En segundo lugar están ciertos temas sexuales, sobre todo aborto y homosexualidad, manejados muy superficialmente y con un fanatismo que ayuda a consolidar su bloque electoral protestante. El primer objetivo es una especie de egoísmo colectivo que no justifica su presencia en el gobierno, y para el segundo objetivo hay otros que promueven vigorosamente esas causas sin necesidad de partidos y diputados protestantes.

 

En realidad estos no son partidos cristianos ni evangélicos, sino partidos sectaristas. Sus diputados quedan electos porque hay una población protestante suficientemente grande para votar monolíticamente por ellos. Pero si un cristiano o una cristiana tiene una visión para el país y quiere servir a la patria, debe lanzarse de candidato en uno de los partidos nacionales y competir electoralmente con los demás aspirantes. Con los diputados protestantes que hemos tenido, lo más seguro es que ni llegan a postularse, mucho menos quedarían electos. Y qué bueno sería que tuviéramos auténticos cristianas y cristianas, competentes y bien informados, presentes como levadura y semilla en los clásicos partidos del país.

 

Es claro que nuestros países necesitan urgentemente una voz profética y un aporte cristiano a la política. Pero no lo van a recibir de estos partidos sectarios seudo-evangélicos. Estos partidos son un anti-testimonio.

 

En resumir, para responder a nuestra pregunta:

 

¿Para qué sirven los partidos políticos protestantes?

 

La respuesta es fácil. Sirven para elegir diputados protestantes.

 

¿Y para qué sirven esos diputados protestantes?

 

¡Qué pregunta más difícil!

 

http://juanstam.com

Las dos caras de la Navidad

Publicado: diciembre 21, 2011 en opinión, Sociedad

Eugenio Orellana

Las dos caras de la Navidad
 

Ha llegado la Navidad. Tiempo de alegría y de felicidad. Para nosotros y para muchos como nosotros que hemos sido favorecidos por Dios o por las circunstancias.

Una, está representada por la tarjeta de saludo que estoy mandando a mis amigos y que habla de mi fe cristiana, inamovible pero no insensible.La otra, la que representa mi frustración por las cosas que ocurren en mi país; ayer, en manos de ineptos (léase Concertación) y hoy en manos de oligarcas.

¡Cómo quisiera que alguien me dé la fórmula para vivir, como cristiano, de espaldas a las cosas que ocurren a nuestro alrededor! O si no de espaldas, con los ojos cerrados, los oídos sordos y los brazos cruzados sobre el pecho. Y silbando: «¡Oh, si soy feliz, feliz!/ ¡Oh, si soy feliz, feliz!/ Gozo sin par mi Jesús puede dar/ ¡Oh, si soy feliz!»

 La fe en Jesucristo trae paz, es cierto; pero no trae insensibilidad de espíritu . Como dijo Bojan, el joven jugador de 22 años del Milan, el fútbol da dinero y fama pero no da madurez ni sabiduría.

El propio Señor se frustraba con frecuencia cuando tropezaba con tanta desfachatez, con tanta hipocresía, con tanta sinverguenzura; nosotros, en cambio, hemos aprendido a encontrarle la parte bonita a lo que Jesús atacó con palabras duras y gesto adusto. ¿O creeis que sonreía cuando decía a los religiosos y políticos de su tiempo: «¡Hipócritas!» y a los que intentaban pasar por justos: «¡Sepulcros blanqueados!»? ¿O que, cuando látigo en mano desbarataba comercios y comerciantes que habían hecho de la Casa de su Padre una cueva de ladrones, pedía disculpas ante cada golpe que daba con la huasca?

Nosotros, en cambio, hemos aprendido a convivir felices con ellos al punto que nos sentimos muy cómodos a su lado.

 Ha llegado la Navidad. Tiempo de alegría y de felicidad. Para nosotros y para muchos como nosotros que hemos sido favorecidos por Dios o por las circunstancias con un buen pasar, que nos ubicamos lejos de las plazas, calles y parques donde miles protestan contra los abusos del 1% en perjuicio de un 99% que lleva todas las de perder ; bajo la lluvia, soportando frío, alimentándose a medias y aguantando palos y patadas por parte de las «fuerzas de orden».

Mañana (escribo hoy, viernes 16 de diciembre) tenemos en la iglesia la Cena de Navidad. Nos vestiremos adecuadamente para la ocasión y disfrutaremos de una opípara comida. No habrá tragos pero los manjares sobreabundarán. Lo que no alcancemos a comer se irá a la basura; mientras, millones y millones, aquí y allá no tendrán este privilegio pero sí la oportunidad de cantar: «¡Navidad, Navidad, hoy es Navidad; es un día de alegría y felicidad!»

El árbitro lanza una moneda al aire, la detiene en el dorso de su mano y uno de los capitanes elige; el otro, acepta. Monedas al aire. Tú ganas. Yo pierdo. Aunque de todos modos, ganamos los dos. Hay monedas con una sola cara; o con dos, pero caiga cual caiga, siempre se perderá.

 En Chile, acaban de elegir como el personaje del año a Camila Vallejo; no por la bonita cara que tiene, ¡que la tiene!, sino por esa voluntad férrea que la proyectó como una auténtica líder de miles y miles de jóvenes que, como ella, pidieron, piden y seguirán pidiendo un cambio de fondo en las políticas educacionales que, a partir del gobierno de derecha (léase «gobierno militar» que es lo mismo) se han transformado en el negocio multimillonario al que tienen acceso unos cuantos ricos insaciables. 

