Archivos de la categoría ‘Iglesia’


Bautistas y pentecostales

‘Boom’ evangélico en la liberal Nueva Inglaterra

Un templo evangélico en Nueva Inglaterra
Ante la caída de fieles en las iglesias del conjunto de Estados Unidos los “evangelicals” prosperan en Nueva Inglaterra, una región secularizada e inclinada al relativismo y la laxitud moral.

06 DE ENERO DE 2013, NUEVA YORK

 Nueva Inglaterra, la región más secularizada de EE.UU., asiste a un boom de congregaciones evangélicas, fundamentalmente bautistas y pentecostales. Esto es interesante ya que refleja o vislumbra un cambio en el escenario religioso del país; en un momento en el que en las encuestas crece el número de quienes se consideran creyentes sin identificarse con una confesión religiosa concreta.

Y es que una de las noticias significativas que trajo 2012 fue el aumento de los “sin religión” en EE.UU.  El 20% de los estadounidenses (1 de cada 5) no se adhiere a ninguna Iglesia o confesión; lo que supone un aumento notable respecto a principios de los noventa cuando esa cifra rondaba sólo el 8% . Pero esta cifra no significa que se de la espalda a Dios o la religión. La gran mayoría de ese 20% afirma creer en Dios e incluso los hay que oran o rezan a diario (de este grupo sólo el 6% se declara agnóstico o ateo).

 La caída del número de fieles en el conjunto de las iglesias de los EE.UU. es evidente, tanto en las confesiones protestantes “tradicionales o históricas” (episcopalianos, metodistas, bautistas, presbiterianos…) como en los grupos evangélicos independientes y de origen más reciente. El porcentaje de estadounidenses que se declaran protestante o evangelical ha caído del 62% en 1972 al 48% en 2012. Durante estos cinco últimos años, los católicos se han mantenido estables (representan el 22% de la población), pero fundamentalmente gracias a las familias de inmigrantes latinos.

 NUEVA INGLATERRA: AUGE EVANGÉLICO
Pero  esta foto robot del conjunto de EEUU cambia sustancialmente en la secularizada región de Nueva Inglaterra , integrada por los estados de Maine, Nuevo Hampshire, Vermont, Massachusetts, Rhode Island y Connecticut. Según informa The Christian Science Monitor a partir de un estudio reciente,  en esta amplia zona los católicos y los “protestantes tradicionales” sí están perdiendo fieles mientras que los evangélicos (evangelical) y especialmente los pentecostales viven un “momento aleluya”.

 Entre 2000 y 2010 , período que analiza el Religious Congregations & Membership Study,  la Iglesia católica perdió el 28% de sus fieles en Nuevo Hampshire y el 33% en Maine . Solo en la ciudad de Boston (Massachusetts) se han cerrado 69 parroquias católicas.

En esa misma década , la Convención Bautista del Sur –una de las grandes denominaciones evangélicas– ha abierto a lo largo y ancho de Nueva Inglaterra 118 nuevas congregaciones. Casi la mitad ocupan establecimientos que en su día pertenecieron a las Iglesias protestantes históricas .

 Los pentecostales también están creciendo . Las Asambleas de Dios abrieron 11 nuevas congregaciones en Massachusetts; y la Iglesia Internacional del Evangelio Cuadrangular abrió otras 13 en Maine y Massachusetts.

 No deja de ser curioso –casi chocante- que los bautistas tradicionales y el pentecostalismo prosperen precisamente en una región secularizada y de inclinaciones al relativismo y la laxitud moral . Por ejemplo, cinco de los seis estados de Nueva Inglaterra han legalizado el matrimonio gay. Mientras, las Iglesias más acomodadas a la moral políticamente correcta pierden fieles.
 COMUNIDADES CON INMIGRANTES INTEGRADOS
 El crecimiento del número de evangélicos y pentecostales en Nueva Inglaterra se explica en parte por el entusiasmo con que estas confesiones han entrado en la vida diaria de los inmigrantes. A los recién llegados –no solo hispanos, sino también rumanos, ucranianos y otros inmigrantes de Europa del Este– les ofrecen servicios religiosos, pero también cursos gratuitos de orientación familiar, cocina, hidroterapia, sesiones para dejar de fumar…

Pero  a diferencia de lo que ocurre en otras partes del mundo (como, por ejemplo, África o la India), donde el crecimiento espectacular de pentecostales parece estar ligado a la pérdida de fieles entre las filas de otras confesiones cristianas –sobre todo, católicos y anglicanos–, en EE.UU. el pentecostalismo se suele nutrir de los que no se adhieren a ninguna Iglesia o confesión . En este sentido, cabe hablar de un descubrimiento de la religión antes que de un trasvase desde otras confesiones.

“A muchos no les gusta el aura de las religiones tradicionales, donde las parroquias parecen clubes cerrados”, explica Charles Crabtee, presidente del Zion Bible College, una universidad pentecostal. “Pero cuando salimos a la calle, construimos comunidades en los barrios, y llevamos el amor de Jesús a los hogares, mucha gente responde positivamente”.

En la Congregación León de Judá, una iglesia evangélica en Boston, el idioma no es una barrera para entenderse. Situada en un barrio con muchos hispanos, los 1.500 fieles que frecuentan la iglesia pueden elegir entre asistir a oficios religiosos en inglés o en español. Hay ganas de conocer gente nueva y de compartir con ellos su fe en Dios.

Ted Best y William Leslie emigraron hace años de Barbados y República Dominica, respectivamente. Ambos están orgullosos de pertenecer a una comunidad vibrante y que además se muestra sensible a las necesidades de los recién llegados. “Queremos formar parte de una Iglesia que está creciendo (…) y que toma partido por los necesitados”, explica Leslie, que dedica parte de su tiempo libre a hacer voluntariado en los hospitales y en el metro.

 ¿MARKETING RELIGIOSO?
Jóvenes latinos de EEUU, entre \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\'una iglesia y dos idiomas\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\' Otra posible razón del auge de los evangélicos y los pentecostales en Nueva Inglaterra está en la promesa de liberación o salida que ofrecen –en la radio, en la televisión, en las vallas publicitarias…– ante problemas concretos . Asegurar soluciones a las necesidades concretas de la vida de una persona es un distintivo positivo, y especialmente característico de las iglesias pentecostales que creen y ofrecen una convicción clara del poder de intervención sobrenatural de Dios en la vida humana del día a día.

Algunos critican el modus operandi de los pentecostales, pues consideran que sus promesas de sanidad –que a veces pueden ir unidas a signos y milagros– son una estrategia para ganar adeptos. Pero sería injusto encasillar a todo este movimiento religioso en esta única “dimensión terapéutica”.

Cierto que la sanidad ocupa un lugar central en el mensaje pentecostal, explica el sacerdote católico Juan Usma Gomez, experto en pentecostalismo. Pero, a su juicio, la sospecha de que están haciendo marketing religioso desaparece cuando se profundiza en su mensaje. “La nota esencial del pentecostalismo no es ‘ser curado’, sino santificarse a través de la conversión”, escribe en Catholic Culture.

 Los pentecostales ofrecen sanidad y la intervención divina en la vida de las personas, pero salvo excepciones no garantizan –en contra de lo que piensan sus críticos– que siempre se dé. Lo que sí es necesario para salvarse, según explican casi todos los teólogos pentecostales, es aceptar el mensaje que anuncia el Evangelio . Un mensaje que, tal y como lo presentan, incluye como consecuencia y fruto una vida acorde a la ética cristiana.

