Archivos para enero, 2015


Queman diez iglesias, la mayoría protestantes, en Níger. Protestas tras la oración musulmana del viernes, desde Ammán a Karachi pasando por Jartum.

FUENTES BBC, AFP BAGDAD
Islam, Charlie Hebdo
Manifestación en Níger contra Charlie Hebdo

Un saldo de cuatro muertos y 45 heridos, así como 10 iglesias (la mayoría evangélicas) y varios edificios incendiados dejó ayer una marcha en el centro-este de Níger que se tornó violenta contra el semanario francés Charlie Hebdo, por caricaturizar nuevamente en su última edición al profeta Mahoma.

Ls manifestantes también asaltaron tiendas administradas por cristianos.

Reportes de las autoridades indican que los disturbios se iniciaron tras el llamado de imanes, después de la oración del viernes, para condenar la presencia del presidente del país, Issoufou Mahamadou, el pasado domingo en la manifestación de París en repudio por los atentados yihadistas que dejaron 17 muertos.

Más de 4 mil personas salieron furiosas a la calle después de la oración del mediodía y animados por los imanes, protestando contra la participación del presidente Mahamadou el pasado domingo en París, donde, según ellos, “se blasfemó al profeta”.

Según fuentes policiales, uno de los muertos es un policía que fue golpeado por manifestantes y los otros tres son civiles. “Los enfrentamientos fueron muy violentos en algunos lugares”, dijeron testigos a medios locales.

 

54baa91b3bae7_islamWUna de las iglesias quemadas en Níger

El Instituto francés, una escuela de misioneros y la sede del Partido Nigeriano para la Democracia y el Socialismo, formación del presidente, también fueron atacados por manifestantes.

Los manifestantes también protestaron por el último número del semanario satírico francés Charlie Hebdo, en cuya portada se ve a Mahoma entristecido y derramando una lágrima mientras muestra el eslogan “Je suis Charlie” (Yo soy Charlie), rematado por el titular “Todo está perdonado”.

El mundo musulmán, tanto en su rama mayoritaria sunita como en la minoritaria chiita, reaccionó negativamente a la publicación de este último número, que calificó de provocación.

 

AUMENTA LA IRA DEL MUNDO MUSULMÁN

La ira por las caricaturas del profeta Mahoma, publicadas por el semanario francés Charlie Hebdo, aumentó ayer en muchos países musulmanes, donde se registraron protestas y disturbios.

 

Anti-Charlie Hebdo protesters in Quetta, PakistanLas protestas, que coincidieron con la oración musulmana del viernes, partieron de las mezquitas para llegar a las embajadas de Francia, desde Ammán a Karachi (Pakistán, donde reportan tres heridos), pasando por Jartum.

En Jordania, la policía se enfrentó a miles de manifestantes que intentaron acercarse a la sede diplomática.

En Sudán, centenares de personas marcharon por el centro de Jartum con pancartas en las que se leía: “Muerte a ‘Charlie Hebdo’”, “exigimos que Francia pida perdón” y “nos sacrificamos por ti, profeta”.

En Líbano también hubo protestas en las que participaron libaneses y palestinos, en el norte y sur del país.

Miles de sirios, entre mujeres y niños salieron a las calles de Alepo y sur de Damasco, para condenar la publicación de caricaturas de Mahoma.

Otros países que protestaron contra las viñetas de Charlie Hebdo fueron Yemen y Omán, mientras que instituciones religiosas, como los ulemas de Arabia Saudita, volvieron a criticar las caricaturas que “dañan los sentimientos de los musulmanes “.

 

http://protestantedigital.com/internacional/35025/Ira_en_el_mundo_musulman_contra_Charlie_Hebdo


En 200 colegios de Francia se registran incidentes tras los atentados de París

El Gobierno francés implantará una asignatura de educación “moral y cívica”

Najat Vallaud-Belkacem, ministra de Educación francesa, en una escuela donde un alumno fue agredido por apoyar a Charlie Hebdo. / GUILLAUME SOUVANT (AFP)

En Noisy-le-Sec, otro de esos humildes municipios que rodean la capital francesa, el liceo de formación profesional Théodore Monod lleva el nombre de un gran explorador francés del siglo pasado, especialista en los desiertos y conocido militante pacifista y por los derechos humanos. El eco de su legado sigue resonando estos días entre las cuatro paredes de este gran centro educativo de perfil “problemático”, según sus responsables, que acoge a 800 alumnos de 45 orígenes distintos.

Sus educadores están comprometidos en la misma causa. Organizan viajes, de manera voluntaria, para que los alumnos descubran los campos de concentración en Polonia o los memoriales del Holocausto en Israel. Los que no llegan tan lejos se conforman con visitar el Instituto del Mundo Árabe o el Museo del Judaísmo en París. En esta escuela multicultural, la convivencia resulta clave.

Sin embargo, tras los atentados de la semana pasada —contra la revista satírica Charlie Hebdo y un supermercado judío—, hubo quien se negó a homenajear a los caídos. Al llegar la hora de respetar un minuto de silencio, algunos alumnos se negaron. Para ellos, la libertad de expresión no era sagrada. No se podía ridiculizar así su religión. “Fueron casos minoritarios, que afectaron a dos o tres clases sobre 40. Pero no hay que negar los problemas”, admite el director del centro, Pierre Baudry. “No todos los alumnos entienden que, en una República laica, tenemos derecho a expresarnos libremente y a criticar una religión”, añade.

Ante el conflicto, los profesores intentaron razonar con sus alumnos, aunque no siempre con éxito. “La mayoría lo acaba entendiendo. Otros nos escuchan y aceptan nuestra lógica, pero no la comparten. Lo que les han transmitido fuera de la escuela respecto a su religión termina ganando”, añade Baudry. A la salida, un grupo de alumnas confirman que la adhesión no fue unánime. “En mi clase nadie dijo nada, pero sí en el patio. Muchos no estaban de acuerdo en homenajear a personas que insultan su religión”, dice una.

Este instituto es uno de los 200 centros franceses donde se han producido incidentes en los últimos 10 días, según datos del Ministerio francés de Educación. En la mayoría de casos, fue solo la reticencia a aceptar ese minuto de silencio lo que produjo el problema. Pero también hubo situaciones más graves. “Cuarenta incidentes han sido transmitidos a los servicios de policía y de justicia. En algunos casos, se trataba de apología del terrorismo”, ha dicho la titular de Educación, Najat Vallaud-Belkacem. En otros casos, se produjeron amenazas a profesores o alumnos. En Châteauroux, tres estudiantes del instituto Blaise-Pascal fueron imputados este viernes por haber agredido a un compañero que defendió la causa de Charlie Hebdo en las redes sociales.