¡Bien por Camila! Desde aquí te mandamos todos los parabienes del mundo. Y bien por los dirigentes estudiantiles, los profesores, padres, apoderados, trabajadores que los acompañan y que, si no ceden, terminarán derribando al gigante que, por ahora, se hace el fuerte, el ciego, el sordo, se cruza de brazos y silba, peligrosamente seguro: «¡De aquí no salgo, de aquí nadie me saca!»

 La prensa de hoy trae la noticia que el Instituto Nacional de Derechos Humanos de Chile condenó los abusos de poder cometidos por Carabineros . El informe, escrito evidentemente con guante blanco para no herir las susceptibilidades de las autoridades instaladas temporalmente en La Moneda, evita mencionar a los verdaderos responsables de estos abusos. Porque, como todo el mundo sabe, los carabineros, que ahora, cuando de apalear se trata tienen la categoría de policía militarizada, no se mandan solos, ni actúan siguiendo sus propios impulsos sino que las órdenes se originan en el Ministerio del Interior. Pero el ministro del Interior tampoco determina, por sí y ante sí, lo que sus subordinados deben hacer sino que la línea de mando lleva, si no a todo el gabinete, directo al Presidente de la República.

Pero claro, a él no se lo toca; en otras partes del mundo los cuelgan. En el Chile de Piñera decir ¡eah! es de mal gusto. Y los chilenos no están para gustos malos.

El mismo Presidente de la República que acaba de anunciar en el encuentro «Chile, puerta de América» efectuado el miércoles 14 en Santiago que Chile quiere ser el puerto de América Latina hacia Asia. Eso suena bien, pero nos olvidamos que desde hace muchos años, Bolivia viene tratando de convencer a los chilenos a que terminen por ponerse una mano en el corazón y le devuelvan un pedazo de mar.

No piden el ancho mar que perdieron en una guerra a la que unos cuantos locos y ambiciosos llevaron a todo un país, generaciones presentes y futuras. Piden solo una salida. O, como dice mi amigo Ricardo Estevez, de Montevideo, Uruguay: «170 kilómetros cuadrados tendría que ceder Perú a Bolivia y otro tanto Chile con lo que Bolivia apenas incrementaría su territorialidad en 340 kilómetros cuadrados lo que no es nada comparado con los 158.000 kilómetros cuadrados del litoral marítimo perdidos en la Guerra del Pacífico» (ver mis artículos «Una salida al mar para Bolivia» y «Un vaso de agua (de mar) en Su nombre» en P+D 18 de enero y 8 de febrero de 2009).

 Mientras Chile no sabe qué hacer con tanta agua, Bolivia languidece esperando que a los «sólidos y responsables» chilenos les entren por fin en la cabeza las palabras de Jesucristo cuando dijo: «De gracia recibisteis, dad de gracia» (Mateo 10.8).

Ha llegado la Navidad. Tiempo de alegría y de felicidad. Para nosotros y para muchos como nosotros que hemos sido favorecidos por Dios o por las circunstancias con un buen pasar, que nos ubicamos lejos de las plazas, calles y parques donde miles protestan contra los abusos del 1% en perjuicio de un 99% que lleva todas las de perder. Bajo la lluvia, soportando frío, alimentándose a medias y aguantando palos por parte de las «fuerzas de orden».

 ¡Feliz Navidad! 

Autores: Eugenio Orellana
©Protestante Digital 2011

 

Estudio sobre salud y empleo 

Trabajar en un mundo loco y de locos
 
La OCDE apunta que 1 de cada 5 trabajadores padece alguna enfermedad mental, y sobre un 80% de afectados no recibe tratamiento.

BRUSELAS

 

La Organización europea para la Cooperación y e Desarrollo Económico (OCDE) ha publicado un estudio según el cual  uno de cada cinco trabajadores padece alguna enfermedad mental, lo que incide en la productividad y en la salud de los trabajadores con trastornos “moderados” que no suelen ser tratados. “Las enfermedades mentales son responsables de una pérdida muy significativa de fuerza de trabajo, de altas tasas de desempleo y de una gran incidencia en las bajas por enfermedad y en la reducción de la productividad en el trabajo”,  señala el estudio Sick in the Job? Myths and Realities about Mental Health at Work  (¿Enfermo en el trabajo? Mitos y Realidades sobre la Salud Mental en el Trabajo).

Los expertos de la OCDE señalan que la salud en el trabajo es una esfera difícil de analizar en conjunto, pero han podido detectar que uno de los principales problemas es que en torno al 80% de los afectados de alguna enfermedad mental no recibe tratamiento.

Para mejorar la productividad es aconsejable “asegurar que los empleados mantengan sus trabajos”, ya que aquellos con los citados problemas tienen un tasa de absentismo laboral superior al resto de empleados y a menudo con bajas más prolongadas, asegura la OCDE.

“Sin embargo,  muchos trabajadores con desórdenes mentales no se toman una baja pero rinden por debajo de sus posibilidades” , lo que incide en la productividad de la empresa. Así, hasta el 88% de los trabajadores con problemas mentales reducen parcialmente la productividad de la empresa para la que trabajan, agrega esa organización.

 POCA ATENCIÓN A LOS CASOS MODERADOS 
La mayoría de los afectados sufre “desórdenes mentales moderados”, tales como ansiedad o depresión, que muchas veces coexisten. La incidencia de ese tipo de casos resulta más onerosa para la sociedad que el de los “desórdenes mentales severos”, teniendo en cuenta “todos los costes para el sistema de salud, la seguridad social y los empresarios”, señala la OCDE.

