Archivos para octubre 23, 2011


Por Allison Summers|Colaboradora de Christian Post
Traducción de Jonathan Portill.

En una conferencia de prensa el miércoles pasado por People Acting in Community Together, Pastor de Most Holy Trinity Church in San Jose, Calif., Eduardo Samaniego, se unió a otras congregaciones, organizaciones y miembros de la comunidad en el anuncio de que la iglesia va a cortar sus lazos con el Banco de América en un intento de decir «no» a los bancos más grandes que han causado a la economía a desmoronarse.

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«Como pastor de la Iglesia Most Holy Trinity Chruch, estoy terminando una relación de más de 20 años con Bank of America y hoy estaremos moviendo, tanto las cuentas de la parroquia y de nuestra escuela parroquial», dijo Samaniego, como se ve en una video de la conferencia de prensa se muestra a continuación.

«Nos estamos moviendo a Microbranch Bank, una unión de crédito, para decir ‘no’ a Bank of America para usar nuestro dinero y la inversión de los préstamos morosos y no negociar con justicia. Nuestros presupuestos juntos son tres millones de dólares, así que creo que va a hacer una declaración lo suficientemente grande «, agregó.

El pastor pidió al abogado de California en general Kamala Harris, así como los fiscales generales de todo el país para proseguir con el litigio en contra de los grandes bancos que han reposeido casas forzando afamilias a vivir fuera de sus casas, y utilizan los fondos para contratar mal empréstitos.

«Que quede claro, durante cuatro largos años, nuestros hermanos y hermanas sin trabajos y las comunidades aledañas, han organizado y han tratado de negociar con los bancos de buena fe», dijo Samaniego.

«Se les exige que dejen de robar nuestras casas, que dejen de destruir nuestras comunidades, que dejen de dividir nuestras familias. Hemos exigido que hagan las modificaciones de préstamos principio de reducción. Hemos exigido que no se excluyen en nosotros, mientras se busca modificaciones de préstamos. Nuestro impulso ha ido creciendo poco a poco. »

La protesta contra las ramas de los principales bancos es uno de los muchos movimientos de base que surgen de las recientes protestas como «Occupy Wall Street», que piden que se ponga un fin a la corrupción política y financiera, entre otras cosas. Un «Bank Transfer Day» es el último movimiento prevista para el 05 de noviembre, llamando a la gente a desprenderse de su dinero de los bancos más importantes para que sus voces sean escuchadas.

 

 

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Carlos Martínez García

Manuel Aguas, el Lutero de México (y III)

Manuel Aguas: de sacerdote católico a precursor del protestantismo en México. La ruptura de 1871. Tercera y última parte.

 

 La carta de Manual Aguas a su ex superior en la orden de los dominicos, “fue el primer documento sobre la conversión de un sacerdote conocido al protestantismo y además [llamó poderosamente la atención] por la forma de folleto evangelístico en que está escrito” . [i]  Las críticas al deslinde con su anterior identidad religiosa y nuevo compromiso con el protestantismo por parte de Aguas, motivaron respuestas de las autoridades eclesiásticas católicas y de antiguos correligionarios.

De forma anónima un cura católico romano señala que por la lectura del documento en que Aguas refiere su conversión al cristianismo evangélico, se desprende que los folletos protestantes por él leídos, “y que con tanta profusión se han repartido para seducir incautos e ignorantes”, afectaron el buen juicio del converso. También señala que la misiva redactada por Aguas no debió haberle costado mucho trabajo escribirla, porque “calculada como está sobre alguna de aquellas muestras que suelen salir de las Islas Británicas o del Norte de América cada vez que un fraile o clérigo se harta de la disciplina que suele ocurrir en las filas católicas”. [ii]

