Archivos para junio, 2011


Juan Simarro Fernández

 

Retazos del Evangelio a los pobres (XXV)

Bienaventuranzas y claves del sermón del monte

“Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán. Viendo la multitud, subió al monte…” Texto completo en Mateo, 4:25 y Mateo 5:1-12.

 

 No creo que nadie, al leer las llamadas Bienaventuranzas, piense que Jesús se estaba refiriendo a los ricos y poderosos de este mundo.  Es verdad que Jesús se dirige a todos, pues los ricos también pueden alcanzar la bienaventuranza siempre que se conviertan, compartan y busquen justicia para el prójimo despojado, pero nadie puede dudar de la tendencia de Jesús a dirigirse, de una manera especial, específica y notoria, a los sufrientes del mundo, a los pobres de la tierra, a los que han sido víctimas de la injusticia, del rechazo, de la marginación y de la exclusión.

Ya sabéis que yo sostengo que ni siquiera fue una opción preferente como a algunos les gusta indicar, sino que fue una necesidad prioritaria y vital, una urgencia para la aplicación de los valores del Reino emergente que ya comenzaba a estar entre nosotros, algo imprescindible en un mundo en el que hasta los religiosos marginaban y despreciaban a los sencillos e ignorantes llamándoles malditos, a los enfermos considerándolos objeto del castigo de Dios, a los despojados de hacienda y dignidad considerándoles indignos de entrar incluso en sus lugares religiosos de pureza. Los religiosos, autoconsiderados puros, practicaban el rechazo, el desprecio y el alejamiento de todos aquellos proscritos por ellos mismos con los que no querían contaminarse.

 También hay que tener cuidado de no considerar a las Bienaventuranzas, esa especie de sentencias desgarradoras del Maestro, como un simple prólogo al Sermón del Monte.  Son, como hemos afirmado, su parte esencial. Si se dejaran estas sentencias, así como los ayes que siguen a la narración de las Bienaventuranzas que hace el evangelista Lucas, ayes dirigidos a los ricos, a los saciados, a los que ríen y a los que son alabados por los hombres, perderíamos algo muy importante de la esencia del Evangelio. Perderíamos muchas claves para poder interpretar el concepto de Evangelio a los pobres que nos deja Jesús.

 Estas ocho sentencias o Bienaventuranzas que Jesús nos deja, seguidas de los ayes de Lucas, están marcando una parte central de ese nuevo espíritu que se va a ir anunciando a lo largo de todo el Sermón del Monte … mejor de ese nuevo espíritu que se va a ir anunciando a lo largo de todo el Evangelio… más aún, ese nuevo espíritu que se puede rastrear en toda la Biblia sobre la preocupación de Dios por los pobres de la tierra, por los sufrientes del mundo, por los marginados, excluidos, huérfanos, viudas y extranjeros como les gustaba decir a los profetas, en un momento en que estos tres últimos colectivos eran los prototipos de los pobres y marginados del mundo.

En estas sentencias se nos están marcando las coordenadas en las que se enmarca el Evangelio, el Reino de Dios con sus valores rehabilitadores y dignificadores de los pobres, excluidos, sufrientes y proscritos del mundo. Son como los raíles por los que los cristianos tienen que andar teniendo cuidado del prójimo, mostrando que el amor a Dios es semejante al amor al prójimo, fundamentalmente al prójimo maltratado, injustamente tratado, despojado, apaleado y dejado como muerto, expresión que encaja perfectamente con los hambrientos de este mundo y tantos que se mueven en la infravida de la marginación, el hambre y la pobreza… más de media humanidad.

 Las cumbres del amor al prójimo se dan en las Bienaventuranzas, así como también se muestra la profundidad del desastre humano , del egoísmo y la avaricia que condenan a tantos semejantes, prójimos, a la pobreza, a la exclusión, al llanto, a la injusticia, a la falta de misericordia, a la violencia y a la persecución.

Poco se predica hoy sobre las bienaventuranzas. A veces no se sabe ni cómo tocarlas, pero lo que está claro es que las Bienaventuranzas no son para escucharlas de forma plácida para gozarnos insolidariamente con el mensaje que transmiten. Lucas nos dice que Jesús, alzando los ojos hacia sus discípulos, les hablaba. Mateo nos dice que viendo a la multitud, subió al monte y, sentándose, vinieron a él sus discípulos. Allí estaba una multitud y sus discípulos. La imagen de un Jesús sentado en el monte, rodeado de multitudes y mirando a sus discípulos, ha sido interpretado muchas veces como una imagen bucólica, campestre, de complacencia y tranquilidad… pero yo creo que no era ese el ambiente que se formó en torno a las palabras de Jesús.

Más que complacidos y bucólicamente tranquilos, es muy posible que los discípulos estuvieran atónitos con la enseñanza del Maestro, con aquellas palabras que no se dirigían a los religiosos y poderosos de este mundo, sino a los que estaban en el mundo como cañas cascadas, rotos, apaleados y despreciados. Con toda seguridad, ningún maestro, ningún religioso de la época enseñaba desde esos parámetros. Es por eso que no es extraño que a Jesús le siguiera tanta gente, multitudes de pobres, gentes sencillas teñidas de la ignorancia de aquellos pescadores, campesinos, pastores y gentes tachadas de pecadores y de impuros.

Jesús habló desde la perspectiva de los sufrientes, de los pobres, de los hambrientos, de los afligidos, de los iletrados, de los desempleados, enfermos y proscritos. Esto nos debería hacer reflexionar si, de alguna manera, el Evangelio hoy lo hemos privado de su más profunda esencia, lo hemos adaptado a la comodidad del autodisfrute de una salvación que, al pensar que hemos recibido por gracia, no nos compromete en nada con el prójimo.

 Quizás, si despojamos de su esencia a las bienaventuranzas y ayes que nos deja Jesús en el Sermón del monte, estemos matando la fe , lanzándola por los barrancos de los montes más altos en donde pensamos que las palabras de Jesús, desde ese otro monte, ya no nos llegan, ya no resuenan en nuestros oídos, y así no tenemos por qué inquietarnos con estas bienaventuranzas y ayes que, de escucharlas, las deseamos escuchar plácidamente sentados al lado de un Jesús al que sólo pedimos que nos consuele sin que nos meta en nuestras mentes ninguna inquietud para con los pobres de la tierra, para con los sufrientes del mundo. Hay que volver a la esencia del Evangelio… aunque nos asuste el concepto del Evangelio a los pobres.