Vallaud-Belkacem ultima medidas de urgencia para mejorar la transmisión de los valores republicanos en el contexto escolar. Tras el reflejo de garantizar la seguridad, Francia se pregunta si el problema no estará también en la escuela. “No pasa nada si a un alumno no le gusta Charlie Hebdo. Está en su derecho. El problema llega cuando justifica que es normal que una persona muera por una caricatura, o que tenían razón en matarlos y que hubiera bastado con no provocar. Eso es lo inaceptable y es lo que tenemos que solucionar”, apuntan fuentes del ministerio. Vallaud-Belkacem tendrá que precisar sus medidas a finales de la próxima semana, pero ya ha dado algunas pistas. De entrada, un mejor aprendizaje de “los valores humanistas”, pero también del “hecho religioso” en el marco del Estado laico. “Tras una ronda de consultas, hemos deducido que una mejor comprensión de las religiones puede inducir a una mayor tolerancia”, añaden en el ministerio.

Varios alumnos se negaron a guardar el minuto de silencio por las víctimas

Una nueva asignatura de educación “moral y cívica” se impartirá a partir de septiembre en primaria y secundaria. El ministerio se ha comprometido a potenciar la formación continua de los maestros. Además, la ministra quiere preservar “la cultura de la razón y del juicio, contra las teorías de la conspiración”. Según sus propias palabras, “uno de cada cinco estudiantes cree en las teorías del compló”.

Los sindicatos dan su visto bueno, aunque con matices. “Un puñado de centros concentran a los estudiantes más pobres, sin diversidad social alguna. No basta con hablar de justicia social. Tienen que verla a su alrededor para poder entenderla”, opina Frédérique Rolet, secretaria general del SNES, sindicato mayoritario de profesores de secundaria. Para ella, los problemas han sido “excepcionales”, aunque representativos de “un problema cotidiano”. “Los profesores tienen dificultades para transmitir ciertos contenidos, de la teoría de la evolución a la enseñanza del Corán, cuando llega la hora de hablar de los textos fundadores de la humanidad”, concluye.

 

http://internacional.elpais.com/internacional/2015/01/16/actualidad/1421438256_885270.html


Iglesia, profecía y profetas (I)

Los profetas no eran futurólogos, mucho menos adivinos ni pitonisas. No eran profetas porque vaticinaban el futuro sino porque entendían el presente a la luz de la voluntad de Dios

shofar, cuerno, trompeta
El shofar, trompeta hecha con cuerno de animal puro (kosher), usada en fiestas solemnes de Yahweh

Cada principio de enero supuestos profetas presagian los sucesos del nuevo año que comienza, como una especie de super-horóscopo.

Con suerte se cumple la mitad de sus especulaciones, lo que consideran «un buen porcentaje».

Qué diferente de la ley de Moisés, que afirma que cuando un «profeta» predice algo y eso no ocurre, el tal «profeta» merece la pena de muerte. Si esa ley se aplicara hoy, nuestros cementerios estarían llenos de cadáveres de profetas. Claro que nada de ese circo es «profecía» en el sentido verdadero.

El concepto bíblico de la profecía se descubre mejor por el análisis de los escritos proféticos de las escrituras hebreas (Isaías a Malaquías, en nuestro canon), junto con los «profetas anteriores» (Moisés, Miriam, Samuel, Elías, Eliseo, Natán etc). Ese grupo numeroso no se caracterizaba por concentrarse en el futuro a expensas de su contexto del presente. Al contrario, su eje central era el cumplimiento fiel del pacto de Dios con Israel y con las demás naciones.

 

¿ES PARA HOY EL DON DE LA PROFECÍA?

En mis primeros años de profesor yo enseñaba la doctrina de B.B. Warfield, que los dones carismáticos de la iglesia terminaron con la muerte del último apóstol. Fue un breve trabajo de un estudiante panameño que me convenció de mi error y me motivó a estudiar el tema de la profecía. El texto clave para mi «conversión» fue 1Cor 14:29-33

29 En cuanto a los profetas, que hablen dos o tres, y que los demás examinen con cuidado lo dicho. 30 Si alguien que está sentado recibe una revelación, el que esté hablando ceda la palabra. 31 Así todos pueden profetizar por turno, para que todos reciban instrucción y aliento. 32 El don de profecía está bajo el control de los profetas, 33 porque Dios no es un Dios de desorden sino de paz.

Este pasaje, tan lleno de sorpresas, no trata de profetas itinerantes o «de oficio» sino de mensajes  proféticos que surgían espontáneamente en medio del culto. Eran profetas congregacionales, en Corinto más de veinte años después del Pentecostés.

Parece que eran muchos, tanto que Pablo tuvo que ordenar la situación. Es obvio que la profecía no funciona aquí como «señal de apóstol» sino como don carismático de la congregación. La palabra profética va para la comunidad de fe, y por eso todos ellos (hoi alloi) están llamados a juzgarla (diakrinô, evaluar, discernir), ya que todos son portadores/as del Espíritu de Dios. La iglesia debe escuchar la profecía y recibirla con respeto, pero con discernimiento crítico (cf. 1Tes 5:19-21, «No apaguen el Espíritu. no desprecien las profecías», pero «sométanlo todo a prueba» 5.21, dokinazô).

Lo más significativo en este texto es que describe esta profecía congregacional como revelación (apokaluptô, Dios [se] revela, cf. Rom 1:17,18). Según la Biblia, Dios se revela de distintas maneras. Su máxima revelación es Jesucristo, el Dios encarnado (Jn 1:,14,18; Heb 1;1-2). Segundo, la Palabra escrita, inspirada por el Espíritu, da testimonio de él (1Cor 2:9-13; Jn 5:39).[1] Además. la creación revela a su Creador (Sal 19:1-6; Rom 1:18-21). Y según nuestro texto, las profecías, debidamente escrutadas y convalidadas, son también revelación de Dios y su voluntad 1Cor 14:30; cf. Jn 16:8-13).

 

¿QUÉ ES LA PROFECÍA?  ¿QUÉ SIGNIFICA «PROFETIZAR»?

Pocas palabras están tan malentendidas como las palabras «profecía, profetizar». Se da por sentado que profetizar es vaticinar eventos futuros u otras veces que es la manifestación abierta de información secreta.

De hecho, eso es el concepto pagano del término (los oráculos griegos, la Sibila, Nostradamus, el horóscopo). Entonces surgen falsos profetas que se creen dueños de la palabra divina y no invitan el cuestionamiento ni lo toleran.

Es claro que Dios conoce el futuro, y lo ha revelado, pero no sólo para que conozcamos cosas del mañana, sino para que cumplamos su voluntad hoy, en el presente, a la luz del porvenir.[2] Los profetas no eran futurólogos, mucho menos adivinos ni pitonisas. No eran profetas porque vaticinaban el futuro sino porque entendían el presente a la luz de la voluntad de Dios. Si no predecían nada futuro, no eran menos profetas. El profeta es profeta porque trae un mensaje de Dios para el pueblo y para los pueblos.

Estudiosos de las escrituras, analizando bien las acciones y los escritos de los profetas hebreos, han encontrado lo esencial y definitivo del profetismo en su doble función de denuncia y de anuncio.

Denuncian los pecados e injusticias, tanto fuera de Israel (Amós 1:3 – 2:3) como dentro del pueblo de Dios (Amós 2:4-12). Su lenguaje era fuerte, no siempre amable (igual que el de Jesús).

