
Archivos para julio, 2012
Cuarta jornada de CLADE V
La región del Cono Sur ha sido fuente de reflexión teológica y de producción literaria.
14 DE JULIO DE 2012 , COSTA RICA
Este cuarto día del CLADE ha sido el día del Cono Sur: Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay. Una vez más empezamos tratando de escuchar la Palabra de Dios. La reflexión bíblica puso énfasis en Juan 20: 26-29 y es introducida por David Nacho de Bolivia.
La discusión acerca de la fe de Tomás y la bienaventuranza de Jesús para quienes creyeron sin ver es animada en las mesas y se va desgranando las verdades del texto en relación con la situación vital de cada uno, culminando en una oración individual y del grupo. En general he escuchado comentarios positivos sobre el arreglo de las mesas que permite interacción con un grupo permanente y variado.
La región del Cono Sur ha sido fuente de reflexión teológica y de producción literaria. Así por ejemplo, se encuentra presente en el Congreso Néstor Míguez , teólogo metodista y profesor en ISEDET de Buenos Aires, quien acaba de publicar un hermoso libro de teología narrativa: Jesús del pueblo (Ed. Kairós, 2011), en cuyo estilo trata de dirigirse al pueblo que no tiene formación teológica pero se interesa en seguir a Jesús. Míguez dirigió una de las consultas de la tarde explicando los fundamentos de la teología narrativa y su uso en la vida de la iglesia. En varios momentos de este congreso se ha hecho referencia a su padre el conocido teólogo ecuménico José Míguez Bonino , fallecido hace poco, y quien fue miembro activo de la FTL.
En la exposición de libros ocupan un lugar importante Ediciones Kairós y Certeza Unida, de la Argentina que han publicado herramientas fundamentales para la reflexión teológica. Desde Kairos René Padilla ha cumplido una labor notable editando numerosas obras colectivas y animando a jóvenes teólogos a publicar sus trabajos. Ha sido por insistencia de Padilla que yo mismo he podido completar a tiempo para este CLADE mi libro En busca de Cristo en América Latina (Ed. Kairos, Buenos Aires, 2012, 495 págs.) una exploración histórica del desarrollo cristológico durante el siglo veinte y lo que va del veintiuno.
Entre los expositores del Cono Sur están Juan José Barreda , pastor en Buenos Aires y Nicolás Panotto joven teólogo y escritor en diversos medios electrónicos. Barreda expresa una crítica a ciertos aspectos de la misión integral.
Esta sesión de la mañana abría en cierto modo la reflexión que iba a venir por la tarde y en la cual el teólogo católico español Juan José Tamayo ofreció un resumen de sus observaciones en esta primera visita suya a un evento evangélico .
Tamayo señala las seis líneas de fuerza de lo que ha podido observar y que según él coinciden con aspectos que considera fundamentales para una teología contemporánea. Tamayo invita a continuar en la misión integral pero advierte contra el integrismo que sería una postura cerrada para la cual la teología no tiene nuevos caminos que recorrer, porque ya todo está dicho. Traza un cuadro magistral de diez notas describiendo los desafíos del mundo actual, frente a los cuales los cristianos han de posicionarse, destacando la cuestión ecológica y la del diálogo interreligioso. Este último no ha sido hasta hoy parte de la agenda de la FTL.
El matrimonio a quienes entrevisto hoy son Luis Pérez y Graciela de Celis de la ciudad de Villa María en Córdoba, Argentina. Los conocí cuando eran estudiantes secundarios y hoy son abuelos. Luis es médico y, anciano de su iglesia y predica regularmente. Graciela es activa en varias redes que trabajan especialmente contra el maltrato entre niños, jóvenes y mujeres. Tiene responsabilidad directiva a nivel continental en la Campaña por el Buen Trato, un proyecto que surgió del CLADE 4 en el año 2000 y que ha crecido de manera notable.
Un panel de observadores de fuera de América Latina ofrecen sus percepciones de lo que han visto y oído en estos días . La profesora Dana Robert , catedrática en la Universidad de Boston, señala que lo que más le ha impresionado es el espíritu de comunidad desde el cual se ha hecho teología en estos días, y del valor de la relación mutua de amistad y aceptación como el terreno desde el cual brota una teología que puede por ello llegar a la vivencia cotidiana de la iglesia. Con ese criterio señala el acierto de los pasajes de Juan escogidos para la reflexión bíblica.