Autores: Juan Simarro Fernández

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César Vidal Manzanares

El pueblo y la religiosidad popular

La necesidad de la Reforma (6): la crisis espiritual (IV)Papado, obispos, clero… cuando se examina objetivamente su estado a finales del s. XV e inicios del s. XVI, el panorama resulta verdaderamente desolador. No puede sorprender que en semejante contexto la situación espiritual del pueblo llano resultara deplorable convirtiendo la Reforma en algo más indispensable si cabía.

 

Si tenemos en cuenta los datos proporcionados en las entregas anteriores no resulta difícil comprender que en una situación en la que el papado y la curia no sólo eran corruptos sino que tenían intereses a los que atendían con preferencia a los espirituales, en la que los obispos no solían estar a la altura de sus funciones pastorales, en la que los sacerdotes no pocas veces absentistas apenas se encontraban situados a un nivel más elevado que el de sus feligreses y en la que los esfuerzos de reforma no sobrepasaron el ámbito limitado de los círculos humanistas y de las órdenes religiosas, el pueblo también padeciera una profunda crisis espiritual. Desde el s. XV, el pueblo pasó por un verdadero estallido de la religiosidad popular, una circunstancia que ha sido aducida por algunos autores católicos para subrayar que la situación eclesial no era tan mala. La realidad es que resulta más que dudoso que el fenómeno pueda considerarse positivo en sus líneas maestras.

Por desgracia, el término “religiosidad popular” cubre en multitud de ocasiones lo que no pasa de ser la más burda superstición e incluso auténticas reminiscencias del paganismo apenas barnizadas de algo lejanamente parecido al cristianismo. Ciertamente, a la orden del día se hallaban manifestaciones como la proliferación de reliquias falsas veneradas con superstición, el envenenamiento financiero de las indulgencias – contra lo que nada pudieron o quisieron obispos, capítulos y dietas imperiales – o la corrupción de las peregrinaciones. Como ha señalado el historiador católico Lortz, “fe y superstición habían crecido a menudo tan estrechamente juntas que más se debilitaba la fe que se ennoblecía la superstición” (1).

En no escasa medida, la denominada piedad popular no era sino la transmisión de usos de generación en generación, con mayor o menor seguimiento colectivo, pero con escasa hondura espiritual y menor carácter cristiano. Lo más grave es que, en paralelo, y de nuevo el juicio es de Lortz, “la verdadera riqueza espiritual del Evangelio y de la persona del Señor pasó en medida muy pequeña a posesión del pueblo” (2).

 Frente a este panorama, el papel de la Curia y del clero resultó deplorable.  Personaje tan poco sospechoso como Juan Eck, que destacaría por su encarnizada oposición a Lutero, afirmó en 1523 de manera tajante: “La herejía luterana nació por los abusos de la curia romana y prosperó a causa de la corrompida vida del clero”. Más de cuatro siglos después, el juicio de autores católicos como Lortz, al que nos hemos referido ya con anterioridad, es aún más riguroso. A su juicio, nos encontraríamos ante un proceso de descomposición en el que las “fuerzas puras” habían sido borradas (3). Se trata de una afirmación con una solidísima base histórica.

 Digan lo que quieran los apologistas católicos, la iglesia occidental de los s. XIV y XV y de los inicios del s. XVI no conocía ya la unidad intacta desde hacía mucho tiempo y atravesaba por una profunda crisis espiritual  cuyos inicios algunos sitúan incluso en el reinado del papa Gregorio VII. Insistamos, por otra parte, en el adjetivo espiritual.

No se trata meramente, como han pretendido algunos autores, de que la moral se hubiera desplomado, sino de que la confusión teológica es abrumadora. El mal – o, más bien, la suma de males – resultaba evidente; los intentos por corregirlos no habían faltado, pero sin éxito y limitados además al seno de algunas órdenes religiosas y a los círculos selectos de los humanistas cristianos; y en la aplastante mayoría de la población de Occidente, el cristianismo aparecía vinculado de manera abrumadora más con la religiosidad popular y con prácticas tradicionales – no pocas veces viciadas – que se transmitían de padres a hijos que con la referencia a Cristo y al Evangelio.

 Partiendo de esas circunstancias, ¿puede sorprender el hecho de que “frente a la Iglesia papal de derecho divino, existente y dominante, absolutamente creída, nació la escéptica cuestión de si era realmente la verdadera representación del Cristianismo”(4)?

Si se desea ser honrado en el análisis histórico, no sorprende que una de las respuestas frente a esa situación procediera de alguien como Martín Lutero preocupado por los efectos pastorales de los abusos eclesiásticos, de alguien perteneciente a una orden religiosa que había pasado por su propia reforma y de alguien que se dedicaba a la enseñanzas de las Escrituras.

Esos tres ámbitos – la pastoral, las órdenes religiosas y el estudio de la Biblia – eran, precisamente, los lugares de origen de donde habían procedido las voces de alarma que habían clamado, bastante infructuosamente, contra una situación que no sólo no había mejorado en los últimos siglos sino que no había dejado de empeorar. Ahora la respuesta a ese esfuerzo reformador iba a ser incomparablemente mayor y su repercusión resultaría universal.

 Continuará.  Próximo artículo: La necesidad de la Reforma: la Reforma indispensable (VI): Un monje llamado Lutero (I): los primeros años

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 (1) J. Lortz, Reforma…, p. 125.
(2) J. Lortz, Reforma…, p. 127.
(3) J. Lortz, Reforma…, p. 143.
(4) J. Lortz, Reforma…, p. 25.


Autores: César Vidal Manzanares

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La isla siniestra de Scorsese, en DVD

Publicado: junio 15, 2011 en Cine

José de Segovia Barrón
La última película de Scorsese –que está ya en DVD– te atrapa desde el primer momento.

14 de junio de 2011

La niebla, el barco, la sirena, la música, todo te envuelve en una tensión febril. El enigma de  Shutter Island  te engancha como una retorcida tela de araña.  Esta isla infernal nos lleva a los registros religiosos habituales de este director italo-americano, que estudió teología en el seminario de la catedral de Nueva York. Enviados, sacrificio, redención, culpa, expiación, inmolación, aquí está el católico Scorsese en estado puro…En la bahía de Boston hay una isla escarpada, en la que antaño se construyó una fortaleza, convertida en los años cincuenta en un penal psiquiátrico de máxima seguridad. Es imposible que un demente criminal pueda burlar la vigilancia, sobrevivir en los acantilados y llegar a la lejana costa a nado sin morir de frío.  En el  ferry  que lleva a Shutter Island han embarcado sin embargo dos agente federales (Leonardo di Caprio y Mark Ruffalo), para investigar la imposible fuga de una psicópata (Emily Mortimer), una joven viuda que asesinó a sus tres hijos.

