Lars Dahle
Hay todo tipo de razones para instar a los líderes cristianos para que intencionalmente integren los medios de comunicación en su estrategia de misión para el s. XXI, dice Lars Dahle.

En cualquier lugar del mundo en el que vivimos, las tecnologías de la información y de la comunicación influyen e impactan cada vez más nuestras vidas, nuestro testimonio cristiano y nuestros ministerios. La variedad de mensajes globales, locales y globales de los medios de comunicación, proporcionan contextos complejos para la tarea de hacer valer la verdad de Cristo en el siglo XXI. Las cuestiones misionales relacionadas con la participación en los medios de comunicación, son por tanto de verdadera importancia para la iglesia global.
IMPLICACIÓN EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN GLOBAL
En medio de las tecnologías cambiantes y de las diferencias globales, es posible discernir cinco características centrales de los medios de comunicación contemporáneos:
Digitalización: Internet se está convirtiendo gradualmente en la plataforma más importante para la investigación, conexión y publicación, y como resultado se da la convergencia de los formatos y géneros antiguos con la creación de nuevos ámbitos de comunicación.
Democratización: El acceso creciente a nuevos canales de publicación digital y nuevos ámbitos de medios de comunicación social, crea numerosas posibilidades para una participación y conexión más amplia.
Fragmentación: El incremento dramático de los ámbitos de comunicación, participantes y voces, crean tanto un discurso público fragmentado como un consumo privado fragmentado.
Globalización: A través de la expansión global de la tecnología de la información, se están estableciendo nuevas plataformas para la distribución de medios de comunicación, como las tecnologías de banda ancha, satélites y móviles.
Pluralización: Donde vaya la tecnología, van los medios de comunicación, y con los medios vienen una pluralidad de valores, perspectivas y cosmovisiones.
Estas características clave ilustran la necesidad urgente de participar más intencionalmente en los medios en toda su diversidad. Los medios de comunicación son el cauce por el que se propagan las noticias, ideas e historias. Afectan a cada parte de la sociedad en cada lugar del mundo. Así pues, si vamos a “llevar el testimonio de Jesucristo y toda su enseñanza a cada nación, en cada esfera de la sociedad, y en el campo de las ideas” (El Compromiso de la Ciudad del Cabo), no podemos descuidar el fascinante y complejo mundo de los medios de comunicación.
IMPLICACIÓN EN LOS MEDIOS COMO TEMA DE LAUSANA
Es evidente, en los documentos fundacionales de los congresos y consultas globales, que la implicación en los medios de comunicación ha sido un tema de Lausana desde el principio. Como término, Medios de Comunicación, se ha usado históricamente para incluir medios electrónicos y de imprenta (pero normalmente no literatura), mientras que más recientemente incluye también, naturalmente, nuevos medios digitales.
Los contextos para la mención explícita de los medios así como su énfasis específico, han variado en los documentos de tres congresos fundacionales:
El Compromiso de Lausana incluyó los “medios de comunicación de masas” en el párrafo sobre colaboración evangelística, con énfasis en la legitimidad de ministerios especializados en los medios.
El Manifiesto de Manila mencionó a los “medios” en la sección sobre el mundo entero, con énfasis en la necesidad de una sensata implicación en los medios como parte de la modernidad.
El Compromiso de Ciudad del Cabo incluyó “la verdad y los medios de comunicación globales” en la sección “Llevar la verdad de Cristo en un mundo plural y globalizado”, con igual énfasis en tres principales áreas de preocupación: consciencia, presencia y ministerio de los medios de comunicación.
La concienciación respecto a los medios de comunicación puede verse como la necesidad de un discipulado más fiel (incluida la santidad personal y el hacer discípulos) al entrar en contacto con los mensajes de los medios. Esta preocupación estaba implícita en los primeros tiempos de Lausana, pero se fue haciendo más explícita como crítica cultural y ética. Recientemente se le ha dado un rol esencial como combinación de temas de educación, evangelismo y discipulado.
La presencia en medios puede verse como la necesidad de entrar en la corriente predominante de los medios con profesionalidad e integridad cristiana. Este objetivo estaba implícito en la primera fase de la historia de Lausana, pero ha ido adquiriendo más importancia. Parte de la razón se debe al creciente énfasis puesto en el lugar de trabajo como ámbito para el ministerio y el testimonio. Sin embargo, también se debe a un creciente reconocimiento del influyente rol de los medios predominantes, tanto los que tratan con hechos como de ficción, a la hora de expresar y formar identidades e ideas.
El ministerio de los medios de comunicación puede verse desde la necesidad de usar todo tipo de tecnologías (ya sean antiguas o nuevas) para comunicar el Evangelio de Cristo en el contexto de una cosmovisión bíblica integral. Esta área ha jugado un papel central a lo largo de toda la historia de Lausana, con énfasis recurrente en los ministerios específicos, tanto en radio, televisión, prensa, internet o los nuevos medios de comunicación social.
