Archivos para septiembre, 2011

Camino de Emaús con Baricco

Publicado: septiembre 19, 2011 en Cultura, Literatura

José de Segovia Barrón
Camino de Emaús con BariccoEl libro es una mirada a la educación sentimental católica, un ambiente opresor y espiritual al mismo tiempo, muy habitual en una época que ahora nos parece lejana.
 Mientras hablo estos días con los monseñores del Vaticano sobre la autoridad de la interpretación de las Escrituras  – en una consulta teológica de la Alianza Evangélica – , leo en la habitación de este palacio romano la novela del escritor italiano Alessandro Baricco, que ha publicado Anagrama este año en Barcelona.  Emaús  es la historia de cuatro adolescentes católicos de clase media, que viven en el norte de Italia durante los años setenta. La aparición de una chica de clase alta y costumbres liberales trae una crisis moral y espiritual a estos jóvenes, que supondrá el derrumbe de todas sus certezas.Este libro es –como dice Paolo Di Paolo– sobre “la pérdida, el sentimiento de pecado, la irracionalidad del dolor, la familia, el desengaño de la felicidad, el esfuerzo de crecer, o tal vez de comprender, la piedad”. Temas como el catolicismo, la fe, el Calvario y la resurrección, pueden descolocar a los lectores habituales del autor de novelas como  Seda  o  Novecento  –que algunos conocerán por el cine– .  Como dice Di Paolo, Baricco ha hecho probablemente aquí su novela más valiente y hermosa.

 El escritor de Turín cuenta así una historia de aprendizaje, basada sin duda en su propia experiencia –nació en 1958– de superviviente de un grupo de amigos, cuya vida queda fatalmente truncada por el suicidio, la droga y el crimen. Este relato de decadencia y caída está marcado por la “obstinada resistencia” a una educación católica, que conoce muy bien el lector latino, que creció en una época en que todavía la religión ocupaba un lugar importante en la vida social.

 EDUCACIÓN SENTIMENTAL CATÓLICA
A algunos les resultará algo extraño “el heroísmo” –como a Baricco le gusta llamarlo– de una juventud que se dedica a cantar en la iglesia y asistir ancianos olvidados en la sección de urología de un hospital. El tema de la sexualidad reprimida marca la educación sentimental de una generación que ha descubierto la vida como una “asignatura pendiente”. En este caso, la desinhibida Andre hace irrumpir con su libertad de costumbres, la despreocupada vitalidad pagana, en el asfixiante moralismo de una realidad familiar, donde “no se acepta la realidad del mal” (pág. 35).

Los setenta no sólo fueron  años de plomo  para Italia. Muchos jóvenes no se sintieron atraídos por la lucha revolucionaria, que relacionamos con el terrorismo de aquella época.  En los años posteriores al Concilio, hay una religiosidad atractiva que busca un mundo diferente por la honestidad y la solidaridad. La derrota de ese idealismo hizo que esa generación perdiera la capacidad de soñar. Lo que muchos relacionan con el fracaso de la izquierda en Italia y la aparición del  berlusconismo .

El libro es una mirada a la educación sentimental católica, un ambiente opresor y espiritual al mismo tiempo, muy habitual en una época que ahora nos parece lejana. Es una obra también sobre la adolescencia, un tiempo de pasión, energía, hambre de emociones y búsqueda del sentido de la vida. El narrador la recuerda con la voz de la desilusión, más lúcida y crítica, cuando todo ha terminado y vuelve la rutina. Se cierra así en falso una crisis, que marca toda la vida.

 ¿LA SEDUCCIÓN DE LA CARNE?
 El autor dejó ese mundo para siempre, pero observa que se ha llevado algunas cosas que le acompañan toda su vida. Por un lado, un complejo de culpa permanente, pero también la solidaridad, compasión y atención a los demás, que no te hacen perder la inclinación a lo espiritual. Eso, para él, es una herencia positiva, pero dolorosa. 

 ¿Es la seducción femenina de Andre símbolo del pecado, o de la libertad? “Es la espiral de un mundo distinto” –dice Baricco en una entrevista con el diario El País –, donde “el cuerpo no es sólo demonizado, sino usado, utilizado como fuente de placer”. Ella abre así “otro camino posible para dotar de un sentido a la vida”.

Baricco se atreve incluso a plantear en clave teológica la contradicción constante en el pensamiento cristiano entre alma y cuerpo. Utiliza para ello el relato evangélico, tanto de la resurrección de Lázaro como del encuentro de los discípulos con el Cristo resucitado, camino de Emaús. El desconocimiento de la identidad de Jesús en esta historia –“el Mesías estaba con nosotros, y nosotros no nos hemos dado cuenta” –, se ve como una analogía de la vida como un camino en el que intentamos descubrir quiénes somos, y al final uno se pregunta: “¿Cómo hemos podido no saber, durante tanto tiempo, nada?” (pág. 65).

 LA RELIGIÓN Y EL EVANGELIO
 Hay dos formas en las que podemos querer ser nuestro propio señor y salvador. Podemos decir: “voy a vivir mi vida como quiera”. O como el protagonista de la novela de Flannery O´Connor, Hazel Motes en  Sangre sabia,  descubrir que “la mejor forma de evitar a Jesús es evitar el pecado”.  Porque si uno intenta vivir moralmente, para que Dios te haga bien y te salve, Jesús puede ser tu modelo o tu maestro, pero no tu Salvador. Estás confiando en tu propia bondad, más que en Cristo Jesús. Intentas salvarte a ti mismo, siguiendo a Jesús.

 Esto es, irónicamente, un rechazo del evangelio de Jesús, una forma cristianizada de religión, intentando mantener la moralidad, pero evitando a Jesús como nuestro Salvador. Los personajes de  Emaús  descubren que “mucho antes que en Dios, creemos en el hombre –y tan sólo esto, al principio, es la fe” (pág. 89). Hasta que un día descubren quecaminan “ciegos, al lado de amigos y amores que no reconocemos, fiándonos de un Dios que ya no sabe nada sobre sí mismo” (pág. 66).