Por ello,  las iniciativas para reducir el problema deberían centrarse en ese tipo de enfermos, desde diferentes ámbitos.  Los sistemas de salud, que se centran principalmente en los casos severos, no están correctamente equipados para tratar los casos moderados y no investigan lo suficiente en ese tipo de pacientes, subrayan los expertos, que recomiendan “prevención en lugar de reacción”.

 BUENAS CONDICIONES, BUENA SALUD 
También las empresas pueden ayudar a reducir el problema, asegurando unas “buenas condiciones de trabajo para evitar tensiones laborales” y favoreciendo prácticas de gestión suaves.

A los responsables laborales se les recomienda, además, controlar el tipo de bajas laborales “para detectar ausencias prolongadas o repetidas lo antes posible” y aportar el apoyo adecuado, lo que puede evitar “despidos innecesarios provocados por enfermedades mentales”.

Y es que  aquellas personas con desórdenes mentales moderados tienen entre el doble y el triple de posibilidades de estar en el paro que el resto de trabajadores , mientras que aquellos con problemas severos tienen hasta 7 veces más opciones de encontrarse en situación de desempleo, agrega la OCDE.

Por eso, otra de las claves para atajar ese problema social que identifica la OCDE pasa por tratar a los desempleados, identificando correctamente el problema, aportándoles el tratamiento adecuado y trabajando con el mundo empresarial para que puedan encontrar trabajos.

Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los problemas mentales suponen unas pérdidas en productividad en la Unión Europea (UE) de entre el 3 y el 4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), recordó la OCDE.

 Foto: copyright (c) 123RF Stock Photos 

 

 

Fuentes: Efe

© Protestante Digital 2011

 

Osías Segura
No hay nada que haga más daño a nuestro liderazgo cristiano que vivir bajo un “falso yo.” Esto se muestra en como nuestros pastores hoy experimentan una enorme presión por ser líderes de éxito. Este “éxito” significa tener grandes iglesias, lucir prósperos y con mucha salud, una familia ejemplar, hacer milagros, tener facilidad de palabra, y una personalidad espiritual perfecta. No es de sorprenderse que los superapóstoles, y falsos profetas vivan bajo estos principios. Lo interesante es que esas definiciones de éxito vienen del mundo de los negocios; pues en las Escrituras somos llamados a ser fieles, no a ser exitosos. ¡Nuestra fidelidad a Dios es un llamado a la integridad de nuestro ser! Es el Espíritu quien edifica la iglesia no nuestras habilidades empresariales—aunque estas herramientas proveen ayuda al liderazgo cristiano. En otras palabras, a nuestros pastores se les presiona que se vistan de la armadura del éxito; pero dentro de esta armadura hay un niño quebrantado que clama por ayuda, mientras se hunde en sus heridas—su “falso yo.” Detrás del prometer prosperidad, lucir prospero y casi perfecto, entre otras cualidades ya mencionadas, existe un individuo queriendo llenar un vacío espiritual.
Thomas Merton, Henri Nouwen, y Anselmo Grün nos hablaban de una polaridad espiritual: el “falso yo” vis-a-vis el “verdadero yo.” Ellos nos recuerdan que fuimos creados a la imagen de Dios, y esta imagen es el “verdadero yo.” Los humanos tenemos desde la concepción esa chispa divina, cual es nuestra identidad con Dios. Sin embargo, el pecado original nos invadió manchando nuestra identidad original, creando una falsa en nosotros (i.e., falso yo). De esta manera es como el pecado nos confunde y se nos hace difícil encontrar nuestro camino hacia Dios. Estamos alienados de nosotros mismos, y queriendo hacer lo bueno terminamos haciendo lo malo. La única manera de salir adelante de esta confusión espiritual, en la que el pecado nos ha sumergido, es desenmascarando el “falso yo.” Es decir, encarando nuestras heridas, temores, miedos, problemas, y debilidades; así es como empezamos a vencer el “falso yo.”

Este desenmascaramiento es todo un proceso de toda la vida, y no se puede alcanzar en un retiro espiritual, o en una imposición de manos apostólica. ¡Crecimiento espiritualidad en una pastilla no existe! Solamente el trabajo constante del Espíritu Santo en nosotros y con nosotros es la solución. Ahora, nuestra edificada comunidad de creyentes, directores espirituales, y aun terapia sicológica resultan fuentes importantes y complementarias para orientarnos hacia Cristo el autor de nuestra fe. Así que descubrir nuestro “verdadero yo” lleva tiempo, y solo se puede hacer bajo la dirección del Espíritu desde la conversión.