Las canciones y poesías del cono sur de autores y autoras de Chile y Argentina, como Leonardi Alvarez, Eduardo Robayna y Soledad Villalobos, tienen un tono lírico muy rico y letras que aluden a aspectos cotidianos del seguimiento de Cristo. Con ellos se cierra esta cuarta jornada del CLADE V.
La discusión acerca de la fe de Tomás y la bienaventuranza de Jesús para quienes creyeron sin ver es animada en las mesas y se va desgranando las verdades del texto en relación con la situación vital de cada uno, culminando en una oración individual y del grupo. En general he escuchado comentarios positivos sobre el arreglo de las mesas que permite interacción con un grupo permanente y variado.
La región del Cono Sur ha sido fuente de reflexión teológica y de producción literaria. Así por ejemplo, se encuentra presente en el Congreso Néstor Míguez , teólogo metodista y profesor en ISEDET de Buenos Aires, quien acaba de publicar un hermoso libro de teología narrativa: Jesús del pueblo (Ed. Kairós, 2011), en cuyo estilo trata de dirigirse al pueblo que no tiene formación teológica pero se interesa en seguir a Jesús. Míguez dirigió una de las consultas de la tarde explicando los fundamentos de la teología narrativa y su uso en la vida de la iglesia. En varios momentos de este congreso se ha hecho referencia a su padre el conocido teólogo ecuménico José Míguez Bonino , fallecido hace poco, y quien fue miembro activo de la FTL.
En la exposición de libros ocupan un lugar importante Ediciones Kairós y Certeza Unida, de la Argentina que han publicado herramientas fundamentales para la reflexión teológica. Desde Kairos René Padilla ha cumplido una labor notable editando numerosas obras colectivas y animando a jóvenes teólogos a publicar sus trabajos. Ha sido por insistencia de Padilla que yo mismo he podido completar a tiempo para este CLADE mi libro En busca de Cristo en América Latina (Ed. Kairos, Buenos Aires, 2012, 495 págs.) una exploración histórica del desarrollo cristológico durante el siglo veinte y lo que va del veintiuno.
Entre los expositores del Cono Sur están Juan José Barreda , pastor en Buenos Aires y Nicolás Panotto joven teólogo y escritor en diversos medios electrónicos. Barreda expresa una crítica a ciertos aspectos de la misión integral.
Esta sesión de la mañana abría en cierto modo la reflexión que iba a venir por la tarde y en la cual el teólogo católico español Juan José Tamayo ofreció un resumen de sus observaciones en esta primera visita suya a un evento evangélico .
Tamayo señala las seis líneas de fuerza de lo que ha podido observar y que según él coinciden con aspectos que considera fundamentales para una teología contemporánea. Tamayo invita a continuar en la misión integral pero advierte contra el integrismo que sería una postura cerrada para la cual la teología no tiene nuevos caminos que recorrer, porque ya todo está dicho. Traza un cuadro magistral de diez notas describiendo los desafíos del mundo actual, frente a los cuales los cristianos han de posicionarse, destacando la cuestión ecológica y la del diálogo interreligioso. Este último no ha sido hasta hoy parte de la agenda de la FTL.
El matrimonio a quienes entrevisto hoy son Luis Pérez y Graciela de Celis de la ciudad de Villa María en Córdoba, Argentina. Los conocí cuando eran estudiantes secundarios y hoy son abuelos. Luis es médico y, anciano de su iglesia y predica regularmente. Graciela es activa en varias redes que trabajan especialmente contra el maltrato entre niños, jóvenes y mujeres. Tiene responsabilidad directiva a nivel continental en la Campaña por el Buen Trato, un proyecto que surgió del CLADE 4 en el año 2000 y que ha crecido de manera notable.
Un panel de observadores de fuera de América Latina ofrecen sus percepciones de lo que han visto y oído en estos días . La profesora Dana Robert , catedrática en la Universidad de Boston, señala que lo que más le ha impresionado es el espíritu de comunidad desde el cual se ha hecho teología en estos días, y del valor de la relación mutua de amistad y aceptación como el terreno desde el cual brota una teología que puede por ello llegar a la vivencia cotidiana de la iglesia. Con ese criterio señala el acierto de los pasajes de Juan escogidos para la reflexión bíblica.
Las canciones y poesías del cono sur de autores y autoras de Chile y Argentina, como Leonardi Alvarez, Eduardo Robayna y Soledad Villalobos, tienen un tono lírico muy rico y letras que aluden a aspectos cotidianos del seguimiento de Cristo. Con ellos se cierra esta cuarta jornada del CLADE V.