Así, el pentecostalismo rechaza el aborto, la eutanasia, las relaciones homosexuales, la clonación, la investigación biomédica que conlleva destrucción de embriones, las relaciones sexuales prematrimoniales, el adulterio, la embriaguez (algunas congregaciones prescriben incluso la abstinencia total), los juegos de apuestas…

En cambio, acepta en general el uso de anticonceptivos y la fecundación in vitro (siempre que no se destruyan embriones), dejándolo a la conciencia de los fieles. Más compleja es la postura sobre el divorcio: en general, entre cristianos se desaconseja (salvo en casos de adulterio); pero hay cada vez más unas congregaciones que lo aceptan como mal menor en casos de maltrato y similares. Y a partir del divorcio, algunas prohíben los segundos matrimonios, pero otras lo admiten como correcto siempre que nos e haga a la ligera.

 UNA MORAL EXIGENTE PERO FLEXIBLE
 Otro factor es la moral exigente que ofrecen la mayoría de las congregaciones evangélicas (incluidas las pentecostales) y que se convierte en una brújula y asidero en su vida en general y especialmente en momentos de crisis vital.

“Cuando uno escucha las historias de conversos al pentecostalismo, llama la atención el papel central que ha tenido la reforma moral en sus vidas”. Prácticamente todos aseguran que les ayudó a dejar la bebida o las drogas, los robos, las infidelidades matrimoniales, a empezar a tomarse en serio la responsabilidad en su trabajo y, en general, a andar rectos en el camino ético de la vida.

 Además de comunidades abiertas, las iglesias evangélicas (especialmente el pentecostalismo) ofrecen una amplia gama de alternativas en cuestiones que no se consideran fundamentales en materia de fe y de ética . Por ejemplo, cualquier cristiano evangélico que esté a disgusto o disconforme con lo que le ofrece su congregación es muy libre de buscarse otra.

Esta flexibilidad es una baza a su favor. Quitando los aspectos esenciales, hay un amplio abanico de posibilidades según la conciencia e incluso el criterio de cada uno, por ejemplo los diferentes tipos de jerarquía en la iglesia (incluso una “Iglesia sin jerarquía”, el papel de la mujer en la iglesia), así como las diferentes opciones en temas como los anticonceptivos, la fecundación in vitro y el divorcio antes mencionados.

Fuentes: NJ

Editado por: Protestante Digital 2013

Creative Commons

En El Chaco (Boquerón)

Menonitas celebran 85 años en Paraguay, con una prosperidad sin precedentes

Un típico carro menonita, junto a una gasolinera, en Paraguay
La comunidad menonita aporta más del 6% anual al PIB de Paraguay y contribuye también a su desarrollo social, educativo y cultural.

ASUNCIÓN

 Con la Biblia en la mano como motor para superar las adversidades, los menonitas de Paraguay, originarios de Alemania y Rusia, celebraron esta semana con una prosperidad sin precedentes 85 años de su llegada a la inhóspita región del Chaco.

Esta comunidad protestante, establecida en 1927 en medio de la nada en el actual departamento de Boquerón, a 550 km al noroeste de Asunción,  tras escapar de la férrea dictadura de Stalin en la Unión Soviética , evolucionó hasta constituirse en una importante generadora de riqueza para el país, dijo a la AFP Ronaldo Dietze, descendiente de colonos alemanes.

«Con ingresos por la venta de carne, lácteos, cultivos de cereales y la explotación de una diversidad de rubros,  los menonitas contribuyen entre un 6% y un 7% anual al PIB de Paraguay «, aseguró Dietze, portavoz de la Federación de Cooperativas de la Producción (Fecoprod), integrada en gran parte por los menonitas de Paraguay.

El 80% de la producción de alimentos de este país sudamericano, uno de los mayores exportadores de cereales y de carne vacuna en el continente, se encuentra en manos de estas cooperativas.

Los menonitas explotan más de 30 rubros, entre los que destacan la producción láctea (255 millones de litros el último año) y la producción de carne bovina (2 millones de cabezas de un total de 10 millones). Participan incluso en el negocio de distribución de combustibles.

 DIOS Y LA FE, CLAVES DE SU PROSPERIDAD
 «Sin fe en Dios y en Jesucristo esto no hubiera sido posible», dijo Patrick Friesen, dirigente de la cooperativa menonita en Filadelfia, la principal ciudad de la región de Boquerón, conocida en sus inicios como Colonia Menno , el primer asentamiento de menonitas en el Chaco, donde hace 45 grados Celsius en verano y es necesario colectar el agua de lluvia en grandes aljibes.

 Los menonitas no sólo contribuyeron al progreso económico del Chaco paraguayo, sino también a su desarrollo social, educativo y cultural.

 Este fin de ciclo lectivo 2012, las principales autoridades educativas del país asistieron a la colación de los primeros egresados de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional en Loma Plata, una colonia menonita cercana a Filadelfia. 

«Estamos orgullosos de nuestros primeros egresados universitarios en esta región donde hace más de 80 años no había nada», dijo  el menonita Walter Stoeckl, gobernador del departamento de Boquerón .

«Misión cumplida», remarcó por su parte  el decano de la Facultad, Lorenzo Meza . La meta ahora es construir una casa de estudios para atender la creciente demanda educativa agropecuaria de unas 50.000 personas, incluidos los descendientes de indios que pululan por las calles de Filadelfia, Loma Plata y Neuland, tres asentamientos menonitas vecinos.

 Los menonitas han impulsado también avances tecnológicos . Con cuatro industrias de leche, tres frigoríficos de carne, ocho plantas de alimento para animales, una procesadora de yerba mate, distribuidoras de combustibles por todo el país, camiones fleteros y laboratorios móviles preparados para medir el control de calidad de las fábricas, las cooperativas compiten duro por el mercado.

«El mercado europeo, adonde va la mayoría de los productos, los obliga a ponerse a la vanguardia en tecnología y en capacitación del personal», dijo Dietze.

 DE RUSIA A PARAGUAY, UNA AVENTURA
 La historia de los menonitas del Chaco, hoy una comunidad de unas 30.000 personas, jalonada de logros económicos, no está exenta de peripecias y persecuciones por creencias religiosas.

«Hasta a mí me impresiona lo que hicieron nuestros antepasados y me encanta relatar a los turistas que vienen aquí», afirma en un rudimentario español Hans Bochmann, encargado del museo menonita Jakob Unger en Filadelfia.

«Mi papá tenía 17 años cuando llegó con mis abuelos. El contaba que casi se congelaron cuando salieron de Rusia en el (19)26. Cruzaron el río Amor hasta llegar a China. De allí fueron en barco hasta la India. De India entraron por el Canal de Suez hasta Marsella (Francia) y de allí a Argentina, para remontar el río Paraguay», relató.

Bochmann contó cómo llegaron sus antepasados al Chaco: «En el puerto Casado (sobre el río Paraguay, 500 km aguas arriba de Asunción) montaron un ferrocarril hasta la última parada a 145 km de la costa, y de allí caminaron, con sus cosas personales en carretas, para alcanzar la Tierra Prometida», dijo, refiriéndose a Loma Plata.

Unos 80 de ellos murieron por una peste, dijo.

En el museo, como preciados trofeos, se exhiben billetes de la Rusia de los zares y de la Alemania pre-hitleriana.

Los primeros colonos sufrieron los efectos de la Guerra del Chaco (1932-35), durante la cual fueron obligados a entregar gran parte de su producción, primero a las tropas bolivianas y después a las tropas del ejército de Paraguay. El hospital de Filadelfia fue centro de atención de los heridos y hasta hay un cementerio de soldados de esa guerra.

