Artículo sobre estricta crianza de niños chinos desata la polémica

Publicado: enero 17, 2011 en Noticias, Sociedad

Su autora aseguró que la “permisividad de los padres occidentales es excesiva” en un cuestionado decálogo educativo

Lunes 17 de enero de 2011 – 08:41 pm
(Foto: Clever Clair / Flickr)

¿Puede un régimen sin juegos, televisión, ni computadora, e interminables horas de práctica musical crear niños felices? ¿Qué sucede cuando se defienden?

Estas y más preguntan quedan rondando en la mente de miles de personas que han leído el polémico artículo “¿Por qué las madres chinas son superiores?”, publicado recientemente por “The Wall Street Journal”.

En el texto, su autora, la profesora china Amy Chua, pretende enseñar al resto del mundo cómo su método educativo de crianza, (que según afirma es similar al que imparten todas las madres orientales), ha logrado convertir a sus hijas en pequeños genios de las matemáticas y la música.

Asimismo, asegura que la “permisividad de los padres occidentales es excesiva” y cree que *se preocupan mucho por la autoestima de sus hijos pero “esto se convierte en un arma de doble filo cuando los niños tienen que ponerse delante de un obstáculo*”.

Desde ese momento, su artículo se ha convertido en el más leído de la web, recibiendo más de 6800 comentarios. Además hasta el momento ha sido compartido por más de 184.000 personas en Facebook.

SIN COMER NI BEBER
Pero, ¿en qué se basa su método? Según la autora, una disciplina férrea, con un rigor y una severidad elevada a la enésima potencia hace la excelencia. Creencia que ha puesto en práctica con sus dos hijas, Sophie y Louisa.

Por ejemplo, en una parte de su texto, la polémica profesora narra cómo enseñó a su hija Louisa a tocar el piano cuando tenía siete años.

La pequeña, quien tenía aprender una complicada pieza musical, tuvo que soportar los rigurosos castigos de su exigente madre, la cual la amenazaba hasta con dejarla sin comer ni beber hasta que no lo hiciera a la perfección. Incluso, también la ofendía llamándole vaga, cobarde, patética y debilucha.

Después de días de trabajo incesante en una casa convertida en una “zona de guerra”, la niña se aprendió la canción.

DECÁLOGO DE LA EDUCACIÓN PERFECTA
1. No invitar a amigos a casa ni ir a sus casas a jugar
2. No dormir fuera de casa
3. No ver la televisión ni jugar con los videojuegos
4. No permitir a los hijos elegir las actividades extra-escolares que quieran practicar
5. No permitir que consigan una nota más baja del sobresaliente
6. No dejarles participar en juegos colectivos durante horas con otros niños
7. No permitirles participar en una obra de teatro del colegio
8. No tolerar sus protestas por no estar en una obra de teatro del colegio
9. No dejarles tocar otro instrumento que no sean el violín o el piano
10. Incitarles a ser el número uno en todas las asignaturas, excepto en teatro y gimnasia

¿Qué opina de este método?

Diario El Comercio Perú

comentarios
  1. Avatar de Pablo B. Espinoza Pablo B. Espinoza dice:

    Coincidentemente, la semana pasada escuché una entrevista a la madre que originó este artículo en una radio pública. Como la educación es una de mis pasiones, le puse mucha atención y me pareció sumamente interesante por dos razones. Una es la marcada diferencia que hay entre la cultura china y el resto del mundo con respecto a la educación de los hijos. Dos, la madre en cuestión no es cualquier persona a quien se le ocurrió hacer este experimento con sus hijas. Ella y su esposo son personas cultas, altamente educadas; ella es catedrática en una prestigiosa universidad, si mal no recuerdo en Nueva York, y la forma en que manejo la educación de sus hijas no fue violenta ni abusiva, como pudiera parecer, sino llena de amor y cuidado por ellas, por supuesto, con el apoyo de su esposo.
    Creo que todos los extremos son malos y peligrosos. Yo comparto la opinión de esta madre en el sentido de que en Occidente se ha cedido demasiado ante la idea de que el rigor y el castigo merman la autoestima de los hijos. Y eso no es totalmente la verdad. Sí es verdad cuando no hay verdadero amor y preocupación por la formación del carácter de los hijos para enfrentar el futuro, cuando se castiga sin un método apropiado, cuando se aplica la estúpida creencia de que a los niños no hay que tenerles paciencia. Pero, ninguna exigencia positiva, ni castigo oportuno y correctamente aplicado les hará daño alguno, sino todo lo contrario: les formará un carácter fuerte y seguro para enfrentar la vida que no es fácil para nadie. El pedagogo español Ginés de los Ríos dijo: “La vida no es ni trágica, ni frívola, sino sencillamente seria.” Si tuviéramos esto siempre en mente, juntamente con la máxima que acuñó—se cree—el sabio Rey Salomón: “Enseña al niño el camino en que debe andar, y aun cuando sea viejo no se apartará de él”, no perderíamos ninguna oportunidad para corregir a nuestros hijos e inspirarles la responsabilidad que la vida les demandara en el futuro. En Occidente trágicamente hemos confundido amor con engreimiento.
    Por otro lado, vivimos como afirmando un doble estándar en lo que a la educación de nuestros hijos respecta. Todos sabemos y apoyamos el concepto de que la televisión y los juegos electrónicos son muy dañinos para ellos, muy poco constructivos, pero, eso es lo que les damos en demasía. Soñamos que nuestros hijos sean profesionales y de bien, pero les damos herramientas para el mal y la ociosidad. Nos hemos olvidado que esos juegos electrónicos y la televisión anulan la creatividad. No jugamos con ellos a construir cosas. No jugamos con ellos ajedrez y otros juegos que les hará desarrollar su inteligencia, creatividad e imaginación. No leemos con ellos libros que útiles para la información y para la recreación. La televisión y los juegos electrónicos nos han robado precioso tiempo no solo de convivencia con ellos pero de educación y formación de nuestros hijos.
    Sigamos en el dialogo.
    Rev. Pablo B. Espinoza.

  2. Escuché una vez a mi pastor Steve Varner decir «La Biblia tiene todo lo que el hombre necesita para ser salvo» yo agregaría «Tambien para instruirnos para ser mejores hijos y padres».
    Al respecto de la política China en educación los extremos no seran nunca buenos pero es bueno evaluar los resultados, los primeros puestos en muchas universidades norteamericanas son de origen asiático ( chinos, vietnamitas etc) es conocida la estructura del núcleo familiar asiático amalgamada en sus tradiciones y afectos, lamentablemente el mundo occidental sufre de un detrimento social-familiar.
    Pero para ambas sociedades asiáticas y occidentales la Biblia sigue teniendo vigencia de como educar y criar hijos.
    Si sumamos el » academicismo » Chino y la Biblia tendriamos una generación fabulosa es cuestión de de ser Sabios en nuestro actuar, siempre podemos aprender algo mas.
    Bendiciones.

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