CLADE V – Costa Rica.
Han pasado doce largos años desde la ultima consulta Clade IV con su temática central que fue «Testimonio Evangélico en el tercer milenio: Palabra, espíritu y misión», ahora hablamos de el proceso de CLADE V (Julio 9-13,2012) con su eje temático “Sigamos a Jesús en su Reino de Vida. ¡Guíanos, Santo Espíritu!” este nuevo congreso es un proceso de seguimiento a la reflexión …y práxis teológica hacia el futuro de Latinoamérica y el caribe oficialmente… ¡y qué! de los Estados Unidos y Canada, donde los hispanos vamos a convertirnos la más grande minoría en pocos años. llegé a CLADE III como un fotógrafo de prensa del magazine LATIN AMERICA EVANGELIST,donde quedé impactado…participé en CLADE IV como un seminarista Luterano Latino de los Estados Unidos y con toda la expectativa de implementar la MISION INTEGRAL en mi primer llamado pastoral…hoy llegamos, Ana Nieva un equipo de líderes y yo a CLADE V con la experiencia del trabajo de la misión integral con los inmigrantes en los Estados Unidos. Gracias Dios por darnos la oportunidad de participar en este evento largamente esperado.
Samuel Nieva
Fotografía: Samuel Nieva-CLADE III QUITO ECUADOR
«180» Película (English and Spanish Version)
Publicado: julio 6, 2012 en Historia, opinión, Sociedad
José de Segovia Barrón
![]() |
Libro de las memorias de las cosas, obra de Jesús Fernández Santos, Premio Nadal 1970.
Se ha vuelto a publicar la magnífica novela del escritor madrileño Jesús Fernández Santos (1926-1988) sobre los protestantes españoles, el Libro de las memorias de las cosas –que le valió el Premio Nadal en 1970–. Aparece esta vez en una excelente edición de estudio de la prestigiosa editorial Cátedra, introducida, anotada e ilustrada por Patrocinio Ríos Sánchez.
Su trabajo es excepcional, bien documentado, brillantemente escrito y realmente apasionante. Como su nuevo libro sobre la literatura, dentro de la serie Huellas del cristianismo en el arte, sea igual de bueno, va a ser una auténtica delicia.
Reconozco que en el tema de Fernández Santos, no soy nada objetivo. Como deja constancia la bibliografía de esta obra, ya escribí sobre este autor en 1988, la madrugada en que la Vieja Dama de la que tanto hablaba – “la que no tiene nombre” – , se lo llevó para siempre. No pude evitar recordar aquel día el momento en que le conocí: una fría mañana de invierno, en su casa, al lado del Paseo de la Castellana. Era entonces un crío, pero hacía una revista literaria llamada Aura , con estudiantes de bachillerato de diferentes institutos de Madrid, que vendíamos al lado de la Cuesta de Moyano.
Allí publiqué mi primer artículo, nada menos que sobre la Praga del 68 y la Carta 77 de los intelectuales checos disidentes, a la vez que un breve comentario sobre mi héroe de adolescencia: Hemingway. En el último número de aquella revista, apareció una larga entrevista que hice a Fernández Santos en el salón de su piso, compitiendo su voz con el ruido de la máquina de escribir eléctrica, que estaba arreglando un técnico en su casa.
JESÚS FERNÁNDEZ SANTOS
El escritor nació en Madrid en 1926, pero su padre venía del pueblo donde murió, Cerulleda, en las montañas de León que dan con Asturias. Quedó huérfano de madre cuando tenía apenas año y medio. Había ido al mismo colegio que mi padre, la escuela de los Maristas de la calle Fuencarral. Vivió toda su infancia en el barrio de Chamberí, entre la soledad de su casa e interminables sesiones de cine. Es allí donde tiene su primer contacto con los protestantes españoles . Ya que estaba cerca de la capilla de los Hermanos en la calle Trafalgar, que luego visitaría durante varios años, para preparar la novela.
De hecho, aunque el libro comienza con la descripción del edificio de la Asamblea de Jiménez de Jamuz en León, los letreros que imagina al frente son los de la calle Trafalgar – así como la placa dedicada a los fundadores ingleses –. Con la guerra civil, sería evacuado a Segovia, que luego recreará en muchas de sus novelas. Curiosamente, la guerra le sorprende en San Rafael, donde yo pasé de niño algunas vacaciones de verano. Al volver a Madrid, su padre muere de repente. El mundo infantil se desvanece entonces bruscamente, para comenzar una nueva etapa que culminará con su paso por la Universidad durante los años cuarenta.