Las primeras imágenes de la isla maldita y el inquietante director del hospital (Ben Kingsley), son todo un homenaje al cine de serie B, que ha fascinado al director desde que era niño. Los géneros se mezclan en esta historia de policías, conspiraciones y terror. Doctores sospechosos, noches tormentosas, escaleras de caracol, la trama es todo un parque temático de referencias al cine negro, el misterio gótico y el terror psicótico que produjo la RKO en los años cuarenta y cincuenta.

 Martin Scorsese adapta aquí la maravillosa novela de Dennis Lehane , un apasionante escritor, cuya obra ha sido llevada con bastante acierto al cine por autores como Clint Eastwood ( Mystic River ) o Ben Affleck ( Adiós, pequeña, adiós ) y la televisión ( The Wire ). Esta es una película tensa, compleja e hipnótica, que nos absorbe en el mundo enigmático de una isla azotada por tormentas y tempestades.

 TORMENTA INTERIOR
 Scorsese narra con maestría el angustioso acorralamiento de este universo desasosegante, que nos ofrece sutiles pistas que nos indican que aquí nada es lo que parece. Esta historia nos hace bucear en la locura de un mundo en el que la pesadilla se mezcla con la realidad. Estamos al límite de la delgada frontera que separa la enfermedad de la cordura, el sueño de la vigilia…

En  Corredor sin retorno  (1963) de Sam Fuller ,  una de las películas más inquietantes sobre manicomios, junto a tal vez  Alguien voló sobre el nido del cuco  (1975) ,  aparecía en los títulos de crédito inicial esta temible frase: “A quien los dioses se empeñan en destruir, primero lo vuelven loco”. Esta obra indaga en los más violentos y perturbadores rincones de la psique humana.

El personaje de Leonardo di Caprio (Teddy Daniels) es un veterano de la Segunda Guerra Mundial, que participó en la liberación del campo de concentración de Dachau. Ha visto en la guerra innumerables horrores y se ha enfrentado al mal de muchas maneras, pero las más turbadoras son las que ha encontrado en su propio corazón.

 KAFKA EN LA ISLA INFERNAL
Estamos en la postguerra, una época desestabilizadora, llena de miedo y sospecha, en un ambiente paranoico de  guerra fría.  En una entrevista realizada en 1962, a propósito de su adaptación de  El proceso  de Kafka, Orson Welles explicaba sus razones para resituar su “pesadilla” en 1963, como una historia más cercana a la postguerra.

La obra kafkiana “permitía al cineasta hablar de la alienación de ese hombre moderno surgido de la Ilustración” –dice Ángel Quintana en  Cahiers du Cinema –, “ese individuo atrapado en sus propios laberintos cuya existencia había desembocado en el horror de los campos de exterminio nazis”.

Teddy Daniels es un hombre herido por los efectos de la barbarie, pero es también un ser humano que se enfrenta con sus propios demonios. Si en  El castillo  el agrimensor de Kafka intenta penetrar en un mundo ajeno, el protagonista de  El proceso,  Joseph K, es alguien atrapado en un mundo al que cree que pertenece.

 Lo que le interesa a Scorsese no es el problema legal del crimen, sino la tenue frontera moral que separa la bondad de la monstruosidad. Al igual que el personaje de Sam Fuller en  Corredor sin retorno,  Teddy Daniels no se da cuenta de que está perdido en el interior del laberinto y nunca podrá llegar a encontrar la salida.

 CONCIENCIA ATORMENTADA
 Una de las pesadillas recurrentes del personaje de Di Caprio en  Shutter Island  le recuerda su entrada en el campo de Dachau, como soldado de las tropas aliadas. Las montañas de cadáveres judíos parecen salidas de un grabado infernal de Doré o una pintura negra de Goya.  El mayor horror que produce la pesadilla no viene sin embargo de la barbarie nazi, sino de su participación en la venganza que supone la ejecución sin proceso de los guardias que encuentran en el campo, suplicando perdón.

 “Dios ama la violencia”, dice el guardián que le encuentra perdido en el bosque, después de la tormenta. “No hay un orden moral tan puro como el temporal que acabamos de tener”. La violencia, le recuerda a Teddy, “está en nosotros, sale de nosotros, tan natural como respiramos”. Según el cínico vigilante, lo único que hacemos es seguir el ejemplo de Dios. El problema no es sin embargo de Dios, sino de nosotros.

 Nuestra culpa nos recuerda que nuestro mal tiene consecuencias. La depravación es una parte de nosotros que nunca abandonamos, ni podemos conquistar. ¿Cómo nos enfrentamos entonces a nuestros traumas, fracasos y pecados? Como dice uno de los médicos, “la clave para cualquier tipo de curación es reconocer la verdad de las heridas que hemos producido o hemos recibido”. Esto no es sólo verdad para la psicología moderna, sino también para la teología bíblica.

 SANIDAD PROFUNDA
 Dios es el Médico divino, que hace una obra misericordiosa y sobrenatural en nuestras vidas. “Os lavaré con agua pura, os limpiaré de todas vuestras suciedades y pondré en vosotros un corazón nuevo y un espíritu nuevo”, dice  Ezequiel 36:25-26 . “Os libraré de todo lo que os manche” ( v. 29 ). ¡Él puede sanar nuestro interior!

“Cuando os acordéis de vuestra mala conducta y vuestras malas acciones, sentiréis vergüenza de vosotros mismos por vuestros pecados y malas acciones” ( v. 31 ). Esa conciencia nos impedirá creer que su perdón es algo que nosotros merecemos –nuestra es la vergüenza y la confusión ( v. 32 ) –, pero ¡lo que para nosotros es imposible, para Dios es posible!

 A lo largo de la investigación de Teddy, vemos repetidamente la necesidad de enfrentarnos a la verdad de nuestro pasado, nuestras heridas y pecados. Unida a ella está sin embargo la mentira de que por algo que hayamos hecho, estamos condenados a ser un fracaso, un monstruo, un mal marido, un inepto padre o alguien terriblemente malo. 

Es evidente que la atrocidad nos rodea y el mal nos paraliza. Puede parecer locura creer en un perdón dado por gracia, que nos limpia de todo pecado. La verdadera cordura nos ha de hacer desechar toda noción de mérito, pero debemos actuar sobre la base de ese amor que nunca decrecerá. Fuera de la gracia y el perdón, sólo hay mecanismos de defensa, mentiras, dolor y una culpa que nos consume. ¡Necesitamos una sanidad profunda! Sólo ella podrá saciar nuestra sed de redención.

