Archivos para junio, 2013


PorVicente Menjivar | Christian Post Contributor

El fundador de WikiLeaks Julián Assange dijo que Edward Snowden, el ex-empleado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que reveló detalles secretos sobre el programa de monitoreo de comunicaciones de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos, es un héroe y que el presidente Barack Obama no tiene la autoridad para realizar la vigilancia de comunicaciones a nivel mundia que según recientes reportes está en efecto bajo el programa PRISM que él ha autorizado.

Snowden fue la fuente principal de un artículo del medio británico The Guardian que sacó a la luz hace algunos días detalles sobre el programa PRISM, por medio del cual el gobierno estadounidense recolecta datos de al menos nueve compañías tecnológicas sobre información de comunicaciones electronicas de millones de personas en Estados Unidos, incluyendo correos electrónicos, fotografías y otros documentos.

El ex-empleado de la CIA proporcionó también a The Guardian pruebas de una orden secreta de una corte de gobierno estadounidense para recolectar los registros de las llamadas telefónicas de todos los usuarios de la red telefónica Verizon en todos los Estados Unidos.

Durante una entrevista con CNN, Assange, de nacionalidad australiana, dijo que tales supuestos abusos de vigilancia “son algo que yo y muchos otros periodistas y defensores de derechos civiles de libertad hemos estado exponiendo por mucho tiempo. Me da placer el ver que pruebas concretas y claras han sido presentadas al público.”

Assange se encuentra bajo asilo político en la embajada de Ecuador en Londres, Inglaterra, y de acuerdo con documentos obtenidos por WikiLeaks, ha sido acusado formalmente por una corte secreta en Estados Unidos bajo cargos de haber hecho públicos cables diplomáticos con información sensitiva sobre la guerra en Afganistán, y sobre cómo supuestamente el gobierno de Estados Unidos trataba de ocultar la muerte de civiles por parte de tropas estadounidenses.

El australiando dijo también que ha estado en comunicación indirecta con Snowden, y que espera que países simpatizantes le apoyen ofreciéndole asilo.

 

“Será muy bueno ver cuáles países realmente protegen los derechos humanos, la privacidad del público y el derechos de asilo, y cuáles países tienen miedo de Estados Unidos,” dijo Assange.

 

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Revelación, iglesia y crisis

Publicado: junio 13, 2013 en Teología

Óscar Margenet Nadal

59398_N_12-05-13-1-31-52Lo cierto es que la crisis de la iglesia de Jesucristo sólo puede comprenderse leyendo el Apocalipsis.

 

El último de los apóstoles de Jesucristo, siendo ya anciano, conservaba su lucidez mental y seguía escribiendo. El Espíritu que le había guiado a redactar uno de los cuatro evangelios, y tres maravillosas cartas universales, todavía le tenía reservada la tarea de escribir un libro realmente extraordinario.

Juan, aquél muchacho que llegó a ser considerado “el discípulo amado”  (1)  del Maestro de Galilea, y en quien delegara el cuidado de su madre desde la cruz  (2) , padece el exilio por su inquebrantable fe en Cristo. Está en la isla-prisión de Patmos, donde el emperador Domiciano lo confinó por muchos años hasta que murió en el 96, antes de regresar a Éfeso. Otrora el vivaz discípulo que junto a su hermano Santiago recibiera de Jesús el apodo de “hijos del trueno”  (3) , tendría presente la respuesta del Señor resucitado a la pregunta de Pedro “¿y qué de éste?”  (4) . Atrás quedaban los fuertes impactos causados por las noticias de que Pablo, y luego el mismo Pedro, habían sido ejecutados en Roma por el cruel imperio pagano.

Ahora, Juan está frente a una circunstancia que jamás podría haber imaginado. El fragor de la persecución y la muerte de miles de mujeres y hombres fieles a Jesucristo están a la orden del día. Este prisionero cargado de años, último sobreviviente de los doce elegidos por el Señor para iniciar el gran cambio en el mundo, está orando y meditando en el día del Señor. Es en esa situación que el Espíritu le habla y descorre ante él una visión que deberá escribir por mandato divino. Esa impresionante revelación será el libro elegido por Dios para cerrar el canon de la Biblia. 

En toda la literatura humana no hay libro escrito por mano humana que sea semejante al Apocalipsis.

Este libro –que trae bendición al que lo lee  (5) – es paradójicamente leído por muy pocos. Se le rehúye aduciendo que es difícil de entender, y hay quienes lo leen y lo interpreten de manera arbitraria.

Lo cierto es que la crisis de la iglesia de Jesucristo sólo puede comprenderse leyendo el Apocalipsis. 

UNA CRISIS DE TODOS LOS TIEMPOS
La visión que recibe el apóstol Juan no es una profecía para interpretarse de manera privada; por el contrario, es para ser compartida. Fue escrita para animar a los cristianos en su hora más dura. Ha sido clave para los creyentes de las siete iglesias a las cuales fue destinada inicialmente, y – por veinte siglos- para los de cualquier iglesia local que se considere parte del cuerpo de Cristo.La Revelación del Señor Jesucristo viene en los tiempos del Soberano Todopoderoso como oportuna medicina al cuerpo sufriente.

Este libro es clave para una iglesia en crisis. Porque ninguna iglesia cristiana –por bendecida que se considere- ha vivido, vive, o vivirá fuera de la crisis. No existe ningún limbo terrenal para el cristiano.

Mi modesto propósito es enfocarnos en este libro incomparable, sabiendo por testimonio de muchos –no sólo del propio- que es de fortaleza en la hora de aflicción, diáfana luz en días oscuros, consuelo seguro en el profundo dolor, esperanza gloriosa en la ansiedad y confianza plena en medio de la incertidumbre.

En este artículo inicial habremos de aproximarnos al carácter del libro y veremos en qué consiste la visión y qué se le revela al escritor.

SÍNTESIS INTRODUCTORIA DEL LIBRO
El versículo 19 del primer capítulo es la definición que el propio Señor Jesucristo nos provee: “Escribe, las cosas que has visto, y las cosas que son, y las cosas que han de ser después de estas.”  Como vemos, hay tres características de la revelación, cada una de ellas acotadas a un tiempo prefijado por Dios.

La primera las cosas que Juan vio,  es la referida a la visión citada en los versos 12 a 16 inclusive.

La segunda,  “las cosas que son” ; a ellas se hace referencia en los capítulos 2, 3, 4 y 5. Esta segunda característica, sobre la que ampliaremos, contiene dos aspectos reales a tener siempre en cuenta:

a)  Una escena desalentadora; que revela con realismo el estado de las iglesias a nivel terrenal. No es un informe eclesiástico presentado a Juan por los responsables de esas iglesias. Es nada más, ni nada menos, el informe que Dios presenta a los responsables de esas iglesias. No son las cosas “según yo las veo” sino “como las ve Dios”. El panorama visto así resulta desalentador en extremo.

b)  Una escena alentadora; la encontramos en los capítulos 4 y 5. Notemos que entre  las cosas que son , hay una escena celestial que revela el trono de Gracia, con todos sus agentes operando en favor de las iglesias imperfectas. Aquí encontramos, finalmente, una visión alentadora.

La tercera característica del libro,  las cosas que han de ser después de estas  comienza a ser desarrollada en el capítulo 6 y llega al final del libro. Es la parte profética, lo que el Espíritu revela a Juan que habría de suceder de allí en más. Por razones de tiempo y por no ser el objetivo de estas reflexiones, no habremos de considerarla en esta oportunidad.

Como veremos, el libro bien podría haberse denominado Revelaciones pues hay en él una serie de ellas y todas diferentes entre sí, que hacen a la gran revelación que recibe Juan para transmitir a los creyentes.

LA PRIMERA REVELACIÓN 
Lo primero que Juan vio es el pasaje ya mencionado, leamos:

 “Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.” (6)

Esta es la primera gran revelación del libro. Juan ve a nuestro Señor en Su gloria y en Su relación con las iglesias y pastores. Es una revelación de nuestro Señor no en Su humillación, o en el estado que tenía antes de venir al mundo, sino en Su humanidad glorificada.

¿De qué manera influye en nuestra relación con Dios, nuestros semejantes y nuestro medio, la imagen que tenemos de Cristo? ¿Es Jesucristo en mí solo una imagen?

La visión de Cristo que tenemos en este texto contrasta con la que aún se tiene en muchos sitios del mundo de habla hispana, después de quinientos años de la llegada de los conquistadores desde España.

Como bien explica Samuel Escobar al comienzo de su notable libro “En busca de Cristo en América Latina”  (7) , hay una serie de figuras de Cristo en el dilatado territorio del Nuevo Mundo que provienen del ideario español: del niño acostado en un pesebre rodeado de animales, pastores y  reyes magos ; del niño en brazos de su madre ataviada como reina suspendida en áureo cielo; del cuerpo escuálido, lacerado y sangrante colgando exánime del madero. Estas figuras fueron, a su vez, mezcladas localmente con muchas otras paganas (animistas o panteístas), generando visiones distorsionadas, y en algunos casos hasta diabólicas, por doquier.

La cristianización incompleta de un continente dejó afuera al Cristo resucitado y glorioso que, sentado en el trono, ha tomado toda autoridad antes de consumar la tarea de completa liberación en su regreso.

Muchos cristianos usan sólo su memoria cuando piensan en Jesús. El día de su bautismo o en la cena del Señor piensan en Él como el que nació en Belén, un bebé en el pesebre, un niño en el templo, cuando fue bautizado en el Jordán, o cuando el Espíritu le guiaba como maestro a enseñar a las gentes por medio de parábolas o para realizar milagros. O lo piensan en la cruz, o en la tumba; todo en el pasado.

Recuerdo que la mayor parte de mi infancia y de la adolescencia, la figura que más acariciaba en mi mente era la de Jesús como pastor de ovejas, siendo yo una de ellas. De hecho, seguramente influyó en mí la prédica de aquél querido misionero británico –don David Morris- quien, con su colorido y apasionado acento, narró la parábola de la oveja perdida y nos invitó luego a abrir el corazón al amado Pastor.

Juan nos describe aquí un vivo retrato de Jesús como el que murió, pero que vive para no morir jamás. Esta primera revelación nos muestra una figura totalmente distinta a las estampas religiosas que se siguen vendiendo en las santerías. Nos resulta muy atractiva, pues nos revela a Jesús tal como es ahora en su estado glorificado. Pero no es una figura estática, por el contrario es la de alguien que está activo; en estrecha relación con las iglesias y pastores cuya razón de ser es reflejar Su luz en el mundo.

¡Es inmensamente importante para nosotros tener hoy una visión actual de Jesucristo!

LA SEGUNDA REVELACIÓN
En los capítulos 2 y 3, que recomiendo leer completos, se describen escenas del estado de las iglesias locales tal como Jesús las ve. No están descritas como ellas suponen que son, sino lo que la penetrante luz de la Omnisciencia y Santidad divinas revelan.

Se conoce a esta parte del libro como “las cartas a las siete iglesias”. Pero, en realidad, estas cartas simplemente dan una descripción a cada iglesia de cómo Dios la ve.

Veremos que una iglesia tiene nombre como de estar viva, pero Dios la ve como muerta; otra iglesia piensa que es rica y poderosa y que no tiene necesidad de nada, pero Dios la ve miserable y pobre, ciega y desnuda. Otra iglesia se cree sumamente ortodoxa, y Dios la ve comprometida con la peor forma de idolatría. Basten estos como anticipos de lo que ampliaremos más adelante, con la ayuda de Dios.

Algunos comentaristas nos recuerdan que estas cartas a las iglesias no son profecías. Otros sostienen que estas siete iglesias representan siete períodos de la cristiandad, que representan a siete períodos proféticos; por ejemplo: que el primero de esos períodos es cuando la cristiandad está en el estado de la iglesia de Éfeso; que el segundo coincide con el estado de la iglesia de Esmirna; y el último período con el estado de la iglesia de Laodicea.

Los más, sostienen que hoy día podemos encontrar iglesias que son fieles reflejos de lo que estas siete iglesias eran en aquella época  (8) . No todas las iglesias serán como la de Éfeso, Filadelfia, etc,; pero algunas de ellas lo serán en uno o más aspectos.

El resultado de analizar esta segunda revelación será devastador; pues nos bastará con compararla con la primera, en la que se muestra al mundo iluminado por las iglesias, para darnos cuenta cuán lejos están muchas de las iglesias cristianas de ser luces en medio de un mundo en tinieblas y en crisis. Pero no es el objetivo quedarnos en la lamentación. Nos abrazaremos a la esperanza que nos trae Dios en Su palabra.

Será hasta la próxima, entonces, si el Señor no viene antes.