En la Complutense conocerá a Ignacio Aldecoa y Carmen Martín Gaite –que vienen de Salamanca, así como su futuro esposo, Sánchez Ferlosio – , donde vivía también mi familia. En aquella época empieza a hacer teatro universitario – representando obras de Tennessee Williams y uno de sus autores favoritos, Eugene O’Neill – , pero se dedicará al cine. En la Escuela conocerá a Carlos Saura y hará sus primeros cortos. La mayor parte de su obra cinematográfica es documental – rodada mucha de ella para TVE – . De hecho sólo hizo un largometraje en los años sesenta, Llegar a Más – basado en uno de sus cuentos – , pero fue un desastre comercial. Era el crítico de cine en El País durante los años setenta –su sucesor, Ángel Fernández Santos, no es familia suya, a pesar del apellido – .
NI REALISTA, NI SOCIAL
Fernández Santos pertenece, con Ferlosio y Aldecoa, a la generación que se dio en llamar realista en los años cincuenta . Se dieron a conocer por los cuentos que publicaban en la Revista Española (1953-1955) de los años cincuenta, que hacía Rodríguez Moñino. Aunque han llevado siempre la etiqueta del “realistas sociales”, aquellos narradores creían que no eran ni realistas, ni sociales.
A pesar de ser un habitual de la tertulia del Café Gijón, el escritor era alguien más bien introvertido. Su primera novela, del año 54, Los Bravos , trata la misma soledad y aislamiento que vemos en el Libro de las memorias de las cosas . Se desarrolla además en el mismo escenario, el pueblo de Cerulleda, que hay en León en las montañas lindantes con Asturias. Todavía recuerdo la madrugada en que lo acabé de leer, en la cantina de la estación de tren donde se cambiaba de vía para ir a Francia.
Como en su quinta novela – sobre los protestantes españoles que vivían dispersos por esa zona–, Los Bravos tiene un protagonista colectivo y utiliza una técnica de construcción de acciones paralelas y simultáneas. La obra, que está ahora también publicada en una edición de estudio de Cátedra, fue especialmente bien acogida por la crítica. En los años sesenta, su literatura se hace cada vez más intimista con Laberintos y El hombre de los santos, que recibirá el prestigioso Premio de la Crítica.
LOS PROTESTANTES EN LA GUERRA CIVIL
Como muy bien explica Fernández Santosen un artículo publicado en El País, la novela nace de tres encuentros con Lutero en el reino de León. El primero, el hallazgo de unas lápidas en un prado , donde estaba enterrada una familia convertida a la fe evangélica en Argentina. Me contaba en aquella entrevista que venía de hacer un documental sobre románico en la aldea leonesa de Peñalba de Santiago, cuando encontró aquellas tumbas, que supuso que eran de maquis –guerrilleros antifascistas de la postguerra – . No salió de su asombro cuando le dijeron que eran protestantes.
Al allí enterrado, Martin de la Cal, se le acusa en 1938 de ser comunista, aunque el verdadero motivo de su encarcelamiento era la enemistad del cura por ser evangélico. Tras cuatro semanas de cárcel fue puesto en libertad, para ser víctima de los maquis, que le golpearon brutalmente, falleciendo poco después en 1946. Este fue el personaje en que se inspira el molinero protestante de Los jinetes del alba (1984) –llevada a la pantalla por Vicente Aranda, para TVE–, fusilado por el ejército de Franco, después de ser rechazado por los repúblicanos. Movido por la curiosidad, empieza a visitar la capilla de Trafalgar.
Poco se podían imaginar los evangélicos que aquel hombre alto con gafas, que asistía a los cultos, iba a describirlos de la forma en que lo hace en el Libro de la memoria de las cosas . Aunque era agnóstico, Fernández Santos quiere entender su fe, lo que le lleva a investigar sus creencías y la situación de discriminación que viven en nuestro país . Particular impresión le hace un entierro en el cementerio civil de Madrid, cuyo muro pretende derribar con la novela –me dijo en aquella entrevista–.

SOLEDAD Y AISLAMIENTO
El libro hace referencia a tres momentos distintos de la Historia evangélica en España. En primer lugar, la obra de los fundadores –Cecil y Sedano en la novela – , que son una combinación del matrimonio de Luis de Wirtz – constructor de la capilla en Marín, que tiene una entrevista con el Primer Ministro para obtener el permiso que le niegan las autoridades locales y provinciales – y la familia de Eduardo Turrall –cuyas hijas son la inspiración de las dos hermanas solteras que protagonizan la historia, Margarita y Virginia – .