Desde el anonimato, el crítico de Aguas defiende la necesidad de que la Biblia leída por los católicos incluya notas doctrinales, a diferencia de la Biblia impulsada por los protestantes que carecía de esos comentarios. Argumenta sobre la necesidad de guías para que los feligreses católicos no fuesen engañados, por ello las notas en la Biblia son para proteger las conciencias de los débiles: “¿no veis que sirven de guía a los ignorantes?”. También hace decidida apología de la autoridad del Papa, la que había cuestionado claramente Aguas en su documento. El autor anónimo fue abundante en disquisiciones y sofismas, en los que “hizo gala de la latinajos y asuntos teológicos que poco se acercaban al meollo de la crítica que había hecho Aguas”. [iii]

 Otro crítico de Aguas fue uno de los líderes de los Padres Constitucionalistas, a quienes antes nos hemos referido. Juan N. Enríquez Orestes , sacerdote liberal que pugnó por la creación de una Iglesia católica nacional, es decir sin supeditación a Roma, entra al debate desatado por Manuel Aguas con un escrito en el que mantiene distancia con la Iglesia católica romana pero, al mismo tiempo, manifiesta escepticismo respecto de unirse al protestantismo. [iv]

Enríquez Orestes afirma que él no servía a católicos ni a protestantes. Consideraba que la manifestación pública de Aguas sobre renunciar al catolicismo para adherirse a la fe protestante, era resultado de las garantías legales hechas posibles por Benito Juárez y los liberales que dieron la lucha contra el conservadurismo mexicano. Consideraba que las leyes juaristas en lugar de perjudicar a la Iglesia católica la beneficiaban, porque así se mantenían dentro de sus filas los verdaderos católicos y no quienes solamente simulaban seguirla.

 Las autoridades eclesiásticas católicas reaccionan a las pocas semanas en que comienza a difundirse la carta de Manuel Aguas.  El 21 de junio de 1871 se hace pública la  Sentencia pronunciada en el Tribunal Eclesiástico contra el religioso fray Manuel Aguas . En ella se le acusa de “crimen de plena apostasía, así del sacerdocio y de los votos monásticos como de la fe católica, y por el gravísimo escándalo con que de palabra y por escrito ha propagado sus herejías, tanto por medio de la carta dirigida a su provincial. M. R. P. fray Nicolás Arias, que después publicó y repartió, en que se declara absolutamente adicto a los errores del protestantismo, como por medio de la enseñanza que por sí mismo emprendió de esos mismos errores en el templo que ha sido del Convento de San José de Gracia de esta capital […]”.

El documento es breve pero saturado de estigmatizaciones contra Aguas. Además de apóstata, hereje y errático la  Sentencia  lo considera cismático, contumaz, obstinado, extraviado, criminal, ofensor, inmoral, en ruina espiritual, destructor, heterodoxo, irrespetuoso, desobediente, temerario, pernicioso, rebelde y falto de gratitud a la Iglesia católica.

 La  Sentencia cita distintos cánones y disposiciones eclesiásticas, especialmente las del Concilio de Trento. La pena impuesta es la de anatema y excomunión mayor  latae sententiae . El tribunal manifiesta que espera del sentenciado “un motivo de reflexión y arrepentimiento, que le haga volver al camino de la verdad, al seno de la Santa Iglesia y a los brazos paternales de Dios, que le aguarda lleno de misericordia. Comuníquese en debida forma esta sentencia al Ilmo. Sr. Arzobispo, y circúlese a todas las parroquias e iglesias de esta capital, con orden que se fijen copias autorizadas de ella en la sacristía y en la puerta principal de cada templo, por la parte interior, para conocimiento de todos”.