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Notas
 Ilustración: palabras claves de revelación. Link: sinodosps.wordpress.com; El Apocalipsis o Revelación de nuestro Señor Jesucristo es el último libro de la Biblia. Bienaventurado el que lo lea y entienda (cap. 1, versículo 3).
 1. Juan 13:23; 19:26
 2. Ibíd. 19:26,27
 3.  Lucas 9:54
 4. Juan 21:21,22 – “ Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste? Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú.”
 5.  Apocalipsis 1:3
 6. Ibíd.1:12-16
 7. Samuel Escobar; “En busca de Cristo en América Latina”; Ediciones Kairós, ISBN 2012 9871355459, 9789871355457
 8. Recomiendo leer The Book of Revelation, por B.H.Carroll (1843-1914); CIHM 66598, University of Alberta; de él he obtenido material para escribir estos artículos

Autores: Óscar Margenet Nadal
©Protestante Digital 2013

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Entrevista (Church of Scotland)

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David Carmichael, reverendo conservador, explica cómo la nueva aceptación de líderes con relaciones homosexuales pone en jaque a la minoría evangélica.“En la Iglesia de Escocia hay ministros que dejarán su congregación si es necesario”.

13 DE JUNIO DE 2013, GLASGOW

Hace menos de un mes, la Asamblea General de la Church of Scotland (Iglesia de Escocia) tomó una decisión que marcará su futuro. Con 340 votos a favor y 282 en contra,  se aprobó que ministros de culto de tendencia homosexual puedan vivir en uniones civiles con personas del mismo sexo . 

La aprobación de la norma, que entrará en pleno vigor en 2015, muestra más que nunca la división entre cristianos conservadores y liberales dentro de la histórica denominación protestante de Escocia.

Para comprender mejor las implicaciones de esta decisión, Protestante Digital ha preguntado aDavid Carmichael, un reverendo de la Church of Scotland, sobre lo que puede pasar de ahora en adelante. El propio Carmichael participó en la polémica asamblea el pasado 20 de mayo y forma parte del grupo evangélico que defendió la postura bíblica ante la mayoría liberal que defiende adaptar la doctrina a los nuevos tiempos.

Este reverendo lleva 31 años liderando la iglesia Abbeygreen, en la población de Lesmahagow (unos 40 kilómetros al sur de la ciudad de Glasgow). Se trata de una congregación variada con asistentes de todas las edades. Carmichael la define como “una familia unida, liderada espiritualmente por una ‘Kirk Session’ [órgano de liderazgo de la iglesia local] unánimamente evangélica y reformada”. En el día a día de su comunidad, se enfatiza de forma especial la exposición bíblica, un enfoque en las Escrituras que el ministro prioriza también a la hora de interpretar la polémica actual.

Casado y con dos hijas, lidera una asociación de ministros interdenominacional y una organización misionera.

P. Antes que nada, explíquenos cómo es su iglesia.

R. Soy ministro de Abbeygreen, que pertenece a la Church of Scotland [en adelante, en este artículo, Iglesia de Escocia]. Esta comunidad se formó en 1844 durante la llamada ‘Disruption’, cuando más de 400 ministros dejaron la Iglesia de Escocia por el problema del Patrocinio: la noción de que el terrateniente (y no la gente del pueblo) tenía el derecho de elegir el ministro de una iglesia local. Como resultado, se formó la Free Church of Scotland. En 1929, muchas de estas iglesias independientes volvieron a la Iglesia de Escocia. Por los últimos 169 años, Abbeygreen ha sido una iglesia evangélica y reformada.

P. ¿Qué porcentaje de cristianos en Escocia son miembros de la Iglesia de Escocia?

R. No tengo esa estadística. Pero la Iglesia de Escocia asegura tener una membresía de 250.000 personas. Esto es un 5% de la población. Sin embargo, un domingo cualquiera nos encontramos menos del 3% realmente asistiendo a una iglesia.

P. ¿Viajó como representante a la Asamblea Nacional de la Iglesia de Escocia en Edimburgo? ¿Quién tiene derecho de voto ahí?

R. Sí, fui uno de los representantes en la Asamblea General de este año. Todos los presentes, ministros y ancianos, tienen derecho a voto.

P. ¿Cuáles fueron sus primeros pensamientos después de que se aprobara abrir la puerta a que ministros ‘abiertamete gays’ lideren iglesias?

R. Me entristeció profundamente, pero no me chocó ni me sorprendió. La Iglesia de Escocia está en gran parte en las manos de los que se describirían a sí mismo como ‘cristianos liberales’. En otras palabras, gente que opina, y déjeme ser directo con esto, que no siempre se puede confiar en la Biblia como la luz a la que seguir en el mundo de hoy en día. Según su punto de vista, la Biblia sufre bajo los condicionamientos de los tiempos del Antiguo y del Nuevo Testamento, de cuando se escribió. Por ello, creen, debe ser reinterpretada, bastante frecuentemente por lo que parece, para que encaje con las demandas del mundo. Así, la iglesia acaba consintiendo el pecado en lugar de condenarlo.

Un acercamiento así es totalmente escandaloso, deshorna a quien nos inspiró la verdad. Él, Dios, es el que no engaña, no cambia de opinión y con toda claridad no contradice su propia Palabra ni anima a llevar la contraria a sus estándares de justicia.

P. ¿Con esta nueva situación, qué pasará cuando la norma se ponga en práctica en 2015?

R. La Asamblea General votó por una solución que esquiva el problema con la intención de proteger la unidad de la iglesia. Por un lado decidió declararse a sí misma ‘tradicional’, reconociendo que la única relación sexual aceptable ante Dios es la que se da entre un hombre y una mujer en el matrimonio. Pero a la vez, se permitirá a cualquier iglesia tener a un hombre o a una mujer en una unión civil homosexual como ministro de culto. ¿Cómo puede una iglesia imaginarse que una decisión tan ilógica y antibiblíca es de alguna forma aceptable a un Dios todopoderoso, justo y santo? Un Dios que ha dejado abundantemente claro en su Palabra acreditada que la práctica homosexual es pecado y que será juzgada.

Tampoco hay nada bueno en que el Presbiterianismo le dé a cualquier comunidad local el derecho a hacer lo que le plazca, hasta el punto de declarar bueno lo que Dios ha declarado que no lo es. Si nada cambia entre ahora y el 2015, la Iglesia de Escocia tendrá que empezar a aceptar la formación teológica de hombres y mujeres ministros que estén en uniones civiles homosexuales. Esto seguirá llevando a un mayor deterioro espiritual.

P. ¿Qué ha sucedido dentro de la Iglesia de Escocia en los últimos años para llegar a la situación actual, en la que una mayoría rechaza la interpretación histórica de lo que la Biblia dice sobre la práctica activa de la homosexualidad?

R. Como ya dije, la Iglesia de Escocia está en gran parte en manos de ‘cristianos liberales’, que dominan la vida de nuestra denominación. Tienen el poder real y aunque les gusta describir la Iglesia de Escocia como una iglesia amplia con espacio para todo tipo de puntos de vista que coexisten, la realidad es que todo va en la línea de satisfacer la agenda liberal, es decir, la creación de una iglesia que agradará al mundo reflejando los valores y caminos de éste.

Cuando una iglesia se aparta de formas sutiles (y no tan sutiles) de la autoridad y la enseñanza clara de la Palabra de Dios o juega el juego de usar el lenguaje de Sión mientras le roba su verdadero significado, no nos debería sorprender que acabe cayendo en este tipo de caminos pecaminosos. Personas con este enfoque eran la mayoría en la Asamblea General de este año.

P. ¿Cree entonces que el voto mayoritario del “sí” es representativo de lo que piensan la mayoría de cristianos en Escocia? ¿Están los miembros de comunidades de la Iglesia de Escocia de acuerdo con ser liderados espiritualmente por reverendos que practican la homosexualidad?

R. No estoy seguro, no lo creo. En cuanto a los cristianos evangélicos, ni por un momento se me ocurre que entre ellos haya quienes piensan que es apropiado tener a personas abiertamente gays como ministros, sirviendo a la causa de Cristo. Y ni siquiera pienso que todos los cristianos mal llamados ‘liberales’ están comprometidos con el apoyo a un clero activamente gay. Muchos, estoy seguro, tendrán un instinto tradicional contra esa práctica. Por otro lado, sí hay claramente un número creciente de asistentes en las iglesias que toman su ejemplo del mundo y de las series de televisión.

P. Hay muchos evangélicos que no están dispuestos a cambiar su comprensión bíblica sobre la práctica de la homosexualidad. Entonces, ¿qué harán? ¿Dejarán la Iglesia de Escocia? ¿O se le ocurre alguna otra solución?

R. La situación es más complicada de lo que imagina. Indudablemente hay evangélicos que a título individual dejarán la Iglesia de Escocia y nadie puede culparles. Por otro lado hay ministros evangélicos que están sirviendo en ‘Kirk Sessions’ que están divididas sobre este tema o que de hecho tienen líderes con puntos de vista claros sobre la Escritura pero con una membresía dividida en cuanto a este tema. Muchos de estos líderes quisieran salir pero sienten una responsabilidad pastoral hacia la gente a la que han servido, especialmente hacia los hayan podido llevar a la fe. Hay que decir que otros ministros evangélicos han declarado que bajo ninguna circunstancia se plantearán abandonar su denominación.

En otras palabras, los propios ministros teológicamente evangélicos están divididos en cuanto a qué decisiones tomar. Hay los que están dispuestos a dejar atrás a su gente, si es necesario, los que se marcharían pero llevándose a su gente, los que quieren marchar pero que se quedarán por el bien de la comunidad; y por último hay los que nunca se marcharían.

A mí, personalmente, me parecería bien ver que la Iglesia de Escocia se divide en dos iglesias: la evangélica y la liberal, cada una de ellas siendo responsable de sus propios costes de mantenimiento y su propia misión. Pero, tristemente, eso nunca pasará.

P. En la práctica, si un reverendo decidiera dejar la Iglesia de Escocia, ¿qué significaría para su comunidad?

R. Si la congregación no se fuera con él, y el presbiterio considerara que la iglesia es estratégica, se permitiría llamara a un nuevo ministro. Sin embargo, encontrar a un nuevo ministro no es algo fácil, teniendo en cuenta que ya hay 301 iglesias vacantes en la Iglesia de Escocia, buscando desesperadamente a un ministro.

En cambio, si un ministro marcha y la gente de la comunidad decide seguirle, entonces se meterían en disputas legales con el presbiterio local, y los representantes del ‘establishment’ harán todo lo posible para que aquellos que desean marcharse lo hagan sin los edificios o el dinero en las cuentas bancarias de su iglesia local.

P. ¿Podemos decir, entonces, que después de esta votación el riesgo de fractura dentro de la Iglesia de Escocia es real?

R.- Algunos ministros ya han marchado y algunos pocos más marcharán muy pronto. Algunas iglesias ya han salido de la denominación, y algunas más saldrán pronto. Pero si hablamos de una fisura mayor que resulte en cientos de ministros evangélicos e iglesias marchando, no, tristemente no crea que vaya a pasar.

Autores: Joel Forster

Editado por: Protestante Digital 2013

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La verdad ha muerto, ¡viva mi verdad!

Publicado: junio 12, 2013 en Lausana

Pablo Martínez Vila

El compromiso de Ciudad del Cabo 2010 (1)

La verdad ha muerto, ¡viva mi verdad!
Para muchos creyentes la Biblia ha dejado de ser normativa para ser sólo orientativa.
EI SER TESTIGO DE LA VERDAD DE CRISTO EN UN MUNDO PLURAL Y GLOBALIZADO
Comentario introductorio de Pablo Martínez Vila (*)“La verdad ha muerto, ¡viva mi verdad!”: El subjetivismo y la bancarrota de la Verdad.

Nuestro concepto de la verdad va a determinar gran parte de nuestra vida. Casi podríamos parafrasear el refrán español y decir: “dime cuál es tu verdad y te diré quién eres”. Nos guste o no, la vida que vivimos es en gran parte consecuencia de la verdad que creemos. La respuesta a la célebre pregunta de Pilatos a Jesús “¿ qué es la verdad?”  encierra las claves de la vida e incluso de la muerte. No es extraño, entonces, que la gran batalla de las ideas que se libra hoy en el mundo tenga como telón de fondo lo que podemos llamar “la guerra de la verdad”. La raíz del conflicto no es cultural ni siquiera ideológica, es moral. Lo que se está dilucidando en el fondo no es una nueva filosofía, sino quién tiene la autoridad en mi vida y en el mundo, “¿ manda alguien ahí arriba o puedo mandar yo?’ ”. En este sentido, un auténtico seísmo ha sacudido los cimientos de la civilización occidental porque en los últimos 30 años el fundamento y la naturaleza de la verdad han cambiado de forma extraordinaria. El cambio se resume en una frase: la verdad ha muerto, viva mi verdad. El auge del subjetivismo y la bancarrota de la verdad como un valor absolutoconstituyen el rasgo más descollante de la sociedad del siglo XXI desde el punto de vista ético.