Anuncian juicio y salvación para Israel y las demás naciones y hasta una nueva creación (Isa 65:17). Para hacer todo eso, los profetas tenían que ser como los hijos de Isacar, «entendidos en los tiempos, que sabían lo que Israel debía hacer» (1Cron 12:32). Eran profetas porque veían su mundo con los ojos de Dios y sus corazones ardían con celo por la voluntad de Dios.

 

JUAN Y EL APOCALIPSIS

Juan de Patmos, autor del Apocalipsis, nos da el ejemplo perfecto de lo que significa ser profeta. Su libro comienza con dos visiones del Señor, primero como Hijo de hombre (Apoc 1-3) y después como «el que está sentado en el trono» (Apoc 4-5).

Al final del capítulo cinco Juan está escuchando la adoración de millones de ángeles (5:11-12), y en seguida está escuchando el clamor de las víctimas de guerra, explotación, epidemias, persecución y terremotos (cap. 6).

El profeta ha estado con Dios, pero está también, plenamente, con su pueblo. Ve a Dios, pero también está viendo, analítica y críticamente, las realidades históricas. Si solo está viendo al cielo, puede ser un místico pero no un profeta. (Por eso, «profetas» y «profetisas» que no tienen una clara visión de la realidad histórica, no merecen ninguna credibilidad). Por otra parte, quienes solo ven la realidad histórica, sin verla con los ojos de Dios, pueden ser sociólogos o políticos pero jamás profetas tampoco.

El profeta Juan cumple también la doble función que marcaba el mensaje de los antiguos profetas hebreas. Juan denunció los pecados de las siete iglesias, atacó el culto al emperador (13:2,4) y condenó vehemente los  crímenes del imperio romano.[3]

A la vez anunció el juicio contra los opresores, el triunfo del bien sobre todo mal, y sobre todo, anuncia una nueva creación, una nueva comunidad y un nuevo paraíso (Apoc 20-22). ¿Habrá en toda la literatura del mundo un libro más esperanzador que el Apocalipsis?

 

LOS PROFETAS SON FALIBLES Y CUESTIONARLOS UN DEBER CRISTIANO

Entre las congregaciones que fundó San Pablo, hubo dos extremos en cuanto a la profecía. En Tesalónica apagaban al Espíritu, despreciando las profecías (1Tes 5:19-20).  Eran lo que hoy llamaríamos «anti-pentecostales»  A ellos, Pablo les manda dejar de actuar así, pero a «someterlo todo a prueba», es decir, ni rechazar las profecías de antemano ni tampoco creerlos ciegamente, sino examinarlas y retener lo bueno. Tenía que tomar las profecías más en serio pero con discernimiento maduro, para no ser engañados por falsos profetas.

De 1Cor queda claro que en Corinto existía el otro extremo. Su tendencia de sobrevalorar los dones carismáticos los llevaban a exageraciones, abusos y en general mucho desorden. Hoy los llamaríamos «ultra-pentecostales». Con una libertad a veces excesiva, casi todos querían hablar lenguas y profetizar, aparentemente creyendo que las lenguas y las profecías fueran Palabra de Dios sin mediación humana falible y hasta pecaminosa.  A ellos Pablo les manda poner en orden su conducta, a profetizar uno a la vez y no más de dos o tres en cada culto, Además. al mandar que «los demás juzguen» cada profecía (hoi alloi diakrinô), Pablo repite, en otras palabras, la exhortación de 1Tes 5, de examinar (dokimazô) las profecías antes de recibirlas como revelación.

Nótese que los verbos «examinar» y «juzgar» en estos textos están en el modo imperativo. Todos los fieles, como portadores/as del Espíritu de Dios, tienen el deber de aportar a la valoración crítica de las profecías y demás mensajes. La iglesia cristiana debe ser una comunidad de personas de convicciones claras y fuertes, como eran los profetas hebreos.

No es ni locura ni soberbia sentirse guiado por el Espíritu Santo hacia una percepción de la voluntad de Dios para la iglesia y para la nación. La soberbia consiste más bien en menospreciar la voz profética de otros creyentes.

Esta visión bíblica choca frontalmente con modernos conceptos de tolerancia y del amor como no criticar al otro/a. El mismo concepto de profecía como revelación es contracultural hoy en una sociedad muy acostumbrada a «menospreciar la profecía» como también la revelación misma.

Continuará: “Pentecostés: una Iglesia profética de cristianos proféticos”

 

 

NOTAS AL PIE

[1] Ver «la inspiración de las escrituras», http://www.juanstam.com, I5 de mayo de 2010.

[2] Ver Stam, Apocalipsis Tomo I, pp. 17-19, «Juan de Patmos habla del futuro, pero desde su presente y para su presente». Cf. Tomo III, pp. 123-125, «Juan no era futurista, tampoco preterista, sino que mantenía siempre juntos el ‘ya’ y el ‘todavía no'».

[3] Interpretado en su contexto histórico-exegético, el Apocalipsis denuncia las estructuras políticas, militares, económicas e ideológicas del impero romano. Resistió la tentación de solo tratar de resolver los problemas de la iglesia y de protegerla contra peligros. Fue un atrevimiento profético casi loco. Ver «Apocalipsis y el imperio romano» en http://www.jaunstam.com (11 de enero 2010) y los cuatro tomos de mi comentario sobre el Apocalipsis.

 

http://protestantedigital.com/magacin/34949/Hay_profetas_en_la_iglesia_del_siglo_XXI

I Am Not Charlie Hebdo

Publicado: enero 10, 2015 en Iglesia, opinión, Sociedad

The journalists at Charlie Hebdo are now rightly being celebrated as martyrs on behalf of freedom of expression, but let’s face it: If they had tried to publish their satirical newspaper on any American university campus over the last two decades it wouldn’t have lasted 30 seconds. Student and faculty groups would have accused them of hate speech. The administration would have cut financing and shut them down.

Public reaction to the attack in Paris has revealed that there are a lot of people who are quick to lionize those who offend the views of Islamist terrorists in France but who are a lot less tolerant toward those who offend their own views at home.

Just look at all the people who have overreacted to campus micro-aggressions. The University of Illinois fired a professor who taught the Roman Catholic view on homosexuality. The University of Kansas suspended a professor for writing a harsh tweet against the N.R.A. Vanderbilt University derecognized a Christian group that insisted that it be led by Christians.

Americans may laud Charlie Hebdo for being brave enough to publish cartoons ridiculing the Prophet Muhammad, but, if Ayaan Hirsi Ali is invited to campus, there are often calls to deny her a podium.

So this might be a teachable moment. As we are mortified by the slaughter of those writers and editors in Paris, it’s a good time to come up with a less hypocritical approach to our own controversial figures, provocateurs and satirists.

The first thing to say, I suppose, is that whatever you might have put on your Facebook page yesterday, it is inaccurate for most of us to claim, Je Suis Charlie Hebdo, or I Am Charlie Hebdo. Most of us don’t actually engage in the sort of deliberately offensive humor that that newspaper specializes in.

We might have started out that way. When you are 13, it seems daring and provocative to “épater la bourgeoisie,” to stick a finger in the eye of authority, to ridicule other people’s religious beliefs.