 Hay un abismo de diferencia entre un Dios que nos acepta por nuestro esfuerzo moral y espiritual, y el Dios que nos recibe por medio de lo que Jesús ha hecho. La religión opera sobre el principio: “Yo obedezco –por lo tanto soy aceptado por Dios–”. El principio central del Evangelio es que “soy aceptado por Dios a través de lo que Cristo ha hecho –por lo tanto obedezco–“.

En la religión, creemos que si no obedecemos, perdemos el favor de Dios, en este mundo y en el venidero. Mientras que en el Evangelio, la motivación es la gratitud por el bien que ya hemos recibido por medio de Cristo. En la religión de  Emaús,  un día descubriremos que nos hemos perdido por el camino, mientras que por el Evangelio de Jesús somos salvos no por lo que nosotros hacemos, sino por lo que Cristo ha hecho por nosotros. La diferencia está en si nuestro camino, es Aquel que nos dice: ·Yo soy el Camino” ( Juan 14:6 ).

Autores: José de Segovia Barrón

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Juan Simarro Fernández
Retazos del evangelio a los pobres (XXXVII)
“Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad”. Mateo 5:5.

 

¿Te da miedo ser manso?Es verdad que este concepto “manso” no tiene por qué ser aplicado de una manera directa a los pobres de la tierra. Creo, sin embargo, que hay más mansedumbre entre los pobres que entre los ricos y poderosos del mundo, aunque,  en este artículo, el concepto “manso” lo quiero aplicar, de forma especial, a todos aquellos que, en vez de preocuparse de acumular, de aumentar sus cuentas corrientes, del poder y del lujo, se preocupan, como buenos samaritanos, de aquellos que se quedan tirados y apaleados al lado del camino.

¿Por qué quiero hacer esta aplicación? Porque el concepto “manso”, siendo un concepto poco usado en la Biblia, se aplica a Jesús, al experto en sufrimiento o experimentado en quebranto, al que amó y se preocupó de los débiles de la tierra, de los pobres y de los oprimidos. Jesús, quien nos dijo: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso…”. También se le aplica este concepto, cuando en la entrada triunfal de Jerusalén, el Evangelista Mateo repite lo dicho por el profeta: “He aquí, tu Rey viene a ti, manso…”.

Por tanto,  para comentar el concepto de mansedumbre y a quién lo podemos aplicar, debemos recurrir al modelo que para los cristianos es Jesús . Hemos de recurrir al Maestro que nos dio ejemplo con su vida, con sus hechos, con su forma de moverse entre los hombres.

Hoy el concepto de mansedumbre puede asustar.  Hoy nadie parece admirar a los mansos. Se admira a los triunfadores, aunque éstos hayan ejercido violencia, aunque hayan montado sus fortunas pisando el pecho y la dignidad de los pobres.  Hoy se admira a todos aquellos que su fortaleza consiste en montarse sobre el oro del dios Mamón, el dios de las riquezas o del poder. Yo creo que hoy, sólo Jesús y el remanente fiel de sus seguidores, se atreverían a decir: “Bienaventurados los mansos”.

Pues bien: yo quiero aplicar este concepto a todos aquellos que, con mansedumbre, encuentran la fuerza suficiente para enfrentarse a las estructuras injustas de este mundo, el valor para decir no al escándalo que supone la pobreza en el mundo, la decisión de analizar las causas de la pobreza y de oponerse a las desiguales e injustas redistribuciones de los bienes del planeta tierra, a los que sufren viendo a los niños morir de hambre y no se pueden callar, a los que tienen el impulso de gritar contra todos aquellos ladrones y robadores de la dignidad de tantos coetáneos nuestros.

 Estos son los valientes del mundo que combinan su valentía con la mansedumbre que caracterizó a Jesús.  Jesús, hombre manso, que criticó todo tipo de mal de una manera clara y sin rodeos; Jesús, hombre manso, que denunció la acumulación desmedida de los ricos; Jesús, hombre manso que critica la hipocresía de los religiosos de su época; Jesús, hombre manso, que cambia el discurso de los religiosos introduciendo la preocupación por los pobres y les dedica a ellos, de forma específica, su Evangelio; Jesús, hombre manso que es capaz de volcar las mesas de los cambistas y denunciar el hecho terrible de que la casa de Dios se convierta en cueva de ladrones… Tampoco el mundo debe ser una cueva de ladrones.

En los mansos de la tierra que siguen el ejemplo de Jesús, se une la fortaleza con la mansedumbre. Estos mansos de la tierra, que sin duda también los hay hoy, son aquellos que pueden defender a los pobres y a la justicia misma, sin hacer violencia, sin agarrar las armas, sin proclamar revoluciones violentas, sin matar, sin herir ni mutilar a nadie. Los mansos, en su fuerza interior, son también, siguiendo el ejemplo del hombre manso por excelencia, pacificadores.

Se imponen con la dulzura de la razón, la dulzura del justo, del humilde, del buen prójimo. Los mansos pueden atacar la injusticia del mundo sin necesitar las armas diabólicas. Los mansos son impulsados de una misericordia que les lanza de forma imparable a la conquista de la tierra, pero no la conquista de la tierra para ellos, no la acumulación de las tierras como lo hacen los avaros del mundo o los que justifican sus acumulaciones apoyándose en las leyes humanas, diciendo que es su propiedad privada y que la han ganado con su esfuerzo para disfrutarla solamente él y sus descendientes familiares. No.

