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José de Segovia Barrón
Una película narra los años de adolescencia de John Lennon, el beatle que tuvo más relación con el cristianismo.
7 de junio de 2011
En Nowhere Boy ( Chico de ninguna parte ), la directora londinense Sam Taylor-Wood lleva a la pantalla la desorientación de este joven atormentado, que lucha por encontrarse a sí mismo. A partir del libro de su hermanastra, el artista encarnado por Aaron Johnson busca su lugar en el mundo, en medio de una familia desestructurada. Kristin Scott Thomas interpreta a la religiosa tía Mimi, que hace que Lennon vaya cuatro días a la semana a la iglesia.Escribo este artículo en Italia, donde estoy en una conferencia sobre la teología en el sur de Europa, convocada por Paul Wells, decano de la Facultad de Aix-en-Provence en Francia. Wells se crió a pocas calles de la casa donde vivía el músico con su tía Mimi, en el depauperado Liverpool de los años cincuenta. Su colega Peter Jones –ahora profesor de Nuevo Testamento en Westminster, Filadelfía– era compañero de clase de Lennon. Y aunque Paul es más dylaniano que beatlemano, me cuenta algunos de sus recuerdos de aquellos años… EDUCACIÓN RELIGIOSA
Lennon nunca tuvo miedo de hablar de su educación religiosa. “Señor Lennon” –le preguntó un periodista en una rueda de prensa en Chicago– “¿son todos los Beatles cristianos? Tras una breve pausa, John comenzó a hablar: “Todos crecimos…”. Cuando de repente cambió la frase, para referirse sólo a sí mismo: “No soy un cristiano practicante, como me educaron, pero no tengo ideas que no sean cristianas”.Es como si Lennon estuviera a punto de decir que “crecieron como cristianos” o “en la iglesia”, cuando se dio cuentaque aunque los cuatro Beatles habían sido bautizados de niños –él y Ringo como anglicanos, Paul y George como católicos–, sólo él podía decir que había “crecido” en la iglesia. Días después de esas declaraciones, John le dijo a Leroy Aarons del Washington Post que su educación fue la “normal en la Iglesia de Inglaterra, yendo a la escuela dominical y a la iglesia”.
Lennon nunca tuvo miedo de hablar de su educación religiosa. “Señor Lennon” –le preguntó un periodista en una rueda de prensa en Chicago– “¿son todos los Beatles cristianos? Tras una breve pausa, John comenzó a hablar: “Todos crecimos…”. Cuando de repente cambió la frase, para referirse sólo a sí mismo: “No soy un cristiano practicante, como me educaron, pero no tengo ideas que no sean cristianas”.Es como si Lennon estuviera a punto de decir que “crecieron como cristianos” o “en la iglesia”, cuando se dio cuentaque aunque los cuatro Beatles habían sido bautizados de niños –él y Ringo como anglicanos, Paul y George como católicos–, sólo él podía decir que había “crecido” en la iglesia. Días después de esas declaraciones, John le dijo a Leroy Aarons del Washington Post que su educación fue la “normal en la Iglesia de Inglaterra, yendo a la escuela dominical y a la iglesia”.

El resto de los Beatles tuvieron periodos de contacto con la religión organizada, pero no tuvieron presión familiar alguna para seguir el camino cristiano. Paul y George eran hijos de católicos, casados con agnósticos de origen protestante. Se criaron en casas donde la religión no tenía ninguna importancia. Sus padres eran trabajadores del norte de Inglaterra, que veían la Iglesia como un instrumento de poder de los ricos.
La madre de Ringo perteneció sin embargo un tiempo a la Orden de Orange, una organización protestante que tiene todavía mucha influencia en Irlanda del norte, pero que Paul Wells me comenta que era muy fuerte entonces en Liverpool. La iglesia anglicana, donde iba Ringo a la escuela dominical (St. Silas en la calle High Park de Toxteth Park), era de orientación evangélica (el edificio se demolió, cuando cerró en 1952). Aunque “iba allí, porque era un sitio donde podía jugar con bloques y pintar” dice Ringo –que se unió luego al coro de la iglesia, porque “pagaban bien”–.
Aunque varió su educación religiosa, todos perdieron el interés en la iglesia al llegar a la adolescencia. Ninguno de sus padres era particularmente religioso. Creían que la iglesia era para la gente mayor (que necesita consuelo), mujeres (que buscan ayuda emocional) y niños (que necesitan dirección). John se muestra sin embargo particularmente irritado, cuando habla de religión. Ya que él pasó más tiempo en la iglesia que ningún otro Beatle .
Una de las primeras cosas que Lennon hizo cuando estaba “aclarándose sobre Dios” –como lo describió después–, fue investigar el cristianismo en que había sido educado. Habla de meditar como “adorar en tu propio templo interior” y leyó la Biblia toda su vida. “Crecí como cristiano” –dice poco antes de su muerte, en 1980–, “pero sólo ahora entiendo algunas de las cosas que Cristo decía en las parábolas”.
La figura de Jesús aparece una y otra vez en el pensamiento de Lennon. “Veía la Biblia como un drama simbólico universal, que se representa cada día delante de nuestros ojos” –dice Frederic Seaman, su asistente personal a finales de los años setenta–. “En particular a John le fascinaba la vida de Jesucristo”. Es como si no pudiera librarse de su influencia, a pesar de ser agnóstico. Volvía a él, una y otra vez…
FAMILIA DESESTRUCTURADA
Lennon es sin duda quien más influencia religiosa tuvo. Su abuelo era un católico irlandés que se casó con una chica de Liverpool. Tenía incluso un hermano cura, aunque el padre de John es bautizado en la Iglesia anglicana , a pesar de que ninguno de su familia iba ya a la iglesia.
La familia de la madre era muy protestante. Su abuelo era de la tradición metodista calvinista de Gales. Al casarse sin embargo su hija con alguien que no iba a la iglesia, la moral de la madre ya no está determinada por la fe. Tras ser abandonada por su marido vive con varios hombres. Su hermana Mimi le ofrece entonces cuidar de John. Ya que considera que no es una buena educación para él, vivir con una pareja que no está casada. La madre muere en un accidente, al ser atropellada por un conductor borracho, cuando John es todavía adolescente.