But after a while that seems puerile. Most of us move toward more complicated views of reality and more forgiving views of others. (Ridicule becomes less fun as you become more aware of your own frequent ridiculousness.) Most of us do try to show a modicum of respect for people of different creeds and faiths. We do try to open conversations with listening rather than insult.

Yet, at the same time, most of us know that provocateurs and other outlandish figures serve useful public roles. Satirists and ridiculers expose our weakness and vanity when we are feeling proud. They puncture the self-puffery of the successful. They level social inequality by bringing the mighty low. When they are effective they help us address our foibles communally, since laughter is one of the ultimate bonding experiences.

Moreover, provocateurs and ridiculers expose the stupidity of the fundamentalists. Fundamentalists are people who take everything literally. They are incapable of multiple viewpoints. They are incapable of seeing that while their religion may be worthy of the deepest reverence, it is also true that most religions are kind of weird. Satirists expose those who are incapable of laughing at themselves and teach the rest of us that we probably should.

In short, in thinking about provocateurs and insulters, we want to maintain standards of civility and respect while at the same time allowing room for those creative and challenging folks who are uninhibited by good manners and taste.

If you try to pull off this delicate balance with law, speech codes and banned speakers, you’ll end up with crude censorship and a strangled conversation. It’s almost always wrong to try to suppress speech, erect speech codes and disinvite speakers.

Fortunately, social manners are more malleable and supple than laws and codes. Most societies have successfully maintained standards of civility and respect while keeping open avenues for those who are funny, uncivil and offensive.

In most societies, there’s the adults’ table and there’s the kids’ table. The people who read Le Monde or the establishment organs are at the adults’ table. The jesters, the holy fools and people like Ann Coulter and Bill Maher are at the kids’ table. They’re not granted complete respectability, but they are heard because in their unguided missile manner, they sometimes say necessary things that no one else is saying.

Healthy societies, in other words, don’t suppress speech, but they do grant different standing to different sorts of people. Wise and considerate scholars are heard with high respect. Satirists are heard with bemused semirespect. Racists and anti-Semites are heard through a filter of opprobrium and disrespect. People who want to be heard attentively have to earn it through their conduct.

The massacre at Charlie Hebdo should be an occasion to end speech codes. And it should remind us to be legally tolerant toward offensive voices, even as we are socially discriminating.


Charles Tieszen

«El terrorismo relacionado con la religión existe en más del 30% de los países del mundo. Y más de un tercio de los países a nivel mundial usa la fuerza para imponer normas religiosas» dice Charles Tieszen.

mujer llorando

En 2007, menos del 30% de los 198 países y territorios del mundo tenían restricciones u hostilidades religiosas altas o muy altas. Sólo cuatro años después, el número había crecido a un 40% (Grim 2013), una tendencia que es muy posible que continúe.

De forma similar, si el siglo XX fue el “siglo más sangriento”, particularmente en cuanto a martirios de cristianos, el siglo XXI está viendo crecer aún más el número de mártires cristianos, unos 100.000 en 2013 y la tendencia al incremento. (Johnson y Crossing 2013; Johnson 2012).

 

PANORAMA DE LA LIBERTAD RELIGIOSA

Según Brian Grim, experto en temas de libertad religiosa, más de cinco mil millones de personas viven actualmente bajo restricciones u hostilidades religiosas, la mayoría de ellas sufridas por minorías religiosas (Grim 2013). La designación de Grim de “restricciones religiosas (o “restricciones de gobierno”) y “hostilidades religiosas”, son términos importantes y de ayuda para comprender la persecución religiosa hoy en día:

Las restricciones religiosas son leyes impuestas por los gobiernos. Por ejemplo, una ley por la cual se considere que blasfemar sobre un principio religioso es punible  con prisión o muerte, es una restricción religiosa gubernamental.

Las hostilidades religiosas pueden verse como consecuencias de un funcionamiento contrario a la norma aplicada por una sociedad.

Como ilustra Grim, el antagonismo, amenazas, e incluso la violencia física que los musulmanes Ahmadiyya experimentan a veces como resultado de restricciones gubernamentales que les son impuestas (por ejemplo, restringir legalmente la actividad de sus mezquitas) son hostilidades sociales (ib ídem).

Definiciones socio-políticas como estas son útiles a la hora de entender la persecución y aumentan nuestra capacidad de calibrar, analizar y ayudar a las víctimas de la persecución religiosa.

Teniendo esto presente, Grim señala que dos terceras partes de la población del mundo viven en países con restricciones gubernamentales altas:

Más concretamente, un cuarto de la población mundial vive en países con leyes que restringen los símbolos religiosos, y en más de un tercio de los países del mundo encarcelan a la gente basándose en la religión.

Es significativo que el 23% restringe la conversión, una restricción que cuando se incumple, a menudo lleva a la hostilidad social.

Más de la mitad de la población del mundo vive en países con altas hostilidades sociales hacia sus religiones:

Esto incluye a uno de cada siete países donde la violencia sectaria está presente.

El terrorismo relacionado con la religión existe en más del 30% de los países del mundo y más de un tercio de los países a nivel mundial, usa la fuerza para imponer normas religiosas. (Ibid.)

Desde luego, muchos de estos datos se refieren a restricciones y hostilidades donde su incidencia es más frecuente. Sin embargo, también se dan restricciones y hostilidades poco frecuentes. Por ejemplo, mientras que Egipto o Rusia pueden tener restricciones gubernamentales altas, (por ejemplo, restricciones a las conversiones en Egipto o a las mezquitas en Rusia), los símbolos religiosos se han restringido en Reino Unido, donde las restricciones u hostilidades no son frecuentes en general (Ibid).

Estas estadísticas  no sólo demuestran que la persecución religiosa en un problema global sino que la persecución no es sólo una preocupación cristiana. Sin embargo, los cristianos son el único grupo religioso más extensamente perseguido en el mundo hoy; se calcula un 75% de los actos de intolerancia religiosa se dirigen contra cristianos, según estima una fuente. (Marshall, Gilbert y Shea 2013, 4).

 

CRISTIANOS EN ORIENTE MEDIO

Por tomar una región como ejemplo, los países de Oriente Medio y Norte de Africa (MENA), ocupan un alto puesto en la escala de Grim que mide las restricciones gubernamentales y hostilidades sociales conectadas con la religión. En esta región, los cristianos existen como minoría religiosa, a menudo la minoría religiosa más grande entre otras:

Muchos países MENA favorecen una religión en detrimento de otras.

De hecho, estos países están ocho `puestos por encima de otros del resto del mundo en cuanto a discriminación religiosa.

De forma similar, se sitúan casi cuatro veces por encima de los países del resto del mundo en cuanto a violencia sectaria relacionada con las restricciones religiosas.

Corriendo el riesgo de simplificar demasiado, las razones para el aumento de la persecución religiosa en los países MENA son numerosas y probablemente son mezcla de factores religiosos, históricos, políticos y económicos. Tienen una larga historia de control de comunidades religiosas por medio de restricciones gubernamentales:

  • Los bizantinos ponían impuestos a las minorías religiosas que conquistaban.
  • Después los gobernadores musulmanes usaron un sistema muy parecido para controlar a los grupos no musulmanes que regían.
  • Bajo los otomanos, los grupos religiosos fueron divididos y subdivididos en “millets”.
  • Controles restrictivos similares se emplearon en la región bajo los mandatos británico y francés.