¿Qué ha ocurrido en realidad? Después de más de dos siglos de racionalismo (la glorificación de la razón predicada desde la Ilustración), el golpe de péndulo del post modernismo ha llevado a una sobrevaloración de lo subjetivo que ha pasado a ser la norma suprema de vida y de conducta. Lo que yo pienso y siento, mi opinión, es lo que vale. Antes, la verdad estaba fuera de mí, era un ello; hoy la verdad está dentro de mí, es una extensión de mi “yo”. El subjetivismo es un ídolo intocable para muchas personas hoy porque permite entronizar al yo y desbancar a Dios. Mis sentimientos, en especial mi felicidad, tienen primacía sobre la razón. Lo objetivo, lo que se puede medir, tocar y demostrar, ha quedado relegado al campo de la investigación y de las ciencias, pero no importa demasiado en la vida cotidiana.

La verdad ha muerto ¡viva mi verdad!
Pablo Martínez Vila: Nuestro concepto de la verdad va a determinar gran parte de nuestra vida. Nos guste o no, la vida que vivimos es en gran parte consecuencia de la verdad que creemos. No es extraño, entonces, que la gran batalla de las ideas que se libra hoy en el mundo tenga como telón de fondo lo que podemos llamar “la guerra de la verdad”. Una entrevista de Esperanza Suárez.

Esta forma de pensar tiene una consecuencia inevitable: si no hay una sola verdad, sino muchas verdades, entonces mi verdad es tan válida y correcta como la tuya. De esta manera, el concepto de verdad queda reducido a una opinión personal y, por tanto, discutible. La conclusión es clara: no hay una verdad absoluta -la Verdad-, sino muchas verdades relativas. Este fenómeno se puede comprobar hoy perfectamente en las tertulias de radio o televisión donde todos hablan a la vez y nadie escucha a nadie. Es un desorden calculado, deliberado; el galimatías de voces no ocurre por incompetencia del presentador, sino por la filosofía de fondo que predomina en todos los debates, sean públicos o privados: no importa  la verdad  del tema en cuestión, lo importante son las  opiniones  personales que son elevadas de forma automática a la categoría de verdad, mi verdad.

Éste, sin embargo, no es el final del camino porque no estamos ante un asunto sólo de ideas, sino de conductas. Como decíamos al principio, el qué creo influye en el cómo vivo. La verdad tiene unas consecuencias éticas: es la guía para discernir entre lo recto y lo incorrecto, lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto. Si la verdad está dentro de mí, entonces no hay una moral objetiva, sino que cada uno se construye su propia guía de conducta. Esta “ética a la carta”, a gusto del consumidor, es la consecuencia más dramática de la bancarrota de la verdad. Nadie tiene que enseñarme lo que está bien y lo que está mal porque esto lo sé sólo yo. Además, lo que es bueno para ti puede ser malo para mí o viceversa. Y así vivimos en una época en la que se repite como un calco la descripción del tiempo de los jueces cuando  cada uno hacía lo que bien le parecía”.La confusión ética y una crisis de valores sin precedentes son la consecuencia natural de eliminar el valor absoluto de la verdad.

Esta corriente de subjetivismo y crisis de la verdad está afectando a la Iglesia de forma perceptible. La erosión de la autoridad de la Palabra de Dios como norma suprema de vida y de conducta es una de sus consecuencias más preocupantes. Para muchos creyentes la Biblia ha dejado de ser  normativa  para ser sólo  orientativa . Según Charles Colson, conocido evangelista y pensador americano, en los años 1960 el 65 por cien de los norteamericanos creía que la Biblia era la verdad. Hoy esta cifra ha bajado al 32 por cien. Y lo que es más significativo, el 70 por cien afirma que no existe tal cosa como la verdad ni los valores morales absolutos.

 Posiblementeahí está la raíz de la crisis de secularismo y superficialidad que predomina en muchas iglesias en Occidente, incluida España. Cuando la Verdad se convierte en algo relativo y no absoluto, la Iglesia acaba siendo mundana, es transformada por el mundo en vez de ser ella agente de transformación; la Biblia pasa a ser un libro orientativo, pero no normativo y la gracia de Cristo se convierte en una gracia barata que lo acepta todo y mira hacia otro lado ante aquellas conductas que antes se llamaban  pecado  y que ahora quedan excusadas por este manto de subjetivismo que lo envuelve todo.

Por esta razón los cristianos debemos recuperar y proclamar con vigor la Verdad de Dios revelada en la Biblia y encarnada en Cristo. Necesitamos coraje para ser heraldos de esta Verdad y coherencia para encarnarla en nuestra propia vida. Sólo así lograremos ser “sal y luz” en un mundo de corrupción y oscuridad. Aquel que dijo “Yo soy la luz del mundo” también afirmó de sí mismo: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” (Jn. 8:32).

La Verdad sigue viva en Cristo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida….”

Al mostrar la Verdad de Dios al mundo podemos compararla a un diamante que tiene varias caras, cada una de las cuales refleja aspectos preciosos, aunque parciales, del todo:

1-LA VERDAD ES INSEPARABLE DE LA PALABRA
Dios ha hablado a lo largo de la Historia  “muchas veces y de muchas maneras ” (Heb. 1:1) y nos ha revelado la Verdad en las Escrituras. Esta cara del diamante es la que podemos llamar la verdad revelada. Constituye el conjunto de proposiciones que somos llamados a creer. El apóstol Pablo la llama “ el buen depósito ” (1 Tim. 1:14”) o la “ sana doctrina ” (2 Tim 4:3; Tito 1:9). Este cuerpo de doctrinas –creencias- se inicia con la revelación de Dios a los patriarcas, sigue con los profetas y culmina en el NT con la enseñanza de Jesús y los apóstoles. Si bien está expresada de manera perfectamente comprensible –hay un elemento lógico racional incontestable en la verdad revelada- , en último término sólo se puede acceder a ella desde la fe. Son los ojos de la fe los que alumbran nuestro entendimiento (Efes.1:18) y nos permiten aprehender toda la riqueza de la Verdad de Dios.

2-LA VERDAD ES INSEPARABLE DE LA VIDA
La verdad de Dios es inseparable de la vida, tiene unas implicaciones morales inevitables para nuestra conducta. La verdad no es sólo algo a creer, sino a practicar. Implica demandas éticas, cambios, un estilo de vida. La segunda cara del diamante es la verdad obedecida. Somos llamados también a vivir la verdad, no sólo a creerla. De hecho, vivir la verdad es la mejor demostración de que la hemos creído. Hemos de creer lo correcto – la sana doctrina-,  pero también hemos de vivir rectamente (Heb 12:14; 1 Ped. 1:14-16). Creer la verdad de Dios nos da paz y seguridad para el futuro – “Señor, ¿a quién iremos? Tú, tienes palabras de vida eterna ” (Jn. 6:68)- pero también debe transformar las vidas aquí y ahora (2 Cor 3:18; Filip. 1:6)).  La obediencia a la verdad  no sólo  purifica nuestras almas , sino que nos dispone para el amor fraternal no  fingido y  para amarnos unos a otros entrañablemente  (1 Pedro 1:22).

3-LA VERDAD ES INSEPARABLE DE LA GUÍA DEL ESPÍRITU SANTO
Hasta aquí hemos considerado los aspectos más directamente relacionados con nuestra responsabilidad, lo que nosotros ponemos de nuestra parte: buscamos entender y aprehender la verdad revelada de Dios y anhelamos vivirla, obedecerla. Conseguir esto por nosotros mismos no sólo es difícil, es imposible porque entender y vivir la Verdad de Dios requiere la capacitación divina. La verdad es también algo a discernir y, en este sentido, nos referimos a la tercera faceta del diamante comola verdad iluminada. Por esta razón, Dios nos ha provisto de un recurso sobrenatural: la ayuda del Espíritu Santo quien es el que desde el principio “ nos convence de pecado de justicia y de juicio ” (Jn. 16:8) y nos sigue “ guiando a toda la verdad ” (Jn. 16:13) en nuestro caminar diario. Dependemos del Espíritu para que nuestras creencias –la verdad revelada- no se queden en algo frío u oxidado por el tiempo, sino que sean regadas con la unción del Espíritu que nos renueva cada día.

4-LA VERDAD ES INSEPARABLE DE LA PERSONA DE JESUCRISTO
La Verdad es más que una doctrina o una vivencia espiritual-religiosa; es, ante todo, una persona: Cristo. Dios, después de darnos la verdad revelada, “ … en estos postreros días, nos ha hablado por el Hijo ” (Heb 1:1). En Cristo culmina la revelación de la verdad hasta el punto que él pronunció las palabras más osadas que nadie haya dicho jamás: “ Yo soy el camino, la verdad y la vida ” (Jn 14:6). Cristo viene a ser la verdad encarnada “Aquel Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros….lleno de gracia y de verdad…Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo ” (Jn. 1: 14,17). Siguiendo con el símil del diamante, Cristo es la parte más preciosa de la verdad divina porque él “ es la imagen del Dios invisible ” (Col. 1:15) y en él “ habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad ” (Col. 2:9). Como alguien ha dicho, “un cristiano es una persona que ha quedado prendada y prendida de Jesucristo”. La luz que irradia la Verdad no sólo alumbra nuestras tinieblas, sino que nos seduce y nos atrae para compartir toda nuestra vida con Él (Apoc. 3:20). Ahí radica el rasgo más distintivo del cristianismo: no es tanto una religión, sino una relación. Por ello, en último término,la verdad no es sólo algo a creer, algo a vivir y algo a discernir, sino sobre todo alguien a quien amarel Cristo vivo, la Verdad encarnada.

 Este artículo se corresponde a la serie que en un blog bajo el nombre de «Lausana»analiza y aplica el documento«Para el mundo al que servimos: La llamada a la acción de Ciudad del Cabo» , elaborado en el tercer encuentro del Movimiento Lausana (realizado en 2010 en África del Sur, al que acudieron cuatro mil líderes evangélicos de todo el mundo, y que se celebra cada diez años aproximadamente).

(*)  Ex Presidente de la Alianza Evangélica Española (1999-2009) y miembro actual de la Comisión Sociopolítica de la Alianza Evangélica Europea. Director del European Christian Counselors Network (Red Europea de Consejeros Cristianos). Psiquiatra, escritor y conferenciante internacional.

Autores: Pablo Martínez Vila

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Juan Simarro Fernández

Derechos humanos, los cristianos y los pobres (1)

 Introducción

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Comenzamos una nueva serie con el tema:  “Los Derechos Humanos, los cristianos y los pobres” . Así, pues, nos introducimos por un largo camino en el tratamiento de estas temáticas tan comprometidas. Pedimos la ayuda de Dios para que todo llegue a buen término, a conseguir la meta que deseamos de concienciación de los cristianos sobre el tema de los Derechos Humanos, derechos tan cercanos a los valores bíblicos, a los valores del Reino.Venimos del tratamiento de los temas de dos series basadas en los Evangelios. Dos años trabajando y comentando los Evangelios. Una grata experiencia para mí. Espero que lo haya sido también para vosotros.

Ha sido toda una aventura extraordinaria la de ir analizando la fuerza, la belleza, la espiritualidad y la humanidad de estos temas que se dan en torno a las enseñanzas de Jesús, en torno a sus doctrinas, mandamientos, principios, prioridades y estilos de vida. Creemos que es muy difícil superar estas dos series sobre los Evangelios con el tema de los Derechos Humanos pero, por otra parte, es también una forma de reflexionar un poco más sobre las problemáticas humanas actuales. Nada humano le es ajeno a Dios.

Estamos acostumbrados a oír decir que los Estados tienen el deber de intervenir, de manera solidaria, para defender los Derechos Humanos. Muchas veces pensamos que deben ser los Estados quienes, de manera subsidiaria y solidaria, intervengan para defender los derechos del hombre y los derechos ecológicos que afectan tanto a la vida del hombre, como de los animales, como de los ecosistemas… Pero ¿y la iglesia?

Debemos olvidarnos del hecho de que la iglesia es solamente un lugar de reunión y de que su función termina con el culto, porque si no hay solidaridad con el hombre y búsqueda de justicia, el culto no es posible. Dios cierra sus oídos y no escucha. Leamos los textos proféticos. La insolidaridad con el hombre que sufre y que es despojado de sus derechos humanos, en el más amplio sentido de este término, cierra las compuertas del cielo. Así, ni nuestras oraciones ni el olor o el perfume de nuestro incienso cúltico, superará la altura del techo de nuestro templos. Nuestro ritual será vano.

Los cristianos tenemos unos valores que, lógicamente, engloban toda la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los supera. Tenemos los valores del Reino defensores del hombre, comenzando desde los más débiles a los que Jesús quiere encumbrar, trastocando valores de manera que los encumbrados pueden llegar a sumergirse en los últimos lugares. Así,  “muchos primeros serán postreros y muchos postreros primeros” .

Jesús nos deja con una ética humana excelsa y nada de lo humano le es ajeno. Sin embargo, no siempre los cristianos intervenimos hoy en la defensa de los derechos de los hombres, comenzando por los más pobres, oprimidos, despojados y lanzados a los ámbitos de la infravida. Vivimos, a veces, un cristianismo despojado del compromiso con el hombre. Un cristianismo no sólo light, sino falso.

