Archivos para diciembre 7, 2014


Análisis

Ni la fe ni el ateísmo dependen de la inteligencia humana. Pese a la idea que difunde el lobby ateo-materialista, todo indica que no hay relación alguna entre religión e inteligencia.

FUENTES Religión Digital MADRID
neurociencia cerebro

Una forma de descalificar la religión con argumentos basados en la neuropsicología es sugerir que la creencia en Dios representa un nivel inferior de cognición.

La creencia según la cual los ateos serían más inteligentes que los creyentes se ha pretendido apoyar en distintos estudios científicos que adolecen de varios importantes defectos, explica un análisis del teólogo Gabriel Wüldenmar en Religión digital.

 

DEFECTOS EN LOS ESTUDIOS

Estos defectos se ven en que hay estudios similares totalmente contradictorios, algo lógico al trata de estudios sumamente heterogéneos (por lo que difícilmente se pueden reforzar unos a otros), y como, evidentemente, en ciencia no se deciden las cuestiones «por mayoría», está claro que el problema está lejos de haber sido completamente resuelto.

También se emplea un concepto de religiosidad meramente externo (la asistencia a ceremonias, declaraciones que pueden estar mediadas por conveniencias o presiones socio-psicológicas) o incluso inadecuado (fundamentalismo, incapacidad de distinguir la religiosidad profunda y sincera de la meramente nominal), que no hacen justicia a la verdadera espiritualidad.

En tercer lugar, estos estudios utilizan una forma de medida de la inteligencia, el CI, que ha sido objeto de numerosas críticas científicas. Así, el CI mide un solo tipo de inteligencia, no permite discernir entre factores culturales-educacionales y ha servido para justificar «científicamente» todo tipo de falacias. En efecto, la misma medida que sirve para afirmar que los ateos son más inteligentes que los creyentes, se ha usado para afirmar otras ideas absurdas tales como que los blancos son más inteligentes que los negros, que los hombres lo son más que las mujeres, que los occidentales lo son más que los tercermundistas, o que la educación tiene un papel casi nulo en el desarrollo cognitivo.

Hoy sabemos que tales diferencias se deben a que los test que miden el CI son sensibles a las diferencias culturales educacionales; así, los colectivos que tradicionalmente recibían menos educación (mujeres, personas de otras razas, de países poco desarrollados) puntúan peor en el CI porque esta medida está adaptada a occidentales cultos, no porque los citados colectivos sean menos inteligentes.

 

EL PAPEL DEL LOBBY ATEO

De igual manera un factor importante es que el lobby ateo-positivista-materialista controla el mundo académico (con brillantes excepciones). Entre la élite cultural ha estado de moda el ateísmo; los alumnos más inteligentes están, por razones sociales más expuestos al adoctrinamiento académico ateo; por lo que responden rechazando la religión (de hecho, se les presiona sutilmente en tal sentido).

En cambio, la población académicamente normal no percibe estas presiones (no se implica tanto en la ciencia como para plantearse el conflicto ciencia-fe, no está implicada su carrera ni su vida personal en lo académico, no se forman tanto tiempo), por lo que tienen menos motivos sociales para abandonar su fe.

Así, pues, la supuesta correlación entre religiosidad y menor inteligencia es, en el mejor de los casos, una mera ilusión de origen sociológico. Es como decir que el tamaño de los zapatos correlaciona con la cantidad de conocimientos; es cierto, pero sólo porque en nuestra cultura los niños reciben más contenidos formativos a medida que crecen. Lo que no significa que usando zapatos más grandes las personas se vuelvan más sabias ni que la sabiduría agrande los pies. De la misma manera, ser ateo no te hace más inteligente, ni una mayor inteligencia te convierte en ateo. El propio Zuckerman reconoce en su estudio que «el rechazo de la religión no requiere necesariamente habilidades cognitivas superiores», y así se ha demostrado en otros estudios1. Incluso existen estudios que señalan la presencia de sesgos cognitivos irracionales entre los escépticos2.

 

CONCLUSIÓN

La lógica y algunos estudios empíricos permiten sostener que ser ateo no supone ser más inteligente ni que ser creyente implique serlo menos. Según Kosa y Schommer: «el entorno social regula la relación de las capacidades mentales y actitudes religiosas mediante la canalización de la inteligencia en ciertas direcciones aprobadas: un entorno orientado a lo secular puede dirigirla hacia el escepticismo, un ambiente orientado a lo eclesial puede dirigirla hacia un mayor interés religioso».