Autores: José de Segovia Barrón

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Cuando el delito es ser mujer

Publicado: junio 15, 2011 en Noticias, Sociedad

Por: Ramón Lobo

Mujers3
Mujer adicta al opio en Sarab. / ASSOCIATED PRESS.

-Afganistán es, 11 años después de ser liberado de los talibanes, el país más peligroso del mundo para las mujeres. Así lo indica un estudio de TrustLaw, de la Fundación Thomson Reuters. Los otros cuatro feminicidas son República Democrática de Congo, por la utilización de las violaciones como arma de guerra; Pakistán, por los llamados ‘crímenes de honor’; India, por el tráfico de esclavas y Somalia, por una acumulación de riesgos, incluida la ablación y la infibulación.

Más de una década de presencia armada de EEUU y sus aliados en la OTAN no ha servido para modificar de forma significativa las cifrasmacroeconómicas que aplastan desde hace décadas a la población: la misma pobreza, la misma inseguridad, el mismo mundo machista que las impide el acceso a la educación secundaria y a la libertad.

Datos básicos. Esperanza de vida, 43 años. Solo el 14% de las mujeres sabe leer y escribir. Una mujer afgana muere cada 30 minutos por problemas relacionados con el parto; solo el 15% da a luz en un centro médico. El 78% de las personas que vive en zonas rurales carece de acceso al sistema de salud. El 87% de las mujeres ha padecido malos tratos o fue forzada a un matrimonio no deseado. El 57% de los matrimonios afecta a niñas menores de 16 años, prohibido por la ley afgana, según recoge la página eHow.

Las mujeres afganas votan lo que dice el marido y señor y este dice lo que manda el jefe de la aldea. La visión de las mujeres papeleta en mano permite a los estrategas político-publicitarios de Occidente vender el milagro: ‘Afgansitán ya es libre’; ‘ya es una verdadera democracia’.

Mujeres
Kandahar, elecciones presidenciales de 2009. / AFP.

El informe de la Fundación Thompson Reuters ha sido elaborado por 213 expertos en violencia machista en cinco continentes. Han tenido en cuenta seis factores de riesgo: salud, violencia sexual, violencia, factores culturales y religiosos, falta de acceso a recursos y esclavitud. En el caso de Afganistán, la violencia incluye a los talibanes y a la OTAN.

-La República Democrática de Congo, rica en diamantes, oro y minerales estratégicos como el coltan -esencial para la telefonía móvil-, es también rica en pobres e injusticias. Desde 1998 han muerto más de cinco millones de personas a causa de la guerra en el este, donde Ruanda, Uganda, Congo, Burundi, Angola y Zimbabue se disputan las riquezas.

La guerra permanente y la presencia de numerosas guerrillas, incluido elEjército de Resistencia del Señor, han creado un mundo sin ley en el que de nada sirve la presencia de los ‘cascos azules’ de la ONU. Las mujeres son víctimas de violencia sexual. Más de 400.000 son violadas cada año. La CBS tituló: La guerra contra las mujeres.

No hay cifras. La más alta puede quedarse corta. Más de cinco millones de muertos en apenas 13 años, 684 veces más que soldados occidentales muertos en Irak y Afganistán. Las mujeres congoleñas son víctimas también del silencio informatico, y de los que miran hacia otro lado.

-Pakistán es el tercero. Según los redactores del informe se debe al trato que reciben las mujeres por causas culturales, tribales y religiosas. Incluye los ataques con ácido, los ‘crímenes de honor’ y los matrimonios forzados. Las mismas causas, unidas a la guerra, que influyen en Afganistán.

Según la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán, citada por TrustLaw, los ‘crímenes de honor’ afectan a mil mujeres cada aó. Pakistán era, en teoría, aliado de EEUU, del que cobra una fortuna en ayudas. La muerte de Osama bin Laden ha convertido en visible lo que era realidad desde hace años. Los servicios secretos militarespaquistaníes, o un sector significativo dentro de ellos, son los creadores e inductores de los talibanes.

-India ocupa el cuarto lugar en el ranking de la infamia. Se debe a los feticidios e infanticidios -cuando el no feto y el ya nacido no son varones-, a la esclavitud sexual y al tráfico de mujeres. Las dos primeras causas han provocado la ‘desaparición’ de 50 millones de niñas, según la ONU.

El informe de TrustLaw cita al ministro del Interior, Madhukar Gupta, quien estima que el tráfico humano afecta cada año a 100 millones de personas, la mayoría mujeres y niñas. La Oficina Central de Información de India, también citada, asegura que en el país hay tres millones de prostitutas, de las que el 40% son niños. En este vídeo, un jefe policial defiende la prostitución porque, a su entender, evita violaciones.

Somalia es el quinto. En uno de los lugares más violentos del mundo, la mujer es objeto de una violencia añadida con la mutilación sexual que multiplica los riesgos de mortalidad en el parto.

En Somalia no hay Estado, solo bandas de criminales y grupos armados basados en el clan, el subclan o en una interpretación radical de la religión. No hay sistema sanitario ni educación. La ministra de Asuntos de la Mujer, Maryan Qasim, dijo a TrustLaw que le resultaba incomprensible que su país no ocupara el primer puesto. Sin duda, lo merece.

Este Why, ¿Por qué?, de Annie Lennox, está dedicado al sida, una violencia más sobre tanta violencia.

 

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Con un no a la homofobia

Francia rechaza el matrimonio homosexual

La iniciativa, debatida en la Asamblea Nacional francesa, contó con 222 votos a favor y 293 en contra.