Fuentes: AFP

Editado por: Protestante Digital 2012

Creative Commons

Tras un intenso debate

La Iglesia anglicana vota "No" a la ordenación de obispas

Jane Hedges, pastora anglicana
Pese al resultado final de 324 votos a favor y 122 en contra. Un asunto de gran tensión para la Comunión anglicana; que de haber sido aprobado en el Sínodo habría provocado la escisión del sector más conservador.

 LONDRES

 El Sínodo general de la Iglesia anglicana ha votado hoy en Londres en contra de la ordenación de obispas  (término más correcto que mujeres obispo, al igual que no se dice «mujer pastor», “mujer arquitecto” o “mujer abogado”, sino pastora, arquitecta o abogada).

El Sínodo —cuerpo legislativo formado por obispos, pastores y laicos— debatió la entrada de mujeres en el episcopado, la decisión más importante de los anglicanos en los últimos 20 años, cuando se aprobó la ordenación de mujeres como pastoras.

 La propuesta ha sido votada ampliamente por obispos y pastores, pero los laicos han decidido por un estrecho margen al votar en gran parte en contra,  Aunque se sabía que las diferencias iban a ser muy pequeñas el resultado ha sido un auténtico shock para muchos, y se convierte en una amenaza para el equilibrio y el prestigio de la Iglesia de Inglaterra. “Es un día muy negro”, opinó el obispo de Lincoln, Christopher Lowson. “Es un desastre”, declaró por su parte su colega de Bristol, Mike Hill. El de Salisbury, Nicholas Holtman, se declaró “destrozado”.

 El anunciado compromiso previo, por el que las parroquias que rechazasen a las obispas tendrían el derecho de ser atendidas por un obispo varón sin tener que verse obligadas a someterse a una mujer ha sido insuficiente.

Esta cuestión ha sido un asunto que ha causado continuas tensiones dentro de la Comunión anglicana y el riesgo de escisión del sector minoritario más conservador, aunque como ha mostrado la votación la mayoría de los miembros del Sínodo estaban a favor de que las mujeres puedan ser ordenadas como obispas.
La ordenación de obispas centra el debate del Sínodo
 ANSIEDAD Y EMOCIÓN
En la inauguración de la reunión a la que asistieron 470 representantes, el archidiácono de Dorking, Julian Henderson, dijo que la votación se vivçia con “ansiedad y emoción”, y animó a sus compañeros a llevar ese importante decisión “con la gracia y la fe que tenemos en nuestro Señor”, abundó.

 Justin Welby, el nuevo arzobispo de Canterbury cuya designación fue anunciada el 9 de noviembre, defendió abiertamente la ordenación de obispas en su discurso antes de la votación , cuyo resultado contrario se interpreta como un primer examen negativo de su autoridad dentro de la Iglesia anglicana. En su discurso dijo que «es el momento de terminar el trabajo» iniciado con la entrada de las mujeres en el pastorado hace 20 años

 La propuesta para ser aprobada debía contar con un alto porcentaje de votos, dos tercios de las tres cámaras de la Iglesia anglicana , la de los obispos, los pastores y los laicos.  Un porcentaje que no se logró a pesar de una amplia mayoría a favor, fundamentalmente porque pesó mucho la posible escisión interna de la Iglesia anglicana.

 El resultado final fue de 324 votos a favor, 122 en contra y 2 abstenciones. Desglosados por grupos de votación,  a favor de ordenar mujeres en el episcopado votaron : 44 obispos; 148 pastores; y 132 laicos.  En contra : 3 obispos; 45 pastores y 74 laicos.  Abstenciones : 2 obispos; 0 pastores y 0 laicos.

 A RÍO REVUELTO…
 El debate sobre la ordenación de mujeres ha hecho que muchos anglicanos hayan manifestado su intención de abandonar esta Iglesia para unirse al catolicismo romano, algo que han llegado a hacer varios obispos.

Es por ello que el año pasado la Santa Sede creó la Ordenación Personal en Inglaterra y Gales para los fieles anglicanos que quieran abrazar la comunión católica, ante su oposición por las medidas demasiado aperturistas de los anglicanos.

Fuentes: The Guardian

Editado por: Protestante Digital 2012

Creative Commons

Descristianización de Europa

“Hace falta una Iglesia en misión, no en lucha por un estatus”
Jaume Llenas, secretario general de la AEE, defiende la Iglesia misional frente al modelo ofensivo institucional que lucha por ocupar espacios.

 BARCELONA

 Realiza el secretario general de la Alianza Evangélica Española (AEE) unas declaraciones en el propio  facebook de la AEE , tras leer la preocupación que despierta el tema de la descristianización de Europa, visible en la retirada del árbol de Navidad en Bruselas o de la iluminación navideña de un barrio, de mayoría musulmana, en Dinamarca .

“Mi sensación sobre esta preocupación es que  nos movemos aún dentro del marco de la Cristiandad y estamos preocupados por los símbolos de estatus de una iglesia institucional ”, refiere.

En su opinión, explica,  «la iglesia institucional, como institución que es, se preocupa por ocupar espacio, ya que su finalidad es sobrevivir . Quiere nombres en las calles, quiere símbolos de navidad en el espacio público, quiere subvenciones y otras ventajas del Estado, quiere colocar crucifijos en las escuelas públicas, quiere grandes edificios que simbolicen su poder, en último término, necesita símbolos de su estatus como institución”.

Llenas defiende pensar en  una nueva perspectiva de Iglesia que tenga una visión misional . “La Iglesia misional no necesita de esos símbolos de estatus, porque su razón de ser está en la misión de Cristo que le ha sido confiada, un mensaje, una tarea diaconal”.

 Esta iglesia misional, dice, “no necesita nombres en las calles, ya que espera llevar a más gente a pasear por las calles de la Jerusalén celestial, no necesita árboles de navidad, ya que lo que desea es que la gente se acerque al árbol de la vida  cuyas hojas sirven para la sanidad de las naciones, no quiere ventajas y privilegios de ningún Estado, ya que no es el Estado quien le da a ella, sino ella que da a todos los necesitados, porque está y vive en medio de ellos, no necesita grandes edificios, ya que para hacer su misión se basta con las casas de cada uno de sus miembros que están abiertas para todo aquel que esté necesitado. No está preocupada por sobrevivir, porque sabe que las puertas del Hades no permanecerán, no resistirán el avance imparable de su Señor, es indestructible y cuando más la ataques más fuerte se hace”.

Por ello  este modelo de Iglesia misional es un modelo totalmente opuesto a la Iglesia “que ocupa espacio” , ya que este nuevo modelo de iglesia en misión “no está a la defensiva, tratando de aferrarse a viejos privilegios. Está a la  ofensiva, en misión , allí donde es más necesaria y no necesita de nada de lo que tiene valor para los que sólo tienen dinero, riqueza y poder. Sus valores, en cambio, son la humildad, la integridad y la sencillez de vida”.

Editado por: Protestante Digital 2012

Creative Commons

Leonardo de Chirico

Nueva Evangelización: lo nuevo y lo antiguo

 Las proposiciones tienen poco o nada que decir sobre las responsabilidades de la Iglesia en la erosión de las prácticas cristianas en Occidente.

18 DE NOVIEMBRE DE 2012

 El Sínodo para la Nueva Evangelización puede considerarse como “un padre de familia que de lo que tiene guardado saca cosas nuevas y cosas viejas” (Mateo 13:52). La explicación de Jesús de la parábola de la red es un punto de partida útil para ponerse de acuerdo con lo que sucedió en el Sínodo que acaba de terminar (7-28 Octubre 2012).

Después de varias semanas de intensas discusiones, el acto final fue la redacción de una lista de 58 proposiciones (o sea, puntos dignos de atención) que se presentaron al Papa para su consideración en la futura promulgación de un documento papal (Exhortación Apostólica) que formará parte del Magisterio de la Iglesia.