Con unos controles tan rígidos sobre poblaciones (y etnias) religiosas, las hostilidades sociales son inevitables, especialmente si un grupo religioso asciende al poder.

Más aún, los cristianos pueden a veces pagar el precio de las reacciones contra la dominación y la influencia de Occidente en la región.

Mientras que los levantamientos árabes de 2011, fueron en general reacciones a una tiranía percibida contra los gobiernos apoyados por Occidente, trajeron algunas libertades políticas, a menudo no obtuvieron libertades religiosas para las minorías de la región. En algunos casos, las conexiones percibidas entre el Cristianismo y Occidente- percepciones no favorecidas por la presencia política de Occidente, ni por la historia de las misiones cristianas, no siempre caritativas- pueden hacer que algunas poblaciones cristianas locales, por muy antiguas que sean, resulten sospechosas para muchos.

En el futuro, si el rol del Islam en el gobierno se convierte en un rasgo más decisivo en los países MENA, el lugar de la discriminación religiosa, incluso si es (erróneamente) visto como un medio para controlar a los grupos religiosos, debe ser desafiado. Más aún, a medida que los cristianos occidentales intenten defender las libertades religiosas de sus hermanos y hermanas en la zona, a los cristianos locales se les debe permitir llevar el liderazgo a la vez que enfatizar un espíritu de verdadera solidaridad y unidad de unos con otros.

 

DESARROLLO DE UNA TEOLOGÍA DE PERSECUCIÓN

Los cristianos deben reflexionar sobre lo que el aumento de la tendencia de la persecución religiosa significa para la iglesia hoy en día. Hacerlo supondrá emprender una reflexión teológica sobre la persecución más desarrollada que la que la iglesia ha exhibido en el pasado (Tieszen 2008, 18-35).

Una de las luchas más generalizadas de la Iglesia en esta área es su malentendido común de considerar persecución sólo la violencia física. De hecho, la persecución puede ocurrir de muchas forma no violentas, como el antagonismo, ostracismo, restricciones legales, etc. De hecho, aunque algunas restricciones pueden conducir a las hostilidades violentas, también puede darse el caso de que las restricciones legales sobre religión sean tan estrictas que las hostilidades violentas sean frenadas o incluso anuladas:

Por ejemplo, restringir la vida y la actividad de una comunidad religiosa a un “ghetto”, proscribe también la interacción con otras comunidades religiosas y de esta forma elimina también posibles violencia inter-religiosas.

Poner demasiado énfasis sobre los actos violentos puede suponer el riesgo de pasar por alto las restricciones no violentas que son aún formas de persecución.

La iglesia debe también elaborar una definición teológica profunda de la persecución religiosa de los cristianos, una definición que complemente definiciones socio-políticas como las de Grim y otros (Tieszen 2012). Con una definición adecuada, la Iglesia será capaz de identificar la persecución dónde y como quiera que se dé, enfrentarse a una buena reflexión teológica sobre el hecho, y ofrecer intervención comprensiva a favor de las víctimas:

Un área donde esto se puede sentir más es en la creciente presencia de la secularización y privatización de la religión en Occidente, posiblemente una forma de persecución particular.

Si este es el caso, entonces la Iglesia, especialmente en Occidente, debe reflexionar sobre su papel en la sociedad donde es cada vez más marginal y marginada.

 

DEFENSA Y SOLIDARIDAD

El aumento de la tendencia a las restricciones religiosas y hostilidades sociales significa tambien que la iglesia debe  continuar en su esfuerzo de abogar por las libertades religiosas y solidarizarse con los que sufren. Esfuerzos apoyados por la obra de Grim, la lista World Watch List (www.worldwatchlist.us), el Instituto Internacional de Libertades Religiosas (www.iirf.eu) y otros.

Sin embargo, los cristianos en Occidente- todavía más capaces de ayudar a las personas no occidentales que son más frecuentemente las víctimas de una persecución intensa- deben pensar más en lo que significa estar presentes entre los que sufren.

La iglesia debe plantearse formas en las que sus esfuerzos para promover y apoyar las libertades religiosas, complementen su rol teológico y bíblico como pueblo que sufre. Esta última consideración teológica, puede señalar aún más la importancia en grandes sectores de las Iglesias para recuperar la teología del martirio y la persecución, especialmente una teología que ofrezca un lugar para la memoria y la honra de los mártires de la Iglesia.

 

IMPLICACIONES IGLESIA- ESTADO

Finalmente, si  bien la intervención de la Iglesia es vital, la forma en la que la Iglesia se implique en abogar junto con los gobiernos, tiene importantes implicaciones teológicas para las relaciones Iglesia-Estado:

Si, en su esfuerzo de presionar a los gobiernos, la Iglesia cede el control de las libertades religiosas a organizaciones seculares gubernamentales, entonces la Iglesia puede perder su testimonio visible y auténtico, tanto que no podrá funcionar como un cuerpo que exprese auténtica solidaridad con los que son perseguidos (Hauerwas 1999).

Cuando esto ocurre, la Iglesia funcionalmente interioriza la religión.

Como resultado, la Iglesia vende su libertad al Estado; los cristianos se convierten en responsables del alma, mientras que los grupos y gobiernos seculares controlan el cuerpo. (Cavanaugh 2002, 87).

Entendido desde un punto de vista teológico, Cristo es la cabeza de la Iglesia, cuerpo y alma. La verdadera libertad religiosa entonces, se encuentra cuando esta es parte del cuerpo unificado de Cristo y funciona desde una posición de integración, no sólo preocupándose por las almas perseguidas, sino teniendo algo que decir al mundo sobre la persecución de las personas también.

Esta última función no es sólo trabajo de los gobiernos, un punto que está impactando significativamente en las relaciones Iglesia-Estado y que significa que la iglesia es un cuerpo perseguido.

 

CONCLUSIÓN

Hay una tendencia creciente de la persecución religiosa en el mundo de hoy. Si bien los cristianos no tienen el monopolio del sufrimiento,  son frecuentes víctimas de ella y continuarán sufriendo su presencia en el mundo.

La Iglesia debe ser el cuerpo sufriente de Cristo en el mundo. La realidad de la persecución en la vida de la Iglesia, también habla de sus realidades teológicas. La Iglesia debe continuar reflexionando teológicamente sobre la persecución que padece incluso si aboga por las libertades religiosas que la humanidad merece.

 

 

Charles L. Tieszenm Ph. D. (Universidad de Birmingham, Reino Unido, 2010) es catedrático adjunto en el Seminario Teológico Fuller (norte de California) y especialista en relaciones entre cristianos y musulmanes. Cuenta con numerosos escritos sobre la persecución religiosa y el diálogo inter- religioso. Fue anteriormente investigador en el Centro para el estudio del Cristianismo Global y actualmente reside en California del Norte con su mujer Sara y  su hijo Brahm. (tieszen@gmail.com)

 

http://protestantedigital.com/blogs/34944/La_persecucion_global_a_los_cristianos


La única respuesta que puede vencer esta batalla de principios viciados y fanatismo religioso es la proclamación del Evangelio de Jesucristo.