Es un retrato intimista, bastante oscuro, en que la soledad y la frustración sexual se mezclan con las grandezas y miserias de esta pequeña comunidad. Esto es lo que no entendieron sus críticos evangélicos, que se fijaron sobre todo en sus errores y el legalismo de las normas, con las que comienza la novela. A muchos les parecerá exagerada la hipocresía y los excesos de la disciplina de esta comunidad, pero recuerdo que el autor me enseñó en aquella entrevista el libro de actas del consejo de una Asamblea –algo inusual en la actualidad–, que él había conseguido y transcrito literalmente, en el relato del proceso de excomunión de Molina.
El cuadro que encontramos aquí es la situación después de 1968 –tras la aprobación de la ley de libertad religiosa del año anterior y el debate en torno al Registro, que provoca una división entre los protestantes –. Encontramos acontecimientos reales, como el Congreso Evangélico de Barcelona del año 69 –al que yo mismo asistí con mis padres de niño– narrados en la novela con todo detalle. Lo que más dolió al lector evangélico, es sin embargo la crisis en la que se encuentran ya estas comunidades en los años setenta . La segunda (Molina y Margarita) y tercera generación (Adela y Alfredo), están ya a punto de abandonar la iglesia.
LECTURA IMPRESCINDIBLE
Es por esto que considero esta novela imprescindible para entender la situación evangélica en España, tras la ley de libertad religiosa de 1967 y el comienzo de la secularización que viene con la Transición . Como me recuerda mi hija –que está leyendo estos días la novela, que lr regalé por su cumpleaños, este curso que ha acabado la carrera de Filología en Edimburgo–, es particularmente expresiva la conversación sobre la fe entre Muñoz y sus hijos –que encontramos en la pág. 300 de la anterior edición–.Después de que él predique sobre el pecado y el infierno, el hijo le dice que ya no puede creer en «la fe absoluta, cerrar los ojos y no pensar ya más».
Le explica el joven a su padre que «no existe esa fe de la que se hablaba en tiempos antiguos, sino la otra, que llega y vive y se mantiene, llena de dudas, que son las que, a fin de cuentas, te sostienen y ayudan.» Dice: «Yo creo que ya pasaron los tiempos de decir, de afirmar: Esto es así, esto no, esto es verdad, esto es pecado . Yo te aseguro –Arturo se ha puesto la mano un poco dramáticamente sobre el pecho– que antes de condenar a nadie, tanto de entre nosotros, como de los que no lo son, de esos que llamamos del mundo , lo pensaría mucho, me andaría con tiento». El conflicto de estos jóvenes no puede ser más actual.
Como creyente, te sorprende especialmente cómo domina nuestro lenguaje el escritor, después de tres años frecuentando nuestros círculos. La jerga evangélica, lejos de disminuir, no ha hecho más que aumentar. Seguimos hablando en clave . Y nuestras expresiones piadosas dicen tan poco entonces como hoy. Las dos características que más resalta Fernández Santos, en su retrato de los protestantes españoles –el aislamiento y la influencia foránea–, siguen siendo rasgos distintivos de nuestro ámbito.
La intención del autor no podía ser mejor: “A mí personalmente no me gustan las vallas ni los muros, nada, en resumen, que separe a unos hombres de los otros, y me preguntaba cuánto tardaría aún esa tapia en caer” –en referencia al muro que separaba al cementerio civil del llamado “campo santo”, símbolo que utiliza en una de las escenas más poderosas del libro, que incluye la predicación en un entierro evangélico– . “Como yo soy narrador, quise hacer, y acabé haciendo, una novela, contada desde el lugar justo de esa misma valla, ni más allá ni más acá, desde la huella que dejará en la tierra un día, ese día que como tantos otros muros en España quede borrada y demolida y, lo que es más importante, definitivamente olvidada”.
No sabemos si ha llegado ya ese día, pero sin duda la novela de Fernández Santos ayuda a crear esa sociedad sin barreras. Su lectura será enormemente sugerente para todo el que se pregunta por qué se marchan los hijos de los creyentes de la iglesia. Nos habla con la honestidad del que ha intentado entendernos , más allá de nuestra jerga. Y como dice el profesor Sobejano, debe ser leída tanto por el hombre laico como por el preocupado por la religión.
Otra cosa es el Evangelio, eso parece que no lo entendió Fernández Santos. Aunque, por lo menos, se asomó por encima de la valla.