 La enjundiosa respuesta de Aguas a la excomunión no se hizo esperar demasiado tiempo . La dirige a la cabeza de la diócesis de México, Antonio Pelagio de Labastida y Dávalos. Para empezar le niega a éste el título de arzobispo, y lo llama “señor obispo de la secta romana establecida en México”, porque “aquel título no existe en la Biblia”. [v]

El ex sacerdote le niega jurisdicción sobre él a las autoridades eclesiásticas católicas, tanto nacionales como a las de Roma (en particular a “vuestro superior, el llamado Pontífice”). Aguas hace tanto una apología de su identificación con los intereses nacionales de México, como señalamientos de que en la historia del país ha sido la Iglesia católica la institución enemiga de la libertad del país. En cuanto a su mexicanidad, Manuel Aguas manifiesta que
Llegado el caso, que quiera el Dios de las Naciones que nunca se verifique, de que la Nación Norteamericana se resolviera a anexionarse nuestro país y formalmente nos invadiera, los mexicanos, a pesar de los traidores, haríamos esfuerzos inauditos por conservar íntegro nuestro territorio. De los protestantes sé decir con verdad y certeza que ocuparíamos en la campaña el lugar que el Supremo Gobierno tuviera a bien señalarnos… Si los mexicanos logramos emanciparnos completamente de Roma, entonces libres ya de ese enorme peso que gravita sobre la conciencia, nos atreveremos a afirmar con toda certeza que ya no habría peligro de perder la patria, y que en conflicto dado, nuestra y sólo de nosotros será la victoria, porque ya no estaremos divididos y sólo existirá la unión, que da la fuerza y hace respirar a las naciones. [vi]

En lo tocante a la actuación histórica de la jerarquía de la Iglesia católica, Aguas hace eco a los argumentos de los liberales:
Todos los mexicanos de buena fe deben convencerse que la Iglesia Romana es y siempre ha sido y será antipatriótica y traidora. Recuérdese la indolencia con que vio esa iglesia la invasión norteamericana en el año 1847: siendo entonces inmensamente rica, se negó a auxiliar al gobierno que pedía recursos para conservar la independencia nacional… En el año de 1810, el denodado anciano de Dolores dio el glorioso grito de libertad e independencia. ¿Quién fue entonces su más encarnizado enemigo, quién lo maldijo, quién lo declaró hereje, quién lo excomulgó, quién se unió íntimamente con los opresores de España para odiar y perseguir a muerte a nuestros padres, a esa raza de héroes que nos han dada la patria? La traidora, la herética Iglesia Romana. [vii]

 


   [i] Daniel Kirk Crane,  Op. cit ., p. 98.
   [ii]   Un sacerdote católico. Refutación de los errores contenidos en una carta que el presbítero Manuel Aguas ha publicado al abrazar el protestantismo , Imprenta de Ignacio Cumplido, México, 1871, en Daniel Kirk Crane,  Op. cit ., p. 100.
   [iii]  Ricardo Pérez Montfort, “Nacionalismo, clero y religión durante la era de Juárez”, en Laura Espejel López y Rubén Ruiz Guerra (coordinadores),  El protestantismo en México (1850-1940). La Iglesia Metodista Episcopal , Instituto Nacional de Antropología e Historia, México, 1995, p. 71.
   [iv]  Juan N. Enríquez Orestes,  Juicio sobre la carta y conversión del P. Aguas , México, 1871, cita de Ricardo Pérez Montfort,  Op. cit. , p. 71.
   [v]   Contestación que el presbítero Don Manuel Aguas da a la excomunión que en su contra ha fulminado el Sr. Obispo Don Pelagio Antonio de Labastida y Dávalos , Imprenta de V. G. Torres, México, 1871, citado por Ricardo Pérez Montfort,  Op. cit. , p. 69.
   [vi]  Ricardo Pérez Montfort,  Op. cit ., p. 70.
   [vii]   Ibid ., pp. 70-71.

Autores: Carlos Martínez García
©Protestante Digital 2011


Juan Francisco Martínez

Creciente espíritu anti-inmigrante (y anti-latino) en EEUU

Se crea una mano de obra fluctuante y “desechable” que se utiliza cuando se quiere y se persigue cuando ya no se necesita.