Si la madre de Lennon era moderna y liberal, la tía con la que vive es todo lo contrario. Mimi era anticuada y estricta. Su religión no se basaba sin embargo en la prohibición del alcohol o las diversiones –bebía ginebra y jugaba al bridge –, sino en las aspiraciones sociales de alguien que quería pertenecer a una clase media, donde la cultura y la religión jugaban un papel importante. La iglesia anglicana de St. Peter en Woolton –donde Mimi lleva a John–, representa la decencia y corrección que Lennon va a rechazar finalmente.
LA IGLESIA DE LENNON
La respetabilidad que el cristianismo significa para John fue unida siempre a la experiencia de haber estado yendo cuatro días a la semana a la iglesia, que era el centro de su vida adolescente. Allí conoce a su primera novia, los futuros miembros de Quarrymen , su primer manager y el amigo de Paul McCartney, Ivan Vaughan. Era la congregación donde iba el obispo de Liverpool. No era particularmente evangélica, pero tampoco anglo-católica. Era la típica iglesia anglicana de aquella época.
En un campo delante de la iglesia de Lennon, actuaron los Quarrymen el verano de 1957. Allí estaba la tumba de Eleanor Rigby, que inspiró la famosa canción de los Beatles. Y en el salón de la iglesia se encontraron John y Paul por primera vez, después de la actuación de los Quarrymen. El pastor era un galés soltero, Pryce Jones, que estudió teología en Londres y era más valorado por su capacidad para levantar fondos que por su dones de predicación. Era un gran organizador, cuya motivación había convertido la iglesia en el centro de la vida de Woolton. El grupo de jóvenes de la iglesia de Lennon tenía como 170 miembros, cuando John se incorporó a los 15 años. Para la escuela dominical se reunían en varias salas de la iglesia. Seguían las Notas Diarias de la Unión Bíblica . “Nos sentábamos y comentábamos el texto del día”, dice David Ashton, que se solía poner al lado de John en el coro. “Hablábamos de lo que significaban las Escrituras”.
El problema es que la mayoría de aquellos chicos asistían porque eso es lo que querían los padres. Las doctrinas cristianas eran algo abstractas para ellos. Lo que les gustaba era estar con sus amigos. “Ninguno de nosotros era profundamente religioso”, dice otro de aquellos jóvenes, Rod Davis. El director musical de la iglesia, Eric Humpriss, era de hecho ateo. Le encantaba la música religiosa, pero cuestionaba doctrinas cristianas fundamentales. “Pienso que John puede haber sido influenciado por algunas de sus ideas”, dice Ashton.
Para tener una idea de lo vacío y aburrido de los sermones de Pryce Jones, basta leer sus meditaciones en el boletín mensual de la iglesia. En octubre de 1950, el pastor escribe sobre “el deterioro del carácter, la conducta y las normas, de las que tantos se quejan”. Se lamenta que “hay una grave falta de sentido acerca de por qué no se debe tomar una determinada acción, si nos da placer, aunque no sea moralmente, particularmente respetable”.
Es a esa fe moralista, que John es confirmado “voluntariamente” a los 15 años, dijo Mimi al primer biógrafo de los Beatles, Hunter Davies. Para eso siguió unas clases con el pastor, que seguía el catecismo bastante libremente. Su frase favorita, recuerda David Ashton, era que “el mundo era como un libro ilustrado que nos enseña el amor de Dios”. Le preocupaba más enseñar a los chicos cómo juntar las manos al recibir el pan en la comunión, que entender la doctrina cristiana.
Al llegar así a formar parte de la iglesia, iba a unas clases bíblicas que se daban en una capilla lateral del edificio. Las daba un hombre llamado Jack, “que realmente creía en Dios”, dice Ashton. Aunque en un ensayo que hace a principios de los años cincuenta sobre Feuerbach, John dice ya que la religión es una proyección de la naturaleza humana. Sin embargo, él había tenido algunas experiencias místicas de niño. Esas alucinaciones le llevaron a pensar que tenía un don especial. Ese es el trasfondo de Strawberry Fields Forever , aunque escoge el hogar infantil del Ejército de Salvación en Woolton, como si fuera el lugar donde tuvo esa experiencia.
EL ROCK COMO RELIGIÓN
Las dudas de Lennon sobre la religión que conoció, se unen así a su particular misticismo en una combinación típica de El evangelio según los Beatles, que explica Steve Turner en su interesante libro. “La gente tiene la imagen de que yo soy anticristiano o antirreligioso, pero no es así en absoluto” –dice John en 1980–. “Soy una persona muy religiosa, desde luego que no soy ateo”.
Igual que muchos de su generación, John y sus amigos no tuvieron una crisis de fe, que les hizo abandonar la Iglesia. Simplemente se alejaron de ella, llenando su vida de otras actividades. En ese sentido, la aparición de la televisión en los años cincuenta vació más iglesias en Inglaterra que las obras completas de Darwin, Nietzsche, Freud y Bertrand Russell.
Para Ashton, fue al comenzar a trabajar, cuando rompe con la iglesia. Para Davis, el día que su padre le compró un coche. Para otros amigos de Lennon, fueron las chicas, las que se volvieron más interesantes que las historias de la Biblia. Y para John, fue sin duda el rock´n´roll lo que llegó a su corazón. “Cuando lo oí y me metí en ello, descubrí que eso era la vida” –dice Lennon–. “No hay otra cosa”, recuerda en 1975.
El rock les lleva de Liverpool a Hamburgo. Allí “fuimos bautizados”, dice McCartney en 1997. Su música produce una verdadera conversión. Ocurrió en 1956, cuando John escucha a Elvis en Radio Luxemburgo , cantando Heartbreak Hotel . No había visto nunca su foto, ni sabía de dónde venía esa música. Su tío George acaba de morir de una hemorragia, tras caerse de una escalera. Tenía sólo 52 años. John estaba de vacaciones en Escocia. Y al volver a casa, su tía le dio la noticia. La soledad de la que cantaba Elvis, por ese amor perdido, conmovió a Lennon.