 El perfil de la Nueva Evangelización (NE) se está haciendo cada vez más claro, al menos sobre el papel, mientras queda por ver los resultados prácticos que se obtendrán de la misma .

 Los logros del Sínodo, según se refleja en estas proposiciones, son una mezcla de cosas nuevas y viejas que exigen discernimiento para no concentrarse únicamente en unos pocos elementos seleccionados .

 1. LA OBERTURA TRINITARIA Y EL FINAL MARIANO
“La Iglesia y su misión evangelizadora tienen su origen y fuente en la Santísima Trinidad según el plan del Padre, la obra del Hijo, que culminó en su muerte y gloriosa Resurrección y la misión del espíritu Santo. La Iglesia continua esta misión del amor de Dios en nuestro mundo” (n. 4).  No puede haber fundamento bíblico más claro para la NE, si bien la manera en que la ICR continuará la misión de Dios no se explica. ¿Es a través de la prolongación de la encarnación del Hijo y, por lo tanto de haber recibido sus cargos profético (autoridad magisterial), sacerdotal (sistema sacramental) y real (estructura jerárquica?

 No obstante, éste es sólo un lado de la moneda. Como es práctica habitual en los documentos católicos, el pensamiento final se dirige a María .

La apertura trinitaria es únicamente introductoria, pero no es concluyente para la NE. Es parte de un cuadro más amplio que no está completo a menos que la dimensión mariológica pase al primer plano.

 Esto es lo que dice el Sínodo en la última proposición: “Como Madre y como Reina ella es un símbolo de esperanza para los pueblos que sufren y los que padecen necesidad. Hoy, ella es la ‘Misionera’ que nos auxiliará en las dificultades de nuestro tiempo y con su cercanía abrirá a la fe los corazones de los hombres y las mujeres. Fijamos nuestra mirada en María. Ella nos ayudará a proclamar el mensaje de salvación a todos los hombres y mujeres, a fin de que también ellos lleguen a ser agentes de la Evangelización. María es la Madre de la Iglesia y a través de su presencia la Iglesia puede convertirse en un hogar para muchos y en madre de todos los pueblos” (n. 58).

Por una parte existe un marco trinitario de acogida para la misión, a pesar de que por la otra parte también encontramos la reintegración de una exhaustiva visión mariana para la NE.

 2. ÉNFASIS EN ESTUDIO DE LAS ESCRITURAS Y CRECIMIENTO DE LA PIEDAD POPULAR
 Otro elemento alentador de las proposiciones es el acento dado al papel de la Biblia. “En el contexto de la NE cada oportunidad para el estudio de la Sagrada Escritura debe ser aprovechada. La Escritura debe impregnar las homilías, la catequesis y todos los esfuerzos que se hagan para transmitir la fe” (n.11).

 Esta apertura reitera la actitud del Vaticano II con respecto a la Biblia, aunque el Sínodo posteriormente deja claro que “ El Catecismo de la Iglesia Católica  y su  Compendio  son, por encima de todo, un recurso para la enseñanza de la fe y un apoyo para los adultos de la Iglesia en su misión evangelizadora y catequizadora” (n. 29). Por tanto, según el Sínodo, las Escrituras tienen que leerse siempre a la luz del  Catecismo .

 Lo que es más llamativo, sin embargo, es el estímulo paralelo a las variadas formas de piedad popular sin sugerir la necesidad de ser corregidas por la Escritura.“La piedad popular es el verdadero lugar para encontrar a Cristo, y también para expresar la fe del pueblo cristiano a la Bienaventurada Virgen María y a los Santos. La NE reconoce el valor de estas experiencias de fe y las alienta como formas de crecer en las virtudes cristianas… La piedad popular es una oportunidad especialmente prometedora para la conversión y el crecimiento de la fe” (n. 39). De este modo la NE se implementa con el estudio de la Biblia y las devociones populares. Es difícil de entender como pueden reconciliarse las dos aparte de la dialéctica católica entre lo nuevo y lo antiguo.

 3. IMPORTANCIA DE LA CONVERSIÓN DENTRO DEL SISTEMA SACRAMENTAL DE LA IGLESIA
 El Sínodo se acerca mucho a un cierto lenguaje “evangélico” cuando habla de la conversión . “La ‘primera proclamación’ (es decir, un anuncio explícito de salvación) es donde el  kerigma , el mensaje de salvación del misterio pascual de Jesucristo, es proclamado con gran poder espiritual hasta el punto de provocar el arrepentimiento de los pecados, la conversión de los corazones y una decisión de fe” (n. 9). Este es un lenguaje sencillo que cualquier evangelista usaría en su predicación (aparte de la referencia al “misterio pascual” que es la forma típica católico romana de combinar y fusionar el sacrificio de la cruz y el sacrificio de la Eucaristía).

 No obstante, la conversión se ve como un paso dentro del sendero sacramental más amplio de una persona. No es la transición de estar perdido a ser salvo, sino un avance hacia la plenitud de una gracia ya otorgada por y mediante el sistema sacramental de “la” Iglesia (n. 4,33,35,37). Esto no quiere decir que la conversión tenga que ser enfrentada a los sacramentos, sino que el significado católico romano de la conversión tiene mucho más peso eclesiológico y más matices que simplemente el volverse a Cristo y ser salvo sólo por su gracia.

 4. UN TONO AUTOALENTADOR CON POCA AUTOCRÍTICA 
 El tono general de las proposiciones y el mensaje final del Sínodo va dirigido a proporcionar una imagen de una Iglesia viva y animada que responde a los retos de las tendencias secularizadoras de Occidente mediante el lanzamiento de la NE y llamando a los bautizados que se han extraviado a volver de nuevo a la Iglesia .

 Las proposiciones tienen poco o nada que decir sobre las responsabilidades de la Iglesia en la erosión de las prácticas cristianas en Occidente y la falta de credibilidad que las instituciones cristianas consiguen en la opinión pública. Hay sólo un ejemplo en el que “los escándalos que afectan a la vida y al ministerio sacerdotal” se mencionan (n. 49), pero eso es todo.

 El mensaje general es que mucha gente deja la Iglesia a causa de los horribles efectos de la secularización . Parece que la Iglesia tenga poco de que arrepentirse de las prácticas del pasado y mucho de que alabarse a sí misma por sus actividades continuas. Vamos a ver si el Papa Ratzinger va a ser más audaz que lo que son las proposiciones en reconocer los fallos de la Iglesia, especialmente en Occidente.

Una lectura selectiva de las proposiciones puede sugerir que el Sínodo claramente ha empujado a la Iglesia Católico Romana a una disposición de ánimo más “evangélica”. Sin embargo, una lectura más amplia y cuidadosa indica que la “nueva” que se presenta va siempre acompañada de la “antigua” que permanece.

 Traducción: Rosa Gubianas

Autores: Leonardo de Chirico
©Protestante Digital 2012

Creative Commons

El conservador Justin Welby sustituye como líder de la iglesia de Inglaterra a Rowan Williams, de posiciones liberales

El hasta ahora obispo de Durham se opone a las uniones gais pero aprueba la ordenación de mujeres en el seno de la Iglesia anglicana

Justin Welby, nuevo líder de la Iglesia anglicana, aprueba el sacerdocio femenino.