BASE MISIONOLÓGICA PARA LA IMPLICACIÓN EN LOS MMMCC
Teológicamente, deberíamos ver las vocaciones profesionales a los medios de comunicación como parte del mandato cultural de Dios y de su misión a nuestro mundo. En palabras del Compromiso de Ciudad del Cabo: “Amamos el mundo de Dios, amamos la palabra de Dios, y amamos la misión de Dios”. Esto abre el espacio para ministrar en una amplia gama de contextos comunicativos y en diferentes roles en los medios de comunicación.
Misionológicamente, deberíamos ver la implicación en los medios como una parte esencial de la llamada a toda la iglesia a llevar todo el Evangelio a todo el mundo:
Llevar todo el Evangelio al mundo de los medios supone llevar “el relato del Evangelio, la seguridad que ofrece el Evangelio, y la transformación que el Evangelio produce”. Este Evangelio bíblico, el evangelio de Jesucristo son “buenas noticias en un mundo de malas noticias”, ofreciendo tanto perdón como esperanza y una nueva perspectiva del mundo.
Involucrar a toda la iglesia en la participación en los medios, incluye el reconocimiento de los dones propios de cada creyente y del ministerio de todos de los creyentes. Esto está relacionado con los nuevos ámbitos y oportunidades representadas por la globalización y democratización de los medios.
Llegar a todo el mundo presupone la implicación en los medios, ya sea en relación a “toda nación”, “cada esfera de la sociedad” o “el campo de las ideas”. Los medios de comunicación contemporáneos -en toda su variedad- son ámbitos y vehículos de pluralismo, que incluyen las perspectivas seculares del mundo.
De un punto de vista apologético, deberíamos ver la implicación en los medios como una dimensión de nuestro testimonio de Jesucristo como “la verdad del universo”. Esto supone dar testimonio del hecho de que la “verdad en Cristo es (1) personal así como proposicional; (2) universal así como contextual; (3) última así como personal”. Así pues, debemos animar y equipar a los profesionales cristianos de los medios para que muestren el valor de estas verdades tan cruciales de forma tanto creíble como plausible.
TRES ÉNFASIS FUNDAMENTALES PARA LA IMPLICACIÓN EN LOS MEDIOS
Como mencionamos antes, el Compromiso de la Ciudad del Cabo identifica tres puntos de énfasis principales para nuestra implicación en los medios de comunicación: Concienciación de los medios, presencia de los medios y ministerios de los medios. Es apropiado resaltar cómo estas tres preocupaciones constituyen una aproximación estratégica para la implicación en los medios.
1. CONCIENCIACIÓN SOBRE LOS MEDIOS: UNA DIMENSIÓN OLVIDADA EN LA MISIÓN
Aquellos que vivimos en lugares con abundante tecnología, somos todos consumidores de medios de comunicación. Los que viven en otras partes del mundo, están siendo progresivamente expuestos a los mensajes mediáticos. Estos mensajes, reales o ficticios, están influidos por diferentes perspectivas y formas de ver el mundo, tanto seculares como religiosas, ya sea en términos de valores éticos, puntos de vista de la humanidad o de la realidad o compromisos de fe fundamentales.
Equipar a los individuos, familias, ministerios de jóvenes e iglesias para participar con mensajes mediáticos a unos niveles de cosmovisión más profundos es, en términos generales, una dimensión olvidada en la misión, tanto en el hemisferio norte como en el del sur del planeta.
Tenemos que cambiar este hecho juntos, y hacerlo rápido y de forma apropiada. Este equipamiento requiere investigación, recursos y formación práctica en análisis de la cosmovisión que presentan los mensajes mediáticos, así como mostrar la credibilidad y relevancia de una visión bíblica integral del mundo frente a perspectivas alternativas.
2. PRESENCIA EN LOS MEDIOS: LLAMADA AL TESTIMONIO PÚBLICO Y A LA INTEGRIDAD
Dentro del mundo de los medios de comunicación, hay una amplia variedad de roles legítimos y estratégicos pendientes de explorar por parte de cristianos con talento. El trabajo periodístico y documental revela el descuido de hechos, historias y ángulos que posibilitarían un debate público y privado más equilibrado. Los medios creativos y de entretenimiento pueden presentar formas nuevas y frescas de mostrar las verdades cristianas que pueden generar interés genuino en cuestiones morales y espirituales. Mediante la presencia de hábiles comentaristas y apologistas cristianos en los principales medios, la credibilidad y plausibilidad del Evangelio y de una cosmovisión bíblica integral, pueden ser transmitidas a escépticos, buscadores y cristianos.
3. EL MINISTERIO EN LOS MEDIOS: UN MINISTERIO PARA TODOS LOS CREYENTES
El uso eficaz de todo tipo de tecnología, formato y género de comunicación es importante para el evangelismo mundial, el discipulado y la educación en la fe.
Ministerios especializados en medios de comunicación, tienen un rol legítimo y estratégico que desempeñar, pero la nueva tecnología de los medios transforma potencialmente cada organización ministerial, cada ministerio de jóvenes, y cada iglesia local en canal de comunicación.