“Nada ocurría en la iglesia”, dice John. Elvis, “es lo que estaba pasando”. En la iglesia, “nada realmente nos tocaba”. El rock´n´roll era “lo único que me llegaba”, recuerda. Si en la iglesia se hablaba de cosas abstractas, “el rock´n´roll era real”. Si en la iglesia se insistía en la necesidad de controlar nuestra mente para dominar el cuerpo, “el rock´n´roll unía mente y cuerpo por la música”.
Elvis transformó la vida de John de una forma que la religión no pudo hacerlo. “Era mayor que la religión en mi vida”, dice. “Yo adoraba a Elvis, como la gente adoró a los Beatles”. Y cuando su cabeza se llenó de música, dejó de ir a las clases bíblicas de Gibbons. Se acabó su relación con la iglesia de St. Peter. Otro afecto llenó el vacío de una religión moralista, que nada tenía que ofrecer para un espíritu inquieto como el de John. Un nuevo ídolo ocupó su corazón.
DIOS Y LOS ÍDOLOS
Es imposible entender la cultura sin discernir sus ídolos. La idolatría no es simplemente una forma de culto ritual, sino una sensibilidad y modo de vida basado en valores finitos, haciendo de las cosas creadas absolutos divinos. Todos creemos, confiamos y admiramos a algo o a alguien. La Biblia nos llama por lo tanto a volver de los ídolos a Dios porque hemos “cambiado la verdad de Dios por una mentira, y adorado y servido a cosas creadas, en vez de al Creador” ( Romanos 1:25 ).
¿Qué es lo que realmente esperas de la vida?, ¿en quién o en qué buscas estabilidad, seguridad y aceptación?, ¿dónde está realmente tu felicidad? Tu respuesta te revelará el ídolo oculto de tu corazón. La idolatría es fuente de todos los males que hay en nuestra vida, pero ¿cómo podemos ser libres de ella? El moralismo y la presión social o familiar es incapaz de librarnos de ella, como demuestra la vida de Lennon.
“La única forma de desposeer al corazón de un viejo afecto es por el poder expulsador de uno nuevo”, dice el predicador escocés del siglo XIX, Thomas Chalmers, co-fundador de la Alianza Evangélica. Es apreciando, gozando y descansando en lo que Jesús ha hecho por nosotros, que encontramos verdadera liberación. El creyente es llamado por eso a “poner la mente y el corazón en las cosas de arriba”, allí donde está “tu vida escondida con Cristo en Dios” ( Colosenses 3:1-3 ).
Jesús tiene que ser más atractivo en tu corazón y maravilloso para tu imaginación, que el ídolo al que sirves. “Prueba el amor de Aquel que es mayor que el mundo”–dice Chalmers–, “intentando por todo medio legítimo que tenga acceso a tu corazón”. Cuando Cristo se convierte en algo más importante que la vida misma, has descubierto el bien supremo del Evangelio, que es contemplar y deleitarse en la belleza y valor de Dios, que llamamos su gloria.
¡Imagina!, ¡imagina que hay un Cielo!, cuya satisfacción puede colmar todas las frustraciones de la vida. Pues allí donde está Dios, allí está el Cielo…
Autores: José de Segovia Barrón
© Protestante Digital 2011
El Sábado 28 de mayo la Iglesia Evangelica Luterana Angelica, hizo la presentación de su primer CD musical de alabanza y adoración, titulado FUE POR TU GRACIA.
Ana Nieva, Betsy Paiva, Pablo Paiva, Kathy Quispe, Samuel Nieva Jr. Britney y Oscar Mares conforman la banda que interpretó la noche del Sábado de una manera memorable. Aquí una grabación casera desde mi cámara digital.
Disfruten la canción GRACIAS MI JESUS, una antigua canción de la década de los ’70, interpretada en aquella época por el grupo INTERCANT de Chile.
Casting Crowns «praise You in the storm» / «En la Tormenta te alabaré»
Publicado: mayo 22, 2011 en Música
TRADUCIDO DEL BLOG UNBREAKABLE JOY
En la tormenta te alabaré: La historia detrás de la canción.
Esta es la historia de la canción de “Praise You in the Storm” de Casting Crowns (la canción de la entrada en el blog pasado). Debo admitir que nunca he escuchado una canción antes como ésta. ¡Qué increíble atención de Dios en medio del sufrimiento profundo e intenso. La historia se encuentra aquí:
Él Da, y Él se lleva
por Mark Hall
Probablemente usted está familiarizado con el sencillo de Casting Crowns ” En la tormenta te alabaré”. En el extracto de su nuevo libro Lifestories, el vocalista Mark Hall cuenta la historia detrás de esta canción.
Grandes canciones no salen de la nada, hay toda una gran historia detrás del éxito de Casting Crowns, “En la tormenta te alabare”. En su nuevo libro llamado Lifestories (disponible 29 de agosto), Mark Hall, vocalista de la banda y principal compositor, cuenta las historia de las canciones-incluyendo éste sobre una niña que está muriendo de cáncer que nunca renunció a su confianza en Jesús. . . y su madre, que literalmente se paró en las promesas de Dios a través de una severa experiencia. La siguiente historia ha sido adaptada y resumida del libro.
Laurie Edwards vio a su pequeña niña que le faltaba el aire y quería respirar por ella. Ella quería ser el fabricante de respiradores para y llenar de aire los pulmones de su hija y disolver todos los tumores con su simple mirada. Quería otro milagro.
Era la madrugada del Sábado, 30 de octubre 2004. Erin Browning de diez años, yacía en una cama de cuidados paliativos en su domicilio, con dolor y dificultad para respirar, con miedo y desesperación, ella tenía una sola petición a su madre.
“solamente léeme las Escrituras!” dijo.
Así que Laurie comenzó a leer las Escrituras. Ella incluyó el pasaje favorito de Erin, Proverbios 3:5-6. Desde la 1 am hasta las 5 am, sus seres queridos se turnaban para leer en voz alta la palabra de Dios, sobre una niña en la etapa más difícil del cáncer. La pequeña Erin ha luchado durante más de tres años.
Ahora el fin estaba cerca. Laurie trató de no creer en el final, pero su confianza en el Señor la mantuvo firme. Ella se asustó y fiel una vez más oró por un milagro de última hora. Manteniéndose leyendo las Escrituras, como Erin se lo había pedido.