Es un completo desconocido para el gran público pero su biografía llama enseguida la atención: Justin Welby, obispo de Durham (norte de Inglaterra), designado por el Gobierno británico como nuevo arzobispo de Canterbury, líder de la Iglesia de Inglaterra, puesto que asumirá el próximo enero, es un antiguo ejecutivo petrolífero, educado en Eton y Cambridge, que con poco más de 30 años colgó americana y corbata para ponerse los hábitos y abrazar el sacerdocio. Evangelista radical en lo litúrgico, es favorable a la ordenación de mujeres obispos pero mucho más conservador en lo que respecta al otro gran debate que divide a los anglicanos en el mundo: la cuestión homosexual.

Como señala el protocolo, la residencia oficial del primer ministro británico, David Cameron, el 10 de Downing Street, ha anunciado el nombre del nuevo arzobispo de Canterbury después de que le diese la aprobación final la reina Isabel II, gobernadora suprema de la Iglesia anglicana. Cameron debía aceptar a uno de los dos candidatos que le ha recomendado una comisión integrada por 16 obispos y laicos, miembros de la llamada Comisión de Candidaturas de la Corona (CNC, por sus siglas en inglés), que durante meses han evaluado los méritos de los aspirantes.

Nacido en Londres el 6 de enero de 1956, casado y padre de cinco hijos, el nuevo arzobispo de Canterbury, que tomará las riendas de la Iglesia Anglicana el 21 de marzo próximo, ha tenido una carrera meteórica y ha necesitado menos de un año al frente de un obispado parta ser nombrado sucesor del respetado pero en muchos aspectos fracasado antecesor, Rowan Williams, que hace ya algunos meses anunció que dejará el cargo en diciembre y que se marcha con su prestigio personal e intelectual intacto pero sin haber espantado el peligro de un cisma que afrontan los anglicanos en todo el mundo,divididos en torno al papel de las mujeres y de los sacerdotes homosexuales en la iglesia y en el mundo.

Frente a su antecesor Williams, de posiciones liberales, Welby, con una larga experiencia como ejecutivo en la industria petrolera, pertenece al ala conservadora de la cúpula anglicana y se opone a los matrimonios homosexuales en el seno de la Iglesia de Inglaterra, si bien apoya el sacerdocio femenino.

Welby no era ni mucho menos el favorito, pero parece haber contado con la ventaja de su buena prensa y de la escasa simpatía que despierta el muy ruidoso arzobispo de York, John Sentamu, siempre dispuesto a convertirse en noticia. El nombramiento, que se esperaba para finales de septiembre, se ha hecho esperar mucho más de lo que se vaticinaba. Quizás por la necesidad de contentar a todos los sectores, no solo en Inglaterra sino en el mundo anglicano en general. O más bien la conveniencia de no contentar del todo a nadie.

El candidato elegido parece cumplir esa condición. Su refinada educación –es el primer ex alumno de Eton que llega al arzobispado de Canterbury en 150 años– le puede hacer sospechoso a ojos de muchos, al igual que la primicia mundial de ser un líder religioso que ha pasado 11 años trabajando como ejecutivo de una compañía petrolífera antes de hacerse cura. Welby trabajó para Enterprise Oil Plc, y en particular en las exploraciones a la búsqueda de crudo en Nigeria, y llegó a ser tesorero del grupo.

Aunque era ya un hombre profundamente religioso y miembro laico de la muy evangélica iglesia de la Santísima Trinidad de Brompton, Londres, Welby empezó a sentir en la llamada de los hábitos como consecuencia de la tragedia de perder a una hija de siete meses en un accidente de tráfico en 1983. Dejó el lucrativo mundo de los hidrocarburos en 1987 y se graduó en teología en el Cranmer Hall en Durham, donde estudió entre 1989 y 1992. “Era incapaz de zafarme de la llamada de Dios. Fui llorando y dando patadas, pero no puede escapar a ella”, declaró en una entrevista en la revista económica Money Magazine.

Desde entonces se ha mostrado abiertamente crítico con los excesos del capitalismo y prácticas poco éticas de la banca y las empresas en general.

Su carrera religiosa fue meteórica. Tras sus primeros años de sacerdocio, en 2002 se convirtió en canónigo de la catedral de Coventry y codirector del Centro Internacional de Reconciliación, lo que le permitió conocer de primera mano los horrores de la guerra en África. Fue designado en 2007 deán de Liverpool y en noviembre de 2011 se convirtió en obispo de Durham, cargo que le ha permitido entrar en la cámara alta del Parlamento de Westminster como Lord espiritual (hay actualmente 26 de estos lores, procedentes de la jerarquía de la Iglesia de Inglaterra) y jugar un papel de mediador en torno a la controvertida cuestión del obispado femenino. En su primera rueda de prensa tras anunciarse su ascenso al arzobispado de Canterbury, Welby ha asegurado que dentro de 10 días votará a favor de la ordenación de mujeres obispo cuando el asunto a decisión del anglicanismo.

Mucho menos dispuesto está a apoyar el derecho de los sacerdotes homosexuales a cohabitar con sus parejas o acceder al obispado, a pesar de declarar: “No podemos tener trato con ningún tipo de homofobia en ningún lugar de la Iglesia. La Iglesia de Inglaterra es parte de la Iglesia mundial y tiene responsabilidades como consecuencia de esos vínculos. Lo que hace la Iglesia aquí tiene profundas consecuencias en otras Iglesias que están ya sufriendo mucho, como Nigeria”.

Los apostadores lo sabían

El arzobispo de Canterbury es elegido a partir de las propuestas que la llamada Real Comisión de Nombramientos presenta al primer ministro británico, quien a su vez la somete al veredicto final de la reina. En circunstancias normales, la comisión elige a dos candidatos y los presenta, por orden de preferencias, a Downing Street.

Lo normal también es que el primer ministro respete las preferencias de la comisión. Aunque pensar que el proceso es en realidad inverso y que la comisión hacer llegar las propuestas en el orden que quiere el primer ministro no va más allá de pecado bienal. La Real Comisión está compuesta por 16 miembros, entre los que hay obispos, sacerdotes y miembros laicos de la Iglesia de Inglaterra. Su función es buscar al candidato ideal y llegar a una lista corta que acaba reduciéndose a los dos candidatos sometidos al primer ministro.

En esta ocasión ha habido algunas sospechas sobre el proceso. Primero, porque se ha tardado bastante más de un mes en lograr el consenso. Y, segundo, porque la prensa ha sabido quién iba a ser el arzobispo cuando las casas de apuestas han dejado de aceptar apuestas a favor de Justin Welby: de repente, gente que no le tenía siquiera en cuenta ha empezado a presentar considerables apuestas a su favor. Señal de que tenían información de primera mano sobre el candidato que encabezaba la lista de la comisión.

 

http://sociedad.elpais.com


Sucede al liberal Rowan Williams

Justin Welby, un genuino evangélico como nuevo arzobispo de Canterbury
Welby, actual obispo de Durham, fue un alto directivo de la industria del petróleo, que dejó «incapaz de huir de la llamada de Dios».

 LONDRES

 Un exdirectivo de la industria del petróleo de 56 años se convertirá este viernes en el nuevo líder de la iglesia anglicana  después de haber aceptado –según apuntan «The Times» y otros diarios británicos– convertirse en el 105 Arzobispo de Canterbury.

Según la BBC y «The Times»,  el primer ministro, David Cameron, anunciará su nombramiento este viernes . Durante las últimas semanas, una Comisión de Nombramientos, formada por una veintena de clérigos y de laicos de esta confesión que agrupa a 77 millones de fieles en todo el mundo, se ha reunido varias veces en secreto para intentar encontrar un candidato. Esta comisión envía dos nombres al primer ministro, y es la Reina de Inglaterra, en calidad de jefa de la Iglesia de Inglaterra, quien realiza el nombramiento formalmente.