Nuestro “verdadero yo” es la suma de nuestra razón, emociones, deseos, valores, pasiones; o bien podríamos resumirlas como la voluntad o el corazón humano en Cristo. Lo que el pecado hace en nosotros es quebrantarnos, dividiendo nuestro ser en digamos múltiples archivos. Entre más dividido este nuestro ser, más confundidos nos vamos a encontrar, y más difícil es actuar como hijos o hijas de Dios. Pues en algunas áreas de nuestra vida con alguna facilidad se las sometemos al Espíritu, pero otras áreas las seguimos controlando nosotros. ¡Es como si sirviéramos a dos señores! Por otro lado, lo que la santidad (i.e., el trabajo del Espíritu en nosotros) hace es integrar nuestro ser en un solo ser, en un “verdadero yo.” Dios desea que sometamos nuestro ser completo a Su voluntad. Esa integración, sin embargo, conlleva el encarar nuestras heridas, pasiones, y deseos.
Desenmascarar ese “falso yo” implica el encarar esas heridas, pasiones, deseos, y debilidades que bajo la dirección del pecado hemos utilizado mal contra nosotros mismos, contra otros, y las instituciones sociales han impactado contra nosotros. Es más simple esconder, o ignorar esas heridas que encararlas; y encararlas requiere de coraje. Sin embargo, cuando empezamos a caminar en Cristo, cuando el Espíritu nos apunta a no ignorar nuestra condición dividida y rota. Debemos vencer esa negación de ignorar nuestras heridas; pues entre más profundas esas heridas, más fuerte nuestra negación hacia ellas. Algunos buscan esconder o ignorar sus heridas por medio de sedativos espirituales o vistiendo una armadura: como el enfocarnos en el éxito, prosperar en las finanzas por medio del trueque con Dios, buscar crecer espiritualmente con retiros espirituales que prometen rápidos resultados, o la imposición mágica de manos de falsos ungidos que prometen limpieza espiritual.
En cambio,    para encarar nuestro “falso yo” debemos reconocer nuestra impotencia para transformarlo con nuestras propias fuerzas, y estar deseosos de participar en una manera activo-pasiva con el Espíritu en su trabajo de transformación en nosotros. El “falso yo” ignora las heridas, y fragmenta nuestro ser, alimentando cada vez más y más el pecado en nosotros.
Para Nouwen, Merton, y Grün hay que encarar nuestro “falso yo” por medio de un acercamiento al dolor que han causado nuestras heridas, temores y pasiones. Esto implica sufrir, pero sabemos que en medio de ese sufrimiento Dios está activo en nuestra sanidad. Es necesario llamar a las heridas por su nombre, y hacernos amigos de ellas para encontrar la sanidad. La clave está en llegar al punto de hacernos dueños de ese dolor, y no ver las heridas como algo extraño. Pues el ignorar el dolor es permitir que nos sigamos haciendo daño, y el hacer daño a otros.
Anselmo Grün bien lo ilustra diciendo:

Muchas veces huimos de nosotros mismos, nos da pánico mirarnos al interior por miedo de ver allí un peligroso perro [i.e., pasiones, heridas, temores, deseos]. Pero cuanto más encadenemos los perros tanto más furiosos se vuelven. Se trata, por tanto, de armarse de valor y penetrar en la torre allí, en paz, dialogar confiadamente con ellos. Pronto nos descubrirán el secreto del tesoro que guardan. Ese tesoro puede ser un nuevo impulso de vida, un nuevo estilo de autenticidad personal, la nueva manera de ser yo mismo hasta completar la imagen que Dios se ha formado en mí.[1]

Entonces tenemos que encarar nuestro “falso yo” nos llevaría a sufrir pues tendríamos que abrazar aquellas heridas, temores, y pasiones de las que hemos huido, o escondido por vergüenza, por mucho tiempo. Al abrazar esas heridas de la vida, con la ayuda del Espíritu, inicia una sanidad y el sufrimiento se torna más manejable. La sanidad es presente como futura (i.e., escatológica). No se trata de quedarnos atrapados en el dolor, pues no debe ser un estadio permanente. De pronto nos damos cuenta que nuestro dolor es el dolor de muchos en el mundo, y al empezar a acercarnos y descubrir nuestro “verdadero yo” nos convertimos en lo que Nouwen llama sanadores heridos. Esta es una manera de vivir nuestra salvación en Cristo: experimentando y compartiendo el shalom de Dios. Así es como comprendemos el sufrimiento en el mundo, y en el mismo Cristo, pues experimentamos dolor en nosotros mismos; pero después de la muerte viene la resurrección como nuevas criaturas en Cristo. Solo así, como nuevas criaturas en Cristo bajo un “verdadero yo”, es cómo podemos ministrar a un mundo quebrantado y en dolor. Necesitamos de nuestras heridas, y estas convirtiéndose en cicatrices para participar de un ministerio autentico de sanidad en Cristo.
Para concluir retomemos lo anteriormente dicho. El mundo ha imprimido su identidad en nosotros; una identidad quebrantada por el pecado y sus consecuencias. Esa identidad quebrantada no nos permite disfrutar de la presencia de Dios en nosotros, pues unas áreas de la vida están bajo Cristo, y otras no. Allí es cuando debemos tener el coraje para enfrentar nuestras heridas y temores, en el poder del Espíritu. Al abrazar esos temores y heridas enfrentamos nuestros sufrimientos, y el proceso de sanidad inicia. No podemos hacer ministerio efectivo con una armadura sobre nosotros. Debemos ser íntegros, y desenmascarar nuestro ser. Es por medio de nuestra experiencia del enfrentar nuestro “falso yo”; y nuestra vulnerabilidad al compartir las cicatrices, como otros empiezan a encontrar a Cristo por medio de nuestro ejemplo. Nuestro quebrantamiento (i.e., heridas, etc.) no tiene nunca la última palabra en nosotros, sino la integración de nuestro ser, el “verdadero yo.” Así es como en Cristo descubrimos nuestra verdadera naturaleza, el “verdadero yo.” ¡Esta es la manera como somos fieles a Dios, siendo íntegros en nuestro ser!
[1] (Grun y Dufner, 2005, 63)
El Dr. Osías Segura es un misionólogo costarricense. Osías, después de cinco años de enseñanza en el Seminario ESEPA en Costa Rica, se trasladó a California; hoy está radicado en Pasadena donde es profesor asociado, en inglés y español, del Seminario Teológico Fuller

Hay esperanza

Publicado: noviembre 24, 2011 en Noticias, opinión, Sociedad

Por: Jesús A. Núñez | 24 de noviembre de 2011

Minas antipersona

Un soldado colombiano, víctima de una mina antipersona, entre zapatos que recuerdan a las víctimas de minas antipersona. Foto: FERNANDO VERGARA (AP)

En un contexto de seguridad internacional salpicado de violencia y focos de tensión muy aguda, resulta esperanzador saber, como nos cuenta la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas (ICBL; www.icbl.org) en su último informe, que ya son 158 los países firmantes del Tratado de Prohibición de Minas Antipersona, con la incorporación de Sudán del Sur a un proceso que comenzó en 1999. El camino hasta Ottawa arrancó en 1992, gracias al impulso de siete organizaciones no gubernamentales, que consiguieron finalmente implicar a Canadá para que incorporara a la agenda intergubernamental el asunto. Así, desde el 1 de marzo de 1999 se estableció el compromiso para terminar con la fabricación, comercialización, almacenamiento y uso de ese tipo de minas.