En un momento, Laurie puso la Biblia en el suelo y literalmente, de pie sobre la Palabra de Dios, leía a su hija. Finalmente, después de la larga noche de lectura de las Escrituras, seguido de otra larga noche de oraciones de esperanza, Laurie dio consentimiento a una enfermera de hospicio para administrar por vía intravenosa un medicamento que esencialmente colocaba a Erin en un coma sin dolor en la tarde del domingo. No habría más sufrimiento para respirar.
Conocí a Erin Browning en el Día de San Valentín del 2004 en la Iglesia de Westover en Greensboro, Carolina del Norte. Erin apreciaba a Casting Crowns, y, después de seis años de clases de baile, ella había hecho una coreografía de nuestra canción “Here I Go Again”. Cuando Laurie contactó con nosotros, hicimos los arreglos necesarios para cumplir con su familia antes de ese concierto. Tres meses después, Erin bailó por última vez. Su madre y dos hermanas se uniéron a ella para una interpretación de “Here I Go Again” en el Teatro Carolina.
Me imagino ver a Laurie de pie con su Biblia, citando las Escrituras al lado de su niña enferma. Después de todas las actualizaciones por correo electrónico y las oraciones, en ese momento mi corazón se derritió y provocó las letras de esta canción.
Yo seguía la condición de Erin a través mensajes de correo electrónico de Laurie, detallando la prueba dolorosa de toda la familia. Cada e-mail describiá un cambio en la condición de Erin. Un correo electrónico que ofrecen una esperanza: “Hay un nuevo tratamiento, así que por favor oren.” Así que había que orar, y luego el siguiente correo electrónico que informaba, “No está funcionando.”
Laurie muchas veces se había preguntado: “¿Qué está pasando? ¿Me siento que estoy sola en todo esto?”. Pero su amor por Jesús se mantenía ferviente, aunque ella se preguntaba, qué estaba pasando, realmente no entiendo las razones. Fue su fe pura, rara, fuente de mi inspiración.
El 21 de junio de 2004, envié un correo electrónico Laurie para decirle que estaba escribiendo una canción para Erin titulado “En la tormenta te alabaré”. Tras la noticia, Erin gritó tan fuerte que hizo doler los oídos de Laurie. Erin nunca llegó a escuchar la canción, pero Laurie lo escuchó por primera vez cuando su madre compró el CD en el día en que le diéron permiso de la escuela donde trabajaba Laurie. Las dos mujeres estaban sentadas en el coche, escucharón la canción, y “lloraban, lloraban y lloraban.”
“Erin sería tan feliz de saber que otras personas estaban siendo tocadas por algo escrito para ella, porque nunca fué solo para ella. Lo de ella, fueron para otras personas”, dijo Laurie. ”Otros niños en la escuela decían:” Quiero ser como Erin. Y ella decía: ‘No, no. ¿Debes ser como Jesús. “
Yo estaba impresionado con la fe de Laurie, pero Laurie estaba más impresionado con la fe de Erin. Erin solo tenía seis años cuando oró para recibir a Cristo. Ella fue diagnosticada con cáncer cuando ella tenía siete años, y para los ocho años estaba visitando las iglesias del área para dar su testimonio.
Cuatro meses despué, Erin fue diagnosticada por primera vez, en una segunda exploración de un hueso, que el cáncer había desaparecido. Los médicos calificaron un resultado notable. Laurie y Erin lo calificaron como un milagro. Animados por la mano clara del Señor en su vida, ella comenzó a compartir su fe y dar su testimonio.
“Tenía un deseo de llegar a la gente para hacerles saber que no hay esperanza o la alegría sin Dios. Y a pesar de que tenía razón en su vida de no ser feliz, ella estaba feliz porque tenía a Jesús en su corazón,” dijo Laurie. ”Ella no tenía miedo. Dejó que el Señor hablará a través de ella, y cuando ella se levantaba parecía que no estaba escuchando a mi propia hija. Él daba palabras en su boca, y fue simplemente impresionante. ”
Pero el cáncer con el tiempo volvió, y esta vez, no desapareció. Los tumores se hiciéron tan grandes que los órganos se desplazaron y crearon un bulto visible en el pecho de Erin. El tumor presiona hacia abajo el bazo, empujaba su corazón a la derecha, y desvió su tráquea, en el esfuerzo de respirar.
Cerca del final, las actualizaciones del correo electrónico de Laurie la mostraban muy desesperada. Su última petición antes de la muerte de Erin fue simple y con mayúsculas: “OREN POR ERIN!” Fue la noche en que Laurie pasó leyendo su Biblia durante las cuatro horas. El fin de semana se deslizó hasta el sábado, cuando a la 1:15 la enfermera del hospicio, dijo a Laurie, que los signos vitales de Erin, le sugerían que tenía sólo unos 20 minutos de vida.
Una hora y cincuenta minutos más tarde, [ella], finalmente renunció a su lucha. Erin Browning partió a su casa a las 4:24 am el 1 de noviembre de 2004.
Laurie todavía no entiende lo que pasó después. Ella recuerda sólo una paz tremenda y lo describe como estar bajo la ducha del Espíritu Santo. Ella sostuvo el cuerpo de Erin durante 90 minutos, mientras su hija juega en el cielo.
“Yo no podría explicar cómo afronte ese momento . Yo pensé que estaría histérica, pero yo no estaba,” dijo Laurie. ”Pero ella estaba donde siempre quiso estar. Ella me dijo cuando tenía seis años de edad, no podía esperar para llegar al cielo. Ella dijo que había sentido un vacío en su corazón, pero cuando Jesús entró a su corazón, ella nunca se sintió sola de nuevo, porque Jesús había llenado su corazón y nunca la abandonaría. Los 10 años que estuvo en esta tierra, Dios la usó de manera notable, de gran alcance.