Otras veces, usamos los temas bíblicos de solidaridad con el hombre desde la vivencia de una espiritualidad desencarnada e insolidaria con el hombre al que se le han robado su dignidad y sus derechos. Espiritualizamos los términos, usamos un lenguaje eclesial que muchos hombres en el mundo rechazan… muchas veces, prefieren los lenguajes seculares por la incoherencia de lo que dicen los cristianos en relación con sus hechos.

No sé hasta qué punto ha cuajado en el mundo la ciudad secular de la que hablaba Harvey Kox, pero sabemos que, en muchos ambientes, el lenguaje de los religiosos, del clero, de los hombres de iglesia, es rechazado. ¿Deberíamos los cristianos salir por el mundo con el texto de las parábolas del Reino con sus valores defensores de los débiles en una mano y con el texto de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en la otra? ¿Nos entendería mejor el mundo, el mundo secular, desde tantos ambientes secularizados en medio de los cuales se ven crecer las injusticias, el robo de dignidad y de los derechos de los pobres y despreciados del mundo, si los cristianos no dejásemos solos a los Estados en su intervención en la defensa de los Derechos Humanos?

¿Son los Derechos Humanos unos mínimos morales de justicia que pueden ser una herramienta válida para defender el concepto de projimidad, aunque éste desde los valores bíblicos se vea como algo mucho más excelso? ¿Nos sirve la Declaración Universal de los Derechos Humanos como materia, aunque sea segunda, para ponerla junto a los valores bíblicos para que esto nos ayude a enraizar más nuestra fe en la historia, en la situación en la que vive nuestro prójimo en nuestro aquí y nuestro ahora? ¿Nos puede servir la defensa de los Derechos Humanos para romper un poco las paredes de nuestros templos y hacerlos más permeables al exterior, más cercanos a la gente que sufre?

Si el cristianismo se viviera desde el compromiso tan radical con el hombre que tuvo Jesús, desde la defensa de una ética que abarca los ámbitos socioeconómicos, desde una ética liberadora de los pobres y débiles del mundo, desde una ética restauradora de todos aquellos que han sido humillados, ofendidos y lanzados a los márgenes de los caminos, apaleados y robados, el texto bíblico es más que suficiente.

Sin embargo, hemos de reconocer que nuestro compromiso con el hombre, vivido desde el ámbito eclesial, falla muchísimas veces, se espiritualiza de manera insolidaria y pierde las raíces que nos deben unir a la defensa de los derechos y la dignidad de nuestro prójimo en un mundo hoy en el que se vive un escándalo humano con más de media humanidad en pobreza, que afecta a la pérdida de derechos humanos tanto de los niños, como de las mujeres, como de los hombres, así como a los deberes del hombre con el ambiente ecológico, perjudicando todo el ambiente humano, el ambiente de la tierra y de los animales.

Desde ciertas perspectivas espiritualistas y faltas de compromiso radical con el hombre que sufre, el hecho de que los cristianos se decanten por una intervención solidaria en defensa de los Derechos Humanos tal y como los muestra la Declaración Universal, puede ser una herramienta que nos ayude al cumplimiento de nuestros deberes de projimidad.

Personalmente, desde esta revista Protestante Digital, quiero dedicar al menos un año a hablar de los Derechos Humanos, los cristianos y los pobres de la tierra. Vamos a hacer un recorrido en el que intentaremos estar lo más acertados posible, con la ayuda de Dios, manteniéndonos siempre con el texto bíblico en una mano y con la Declaración Universal de los Derechos Humanos en la otra.

Si queréis, con los Derechos Humanos como materia segunda con respecto a la propia Biblia, pero materia segunda totalmente válida y digna de defenderse como camino hacia una ética de dignificación del prójimo al que debemos amar con un amor semejante al amor que debemos tener a Dios.

Autores: Juan Simarro Fernández

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Manuel López

‘Madre migrante’ o el respeto como paradigma (y 2)

“Pensé que mi foto podría ayudarle y fue ella la que me ayudó a mí”, confesaría Dorothea Lange años después.

10 DE JUNIO DE 2013

Ella,  Migrant Mother , la madre emigrante que la fotógrafa había descubierto acampada en una tienda cutre en California rodeada de sus hijos y a quien Lange no sólo no le envió la copia prometida de la foto sino que ni siquiera le preguntó su nombre, se llamaba Florence Owens Thompson. Su rostro se había convertido en el icono de la Gran Depresión en la archifamosa foto que había encumbrado a Dorothea Lange como una de los grandes fotógrafos de todos los tiempos.

La historia de la foto nos plantea una vez más la disyuntiva del fotógrafo “cazador” versus fotógrafo “agricultor”.

“Cuestión de preposición”, suelo plantear en mis  foto-charletas  sobre cómo leer una fotografía. Esto es, se trata de un muy útil recurso para aproximarnos a la lectura de una imagen ensayando con la lista de las preposiciones la motivación, la actitud, el “asunto”, que cabe deducir que movió al fotógrafo a tomar la foto a la vista de la propia imagen:

 a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, so, sobre, tras. 

Así, está claro que Dorothea Lange hizo la foto > a<  la mujer sin nombre que tenía delante, no > con<  ella, Florence Owens Thompson.

Cierto que no hizo la foto > contra < ella -faltaría más-. La hizo para mejor realizar un encargo que desarrollaba en última instancia > por < dinero -que no repartió con la mujer que le sirvió de “modelo”- > para < ganar méritos en su ascendente carrera > hacia < la fama > hasta < convertirse en uno de los fotógrafos documentales más importantes de todos los tiempos.

Si bien con matices -Lange, como se ha citado, pensaba ayudarla con su foto- es ni más ni menos que un claro ejemplo de la diferente naturaleza, la condición dual del oficio del fotógrafo cuando actúa como cazador -cobrar la pieza- o como agricultor -cultivar la semilla hasta que dé su fruto-.
Descripción: 02_MigrantMother_(C)DorotheaLange1936_620

UNA FOTO DE CULTO, UNA EXPOSICIÓN PARA LA HISTORIA
Fue una de las exposiciones que hacen historia: Los años decisivos , fotografías de Dorothea Lange en el Museo Colecciones ICO en Madrid dentro de la programación de PHotoEspaña 2009.El comentario de Samuel Escobar en la anterior entrega de este artículo resume a la perfección la opinión de millones de personas en todo el mundo sobre  Migrant Moth er: “Esta foto me ha conmovido en las más diversas circunstancias. Disfruté mucho de la exposición de Dorotea Lange en Madrid…”

 Migrant Motherse publicó por primera vez el 11 de marzo de 1936 en el  San Francisco News, convirtiéndose de inmediato en una imagen totémica, unaobra de culto. Símbolo de un momento y una situación determinados, la foto de la madre emigrante es icono universal del sufrimiento de los desheredados de este mundo. Por cierto, la imagen actual de los desheredados entre nosotros aquí en España rebuscandocomida en los contenedores de basura no está tan lejana de la desgarradora estampa de la madre migrante…

EL CORAJE DE VIVIR CON LO PUESTO

El lejano, incierto, apenas perceptible hilillo de esperanza en la mirada de Florence Owens Thompson en la archifamosa foto de la Madre migrante de Dorothea Lange con que concluíamos la anterior entrega de este artículo… lo tiene la mujer entre sus brazos: Norma, el bebé, su séptimo hijo con solo 32 años, que aparece en la foto junto con sus hermanas Katherine, de cuatro años, y Ruby, de cinco, vueltas de espaldas.

Consumada la emancipación de la fotografía del mero pictorialismo, el blanco y negro aporta a la fotografía documental unas posibilidades expresivas inmensas para crear imágenes de un realismo insuperable que la pintura jamás alcanzará, toda vez que la pintura o el dibujo son re-creaciones de la mano del artista, mientras que la fotografía aporta el elemento clave de la veracidad de lo que la imagen representa. La ‘foto bonita’ -pictorialismo- deja paso a la foto directa –realismo fotodocumental-.

En este sentido, la madre migrante se desmarca clamorosamente no solo de la iconografía pía  de las madonas, las mil y una representaciones consabidas de María levitando sobre el globo terráqueo con su manto azul, las manos juntas y la corona sobre su cabeza, sino también de la iconografía de las  Mater Dolorosa . Florence, la madre migrante de Dorothea Lange, viene a ser ni más ni menos que la imagen de una  Madre Coraje  proletaria que desde su penosa situación límite se atreve a mirar de frente a un nebuloso, incierto futuro.

El milagro de la supervivencia ocurrió. 43 años después, en 1979, madre Florence e hijas Katherine, Ruby y Norma posan felices para la foto. El dicho español que sostiene que “no hay mal que cien años dure” es perfectamente aplicable a las situaciones más duras de las crisis más despiadadas. La lucha por sobrevivir frente a toda adversidad, el coraje de vivir con lo puesto, tiene en este caso premio: poder contarlo y hacerse la foto.

“No es más feliz quien más tiene sino quien menos necesita”, cabe deducir a la vista de esta foto.

Trabajadora en paro sacudida por el inmisericorde trallazo de la crisis de la Gran Depresión americana, el único activo de Florence Owens Thompson, la ‘madre migrante’, en 1936, puede decirse que era el aire que respiraba, además del precario calor que podía dar a sus hijos y la escasa leche a su niña de pecho.

MANIPULA LA FOTO… SI TE AUTORIZAN
“El respeto como paradigma”, elegimos como titular de estos dos artículos sobre la emblemática foto de la madre migrante. Hemos visto el respeto, si bien con matices, de la fotógrafa a sus modelos. También acaso el más importante de todos: el respeto de la madre migrante hacia el trabajo de la fotógrafa, prestándose a posar como le iba mandando sin pedir nada a cambio, ni siquiera la copia de la foto que la fotógrafa le prometió enviar y nunca lo hizo. Ay, las promesas incumplidas de enviar una copia de tantos fotógrafos…

La copia iluminada (coloreada, en el argot técnico de la fotografía) cambia completamente la apariencia de la foto. Cierto que el color imprime más realismo a las fotografías al representar con mayor fidelidad el cromatismo de la escena. Pero también corta de cuajo el dramatismo de la reproducción monocromática. El color reproduce, copia, muestra cual acta gráfica notarial. El blanco y negro, por su parte, interpreta, reduce y comprime, sugiere a modo de un poema o un ensayo.

El color se limita en la inmensa mayoría de los casos, a mostrar lo que hay delante de la cámara; el blanco y negro, por el contrario, sugiere, presenta los elementos de la imagen “en crudo” para que, al leer la foto, le pongamos el “asunto”.

Y aquí llegamos a la cuestión clave: ¿es licito manipular fotografías? Nos referimos,obviamente, a fotos de las que el manipulador no sea al autor y titular del Copyright.

La respuesta es tajante: no. Bajo ningún concepto se puede alterar una obra fotográfica, ya sea recortándola (excepto para fines divulgativos o pedagógicos, como hacemos en este artículo, y eso, haciéndolo constar expresamente en cada caso en el crédito de la foto), usándola fuera de contexto, cambiado el pie de foto o, en este caso, alterando su factura cromática.

En resumen, manipular una foto es posible, siempre y cuando se tengan los derechos de reproducción y la pertinente autorización del autor de la imagen para hacerlo.

Esta salvaguarda del derecho de autor respeto a la integridad y no alteración de su obra fue uno de los caballos de batalla en la Comisión Redactora del anteproyecto de Ley de Propiedad Intelectual (1983-1987) que me cupo el honor de defender -y ver aprobado en la Ley- en mi calidad de vocal por el sector de la Fotografía.

Con la manipulación digital de imágenes cabe aplicar el sabio proverbio que sostiene que se puede no tener fronteras, pero se ha de tener raíces.

DOROTHEA LANGE, “FOTÓGRAFA DEL PUEBLO”

Dorothea Margarette Nutzhorn nació en Hoboken, Nueva Jersey, el 25 de mayo de 1895 en una familia de ascendencia alemana. Sufrió poliomielitis en su infancia, lo que le dejó secuelas -malformaciones en los pies- que la acompañaron toda su vida. Pero su cojera no le impidió recorrer uno de los más apasionados caminos de la historia de la fotografía.

Tras la polio, un nuevo acontecimiento en sus primeros años fue el abandono de su padre. Esto hizo que se cambiara el segundo nombre, Margarette, por el apellido de soltera de su madre, Lange.

Descripción: Mac:Users:Manuel:Desktop:10_dorothy_lange_cover_300.jpgAmbos hechos marcaron el carácter de esta mujer rebelde e inquieta y determinaron su posterior interés hacia las mujeres y los desfavorecidos. En sus tarjetas de visita mandó imprimir la leyenda “Fotógrafa del pueblo”.

Su trabajo para la Administración de Seguridad Agraria del gobierno de Estados Unidos durante la Gran Depresión, del que Migrant Mother  es la imagen determinante, contribuyó en gran manera sensibilizar a la población sobre la suerte de los más desfavorecidos.