Manifestaciones en París tras el ataque terrorista del miércoles.

Asistimos boquiabiertos a un nuevo atropello contra la libertad de expresión. ¿Su resultado? No solo la muerte de 12 creativos amantes de la libertad en un país donde su ADN está impregnado de ella, si no un certero tiro a la tolerancia, y a la pluralidad.

Mis pensamientos vuelan hacia una realidad por muchos desconocidas. Una realidad de no fácil solución. Sin recetas mágicas ni remedios al alcance de gobiernos, políticas o buenas intenciones.

Es a mi entender un error plantear el debate de este hecho desde un ángulo político. Claro está que para la sociedad y los gobiernos no hay otra respuesta.

Pero es por todos conocidos que gobiernos europeos invirtieron miles de millones de euros, años de trabajo y cesión de parte de sus libertades ancestrales en aras de alcanzar una convivencia integradora entre las crecientes olas inmigratorias por ellos experimentadas.

Las políticas de integración no dieron resultados. La evidencia está a la vista. Las políticas de multiculturalidad y sus ramas de mediación tampoco.

Creo como muchos, y estoy convencido que lo que vivimos es una guerra. No de barbarie del sigo 6 contra las democracias del sigo 21. No de atropellos de fuertes contra débiles. De imperios contra vasallos. Es una lucha de principios viciados y fanatismo religioso.

Ambos corrompidos. Ambos equivocados. Ambos destructivos.

Pero ante este panorama, compartido o no, ¿hay una respuesta que traiga paz? Sí, pero también es dolorosa y a la vez requerirá de plenitud y valentía.

Me refiero que la respuesta está en un signo de debilidad y aparente fracaso. Esta búsqueda de respuesta nos hace levantar la mirada y fijarla, sin un ápice de movimiento, en una cruenta cruz de un monte llamado Gólgota. Allí se encuentra la Paz que el mundo necesita. Para los musulmanes la paz es la victoria del honor sobre la vergüenza. Para occidente la paz es la ausencia de conflictos. Para el Creador la paz, no es NI VICTORIA NI AUSENCIA, la Paz es Jesucristo el Mesías.

Esta Paz, no es un sentimiento subjetivo ni un estado de aparente quietud. Lograr esta Paz requerirá volver nuestra mirada hacia esa Cruz y entregar allí el tesoro más caro de valor humano. Nuestra propia vida, para que partiendo de allí los valores y principios de este Nuevo Reino adquieran un compromiso de Paz.

Y es aquí donde la Iglesia, la verdadera Iglesia, no aquella que se levanta en pos de proclamas y declaraciones, si no Aquella que con valentía y en plenitud del Espíritu se expresa en confesar, en voz alta y sin titubeos, que la única respuesta que puede vencer esta batalla de principios viciados y fanatismo religioso, es la proclamación del Evangelio de Jesucristo.

Ni todo el poder el fanatismo religioso islámico, ni toda la ceguera y sordera de gobiernos del falsamente llamado mundo occidental y cristiano es comparable al poder del Cristo muerto y resucitado.

Frente a lo vivido estos días en Francia; frente al creciente avance de un estado islámico integrista y sanguinario. Frente a esta sociedad ciega y extraviada, que no encuentra su norte ni equilibrio, se levanta la Iglesia de Jesucristo. El pueblo de Dios, limpiado por la sangre preciosa de Jesucristo, para decir, sin temor ni claudicaciones: “Mirad a Mí, y sed salvos todos los términos de la tierra”.

Isaías 45.22

 

http://protestantedigital.com/blogs/34925/fanatismo_religioso_vs_principios_viciados


«Lo que Dios está haciendo desde Mauritania hasta Libia no tiene precedente en la historia de las misiones», dice el cienasta Tino Qahoush tras un reportaje en la región.

FUENTES Mundo Cristiano RABAT
culto evangélico, Norte de África
Culto evangélico en Argelia / Mundo Cristiano

Un avivamiento cristiano se esta produciendo en el norte de África, Una vez hostil al evangelio, donde ahora decenas de miles de musulmanes están siguiendo a Jesús.

Desde las costas de Casablanca en Marruecos a Trípoli en Libia, los expertos dicen que el crecimiento del cristianismo, especialmente en los últimos 20 años, no tiene precedentes.

Tino Qahoush, graduado de la Universidad Regent, ha pasado años viajando a la región para documentar la realidad de esta transformación.

«Tengo el privilegio de grabar testimonios y escuchar historias de hombres y mujeres, de todas las edades, que sentados en una sala, ven la presencia de Dios ante sus ojos de forma real, como una visión. Algunos cuentan historias de cómo sostienen una conversación, no se trata sólo una luz que se les aparece», explicó Qahoush.

Sus entrevistas confirman lo que los expertos dicen que es un profundo mover del Espíritu de Dios en las naciones de mayoría musulmana de Mauritania, Sahara Occidental, Marruecos, Argelia, Libia y Túnez.

«A veces siento celos de cómo Jesús visita al mundo musulmán en este tiempo y no escuchamos que ocurra en la comunidad tradicionalmente cristiana», aseveró Qahoush.

 

EL CASO DE ARGELIA

Uno de los lugares donde ese crecimiento es más evidente es en Argelia. . «Nunca pensamos que la iglesia argelina crecería tanto», indicó el pastor Salah que lidera una de las iglesias más grandes en Argelia, con unos 1.200 creyentes que asisten asus cultos.

El 99 por ciento de los que asisten pertenece a la población musulmana, y -refiere Salah- todos los nuevos cristianos de su iglesia tienen trasfondo musulmán. «Desde nuestro inicio como iglesia hasta hoy, hemos bautizado alrededor de 150 a 160 creyentes al año», relató Salah.

Un caso típico es el de un hombre llamado Zino, un ex-musulmán, que fue invitado a asistir a la iglesia por un amigo. «Yo vi a argelinos adorando a Dios con todo su corazón y eso me tocó», dice conmovido.

Otros como Farhat hablan de hechos milagrosos. Ella era musulmana y analfabeta. No sabía leer cuando aceptó al Señor, pero entonces Dios revolucionó de manera inesperada su vida. «Desde entonces fue capaz de leer la Biblia, y entendía la Palabra de Dios. Esto es sólo un ejemplo de lo que Dios hizo en mi vida y es el caso de muchos aquí en Argelia», relata Farhat, un ex-musulmán.

 

DE TERRENO PEDREGOSO A TIERRA FÉRTIL

Aunque Argelia es mayoritariamente musulmana, el Gobierno da a las iglesias protestantes la libertad de registrar sus congregaciones. «Es el primer gobierno árabe que reconoce oficialmente a las iglesias», dice Youssef Ourahmane, argelino y pastor de la iglesia Casa de Esperanza.

Youssef dice que no obstante el gobierno hostiga e intimida a los cristianos de vez en cuando, pero el nivel de persecución no es como hace 20 años.