“He aprendido a que Él puede usar un medio ordinario de la familia, para hacer cosas extraordinarias y que Él nos sigue consumiendo de amor sobre nosotros mismos”, dijo Laurie. ”¿Cómo lo ha hecho más allá de mí. Pero él tiene un plan y un propósito. Una gran cantidad de veces no me gusta su plan, pero lo acepto. Estoy honrado de que él optó por utilizar Erin y esta familia como él lo ha hecho. “
A pesar de todo, no fue sólo por la fe de Laurie que fui capturado, sino también por su adoración. Ella tenía por trabajo adorar:
El Señor dió, el Señor me lo quitó, bendito sea el nombre del Señor. Job 1:21
Tengo un hijo y dos hijas, y me sorprendió la forma en que Laurie enfrentó a los mayores temores que tenemos los padres. Esto no quiere decir que no estaba enojado. Esto no significa que ella no estaba triste o dudosa, pero la base fue que ella se apoyaba en Dios, incluso si estaba enojada, triste, o dudosa. Me recordó una vez más que el hecho de que no podemos ver el propósito de Dios no significa que Él no tiene uno. Me acordé de que Dios es fiel, independientemente de las circunstancias. Me acordé de que Dios es soberano, y no lo somos. Por último, me hizo recordar que no podemos controlar el tiempo pasado de nuestra vida cantada. Sólo podemos controlar en voz alta lo que ellos cantan. Erin vivió poco pero en voz alta para Jesús.
TRADUCIDO DEL BLOG UNBREAKABLE JOY
Praise You In This Storm: The story behind the song
This is the story behind the song «Praise You in the Storm» by Casting Crowns (the song from the last blog post). I must admit I’ve never heard such a song before. What an incredible focus upon God in the midst of deep and intense suffering. The story was found here:He Gives, and Takes Away
by Mark Hall, posted 08/14/06You’re probably familiar with the Casting Crowns hit single «Praise You in This Storm.» In this excerpt from his new book Lifestories, frontman Mark Hall tells the story behind the song.Great songs don’t just come out of nowhere, and there’s quite a story behind the Casting Crowns hit, «Praise You in This Storm.» In a new book called Lifestories (available August 29), Mark Hall, the band’s frontman and chief songwriter, tells the stories behind the songs—including this one about a little girl dying of cancer who never gave up her trust in Jesus . . . and her mother who literally stood on the promises of God through the whole ordeal. The following story has been adapted and condensed from the book.Laurie Edwards watched her little girl gasping for air and wanted to breathe for her. She wanted the Maker of breaths to swoop in and fill her child’s lungs and dissolve every tumor with His mere glance. She wanted another miracle.It was the early morning of Saturday, October 30, 2004. Ten-year-old Erin Browning lay in a hospice bed in her home, in such pain and shortness of breath that, in fear and exasperation, she could manage only one request of her mother.»Just read the Scriptures!» she said.So Laurie began reading the Scriptures. She included Erin’s favorite passage, Proverbs 3:5-6. From 1 a.m. until 5 a.m., loved ones took turns reading aloud the Word of God over a child in the last, cruelest stages of cancer’s grip. Little Erin had battled for more than three years.
And now the end was near. Laurie tried to refuse to believe it, but her trust in the Lord remained steadfast. She was frightened and faithful all at once. She prayed for an eleventh-hour miracle. And she kept reading the Scriptures, as Erin had asked.
by Mark Hall, posted 08/14/06You’re probably familiar with the Casting Crowns hit single «Praise You in This Storm.» In this excerpt from his new book Lifestories, frontman Mark Hall tells the story behind the song.Great songs don’t just come out of nowhere, and there’s quite a story behind the Casting Crowns hit, «Praise You in This Storm.» In a new book called Lifestories (available August 29), Mark Hall, the band’s frontman and chief songwriter, tells the stories behind the songs—including this one about a little girl dying of cancer who never gave up her trust in Jesus . . . and her mother who literally stood on the promises of God through the whole ordeal. The following story has been adapted and condensed from the book.Laurie Edwards watched her little girl gasping for air and wanted to breathe for her. She wanted the Maker of breaths to swoop in and fill her child’s lungs and dissolve every tumor with His mere glance. She wanted another miracle.It was the early morning of Saturday, October 30, 2004. Ten-year-old Erin Browning lay in a hospice bed in her home, in such pain and shortness of breath that, in fear and exasperation, she could manage only one request of her mother.»Just read the Scriptures!» she said.So Laurie began reading the Scriptures. She included Erin’s favorite passage, Proverbs 3:5-6. From 1 a.m. until 5 a.m., loved ones took turns reading aloud the Word of God over a child in the last, cruelest stages of cancer’s grip. Little Erin had battled for more than three years.
And now the end was near. Laurie tried to refuse to believe it, but her trust in the Lord remained steadfast. She was frightened and faithful all at once. She prayed for an eleventh-hour miracle. And she kept reading the Scriptures, as Erin had asked.
At one point, Laurie placed her Bible on the floor and stood on it, literally standing on the Word of God as she read over her child. Finally, after the long night of reading Scripture followed by another long night of hopeful prayer, Laurie consented for a hospice nurse to administer an IV with medicine that essentially placed Erin in a painless coma on Sunday afternoon. There would be no more gasping for breath.
I met Erin Browning on Valentine’s Day, 2004 at Westover Church in Greensboro, North Carolina. Erin loved Casting Crowns, and, after six years of dance lessons, had choreographed a dance to our song «Here I Go Again.» When Laurie initially contacted us, we made arrangements to meet their family before that concert. Three months later, Erin danced for the last time as her mother and two sisters joined her for a performance of «Here I Go Again» at The Carolina Theatre.
I was gripped by the imagery of Laurie’s standing on her Bible and quoting Scripture over her sick little girl. After all the e-mail updates and prayers, that moment melted my heart and sparked the lyrics to this song.
I kept up with Erin’s condition through Laurie’s e-mails detailing the family’s wrenching ordeal. Every e-mail described a change in Erin’s condition. One e-mail would offer hope: «There is a new treatment, so please be praying.» So we’d pray, and then the next e-mail would report, «It’s not working.»
Sometimes Laurie had questions: «What’s going on? I feel like I’m all alone in this.» But her love of Jesus remained fervent even though she questioned what was going on and didn’t really understand the reasons. It was raw, rare faith, and it was inspiring.
On June 21, 2004, I e-mailed Laurie to tell her that I was writing a song for Erin entitled «Praise You in This Storm.» Upon the news, Erin screamed so loud that it hurt Laurie’s ears. Erin never got to hear the song, but Laurie heard it for the first time when her mother bought the CD on the day it was released and took it to the school where Laurie works. The two women sat in the car, listened to the song, and «cried and cried and cried.»