Si en aquel momento unas 35.000 personas morían o quedaban mutiladas cada año por efecto de estos artilugios, en 2010 la cifra ha bajado hasta los 4.191 (1.155 muertas y 2.848 mutiladas). De ellas, 1.211 se localizaron en Afganistán, 512 en Colombia y 394 en Pakistán.

Es positivo ver cómo la sociedad civil organizada puede desarrollar esfuerzos que impulsen a los gobiernos a comprometerse de este modo. En todo caso, el problema no se ha solucionado completamente. Por una parte porque se estima que hay unos 200 millones de estos artefactos ya diseminados por muchos territorios, sin que haya programas de desminado suficientemente sólidos como para confiar en que todas acaben siendo removidas. Esto hipoteca seriamente la vida de muchas comunidades, imposibilitadas de transitar por determinadas vías o de cultivar sus antiguos campos. Por otra, porque todavía hay 38 países que no han firmado el Tratado. Entre estos interesa destacar a China, Estados Unidos, India y Rusia, pero también a Cuba, Irán, Israel y hasta nueve países árabes (Arabia Saudí, Bahrein, Egipto, Líbano, Libia, Marruecos, Oman, Siria y Emiratos Árabes Unidos).

Además, todavía en 2010 Israel, Libia, Siria y Birmania las han empleado y, por su parte, India, Pakistán y la misma Birmania las han fabricado.

Este mismo modelo- de un impulso promovido por actores de la sociedad civil que logra activar a instancias gubernamentales- ha llevado a que actualmente la ONU esté negociando un futuro tratado para regular (que no prohibir) las armas ligeras y peuqeñas, responsables de más del 85% de la muertes violentas que se producen en las guerras de hoy. Queda tarea.

http://blogs.elpais.com

El `espíritu´ de Asís 2011

Publicado: octubre 27, 2011 en Noticias, opinión

Leonardo de Chirico
El `espíritu´ de Asís 2011
El “espíritu de Asís” posiblemente se reafirmará como la única manera de avanzar en cuanto a las relaciones inter-religiosas se refiere.

 

A principios de 2011, el Papa Benedicto XVI manifestó su intención de convocar un encuentro mundial en Asís (Italia) para conmemorar el 25 aniversario del día de oración por la paz 1986, que inició su predecesor Juan Pablo II. A este evento asistieron representantes de varias comunidades de fe que se reunieron para orar por su propia cuenta, y también se congregaron en sesiones conjuntas de oración. Para muchos observadores, tanto evangélicos como católicos de los más tradicionales, Asís 1986 fue una muestra de universalismo y sincretismo antibíblico, mediante el cual gentes de diferentes comunidades de fe se agrupaban para orar (todo lo que la oración pueda significar en un contexto inter-religioso) bajo el liderazgo del Papa. Los críticos, muchos de los cuales están también en los círculos católico romanos, argüían que una cosa es unir los esfuerzos para fomentar la paz en el mundo, y otra completamente distinta es unir las oraciones en una petición multi-fe común en la forma en que se hizo en 1986.

 ASÍS 2011
Después de 25 años, Benedicto XVI invitará de nuevo a los líderes religiosos a ir a Asís para orar por la paz y la justicia. En realidad, el nuevo título oficial de este acontecimiento es “Día de Reflexión, Diálogo y Oración”, y tendrá lugar el 27 de Octubre de 2011.

 La diversidad de los que han confirmado su participación es impresionante:

– 176 representantes de religiones no cristianas (48 musulmanes, 67 budistas, 7 hindúes, 5 sikhs, 4 personas de religiones tradicionales africanas, etc.);
– 31 delegaciones oficiales de iglesias y comuniones cristianas (p. e., el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, la Comunión Anglicana o el Consejo Mundial de las Iglesias);
– Representantes del judaísmo mundial;
– Diversos intelectuales seglares;
– Delegaciones diplomáticas (un recordatorio constante de que el Vaticano es también un estado soberano con relaciones diplomáticas oficiales con los demás estados del mundo).

 La influencia positiva de Ratzinger está claramente visible en el título del evento. Después de las críticas que se hicieron acerca de que Asís 1986 había alentado el sincretismo, el énfasis del encuentro 2011 se centrará más en la reflexión común y el diálogo entre personas de diferentes religiones y culturas . La plegaria aparecerá únicamente como el signo final del acontecimiento, pero todavía está allí.

 El programa no supone que haya una sesión de oración pública y común, sino que cada delegación orará o reflexionará (¡habrá también participantes agnósticos!) en espacios separados en el convento de San Francisco, según sus creencias y tradiciones .

Por otra parte, como ya se ha indicado, Benedicto XVI desea que los no creyentes, tanto agnósticos como ateos, formen parte del acontecimiento, implicándoles en la búsqueda de la verdad y de la paz. Por consiguiente,  Asís 2011 será todavía una reunión inter-religiosa, pero la envergadura del encuentro será mayor a fin de incluir personas de buena voluntad, aunque no sean religiosas . De esta forma el tema se expande y la audiencia se amplía.