«Dios nos ha dado muchas oportunidades de testificar en las estaciones de policía, en las cortes. Una vez fui a la estación de policía y me dieron 45 minutos para hablar sobre Jesús. Imagina, todos ellos musulmanes sentados y diciéndome: ‘háblanos de Jesús'», aseveró Ourahmane.

Pero Argelia y los países del norte de África no han estado siempre abiertos al evangelio. «Peter» es un veterano misionero aquí. «Usted sabe la parábola, el sembrador salió a sembrar y la semilla cayó en pedregales, éste es el norte de África, en esos días estaba resistente y pedregoso», expresó «Peter». «La religión y la cultura eran hostiles a cualquier cosa extranjera y el cristianismo era considerado como la religión de los europeos», explicó «Peter».

«Peter» cree que la llegada de la televisión y el internet han cambiado la percepción de la gente sobre el cristianismo. «Hoy, en el norte de África en la televisión se puede escuchar a árabes cristianos hablando de su fe, cristianos maduros, respondiendo preguntas, participando en debates», indicó «Peter».

Animados por el poder de Dios, los cristianos argelinos están ahora en una misión para llevar el evangelio a todos los rincones del globo.

«Dios ha puesto en nuestro corazón que podamos enviar 1.000 misioneros para el año 2025. Creo que tal vez un día América terminará con algunos misioneros convertidos del Islam alcanzando a los musulmanes ahí y en otras partes», concluyó Ourahmane.

 

http://protestantedigital.com/internacional/34876/Avivamiento_cristiano_inunda_el_Norte_Africa


“Lutero no apuntaba a una escisión de la Iglesia (…) quería una reforma de lo que enturbiaba el mensaje evangélico”.

FUENTES Efe Berlín 
Reinhard Marx, Alemania
Cardenal Reinhard Marx, Alemania / AFP


El cardenal de Múnich y presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Reinhard Marx, cree que los fieles católicos también pueden aprender mucho del reformador Martín Lutero y que para la Iglesia católica la celebración de los 500 años de la Reforma Protestante en 2017 también será algo importante.

“Lutero no apuntaba a una escisión de la iglesia sino que quería captar la atención con sus llamados a la reforma sobre cosas que enturbiaban el mensaje evangélico”, escribe Marx en una columna en el periódico Politik&Kultur.

“Después de 50 años de diálogo ecuménico para un cristiano católico también es posible leer con respeto los textos de Lutero y sacar provecho de sus ideas”, agrega el cardenal.

Según Marx, los 500 años de la Reforma deben ser aprovechados para poner el foco en la figura de Cristo y para intensificar la cooperación entre las distintas confesiones en medio de una sociedad marcada por la secularización.

El 31 de octubre de 1517 el entonces joven teólogo Martín Lutero clavó en la puerta de la iglesia de Wittenberg sus 95 tesis contra la venta de indulgencias por parte de la Iglesia, lo que se considera como el acto que desató la reforma protestante y el cisma de la Iglesia.

En 2017 la Iglesia evangélica alemana, la organización protestante más grande del país, celebrará los 500 años de la Reforma.

 

 

http://protestantedigital.com/internacional/34894/Presidente_de_obispos_catolicos_alemanes_Aprendamos_de_Lutero


A Christianity Today article suggests most of evangelical leaders in Russia whole-heartedly support their president’s action. Evangelical journalists and ministry workers in Ukraine see Putin as the biggest threat to peace in the region.

SOURCES Christianity Today, EEA, Protestante Digital AUTHOR Evangelical Focus MOSCOW 
Valdimir Putin
Vladimir Putin, in a press conference. / National Post.

«Evangelicals in Russia have become ardent fans of President Vladimir Putin because of Russia’s efforts to maintain its influence in Ukraine, its takeover of Crimea in 2014, and the widespread Russian belief that the West is to blame for the present economic woes on the home front», writes Mark R. Elliot in an article published at the Christianity Magazine website.

«The evidence is hard to ignore», says Elliot, who is editor of the East-West Church and Ministry Report (Kentucky, USA). «Meeting in St. Petersburg back in May, the official Congress of the Union of Evangelical Christians-Baptists ended their meetings with a strong endorsement of Putin just two months after brutal conflict broke out in eastern Ukraine».

The author continues: «Addressing Putin, they said, ‘We express to you sincere appreciation for your labor in the post of president. (…) We reaffirm our principled loyalty with respect to state authority, based on the unchanged words of the Bible, ‘Let every soul be in subjection to the higher powers: for there is no power but of God; and the powers that be are ordained of God’ (Rom. 13:1, ASV).’ The evangelical congress also directly challenged the legitimacy of Ukraine’s Maidan Revolution and the February 2014 overthrow of pro-Russian President Viktor Yanukovich».

«A Protestant educator with long-standing, firsthand knowledge of American academia put it this way: ‘We really thank God for Putin’s leadership. We do not want to protest as Ukrainians think we should.'».

The article quotes a missionary serving in Russia saying: «The thing is Putin is wildly popular in Russia—beloved by Christians and non-Christians alike. There have been some prophecies about a great revival coming out of Russia, and many believe that Putin is paving the way for Russia to rise as a spiritual giant«.

Another Ukrainian missionary to Russia believes Putin is «God’s man for Russia in this hour».

According to the article, another Evangelical Christian-Baptist pastor from southern Russia adds: «From our side, we take strong exception to Ukrainian evangelical support for Ukrainian ultranationalist and radical groups. One should put aside one’s loyalties and preconceptions in order to be objective. For most of us, this is difficult because of our inability to be fully independent of our national, cultural, and spiritual allegiances. The way towards healing will be difficult, but we can take steps toward that end.»

You can read the full article at Christianity Today’s website.

 

EUROPEAN EVANGELICALS SIDE WITH UKRAINE

Ukrainian Evangelicals see Putin from a totally different point of view. Journalists, ministry workers and pastors contacted by Evangelical Focus / Protestante Digital int eh last months see Putin as the biggest threat to the peace in the region.

«Churches preach the mutual reconciliation in the country. But at the same time – all Ukrainian Churches and confessions (Orthodox, Protestants, Catholics) strictly and resolutely stand for territorial unity of Ukraine, including the whole Crimea and all Donbas districts», said Novomedia Journalists asocciation president Ruslan Kukharchuk.

A CCX students mininstry (IFES in Ukraine) worker in Crimea stated after the Russian invasion of the peninsula: «People in Ukraine were tired of corruption, lawlessness, poverty. They went to Maidan and protested. And despite all the losses it was successful. So Russian government just got scared that the same thing would occur in Russia. That is why their behavior toward Ukraine is aggressive. Russian government took advantage of the political situation here and invaded Crimea and trying to invade the rest of the country».

 

EEA FOLLOWS SITUATION IN UKRAINE

Also the European Evangelical Alliance (EEA) has issued several press releases and newsletters asking for Prayer for the Russia-Ukraine conflict. The organization also has been giving voice to Ukrainian pastors in Kiev and other cities.

In a brief article posted in November, the EEA quoted Evangelical leader and politician Pavel Ungaryan: «At a time when people are dying, shells are exploding, and tanks move through the streets causing a depressing atmosphere of war, Christians inspire by their faith and show that there is a ‘way out’ with God«.