«Erin would be so happy to know that other people were being touched by something written for her, because she was never about herself. She was about other people,» Laurie said. «Other kids at school would say ‘I want to be like Erin.’ And she would say, ‘No, you don’t. You want to be like Jesus.'»
I was impressed with Laurie’s faith, but Laurie will tell you how much she was impressed with Erin’s faith. Erin was six years old when she prayed to receive Christ. She was diagnosed with cancer when she was seven, and by the time she was eight she was visiting area churches to give her testimony.
Four months after Erin was first diagnosed, a second bone scan revealed that the cancer was gone. Doctors called the results remarkable. Laurie and Erin called it a miracle. Emboldened by the Lord’s clear hand in her life, she began regularly sharing her faith and giving her testimony.
«She had a desire to reach people to let them know there is no hope or joy without God. And even though she had reason in her life not to be happy, she was joyful because she had Jesus in her heart,» Laurie said. «She wasn’t afraid. She let the Lord speak through her, and when she would get up and speak it was like I wasn’t listening to my own daughter. He would put words in her mouth, and it was just awesome.»
But the cancer eventually returned, and this time, it didn’t go away. The tumors grew so large that they displaced organs and created a visible bulge in Erin’s chest. They pressed down on her spleen, pushed her heart to the right, and deviated her trachea, straining her breathing.
Near the end, Laurie’s e-mail updates were desperate. Her last one before Erin’s death was a simple request in all caps: «PLEASE PRAY FOR ERIN!» It was the night in which Laurie stood on her Bible during the four hours of Scripture reading. The weekend crept into Saturday, when at 1:15 a.m. the hospice nurse told Laurie that Erin’s vital signs and statistics suggested she had only approximately 20 minutes to live.
Fifty-one hours later, [she] finally gave up her fight. Erin Browning went home at 4:24 a.m. on November 1, 2004.
Laurie still doesn’t fully understand what happened next. She remembers only a tremendous peace and describes it as being under the shower of the Holy Spirit. She held Erin’s body for 90 minutes while her daughter played in heaven.
«It was not like how I expected her last minutes to be. I thought I’d be hysterical, but I wasn’t,» Laurie said. «But she was where she always wanted to be. She told me when she was six years old that she couldn’t wait to get to heaven. She said she had felt an emptiness in her heart, but when she asked Jesus into her heart she never felt it again because Jesus had filled her and would never leave her. For the 10 years she was on this earth, God used her in a remarkable, powerful way.
«I’ve learned that He can use an average, ordinary family to do extraordinary things and that He continues to use us despite ourselves,» Laurie said. «How He has done that is beyond me. But He has a plan and purpose. A lot of times I may not like His plan, but I accept it. I’m just honored that He chose to use Erin and this family as He has.»
Through it all, I was captured not just by Laurie’s faith but also by her worship. She had the worship of Job:
The Lord gave, and the Lord has taken away; blessed be the name of the Lord.Job 1:21
I have a son and two daughters, and I was amazed at how Laurie faced a parent’s greatest fear. It doesn’t mean that she wasn’t angry. It doesn’t mean that she wasn’t sad or doubtful, but at the base of it she was leaning on God even if she was angry, sad, or doubtful. I was reminded once again that just because we cannot see God’s purpose does not mean He doesn’t have one. I was reminded that God is faithful, regardless of the circumstances. I was reminded that God is sovereign, and we’re not. Finally, I was reminded that we cannot control how long our lifesongs last. We only can control how loud we sing them. Little Erin lived out loud for Jesus.
Esta canción resume perfectamente cual es nuestra situación ante Dios. La razón por la que lo necesitamos. Ninguno somos perfectos, estamos en el camino y fallamos continuamente a Jesús. Pero la actitud correcta es acercarnos con sinceridad y decirle cuánto nos arrepentimos de haberle fallado.
La buena noticia es que Jesús no nos recrimina cuando vamos con corazones sinceros delante de él. Sino que nos da una razón para vivir y todavía más, nos ayuda a cambiar para quitar todo aquello que estorba en nuestra relación. Nos ofrece un motivo para comenzar de nuevo. Es fantástico saber que Dios es así, fiel, cercano, dispuesto a perdonar. Esto no quiere decir que tenemos licencia para vivir como queramos, nuestro deseo es agradarle por tanto amor derrochado.
Jesús es el motivo de nuestra existencia. El motivo de nuestra fuerza, de nuestra ilusión, alegría y energía. Él es el motor que hace mover aquellas cosas que parecen estancadas en nuestra alma, en nuestro interior. El nos cambia, nos transforma, nos hace nuevas criaturas. Solamente por reconocer que le fallamos y ponemos la confianza totalmente en él. Aunque todos los días tenemos que luchar con nuestro propio egoísmo, poco a poco nos vamos acercando a Jesús como nuestro modelo de persona. Esa es La RAZÓN con mayúsculas de nuestro caminar.
Pero ahora, aparte de la ley, Dios ha dado a conocer de qué manera nos hace justos, lo cual se comprueba por los libros de la ley y los profetas: Dios, por medio de la fe en Jesucristo, hace justos a todos los que creen. Pues no hay diferencia, porque todos han pecado y están lejos de la presencia gloriosa de Dios. Pero Dios, en su bondad y gratuitamente, los hace justos mediante la liberación realizada por Cristo Jesús. Dios hizo que Cristo, al derramar su sangre, fuera el instrumento del perdón. Este perdón se alcanza por la fe. Así quiso Dios demostrar su justicia, y mostrar que si pasó por alto los pecados de otro tiempo fue solo por su paciencia, y que él, siendo justo, también en el tiempo presente hace justos a quienes creen en Jesús. (Romanos 3.21-26)
No le des más vueltas, ser humildes y reconocer nuestra condición es la llave para el cambio. Dios sigue siendo paciente.
JPCclips.
José de Segovia Barrón
La cantante Katy Perry dice en una entrevista –con la revista Vanity Fair del próximo mes de junio– que “no tuvo infancia”, por ser hija de pastores.