 Los mansos podrán ir conquistando la tierra para que ésta sea de todos, para que todos puedan disfrutar de los bienes que Dios ha puesto en este planeta, bienes que no son solamente para unos pocos.  ¡Señor, que los mansos que siguen tus pisadas puedan heredar la tierra! Sabemos que heredarán la tierra de la promesa, pero también te pedimos que tú entregues la tierra en manos de los mansos y humildes de corazón como lo fuiste tú. ¡Señor, que los mansos vayan conquistando la tierra y poseyéndola, arrancándola así de las manos injustas y manchadas de sangre! No queremos que la tierra sea poseída por los que se olvidan de los pobres y sufrientes del mundo. Por los egoístas y ladrones de haciendas y de dignidades.

 Los mansos son más fuertes, más incansables, más duros y con unos objetivos más claros que los violentos.  Los violentos destruyen, empobrecen la tierra, aniquilan, roban, ponen la escasez del pobre en sus mesas… los mansos son los que construyen, los que van edificando la justicia en el mundo. ¡Señor, danos auténticos mansos y humildes que tengan la fuerza y valor que tú tuviste!… aunque se tenga que pasar por nuevas crucifixiones de los mansos del mundo.

Autores: Juan Simarro Fernández

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César Vidal Manzanares
La Reforma indispensable (18)
Historia de la práctica de las indulgenciasVimos la pasada semana que Alberto de Brandeburgo necesitaba una dispensa papal para disfrutar de los beneficios de su privilegiada posición eclesiástica en Alemania.
El papa exigió a Alberto, nombrado arzobispo de Maguncia y Primado de Alemania, la suma astronómica de 24.000 ducados, una cifra fabulosa imposible de entregar al contado.Como una manera de ayudarle a cubrirla,  el papa ofreció a Alberto la concesión del permiso para la predicación de las indulgencias en sus territorios.

Referíamos la pasada semana que para comprender lo que implicaba la venta de indulgencias hay que situarse en la mentalidad de la Europa del Bajo Medievo.

De entrada, el significado de las indulgencias no era, ni lejanamente, el mismo que el que pueda tener actualmente para un católico posterior al Vaticano II y, a decir verdad, tampoco tenía el mismo sentido que para los cristianos de los siglos anteriores a Lutero.

 En la iglesia primitiva, la caída en pecado se traducía en la separación de la comunidad. Ya Jesús había señalado que ésa era una práctica comunitaria que era antecedida por una serie de amonestaciones y de oportunidades para abandonar el pecado ( Mateo 18:15-22 ). Esa práctica de disciplina comunitaria la encontramos también en los escritos paulinos donde es el conjunto de la congregación el que procede a separar al pecador que se niega a arrepentirse ( I Corintios 5:1-13 ) y también, operado el arrepentimiento, quien vuelve a reintegrarlo ( II Corintios 2:5-11 ). Tanto en los pasajes de los Evangelios como en los de las epístolas resulta obvio que la finalidad de la disciplina ejercida por la comunidad de los fieles no es tanto castigar o sancionar al pecador como llevarlo al cambio de vida y al abandono de su pecado.

Esta práctica fue modificándose y ya en  el s. II , la reintegración en el seno de la iglesia obligaba a una confesión pública del pecado –una práctica que fue cayendo en desuso para evitar el escándalo de los fieles– y, sobre todo, un auténtico arrepentimiento.

 En el s. III, ya encontramos referencias al hecho de que esa confesión pública y ese arrepentimiento debía ir acompañado de ciertas “satisfacciones”. La forma variaba y fue incluyendo con el paso del tiempo las limosnas, los ayunos y –bien significativo– la manumisión de esclavos. Esas acciones las seguía imponiendo la comunidad y, sobre todo, mantenían la pretensión de lograr el bien espiritual del pecador. Precisamente, en el deseo de alcanzar el mayor bien para el penitente, fue extendiéndose la idea de dulcificar la satisfacción atendiendo a su arrepentimiento y a sus circunstancias personales. Esa mitigación fue el inicio de lo que sería conocido como indulgencias.

 El sistema iba a ir experimentando notables variaciones con el paso del tiempo. La confesión pública –que, como ya hemos dicho, podía resultar de contenido delicado– fue siendo sustituida por una privada ya no ante la comunidad sino ante el sacerdote. Sobre éste recayó, de manera lógica, la satisfacción que debía imponerse a cada pecador, y, en un intento de unificar de manera justa la doctrina aplicable, comenzaron a publicarse catálogos de pecados con referencias a las circunstancias personales del pecador.

 A partir del s. VII, se fue extendiendo un sistema de penitencias conmutativas en virtud del cual una peregrinación o un donativo podía sustituir a la satisfacción. El modo no experimentó la misma aceptación en todo Occidente, pero, por ejemplo, en Alemania sí gozó de mucho predicamento ya que el derecho germánico estaba habituado a la idea de conmutar penas por el pago de una cantidad. También resultaba común que un sustituto –que podía ser un sirviente o un subordinado- recibiera sobre si la pena que debía satisfacer el penitente.

 En el año 1030, algunos obispos franceses lanzaron la idea de prometer una remisión parcial de la pena en recompensa por alguna obra que tuviera un carácter especialmente piadoso.  Al cabo de unas décadas, semejante concepción se había extendido hasta el punto de que fue acogida por la Santa Sede que en 1063 proclamó la remisión total de los pecados a cambio de la buena obra que era luchar contra el islam. En 1187, el papa Gregorio VII permitió incluso que la indulgencia plenaria fuera recibida por aquel que no iba a la guerra, pero podía costear un soldado que lo sustituyera. De manera bien significativa –e inquietante– la indulgencia comenzaba ya a relacionarse con el dinero.

Cuando concluyeron las cruzadas, distintos pontífices pensaron en la posibilidad de encontrar un sustituto que pudiera, a la vez, atraer al pueblo y resultar interesante desde una perspectiva económica. Así, el papa Bonifacio VIII estableció la indulgencia del jubileo que prometía una remisión completa de la pena a todos los que visitasen las tumbas de los Apóstoles en Roma una vez al día, durante quince días, durante el año jubilar de 1300. Inicialmente, el año jubilar debía ser cada cien años, pero los papas no tardaron en reducir el intervalo entre un año y el siguiente. En 1343, Clemente VI lo disminuyó a cincuenta años y en 1389, Urbano VI lo pasó a treinta y tres.