15 de junio de 2011, FRANCIA

  La Asamblea Nacional francesa ha rechazado este pasado martes una propuesta de ley planteada por el Partido Socialista para aprobar el matrimonio homosexual, después de que el centro-derecha haya hecho valer su mayoría en la cámara.
  La iniciativa obtuvo 222 votos a favor y 293 en contra, lo que ha confirmado un resultado anticipado desde la semana pasada, cuando se presentó la propuesta. No obstante, varios diputados de la gobernante Unión por un Movimiento Popular (UMP) han votado a favor.
  El ponente del Partido Socialista encargado de defender el texto,  Patrick Bloche, ha defendido la ley porque se trata de «hacer caer una discriminación» . En este sentido, pidió a la derecha que se sumase a la propuesta y llevase a Francia a «una nueva etapa en la igualdad de derechos».
  Una de las voces contrarias al documento,  el diputado de la UMP Michel Diefenbacher, ha aclarado que la formación está «contra la homofobia», pero que no por ello quieren cambiar «la imagen y la función del matrimonio» , que ha definido como «una institución» encargada de «la protección del más débil, empezando por la mujer».
  Según informa Europa Press, más crítico se mostró el diputado Christian Vanneste, conocido por sus declaraciones contra la comunidad gay y que ha llegado a calificar de «aberración antropológica» el matrimonio homosexual, porque el objetivo de estas uniones es que «la sociedad deba asegurar su continuidad». Todo lo que no sea con este objetivo, ha añadido, es «una cuestión de moda».
  La líder del ultraderechista Frente Nacional, Marine Le Pen, una de las firmes opositoras al matrimonio gay, lo ha llegado a comparar con la poligamia, según informa el periódico Libération.

Fuentes: Libertad Digital

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En conferencia de prensa, Farela, rechazó esta práctica que ha empezado a operar durante las campañas que se realizan en el Estado de México, en donde algunos ministros han solicitado terrenos a los candidatos.

México | Miércoles 8 de Junio, 2011 | Por Nínro Ruíz Peña|(NoticiaCristiana.com).

“Las iglesias no debe de ser limosneras de los partidos políticos ni de los candidatos”, afirmó el pastor Arturo Farela de la Cofraternidad de Iglesias Cristianas Evangélicas (Cofraternice),al exhortar a los ministros de culto al no internar comprometer el voto de sus fieles a cambio de dadivas políticas, según publica el diario mexicano El Milenio.

En conferencia de prensa, Farela, rechazó esta práctica que ha empezado a operar durante las campañas que se realizan en el Estado de México, en donde algunos ministros han solicitado terrenos a los candidatos. Y algunos evangélicos en lugar de predicar la Palabra de Dios, han empezado a realizar actos proselitistas a favor de sus candidatos.

Farela, reveló que Cofraternice se sumará al Pacto Nacional de Juárez que se firmará el próximo 10 de junio en Ciudad Juárez porque aseguró que toda acción que afecte a la ciudadana es impostergable.


El juicio por intento de violación a Dominique Strauss-Khan ha despertado un debate social que cuestiona las relaciones de género – Las víctimas de agresiones pierden el miedo a contar su caso

ANA TERUEL 14/06/2011

Hace casi un mes que saltó la noticia de la detención del dimitido presidente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Khan, inculpado en Estados Unidos por intento de violación, entre otros cargos, justo cuando se esperaba que anunciase su candidatura a las primarias socialistas francesas. Entonces, todos los sondeos le daban como favorito en las presidenciales del año que viene. El ruido mediático generado -según el instituto de estudios Kantar Media, ha sido la información con mayor cobertura en la prensa en los últimos 10 años- ha servido en Francia para liberar la palabra de las mujeres y a la sociedad en su conjunto le ha llevado a cuestionarse su tratamiento de las relaciones de género. Las asociaciones esperan que el efecto sea duradero y que el caso marque realmente un antes y un después.

Fue la madrugada del domingo 15 de mayo cuando todas las televisiones, radios y webs soltaran la noticia de los hechos denunciados en el hotel Sofitel de Nueva York. Empezó así una maratón informativa de semanas, alimentada por testimonios, rumores, debates y análisis de toda índole. Desde aquella madrugada, la línea verde de atención a las víctimas del organismo francés Colectivo Feminista contra las Violaciones (CFCV) no descansa. La asociación recibe de media un 30% más de llamadas de mujeres que hablan por primera vez: normalmente recibe entre 8 y 12 testimonios nuevos diarios, en el último mes han sido entre 12 y 18. «La tendencia se mantiene, le aseguro que estamos a tope», dice Emmanuelle Piet, doctora y presidenta del colectivo.

«Es cierto que de alguna forma ha despertado algo y que ha animado a la gente a llamar», explica por su parte Olivia Cattan, presidenta de la asociación Paroles de Femmes, que también dispone de una línea telefónica de atención a las víctimas. El grupo habitualmente trata unos 300 casos anualmente. Desde que estalló el caso de DSK (Strauss-Khan es conocido en Francia por sus iniciales), tiene ya casi 250 testimonios nuevos. «La mayoría son casos de acoso sexual, algunas personas denuncian violaciones, que a veces se remontan a hace años, e incluso, y es lo que más me ha sorprendido, tenemos casos de hombres que denuncian violaciones», añade. «Muchas personas nos dicen que antes no se atrevían a hablar y que ahora sienten que la sociedad está más dispuesta a escucharlas».

«Lo interesante del caso DSK es que no solo ha liberado la palabra de la mujer, sino que lo ha hecho en lo que refiere a las agresiones procedentes de arriba», analiza el sociólogo Eric Fassin, de la Escuela Normal Superior. Señala que en la última década el discurso público en torno a las violencias sexuales se ha concentrado en el tópico de las violaciones colectivas en los suburbios marginales, cuando los estudios demuestran que estas violencias no entienden de clases.

El ejemplo más revelador es el del alcalde de Draveil y, hasta hace dos semanas, Secretario de Estado de la Función Pública, Georges Tron. Apenas 10 días después del arresto de Strauss-Kahn, dos antiguas empleadas, animadas por el ejemplo de una mujer de limpieza guineana que no dudó en denunciar al poderoso jefe del FMI, se decidieron a denunciar al político por agresión sexual. Una tercera colaboradora ha sumado desde entonces su testimonio. Tron, que asegura ser víctima de una conspiración y acusa a sus supuestos impulsores de aprovecharse del contexto del caso DSK, tuvo que dimitir de su puesto en el Gobierno, dada la sensibilidad de la opinión pública en pleno caso DSK.

Las víctimas no son las únicas que se animan a hablar. El exministro de Educación y filósofo, Luc Ferry, se hizo eco en un plató de televisión de rumores según los cuales otro exministro había participado en una orgía con menores en Marruecos. Las declaraciones provocaron gran revuelo -«no entendemos cómo el señor Ferry no ha hablado antes», dice la activista Olivia Cattan-, la apertura de una investigación judicial y dos demandas de asociaciones marroquíes.

Este fin de semana, el diario Le Parisien informaba de un caso particularmente llamativo por las similitudes con el de DSK, con la diferencia de que se sitúa en París. Los hechos se remontan al verano de 2010. Una empleada del lujoso Hotel Park Hyatt Vendôme, de nacionalidad guineana, denunció entonces haber sufrido una agresión sexual mientras limpiaba la habitación de un cliente. El presunto agresor era un allegado de la familia del príncipe de Catar. Según el relato de la mujer, el hombre la encerró en el cuarto de baño y llevó a cabo una serie de tocamientos. La entrada de familiares del cliente en la habitación puso fin a la agresión.