The Devil’s Miner is a 2005 documentary film directed by independent film directors Kief Davidson and Richard Ladkani. The film follows a fourteen year old Bolivian boy named Basilio Vargas who along with his twelve year old brother Bernardino work in the mines near the city of Potosí. The film includes many subtle realities of the miner’s lives such as the need to chew coca leaves to numb the pain of hunger and the long shifts they work regardless of age.[1] The film made its world premier at the Rotterdam film festival and its U.S. debut at the Tribeca Film Festival.
The film concentrates on the concerns of local workers who have fear of what they call “Tio” or devil. The film claims that over 8 million people over a period of time have died in the unsafe mines. The workers believe this is because “Tio” controls the mine and that Christhas no power in the mine. The workers often give offerings and perform sacrifices to a makeshift statue of «Tio». The local Catholicpriest is unable to tame these fears of “Tio” although the workers often pray at the church before entering the mine.
Obispo gay LGBT felicita a los presbiterianos de ‘La confusión’ de la Iglesia sobre la homosexualidad
Publicado: julio 2, 2012 en NoticiasBy Lillian Kwon , Christian Post Reporter
El primer obispo abiertamente homosexual en la Iglesia Episcopal fue elogiado recientemente por pro-gay presbiterianos por ser el creador de «una enorme confusión» y lo que él llamó «el caos santo» en su denominación sobre la homosexualidad.
«No es que muchos años atrás, cuando nuestras iglesias, tuyo y mío y la mayoría de los demás, estaban absolutamente seguros de lo que Dios piensa de nosotros … y por su trabajo valiente, hay una gran cantidad de personas confundidas por ahí y aquello es un gran paso adelante «, dijo el obispo Gene Robinson de Nueva Hampshire, el sábado durante un evento patrocinado por «Más presbiterianos de la Luz» – un grupo pro-LGBT.
Robinson parecía elogiar y fomentar aún más a los gays y lesbianas que se enfrentan a una serie de medidas sobre la homosexualidad en la Iglesia Presbiteriana (EE.UU.) de la Asamblea General en Pittsburgh. La denominación está considerando una propuesta para revocar una decisión de 2010 que permitió clérigos asociados homosexuales de servir y otra medida que podría redefinir el matrimonio. Los votos se espera que tenga lugar esta semana.
Durante su media hora de charla, Robinson, que fue consagrada en 2003, citó varios pasajes de las Escrituras para defender la homosexualidad.
«Vamos a tomar la parte de atrás de la Biblia, de los que lo han tomado como rehén», dijo a la multitud LGBT. «Ya sabes, esas son nuestras Escrituras también.»
Pero Parker T. Williamson cree que Robinson está torciéndo las Escrituras para mostrar que Dios está bien con la homosexualidad.
En un comentario sobre la línea Layman, Williamson sostuvo que el obispo episcopal ha filtrado las Escrituras «a través de un lente de derechos GLBT.»
El mendigo cojo en la Biblia representa a los gays?
Robinson fue a lo que él llamó una de sus historias favoritas de la Biblia. Hechos 3 narra la historia de un hombre que era cojo desde su nacimiento y que pedía dinero cada día a la puerta llamada la Hermosa – que era la entrada al templo.
Pedro dijo al hombre que no tenía plata ni oro, pero afirmó: «En el nombre de Jesucristo el Nazareno, camina.» El hombre fue sanado, y entró en el templo «, donde en algún lugar de la parte posterior de su mente, pensó que pertenecía todo el tiempo», dijo Robinson.
«Esa es nuestra historia», dijo el obispo.
«Nos han dicho durante años que sólo podemos llegar lo más cerca de la puerta como el cojo que se dijo que era su pecado o la de sus padres que lo hizo cojo. Tú y yo hemos dicho que tenemos esta cosa acerca de nosotros que nos hace indignos a venir más cerca. »
Pero al igual que el cojo, se les dijo, «En el nombre de Jesucristo de Nazaret, a pie» y «descubrió lo que se siente al caminar … hasta el centro de nuestras iglesias en los que se sospecha todo el tiempo que nos pertenecía».
Williamson rechazó la interpretación de Robinson del pasaje de la Biblia, diciendo que «torció la historia» para tratar de demostrar que «GLBTs siempre ha merecido la plena participación y posiciones de liderazgo en la iglesia.»