 Durante el s. XV, se fueron introduciendo nuevos cambios. Si Pablo II redujo el plazo para el año jubilar a tan sólo veinticinco años,  los papas fueron asumiendo un poder general para garantizar absoluciones plenarias en cualquier momento y con cualquier finalidad.  Así, en menos de un milenio, el derecho a conmutar una satisfacción – que contaba con elementos razonables – había pasado de la congregación a los sacerdotes y de éstos a los obispos y, finalmente, al papa. En esa evolución además lo que, originalmente, era tan sólo una conducta espiritual se había transformado en un negocio santo –  sacrum negotium  – sin que semejante denominación provocara ninguna reticencia. A pesar de todo, el ciclo no estaba cerrado.

Las indulgencias a las que nos hemos referido tenían una desventaja y es que estaban asociadas a épocas concretas. En 1294, comenzó la publicación de bulas confesionales que capacitaban al poseedor para obtener la absolución plena de cualquier sacerdote a elección del penitente, una vez en la vida e “in articulo mortis” todas las veces que se encontrara en peligro. La garantía de salvación era completa y ahora la evolución culminó cuando, por semejante merced, se estableció un precio, aunque también podían otorgarse como un favor especial.

La idea de las indulgencias no tardó en hacerse popular y muy pronto quedó entrelazada con la creencia en el Purgatorio. A pesar de que se trataba de un dogma reciente, para el hombre de finales de la Edad Media, la realidad del Purgatorio era indiscutible y además cercana. A decir verdad, no existía mucho temor hacia el infierno – reservado supuestamente para gente especialmente mala – pero sí hacia el purgatorio. Creía que si era absuelto por el sacerdote tenía garantizada la entrada en el cielo. No obstante, ese mismo hombre tenía que cargar con todas las consecuencias y castigos por sus pecados – conocidos o desconocidos – antes de entrar en el cielo donde sólo se permitía el paso a los ya purificados. No sorprende que ante ese panorama, muchos fieles desearan que las indulgencias se aplicaran a familiares ya difuntos que estaban supuestamente sufriendo las penas temporales del Purgatorio.

 La actitud inicial de los papas –a fin de cuentas, no pocas veces expertos en derecho– fue la de negarse a aplicar las indulgencias a los muertos. Sin embargo, en 1476, Sixto IV acabó estableciendo una indulgencia para los difuntos. El éxito de la medida fue espectacular –como los beneficios económicos derivados de ella– y en breve se fueron añadiendo nuevos atractivos. Así, el comprador de la bula de indulgencia tenía garantizada una bula de confesión, otra de “mantequilla” –que le permitía comer mantequilla, huevos, queso y leche en días de ayuno-, el derecho a sustituir las buenas obras por promesas, el derecho a aumentar su capital espiritual por transferencia de una parte del crédito del tesoro de los méritos y, finalmente, el permiso para utilizar los bienes adquiridos fuera de la ley si su dueño legítimo no era encontrado.

 Toda esta visión a su vez estaba relacionada con desarrollos dogmáticos que habían tenido lugar durante la Edad Media, pero que fueron desconocidos a los cristianos de, al menos, los primeros mil años de Historia del cristianismo. El primero era el concepto del tesoro de méritos. En el s. XIII, Alejandro de Hales y Hugo de St.Cher apuntaron a la existencia de un capital celestial procedente de los méritos excedentes que procedían de Cristo y de las buenas obras de los santos que no los habían necesitado para salvarse. Semejante tesoro de méritos implicaba un capital espiritual que era accesible a los fieles mediante entrega específica del papa. Así, una indulgencia plenaria transfería los méritos suficientes para librar de todas las penas en la tierra y en el purgatorio.

Una indulgencia parcial, por su parte, podía librar del purgatorio por espacios de tiempo que iban de unos días a un milenio. Semejante indulgencia –que confería un poder extraordinario al papa– tenía en no pocos casos una contraprestación económica que sobrepasaba la información sobre las cualificaciones teológicas que pudieran existir. No iba a ser el único desarrollo relacionado con el perdón de los pecados.

 Continuará: La Reforma indispensable (19): Lutero y la penitencia como sacramento

Autores: César Vidal Manzanares

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No nos fatiguemos de hacer el bien

Publicado: septiembre 16, 2011 en Misión Integral

 

Ignacio Simal Camps

 

Solidarios con el Cuerno de ÁfricaViendo la noticias en televisión -puedes ver la video-noticia al final de la reflexión- escuché que las oenegés encuentran problemas a la hora de recabar fondos para sus proyectos humanitarios. Es más, España –se decía- es un país que está muy por debajo de la media europea en relación con el número de afiliados a las organizaciones de ayuda. Se habla, desde hace años, dela fatiga del donante: “Ayudar, para qué, si nada cambia-.

Pues bien, mientras escuchaba la noticia me vino a la mente un texto bíblico que, desde el realismo, nos convoca a perseverar en hacer el bien. Es decir, a llevar a cabo todo aquello que favorezca y aliente la dignidad y el bienestar, o calidad de vida, del ser humano. El texto bíblico al que aludo dice: “No nos cansemos, pues, de hacer bien, porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y especialmente a los de la familia de la fe” (Gal. 6:9,10).

Decía que el texto paulino habla desde el realismo. Indudablemente a aquel que se dedica a hacer el bien le puede acosar –en cualquier momento- el cansancio, el agotamiento, al observar la ausencia de resultados. Sin embargo, Pablo, nos exhorta a no caer en el agotamiento en la expectativa de que un día lograremos el fin perseguido que no es otro que una casa habitable para todos los seres humanos,  “a su tiempo segaremos” nos dirá.