La mujer presentó una demanda la misma noche en que ocurrió aquello y la policía rápidamente identificó al presunto agresor, pero no pudo dar con su paradero. Según el diario, fuentes de la investigación hablan de «presiones diplomáticas». Con el tiempo, desanimada, la propia víctima dejó de cooperar con los investigadores y hace unas semanas estos cerraron el caso. A raíz de la detención del político socialista en Nueva York, la mujer se volvió a poner en contacto con la policía y la fiscalía se dispone ahora a reabrir el caso. «Es increíble ver como antes del caso DSK se podía tratar una situación como esta», indicó al diario una fuente judicial.

«Lo que ha desencadenado también ha sido el testimonio de mujeres políticas sobre el machismo todavía muy instalado en su entorno», apunta Janine Mossuz Lavau, del Centro de Investigaciones Políticas de Sciences-Po. Así, la ministra de Deportes, Chantal Jouanno, relató, por ejemplo, cómo tuvo que dejar de llevar faldas en el Congreso de los Diputados para no tener que seguir aguantando las bromas sexistas de sus compañeros. Mossuz Lavau piensa que los mismos comportamientos son igual de frecuentes en el ámbito empresarial.

Sin embargo, los efectos del caso Strauss-Khan no son los mismos entre todas las víctimas. Un tercio de las llamadas que ha recibido el Colectivo Feminista contra las Violaciones a raíz del escándalo corresponde en efecto a mujeres que, al igual que en el caso Tron, han encontrado fuerza en el ejemplo de la empleada del Sofitel para dar el paso de hablar. Otro tercio corresponde a mujeres que denunciaron en su día la agresión y pensaban haber pasado página, pero que reviven ahora el trauma. El tercio restante, y esto es lo que preocupa a la asociación, afirma que, al contrario, el tratamiento reservado a la presunta víctima les da todavía menos ganas de hablar en público del tema.

Además, dar el primer paso de hablar no significa que las víctimas estén listas para denunciar. «Muchas mujeres que nos llaman ni siquiera se atreven a darnos sus señas; somos a menudo la primera persona a la que se dirigen», dice Cattan. La comparación entre los estudios sociológicos de víctimas de violaciones y el número de demandas indica que apenas se denuncian entre el 5% y el 10% de las violaciones.

Una de las principales razones es que, en la gran mayoría de los casos, las agresiones y violaciones son cometidas por personas del entorno más directo. «Es muy difícil denunciar en estos casos», señala la socióloga Véronique Le Gaouziou, autora deViolaciones, aspectos sociológicos de un crimen. La especialista explica que entran en juego factores como las reacciones de la familia y que en general existen lazos afectivos y económicos. El miedo y la intimidación son otros de los principales motivos. «Tampoco ayuda mucho el proceso judicial, en el que la víctima tiene que repetir una y otra vez una historia que están deseando olvidar», añade.

De cualquier modo, las asociaciones esperan que el caso de DSK marque un antes y un después en la sociedad francesa. «En general, las mujeres que nos llaman están muy enfadadas con el tratamiento que se hizo del caso durante la primera semana», explica Piet. «La forma en la que se comentó que lo de Strauss-Khan era poco más que seducción era insoportable… Frases como que a DSK le gustan las mujeres, así, en plural. ¿Qué querían decir? ¿Cualquiera? ¿Ves una mujer y le entras? Esto ha provocado tal enfado entre las mujeres que espero que durará», añade.

Uno de los comentarios que más ha dado que hablar en los días que siguieron la detención del político socialista fueron los de compañeros de partidos como el exministro de Cultura Jack Lang, quien trató de quitar importancia a los hechos imputados indicando que no «había muerto nadie». Otro exministro socialista, esta vez de Justicia, Robert Badinter, muy respetado en Francia por ser el impulsor de la abolición de la pena de muerte, hizo una virulenta defensa de su amigo al denunciar la «ejecución mediática» de DSK y la descompensación del sistema judicial estadounidense entre demandante y acusado.

Estas reflexiones son lo que han provocado la reacción de las asociaciones que, indignadas, el domingo siguiente a la detención de Strauss-Khan se echaron a la calle y no cesan desde entonces de ocupar el espacio mediático. «No es mayo del 68, pero hay cierto viento de rebelión entre las mujeres», dice Cattan, que asegura que las asociaciones están ahora más coordinadas entre ellas. «Creo que cuando hagamos en el futuro una cronología histórica del feminismo en Francia, el caso DSK será una fecha clave», añade.

Para Fassin, de hecho, la condena general e inmediata de este tipo de comentarios y el eco que han logrado las asociaciones feministas es ya un indicativo de que las cosas han empezado a cambiar. «El hecho de que dos personalidades tan populares en Francia como son Lang y Badinter hayan quedado anticuados es muy revelador», indica. «Hemos pasado a otro mundo y ellos no han sabido entenderlo».

 

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Por:Guillermo Altares13/06/2011

1984-26 RETPensar que los asesinos son monstruos nos tranquiliza, frena nuestro miedo ante el horror. La imagen de Ratko Mladic ante el tribunal de La Haya, enfermo pero desafiante, con su gorra y su saludo militar, burlándose de las víctimas mientras decía «Me hacen acusaciones repugnantes», es la de un monstruo. Pero la mayoría de los asesinos de las guerras de los Balcanes, los autores de las peores atrocidades, fueron personas normales y corrientes. Y las víctimas también lo fueron. Uno de los mejores libros sobre las guerras que arrasaron la antigua Yugoslavia a principios de los años noventa,trata precisamente de eso, de cómo seres ordinarios se transforman en asesinos de masas. «Cuanto más comprendes que los criminales de guerra podrían ser personas normales más miedo sientes», escribe Slavenka Drakulic en su extraordinario ensayo No matarían una mosca (Global Rhythm, con prólogo y traducción de la balcanóloga Isabel Nuñez). «Por supuesto, esto se debe a que las consecuencias son mucho más graves que si se tratara de monstruos. Si la gente normal comete crímenes de guerra, eso significa que cualquier de nosotros podría cometerlos». Otro gran libro sobre Bosnia,Postales desde la tumba (Galaxia Gutenberg), de Emir Suljagic, un joven superviviente de Srebrenica, también relata la normalidad de la guerra, la banalidad que une a víctimas y verdugos. Les separa la dignidad, la capacidad para decidir entre lo bueno y lo malo. Son dos libros muy importantes, a los que, ahora que ha sido capturado el asesino Mladic, conviene regresar.