«Para llevar la Biblia de Robinson distorsiona las Escrituras por omisión o por ignorancia» Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios. » Lo reemplaza con el lenguaje del derecho que no tiene lugar en la comunidad de fe. Aquellos a quienes el Señor ha redimido, que por la experiencia de la gracia de Dios modificada vidas y cuyas vidas la iglesia reconoce como manifestaciones del Evangelio, son llamados por el Señor para servir a su iglesia «, sostuvo Williamson.
Más adelante denunció el uso de la Episcopal del pasaje donde Dios dice que está «muy complacido» para justificar el estilo de vida homosexual.
El terreno común con los afroamericanos?
Robinson, que esta por retirarse en el 2013, señaló el movimiento de derechos civiles de la década de 1960 como inspiración para sus esfuerzos pro-gay.
Él cree que las personas LGBT tienen una causa común con los afroamericanos, aunque muchos pastores negros han rechazado el vínculo entre los dos movimientos.
«Lo que realmente necesitamos hablar de la homofobia no es mucho, pero al heterosexismo» afirmó, los episcopales lo hemos colocado el «heterosexismo» con el resto de los «-ismos» como el racismo y el sexismo.
«El pecado que estamos luchando en este movimiento es la idea de que es mejor ser heterosexual de lo que es ser homosexual y configurar el sistema sólo para trabajar de esa manera», dijo, señalando que las iglesias han enseñado por mucho tiempo hasta hace poco que la homosexualidad es una abominación.
Así como los cristianos se arrepintió del pecado del racismo y la esclavitud, Robinson dice que a la larga se disculparán de las personas LGBT también.
¿Cómo terminará todo esto?
La visión que la comunidad LGBT va a presentar, según él, es que el amor de Dios es amplio.
«Es demasiado bueno para ser verdad», dijo Robinson, de la visión.
«¿No es increíble que pueda estar en 800 estaciones de radio que predican un Dios de venganza y el odio y no la misericordia y salir adelante con bien. Pero comenzar a predicar un Dios que es demasiado misericordioso, amoroso también expansiva también, demasiado amplios y no habrá mucho que pagar. »
Buscando animar a la multitud, Robinson dijo que no debería sorprenderse por el dolor que obtienen por sus esfuerzos y para «predicar esa clase de Dios.»
Algunos retroceso, sostuvo, significa que vamos por el camino correcto.
«De hecho, diría que la verdadera pregunta para su iglesia y la mía es que si no estás en problemas a causa del Evangelio que se predica, es realmente el Evangelio?» , dijo entre aplausos.
Confiado en la forma en que terminará todo esto, el obispo episcopal declaró: «Esto va a terminar con la plena inclusión de gays y lesbianas, bisexuales y transexuales en la iglesia, la sinagoga, la mezquita y en la cultura.
«Déjame que te cuente un pequeño secreto:. Los conservadores también lo saben … Ellos saben que no hay forma de detenerlo y ahora sólo estamos discutiendo sobre qué tan pronto..
«Cuando cantas ‘We Shall Overcome,» cantar es como si fuera un hecho, no una esperanza. »
No sólo sugieren que habrá un final feliz en la tierra, sino también en la eternidad.
«Sabemos que vamos a estar en el cielo uno con el otro y por la forma con nuestros enemigos, sino que será sorprendido de vernos allí, pero vamos a estar allí con ellos y va a estar bien, porque Dios lo hará muy bien. »
Robinson se dirigía a su reunión legislativa propia esta semana por la Convención General de la Iglesia Episcopal en Indianápolis, donde la homosexualidad también se espera que sea debatido. El PC (EE.UU.) y la Iglesia Episcopal han sido ambos para abordar la cuestión desde hace décadas y he visto docenas de congregaciones salen sobre su postura cada vez más liberal en la Biblia.
Gay Bishop Commends LGBT Presbyterians for ‘Confusing’ the Church on Homosexuality
Publicado: julio 2, 2012 en NoticiasBy Lillian Kwon , Christian Post Reporter
The first openly gay bishop in The Episcopal Church recently praised pro-gay Presbyterians for creating «enormous confusion» and what he called «holy chaos» in their denomination over homosexuality.
«It was not that many years ago when our churches, yours and mine and most others, were absolutely certain what God thought of us … and because of your courageous work, there are a lot of confused people out there and that is a huge step forward,» Bishop Gene Robinson of New Hampshire said Saturday during an event sponsored by More Light Presbyterians – a pro-LGBT group.
Robinson looked to commend and further encourage gays and lesbians as they face several measures on homosexuality during the Presbyterian Church (U.S.A.)’s General Assembly in Pittsburgh. The denomination is considering a proposal to reverse a 2010 decision that allowed partnered gay clergy to serve and another measure that would redefine marriage. Votes are expected to take place later this week.