De ahí se sigue que debemos continuar haciendo el bien a todo ser humano –sin distingos-, pero entendiendo que uno de los temas prioritarios entre las iglesias cristianas es construirse como comunidades igualitarias  (2Cor. 8:9-15) que sean anticipo evangelizador de la buena voluntad de Dios para toda nuestra aldea global.

Acabo citando un texto que leí en mi juventud –siempre lo he guardado como un tesoro- que narra de una forma genial lo que he tratado de expresar a través de mi opinión falible:

Hay una antigua fábula china llamada El Viejo Tonto que removió las montañas. Cuenta que hace mucho tiempo vivía en el Norte de China un anciano conocido como el Viejo Tonto de las montañas del Norte. Su casa miraba al Sur y frente a ella, obstruyendo la pasada, se alzaban dos grandes montañas: Taijang y Wangwu. El Viejo Tonto tomó la decisión de llevar a sus hijos a remover con azadones las dos montañas. Otro anciano, conocido como el Viejo Sabio, los vio y dijo riéndose: ¡Qué tontería! Es absolutamente imposible que vosotros, tan poca gente, logréis remover montañas tan grandes. El Viejo Tonto respondió: Después que yo muera, seguirán mis hijos; cuando ellos mueran, quedarán mis nietos, y luego sus hijos y los hijos de sus hijos, y así indefinidamente. Aunque son muy altas, estas montañas no crecen y cada pedazo que les sacamos las hace más pequeñas. ¿Por qué no vamos a poder removerlas? Después de refutar la idea errónea del Viejo Sabio, siguió cavando día tras día, sin cejar en su decisión. Dios, conmovido ante esto, envió a la tierra dos ángeles, que se llevaron acuestas ambas montañas.” (Libro Rojo, Mao Zedong). 

 

Ignacio Simal, septiembre de 2011

 

 

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La salud mental de la cantante irlandesa preocupa. Tras afirmaciones sobre su muerte, ha escrito que necesita una pareja, a través de la red de microblogging

Viernes 16 de septiembre de 2011 – 04:17 pm
Sinead O'Connor
(Foto: Daily Mail/Rolling Stone/Twitter)

Se hizo famosa en los noventas con el hit “Nothing compares 2 U” y con unacontrovertida interpretación televisada en vivo del clásico de Bob Marley “War” en que rompió la foto del entonces Papa Juan Pablo II. Pero hoy la gloria ha sido reemplazada por las sombras de la demencia. Sinead O’Connor ha venido escribiendo en su cuenta de Twitter acerca de su salud mental y lo cerca que anda del suicidio.

Según el tabloide inglés “Daily Mail”, la cantante de 44 años ha escrito los mensajes desde el miércoles, aparentemente luego de visitar a su psiquiatra. No le bastó con confesar que deseaba “que el suicidio me mate” sino que también pidió a sus seguidores en Twitter que le dieran ideas para cometer su muerte sin que sus hijos (cuatro, cuyas edades van desde los 4 hasta los 24 años) se dieran cuenta de ello.

Aunque afirmó en la red de microblogging que “no quiero abandonarlos”, indicó en el mismo tweet que “si pudiera morir sin que ellos supieran que lo hice yo misma, lo haría”.

La cantante ha sugerido, a través del mismo medio, que la ruptura amorosa con su tercer esposo, Steve Cooney (un músico australiano de 58 años) en marzo último, la ha sumido en un cuadro depresivo que la acerca a la muerte.

Aunque ayer, jueves, escribió que se sentía mejor y que había cambiado de psiquiatra, cambió el tenor de sus tweets hacia pedidos bastante subidos de tono, en busca de sexo y una pareja. De hecho, en su página web, se puede leer la convocatoria que hace para conseguir a un compañero.

La cantante intentó acabar con su vida anteriormente, al cumplir los 33. Su errática carrera musical se vio frustrada con sucesivos fracasos comerciales, intercalados con acercamientos y alejamientos de O’Connor con distintas iglesias.

 

 

http://elcomercio.pe

AUSTRIA: Una residencia para primates

Publicado: septiembre 16, 2011 en Fotografía, Noticias

 

HERWIG PRAMMER (REUTERS) | 14-09-2011

Un chimpancé mira a través de una de las ventanas del Santuario Gut Aiderbichl para Chimpancés Traumatizados y otros Primates. El centro, situado en la localidad austriaca de Gaenserndorf, 50 kilómetros al noreste de Viena, ha acogido a 38 chimpancés de laboratorio que vivieron enjaulados durante tres décadas y que ahora podrán pasar el resto de sus vidas en este pacífico retiro

Francia prohíbe el rezo en la calle

Publicado: septiembre 16, 2011 en Noticias

París habilita un cuartel de bomberos para la oración de los musulmanes

MIGUEL MORA – París – 16/09/2011

 

Francia prohíbe el rezo en la calle

El ministro del interior francés, Claude Guéant, ha afirmado que desde este viernes el Gobierno hará cumplir a rajatabla la prohibición de rezar en las calles del país incluida en la ley sobre la laicidad. La nueva vuelta de tuerca, que ha incluido una amenaza de usar la fuerza si fuera necesario, coincide con la firma de acuerdos entre el Estado y la comunidad islámica, tras semanas de negociaciones, para abrir nuevos lugares de culto en París y Marsella, las ciudades con mayor densidad de musulmanes en un país que cuenta con más de dos millones de ciudadanos que afirman profesar el Islam.

El anuncio oficial del ministro no ha evitado que un par de centenares de personas salieran a rezar hoy a las calzadas y aceras del distrito 18 de París, al norte de la capital, desafiando y desmintiendo así al Gobierno. En ese área de la ciudad los líderes musulmanes llevan años reclamando nuevos lugares de culto, y ahora ha sido ha habilitado un nuevo centro situado en un viejo cuartel de bomberos. Unas 2.000 personas, de las cerca de 3.000 que habitualmente rezan hacia La Meca en las calles del barrio de la Goutte d’Or, han utilizado hoy el nuevo edificio.