En sus últimos años se lamentó de no haber sido solidaria con la mujer pobre cuya imagen la haría famosa. La redime de alguna manera el hecho de haberlo reconocido. Murió el 11 de octubre de 1965 en San Francisco.

Autores: Manuel López
©Protestante Digital 2013

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PAN DEL CIELO, COPA DE SALVACION

Fotografía:  Samuel Nieva

Camara: Nikon D90

Lente: Nikkor 120-300mm zoom


Del Seminario Bíblico a la Universidad Bíblica (1970-2010):  Perspectiva histórica y teológica

                                    (Para refrescar la memoria y enfocar la historia)
Por Juan Stam
Introducción
El propósito de estas líneas es el de comparar el Seminario que conocí como profesor hasta fines de los años 70 con la Universidad Bíblica Latinoamericana que existe hoy. Es evidente que la UBL de 2010 es radicalmente diferente del SBL de donde surgió. ¡Pareciera que la transformación de la institución no ha dejado piedra sobre piedra! Está más que evidente que la UBL ha escogido su camino y no va a volver atrás de los cambios radicales de las últimas décadas. Por eso éste es un momento apropiado para enfocar panorámicamente el camino recorrido desde el viejo SBL (de 1970) hasta la nueva UBL (hasta 2010). Lo que queda ahora es estudiar la historia de estas cuatro décadas para ver qué lecciones nos enseña. Este documento es apenas un primer intento, con muchas lagunas y sin duda errores no intencionales.
No escribo para hacer juicios morales ni para abrir viejas heridas, sino para enfocar histórica y teológicamente este proceso de transmutación radical. Por eso, no mencionaré nombres ni nacionalidades en la mayoría de los casos citados. El propósito es dejar un relato histórico de este proceso, su drama y su dinámica. Todos los casos citados son parte del proceso bajo estudio.
Una pregunta central para este tema, no la única pero en mi concepto la más crucial, es la que concierne la identidad teológica de la UBL y su relación específica (pero no excluyente) con las iglesias evangélicas y pentecostales del continente. Hace unos años Christian Century publicó un artículo sobre educación teológica en América Latina. El artículo identificó a la UBL como «progressive evangelical». ¿Qué entiende la UBL por ese término?  ¿Describe fielmente la teología y el ethos de la UBL de hoy?
Al salir de estos procesos tan dramáticos y a veces traumáticos, ¿Cuáles son las verdaderas convicciones que definen la UBL y determinan sus decisiones? ¿Cuáles son los parámetros para su enseñanza y su actuar? ¿Hacia cuál futuro apuntan las trayectorias que emergen de las cuatro décadas bajo investigación?
La UBL, al terminar el año 2010:
En la UBL el año 2010 terminó con una crisis muy grave, probablemente la más severa en la historia de SBL/UBL. La crisis enfocó con gran claridad algunas preguntas básicas: ¿Fue este conflicto una simple anomalía, una excepción accidental, o fue una expresión de problemas y contradicciones que por décadas han acompañado el desarrollo de la institución? En los últimos años han sido muy frecuentes los conflictos entre la administración y los estudiantes (el gobierno estudiantil, o algún grupo de estudiantes).  ¿Fue la crisis de 2010 uno más de esos conflictos, ojalá el último, o tenía causas y significados más profundos?
Hacia finales del año 2010, en medio de los problemas turbulentos de ese año, un grupo de estudiantes de la UBL comenzó a llegar a nuestra casa para compartir sus preocupaciones por las condiciones que estaban viviendo en la UBL.[1] Sentados en nuestra sala, nos describieron la vida en la Residencia estudiantil:
El desorden en la Residencia es tremendo; faltan normas de conducta en muchos aspectos de la vida de los y las estudiantes, sobre todo en cuanto al aspecto sexual. En la orientación, al inicio del año, nos dijeron, «sean prudentes, no causen escándalos» pero de ahí no pasaba la orientación.

Muchos estudiantes piensan que el placer erótico y la satisfacción sexual son derechos humanos. A los que creen diferentemente, los tildan de «moralistas» y «seudo-ubelinos», y los desacreditan totalmente. Se confunde la libertad con el libertinaje.

Aquí los hombres entran libremente en los cuartos de las mujeres, cierran la puerta y hasta se acuestan juntos en la cama para conversar. Cuando se habló de prohibir que los hombres entrasen en los cuartos de las mujeres, una de ellas, líder importante en la Residencia, declaró que en el cuarto de ella entraría cualquier persona que ella quería.
Los fines de semana hacen fiestas, con abundante licor y con bailes a veces muy sensuales (me mostraron fotos). ¡Hay que ver la cantidad de botellas vacías después de esas fiestas!
Hemos tenido fuertes choques en la Residencia, en parte por discrepar sobre estas prácticas. El resultado ha sido un ambiente de odio muy fuerte, que ha llegado hasta la agresión física.
Es muy fácil responder que esos son meros rumores y hasta mentiras, pero hay evidencias fehacientes de la veracidad de estos informes, además de la confianza y credibilidad que merecen estos mismos estudiantes.
En un correo, uno de los estudiantes nos contó de una pareja que, sin ser casados, pidieron tener un cuarto juntos en la Residencia. La UBL, según me informó el amigo, rechazó esa solicitud, pero la pareja siguió con sus relaciones sexuales, a conocimiento de sus compañeros de la Residencia. Con el tiempo la estudiante salió embarazada, y la UBL celebró el matrimonio de la pareja.
Nos hablaron de otros casos en la Residencia, para uno de los cuales teníamos evidencias circunstanciales y testimoniales muy convincentes independientes del informe del grupo.[2]
La respuesta de la UBL ante estas situaciones consistió en descalificar las críticas como rumores y mentiras y a la vez endosar implícita y explícitamente la libertad sexual fuera del matrimonio, ridiculizando como «moralismo» a todo cuestionamiento ético. Queda evidente en un correo de la profesora Janet May en octubre de 2010:[3]
Hay individuos y grupos que siempre buscarán maneras de desprestigiar la UBL. Nos odian por distintas razones. Pero muchos nos odian por unas razones muy concretas: no somos fundamentalistas y no somos un instituto bíblico moralista u otro lugar en que vamos espiando y controlando la vida privada de los y las estudiantes. Creemos que las personas que viven y laboran en esta comunidad son adultas capaces de tomar decisiones y asumir las consecuencias por ellas.
Que doña Janet me perdone la franqueza, pero sus palabras revelan un gran prejuicio y mucha confusión. Aquí se ve una confusión simplista entre «fundamentalistas» y «evangélicos», que ella aparentemente no sabe distinguir. Ella parece creer que solo «fundamentalistas» cuestionarían esas libertades sexuales en la UBL. El SBL de los 60s y 70s no era ni «instituto bíblico» ni «fundamentalista» ni vivíamos espiando morbosamente la vida sexual de nadie. Es una caricatura describir a todos los críticos como fundamentalistas, con mentalidad de instituto bíblico y motivados por odio contra la UBL. Además, cuando parejas no casadas conviven abiertamente en las mismas instalaciones de la UBL, o una alumna soltera queda embarazada, no hay mucha necesidad de «espiar» para saber la realidad. El problema no es ese supuesto «espionaje» sino el endoso que da la UBL, de diferentes maneras, a las relaciones sexuales fuera de matrimonio.
Hay muchos informes también sobre el consumo en exceso de licor. Uno de los defensores más leales de la UBL, el peruano Daniel González, confirma esos «rumores». Daniel se identifica como «un auténtico ubelino», a diferencia de los «seudo-ubelinos» que, para él, intentan desacreditar a la institución. En un correo del 22 de noviembre, 2010, Daniel escribe «Nunca llegué borracho a la UBL, nunca me amanecí en borracheras como otros».
Esta situación en la Residencia no era casualidad, ni hubiera sido tan difícil evitarla, existiendo la voluntad de corregir los errores. La situación corresponde a una nueva filosofía de la UBL. El gobierno estudiantil de 2010, electo al inicio del año, tuvo interés en cambiar esta tendencia y recuperar algo de la herencia del viejo Seminario Bíblico. En el mes de agosto 2010 programó una interesante actividad que titularon «SBL ayer, UBL hoy» en que tres hablamos de la herencia del SBL del pasado (Irene Foulkes, José Antonio Morales, Juan Stam) y el profesor Roy May expuso su visión de la UBL del presente. Uno de los puntos principales de la exposición del profesor May fue que la universidad ya no interviene en la vida personal de los estudiantes, pues ellos son maduros. Pero a las pocas semanas irrumpió el caos en la Residencia.
A fines de 2005 Roy May escribió un artículo titulado «Hacia una ética sin principios», al cual respondí con serios cuestionamientos por su falta de orientación bíblica y por otros problemas metodológicos (mi correo, 9 de enero 2006). Aunque dicho artículo no aclara bien como sería esa «ética sin principios» ni ofrece una alternativa clara a los «principios», su punto de visita aparece ahora en el rechazo de «moralismos» por otros/as profesores y estudiantes de UBL, como la nueva doctrina ubelina.
En una conferencia en la UNED (2011) Roy May dijo que «si una persona está muerta de sed, negarle el agua sería inhumano e injusto» y en la revista SIGNOS escribió, «Sería injusto negar relaciones sexuales a parejas amorosas y estables…», En ambas declaraciones, quedan fuera consideraciones «moralistas» como requisito para las relaciones sexuales.
Es importante enfocar bien los aspectos históricos y teológicos de este proceso de cambio tan radical, desde el Seminario de los Strachan y don Wilton y después nuestra generación de «evangélicos radicales» (progresistas; los 60s, principios de 70s) hasta la situación actual, descrita parcialmente en los párrafos anteriores de este ensayo.
El Seminario Bíblico en los 70s
El SBL entró en los 70s con grandes expectativas.[4] La institución ya se había «latinoamericanizado» profundamente, con tres rectores brillantes: Bonilla, Lores y Taylor. Habíamos superado el fundamentalismo y el legalismo del pasado para entrar plenamente en un proyecto «evangélico radical». El método pedagógico de los seminarios, con ponentes y reactores, estaba aportando una nueva dinámica académica y teológica. Los graduandos escribieron algunas tesis brillantes, dignas de ser publicadas (y eso sin computadora y Google). El Seminario se caracterizaba por una apertura crítica hacia la teología radical de ISAL y la recién nacida teología de la liberación, el feminismo, las corrientes carismáticas y la misionología de Evangelismo a Fondo y la FTL.
Sin embargo, dos factores debilitaban el SBL en esos años. Primero, no todos los/las profesores simpatizaban con estos cambios. Un ala conservadora creía que el SBL estaba cayendo en la teología de la liberación y el liberalismo.[5] Aunque en general prevalecía una sana tolerancia y respeto mutuo, estas divisiones debilitaron el Seminario. Mucho más serio en este lustro fueron las acusaciones muy serias contra el Seminario, sin nada de pruebas y de hecho falsas, en toda América Latina.[6]
La segunda mitad de los 70s iba a ser muy diferente, para abrir nuevos y muy controversiales rumbos en el SBL. En el primer semestre de 1977, durante el rectorado de Plutarco Bonilla, Doris y yo estuvimos en Buenos Aires enseñando en el ISEDET. Al regresar encontramos al Seminario sumergido en problemas y escándalos. Recuerdo una reunión muy conflictiva del Cuerpo Docente en la casa de Plutarco un poco después de nuestro regreso. Encontramos al Seminario dividido entre dos bandas, una «conservadora» (evangélica), que denunciaba ciertas conductas en el SBL (consumo de licor, relaciones sexuales extra-matrimoniales etc.), y otra banda «liberal» que insistía en que los cambios eran buenos y las acusaciones eran mentiras de las que no había pruebas. Era evidente la frustración de Plutarco, como rector, ante esa situación.
Apenas regresamos de Buenos Aires y un gran número de estudiantes comenzaron a pasar por mi oficina, muy preocupados por el desorden en el Seminario. Me hablaron, a veces con nombres, de estudiantes que llegaban borrachos y que visitaban la zona roja. Por supuesto, todo era bajo confidencialidad, con promesa de no citar a nadie por nombre. Había rumores también de un aborto de una alumna, de la que Jorge Taylor como consejero sabía los hechos pero guardaba la confidencialidad del caso. Llevé las denuncias al Cuerpo Docente y comencé una campaña agresiva, por todos los medios y a todos los niveles del SBL, logrando que los cuatro estudiantes más involucrados fuesen suspendidos, aunque sólo temporalmente.
Estos conflictos prácticamente frustraron todo el esfuerzo de Plutarco en su segundo período como rector. Al terminar Plutarco su rectorado, el Cuerpo Docente planeó una fiesta de despedida para él. Pero él sentía que no podía recibir ahora esa expresión de cariño de colegas que no le habían apoyado. Se negó a asistir, y se fue al cine para que no lo alcanzaran por teléfono. Después algunos colegas se lo reclamaron pero él defendía su decisión de no aceptar ese homenaje. Plutarco renunció del Seminario a inicios de 1980.
Un grupo se reunía para fumar y tomar licor (cosas nuevas en el SBL) y esos años una soltera, de ese grupo, también quedó encinta. Hubo estudiantes que promovían el amor libre. Hablé con unos colegas sobre este hecho, pero no le dieron importancia.[7]
Especialmente dramático fue el caso de un estudiante casado que llevaba una relación sexual con una compañera de estudios. Tanto el estudiante como el Rector repetían constantemente que eran mentiras, que era sólo una amistad, etc. Pero con el tiempo la situación produjo una crisis sicológica en la muchacha, quien acudió a José Antonio Morales para consejería y confesó la realidad. A eso el estudiante del caso respondía que la confesión fue sólo un producto de la crisis nerviosa de la muchacha.
Ante esa cortina de negaciones, Morales concibió una estrategia para conseguir la verdad.  Un día, cuando los dos estudiantes tenían una reunión en la noche con él, ella llamó al hombre desde la oficina de Morales, a preguntarle qué debían decir esa noche. «Por supuesto, tenemos que negar todo» fue su respuesta, con indicaciones sobre cómo encubrir la situación. Toda la conversación fue grabada, y en la noche, cuando el estudiante comenzó a mentir, le tocaron la grabación. Se justificó con que era necesario mentir para salvarse.[8] Pronto terminó el año y el estudiante se fue para su país, sin ninguna acción disciplinaria. Sobre este caso, le dijeron a Morales que él era muy puritano y que «los jóvenes tienen derecho a la vida erótica», sólo evitando los embarazos.
En los pocos años del rectorado de Carmelo Álvarez, todo el futuro del Seminario se definió, sin debate teológico o ético sobre las decisiones claves y sin análisis bíblico-teológico de lo que estaban haciendo. Se determinó más bien por la toma de poder en la institución, apoyada por la indiferencia pasiva de los que debían de haber cuestionado ese cambio total del proyecto.

