J.A. Ortega y Medina y la Reforma protestante (I)
Su obra abarca los conflictos socio-políticos entre España y los países anglosajones, además de la importancia de la Reforma Protestante en la construcción y consolidación de la modernidad
A sólo cuatro años de distancia para las celebraciones de los 500 años del inicio de la Reforma religiosa luterana resulta especialmente llamativo que este año coincidieran dos fechas cuya relación nos proponemos explicar en esta serie de artículos: primero, que en 2013 se cumplieron 450 años de la publicación del Catecismo de Heidelberg, Enseñanza de la doctrina cristiana, uno de los monumentos doctrinales de la tradición reformada surgido, paradójicamente, en el país natal de Lutero, y en una ciudad donde éste presentó sus tesis reformistas; y segundo, los 100 años del nacimiento de uno de los estudiosos más perspicaces, pero poco conocidos, de la Reforma Protestante en su vertiente conocida como “magisterial” o “clásica”: Juan A. Ortega y Medina, malagueño de nacimiento, pero mexicano por adopción, quien falleciera en la capital azteca en julio de 1992, luego de una fecunda carrera como profesor de la UNAM, y en la que fue discípulo de Edmundo O’Gorman.
Durante todo el año, dentro y fuera de Alemania se han sucedido diversos eventos encaminados a destacar la importancia del catecismo, encargado por el príncipe elector Federico III, del Palatinado, a Zacarías Ursino y Gaspar Oleviano, profesores de teología de la Universidad de Heidelberg, a fines de 1562. [2]
Uno de los más completos sitios de internet al respecto es el promovido por el Seminario Teológico Reformado Canadiense, que bajo el título “Un sumario sin edad del consuelo interminable” , abarca todos los aspectos imaginables relacionados con el documento: historia, origen, autoría, tópicos, sermones, etcétera. Por su parte, para conmemorar el Domingo de la Reforma, la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas (CMIR) dio a conocer Compartiendo la fe. Catecismo de Heidelberg, 1563-2013, un cuadernillo de 40 páginas que incluye un estudio sobre su contexto histórico y teológico, además de otros materiales bíblicos y litúrgicos. [3] El estudio en cuestión destaca el énfasis del catecismo en el consuelo divino, a partir de la famosa respuesta a la primera pregunta (“¿Cuál es tu único consuelo tanto en la vida como en la muerte?”):
Que yo, con cuerpo y alma, tanto en la vida como en la muerte, no me pertenezco a mí mismo, sino a mi fiel Salvador Jesucristo, que me libró del poder del diablo, satisfaciendo enteramente con preciosa sangre por todos mis pecados, y me guarda de tal manera que sin la voluntad de mi Padre celestial ni un solo cabello de mi cabeza puede caer antes es necesario que todas las cosas sirvan para mi salvación. Por eso también me asegura, por su Espíritu Santo, la vida eterna y me hace pronto y aparejado para vivir en adelante según su santa voluntad . [4]
El 12 de agosto pasado, el Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM presentó el primer tomo de las obras de Ortega y Medina (Europa moderna), de un total anunciado de siete, en edición de María Cristina González Ortiz y Alicia Mayer, constituido por dos obras: Reforma y modernidad, tesis de Maestría en Historia defendida en 1952, pero inédita hasta 1999, El conflicto anglo-español por el dominio oceánico. Siglos XVI y XVII (UNAM, 1981), así como unas líneas autobiográficas, y un par de ensayos entre los que sobresale “Lutero y su contribución a la modernidad” . En el primero, este autor, profundo conocedor de la Reforma y la Contrarreforma, analiza incisivamente los entretelones de la Reforma luterana y calvinista, además de su trasfondo en España, Alemania e Inglaterra. Un vistazo al contenido bastará para que, en este primer acercamiento, los lectores/as aprecien la magnitud del trabajo de Ortega y Medina:
1. Los obligados antecedentes históricos El desvío de la misión providencial La idea imperial de Carlos V 2. Proyección y trascendencia histórica de la Reforma El dogma de Lutero El dogma de Calvino La Reforma y el capitalismo Reforma, revolución y modernidad La Reforma y las ideas económicas tradicionales
Luego de detallar la situación en España y Alemania, y al exponer el tema luterano de la justificación por la fe, el autor se refiere al Catecismo de Heildeberg, pues cita la pregunta 60 del mismo:
Aunque mi conciencia no reprocha el haber pecado gravemente contra los mandamientos de Dios y me reconviene por no haber guardado ni tan siquiera uno solo, y me echa en cara continuamente mi inclinación al mal. Dios, sin ningún mérito de mi parte y por su pura gracia, me confiere y me imputa, sin embargo, la satisfacción cabal de Jesucristo, su justicia y santidad, como si yo no hubiera nunca pecado y como si no hubiese realizado el acto de desobediencia que me fue impuesto; a condición tan sólo de que aceptase dicho beneficio con un corazón creyente . [5]
Como muestra de la argumentación histórica, ideológica y cultural que desarrolla a lo largo de la obra, y en la que discute intensamente las diferencias entre catolicismo y protestantismo, sin simpatizar necesariamente con este último, presentamos esta cita, que nos servirá como base para acompañarlo minuciosamente en su periplo analítico:
El católico posee la libertad trascendental, pero es esclavo del mundo. […] Hay pues, un desequilibrio entre el ideal a que se aspira y las exigencias que la realidad impone. El calvinista, por contra, es esclavo de la trascendentalidad, pero vive en el mundo: y gracias a su vivir intramundano y activo puede manumitirse del yugo predestinatorio. […] De parecida manera bien pudiera el protestantismo haber hecho del hombre un siervo de la allendidad, pero un amo y señor de la aquendidad . [6]
Como se ve, su caracterización teológica y doctrinal no evade algunos aspectos que podrían calificarse de “metafísicos”, pues su revisión de los diversos aspectos religiosos de ambas tradiciones es apasionada y sugerente. Integrante del exilio español (llegó a México en 1941), Ortega y Medina forjó una obra que merece mucha mayor atención de la que ha recibido, a ambos lados del Atlántico, especialmente en lo que atañe a los conflictos socio-políticos entre España y los países anglosajones, además de la importancia de la Reforma Protestante en la construcción y consolidación de la modernidad, todo ello plasmado en obras como Destino manifiesto. Sus razones históricas y su raíz teológica (1972) y La evangelización puritana en Norteamérica (1976).
Él mismo se refirió a la aportación de los historiadores españoles que se quedaron en México en un texto memorable. [7]




En 1527 los escritos de Lutero y de sus seguidores se quemaron públicamente en el Puente de Rialto. A partir de 1542 la Inquisición avanza y en los siguientes 50 años muchos fieles protestantes son ahogados en la llamada “noche en la laguna”. 