10 de mayo de 2011
Sus padres sólo le permitían leer la Biblia. Cuenta que sus amigas tenían que esconder sus cedés, porque “la música secular” estaba prohibida en casa. En ella no se podía mencionar el nombre del diablo, ni en la expresión inglesa para huevos rellenos ( deviled eggs ) o la marca de una aspiradora ( Dirt Devil ). Su último éxito – Teenage Dream / Sueño adolescente –, la muestra desnuda sobre una nube rosa.
Katy hizo un disco en el mundo cristiano, pero en 2008 se hizo conocida en todo el mundo por una canción de sexualidad confusa, que se titulaba Yo he besado a una chica ( I Kissed A Girl ) . En octubre del año pasado se casó en una ceremonia hindú con el comediante británico Russell Brand en la India.
En Norteamérica los hijos de predicadores ( preachers´ kids )tienen fama de ser gente poco fiable.Se les ve como algo retorcidos y perversos. Ya que muchos parecen rebelarse ante su educación conservadora, llegando a ser conocidos por su extrema inmoralidad. A la prensa le encanta resaltar estas historias. Y los padres de Katy Perry son ya casi tan conocidos en Estados Unidos como su confusa hija.
La cantante se llama en realidad Hudson. Comenzó a cantar en la iglesia a los 9 años. A los 16 hizo ya un disco con su nombre en el pintoresco mundo de la llamada “música cristiana”. Lo publicó el año 2001 uno de esos sellos de reli-pop que se llama Red Hill Records. En aquel momento hizoincluso una gira con el cantante Phil Joel.
HIJA DE PASTORES PENTECOSTALES
Los padres de Katy son pastores evangélicos. Keith y Mary Hudson, parece que tienen un pasado hippy –según ella, su madre salió con Jimi Hendrix y su padre andaba con Timothy Leary, el profeta del LSD – . “Hasta que encontraron a Dios, o mejor dicho, Dios les encontró a ellos”, dice corrigiéndose a sí misma Perry.
Los padres de Katy son pastores evangélicos. Keith y Mary Hudson, parece que tienen un pasado hippy –según ella, su madre salió con Jimi Hendrix y su padre andaba con Timothy Leary, el profeta del LSD – . “Hasta que encontraron a Dios, o mejor dicho, Dios les encontró a ellos”, dice corrigiéndose a sí misma Perry.
Los medios de comunicación describen a veces sus padres como “conservadores” –aunque ella dice que su padre tiene cuatro tatuajes y es “como un pastor moderno de rock and roll –, pero parecen estar “profundamente avergonzados” de escuchar a su hija cantar que ha besado a una chica. El London Daily Mail publicó que su madre no puede escuchar la canción:
“La primera vez que la oí fue un choque tremendo. Cuando la ponen en la radio, bajo la cabeza y oro. Odio esa canción. Claramente promueve la homosexualidad y su mensaje vergonzoso me disgusta.”
La madre se queja ahora de que han manipulado sus declaraciones y Katy ha dicho a una publicación gay que su familia todavía le “apoya mucho”, aunque no estén de acuerdo con ella. “Siempre me dicen que están orando por mí, y yo aprecio eso”, dice Perry.
LA NIÑA QUE PREGUNTA POR QUÉ
“Mi padre es de Memphis y tiene un aire pentecostal, pero con sentido del humor”. Perry dice que tuvo una educación “evangélica no denominacional”. La periodista Katie Couric le hizo una entrevista para la televisión en una iglesia vacía, en los premios Grammy. Cuando le preguntaron qué significa eso de que su familia “habla en lenguas”, ella lo compara con “muchas cosas que se ven en televisión”, pero sobre todo la película documental Jesus Camp, que cuando la vio, le parecieron “tomas ocultas de su infancia”.
“Fui educada con ciertas ideas de lo que dice la Biblia, pero ahora como adulta estoy en un mundo diferente, que ni siquiera sabía que existía”. Cree que tiene ahora “definitivamente una perspectiva diferente”. Asegura estar en “continua búsqueda” y no cree que tenga “todas las respuestas”, ni quiere “imponérselas a otros”. En la entrevista con Vanity Fair dice: “Yo siempre he sido la niña que pregunta por qué”.
Su disco de gospel del año 2001 no tiene las típicas canciones de Jesús es mi novio. Las letras parecen algo más genuino. En 2004, cuando tenía 19 años, dijo en una entrevista que durante su adolescencia no era “la típica cristiana”. Confesó a Blender Magazine :“He hecho muchas cosas malas, puedes imaginártelo”.
Katy cambió su nombre, bien para evitar confusión con la famosa actriz o tomar distancia de su pasado evangélico, pero ya el 2004 aparece como Perry haciendo voces con el grupo The Matrix para Avril Lavigne o Britney Spears. El 2007 firma con C apital s u disco Ur So Gay ( Eres tan gay ) – que la propia Madonna eligió como uno de sus favoritos – , al que sigue su controvertida canción de perpleja sexualidad I Kissed A Girl ( Besé a una chica ).
PERDIDA
En su álbum del año 2008, One Of The Boys ( Uno de los chicos ) , hay una curiosa canción que se llama Perdida ( Lost ):
Te has sentido tan perdida
Conocías el camino y sin embargo tan perdida…
Mi madre dice que debería volver a casa, pero
no puedo encontrar el camino, porque el camino se ha ido,
Así que cuando oro, sólo envío palabras al espacio exterior.
Katy Perry se parece a muchos adolescentes que han crecido en el estricto ámbito de la iglesia, hasta que su curiosidad les ha llevado a explorar el mundo a su manera. A veces vuelven a la fe de su juventud, y otras se apartan totalmente de ella . No es fácil saber por qué. Ocurre tanto con padres conservadores como con padres tan modernos como los de Perry –aunque sean pastores–.
Yo soy hijo de pastor –como Katy, aunque mi madre nunca se considerara tal cosa–. Crecí en el difícil contexto de la Transición, cuando muchos abandonaron la Iglesia, en medio de tantos cambios. Recuerdo haber tenido una adolescencia muy confusa. La viví en plena movida madrileña. Creo que he tenido la misma insana curiosidad que muchos jóvenes de mi edad –no sé si más enfermiza por ser hijo de pastor–, pero no recuerdo nunca haber dejado de hablar con Dios.