Lamentablemente, las pocas personas que hubieran podido ser mediadoras y persuadir al grupo liberal de los errores en que estaban metiendo el Seminario, optaron por apoyarlos. Cuando ví que no íbamos a recibir el apoyo necesario para frenar estos procesos, decidí presentar también mi renuncia.
Últimos años del Seminario Bíblico
Por unas dos décadas después de mi renuncia me alejé totalmente del SBL, pero con su traslado al nuevo local en Los Cedros comencé de nuevo a relacionarme de diferentes maneras. Porque vivíamos cerca del Seminario (después Universidad), a través de los años muchos/as estudiantes nos han venido a visitar. Además, yo dejaba racimos de bananos con los apartamentos y la UBL, lo que resultaba en conversaciones y amistades con muchos alumnos/as. Más adelante, Arturo Piedra me animó a enseñar algunos cursos nocturnos, además de ofrecer conferencias en otras clases.
El contacto con los estudiantes fue especialmente revelador. No todos criticaban o se quejaban, ni buscábamos provocar críticas, pero muchos de ellos expresaban sus quejas y críticas. Se quejaban de ciertos personeros de la administración y de ciertos/as profesores. Algunos creían que esos/as profesores calificaban muy subjetivamente, y me mostraban sus monografías como evidencia. Otros me decían que ellos ponían en los exámenes lo que el profesor o la profesora esperaba, para ganar el curso, pero jamás enseñarían lo mismo en sus iglesias. Creo que ese contacto cercano con los alumnos/as, independiente del aparato administrativo, nos ha dado una perspectiva especial sobre estos años de SBL/UBL.
Este período fue caracterizado por una variedad de proyectos, tipo agendas personales y causas militantes, pero con menos claridad en cuanto a un «proyecto seminario» como agenda común de toda la institución. Se perdió la visión de un seminario evangélico-radical, en servicio a las iglesias.  A veces daba la impresión de ser un seminario dedicado más que todo a su propio éxito como institución por medio de las diversas agendas de sus profesores/as:
-agenda acreditación universitaria (¡Gracias Jaime y otros/as!);
-agenda pedagógica: extensión, módulos, CEPA (¡gracias Rubén, Irene, Kinslers!)
-agenda de justicia económica y política (Ross y Gloria Kinsler);
-agenda feminista: (¡gracias Elsa e Irene!);
-agenda del diálogo inter-religioso;
-agenda de derechos homosexuales (legítima preocupación, pero con problemas exegéticos y
       eclesiales);
-agenda de libertad sexual (culminando en la crisis de 2010);
-agenda de teología liberal-modernista (Roy y Janet May)
Como queda señalado arriba, hubo mucho de valor en estas agendas. La mayoría de los proyectos de SBL/UBL eran válidos y valiosos, pero no se logró unificar todos ellos en un solo proyecto bíblico, teológivo y evangélico. Además. al desarrollar estos proyectos, no se tomó suficientemente en cuenta el sentir de las iglesias. La UBL se alejó del vasto sector evangélico-pentecostal y perdió su propia identidad evangélica (en el sentido histórico del término).
Llama la atención la gran brecha entre estas agendas del SBL/UBL por un lado y por el otro lado los temas y causas que preocupaban la inmensa mayoría de las iglesias (problemas como las megaiglesias, la prosperidad, apóstoles, el rapto, partidos cristianos, aborto, mucha homofobia, etc). Ante esta situación, la UBL, si quiere transformar las iglesias, tendría que encontrarse con ellas ahí donde están,  responder teológicamente a las agendas y preocupaciones de ellas y lograr convencer a las iglesias a asumir las nuevas problemáticas y proyectos suyos.
Durante estos años siguió extendiéndose en el SBL la «nueva moralidad» de la libertad sexual. El caso más evidente fue el de un profesor casado que cohabitó por mucho tiempo con una profesora soltera en uno de los apartamentos del Seminario.[9] Se celebró una «boda» privada de la pareja, con la presencia de los padres de la novia y de dos profesores.[10] Entre estudiantes esa situación parecía una anomalía y lo comentaban.
La Universidad Bíblica Latinoamericana
De lo anterior queda claro que esa «nueva moralidad» venía presente en el SBL desde fines de los 70s, mucho antes de hacerse universidad. Por eso, es un sofisma atribuir al reconocimiento universitario una supuesta necesidad de libertad de conducta; es una racionalización para justificar lo que se venía practicando ya por más de dos décadas. Otros seminarios han logrado acreditación estatal sin tener que cambiar los parámetros de conducta personal de estudiantes y profesores/as. De hecho, la condición universitaria podría ser problema sólo si algún/a estudiante o profesor/a demandara a la UBL y si la UBL perdiera el pleito, según entiendo, podría haber alguna multa que pagar. En realidad, todo depende más bien de la solidez de las convicciones teológicas y éticas y el compromiso eclesial de la institución, no del estatus universitario.
La opción de ser universidad en lugar de seminario, y no un seminario a nivel universitario:
Si no entiendo mal, otros seminarios han alcanzado reconocimiento estatal pero quedándose –orgullosamente– seminarios al servicio de las iglesias. Pero la UBL, al lograr reconocimiento universitario, rechazó conscientemente su trasfondo como seminario. Cuando alguien por un lapso mental hablaba del «Seminario», los de la UBL, visiblemente molestos/as, lo corregían.
¿Ha ganado o perdido la UBL con dejar de ser Seminario? ¿Existen posibilidades reales de combinar los valores y ventajas del Seminario con los del estatus universitario? Los últimos años del SBL muestran más allá de toda duda que es perfectamente posible ser Seminario y lograr el más alto nivel académico. El SBL puede jactarse de haber entrenado pensadores y líderes como Elsa Tamez, Plutarco Bonilla, Hugo Zorrilla, Victorio Araya, Edesio Sánchez, José María Abreü, Norberto Sarraco y muchos otros.
Algunas cuestiones de exégesis bíblica.[11] Ha sido casi inevitable en la UBL, con sus proyectos tan radicales y apasionantes, que a veces esas agendas se hayan impuesto encima de la exégesis acertada del texto bíblico. Desde la Reforma protestante, con su sola scriptura y su tota scriptura, la exégesis bíblica ha funcionado como «la corte suprema» para asuntos de fe y vida. Es necesario preguntar, entonces, por la exégesis bíblica que ha acompañado este proceso de cambios tan radicales y dramáticos en la UBL.
En estos años en la SBL/UBL, no fueron infrecuentes los casos en que los pre-juicios y las agendas previas tergiversaban la exégesis bíblica, como por ejemplo en una interpretación de Amós 9:7, publicada en Vida y Pensamiento, en términos de diálogo interreligioso con temas ausentes en el texto mismo.[12] Lo más cuestionable ha sido el esfuerzo de limitar los términos malakoi arsenokoitai en 1Cor 6:9 sólo a casos de pederastia o de prostitución homosexual, una exégesis sumamente dudosa, contra la opinión mucho más convincente de Danker, Barrett, Conzelmann, F.F. Bruce, Gordon Fee y más recientemente N.T. Wright. Irene Foulkes, en su comentario de I Corintios (p.166), con una serie de argumentos poco persuasivos y sin razones exegéticas mínimamente convincentes, limita la denuncia de Pablo sólo a la pederastia: «Pablo reclama acá que su objeción a los arsenokoitai se basa en el concepto del reino de Dios. Juzgada por el amor y la justicia del reino, la práctica de la pederastia queda condenada porque constituye una relación injusta…». Pero si Pablo hubiera querido, contra toda la tradición judía, condenar sólo el abuso de la homosexualidad e implícitamente aprobar la homosexualidad misma, tenía en el léxico griego de la época términos muy específicos (pederastia, paidofilia y otros) para hacer tal distinción.
Esta interpretación de 1 Cor 6:9 causó mucho escándalo fuera de la UBL y resultó en un conflicto muy lamentable en el Foro Bíblico de Sociedades Bíblicas, cuando Irene planteó estos argumentos ante los pastores y pastoras. El rechazo de esa exégesis fue vehemente y ante tal «desastre» los directores de Sociedad Bíblica me pidieron presentar una exégesis diferente el mes siguiente.
Considero que la causa de este problema tan lamentable fue triple: una exégesis difícilmente sostenible y poco convincente, la homofobia presente en la comunidad evangélica, y una falta de sensibilidad hacia la situación de los y las pastores con una consecuente falta de pedagogía y pastoral al tratar el tema. Creo que esto ha sido, y sigue siendo, una grave falla de SBL/UBL. Si queremos transformar la iglesia, tenemos que comenzar donde ella está, con argumentos que ellos/as pueden comprender y en el lenguaje de ella.