Drakulic es una escritora croata, que vive fuera de su país, autora de dos estupendas novelas que publicó Anagrama en 2001, El sabor de un hombre yComo si yo no estuviera. No matarían una mosca recoge retratos de criminales de guerra, que la autora trazó durante su cobertura de varios juicios en el Tribunal de La Haya. El título viene de una frase del clásico entre los clásicos sobre los procesos al nazismo, Eichmann en Jerusalén, de Hannah Arendt: «Cuando su trabajo le lleva a asesinar a alguien no se considera un asesino, ya que no lo ha hecho por inclinación personal, sino a título profesional. Por pura pasión, él no mataría una mosca». Lo primero que hay que decir de Drakulic es que, entre su madre y la justicia, elige la justicia. Con esto quiero decir que no es nada nacionalista y que los primeros asesinos de los que habla son croatas. Su libro es una reflexión sobre la humanidad (nos guste o no, la guerra, como el lenguaje, es una de las cosas que nos convierte en humanos, que nos separa de los animales), sobre sus rincones más oscuros y siniestros, sin importarle las nacionalidades. Aunque la mayoría de los crímenes los cometieron los serbios, que fueron los que empezaron las guerras en Croacia, Bosnia y Kosovo, ninguna de las etnias es totalmente inocente.El libro de Drakulic es una galería de horrores: asesinatos, violaciones en masa, ejecuciones (un tipo que acaba con una ampolla en el dedo de tanto apretar el gatillo es uno de sus protagonistas), es un resumen certero de las atrocidades que se cometieron en el corazón de Europa. Sus protagonistas son tipos corrientes que, en medio de la guerra, se convierten en monstruos. Pero falta la respuesta a la pregunta clave: ¿Por qué? ¿Qué lleva a seres ordinarios a convertirse en asesinos? Hay algo en el horror que resulta, afortunadamente, imposible de comprender.Perdonen que introduzca un elemento personal: he viajado a menudo por los Balcanes, primero como turista (visité Yugoslavia cuando todavía era un solo país en 1989) y luego como periodista. Aunque no cubrí las guerras de Croacia, Bosnia o Kosovo, sí me he pateado esos tres países en los últimos años y he recorrido también Eslovenia (la primera república que se independizó, que forma parte de la UE desde 2004 y ha adoptado el euro) y Serbia, un país con el que además tengo una gran conexión personal porque mi amigo de la infancia es de origen serbio. He hablado con víctimas de todas las etnias. Nunca olvidaré una tarde en una humilde casa de las colinas de Sarajevo con un grupo de mujeres que habían sido víctimas de una violencia imposible de imaginar (no hablamos de ello, pero no hacía falta: sus miradas lo decían todo).

1871-16

He visto los cuerpos, recién rescatados de una fosa común, con las manos atadas todavía con alambre y un tiro en la cabeza, y he sentido el hedor del depósito de cadáveres de Tuzla, que alberga las víctimas sin identificar de Srebrenica. Pero también me he reído, he bebido aguardiente a todas las horas del día (y de la noche, pero eso tiene menos mérito), sorbido el café turco (que tiene un nombre diferente en cada país) y comido los indigestoscevapcici. Es un lugar del mundo que añoro, al que siempre me gusta volver, lleno de personas maravillosas, acogedoras, divertidas, francas, abiertas. Y sin embargo, uno siente las heridas en casi todas partes, demasiadas ciudades están cargadas de dolor. Como Foca, una localidad del este de Bosnia, donde los milicianos serbios ubicaron los primeros burdeles para esclavas sexuales. Es uno de los sitios más tristes y terribles que he visitado. La ausencia de los miles de musulmanes asesinados se siente en cada rincón. Pero, por mucho que uno recorra los Balcanes, por mucho que conozca su historia de odios y diferencias religiosas azuzadas por el poder, es imposible entender cómo pudo ocurrir aquello, cómo pudieron cometerse tantas atrocidades (en el fondo, es una pregunta que vale para cualquier guerra civil).

Foca es una ciudad del Este de Bosnia, una zona que fue arrasada por las milicias y el Ejército serbios desde el principio de la guerra. El río que recorre aquella región da nombre a una obra maestra escrita en una lengua que ya no existe pero que todos entienden, el yugoslavo (una de las muchas paradojas que ha dejado aquel país con su desaparición): Un puente sobre el Drina, del premio Nobel Ivo Andric, una novela que también permite entender muchas cosas.

1837-22 niv RET

Decenas de miles de civiles que huían de las matanzas buscaron refugio en las ciudades que todavía estaban bajo el control de los musulmanes, como Srebrenica, Zepa y Goradze, que luego fueron declaradas zonas seguras por la ONU (una protección que, a la postre, no sirvió para nada y se convirtió en un símbolo de la impotencia de la comunidad internacional para frenar el genocidio). Uno de aquellos refugiados era un adolescente bosnio que escapó junto a su familia, Emir Suljagic, que sobrevivió a la peor matanza en Europa desde la II Guerra Mundial, en la que fueron fusilados 8.000 varones bosniomusulmanes por orden de Mladic, el jefe militar de los serbios de Bosnia, y Radovan Karadzic, el responsable político de los asesinos. Ambos están encarcelados en La Haya.

El libro de Suljagic es un viaje a la cotidianeidad de la guerra, es una obra en la que hay víctimas y verdugos, pero no buenos y malos, es un libro lleno de matices, de momentos inolvidables, casi siempre terribles aunque también divertidos (para poder ver los partidos del mundial de Estados Unidos de 1994 varios habitantes de Srebrenica se turnaban para pedalear en una bicicleta estática con la dinamo conectada a una tele, mientras los morteros de la artillería serbia volaban sobre ellos). «No sabemos nada de estas personas, que no fueron ni más ni menos maravillosas que otras, ni mejores, ni peores. Fueron maravillosas en la medida en que fueron humanas. Y en la medida en que yo las conocía», escribe Suljagic sobre las víctimas. Entre ellas, están muchos de sus familiares cercanos.