La mezquita-cuartel ha sido bendecida por las dos asociaciones islámicas del barrio (una de origen magrebí, la otra subsahariana), y por el rector de la Gran Mezquita de París, Dalil Boubaker, y estará abierta los siete días de la semana, aunque un portavoz del Imán ha afirmado que el espacio debe ser todavía remozado, a cuenta del Estado, para poder albergar los rezos cotidianos.

El contrato firmado prevé el pago de un alquiler de 30.000 euros al año, y ambas partes afirman que el cuartel debe servir como solución provisional hasta 2013, fecha en la que la alcaldía de París prevé terminar las obras de una nueva gran mezquita en el norte de la ciudad pactada con el Centro de Estudios Islámicos.

Los datos del Consejo Francés para el Culto Musulmán afirman que en este momento hay 13.000 lugares de oración disponibles para los islamistas en París, aunque sus responsables añaden que esa oferta solo cubre la mitad de la demanda real. En toda Francia vivían en 2010 unos 2,1 millones de «musulmanes declarados», de edades entre los 18 años y los 50, según el Instituto Nacional de Estudios Demográficos.

La apertura de nuevas mezquitas es un viejo caballo de batalla del ultraderechista Frente Nacional, y su presidenta, Marine Le Pen, no ha dejado pasar un minuto antes de criticar con dureza el acuerdo alcanzado entre el ministerio y la comunidad islámica: «No estoy satisfecha porque el Estado francés está sufriendo un verdadero chantaje», ha declarado la popular líder del partido xenófobo. «Ocupan las calles y dicen que seguirán ocupándolas hasta que el Estado no viole la ley sobre la laicidad dándoles un edificio (para rezar)».

El rector de la mezquita de la parisiense calle Myrha ha invitado a Le Pen a visitar su templo y a dialogar con él. «Mi puerta está abierta», ha dicho el jeque Mohammed Salah Hamza, que está convencido de que si la presidenta del Frente Nacional conociera la situación de primera mano «cambiaría de opinión».

En Marsella, otra de las ciudades donde son más habituales los rezos en la calle, la prefectura anunció el jueves la apertura de un espacio de 1.000 metros cuadrados. El Gobierno afirma que el lugar debe ser suficiente para evitar que los fieles salgan a orar al aire libre. El jueves, el ministro Guéant aseguró que la policía podría incluso «recurrir al uso de la fuerza» para hacer cumplir la ley, aunque añadió que esperaba que el diálogo «diera sus frutos».

 

 

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“Convertir a Satanás en el mal absoluto lleva a cometer toda clase de maldades precisamente para protegerse de ese mal. Creer en un mal absoluto permite que consideremos ‘satánicos’ a todos quienes no sean como nosotros”, Albert Hernández y Miguel de la Torre.

Estados Unidos | Por Nínro Ruíz Peña

Denver.- Albert Hernández y Miguel de la Torre, directores de la Escuela de Teología Iliff, en Denver, han publicado un libro en el que cuestionan la manera en que tradicionalmente se ha visto a Satanás y el mal en el mundo occidental.

Según estos “eruditos” quienes dicen ser “creyentes”, en su libro: “En la búsqueda del Satanás histórico”, analizan de cómo Satanás pasó de ser un “embustero” en milenarias religiones tradicionales a encarnar el mal.

“Cómo debemos entender hoy a Satanás. El cristianismo se alejó de la manera en que el pueblo judío entendía a Satanás y, por eso, se nos hace difícil entender que hablar de Satanás es también explorar la pregunta sobre Dios, es hablar del lado oscuro de Dios”, dijo De la Torre a la agencia EFE.

De La Torre y Hernández, explican en su libro que Satanás es un “embaucador” que sólo puede hacer lo que Dios le permite hacer y que Dios es el origen tanto del bien como del mal, tal como se presenta en las escrituras hebreas (el Antiguo Testamento de los cristianos).

Según estos autores, desconocer quién (o qué) es Satanás tiene trágicas consecuencias en la vida diaria. Hernández y De la Torre enfatizaron que la investigación condensada en las 256 páginas de su libro dista mucho de ser un ejercicio puramente teórico o académico.

“Convertir a Satanás en el mal absoluto lleva a cometer toda clase de maldades precisamente para protegerse de ese mal. Creer en un mal absoluto permite que consideremos ’satánicos’ a todos quienes no sean como nosotros y, como consecuencia, llegamos a creer que tenemos el derecho de exterminarlos”, explica De la Torre.

“La dicotomía entre el bien absoluto y el mal absoluto causa más maldad que bondad”, puntualizó.

Para estos autores, las masacres cometidas por los cristianos durante las Cruzadas, la Inquisición y la conquista de América, así como, en otro contexto, el genocidio de judíos en los campos de concentración nazis tienen un origen teológico común: el creer en la existencia de un mal absoluto que debe ser erradicado y del cual hay que proteger a la “gente buena”.

Una de las motivaciones para analizar esas conexiones entre historia, política y teología, dijo De La Torre, es la guerra antiterrorista en Estados Unidos, debido a que en ese contexto también se “demoniza” al enemigo como una justificación para “exterminarlo”.

Curanderos me ayudan a entender más a Dios

Según Hernández y De la Torre, los hispanos, al combinar en su cultura elementos cristianos con otras tradiciones religiosa autóctonas y al interactuar casi a diario con curanderos y santeros, están en mejores condiciones que otros grupos occidentales de entender quién es Satanás y, por lo tanto, quién es Dios.

“Esa maldad cometida por los ‘buenos’ es algo muy desagradable. Para cambiar nuestra perspectiva del bien y del mal primero deberíamos contar cuántos cuerpos muertos dejaron los cristianos a lo largo de la historia. Ese es el siguiente tema que investigaremos”, declaró De la Torre, profesor de ética social en la Escuela de Teología Ilif.