El polémico artículo de Tomás Hanks, publicado por UBL en Ecce Mulier, pretendía ser una defensa de esa exégesis de 1 Cor 6:9, pero ni aportaba nuevos elementos exegéticos ni respondía a los argumentos en contra de tal interpretación. Comienza anatematizando a los que habían cuestionado dicha exégesis, por estar defendiendo «un elemento ideológico tan fundamental, tanto entre los evangélicos como entre los católicos que siguen al Vaticano» (p.399; ¿agentes del imperialismo y del Vaticano?; ¿condenación por asociación?), y termina declarando profético el pensamiento del propio lado suyo (p. 406), a pesar de las graves debilidades exegéticas de sus argumentos. Esa clase de maniqueísmo coarta las posibilidades de un sano proceso exegético o de un diálogo teológico. Pero ni son demonios los/las que cuestionaron esta dudosa exégesis ni es profeta nadie sólo por defenderla. Para ser profeta se necesita mucho más que eso.
Desde el título hasta finales de este artículo, Hanks plantea un argumento muy curioso, con una serie de inferencias de la frase «no desprecies las profecías» (1Tes 5:20):
(1) En la iglesia primitiva, muchas mujeres profetizaban;
(2) Por eso, «la profecía» en 1Tes 5:20 se refiere a mujeres profetisas;
(3) y eran varones (machistas) los que despreciaban las profecías de ellas;
(4) por eso, es profético el argumento de Irene (a pesar de la dudosa exégesis),
(5) y los que cuestionan esa exégesis son machistas homofóbicos que apagan el
      Espíritu y desprecian las profecías.
El argumento es bien fascinante, con un solo problema: carece totalmente de base exegética. Si es cierto que algunas mujeres profetizaban en la iglesia primitiva, varones también profetizaban y nada indica que en 1Tes 5:20 se trata de profetisas. En un pasaje muy parecido sobre profetas, 1Cor 14:29-32, los pronombres son masculinos, y ambos pasajes nos exhortan a juzgar las profecías, incluso sin duda su exégesis bíblica. Nada indica tampoco que los que «despreciaban la profecía» eran varones. Todo el argumento es tendencioso, especulativo y anti-exegético, lejos de ser «Ciencia bíblica».[13].
Al publicar este artículo, con su polémica tan agresiva y maniquea, la UBL endosa como aceptable la misma actitud acrítica del autor y confirma la impresión de que las diversas agendas de los y las profesores estaban imponiéndose sobre la exégesis bíblica y la racionalidad teológica.
Más recientemente, la constante apología del profesor Roy May en defensa de la práctica homosexual y la libertad sexual, por importantes medios de comunicación, ha sido notoriamente acrítica y sesgada, con muchos argumentos tan dudosos que no pueden considerarse exégesis seria ni argumentos teológicos convincentes. En sus escritos abundan errores exegéticos elementales[14] y argumentaciones teológicas muy dudosas. En cuanto a lo bíblico, es obvio que el profesor Roy no maneja las ciencias bíblicas, pero sin embargo se mete a menudo donde no es su campo y parece que nadie lo cuestiona. Y aun en su campo, la teología y la ética, a menudo sus argumentos son sesgados y tendenciosos, sin tomar en cuenta los argumentos en contra de sus afirmaciones. Para detalles, pueden consultar los correos citados abajo.[15]
No pretendo decir que toda la exégesis en la UBL ha sido tendenciosa, pero todos estos casos indican que en conjunto la UBL no ha estado funcionando bien como comunidad exegética con la debida criticidad colectiva. En temas como la homosexualidad y la libertad sexual, y aun el feminismo, fácilmente se cruza la línea entre exégesis científica y argumentación teológica, por un lado, y propaganda («special pleading») por el otro lado. Este peligro resulta irresistible cuando los defensores de estas causas huyen del debate y se niegan a bregar seriamente con los argumentos en contra de su ortodoxia dogmática.
Todo indica que la UBL es ahora aun menos autocrítica que en el pasado. La UBL parece sufrir de una híper-criticidad unilateral. Es claro que tiene parámetros de pensamiento y acción, sumamente estrictos, hasta rígidos. No invitaría a alguien que creyera, por razones gramaticales, que «todos» y «nosotros» son palabras que incluyen a las mujeres; tampoco tolerarían a alguien que creyera, por razones exegéticas, que el N.T. condena la práctica homosexual como pecado. Para esas «herejías» la UBL tiene el sospechómetro al tope, pero es sorprendentemente acrítica e ingenua hacia las falacias, el fanatismo y la intolerancia presentes en ella misma y en los que defienden las mismas causas que ella. Eso es incompatible con la pretensión de llamarse «ciencias bíblicas», pues el mismo término «ciencia» significa criticidad y objetividad (aunque no neutralidad). Cuando agendas externas controlan la exégesis, fácilmente se cruza la raya entre «ciencias bíblicas» y propaganda.
La libertad sexual (extra-matrimonial): Menos explícito pero claramente presente en la UBL está un concepto de la satisfacción sexual como derecho inalienable de cada individuo. Es claro que en la UBL hay un rechazo general no sólo del sexismo y de la homofobia sino también del «moralismo» (malentendido como «puritanismo» y olvidando la distinción entre «moralismo» y «moralidad»). Ya a fines de los 70s, la defensa del «amor libre» por algunos estudiantes, de la que fui testigo, y la conducta y pensamiento del rector y de algunos/as profesores y estudiantes, era clara señal de una nueva y muy distinta manera de ver la conducta sexual (cf. el comentario a Morales cuando lo acusaban de puritano). Parece que aun los profesores que no compartían necesariamente esos conceptos, tampoco protestaban, quizá para no perjudicar las otras agendas que ya priorizaban.
Parece haber una línea directa desde esa respuesta a Morales a fines de los años 70, pasando por las ideas y la conducta de profesores y estudiantes y las decisiones de la institución, a la situación en 2010 descrita por el grupo disidente que citamos al principio de este escrito: «Los estudiantes piensan que el placer y la satisfacción sexual son derechos humanos. A los que creen diferentemente, los tildan de ‘moralistas’ y los desacreditan totalmente.»
Hace unos años, en la conferencia en la UNED antes citada, el profesor Roy May dijo que «Si una persona está muerta de sed, negarle el agua sería una injusticia, sería inhumano». La metáfora tiene cierta validez como argumento a favor de legalizar la unión civil de homosexuales, pero tiene implicaciones mucho más amplias y muy complicadas. Tomada sin «principios» y «moralismo», ese argumento significa un endoso de diferentes tipos de relaciones sexuales fuera del matrimonio, porque solteros y solteras, viudos y viudas, pueden estar también «muertos/as de sed» y por ende tendrían el derecho de apaciguarla en la cama con otra persona que también «tiene sed».
La realidad de la UBL, tanto por sus acciones como por su pensamiento, indica que han hecho una redefinición radical del matrimonio y de las palabras «fornicación» y «adulterio».[16] Algunos/as han dicho que el matrimonio es un pacto entre dos personas, por lo que se puede «enmendar» el pacto por acuerdo mutuo cuando se desea, o que el matrimonio es una institución machista, paternalista y hegemónica. En algunos de los casos de relaciones sexuales extra-matrimoniales que he citado, me consta que no se basaban en intenciones de una relación personal permanente sino tenía cierto carácter de promiscuidad. Me parece urgente que la UBL aclare estos conceptos (valores) y defina bien los parámetros de conducta y enseñanza que considera aceptable dentro de la institución.
La pregunta final: identidad teológica y compromiso eclesial de UBL, su visión y misión hoy:
Recuerdo bien la visita de James Hopewell, primer contacto del CMI con SBL, quien negoció el donativo de cientos de libros a nuestra biblioteca. Él nos dijo que lo estratégico del SBL era su credibilidad en el sector evangélico junto con su apertura al sector ecuménico. Recuerdo que lo comparó con los dos extremos de un puente, y nos instó a cuidar bien nuestra credibilidad evangélica como base de nuestra eficacia para la unidad de la iglesia.
Antes de mediados de los 70s el SBL era un seminario «evangélico radical» y progresista, con una apertura muy sana (al CMI, a ISAL y TL y al movimiento carismático). Pero mucho — casi todo — cambió después. Eso se reflejó en una respuesta de Norberto Saracco — un pentecostal muy centrado — cuando lo entrevistamos hace algunos años. Arturo Piedra le pidió comparar el SBL de que él se graduó en los 70 con la UBL que encontraba al visitar de nuevo. Saracco respondió: «Me gradué de un Seminario evangélico con apertura ecuménica; ahora encuentro un seminario ecuménico con trasfondo evangélico».
Está evidente que en la UBL domina fuertemente la corriente liberal-modernista (a la Schleiermacher) tanto en conducta (ética) como en la enseñanza (teología). Varios estudiantes me han compartido, de diversas maneras, las dudas escépticas, aprendidas en la UBL, sobre la resurrección de Jesús. A mediados de 2011 me buscó un estudiante, que habíamos conocido antes de estudiar en la UBL, a preguntarme si yo realmente creía que Cristo era Dios, que resucitó y que volvería. De esta teología, enseñada en la UBL, tengo cuatro críticas: (1) está alienada de la inmensa mayoría de las iglesias, pastores y creyentes en América Latina, y por eso también alienante para los y las estudiantes; (2) tiene una evidente intención negativa, con el afán claro de desacreditar la teología evangélica; (3) en lo que he podido observar, se basa en una argumentación tendenciosa, sin la debida auto-criticidad; (4) en vez de confrontar los argumentos opuestos a su tesis, e intentar contestarlos responsablemente, hace caso omiso del pensamiento evangélico, por ejemplo en cuanto a la resurrección (Barth, Moltmann, Panenberg, N.T. Wright, Cullmann, F.F. Bruce, Juan Stott etc etc).[17] Me parece lamentable que la UBL haya abandonado toda la muy digna tradición teológica del SBL por argumentos tan frágiles.
El 15 de agosto de 2005 envié un correo a la UBL con la pregunta, «¿Hacia dónde va la UBL?» Analicé el proyecto UBL desde la perspectiva paulina (1Cor 9:19-23) y marxista (Onceava tesis contra Feuerbach):
¿Para qué existe la UBL?  ¿Cuándo o cómo puede saber que está cumpliendo su misión?  No puede ser sólo por su propio éxito (números, dinero, buena imagen) ni sólo por la emoción agradable de sentirse vanguardia.  La única justificación posible para la existencia de la UBL es la de servir al reino de Dios con praxis eficaz para la transformación de la iglesia y la sociedad latinoamericanas…
La UBL, como interconfesional, existe para servir a cuatro «mundos»: Frente a cada «mundo» la UBL debe hacerse dos preguntas: (1) ¿Cuánto necesita este sector a la UBL para su transformación eficaz? (2) ¿Cuánta posibilidad tiene la UBL de lograr transformaciones eficaces en este espacio?  Veámoslo sector por sector:
1) El sector católico: es lindo y emocionante trabajar con este sector, y de ninguna manera debe despreciarse ni desatenderse.  Pero en un análisis praxeológico, la iglesia católica tiene mucho menos necesidad de la UBL, ya que tiene brillantes pensadores y facultades realizando básicamente el mismo trabajo. Tampoco existen muchas posibilidades reales de transformar significativamente la iglesia católica, ni aun en el nivel de base.
2) El sector «liberal» (para darle algún título) es minúsculo en América Latina, muy dividido, mucho menos dinámico que los demás sectores. No necesitan para nada otra facultad «liberal», pues las tienen muy famosas y capacitadas dentro de América Latina y fuera.  En cambio, cuánto más «evangélica» que sea la UBL, más falta haría en el escenario «liberal» y más posibilidad tendría de transformar dicho sector.
3) El sector «evangélico» (en sentido histórico y latinoamericano): Junto con los pentecostales, es por mucho el sector más dinámico de todo el escenario religioso latinoamericano.  Este sector sí necesita urgentemente una UBL con auténtica identidad evangélica (sin perjudicar su presencia en el mundo católico y el mundo liberal).  El sector evangélico es complicado, con muchos problemas (y por eso, nos necesita más), pero existen grandes posibilidades de lograr transformaciones eficaces.  Prueba de eso es lo que están logrando René Padilla y la FTL (en eso fueron impresionantes las expresiones de admiración por Míguez, su participación activa en FTL y su gran capacidad para comunicarse con los evangélicos; de hecho, Míguez se identifica como evangélico, igual que Karl Barth).  Mi propia experiencia de amplia aceptación en círculos mucho más conservadores que yo, me confirma que hoy por hoy es tan posible, como es urgente, lograr transformaciones significativas en este sector.  Esto debe ser una gran prioridad en la estrategia de la UBL y en sus opciones.
4) El sector pentecostal: Este sector es bien diferente del sector evangélico, pero también tienen mucho en común (mucho fundamentalismo y hasta el dispensacionalismo, tradicionalmente anti-pentecostal).  Por supuesto es el sector más dinámico de toda la iglesia latinoamericana. Aquí existen aun mayores posibilidades de lograr transformaciones (y de ser transformados/as) hacia un evangelio más integral.  Es un sector que vive ya cambios impresionantes y tiene líderes formidables, como David Ramírez de Semisud.  Sin embargo, los mismos obstáculos bloquean la credibilidad de UBL entre los pentecostales como entre los evangélicos…[18]
En los años 70 y 80 la imagen del SBL entre evangélicos y pentecostales sufrió mucho deterioro (falsas acusaciones en 70s; juicio por la Alianza, etc.), pero el SBL (y después la UBL) siempre tenía mucho que ofrecerles a esos sectores y hubiera podido hacer un impacto significativo en pro del reino de Dios. Sin embargo, la UBL después ha promovido ideas y conductas incompatibles con las convicciones evangélicas, si es que ellos llegan a conocer la realidad del UBL. La situación parece haberse invertido. A principios de los 70, la gente en las iglesias estaba confundida por muchas mentiras contra el Seminario y orábamos para que conociera la realidad de la institución. Pero con los cambios de 1977 en adelante, las mentiras de ayer son la realidad de hoy, y cuánto menos conozcan los evangélicos y pentecostales de la realidad de la UBL (especialmente de la vida en la Residencia), mejor.
CONCLUSIÓN:
De esta reseña histórica queda evidente que la crisis de fines de 2010 respondía a raíces históricas que remontan hasta los años 70 del siglo pasado.  Hasta 1975 nadie hubiera imaginado, ni en sueño, lo que ha pasado con SBL/UBL. Hay poca continuidad y una enorme discontinuidad. La pregunta se impone: ¿Cómo pasó esta mutación radical tan sorprendente?
Esa realidad plantea un reto para la investigación histórica. ¿Cómo fue el proceso que llevó del Seminario evangélico de 1970 a la UBL liberal de 2010? ¿Quiénes fueron los actores que movieron el proceso y cómo lo lograron? ¿Otros/as se opusieron, y en su caso, cómo argumentaban? Si otros lucharon, ¿por qué perdieron la lucha? ¿Funcionaba en la UBL la criticidad necesaria para realizar responsablemente cambios tan radicales? ¿Qué indica tal estudio histórico para el futuro de la UBL?
La investigación de este tema debe profundizarse mucho más: consultas a actas del Cuerpo Docente y comisiones, entrevistas con profesores/as y graduados/as, sondeos en las comunidades eclesiales para aclarar la imagen de UBL, etc. En el tema van materiales para más de una tesis de maestría.
                                                                                                                            Juan Stam B.
                                                                                                                            revisado mayo de 2013