Basándonos en estos datos se trata, pues, de un efecto social, no de una realidad cognitiva, y la correlación desaparece al neutralizarse el sesgo sociocultural. Así, Hoge5 estudió las actitudes religiosas en 13 campus americanos con datos que abarcaban 50 años, y concluyó que «no existe una relación orgánica o psíquica entre la inteligencia y las actitudes religiosas y (…) las relaciones encontradas por los investigadores son debidas a las influencias educativas o a sesgos en las pruebas de inteligencia». De la misma opinión son Argyle y Beit-Hallahmi en sus estudios de 1975 y 19976. En este último señalan que: «no existen grandes diferencias en la inteligencia entre los religiosos y no religiosos».

Todo indica pues que los estudios que neutralizan las variables sociales no hallan relación alguna entre religión e inteligencia. Francis, en dos estudios de 1979 y 19987, trabajando con niños y adolescentes (aún no tan mediatizados culturalmente), no halló relación alguna. Shenhav y otros (2012)8 no hallaron relación significativa entre religiosidad y nivel de inteligencia en la población universitaria.

 

http://protestantedigital.com/ciencia/34676/Los_ateos_no_son_mas_inteligentes_que_los_creyentes


Primado anglicano

Para el Arzobispo de Canterbury es una posibilidad «real» tras visitar la Comunión Anglicana mundial y ver la gran tensión con la teología y ética de las iglesias liberales.

FUENTES The Times LONDRES
Justin Welby
La portada de la noticia de Justin Welby en The Times

El arzobispo de Canterbury, ha advertido que existe la posibilidad «real» de que la iglesia anglicana mundial (Comunión anglicana) puede fragmentarse debido a la tensiones éticas y teológicas que batallan en torno a la postura sobre las relaciones homosexuales en miembros de su iglesia.

El arzobispo Justin Welby ha hecho estas declaraciones tras visitar 38 provincias anglicanas a lo largo de los últimos 18 meses. Quería hablar con todos los miembros más a disgusto con la Comunión Anglicana mundial,  para tratar de recoger sus opiniones e intentar resolver la cada vez creciente tensión en torno a este tema.

En declaraciones a The Times  este pasado 6 de diciembre, a la vuelta de su último viaje, Welby dijo: «Creo que, siendo realistas, tenemos que decir que a pesar de todos los esfuerzos existe la posibilidad de que no vamos a continuar juntos, o al menos no vamos a estar juntos por un tiempo”.

Es la primera vez que Welby (o cualquier Arzobispo de Canterbury) habla con tanta claridad y franqueza de la situación.

«No estoy diciendo que sea inevitable, e incluso pienso que es más probable que no ocurra. Pero hay muchas circunstancias en el aire en este momento. Y creo que la gran mayoría de los creyentes anglicanos van a permanecer dentro de nuestra Comunión».

De las reformas posibles para solventar la situación de la Comunión anglicana, agregó: «Si se me pregunta, ¿la comunión va a ser dentro de 30 años como lo fue en la década de 1980, yo respondería que por supuesto que no.»

Ahora bien, ante otra hipotética pregunta «¿Habrá una Comunión Anglicana dentro de 30 años?” se autocontesta Welby “ Yo diría que es más que probablemente seguro. Pero va a ser muy diferente, aunque yo no sé decir ahora cómo será».

 

UN CISMA SIEMPRE ANUNCIADO

Existe desde hace tiempo el temor de que se consume la división entre las iglesias más liberales y las conservadoras dentro de la Comunión -en particular las multitudinarias iglesias africanas-, especialmente en torno a la aprobación ética de las relaciones homosexuales como éticas en el seno del anglicanismo y el matrimonio homosexual.

Algo que se ha puesto en evidencia en salidas continuas de personas en un número cada vez mayor así como de iglesias anglicanas, en un goteo inicial que ha llegado a ser un chorro de abandonos. La última reunión mundial de la Iglesia anglicana -la Conferencia de Lambeth de 2008- hizo pública esta situación de manera patente y pública.

El colofón ha sido, como el Arzobispo de Canterbury ha expresado, es que Welby se encontró con “profundos” desacuerdos en los puntos de vista defendidos por muchos de los representantes de las provincias anglicanas en su viaje global.

 

http://protestantedigital.com/internacional/34678/Justin_Welby_Arzobispo_de_Canterbury_Es_posible_que_se_divida_la_Comunion_anglicana