SU GRACIA NOS PERSIGUE
¿Cuál es entonces finalmente la razón por la que algunos se apartan de la fe por un tiempo y otras luchan contra ella toda su vida? La experiencia de la fe no es algo fácil de explicar. Aquellos que nos dedicamos a la tarea pastoral, podemos asegurar que no hay dos personas que la vivan del mismo modo. Es algo complejo y difícil de entender desde nuestra limitada perspectiva humana. Lo que puedo asegurar es que somos lo que somos, por la gracia de Dios ( 1 Corintios 15:10 ).
No hay para mí finalmente otra razón por la que yo estoy todavía en el camino de la fe, mientras que otros muchos han abandonado. No es cuestión de sabiduría, disciplina o esfuerzo personal. Es la gracia de Dios la que me ha perseguido siempre, no dándome tregua, hasta encontrar descanso en Él. Es por eso que yo oro y espero que Dios encuentre a Katy allí dónde esté. Porque ¡su gracia nunca nos abandona!
Me ha emocionado escucharla decir en esa entrevista de televisión: “No es que mis padres tuvieran que encontrar a Dios, es que Dios les encontró a ellos”. Como escribe Bonhoeffer en uno de sus papeles desde la prisión, mientras espera ser ejecutado por los nazis: “La metanoia (el arrepentimiento) no es, en primer lugar, pensar en tus propias necesidades, problemas, pecados y miedos, sino dejar que uno sea cautivado por el camino de Jesucristo”.
Sólo un nuevo afecto nos librará de la esclavitud del poder de los placeres efímeros que la Biblia llama pecado. Porque el pecado es lo que hacemos cuando no estamos satisfechos con Dios. Nadie peca por obligación. Lo hacemos libremente, al creer la falsa promesa de felicidad, que acaba esclavizándonos, hasta que finalmente deseamos a Dios más que a la vida misma ( Salmo 63:3 ).
Porque la promesa de Dios es más poderosa que la promesa del pecado. El corazón humano es así purificado “por la fe” ( Hechos 15:9 ) –esa misma fe que nos salva ( Efesios 2:8 ) –, al darnos cuenta lo que Dios es para nosotros en Cristo Jesús.
Autores: José de Segovia Barrón
© Protestante Digital 2011
Los primeros acordes del piano impactan nuestro corazón, el anticipo de los platillos, el sonido de las guitarras generan ese espacio para proclamar la luz de Cristo como luz de nuestras vidas y del universo.
«Él se ha levantado de entre los muertos y va delante de ustedes a Galilea. Allí lo verán.»
Jesús, es la fuente de la salvación, El va delante de nosotros mostrando la certeza de la vida eterna
Muchas veces somos tentados y a punto de ser derrotados pero solo la Gracia de Dios, nos salva y redime, dándonos una nueva oportunidad. El es la Fuente de misericordia para nosotros.
Samuel Nieva
Lister Saldaña, talentoso músico cristiano desde Perú muestra su nueva producción musical «REINO DEL PADRE ETERNO». Lister, es parte de la nueva generación de adoradores crisitianos que junto con los integrantes de su banda, testimonian atravez de sus canciones lo que Dios ha hecho en ellos, en cada nota y compás trasmiten vida, Escuchar a este joven adorador en ME DISTE LIBERTAD, es reconocer que las promesas de Dios se cumplen.
«Mi vida yo lo he entregado a Ti
ya no vivo yo, Tu vives en mi
Me has marcado con pacto de amor
hijo tuyo soy siempre te amaré.
Cuando uno retrocede en el tiempo y mira la vida de Lister un niño atento a la palabra de Dios, una vida temprana de sacrificios y desafios junto a Bernabe & Nelly sus padres y hermanos. Dios forjó verdaderos adoradores que aman a Dios en espíritu y verdad. Lister y su banda estan marcados con un pacto de amor que los hace libres para anunciar la buena noticia del Cristo resucitado.
Samuel Nieva
El Señor resucitó, ¡Aleluya!
Muerte y tumba él venció; ¡Aleluya!
Con su fuerza y su virtud ¡Aleluya!
Cautivó a la esclavitud. ¡Aleluya!
Jesucristo se humilló, ¡Aleluya!
Vencedor se levantó ¡Aleluya!
Cante hoy la cristiandad ¡Aleluya!
Su gloriosa majestad. ¡Aleluya!
Cristo que la cruz sufrió ¡Aleluya!
Y en desolación se vio, ¡Aleluya!
Hoy en gloria celestial ¡Aleluya!
Reina vivo e inmortal ¡Aleluya!
Hoy al lado está de Dios, ¡Aleluya!
Donde escucha nuestra voz; ¡Aleluya!
Por nosotros rogará ¡Aleluya!
Con su amor nos salvará ¡Aleluya!
Hay una paz que he llegado a conocer
Aunque mi corazón y la carne puede fallar
Hay un ancla para el alma
Lo que puedo decir «Está bien»
Jesús ha vencido
Y la tumba está abrumado
La victoria se gana
Él ha resucitado de entre los muertos
Y voy a subir cuando Él llama a mi nombre
No más tristeza, no más dolor
Me levantaré sobre alas del águila
Ante mi Dios caeré sobre mis rodillas
Me levanto
Me levantaré
No hay un día que nos acerque
Cuando se rompe la oscuridad a la luz
Y las sombras desaparecen
Y mi fe será mi ojos
Jesús ha vencido
Y la tumba está abrumado
La victoria se gana
Él ha resucitado de entre los muertos
Y voy a subir cuando Él llama a mi nombre
No más tristeza, no más dolor
Me levantaré sobre alas de águila
Ante mi Dios caeré sobre mis rodillas
Me levanto
Me levantaré
Y oigo la voz de muchos ángeles cantan,
«Digno es el Cordero»
Y escucho el grito de cada corazón anhelante,
«Digno es el Cordero»
Y oigo la voz de muchos ángeles cantan,
«Digno es el Cordero»
Y escucho el grito de cada corazón anhelante,
«Digno es el Cordero»
Y voy a subir cuando Él llama a mi nombre
No más tristeza, no más dolor
Me levantaré sobre alas de águila
Ante mi Dios caeré sobre mis rodillas
Me levanto
Me levantaré



