Archivos para diciembre 8, 2010


Una entrevista escálofriante de la cadena de tv O Globo (Brasil) al capo de la mafia «Marcola» en Rio de Janeiro.

Marcos Camacho, más conocido por el sobrenombre de «Marcola», es el máximo dirigente de una organización criminal de Sao Paulo (Brasil) denominada Primer Comando de la Capital (PCC).Las respuestas de Marcola a la cadena televisiva O Globo de su País nos aproximan a lo que puede ser el futuro de la delincuencia común en toda América Latina.

marcola

O Globo: ¿Usted es del PRIMER COMANDO DE LA CAPITAL (PCC)?

Marcola: Más que eso, yo soy una señal de estos tiempos. Yo era pobre e
invisible. Ustedes nunca me miraron durante décadas y antiguamente era fácil resolver el problema de la miseria. El diagnóstico era obvio: migración
rural, desnivel de renta, pocas villas miseria, discretas periferias; la
solución nunca aparecía… ¿Qué hicieron? Nada. ¿El Gobierno Federal alguna
vez reservó algún presupuesto para nosotros? Nosotros sólo éramos noticia en los derrumbes de las villas en las montañas o en la música romántica sobre la belleza de esas montañas al amanecer», esas cosas…

Ahora estamos ricos con la multinacional de la droga. Y ustedes se están
muriendo de miedo. Nosotros somos el inicio tardío de vuestra conciencia
social.

O Globo: Pero la solución sería…

Marcola: ¿Solución? No hay solución, hermano. La propia idea de «solución» ya es un error.

¿Ya vio el tamaño de las 560 villas miseria de Río? ¿Ya anduvo en
helicóptero por sobre la periferia de San Pablo? ¿Solución, cómo? Sólo la
habría con muchos millones de dólares gastados organizadamente, con un
gobernante de alto nivel, una inmensa voluntad política, crecimiento
económico, revolución en la educación, urbanización general y todo tendría
que ser bajo la batuta casi de una «tiranía esclarecida» que saltase por
sobre la parálisis burocrática secular, que pasase por encima del
Legislativo cómplice. Y del Judicial que impide puniciones. Tendría que
haber una reforma radical del proceso penal de país, tendría que haber
comunicaciones e inteligencia entre policías municipales, provinciales y
federales (nosotros hacemos hasta «conference calls» entre presidiarios…)

Y todo eso costaría billones de dólares e implicaría una mudanza psicosocial profunda en la estructura política del país. O sea: es imposible. No hay solución.

O Globo: ¿Usted no tiene miedo de morir?

Marcola: Ustedes son los que tienen miedo de morir, yo no. Mejor dicho, aquí en la cárcel ustedes no pueden entrar y matarme, pero yo puedo mandar matarlos a ustedes allí afuera. Nosotros somos hombres-bombas. En las villas miseria hay cien mil hombres-bombas. Estamos en el centro de lo insoluble mismo. Ustedes en el bien y el mal y, en medio, la frontera de la muerte, la única frontera. Ya somos una nueva «especie», ya somos otros bichos, diferentes a ustedes.

La muerte para ustedes es un drama cristiano en una cama, por un ataque al corazón. La muerte para nosotros es la comida diaria, tirados en una fosa común.

¿Ustedes intelectuales no hablan de lucha de clases, de ser marginal, ser
héroe? Entonces ¡llegamos nosotros! ¡Ja, ja, ja…! Yo leo mucho; leí 3.000
libros y leo a Dante, pero mis soldados son extrañas anomalías del
desarrollo torcido de este país.

No hay más proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera cosa
creciendo allí afuera, cultivada en el barro, educándose en el más absoluto
analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo Alien
escondido en los rincones de la ciudad. Ya surgió un nuevo lenguaje. Es eso.
Es otra lengua.

Está delante de una especie de post miseria.

La post miseria genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con megabytes.

O Globo: ¿Qué cambió en las periferias?

Marcola: Mangos. Nosotros ahora tenemos. ¿Usted cree que quien tiene 40 millones de dólares como Beira Mar no manda? Con 40 millones de dólares la prisión es un hotel, un escritorio… Cuál es la policía que va a quemar esa
mina de oro, ¿entiende? Nosotros somos una empresa moderna, rica. Si el
funcionario vacila, es despedido y «colocado en el microondas».

Ustedes son el estado quebrado, dominado por incompetentes.

Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos, burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes, en tierra extraña. Nosotros no tememos a la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados. Ustedes tienen calibre 38. Nosotros estamos en el ataque. Ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles sin piedad. Ustedes nos transformaron en «super stars» del crimen. Nosotros los tenemos de payasos. Nosotros somos ayudados por la población de las villas miseria, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos «globales». Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros «clientes». Ustedes nos olvidan cuando pasa el susto de la violencia que provocamos.

O Globo: ¿Pero, qué debemos hacer?

Marcola: Les voy a dar una idea, aunque sea en contra de mí. ¡Agarren a «los barones del polvo» (cocaína)! Hay diputados, senadores, empresarios, hay ex presidentes en el medio de la cocaína y de las armas. ¿Pero, quién va a hacer eso? ¿El ejército? ¿Con qué plata?

No tienen dinero ni para comida de los reclutas. Estoy leyendo «Sobre laguerra», de Klausewitz. No hay perspectiva de éxito. Nosotros somos hormigas devoradoras, escondidas en los rincones. Tenemos hasta misiles anti-tanque. Si embroman, van a salir unos Stinger. Para acabar con nosotros… solamente con una bomba atómica en las villas miseria. ¿Ya pensó? ¿Ipanema radiactiva?