Al entender el mal de una manera dinámica, es decir, al entremezclarlo y no separarlo del bien, De La Torre y Hernández no niegan la presencia de la maldad a lo largo de la historia humana, sino que la analizan desde “un estado de constante ansiedad” al ver lo que los “buenos” han hecho y hacen en nombre de Dios y de la bondad.

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Somalia se tambalea hacia el abismo

Publicado: septiembre 16, 2011 en Noticias

Tragedia en África

Somalia se tambalea hacia el abismo

El país más corrupto del mundo atraviesa una terrible hambruna con un liderazgo político inestable y un país sometido a grupos islámicos extremistas.

14 DE SEPTIEMBRE DE 2011, SOMALIA / ESPAÑA /CANADÁ

Entre todos los países del este de África que sufren las consecuencias de la sequía, el más afectado y que menos recursos posee para paliarla es Somalia. Sobre todo, porque  los problemas no sólo tienen que ver con la falta de comida: la dificultad de transporte, la escasa seguridad o las dificultades que durante años arrastran las organizaciones de ayuda  para trabajar en el territorio somalí completan un panorama desolador.

La necesidad prioritaria en estos momentos es la de abastecer el país con comida y agua. En Roma, sede de la FAO, los representantes de 191 países pudieron escuchar a Anthony Lake, director de UNICEF, denunciando la situación extrema que ponía a “más de medio millón de niños” en peligro de muerte inminente.

Esto fue a finales de junio, cuando se calculó la necesidad de unos  300 millones de dólares  en ayudas para Somalia. Los últimos informes de la ONU apuntan a que más de la mitad de la población está en peligro de morir de hambre.

A pesar del trabajo iniciado por muchas entidades en la zona (entre ellas Tearfund, con la que  colaboran en estos momentos Alianza Solidaria y Diaconía ), la situación se vuelve más extrema con el paso de los días.

 LA NECESIDAD ABRE PUERTAS
Tras su visita en agosto a la capital Mogadiscio,  Brian C. Stiller , representante global de la Alianza Evangélica Mundial ( WEA ), hacía un llamado a favor de la ayuda internacional. Stiller animó a las agencias cristianas a “regresar al país” ahora que, por la grave crisis alimentaria, se han vuelto a abrir puertas que se habían cerrado a causa del poder territorial de fundamentalistas islámicos que los han perseguido durante años.

“Somalia carece de un gobierno funcional y todas las agencias cristianas, que son reconocidas por la entrega de alimentos y equipamiento, han sido expulsadas.  Ahora que los fundamentalistas islámicos no tienen el control que tenían hace apenas unas semanas, tenemos una nueva oportunidad para actuar” , explica Stiller en un artículo del periódico canadiense National Post.

“He visitado los campamentos de refugiados en Mogadiscio, pero vi poca evidencia de la ayuda humanitaria. Caminamos entre las chozas improvisadas y no pude encontrar alimentos almacenados o en preparación. No hay casi nada de ayuda médica”, cuenta Stiller, que insiste en que es el momento de dar una ayuda “que impida que los problemas se agraven y  se conviertan nuevamente en el caldo de cultivo para el terrorismo . Sí -admite- hay peligro en el trabajo de ayuda, pero seguro que los organismos responsables pueden encontrar formas de ayudar a salvar a los cientos de miles de vidas en riesgo”.

 PERSECUCIÓN Y CORRUPCIÓN
Fuera del ámbito de la capital, la situación se torna aún más complicada. Sobre todo  en las regiones del sur donde Al Shabaab impone su ley por medio de la violencia y la extorsión.  La corrupción es otro de los graves problemas del país. La organización Transparencia Internacional declaró a Somalia en su informe de 2009 como el país más corrupto del mundo.

Las denuncias por violaciones de los derechos humanos, entre ellos la  persecución manifiesta hacia los cristianos,  es otra de las lacras que imperan entre la castigada población. Esta semana se dio a conocer que Juma Nuradin Kamil, secuestrado por presuntos extremistas de Al Shabaab el 21 de agosto, fue encontrado por sus vecinos decapitado y abandonado en la calle.

“Es habitual que Al Shabaab decapite a los que se sospecha que han abrazado la fe cristiana”, explicó un líder de la iglesia subterránea que se mantiene en el anonimato. Un cristiano de la zona contó que  los vecinos no enterraban el cuerpo por temor a que los extremistas los asociaran a un convertido al cristianismo.

Este caso se suma a otros denunciados por la agencia Compass Direct a lo largo del año. Entre ellos se encuentra el terrible asesinato de una mujer en Warbhigly, en las afueras de Mogadiscio, donde varios extremistas de Al Shabaab la sacaron a la calle para cortarle el cuello por haber abrazado la fe cristiana.

 EL EXILIO COMO SOLUCIÓN
El hambre y la sequía han propiciado que las facciones más extremas hayan perdido parte de su poder, al menos en la capital y su entorno. Por otra parte, Tearfund informó recientemente que miles de somalíes están huyendo a las vecinas Kenia y Etiopía , donde los campos de refugiados se encuentran sobresaturados y reciben cada día a necesitados para los que no cuentan con capacidad de acogida.

En la capital de la vecina Etiopía se reúnen estos días el comité ejecutivo del Consejo Mundial de Iglesias. El hambre en Somalia es uno de los temas de mayor preocupación. La doctora Agnes Abuom, de Kenia, recordó que se trata de “la peor hambruna en 60 años”, destacando que  “la dignidad de la gente de esta región se ha visto comprometida por la falta de paz y justicia” . Definir una estrategia global que atienda no sólo a las necesidades básicas, sino a la consolidación de una libertad real para sus habitantes es el reto que casi nadie se atreve a asumir.

Autores: Daniel Hofkamp

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Dirigió La pasión de Cristo

Mel Gibson planea rodar la historia de Judas Macabeo

La historia del liberador judío `según Gibson´ no ha gustado en sectores judíos que le acusan de antisemita.

