Él es el sacrificio por el perdón de nuestros pecados, y no sólo por los nuestros sino por los de todo el mundo.

Publicado: diciembre 13, 2010 en Fotografía

Aquella tarde de verano al final de la prédica ví levantar una mano entre el público que aceptaba a Cristo como su Salvador personal,  quedé impactado por ese momento íntimo entre Dios y el ser humano, solo atiné a tomar la fotografía (Plaza San Martín – Lima, Perú).

Camara: NIKON F2

Lente    : 200mm zoom

Fotógrafo: Samuel Nieva

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