El día incluirá varias sesiones con discursos breves pronunciados por distintos participantes y concluirá con un corto peregrinaje por las calles de Asís conducido por el Papa. Esto representará un compromiso final para la paz que será simbolizado por un encendido de velas y un tiempo dedicado a la meditación delante de la tumba de San Francisco. En cuanto a las otras sesiones, el programa será clausurado por el Papa, que es el convocante, el anfitrión y el actor principal de este día. Las palabras, el lenguaje, los gestos, los actos y los símbolos reflejan la riqueza del sistema católico para concebir y aplicar encuentros inter-religiosos que conservan la centralidad de la institución CR.

 ¿CONTINUIDAD, DISCONTINUIDAD O CATOLICIDAD?
 ¿Será Asís 2011 distinto de su precedente en 1986? Es probable que las medidas que ha tomado Benedicto XVI eviten las prácticas abiertamente sincretistas que caracterizaron el primer evento. Lo cierto es que se emplearán muchas palabras para dejar claro que cada participante conserva su propia identidad religiosa con el fin de evitar malentendidos.

A pesar de todo, la beatificación de Juan Pablo II (celebrada el 1 de Mayo de este año) instituirá el contexto emocional del acto 2011, y se subrayarán los principales puntos de continuidad entre 1986 y 2011.  El “espíritu de Asís”, con su enunciado “lo que nos une es superior a lo que nos divide”, prevalecerá, especialmente para los medios de comunicación y la opinión pública , y por tanto, habrá poco espacio para el cambio en la forma en que mucha gente perciba este evento.

 El “espíritu de Asís” posiblemente se reafirmará como la única manera de avanzar en cuanto a las relaciones inter-religiosas se refiere , o sea, dejar a un lado las diferencias, celebrar la unidad, buscar juntos la verdad, apreciar las diferentes perspectivas sobre la verdad, o acogerse mutuamente como “hermanos y hermanas””. Este parece ser el “mensaje” de Asís.

Por consiguiente, Asís 2011 estará tanto en continuidad como en discontinuidad con Asís 1986, pero  la combinación global entre 1986 y 2011 será la extendida catolicidad del catolicismo romano, esto es, su habilidad para pensar y actuar en términos globales a la vez que se queda con sus peculiaridades, su destreza para aglutinar gente de todos los orígenes sin que pierdan su perfil, y su ingenio para estar en el centro del escenario en las relaciones entre las religiones y el mundo moderno .

 El objetivo de fomentar la paz y la justicia en el mundo es bueno y urgente. Pero con todo, ¿es la plegaria inter-religiosa (cualquiera que sea la forma en que se lleve a cabo) una opción bíblicamente viable? ¿Es la inclinación universalista religiosa la única manera de tratar con las distintas tradiciones religiosas? ¿Son los acontecimientos tipo Asís la mejor forma garantizada bíblicamente para promover la paz y la justicia? La iglesia católico romana puede responder “sí” a las tres preguntas. ¿Y los evangélicos?

 Traducción: Rosa Gubianas

Autores: Leonardo de Chirico

©Protestante Digital 2011

Creative Commons

Sartre en “el deseo de ser Dios”

Publicado: octubre 27, 2011 en Cultura, opinión

Juan Antonio Monroy
Sartre en “el deseo de ser Dios”
Cuando ni siquiera somos a manera de las exigencias de la humanidad, soñamos cómo ser a manera de la divinidad.

 

Juan Pablo Sartre, el muy conocido filósofo francés, escribió un pequeño libro que sólo conozco en inglés, titulado EXISTENTIALISM AND HUMAN EMOTIONS (Existencialismo y emociones humanas).

El capítulo sobre existencialismo está tomado de una obra con el mismo título publicada originalmente en francés. Lo referente a las emociones humanas ha sido adaptado del célebre libro EL SER Y LA NADA, obra cumbre en la producción literaria de Sartre. Los editores americanos de este librito han titulado uno de sus capítulos: “The desire to be God” (“El deseo de ser Dios”). Quise averiguar la tesis del pensador francés, saber qué opinaba el viejo existencialista y pacifista activo sobre el eterno deseo humano de ser como Dios.

 No creo equivocarme de personaje. Sé que Sartre ha sido calificado de ateo, agnóstico, racionalista, espíritu burlón y antirreligioso. Pero ¿por quiénes? Los detractores de sus creencias han sido, en general, críticos literarios surgidos en las filas del Cristianismo legalista ; personas poco consecuentes, que no han tenido en cuenta el conjunto de la obra sartriana.

 Para mí, la voz y el voto de Sartre sobre la pretérita ambición del hombre por semejarse a Dios son de singular importancia .  Doy crédito a su autoridad. Principalmente teniendo en cuenta que Sartre fue educado por un abuelo protestante  que se comportaba como un elegido del cielo para regir los destinos de sus inferiores en la tierra.

 Este abuelo, Charles Schweitzer, también abuelo del gran médico y misionero Albert Schweitzer, Premio Nobel de la Paz 1952, se hizo cargo del niño Jean Paul cuando sólo tenía once años, a la muerte de su padre.  Jean Paul Sartre y Albert Schweitzer fueron primos hermanos. Y, sin embargo, ¡que caminos tan distintos siguieron a lo largo de sus años!

 La codicia del hombre por alcanzar límites divinos es objeto de reflexión en EL SER Y LA NADA , libro voluminoso aparecido en 1943.  El tema vuelve a ser tratado por Sartre en EL DIABLO Y DIOS , obra de teatro publicada en París en 1951. Con todo, para entender la génesis del método hay que acudir a LAS PALABRAS, libro autobiográfico, uno de los más brillantes escritos por Sartre, publicado por primera vez en 1964.