15 DE SEPTIEMBRE DE 2011, LOS ANGELES (EE UU)

Después de William Wallace, el patriota americano, Jesucristo y un guerrero indígena, el director Mel Gibson volverá a plasmar en la pantalla a una figura heroica. Se trata de  Judas Macabeo, el líder de la revolución judía contra Antioco Epifanes en el siglo II antes de Cristo,  un acontecimiento de gran importancia para la comunidad judía que se recuerda cada año con la celebración de Janucá.

Como en  Braveheart  y  El patriota , se trata de una historia de guerrillas, rebelión e independencia contra un poder tiránico abusivo. La rebelión acaba con éxito, aunque Judas Macabeo, que murió en combate en el 160 a.C. no llegó a ver la victoria definitiva sobre los seleúcidas, que consiguió su hermano Simón en el 141 a.C. La familia de los Macabeos dio origen así a un potente Estado judío independiente, aliado de Roma frente a los griegos, gobernado por la dinastía Asmonea, hasta que el romano Pompeyo conquista Jerusalén en el año 63 a.C.

La historia de como las guerrillas de los Macabeos lograron vencer y expulsar a los ejércitos griegos seleúcidas (paganos y politeístas) es el origen de la fiesta judía de la Janucá (“La fiesta de las luces”) y durante la época de Jesús animaba a que grupos como los zelotes optaran por la acción armada y violenta.

Tanto la Primera Guerra Judío-romana (66 a 70 d.C, con la destrucción del Templo) como la Segunda (113 d.C, en Cirene, Alejandría y Chipre) como la Tercera (la rebelión de Bar Kohba, del 132 al 135 d.C, tras la que se arrasó toda Jerusalén) animaron a los judíos a alzarse contra el Imperio Romano inspirándose en la gesta de los macabeos, que con guerrillas vencieron a un imperio. Todas esas guerras fueron un desastre para los judíos.

 PRODUCTOR Y PROBABLE DIRECTOR
La noticia sobre la película la adelanta como segura la publicación especializada en cine Deadline, aunque ya hace un año o más que se sabía que Mel Gibson se planteaba esta historia. El film sería producido por Gibson, que puede que sea también el director. No se sabe si participará como actor.

La distribuidora sería la Warner Bros., que colaboró durante mucho tiempo con Mel Gibson, antes de que éste entrara en una época de excesos alcohólicos y verbales, un segundo matrimonio y divorcio desastroso, malos tratos, insultos a policías, comentarios groseros contra los judíos (estando borracho) y escándalos variados.

 El hecho de que dirija la cinta ha suscitado todo tipo de reacciones . Entre el público más afín y admirador del trabajo de Gibson se espera con ansia, ya que  el director norteamericano se ha especializado en estos retratos heroicos de lucha del hombre contra un sistema enemigo , un tema que se repite en todos sus trabajos como director.

Por otra parte,  en la comunidad judía se han levantado voces contrarias  a que sea Gibson quien lleve a la pantalla la importante figura histórica de Judas Macabeo, según cuenta Hollywood Reporter. “Judas Macabeo merece algo mejor. Es un héroe para los judíos y un héroe universal en la lucha por la libertad religiosa. Sería una farsa que su historia fuera contada por alguien que no tiene respeto ni sensibilidad por las creencias de otra gente”, dijo Abraham Foxman, director de la organización judía Anti Defamation League.

El fundador del Museo de la Tolerancia en Los Ángeles, el rabino Marvin Hier, aseguró que Gibson “solo ha mostrado falta de respeto por los judíos” y calificó su implicación en el filme como un “insulto para los judíos”.

 UN CATÓLICO FIRMA EL GUIÓN
El caso es que la realización de la película parece imparable. Para el guión, Gibson ha trabajado con  Joe Eszterhas,  escritor y guionista cuyos mayores éxitos han sido el texto de  Instinto Básico  y  Showgirls , películas que poco tienen que ver con la historia del Macabeo.

Pero Esztherhas no es el mismo que firmó thrillers eróticos en los noventa. El guionista pasó por una fuerte experiencia de conversión al catolicismo hace pocos años. La describe en su libro-testimonio  Crossbearer: A memoir of faith .

El escritor, nacido en 1944, creció en campos de refugiados en Hungría después de la Segunda Guerra Mundial hasta que llegó con su familia a Cleveland, Estados Unidos. Trabajó como reportero de temas policiales. Sostiene en su libro que su vida era muy oscura, llena de crímenes y caos, lo que afirma que marcó su posterior carrera de guionista.

En el verano del año 2001, Eszterhas fue diagnosticado con cáncer de garganta. Eszterhas, que tenía entonces 56 años, y estaba acostumbrado al lujo, la bebida y el tabaco que ahora el médico le pedía dejar, se sintió hundido.Un día paseando por la calle, ansiando alcohol y tabaco, se sentó en el suelo, empezó a llorar y, de repente, comenzó a orar: “Por favor, Dios, ayúdame”, dijo.

En ese momento, se dio cuenta de que no rezaba desde niño. “No podía creer lo que había dicho. No supe por qué lo había dicho. Nunca antes lo había dicho”, rememora. Inmediatamente, Eszterhas se sintió sobrecogido por un sentimiento de paz y se acabaron sus temblores. Afirma que vio “una luz brillante, deslumbrante, casi cegadora que me hizo cubrir mis ojos con las manos”. Ya no volvió a necesitar beber ni fumar.

La experiencia de fe de Eszterhas tiene semejanzas con la de Mel Gibson, aunque en el caso del director estadounidense, su vida ha pasado por altibajos que han servido para que Gibson sea una de las víctimas preferidas de la prensa amarillista. Algunos se aventuran a predecir una nueva “reconciliación” de Gibson con el mundo tras la producción de esta película, después de que su imagen en los últimos años haya quedado dañada tras varios escándalos personales.

Fuentes: Efe, ReL

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