 Justin Welby lleva sólo un año como obispo de Durham, la cuarta autoridad en la jerarquía anglicana . Ingresó en las filas de la Iglesia de Inglaterra en 1987, dejando detrás una exitosa carrera en la industria petrolera. «Fui incapaz de huir de la sensación de recibir la llamada de Dios», explicó en su día.

 Decidió atender la «llamada de Dios» en 1987, después de más de una década trabajando en proyectos energéticos en Nigeria y en el Mar del Norte . Pero el motivo de su abrupto abandono de la vida de ejecutivo de la industria energética se produjo, según «The Times», cuatro años antes, cuando su hija de siete meses, Johanna, murió en un accidente de tráfico en Francia. «Fue un tiempo muy oscuro para mi mujer Caroline y para mi, pero, curiosamente, nos acercó mucho más a Dios», explicó. La pareja tuvo otros cinco hijos.

 El todavía obispo de Durham es hijo de una secretaria personal de Winston Churchill . Realizó sus estudios de secundaria en el prestigioso y elitista Eton, y fue lector de Historia y Derecho en el Trinity College, una de las escuelas más sólidas de la universidad de Cambridge.

Con ese bagaje, inició una carrera profesional en la industria del petróleo. Trabajó en la compañía Elf en París, y después en Enterprise Oil, una de las grandes petroleras británicas hasta su adquisición en 2002 por Royal Dutch Shell. Welby era el tesorero del grupo en el momento en que decidió ordenarse sacerdote.

 UNA ÉTICA EVANGÉLICA Y SOCIALMENTE COMPROMETIDA
El meteórico ascenso de Welby y su peculiar perfil han abierto unas enormes expectativas entre los anglicanos, que atraviesan una era de fuertes discrepancias en torno a dos cuestiones que el saliente, Rowan Williams no ha logrado pacificar.

 En estas dos grandes cuestiones Welby lo tiene claro. Apoya la ordenación de mujeres como obispos, pero es contrario al matrimonio homosexual y la ordenación de obispos abiertamente gays en la iglesia.

Tras atender la «llamada de Dios» para ser obispo anglicano en 1987,  su experiencia empresarial de Welby le llevó a ser elegido antes del verano como miembro de la comisión de investigación en la cámara de los Lores (los 26 obispos anglicanos son miembros de la cámara) del escándalo de la manipulación del índice interbancario Libor . «Antes de 2008, los bancos no eran útiles socialmente», aseguró entonces en una conferencia. «Eran exponentes de la anarquía», aseguró. No en vano, Welby abordó en su tesis doctoral la cuestión financiero-teológica de si las empresas son capaces de cometer pecados. Concluía que sí.

Este fuerte interés por las cuestiones de actualidad y la ética económica ha sido una de las constantes del mandato del actual arzobispo de Canterbury, que anunció en marzo que abandonaría el cargo en el otoño para dedicarse a la enseñanza en Cambridge. Welby comparte también con él una fuerte inclinación social y humanitaria. Su conocimiento de países africanos como Nigeria, gran productor de petróleo, le han llevado a participar en actividades de mediación en casos de secuestros de ciudadanos británicos en la zona.

Fuentes: ABC

Editado por: Protestante Digital 2012

Creative Commons

Medio siglo después del Concilio Vaticano II, el movimiento progresista resiste

 Buenos Aires
Acto en recuerdo de Óscar Romero, arzobispo salvadoreño asesinado en 1980. / CORDON PRESS

El recordatorio de los 50 años del Concilio Vaticano II también es momento de reflexión en Latinoamérica, donde más fieles tiene la Iglesia católica, pero donde también avanzan otras confesiones cristianas, creencias posmodernas y el agnosticismo. Así como el concilio iniciado por Juan XXIII supuso en Europa el inicio del diálogo del catolicismo con el “mundo moderno”, en América Latina significó el comienzo del diálogo con el “mundo de los pobres”, según Pedro Ribeiro de Oliveira, sociólogo y profesor en la maestría en Ciencias de la Religión de la Universidad Católica de Minas Gerais (Brasil). “Pero en estos 50 años esa opción ha ido perdiendo fuerza. Los miembros de la Iglesia no se sienten más comprometidos y la jerarquía tiene más preocupación por sumar fieles que por el diálogo con los pobres”, advierte Ribeiro.

Al finalizar el Concilio Vaticano II (1962-1965), los obispos latinoamericanos manifestaron esa opción por los pobres en la Conferencia General del Episcopado regional en Medellín en 1968. A partir de entonces cobraron mucha fuerza la teología de la liberación, las comunidades eclesiales de base (CEB), formadas por laicos, la lectura popular de la Biblia, el compromiso cristiano contra las estructuras sociales consideradas injustas, los religiosos defensores de los pobres y los numerosos mártires de las dictaduras militares y de poderosos intereses económicos, aunque ninguno de ellos ha sido hasta ahora canonizado por Roma.

Con el papado de Juan Pablo II (1978-2005), con Joseph Ratzinger (actual Benedicto XVI) a cargo de la Congregación de la Doctrina de la Fe (ex Tribunal de la Santa Inquisición), comenzó un “franco proceso de involución eclesial, de invierno en la Iglesia, de noche oscura”, opina el teólogo y profesor de la Universidad Católica de Curitiba (Brasil) Agenor Brighenti.

Fueron los tiempos en que Ratzinger tachó de marxista a parte de la teología de la liberación, que dejó de enseñarse a los seminaristas, y en los que los obispos vertieron sospechas y críticas hacia las CEB por su supuesta politización, recuerda Pablo Richard, sacerdote y teólogo chileno que da clases en la Universidad Nacional de Costa Rica. Pero la minoría católica que aún mantiene viva esa fe referida a los pueblos crucificados y a la Iglesia construida desde la base no se mortifica por su situación actual. “La liberación es un ideal, no de los vencedores, sino de los vencidos, un movimiento de resistencia al exilio”, comenta Brighenti.

Este movimiento renovador de la Iglesia latinoamericana tampoco fue en su momento algo mayoritario. “Hay que desmitificar la imagen que en muchos lugares se ha tenido de la Iglesia latinoamericana de los años setenta y ochenta”, advierte el jesuita español Víctor Codina, profesor emérito de la Universidad Católica Boliviana de Cochabamba. “Ni las comunidades de base florecieron en todas las diócesis, ni todos los obispos fueron como Hélder Cámara, [Óscar] Romero, [Enrique] Angelelli o [Pere] Casaldáliga, ni la teología de la liberación se enseñaba en todos los seminarios y facultades de Teología. Este movimiento liberador fue significativo, pero minoritario”, expone Codina.

Pese a todo, el teólogo jesuita considera que la Iglesia latinoamericana avanza “entre luces y sombras”. Por ejemplo, en la reunión regional de obispos de Aparecida (Brasil) en 2007, los prelados abogaron por la opción por los pobres, la renovación litúrgica, bíblica y pastoral, pero Codina también detecta “intentos de volver a una Iglesia anterior al Vaticano II, cierto debilitamiento de la vida cristiana, falta de clero, pérdida del sentido de trascendencia y abandono de la Iglesia para adherirse a otras confesiones religiosas”. El sacerdote español argumenta que estos movimientos contradictorios no son ajenos a los cambios sociales, políticos y económicos que están viviendo Latinoamérica y el mundo en general.

Ribeiro, Brighenti y Codina destacan que la corriente “liberadora” de la Iglesia latinoamericana sigue vigente y como prueba de ello citan el reciente congreso continental de teología, en Brasil, con la presencia de muchas mujeres, jóvenes y 30 obispos. “La Iglesia liberadora de América Latina está viva, pero es brasa bajo cenizas”, opina Brighenti.