[1] El grupo incluía a casi todos los miembros del gobierno estudiantil y en general eran muy centrados/as y responsables. Especialmente cuando todos ellos concordaban en un criterio, merecían mucho respeto y credibilidad.
[2] Según otros informes, de cuando en cuando, durante un período de varios años, han aparecido condones en los basureros de la Residencia.
[3] Hacia fines de 2010 llegaron a mis manos una cantidad considerable de correos circulados por estudiantes y profesoras de la UBL. Era una especie de «Wikileaks-UBL».
[4] Recién volví a leer una serie de memos míos sobre «Mi visión para el SBL de los 70s», sobre el SBL que soñábamos y luchábamos por alcanzar. Hubo memos similares de otros profesores y profesoras.
[5] Todos éstos pronto renunciaron del SBL sin lograr «derechizarlo» o volverlo al fundamentalismo.
[6] Por ejemplo, alguien citó un estudiante moravo en una serie de acusaciones muy serias contra SBL, pero resultó que ese estudiante nunca había estado en el SBL sino en el DEI.
[7] Hoy, en el siglo XXI, la sociedad vive una revolución sexual que debemos comprender. Aquí no estoy proponiendo una actitud hostil de condena y rechazo automático hacia toda pareja que conviva fuera del matrimonio. Pero en estos comentarios estamos hablando de líderes (y futuros líderes) de las iglesias y de una institución cristiana que no sólo tolera el adulterio y la fornicación dentro de sus instalaciones sino que ridiculiza como «moralistas» a los que lo cuestionan. En las iglesias, «cayó en pecado» todavía se refiere por definición al adulterio, nos guste o no nos guste.
[8] Este no fue un caso de «espionaje» morboso en la vida privada. La estudiante entró en una crisis sicológica y buscó el consejo del pastor Morales. Tampoco se trataba de chismes ni mentiras.
[9] Según recuerdo, ambos eran docentes en esa época; de todas maneras, ocupaban juntos un apartamento del Seminario. Supe también de otros casos de cohabitación extra-matrimonial en los apartamentos.
[10] La relación de esa pareja duró poco tiempo y eventualmente se separaron.
[11] Aquí me concentro en los aspectos exegéticos del proceso de transmutación radical del SBL de 1970 en la UBL de 2010. Sería valioso un estudio más amplio de la exégesis de la UBL y de la metodología teológica en sus trabajos.
[12] Sobre este artículo se puede consultar mi largo análisis crítico en un correo a la Rectora, 6 de junio de 2005. Sobre un artículo parecido, ver mi correo de 10 de set de 1995.
[13] En p.400 Tomás asume que Luc 17:34 («dos varones en una cama») se refiere a relaciones homosexuales (¡en el momento de venir Cristo!), y remite a su libro, El Nuevo Testamento Subversivo, p.46, donde elabora ese argumento y sugiere que Mateo cambió la frase por «dos varones en el campo» debido a censura eclesiástica homofóbica.
[14] Un ejemplo de esta exégesis acrítica es el argumento, en SIGNOS DE VIDA (#58 junio 20.2011), que la palabra «sodomita» en Dt 23:17-18 y en 1Tim 1:10 se refiere a prostitutos cúlticos. Sin embargo, en ambos casos el término «sodomitas» es una pésima traducción en la RVR y no aparece en el texto original. En el caso de 1Tim 1:10, Roy argumenta que «No se sabe si se refiere a la homosexualidad. Como hemos visto, ‘sodomita’ tenía acepciones diferentes según el intérprete». Pero la palabra «sodomita» no aparece en el original de 1Tim 1:10 y el vocablo que sí aparece en el texto griego, arsenokoitês, se refiere claramente a la práctica homosexual. De hecho, en toda la Biblia el único significado de «sodomita» es «residente de Sodoma». Para más sobre este artículo, ver mi memo a Roy May, 19 de setiembre de 2011.
[15] Véase mi correo de 8.25.05 sobre el supuesto universalismo de Juan Wesley; de 1.9.06 sobre «ética sin principios»; de 3.15.07 sobre la resurrección de Jesús; y de 9.19.11 sobre su artículo «¿Es pecado la homosexualidad» en SIGNOS DE VIDA. Sin pretender tener toda la razón en estos cuestionamientos, en mis correos señalo las dudas que tendrán los lectores críticos y que debía de haber tomado en cuenta el profesor May, con una argumentación menos dogmática y más autocrítica.
[16] Empleo estos términos en su sentido común en castellano: «Fornicar: Tener ayuntamiento o cópula carnal fuera del matrimonio» y «Adulterio: Ayuntamiento carnal voluntario entre persona casada y otra de distinto sexo que no sea su cónyuge» (DRAE). Así se emplean los términos también dentro de las iglesias.
[17] La «resurrección», a diferencia de la inmortalidad, tiene que ser corpórea, o no es resurrección (ver Cullmann, :»Inmortalidad y Resurrección»). NT Wright ha publicado un libro de 800 pp sobre «The Resurrection of the Son of God»).
[18] Ante el «sobrenaturalismo» de los pentecostales, el «anti-sobrenaturalismo» de la teología liberal no tiene ningún punto de contacto ni aporte que pueda hacer.

Denuncia en redes sociales

‘El niño del Barça', imagen de la masacre infantil en Siria

Captura de pantalla de la campaña en Twitter contra la muerte de menores en la guerra siria / Twitter
Ahmad Ozman, un adolescente, murió con la camiseta de su equipo favorito en la batalla de Baida. Quería ser como Messi.

SIRIA

La imagen de Ahmad Ozman, un adolescente sirio que murió vestido con una camiseta del FC Barcelona, se ha convertido en símbolo de una campaña de activistas sirios a través de las redes sociales para protestar contra la muerte de menores en el conflicto.

Un cartel con dos fotografías de Ozman, una de tamaño carné y otra en la que aparece su cadáver con una camiseta del que era su equipo favorito, ha sido divulgada a través de redes sociales como Facebook o Twitter en el marco de esta campaña, que quiere llamar la atención sobre los ataques del régimen contra los más pequeños e indefensos.

Esta iniciativa, llamada tweet4syrianchild (‘tuitea’ por el niño sirio), pide a los internautas que el día 10 de cada mes escriban mensajes para recordar a los niños sirios.

La campaña recuerda que Ozman, que quería ser una estrella del fútbol como Messi, murió en la ofensiva que las fuerzas del régimen de Bashar Asad lanzaron el pasado 2 de mayo en la localidad de Baida, en la provincia costera de Tartús, que causó centenares de muertos.

Según los activistas, Ozman, que nació en 1998, perdió la vida junto a otros miembros de su familia y amigos en la masacre, que fue condenada por la comunidad internacional.

Fuentes: Efe

Editado por: Protestante Digital 2013

Creative Commons

Debate en La 2 de TVE

Lutero y el regreso a las raíces del evangelio, en TVE

Captura de pantalla de un momento del programa (Mario Escobar a la izquierda e Ignasi Fernández a la derecha) / La2, TVE
“Aunque a menudo se le presenta como alguien en contra de la Iglesia Católica”, dice Mario Escobar, “Lutero fue un hombre que estuvo sobre todo a favor de dar una buena noticia: no había nada que pagar para obtener la salvación del alma”.

MADRID

En la mañana del martes el programa de actualidad  ‘Para Todos La 2’  dedicó sus primeros minutos a presentar un debate sobre la figura histórica de Lutero, en el que participaron el historiador y escritor evangélico Mario Escobar, junto a Ignasi Fernández, profesor de Historia Moderna de la Facultad Autónoma de Barcelona.

En la conversación, ambos contertulios fueron explicando la situación social y política en la que se desarrolló la Reforma, centrándose en la figura de Martín Lutero, el monje agustino considerado el iniciador del movimiento en el siglo XVI.

No en vano se celebra cada 31 de octubre el día de la Reforma, ya que fue ese día cuando Lutero clavó las 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittemberg,denunciando la práctica de la Iglesia Católica de la venta de indulgencias para conseguir el perdón de pecados.

Una Iglesia Católica en la que su jerarquía se había amoldado a las formas feudales, “alejándose mucho de las enseñanzas primitivas de Jesús de Nazaret”, decía Mario Escobar. “El lujo, la avaricia y la política habían sustituido al mensaje de esperanza y consuelo” característico de Jesús.

Ignasi Fernández concuerda con este retrato de una institución “con luces y sombras”. “Había una implicación muy grande de las altas jerarquías en asuntos políticos, y por tanto los abades, obispos y el Papa eran más vistos como señores feudales que como autoridades espirituales”, explicaba el profesor de la UAB, que recordó que la reforma de Lutero “no nace de la nada”, sino que ya desde el siglo XV “se producen llamadas desde varios grupos y teólogos a una reforma” de la iglesia. Pero estas llamadas de atención “no encontraron una respuesta práctica más que iniciativas muy limitadas”.

LAS INDULGENCIAS
 Según ambos historiadores la práctica de las indulgencias había derivado a una “compraventa” de la salvación del alma, “el asunto más importante en la sociedad del siglo XVI”, explica Fernández.

Las indulgencias eran vendidas por la Iglesia Católica que en aquellos momentos afrontaba grandiosas reformas arquitectónicas en el Vaticano. De hecho Lutero visita Roma y se sorprende al ver esta práctica, pero cuando se rebela contra ella es cuando la venta de indulgencias llega a su ciudad, a Wittemberg. “Ve que a la gente pobre que casi no tiene nada se le venden estas indulgencias, algo que no servía”, dice Escobar.

Pero Lutero se oponía, sobre todo, porque había descubierto en la Biblia algo que cambiaría su vida.

EL REGALO DE LA SALVACIÓN
El teólogo alemán de Wittemberg fue una persona preocupada por la culpa, por querer llegar a obtener la salvación ante Dios. Para él fue tremendo descubrir el concepto de la fe que salva. “Descubre que la salvación es gratuita, que es por gracia, que no se debe comprar ni comerciar”, dice Escobar.

El estudio de diferentes pasajes de la Escritura llevaron a Martín Lutero a encontrar la paz que tanto buscaba. Porque entiende que “la justicia no se puede ganar por méritos propios porque Cristo hizo ese sacrificio en la cruz por ti y tienes acceso a la salvación directamente. Eso le revoluciona la vida”.

Por eso, Escobar considera a Lutero no sólo un hombre que se opone a los abusos de la Iglesia Católica, sino sobre todo “un hombre a favor de dar una buena noticia a esa sociedad que está tan obsesionada con la salvación y que no la alcanza”.

Ignasi Fernández concuerda con que Lutero choca contra la doctrina de las indulgencias y contra cualquier otra obra que se quiera hacer para obtener la salvación, “porque ve que la salvación del alma no depende de una obra que uno haga, sino sólo de la fe en Jesucristo. A partir de ahí se conforma un alejamiento bastante rápido de la Iglesia Católica que finalmente dará lugar a otra confesión”.

LA TRADUCCIÓN DE LA BIBLIA
 Un punto clave en la extensión de las ideas de Lutero será la imprenta, que ayudó a difundir sus escritos y discursos por toda Europa. Pero además, Lutero tradujo la Biblia al alemán popular. Lo hace porque quiere que la gente pueda acercarse por sí misma a los textos, que entonces no se encontraban más que en un latín que pocos entendían.

Mario Escobar explica que Lutero entiende “que pueden matar a un Lutero, pero no pueden matar a un millón. El piensa que si la gente puede ver la verdad por sus propios medios, en su lengua natural, llegarán a entender esta verdad que él entendió”. Por eso se esfuerza no sólo en traducir, sino en usar un lenguaje muy popular, “aún yendo casi de incógnito a los mercados para escuchar las expresiones coloquiales de la gente”.

El historiador evangélico apunta que la Reforma además trajo un avance importante al popularizar la alfabetización, ya que invita a cada creyente a leer por sí mismo las Escrituras.

RUPTURA CON LA IGLESIA CATÓLICA
Las consecuencias de la acción de Lutero tienen su eco hasta hoy. Pero Lutero no pretendía romper la Iglesia Católica, en opinión de ambos expertos. “Lutero tenía la idea de reformar excesos, pero también la doctrina. El veía que el problema (en la Iglesia Católica) era la doctrina basada en la escolástica, en Aristóteles, una teología que llevaba a una enseñanza de la fe que estaba en contra de lo que él creía. Cambiar la teología es lo que muchos no quisieron cambiar”.

Ignasi Fernández considera que Lutero quería que la Iglesia volviese “a una forma más evangélica, más apostólica, de retorno a los orígenes”. Pero la Iglesia Católica no reaccionó a tiempo, “no hubo una percepción clara del desafío que planteaba a la Iglesia Católica. Y cuando la Iglesia reacciona intentando plantar terrenos de entendimiento, no hubo voluntad de llegar a un acuerdo. Así se llegó a la división”.

Editado por: Protestante Digital 2013

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