Suljagic y Drakulic dan vueltas sobre los mismos temas, se plantean las mismas preguntas. Y ambos transportan a los lectores a un lugar que nunca debería haber existido: el horror. De mis muchos recuerdos de aquella zona del mundo hay uno que me divierte especialmente. En un bar de Liubliana, la elegante capital de Eslovenia, un país que rechaza con obstinación su pasado yugoslavo, decenas de jóvenes bailaban a todo volumen canciones de Bijelo Dugme, un grupo de rock de los años setenta y ochenta que simboliza la yugonostalgia, la añoranza de aquel gran país que se rompió en medio de la barbarie. Ojalá nunca tengan que volver a enfrentarse a los dilemas que describen estos dos magníficos libros, ojalá el pasado que acabe por pesar de verdad sea el que encarna aquel grupo de Goran Bregovic.

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El autor de las fotografías que ilustran este texto es el reportero Gervasio Sánchez. La primera y la última corresponden a un funeral de víctimas de Srbrenica en Potoçari (11 de julio de 2010), la segunda al depósito de cadáveres de bosnios asesinados en aquella ciudad en Tuzla (octubre de 2008). Las imágenes pertenecen al proyecto Desaparecidos, cuyos libros han sido publicados por la editorial Blume.

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Perú | Lunes 13 de Junio, 2011 | Por Nínro Ruíz Peña| NoticiaCristiana.Com

Chorrillos, Monumentos, Cristo de Corcovado,  Alan GarcíaGarcía

Susana Villarán, alcaldesa de Lima Metropolitana, cuestionó la construcción del denominado Cristo del Pacífico en el Morro Solar, de Chorrillos, obra anunciada por el presidente de la República, Alan García Pérez.

En diálogo con RPP Noticias, lamentó, además no haber sido consultada sobre la pertinencia de edificar este monumento, por lo que, dijo, buscará dialogar en la instancia pertinente, sin embargo, manifestó que no tendría sentido construir una escultura de Cristo similar a la de Brasil, pese a ser símbolo del Perú, como “el Señor de los Milagros o el Señor Cautivo de Ayabaca”.

“Me acabo de enterar, se trata de un Cristo igualito al del Corcovado, que no es el Señor de los Milagros, que no es el Cautivo de Ayabaca, entonces no sé cuál es la razón por la cual tenemos que intervenir en el espacio de nuestro litoral y de nuestra bahía de Lima con una estatua de esas dimensiones, pero respeto estas decisiones y las conversaré en las instancia que corresponda”, afirmó.

Respecto a las felicitaciones del cardenal Juan Luis Cipriani a dicha construcción, Villarán dijo que el prelado de la Iglesia católica “no tenía otra manera que saludar esa obra” anunciada por el presidente García Pérez.

Una efigie monumental similar a la del Cristo Corcovado de Río de Janeiro, se instalará e inaugurará el 29 de este mes en el Morro Solar del distrito limeño de Chorrillos y se denominará El Cristo del Pacífico, anunció el presidente Alan García.

De otro lado, confirmó que a fines de julio, los ambulantes posicionados en las aceras de vías principales como la avenida Abancay y en zonas colindantes al Mercado Central serán retirados a fin de restablecer el orden en el Cercado de Lima.

Estas declaraciones las formuló durante una actividad por el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, en el Parque de la Muralla.

El presidente de Perú, Alan García, dijo que la estatua no supondrá un costo al Estado ya que ha sido pagado por un patronato al que han contribuido empresas, algunas de ellas brasileñas, y él mismo con 100.000 soles (36.200 dólares) de sus propios ahorros.

“Quisiera que sea una figura que bendiga al Perú y proteja a Lima”, afirmó García en declaraciones a Radio Programas del Perú (RPP).


Más de 105.000 cristianos son asesinados por el simple hecho de su fe, anualmente y cada 5 minutos muere un cristiano por seguir a Jesucristo.

Hungria | Lunes 13 de Junio, 2011 | Por NoticiaCristiana.com

Cada 5 minutos un cristiano muere a causa de su fe, dice un estudioEn una conferencia interreligiosa internacional se reveló que más de 105.000 cristianos son asesinados por el simple hecho de su fe, anualmente. Las cifras impactantes fueron puestas de manifiesto en la “Conferencia Internacional sobre el Diálogo Interreligioso entre cristianos, judíos y musulmanes”, que tuvo lugar en Hungría, sin embargo lo más aterrador es que un cristiano muere cada cinco minutos en algún lugar del mundo a causa de su fe, según publica el diario inglés Gospel Herald.

Massimo Introvigne, representante de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) en Combatiendo contra la Intolerancia y la Discriminación contra los Cristianos, agregó que estas cifras no incluyen las víctimas de las guerras civiles o guerras entre naciones, sino sólo a las personas asesinadas simplemente por ser cristianas.

Massimo Introvigne de “Cultura Católica”, dijo que “si estas cifras no son un gritó al mundo, si esta masacre no se detiene, si no se reconoce que la persecución contra los cristianos es la primera emergencia en todo el mundo con respecto a la discriminación y violencia religiosa, el diálogo entre las religiones sólo producirá simposios maravillosos, pero no resultados concretos”.

El Metropolitano Hilarión, ministro de Relaciones Exteriores de la Iglesia Ortodoxa Rusa, destacó a los delegados que de los cristianos perseguidos cada año “al menos un millón” eran niños.

La conferencia y exposición del estudio fue realizado por el Gobierno de Hungría como punto culminante de su presidencia de la Unión Europea, en la que se reunieron representantes de diversas religiones de todo el mundo.

El cardenal Péter Erdo de Budapest, resaltó que “el peligro para muchas comunidades cristianas en el Oriente Medio es morir a causa de la emigración. Todos los cristianos se escaparán al sentirse amenazados. Y Europa debe prepararse para una nueva ola de emigración, esta vez de cristianos huyendo de la persecución”.

“La persecución de los cristianos se da en las tierras del Islam con el silencio de la mayoría de los gobiernos europeos y de gran parte de sus elites intelectuales y de la Media”.

“Unos por indiferencia, otros por relativismo ético y desprecio anticlerical, y otros por el miedo habitual del dhimmi ante su señor musulmán con la excusa de evitar que el amo musulmán se enoje y acreciente el asesinato de más dhimmis cristianos, todos ellos son incapaces de elevar quejas, y presionar a sus gobiernos, y sólo ofrecen diálogos y simposios, en la que los líderes brillen en sus discursos”, afirmó el católico Massimo Introvigne.

En una señal de esperanza, el diplomático egipcio Mahmoud Aly, dijo a feligreses que el país del norte de África se disponía a pasar una serie de leyes que protejan a las minorías cristianas en Egipto.

Aly, explicó que la nueva legislación garantizará, protección hacia los cristianos y aquellos que se reúnen con grupos hostiles contra los cristianos, serán procesados.

 

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