“Nuestra opción no es solo por la supervivencia de la Iglesia, sino por la de los pobres que necesitan de la Iglesia para sobrevivir”, propuso Richard. “No nos interesa una Iglesia que necesita del poder y del dinero para sobrevivir”, concluyó el sacerdote, que se exilió de Chile tras el golpe militar de Augusto Pinochet en 1973.

http://sociedad.elpais.com


César Vidal Manzanares

La Reforma indispensable (48)

Con Pablo IV cualquier posibilidad de diálogo con los reformados o de una reforma católica en profundidad se extinguieron.
 Después de Worms, los intentos realizados para volver a remendar, siquiera en parte, la unidad eclesial resultaron, desde luego, fallidos.Quizá  el último se agotó en diciembre de 1549 a los tres años de la muerte de Lutero . En esa fecha falleció el papa Pablo III, un miembro de la familia Farnesio que con sus cuatro hijos y sus tres nietos –nombrados cardenales entre los 14 y los 16 años– era un paradigma del papa renacentista.

En esos momentos,  la mayoría de los cardenales apostaba porque el sucesor de Pablo III fuera el cardenal Reginald Pole. Primo de Enrique VIII y miembro del círculo erasmista inglés, Pole parecía el hombre adecuado para adoptar una serie de pasos reformadores que permitieran eliminar los males de 1517 y, a la vez, recomponer la unidad herida .

El 3 de diciembre de 1549, ante la oposición de los cardenales franceses, los partidarios de Pole le sugirieron que aceptara la elección por aclamación, pero el inglés –un erasmista que podría haber ocupado el trono papal– se retiró, según su expresión, “mudo como un buey” a su celda. Al día siguiente, el voto ya no respaldó a Pole que pasó el resto del cónclave, dos meses, escribiendo un libro sobre el poder y la misión del papa.

Las dudas de Pole –erasmista hasta en eso– provocó un cambio radical en el cónclave.

 El candidato de los franceses, fundador de la Inquisición romana en 1542, de la orden de los Teatinos, Juan Pedro Carafa logró maniobrar con la suficiente habilidad como para ser elegido papa con el nombre de Pablo IV .

El nuevo pontífice llevó a cabo una acción mezcla de antiguos y nuevos pecados.

En su lujosa corte, entregó cargos a sus sobrinos incompetentes y carentes de piedad –dos de ellos fueron ejecutados como malhechores por el sucesor de Carafa– y emprendió una guerra contra España, el emperador y, por supuesto, la Reforma.

 Con Pablo IV, la Inquisición se convirtió en institución e instrumento privilegiado, los escritos de Erasmo resultaron definitivamente condenados y cualquier posibilidad de diálogo con los reformados o de una reforma católica en profundidad se extinguieron .

 En adelante, con Carafa o con sus sucesores, ya de manera definitiva, para la iglesia católica la Reforma no sería ni una alternativa ni una instancia con la que debatir sino un enemigo al que abatir , cuestión aparte es que semejante visión estuviera condenada al fracaso.

¿Qué supuso la ruptura producida por la Reforma protestante que inició Lutero? A responder esta pregunta dedicaremos nuestro próximo artículo.

 Continuará

Autores: César Vidal Manzanares

©Protestante Digital 2012

Creative Commons

Samuel Escobar

Reforma Protestante: reflexión del día después
 Los protestantes de habla hispana hemos de celebrar a nuestros abuelos de la reforma clásica como Lutero y Calvino; sin olvidar a nuestros padres: pietistas, metodistas y avivamientistas.
 Una vez más en este 31 de octubre de 2012 muchos evangélicos en España nos hemos unido a la rememoración de aquel día de 1517 en que Lutero clavó sus 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittemberg. Pero es importante recordar que el Protestantismo que se ha extendido más en los países de habla hispana, y que sigue creciendo no es el que desciende directamente de Lutero y Calvino. Este Protestantismo fue mediado por el de los misioneros evangélicos que eran parte de una corriente misionera fuertemente influida por el Pietismo de Europa central, el Avivamiento Wesleyano en las islas británicas y el Gran Avivamiento en los Estados Unidos .Y la forma de Protestantismo que podríamos describir como “popular”, porque ha arraigado mayoritariamente entre las masas populares en América Latina es el movimiento Pentecostal. Aunque muchos evangélicos de habla hispana, y también muchos pentecostales, vean a Lutero y Calvino como figuras patriarcales de su historia espiritual, en realidad los antecesores inmediatos del Protestantismo latinoamericano fueron los pietistas, los moravos y los metodistas del siglo 18, precursores del gran movimiento misionero evangélico que iba a florecer en el siglo 19. Es importante recordar que en estos movimientos hay claros antecedentes del movimiento pentecostal que ha florecido durante el siglo veinte .

Es por eso que cuando se trata de imaginar como ha de ser la misión cristiana en el siglo 21 cabe plantearse las preguntas
– ¿Qué pueden aprender los evangélicos de habla hispana de sus antepasados en la fe?
– y también ¿qué pueden aprender de ese Protestantismo popular que se ha multiplicado?

Si se observa las creencias y forma de vida de los evangélicos latinoamericanos, por ejemplo, el parentesco con los pietistas, moravos y metodistas – nuestros padres en la fe – es más evidente que el que podamos tener con Lutero y Calvino – nuestros abuelos en la fe. Sin embargo, generalmente invocamos más a los abuelos que a los padres.

 La revisión de nuestra herencia puede ser un factor importante cuando, mirando al futuro, consideramos el desafío misionero específico que se nos plantea en pleno siglo veintiuno: la participación de los evangélicos de habla hispana en la misión cristiana a escala global. Este examen histórico clarifica una cuestión importante para la misión: la relación entre  creencia  sobre el contenido de la fe,  experiencia  de la fe y  estructura  para la propagación de la fe, tal como se ha dado en las diversas formas del Protestantismo.

Este es precisamente el punto que cabe destacar, porque tanto el gran movimiento misionero protestante de los siglos dieciocho y diecinueve, como el dinamismo misionero de los evangélicos y pentecostales latinoamericanos en el siglo veinte  se relacionan directamente con el concepto y la práctica del sacerdocio universal de los creyentes .

Este concepto fue formulado primero por Lutero y si lo leemos en contexto suponía un rechazo de dos males predominantes en la cristiandad que él buscaba reformar: el sacramentalismo y el clericalismo. Por un lado el poder exclusivo que reclamaba la institución eclesiástica para administrar la gracia divina mediante prácticas exteriores, a pesar de la condición moral corrupta en la cual la propia institución había caído. Por otro lado el monopolio de los clérigos respecto a las tareas propias de la vida de la Iglesia en la cual los fieles venían a ser simples espectadores.

 Lo que Lutero no llegó a crear fueron estructuras nuevas que facilitasen la participación de todos los creyentes como sacerdotes de Dios en el ministerio mutuo. Un siglo después de Lutero las propias iglesias luteranas parecían haber caído en el sacramentalismo y el clericalismo. El Pietismo y los Avivamientos en Europa fueron movimientos de renovación espiritual que llegaron a crear estructuras y prácticas nuevas y contextuales que facilitaron el sacerdocio universal de los creyentes . Este concepto fundamental de la fe evangélica no se puede separar de una visión de la obra del Espíritu Santo en el mundo y de los dones que el Espíritu da a todos los creyentes, verdades que son fundamentales para la práctica y la teología de la misión.

Por eso en un libro dedicado a este tema [1]  me permití plantear lo siguiente como tesis que vale la pena investigar: que el vigor misionero evangélico de los siglos dieciocho y diecinueve provenía del Espíritu Santo y se pudo manifestar cuando se crearon estructuras que permitían el ejercicio de los dones de todos los creyentes y su participación en la misión .