O Globo: Pero… ¿No habrá una solución?

Marcola: Ustedes sólo pueden llegar a algún suceso si desisten de defender la «normalidad». No hay más normalidad alguna. Ustedes precisan hacer una autocrítica de su propia incompetencia. Pero a ser franco, en serio, en la moral. Estamos todos en el centro de lo insoluble. Sólo que nosotros vivimos de él y ustedes no tienen salida. Sólo la mierda. Y nosotros ya trabajamos dentro de ella. Entiéndame, hermano, no hay solución. ¿Saben por qué? Porque ustedes no entienden ni la extensión del problema. Como escribió el divino Dante: «Pierdan todas las esperanzas. Estamos todos en el infierno».



08 diciembre 2010

De izquierda a derecha: Zhang Shuilian, Kan Baoping, Olav Fykse Tveit, Mathews George Chunakara, Shan Weixiang, Gu Jingqin.

La unidad entre los protestantes chinos constituye un factor importante en el rápido crecimiento de la iglesia en China, según dijo el secretario general del Consejo Cristiano de China, el pastor Kan Baoping, durante una visita al Centro Ecuménico en Ginebra, Suiza.

Una delegación compuesta por siete altos dirigentes del Consejo Cristiano de China se reunió el lunes 6 de diciembre con el secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y otros representantes de las organizaciones eclesiales con sede en el Centro Ecuménico.

Se trata de la cuarta visita a la Secretaría General del CMI desde la creación en 1980 del Consejo Cristiano de China (CCC) post-denominacional. La última visita tuvo lugar en 2003. El CCC, que en 2009 contaba con unos 19 millones de miembros, se unió a la comunidad de iglesias del CMI durante la Asamblea de Canberra en 1991.

En una mesa redonda organizada por la Comisión de Iglesias para Asuntos Internacionales del CMI, los miembros de la delegación hicieron presentaciones sobre tres temas relevantes para la vida y el testimonio de la iglesia en China: las políticas religiosas en China, el papel de la religión en la promoción de una “sociedad armoniosa” y el papel de la iglesia en la China actual.

Al analizar las políticas religiosas y las relaciones entre la iglesia y el estado, la delegación coincidió en que “es una época dorada para el desarrollo de las religiones en China”. La iglesia en China participa en varias iniciativas destinadas a promover una “sociedad armoniosa”.

El pastor Kan Baoping explicó que en China las comunidades religiosas en general y la iglesia protestante en particular han experimentado un rápido crecimiento durante los últimos 30 años. Dijo que el hecho de haber dejado atrás las divisiones denominacionales, en parte porque la cultura china hace mayor hincapié en los puntos en común que en las diferencias, ha sido una de las causas de la vitalidad de la iglesia.

Otro factor del éxito identificado por Kan es que cada uno de los miembros de la iglesia es consciente de que comparte la responsabilidad de difundir el Evangelio a su familia y vecinos como una expresión del sacerdocio de todos los creyentes.

Kan puso de relieve los métodos de evangelización que han surgido de la simple difusión de la palabra y han hecho el Evangelio visible a través de servicios sociales para, por ejemplo, la prevención del SIDA y la atención a los huérfanos.

En sus palabras de bienvenida a la delegación china, el secretario general del CMI, pastor Dr. Olav Fykse Tveit, expresó su reconocimiento al papel que desempeñaron los cristianos chinos en la creación del CMI. También dijo que se alegraba de poder establecer una futura colaboración con los nuevos dirigentes del CCC, en particular con vistas a la próxima Asamblea General del CMI que se celebrará en Asia, en Busan (Corea), en octubre de 2013.

La delegación estaba compuesta por el secretario general y el presidente del CCC, ambos elegidos en 2008, así como por dirigentes protestantes del Movimiento de las Tres Autonomías.

Tveit calificó el contexto chino como “uno de los más apasionantes para el futuro del cristianismo”.

La pastora Zhang Shuilian, vicepresidente del Comité Provincial de Hubei del Movimiento de las Tres Autonomías de la iglesia protestante, dijo que en la China actual, en general, los cristianos gozan de una buena imagen. Esto es debido a la respuesta que ofrecen a las necesidades sociales, recaudando, por ejemplo, donaciones  para las víctimas del terremoto de 2008 en la provincia de Sichuan.

Zhang explicó que las iglesias de las zonas urbanas a menudo tienen programas para acoger a los trabajadores migrantes, mientras que en las áreas rurales la vida de la iglesia es importante porque ayuda a cubrir el vacío que sienten las personas mayores y los niños cuando sus familiares se van a buscar trabajo a las ciudades.

Para el cristianismo y otras religiones, añadió Zhang, una forma de contribuir a la política gubernamental destinada a mantener una “sociedad armoniosa” es fomentar la estabilidad de la vida familiar. Otra manera de apoyar este objetivo es mediante el establecimiento de sólidas relaciones interreligiosas.

En una reflexión presentada durante un servicio de oración en el Centro Ecuménico en Ginebra, el presidente del CCC, pastor Gao Feng, dijo que la iglesia es “una comunidad de pecadores que perdonan” y que “cuando perdonamos, experimentamos el perdón de Dios; y cuando amamos, experimentamos el amor de Dios”.

Tras la mesa redonda, la delegación del CCC almorzó con los secretarios generales del CMI, de la Federación Luterana Mundial –pastor Martin Junge–, de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas –pastor Dr. Setri Nyomi– y de la Asociación Cristiana Femenina Mundial (YWCA) –Nyaradzayi Gumbonzvanda.

Luego, la delegación visitó el Instituto Ecuménico de Bossey.