 

 

http://evangelicalfocus.com/europe/153/Are_russian_evangelicals_fully_supporting_Putin

 


El rápido paso del ‘Je suis Charlie’ al “yo no soy Charlie” promueve la autocensura y convierte a una sociedad en rehén del despotismo

 

Curiosamente, el miércoles del atentado en París sobraba indignación en el mundo en defensa del principio inalienable de la libertad de expresión. El jueves ya empezaron los peros, los sin embargos y los no obstantes, según muchas voces, justificados para no ofender la sensibilidad religiosa de los musulmanes. Algunos pasaron rápidamente del Je suis Charlie al “yo no soy Charlie”, expresando oposición a la sátira por irresponsable e innecesariamente provocativa. Fue como si de pronto surgieran los halcones y las palomas de la libertad de expresión.

Sea por temor o por ser políticamente correctas, surgió entre las palomas la desafortunada noción que la provocación en cuestión promovió el ataque. Es un argumento que revictimiza a la víctima, desafortunadamente. Uno piensa inmediatamente en la literatura feminista, por ejemplo, plagada de escenarios de esta naturaleza, desde el atuendo de la mujer en casos de agresión sexual hasta la inconveniencia de desafiar la autoridad del hombre en casos de abuso. Voluntariamente o no, es un razonamiento que casi siempre llega a una sutil justificación de la violencia en cuestión. Al final uno hasta puede olvidarse de la nada sutil diferencia que existe entre el grafito y el plomo.

Independientemente de ser un ultra de la libertad de expresión —como quien aquí escribe— no un moderado —como aquellos dispuestos a “partir la diferencia”— toca encontrarle sentido a tanto sinsentido, el ataque terrorista y el debate. Una primera reflexión es que las comunidades islámicas europeas tienen una tremenda disyuntiva frente a sí, un doble estándar de gigantescas proporciones que deben resolver. Gozan de los derechos y garantías que les otorga un Estado constitucional, mientras varios de sus miembros —que no son pocos, sean violentos o pacíficos— intentan restringir a otros el uso de esas mismas libertades. Como se dice en inglés: they can’t have it both ways.

Surgió entre las palomas la desafortunada noción que la provocación en cuestión promovió el ataque

Dicho de otro modo, en su amplia mayoría, las comunidades musulmanas son comunidades inmigratorias. En muchas de sus sociedades de origen —donde la vida colectiva está organizada bajo el paradigma del Islam— los individuos no gozan de los derechos que les garantiza la arquitectura del constitucionalismo liberal. No hay más que pensar en las personas que practican otra religión, en los homosexuales y en las mujeres que cometen adulterio. Si Charlie Hebdo invitó a la violencia con su sátira, pues la indefinición de los musulmanes sobre estos principios, y su persistente rechazo a la asimilación, contribuyen a su propia exclusión y, peor aún, alimentan a la derecha xenófoba y racista, igualmente antiliberal. El multiculturalismo es muy viable, es solo que la hipocresía no lo ayuda.

La segunda reflexión es que el derecho a la blasfemia, principio muy en juego en esta crisis, no existe por el deseo malévolo de ofender al creyente. Existe porque sin ese derecho no hay secularización, es decir, no es posible una real separación entre Iglesia y Estado, piedra basal del constitucionalismo y la democracia. Este principio es para la política lo que la separación entre el conocimiento derivado de la fe y los hechos objetivos comprobables son para la epistemología, un quiebre intelectual específico al racionalismo y el positivismo, ambos franceses en origen, justamente.

Dadas estas bifurcaciones políticas y cognitivas, el derecho a la blasfemia es el derecho a considerar al dogma religioso como una narrativa como cualquier otra, y por ende susceptible de la crítica a la que se somete a cualquier otra. La sátira de Charlie Hebdo, su sarcasmo, su burla —del Islam y de otras religiones por igual— es la misma burla que uno puede leer en la crítica de una película aburrida, de un libro mediocre o de una exposición de pintura poco estimulante. Simplemente se trata del derecho a rechazar verdades reveladas.

Las comunidades islámicas europeas tienen una tremenda disyuntiva frente a sí, un doble estándar de gigantescas proporciones que deben resolver

El problema de las palomas, aquellos dispuestos a renunciar a algunas libertades, es que pasan por alto que la libertad de expresión ya es un compromiso, un encuentro a mitad de camino y un acto de enorme moderación, la que deviene del hecho de darle a todos el mismo reconocimiento, la misma legitimidad. Desandar ese camino, y por ejemplo declinar o moderar ese derecho, primero, obliga a una sociedad a la autocensura y, en el largo plazo, la convierte en rehén de los déspotas.

La tercera reflexión es que aquí no hay conflicto religioso ni choque de civilizaciones, una lógica que, por otra parte, desconoce que las peores barbaries de la historia de la humanidad ocurrieron dentro de las civilizaciones, no entre ellas. El argumento que Occidente es el gran enemigo de la militancia radical islámica pierde fuerza explicativa cuando uno ve que el genocidio en Siria, el secuestro de niñas en Nigeria y la matanza de escolares en Pakistán han ocurrido en nombre de los mismos principios religiosos con los cuales se ejecutaron a los caricaturistas franceses.

El término que falta en esta ecuación es la política, la política en el mundo árabe y en el Islam. La religión actúa como excusa discursiva para actores a veces estatales, otras no estatales, y últimamente protoestatales que buscan consolidar regímenes despóticos. El terrorismo es cada vez menos la respuesta a las lejanas invasiones de Afganistán e Irak, y cada vez más la consecuencia del dramático fracaso de la primavera árabe, la cuarta ola democratizadora que llegaría al medio oriente. La ola llegó, chocó contra el paredón en la explanada del autoritarismo y se retiró mar adentro para no regresar por el futuro previsible.

No hay más que mirar a Egipto, de quien nadie habla con ocasión de esta tragedia, el país más poblado del medio oriente donde el despotismo religioso de la Hermandad Musulmana perdió el poder en manos del despotismo secular de Al Sisi. No sabemos cuánto de aquel proyecto religioso se vehiculiza hoy por medio del Califato de Mosul, lejos de Egipto. Una vez más, el conflicto más profundo no es entre civilizaciones.

Y, finalmente, si se trata del lápiz como símbolo de las libertades fundamentales, quienes vivimos en la orilla occidental del Atlántico no podemos dejar de recordar a Bonil, el caricaturista ecuatoriano, verdadero halcón de la libertad de prensa y pionero del uso del lápiz como método de defensa de sus derechos. En esta parte del mundo es el Estado, en lugar del terrorismo, el que ataca la libertad de prensa. Lo hace con un sistema judicial esclavo del poder político. Si bien menos brutal es igual de arbitrario y con efecto similar: la autocensura primero, y luego la sociedad como rehén del autoritarismo.

La moraleja es que nunca se puede ser demasiado extremo, demasiado halcón, cuando se trata de la libertad de expresión. Nous sommes tous Charlie.

Twitter @hectorschamis

http://internacional.elpais.com/internacional/2015/01/10/actualidad/1420857946_902803.html