De la misma manera, el vigor misionero de las iglesias evangélicas populares latinoamericanas en el siglo veinte viene de un impulso del Espíritu Santo, que encuentra iglesias dispuestas a reconocer que el Espíritu da dones a todos y a estructurarse para permitir que el impulso del Espíritu se manifieste.

 Nuestra reflexión tendrá que encaminarse por dos vías. Por un lado la consideración detenida del proceso histórico que permite establecer con cierta claridad la continuidad entre pietismo, avivamiento wesleyano , misiones evangélicas, protestantismo de habla hispana, y movimiento pentecostal. Por otro lado hemos d comprender el curso de la reflexión misionológica que durante el siglo 20 fue redescubriendo la importancia de reconocer, comprender y seguir la acción del Espíritu Santo en la misión cristiana 

Como ya se dijo, los evangélicos latinoamericanos estamos mucho más cerca de los pietistas y avivamientistas de los siglos dieciocho y diecinueve que de los reformadores del siglo dieciséis. Y cuando queremos reflexionar acerca de nuestra participación en la misión será mejor que exploremos esa parte de nuestra herencia con más detenimiento. Lo que hemos recibido del Pietismo, del movimiento Moravo y de los Avivamientos puede ayudarnos en la forja de modelos misioneros para el siglo 21.

En más de una ocasión me he referido por extenso a la precisión con que el historiador Justo L. González nos ofrece una descripción de los orígenes del moderno movimiento misionero que se desarrolló durante el siglo dieciocho, como algo nuevo en la historia del protestantismo. El interés en las misiones iba vinculado con «un  despertar de la religiosidad individual «. Una nota que destaca González es que «los dirigentes de este nuevo despertar  protestaban contra la rigidez de la vieja ortodoxia protestante , y aunque ellos mismos eran por lo general teólogos debidamente adiestrados, tendían a  subrayar por encima de las fórmulas teológicas la importancia de la vida cristiana práctica «. [2] Además de este pragmatismo, los pietistas insistían en la experiencia personal de conversión y en la obediencia individual a los mandatos divinos. No tenían espíritu sectario, ya que permanecían en el seno de sus propias iglesias o denominaciones, a fin de ser algo así como una levadura de renovación. Como aclara González: «Si en algunas ocasiones éste no fue el resultado de tales movimientos, ello no se debió tanto al espíritu cismático de sus fundadores como a la rigidez de las iglesias dentro de las cuales surgieron.»  [3]

 El pietismo alemán de Spener y Francke, hombres de gran saber y de gran piedad, influyó sobre promotores celosos de la misión como el Conde Zinzendorf, y luego sobre Wesley en las islas británicas y el llamado «Gran Avivamiento» en América del Norte. En consecuencia, la expansión misionera protestante llevó consigo las marcas del pietismo y los movimientos que le siguieron: «los misioneros protestantes del siglo XIX tendían a subrayar la necesidad de una decisión individual por parte de los conversos mucho más de lo que antes lo habían hecho los misioneros católicos y aun los primeros misioneros protestantes». [4]

Otro conocido historiador de las misiones cristianas, Kenneth Scott Latourette, estableció las mismas vinculaciones históricas en las conferencias Carnahan que presentó en Buenos Aires, en 1956. Luego de trazar un cuadro magistral del protestantismo contemporáneo y de los desafíos que lo confrontaban en ese momento, Latourette nos recordaba que «Las minorías vitales de protestantes en Europa son en gran parte de tradición puritano-pietístico-evangélica. A la misma corriente obedece más aun el crecimiento en números e influencia fuera de Europa. Esto significa que el protestantismo mundial tiene más y más una complexión puritano-pietístico-evangélica.» [5]   Estas tres notas descriptivas, puritano, pietista y evangélico que vienen a ser la marca del protestantismo misionero se vinculan con las notas teológicas propias de la Reforma del siglo dieciséis. Latourette señala cómo al expandirse por medio de esta corriente misionera durante el siglo diecinueve, en la vida práctica el movimiento protestante pasó a acentuar doctrinas como la justificación por la fe, el sacerdocio universal de los creyentes y el derecho y deber del juicio individual en la decisión religiosa y concluye: » Y al hacer esto se acerca más que nunca en su testimonio al corazón del Evangelio .» [6]

Los elementos que he subrayado en estas descripciones son algunas de las características propias de los evangélicos de habla hispana. Aspectos extremos de ellas como el individualismo excesivo se han criticado con frecuencia utilizando términos como «pietista» en sentido siempre negativo.

Sin embargo quiero destacar que los evangélicos muestran esas notas pietistas de entusiasmo espiritual, conversión personal, y atención a la práctica visible de la fe más que a las formulaciones doctrinales, y a ellas va unido el fervor misionero.  Mi tesis aquí es que las iglesias populares de tipo pentecostal que han crecido en América Latina muchas veces encarnan las notas del dinamismo misionero de los moravos y pietistas mejor que otras iglesias evangélicas que se consideran guardianes de la herencia protestante. Me refiero a  la práctica  de estas iglesias populares más que a su capacidad de repetir un discurso teológico formal .

Con esto quiero decir también que el protestantismo renovado y pietista que forjó el movimiento misionero del siglo dieciocho y diecinueve creó estructuras que permitieron la realización práctica del sacerdocio universal de los creyentes, mejor que las iglesias luteranas o calvinistas del siglo dieciséis. También el movimiento protestante popular ha creado en Latinoamérica estructuras que facilitan su misión.

 Sin embargo, también es importante aclarar que las iglesias protestantes populares de hoy expresan esas notas evangélicas y ese dinamismo misionero  dentro de las condiciones propias de la cultura de la pobreza  en que se mueven. Es decir, el movimiento pentecostal es una expresión contextual y popular del Protestantismo del siglo dieciséis, surgida en el mundo de la pobreza tanto en Norteamérica y Europa como en América Latina . En ambos casos lo protestante fue mediado por el movimiento evangelizador o misionero de marca pietista y avivamientista. Le cabe el nombre de Protestantismo Popular porque la contextualización se ha dado en forma creativa respondiendo a las notas propias del mundo de la pobreza.

Aquí creo muy necesaria una nota aclaratoria. Primero insistir en que no me estoy refiriendo aquí a las mega-iglesias neo-carismáticas o pos-denominacionales aparecidas en las décadas más recientes y que constituyen un fenómeno que habrá que estudiar también. Me refiero a las iglesias populares relacionadas con el movimiento pentecostal clásico, como las Asambleas de Dios, por ejemplo.

 En conclusión, los protestantes de habla hispana hemos de celebrar a nuestros abuelos de la reforma clásica como Lutero y Calvino. Pero no debemos olvidarnos de nuestros padres: pietistas, metodistas y avivamientistas. Porque en su herencia hay claves para la misión en el siglo 21.

En un próximo artículo exploraré un tema íntimamente vinculado a esta recapitulación histórica: el de la misión cristiana y la teología del Espíritu Santo.


   [1]  Samuel Escobar  Tiempo de misión , Semilla-Clara, Guatemala-Bogotá, 1999.
   [2] . Justo L. González y Carlos Cardoza Orlandi  Historia general de las misiones  CLIE, Viladecavalls 2008; p.138.
   [3] . Ibid.
   [4] . Ibid. p. 141.
   [5] . Kenneth S.Latourette Desafío a los protestantes  La Aurora, Buenos Aires 1957; p.78.
   [6] . Ibid.

Autores: Samuel Escobar

©Protestante Digital 2012

Creative Commons