Escribiendo sobre el abuelo que le educó, Sartre dice en LAS PALABRAS que “se parecía tanto a Dios Padre que con frecuencia se le tomaba por él…. Pero casi no pensaba en Dios más que en los momentos de punta. Seguro de volver a encontrarlo a la hora de la muerte, lo tenía alejado de su vida”.

Es lo que ocurre cuando el fanatismo o la vanidad asumen la farsa. Quienes quisieran ser como Dios en realidad ni siquiera se portan como hombres. En busca de lo imposible, no son capaces de asumir la humanidad posible. Pretenden representar al cielo y se descalifican, por sus actitudes farisaicas, para ejercer el bien en la tierra.

Estos hambrientos de gloria celestial, estos apaches de la divina sustancia, como los llama Ortega y Gasset, acumulan en su interior todas las pasiones de los dioses de Homero y en lugar de puentes mediadores construyen murallas que dificultan la búsqueda de la fe. “En el Dios al uso que me enseñaron –continúa Sartre en LAS PALABRAS, no encontré al que esperaba mi alma; necesitaba un Creador y me daban un Gran Patrón; los dos eran uno, pero yo, lo ignoraba; yo servía sin calor al ídolo farisaico (el abuelo) y la doctrina oficial hacía que se me quitasen las ganas de buscar mi propia fe”.

En el capítulo “Hacer y tener” de EL SER Y LA NADA, donde trata del psicoanálisis existencialista, Sartre afirma rotundamente que “ser hombre es tender a ser Dios; o si se prefiere, el hombre es fundamentalmente deseo de ser Dios”.

 Pero ¿por qué esa tendencia? ¿De dónde le nace al hombre ese deseo? Una razón posible es la ambición humana llevada a sus últimas consecuencias. Sabido todo de la tierra, conquistado todo en el terreno de la materia, el hombre se desborda hacia el mundo del espíritu y pretende también la conquista señorial del cielo. Veámoslo: “El hombre, en su surgimiento mismo, es conducido hacia Dios como hacia su límite”, dice Sartre. Y añade: “Ese Proyecto inicial de ser Dios que “define” al hombre está estrechamente emparentado con una “naturaleza” o una “esencia” humana… El sentido del deseo es, en última instancia, el proyecto de ser Dios”.

Platón decía que los hombres han tenido la debilidad de dar a Dios figura humana porque no habían visto nada superior al hombre. Pero el argumento es igualmente válido volviéndolo del revés, como lo emplea Sartre. La supremacía de un Ser celestial, dominante en fortaleza y poder, ha hecho que el hombre, tras escalar todos los peldaños de la humanidad, pretenda alcanzar límites divinos. ¿Qué otra cosa fue aquel misterioso sueño de Jacob, en el que parecía juntarse la tierra con el cielo? Dios ha dicho que Sus caminos y los caminos del hombre están separados por la misma distancia teórica que hay entre el cielo y la tierra. Pero el ansia de divinidad que siempre ha tenido el descendiente de Adán le ha llevado a la locura de querer andar estos caminos hasta alcanzar las fronteras del Eterno. “La realidad humana es puro esfuerzo por hacerse Dios –escribe Sartre-, sin que este esfuerzo tenga ningún substrato dado, sin que haya nada que se esfuerce así. El deseo expresa ese esfuerzo”.

 Leo Elders, en sus juicios críticos sobre EL SER Y LA NADA, compara los anteriores argumentos de Sartre con los de Tomás de Aquino y se inclina a favor del supuesto santo. Dice que también Santo Tomás sostiene “que existe un último fin de las acciones humanas: todos los hombres se esfuerzan en alcanzar la perfección”. Sí, pero ¿qué ocurre cuando creen que ya la han alcanzado? ¿Desaparece el deseo o surge un nuevo desafío? ¿No es, al llegar a este grado de pretendida perfección moral, cuando se proyecta hacia la divinidad para imitarla, expropiarla o tan siquiera representarla?

“El deseo de ser se realiza siempre como deseo de manera de ser”, escribe Sartre. ¿No es ésta la gran lección de Génesis capítulo tres? Pese a su inocencia, Adam es acuciado por el deseo. La soledad del paraíso le agobia y Dios crea para él una ayuda idónea, un ser a su imagen y semejanza. Su perfección moral se completa en plenitud sentimental. Las emociones están a tope. Sus relaciones con Dios se desenvuelven en la amistad diaria y cercana. Pero cuando tientan su naturaleza humana, la parte de su ser formada de la tierra; cuando vislumbra una simple posibilidad de ir a más, de llegar a ser a manera del Creador, aflora la ambición, sucumbe al deseo y se produce la catástrofe. ¿En qué somos nosotros diferentes de Adam?

Ser como Dios ha sido desde entonces la ambición escondida del hombre, la vanidad que ha carcomido los corazones, la pretensión elevada a categoría de estupidez.  Cuando ni siquiera somos a manera de las exigencias de la humanidad, soñamos cómo ser a manera de la divinidad.  “Y este deseo de manera de ser –concluye Sartre- se expresa como el sentido de las miradas de deseos concretos que constituyen la trama de nuestra vida consciente”.

