Aquella tarde de verano al final de la prédica ví levantar una mano entre el público que aceptaba a Cristo como su Salvador personal, quedé impactado por ese momento íntimo entre Dios y el ser humano, solo atiné a tomar la fotografía (Plaza San Martín – Lima, Perú).
Camara: NIKON F2
Lente : 200mm zoom
Fotógrafo: Samuel Nieva