 La nueva ley anti-inmigrante en el estado de Alabama le está creando problemas económicos al estado . Los dueños de las granjas no pueden conseguir quienes recojan las cosechas. Los latinos que están en el país legalmente, incluyendo a personas que nacieron en los Estados Unidos, está saliendo del estado porque siente una actitud anti-latina entre mucha de la población. Esto está dejando a varias empresas sin empleados dispuestos a hacer los trabajos arduos y mal pagados que normalmente hacen los inmigrantes . Y aunque las cortes han declarado ilegal partes de la nueva ley, todavía está causando zozobra entre los latinos que viven en el estado. El espíritu anti-inmigrante, que muchas veces también es un espíritu anti-latino, está creciendo en algunos segmentos de la sociedad dominante . Aunque claramente le está haciendo daño al estado y las cortes han declarado inconstitucional las partes más controversiales de estas leyes, sigue creciendo esa actitud y  hay otros estados que están contemplando hacer algo similar .Casi todos los candidatos republicanos a la presidencia se están peleando por demostrar que son las personas más posicionados a favor de esta corriente anti-inmigrante. Aún la administración Obama, que ha dicho estar a favor de una reforma migratoria justa, ha deportado a más indocumentados que ninguna administración anterior de los Estados Unidos.

 El país necesita la mano de obra inmigrante, algo que se ha comprobado vez tras vez en todos los estudios hechos sobre el tema. Pero los políticos rehúsan crear un marco legal para permitir que los inmigrantes estén en el país legalmente y hagan esos trabajos que nadie en el país está dispuesto a hacer.

Claramente está roto el sistema migratorio del país. Favorece una situación en que hay una clara oferta de trabajo que atrae al inmigrante, pero sin que tenga derechos legales. Los empleadores pueden mal pagar y maltratar a estas personas porque no tienen ningún derecho legal. También  crea una mano de obra fluctuante y “desechable” que se utiliza cuando se quiere y se persigue cuando ya no se necesita .

 Tristemente este patrón se repite en varios países del primer mundo . La globalización estimula el movimiento libre de productos y capital, pero trata de limitar el movimiento de la mano de obra. El resultado es que la gente se mueve y llena las necesidades de los países ricos, pero sin derechos legales.

 Muchos cristianos en este país le echan la culpa al inmigrante siendo ellos fueron los que “infringieron” la ley . Pero rehúsan lidiar con el hecho de que ellos mismos se benefician directamente o indirectamente de la mano de obra inmigrante. Por ejemplo, en este país queremos comida barata y por eso los salarios de los trabajos agrícolas son tan bajos. Estamos comiendo a costas de la injusticia al inmigrante.

 Es tiempo que los cristianos tengamos el valor de denunciar el pecado estructural que está detrás de estas actitudes anti-inmigrantes. El pecado del inmigrante es el de entrar sin permiso. Pero luego le hace bien al país con su trabajo. El pecado del país es que se aprovecha de ese trabajo, pero rehúsa permitir que el inmigrante tenga protecciones legales. Eso se llama injusticia, simple y sencillamente. Y muchas veces va ligado al pecado del racismo , que busca proteger los derechos de unos por medio de negarle los derechos a otros.

 Nuestra tarea en este asunto está clara. Tenemos que trabajar a favor de la justicia. Eso implica trabajar para la legalización de los que ya están en el país contribuyendo a su bienestar. También debemos buscar que se desarrolle un marco legal para permitir que puedan ingresar legalmente los que vienen a hacer los trabajos que los que vivimos aquí no queremos hacer.

 Los cristianos latinos tenemos una responsabilidad particular en este asunto. Necesitamos ayudar a los miembros de nuestras iglesias y de nuestras familias que necesitan legalizar su estado migratorio.

También tenemos que luchar contra ese racismo que nos afectará a todos, si sigue creciendo. Que Dios nos de el valor de ser como los profetas de antaño denunciando la injusticia y obrando a favor de los más pequeños y vulnerables.

Autores: Juan Francisco Martínez
©Protestante Digital 2011

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