During his half-hour talk, Robinson, who was consecrated in 2003, cited several passages in Scripture to defend homosexuality.
«Let’s take the Bible back from those who have taken it hostage,» he told the LGBT crowd. «You know, those are our Scriptures too.»
But Parker T. Williamson believes Robinson is twisting Scripture to show that God is OK with homosexuality.
In a commentary on The Layman Online, Williamson argued that the Episcopal bishop is filtering Scripture «through a GLBT entitlement lens.»
Lame beggar in Bible represents gays?
Robinson went to what he called one of his favorite stories in the Bible. Acts 3 tells the account of a man who was lame from birth and who begged for money every day at a gate called Beautiful – which was the entrance to the temple.
Peter told the man that he didn’t have silver or gold but stated, «In the name of Jesus Christ of Nazareth, walk.» The man was healed and went into the temple courts «where somewhere on the back of his mind he thought he belonged all the time,» said Robinson.
«That’s our story,» the bishop said.
«We have been told for years that we can only come as close as the door like that lame man who was told it was his sin or perhaps that of his parents that made him lame. You and I have been told that we have this thing about us that makes us unworthy to come any closer.»
But like the lame man, they were told, «In the name of Jesus Christ of Nazareth, walk» and «discovered what it’s like to walk … right to the center of our churches where we suspected all along that we belonged.»
Williamson rejected Robinson’s interpretation of the Bible passage, saying he «twisted the tale» to try to show that «GLBTs have always deserved full participation and leadership positions in the church.»
«Robinson’s takeaway bible distorts Scripture by omitting or ignoring ‘All have sinned and fallen short of the glory of God.’ He replaces it with entitlement language that has no place in the community of faith. Those whom the Lord has redeemed, who by God’s grace experience amended lives and whose lives the church recognizes as demonstrations of the Gospel, are called by the Lord to serve his church,» Williamson contended.
He further denounced the Episcopalian’s use of the passage where God says He is «well pleased» to justify the homosexual lifestyle.
Common ground with African Americans?
Robinson, who is to retire in 2013, pointed to the civil rights movement of the 1960s as inspiration for his pro-gay efforts.
He believes that LGBT people have a common cause with African Americans, though many black pastors have rejected the link between the two movements.
«What we really need to be talking about is not so much homophobia but heterosexism,» the Episcopalian asserted, placing «heterosexism» with the rest of the «-isms» such as racism and sexism.
«The sin we are fighting in this movement is the notion that it is better to be heterosexual than it is to be homosexual and we set the system up just to work that way,» he said, noting that churches have long taught up until recently that homosexuality is an abomination.
Just as Christians repented of the sin of racism and slavery, Robinson says they will eventually apologize to LGBT people as well.
How will it end?
The vision that the LGBT community is putting forward, he maintained, is that God’s love is broad.
«It’s just too good to be true,» Robinson said of the vision.
«Isn’t it astounding that you can be on 800 radio stations preaching a God of revenge and hate and non-mercy and get by with it just fine. But you start preaching a God who is too merciful, too loving, too expansive, too inclusive and there will be hell to pay.»
Looking to encourage the crowd, Robinson said they shouldn’t be surprised by the grief they get for their efforts and for «preaching that kind of God.»
Some pushback, he contended, means they’re going on the right path.
«I would actually say that the real question for your church and mine is if you’re not in trouble because of the Gospel you preach, is it really the Gospel?» he said to applause.
Confident of how it will all end, the Episcopal bishop stated, «This is going to end with the full inclusion of gay and lesbian, bisexual and transgender people in the church, the synagogue, the mosque and in the culture.
«Let me tell you a little secret: the conservatives know it too. They know … there is no stopping it. And now we’re only arguing over how soon.
«When you sing ‘we shall overcome,’ sing it like it’s a fact, not a hope.»
Not only did he suggest that there will be a happy ending on earth, but in eternity too.
«We know we’re going to be in heaven with one another and by the way with our enemies; they’ll be surprised to see us there but we’re going to be there with them and it’s going to be just fine because God will make it just fine.»
Robinson will be heading to his own legislative meeting this week for The Episcopal Church’s General Convention in Indianapolis where homosexuality is also expected to be debated. The PC(USA) and The Episcopal Church have both been tackling the issue for decades now and have seen dozens of congregations depart over their increasingly liberal stance on the Bible.