Esto crea una necesidad creciente de colaboraciones evangelísticas en todo ámbito de la comunicación. Al mismo tiempo, tenemos que explorar las crecientes posibilidades que los medios de comunicación social crean para un ministerio en este ámbito para cada creyente.
IMPLICACIÓN EN LOS MEDIOS EN LAS MISIONES ESTRATÉGICAS
Hay, por tanto, todo tipo de razones para instar a los líderes cristianos para que global e intencionalmente integren la implicación en los medios dentro sus estrategias de misión para el siglo XXI.
A la luz de esto, se insta a los líderes a reflexionar sobre y colaborar en:
Concienciación sobre los medios de comunicación: ¿Cómo puede la iglesia en tu país equipar y proporcionar recursos a los cristianos para que se impliquen críticamente y respondan constructivamente a todas las formas de comunicación?
Presencia en los medios: ¿Cómo puede la iglesia en tu país respaldar, equipar, apoyar y aprender de los cristianos que trabajan y participan en las principales noticias y medios de comunicación creativos?
Ministerios mediáticos: ¿Cómo puede la iglesia en tu país equipar a individuos, iglesias, organizaciones cristianas e instituciones para volverse eficaces a la hora de usar los medios, incluidos los medios de comunicación social, para comunicar la verdad?
Nota del editor: Lausanne Global Consultation sobre Medios de Comunicación y Evangelio, se reunió del 18 al 21 de noviembre en Brea, California, EEUU y publicó una Llamada a la Acción.
Lars Dahle es Vicerrector y Catedrático Asociado en Teología Sistemática y Apologética en Gimlekollen School de Periodismo y Comunicación en el NLA Universitary College, Noruega. Sirve como Asociado Senior de Lausana para la implicación en los medios de comunicación.
http://protestantedigital.com/blogs/34689/La_mision_global_pasa_por_los_medios_de_comunicacion



Uno de esos hermosos ejemplos en los que fe y cultura se dan la mano es el de Francis Collins, que se hizo cristiano tras leer precisamente Mero Cristianismo. Collins es el encargado en Estados Unidos del proyecto del Genoma Humano y ha escrito un increíble libro sobre ciencia y fe titulado El lenguaje de Dios .
Las tecnologías deben ayudarnos a lanzar las grandes preguntas del hombre, no tanto a responderlas de antemano. La prepotencia es la peor enemiga de la tecnología, ya que el mundo de las redes sociales es muy sensible al paternalismo y el sectarismo. Twitter, Facebook, Pinterest, YouTube, los blogs, los iTunes o el modelo Kindle de Amazon, son grandes instrumentos que otros grupos están utilizado mejor que nosotros. El problema es cuando estos medios como meros púlpitos desde los que lanzar un mensaje.


Aunque alcanzar las mayores cuotas de audiencia es el objetivo inmediato de cada medio, no es el objetivo final. La audiencia solo es el medio para conseguir un fin, que viene determinado por la ideología y la motivación del dueño. Una vez cautivadas las audiencias, llega el adoctrinamiento que pasa primero por la insensibilización. Es un proceso que puede durar años, pero que ha demostrado su eficacia vez tras vez. Romper estereotipos, asimilar conductas rechazadas por los antepasados, proponer nuevos estilos de vida, eliminar el pensamiento crítico, generar necesidades ilusorias, crear alarmas, son los objetivos finales de los medios que responde siempre a los intereses de sus dueños. Por lo tanto, es urgente e imprescindible desarrollar una conciencia crítica ante los medios e invertir en comunicadores cristianos que se encarnen en ellos y trabajen para redimirlos como agentes de la verdad.


ánimos para que esos ministros que cada lunes por la mañana enviamos a entrar en contacto significativo con la sociedad, tengan lo que necesitan para realizar su ministerio de la forma más efectiva. El trabajo es el entorno en el que los cristianos pasan más tiempo en contacto significativo con los no cristianos y es para ese entorno para el que deben estar convenientemente preparados.
La auténtica tolerancia es compatible con la convicción y viceversa, lo preocupante en nuestros días es que se está abogando por una tolerancia intolerante con las convicciones. Esta tolerancia contemporánea nos conduce a pensar que no se pueden expresar convicciones en la arena publica, como mucho uno puede mantener dichas convicciones en privado, pero nunca expresarlas públicamente, pues no sería políticamente correcto hacerlo.
Posiblementeahí está la raíz de la crisis de secularismo y superficialidad que predomina en muchas iglesias en Occidente, incluida España. Cuando la Verdad se convierte en algo relativo y no absoluto, la Iglesia acaba siendo mundana, es transformada por el mundo en vez de ser ella agente de transformación; la Biblia pasa a ser un libro orientativo, pero no normativo y la gracia de Cristo se convierte en una gracia barata que lo acepta todo y mira hacia otro lado ante aquellas conductas que antes se llamaban pecado y que ahora quedan excusadas por este manto de subjetivismo que lo envuelve todo.