Autores: Juan Antonio Monroy

©Protestante Digital 2011

Creative Commons

Steve Jobs was a man God blessed with many gifts. Lutherans have a particularly keen focus on the doctrine of vocation, that is, that no matter who we are, God uses the gifts He gives us to serve our neighbor and the world. God works through what we call “First Article” gifts. What does that mean? Martin Luther in his explanation of the First Article of the Apostles’ Creed, “I believe in God the Father Almighty, maker of heaven and earth” asserts that God has given, each of us, all our abilities and talents, everything we are, and everything we have is a gift from God to be used to serve others. This is true of every human being. Steve Jobs was gifted with many of these “First Article” blessings. And it is through the gifts that God gives to all men, that He blesses the world with tools and technologies that help us. Steve Jobs was a person God chose to use to give us many of us these wonderful tools, tools now being used to communicate the Gospel of Christ worldwide in ways that we could hardly have even dreamed of just thirty or even twenty years ago. How we use those tools is the key.

Unlike some of my fellow Lutherans and other fellow Christians, who felt a need at Jobs’ passing to begin making pronouncements about his eternal destiny, I am not rushing to judgment. I can’t help but recall Abraham Lincoln’s quip, “Better to remain silent and be thought a fool, than open your mouth and remove all doubt.” Can we learn from Steve Jobs’ errors and mistakes in life? Of course, and we should. Every bit as much as we must learn from our own. But must we, on the news of his passing, be so quick to condemn him and focus only on his faults and failings? No.

One more thing . . .

Steve Jobs was baptized and instructed in the Christian faith, so we can do a bit more than talk about “common grace,” we can also hope that God, in His own ways, at times and places of His choosing, may have worked in Steve’s life, at the last, a remembrance of the gifts from Christ He had received in His life. Unless you have been with a person in their last days, you have no idea what goes on in a person’s heart and mind in the closing days and moments of life. Let us hope that God brought back to Steve the remembrance of what he had been taught as a young man in a Lutheran Church—Missouri Synod confirmation class, taught by my friend Rev. Dr. Martin Taddey, now deceased.

So, let’s leave the judgement to God, and leave the judgmentalism to those who have no hope. We who have hope in Christ know that for all mankind the One who suffered, died and rose again as the victor over our greatest enemies: sin, death and the devil, has called us to be His very own. We hold out hope that, in His mercy, He once more reached into Steve Jobs’ heart and mind at the end. And that is the “one more thing” that would be better than anything Steve ever announced and told us about.

Una perspectiva luterana sobre la muerte de Steve Jobs – Una cosa más

Steve Jobs era un hombre de Dios bendijo con muchos regalos. Los luteranos tienen un enfoque especial interés en la doctrina de la vocación, es decir, que no importa quiénes somos, Dios usa los dones que Él nos da para servir a nuestro prójimo y al mundo. Dios obra a través de lo que llamamos «primer artículo» regalos. ¿Qué significa eso? Martín Lutero en su explicación del primer artículo del Credo de los Apóstoles «,» Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y la tierra «, afirma que Dios ha dado, cada uno de nosotros, todas nuestras habilidades y talentos, todo lo que somos, y todo lo que tenemos es un regalo de Dios para ser utilizado para servir a los demás. Esto es verdad en todo ser humano. Steve Jobs, estaba dotado de muchos de estas bendiciones del «Primer artículo». Y es a través de los dones que Dios da a todos los hombres, que Él bendice al mundo con las herramientas y tecnologías que nos ayudan. Steve Jobs fue una persona que Dios eligió utilizar para darnos a nosotros muchas de  estas maravillosas herramientas. Herramientas, que ahora se utiliza para comunicar el Evangelio de Cristo en todo el mundo en formas que difícilmente podría haber soñado hace treinta o veinte años atrás. ¿Cómo podemos usar esas herramientas? es la clave.

A diferencia de algunos de mis compañeros de luteranos y otros cristianos compañeros, que sintieron la necesidad después de la muerte de Jobs para empezar a hacer declaraciones acerca de su destino eterno, no estoy corriendo a juicio. No puedo dejar de recordar ocurrencia de Abraham Lincoln: «Es mejor permanecer callado y ser tomado por un tonto, que abrir la boca y despejar toda duda.» ¿Podemos aprender de los errores de Steve Jobs y los errores en la vida? Por supuesto, y debemos hacerlo. Cada tanto como tenemos que aprender de nosotros mismos. Pero debemos, en la noticia de su muerte, se apresurarnos a condenarlo y centrarse sólo en sus errores y fracasos? No.

Una cosa más. . .

Steve Jobs fue bautizado e instruido en la fe cristiana, por lo que se puede hablar un poco más de la «gracia común», también podemos esperar que Dios, en su propia manera, en horas y lugares de su elección, puede haber funcionado en la vida de Steve, al final, un recuerdo de los dones de Cristo, que habría recibido en su vida. A menos que hayas estado con una persona en sus últimos días, no tienes idea de lo que sucede en el corazón de una persona y la mente en los últimos días y momentos de la vida. Esperemos que Dios trajo a Steve el recuerdo de lo que había aprendido de joven en la Iglesia Luterana-Sínodo de Missouri clase de confirmación, enseñado por mi amigo el Rev. Dr. Martin Taddey, ya fallecido.

Por lo tanto, dejemos el juicio a Dios, y dejar la sentenciar a aquellos que no tienen esperanza. Nosotros, que tenemos esperanza en Cristo sabemos que para toda la humanidad el que sufrió, murió y resucitó como el vencedor de nuestros mayores enemigos: el pecado, la muerte y el diablo, nos ha llamado a ser suyos. Tenemos la esperanza de que, en su misericordia, él una vez extendió su mano y buscó en el corazón de Steve Jobs el pensamiento final. Y esa es la «otra cosa» que sería mejor que cualquier cosa que Steve nunca anunció y nos habló.

http://cyberbrethren.com/